{"id":28869,"date":"2021-04-10T22:00:00","date_gmt":"2021-04-10T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-04-10T22:00:00","modified_gmt":"2021-04-10T22:00:00","slug":"el-ayudante-cap-7-yeri-curiosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-ayudante-cap-7-yeri-curiosa\/","title":{"rendered":"El ayudante (Cap. 7): Yeri curiosa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28869\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&quot;M&aacute;s abajo, Yeri. Eso, eso, muy bien.&quot;<\/p>\n<p>La joven de rubio cabello hizo caso, inclin&aacute;ndose hasta que sus manos se afirmaron en el suelo, su firme y bien dotado cuerpo dibujando la forma de una pir&aacute;mide. &quot;&iexcl;Cosquillas!&quot; Pero no pudo evitar empezar a re&iacute;r sintiendo las enormes manos del hombre firmes en su cintura, los dedos hundi&eacute;ndose en la carne de su plano abdomen.<\/p>\n<p>&quot;No te muevas, Yeri, as&iacute; no sirve.&quot; El Ayudante sonri&oacute; sin soltarla, aunque afloj&oacute; el agarre un poco, ahora s&oacute;lo paseando sus manos por ese delicioso abdomen, dedic&aacute;ndole continuas caricias a su tersa y suave piel.<\/p>\n<p>&quot;Mm&quot; Los carnosos labios de la chica se torcieron en una sonrisa. Su ropa ciertamente no ayudaba a no volver un tanto obsceno ese manoseo que estaba recibiendo, vistiendo un top rosado algo holgado de manga corta que dejaba a la vista y al tacto su cintura y abdomen, y un simple pantal&oacute;n de tela blanco abotonado y un tanto ajustado. Debido a su posici&oacute;n, sus pechos de considerable tama&ntilde;o quedaban suspendidos en el aire, apenas contenidos por el sost&eacute;n. Y sus pies descalzos y su cabellera rubia atada en un rodete complementaban el look simple pero efectivo de esa ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>&quot;Y nos quedamos as&iacute;, un par de minutos. Muy bien chicas.&quot; La voz grave del hombre guiaba al par de mujeres que all&iacute; lo acompa&ntilde;aban, en plena sala de la residencia de Red Velvet. Sus manos, que se encontraban masajeando el vientre de la m&aacute;s joven integrante del grupo, comenzaron a ascender con m&aacute;s caricias hasta que sus dedos se colaron por debajo del top rosado de la chica, peligrosamente cerca de sus voluminosos senos.<\/p>\n<p>Kim Ye-rim, o mejor conocida como Yeri, sin embargo, parec&iacute;a ignorante ante este invasivo toqueteo. La maknae, o m&aacute;s joven del grupo, con 21 a&ntilde;os apenas, s&oacute;lo parec&iacute;a responder ante el tacto con una que otra risa leve por las cosquillas. &quot;Hehe~ Ayudante, le digo que tengo cosquillas.&quot; Una risita risue&ntilde;a, sus ojos entrecerrados mientras intentaba mantener la postura.<\/p>\n<p>Irene, la &uacute;nica otra persona presente, no parec&iacute;a estar tan contenta con lo que estaba pasando. La belleza de negro cabello atado en una estilizada coleta manten&iacute;a la misma postura que la rubia, pero su hermoso rostro estaba arrugado en una mueca de visible disgusto. Ella, por su parte, vest&iacute;a una holgada camiseta blanca, con un ajustado pantal&oacute;n de licra negro que dejaba a la vista sus atrayentes curvas femeninas.<\/p>\n<p>El Ayudante sinti&oacute; la mirada que le juzgaba por parte de la morocha, y simplemente sonri&oacute;, finalmente soltando y alej&aacute;ndose de la m&aacute;s joven. Recorri&oacute; el par de pasos que lo separaban de la otra Idol, la l&iacute;der de Red Velvet, y se par&oacute; frente a ella. El hombre vest&iacute;a ropa de gimnasio, con pantal&oacute;n corto y una camiseta negra que se ajustaba a su enorme y marcado f&iacute;sico. A pesar de esto, lo que m&aacute;s se pod&iacute;a notar de &eacute;l era ese bulto que se acomodaba en su entrepierna, grande, amenazante. &quot;Irene &iquest;T&uacute; como vas?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Bien.&quot;<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Segura? &iquest;No necesitas ayuda?&quot; Se hab&iacute;a detenido justo frente a ella, y debido a su postura igualmente en cuatro, ella no pod&iacute;a verlo, a no ser que quisiera alzar inc&oacute;modamente su cabeza.<\/p>\n<p>&quot;No. Estoy bien.&quot;<\/p>\n<p>El Ayudante neg&oacute; un par de veces con la cabeza, antes de rodearla y ubicarse detr&aacute;s de ella. &quot;Vamos, hermosa, esa no es una buena actitud para el ejercicio matutino.&quot;<\/p>\n<p>&quot;No s&eacute; de qu&eacute; hab-&quot; PLAF. Una sonora nalgada la interrumpi&oacute; e hizo soltar un gritito de sorpresa. Su delgado cuerpito tambale&oacute; un poco pero no lleg&oacute; a caerse o perder la posici&oacute;n en cuatro.<\/p>\n<p>&quot;Atenta, Irene, nada debe perturbarte.&quot; Y dio otra firme nalgada a esa rica cola que pose&iacute;a la ya madura Idol de 28 a&ntilde;os. Su ajustado pantal&oacute;n de yoga permitiendo disfrutar de como esas nalgas se sacud&iacute;an ligeramente en un delicioso movimiento cual gelatina con cada agresi&oacute;n. &quot;Realmente tienes una manzanita de posterior, Irene, pero si vas a mantener esto,&quot; Y di&oacute; otra sonora palmada a una de las nalgas de la morocha, que s&oacute;lo mordi&oacute; su labio inferior para no volver a gritar o soltar otro sonido m&aacute;s comprometedor ante tal abuso. &quot;Necesitas disciplina y compromiso, &iquest;entendido?&quot; Levant&oacute; su mano, esperando a escucharla antes de decidir si seguir con el acto o no.<\/p>\n<p>&quot;S-S&iacute;, &iexcl;s&iacute;!&quot; La belleza surcoreana respir&oacute; agitadamente, su pecho levant&aacute;ndose visiblemente a pesar de la holgada camiseta, todo por las bocanadas de aire que inhalaba y exhalaba con apresuro. Su rostro un tanto sonrojado y reluciente por el leve sudor que empezaba a empapar su piel. &iquest;Acaso ese hombre no conoc&iacute;a l&iacute;mites? &iexcl;Estaban frente a la miembro m&aacute;s joven de su grupo! Se supone que, como l&iacute;der y la m&aacute;s grande, deb&iacute;a llevar el ejemplo. Pero all&iacute; estaba, siendo rega&ntilde;ada y castigada frente a la rubia, aunque la m&aacute;s joven pareciera no enterarse de nada, todav&iacute;a en la posici&oacute;n. Dios, si no hubiera hecho lo de anoche, nada de esto estar&iacute;a pasando.<\/p>\n<p>&quot;Recuerda, hoy viene tu novio, Irene.&quot; El hombre se inclin&oacute; un poco hacia el delgado y esbelto cuerpo de la Idol, sus manos recorriendo la espalda curvada por la postura de la morocha, levantando un poco su camiseta para dejar a la vista parte de su cintura con esa piel blanca como la leche. Continu&oacute; con la caricia hasta llegar al fino cuello de la f&eacute;mina, sus manos sujet&aacute;ndola por el mismo, firme pero sin llegar a hacerle da&ntilde;o.<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;&#8230;&quot; Un delicioso escalofr&iacute;o recorri&oacute; su espalda al sentir su cuello a merced de esas enormes manos. Tuvo que tragar saliva, respirando un tanto agitada. &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a olvidarlo? Se hab&iacute;a sometido a comer verga como una puta anoche para poder ver a su querido novio. Y ni siquiera pod&iacute;a echarle la culpa al alcohol. El soju ni siquiera le dejaba una resaca al d&iacute;a siguiente. &quot;Hmmf,&quot; Una de las masculinas manos subi&oacute; en una caricia de su cuello a su ment&oacute;n, hasta llegar a su boca, colando su grueso dedo medio por entre sus labios. &quot;Ahmm.&quot; Su lengua degust&oacute; sin quererlo el salado sabor de la piel de su Ayudante, y eso le trajo m&aacute;s recuerdos borrosos de lo que hab&iacute;a hecho anoche. Y su boca comenz&oacute; a salivar m&aacute;s de la cuenta mientras sus ojos se cerraban involuntariamente.<\/p>\n<p>El hombre suspir&oacute; levemente sintiendo la c&aacute;lida y h&uacute;meda boca de la Idol, esa caliente lengua contra la yema de su dedo, movi&eacute;ndose suave contra su piel como si estuviera probando su sabor. &quot;As&iacute; que no hagas que me arrepienta de,&quot; Arrug&oacute; el entrecejo por la calentura del momento, disfrutando de tenerla as&iacute;, a su merced. Retir&oacute; el dedo de su boca y continu&oacute; deslizando su mano por la cara de la mujer, acariciando sus labios y subiendo hasta su nariz. &quot;de traerlo hasta aqu&iacute;. Es una tarea dif&iacute;cil hacerlo sin que nadie se entere.&quot;<\/p>\n<p>&quot;Nnh, no, no lo har&eacute;.&quot; Ahora los dedos la jalaron suave por sus fosas nasales, haciendo que gru&ntilde;a despacio mientras la hac&iacute;an echar su cabeza hacia atr&aacute;s lentamente, sus manos separ&aacute;ndose del suelo, comenzando a perder la postura que se supone deb&iacute;a mantener, levant&aacute;ndose poco a poco. Esto no era justo, no pod&iacute;a sostener la posici&oacute;n del ejercicio as&iacute;. &quot;Nngh, Ayudanteee.&quot; La otra mano se afirm&oacute; a su cuello, y ella llev&oacute; sus manos a sostenerse del firme brazo de su abusivo Ayudante. Esto era bullying, sin dudas, &iquest;Pero por qu&eacute; la calentaba tanto ser tratada de esta forma tan humillante?<\/p>\n<p>Y como si leyera su mente, fue el propio Ayudante quien le contest&oacute;. &quot;Necesitas alguien que te domine, putita.&quot; Apenas en un susurro contra su o&iacute;do, inclinando y pegando su imponente cuerpo contra el de ella. &quot;Eso es lo que te gusta.&quot; Su voz ronca, bajando con sus manos para acariciar sobre la camiseta de la Idol, abarcando el pecho de la morocha con una mano en cada seno, en un lento manoseo sobre ese busto escotado. &quot;Mostr&eacute;mosle de nuevo a Yeri c&oacute;mo te gusta, &iquest;Sab&iacute;as que estuvo espi&aacute;ndonos anoche?&quot; Abri&oacute; su boca y chup&oacute; lascivamente el l&oacute;bulo de la oreja ajena mientras continuaba con aquel caliente manoseo a sus pechos, disfrutando de los ricos gemidos que se le escapaban a la madura Idol.<\/p>\n<p>&quot;Y-ya le dije que, &iexcl;Mmhaa! Te-tengo novio, no, no puedoo&#8230;&quot; En ese mismo instante maldec&iacute;a el haberse puesto un pantal&oacute;n de licra. Estaba empapado ya, lo pod&iacute;a sentir y seguramente Yeri podr&iacute;a verlo, &iquest;Estar&iacute;a chorreando? Que fuera de lugar, que lascivo. Arrug&oacute; el ce&ntilde;o mientras la caliente boca de su Ayudante comenzaba a comerse la piel de su cuello. &quot;&iexcl;Mmhh!&quot; Una mano baj&oacute; por su vientre y se col&oacute; por debajo de su pantal&oacute;n y por debajo de sus h&uacute;medas bragas. &quot;Nngnoo.&quot; Se aquej&oacute; aunque m&aacute;s que queja fuera un gemido, antes de abrir sus ojos como platos, recuperando algo de su cordura fugazmente. &quot;&iexcl;No!&quot; Se separ&oacute; agitadamente de su captor, empuj&aacute;ndolo y alej&aacute;ndose con pasos temblorosos. Su piel sudorosa, saliva cayendo por la comisura de sus labios, su ferviente entrepierna completamente h&uacute;meda y pegajosa por sus juguitos vaginales. Estaba hecha un desastre. Mir&oacute; a Yeri entre avergonzada y nerviosa, pero sorprendentemente la rubia a&uacute;n se manten&iacute;a firme en su postura en cuatro de pir&aacute;mide, su rostro encarando al suelo. Eso fue m&aacute;s que suficiente para que recuperara algo de su dignidad y saliera de la sala apresuradamente en direcci&oacute;n a su cuarto, encerr&aacute;ndose en el mismo de un portazo.<\/p>\n<p>&quot;Hmm,&quot; La peque&ntilde;a rubia de 1,60, que hasta ese momento se hab&iacute;a mantenido callada, se removi&oacute; un poco en su posici&oacute;n, sus brazos temblando ligeramente. &quot;&iquest;Ya puedo cambiar de postura? Creo que ya pasaron m&aacute;s de un par de minutos.&quot; Sorprendentemente, ni siquiera una menci&oacute;n a todo lo que hab&iacute;a escuchado.<\/p>\n<p>El Ayudante acomod&oacute; el inc&oacute;modo bulto de su entrepierna antes de devolver su atenci&oacute;n a la m&aacute;s joven. Asintiendo, camin&oacute; de vuelta hasta la rubia de cabello atado en un rodete, par&aacute;ndose frente a ella. &quot;Muy bien.&quot; Se agach&oacute; hasta tomarla del ment&oacute;n con una mano para hacerla levantar su cabeza.<\/p>\n<p>Yeri hizo caso, dejando guiar su rostro, suspirando leve cuando por fin sus brazos descansaron de tener que estar apoyados en el suelo. Sus grandes ojos color casta&ntilde;o, abiertos de par en par mientras iba alzando lentamente su cabeza, miraron curiosos el cuerpo del hombre que la sosten&iacute;a. Primero delineando las fuertes piernas, pasando por esa abultada entrepierna que emit&iacute;a un olor tan particular, y siguiendo por la camiseta ajustada a su tallado cuerpo que no hac&iacute;a nada por esconder sus cualidades f&iacute;sicas. Finalmente, sus ojos dieron con los ajenos y le ofreci&oacute; una simple sonrisa con sus carnosos labios.<\/p>\n<p>El Ayudante disfrut&oacute; de su angelical rostro iluminado por esa sonrisa; de sus prominentes p&oacute;mulos que invitaban a besarlos, con ese lunar en su mejilla izquierda, sus atractivos labios y ese otro peque&ntilde;o lunar en el puente de su fina nariz. &quot;Ahora arrod&iacute;llate.&quot;<\/p>\n<p>La rubia dej&oacute; ver su dentadura al soltar una suave risa, pero hizo caso a la aparente orden, flexionando sus piernas hasta que sus rodillas quedaron apoyadas en el alfombrado suelo, sus manos descansando sobre sus anchos muslos, sin dejar de alzar la cabeza para ver al rostro de su Ayudante. &quot;&iquest;As&iacute;? &iquest;Qu&eacute; haremos ahora que se fue Irene?&quot; Y sus ojos se robaron una fugaz mirada hacia la zona de la imponente y abultada entrepierna que ahora estaba frente a ella. &quot;Ayudante, creo que mi l&iacute;der lo dej-&#8230;&quot;<\/p>\n<p>&quot;Silencio.&quot; Y, tomando por el el&aacute;stico a su pantal&oacute;n corto, lo baj&oacute; hasta dejarlo caer por sus piernas, quedando s&oacute;lo el ajustado b&oacute;xer negro aprisionando su miembro. &quot;Anoche quer&iacute;as verlo m&aacute;s de cerca. Ahora te voy a dar la oportunidad.&quot; Se acerc&oacute; un paso y le repas&oacute; la inocente cara a la Idol con la tela de su b&oacute;xer, por mejillas y nariz, haciendo que la Idol vuelva a re&iacute;r suavemente.<\/p>\n<p>&quot;S-s&iacute;, haha,&quot; Cerr&oacute; sus ojos mientras sent&iacute;a la tela y lo que ocultaba la misma frotarse contra su carita, sin hacer intento por separarse o detener el extra&ntilde;o juego. &quot;Dije que quer&iacute;a verlo, mfh,&quot; La entrepierna se le peg&oacute; a la boca mientras hablaba, y su sonrisa ense&ntilde;ando los dientes se ampli&oacute; un poco m&aacute;s. &quot;&iexcl;No que quer&iacute;a tocarlo!&quot; Alz&oacute; una de sus finas manos para apoyarlo sobre la tela y separar un poco esa caliente entrepierna de su rostro. El contacto la sorprendi&oacute; un poco, pues la palma y dedos de su mano pod&iacute;an delinear lo que supon&iacute;a era el ancho de ese falo de carne que se escond&iacute;a bajo la prenda de vestir. Mir&oacute; con ojos bien abiertos, su sonrisa transform&aacute;ndose en una leve mueca de sorpresa con sus labios entreabiertos. Llevo su otra mano a buscar la base de esa formidable herramienta de sexo, pero fue a dar con lo que, supon&iacute;a, eran los test&iacute;culos de ese hombre. Grandes y pesados, les busc&oacute; la forma toqueteando por sobre la tela del b&oacute;xer, sus cejas alzadas ante la impresi&oacute;n pues apenas cab&iacute;a uno en su fina mano. Pod&iacute;a escuchar ciertos suspiros por parte de su Ayudante, pero no le importaba, ella estaba ocupada busc&aacute;ndole forma a ese pedazo de carne que ten&iacute;a por debajo de su b&oacute;xer.<\/p>\n<p>&quot;Hmm, qu&iacute;tame el b&oacute;xer.&quot;<\/p>\n<p>Bueno, no ten&iacute;a que repetirlo. Asintiendo apenas con la cabeza, la rubia llev&oacute; ambas manos a tirar del borde de la prenda, baj&aacute;ndolo lentamente. La expresi&oacute;n de sorpresa de su rostro s&oacute;lo se agrav&oacute; en una cara casi alarmada cuando finalmente dej&oacute; libre a esa enorme verga semidormida y curvada hacia abajo. &quot;Es, hm&quot; Su respiraci&oacute;n se entrecort&oacute; y casi se atraganta con su saliva en un descuido, teniendo que toser un par de veces para recuperarse. &quot;E-es enorme.&quot; Respir&oacute; algo agitada y un fuerte olor invadi&oacute; sus fosas nasales, lo que supon&iacute;a que era olor a sexo y semen. Sus ojos intentaron contar los cent&iacute;metros y cent&iacute;metros con los que se extend&iacute;a ese monstruoso falo, pero termin&oacute; por rendirse. S&oacute;lo pod&iacute;a determinar que era demasiado grande. Luego sigui&oacute; con la mirada los caminos de venas levemente azuladas que resaltaban por entre la piel de ese abundante miembro. Pero lo que m&aacute;s le llamaba la atenci&oacute;n, aparte de ese espeso e intoxicante hedor a hombre que exudaba, era la notoria calidez que irradiaba incluso sin llegar a tocarlo. Trag&oacute; saliva y relami&oacute; sus labios para humedecerlos, mientras mov&iacute;a su cabeza de un lado a otro alrededor de tan imponente ejemplo de aparato reproductor humano, buscando con ojos curiosos cuanto detalle pudiera sacar y apreciando enormemente que no tuviera ni un vello que pudiera molestar con su estudio.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Qu&eacute; te parece?&quot;<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Sabe?&quot; Intent&oacute; hablar un poco m&aacute;s para disimular las fuertes inhalaciones que estaba haciendo con la nariz, buscando intoxicarse m&aacute;s con ese olor tan peculiar. &quot;Cuando usa esos trajes caros que siempre lleva, con el pantal&oacute;n de vestir es muy notorio que tiene esta cosa. Pero,&quot; Y una nueva inhalaci&oacute;n con fuerza, repasando a lo largo de su curvado miembro con la nariz, permiti&eacute;ndose ya olfatear sin tab&uacute; alguno. &quot;P-pero jam&aacute;s cre&iacute; que ser&iacute;a as&iacute; de grande.&quot; Y tuvo que tragar saliva, &iquest;Esto es lo que su l&iacute;der se hab&iacute;a llevado a la boca anoche?<\/p>\n<p>&quot;Y se pone m&aacute;s grande.&quot;<\/p>\n<p>Yeri lo mir&oacute; a la cara de reojo antes de contestar. &quot;&iquest;En serio?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Dale una lamida.&quot;<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Eh?&quot; Ella sonri&oacute; entre nerviosa y divertida con la situaci&oacute;n. Y esa carita inocente que llevaba calentaron m&aacute;s a su Ayudante sin que ella se diera cuenta.<\/p>\n<p>&quot;Hm, dale una lamida y mira como crece.&quot;<\/p>\n<p>La rubia volvi&oacute; a mirarlo todav&iacute;a sin dejar de sonre&iacute;r, como incr&eacute;dula de que le estuviera pidiendo algo as&iacute;. Sin embargo, lejos de rechazarlo, devolvi&oacute; sus ojos curiosos a la verga frente a ella y, abriendo un poco su boca, sac&oacute; su rosada y h&uacute;meda lengua para repasar la calentita piel de su miembro en una peque&ntilde;a e inocente lamida. Y no pudo evitar alzar las cejas con sorpresa al ver como reaccionaba ante el peque&ntilde;o est&iacute;mulo, irgui&eacute;ndose m&aacute;s firme e imponente. Pero todav&iacute;a estaba curvada hacia abajo, as&iacute; que decidida, volvi&oacute; a darle una nueva lamida por la base y a todo lo largo, su naricita rozando el sexo del contrario de ratos mientras dejaba un camino de saliva por la piel de su miembro. Para su nueva sorpresa, el enorme pedazo de carne desafi&oacute; la gravedad comenzando a alzarse y crecer un poco m&aacute;s, las venas remarc&aacute;ndose de forma intimidante. &quot;Wow, da miedo.&quot; Y mostr&oacute; sus dientes en una sonrisa de ni&ntilde;ita inocente. La enorme y gorda verga se alz&oacute; por sobre su rostro y sus ojos bien abiertos se deleitaron con ese trozo de carne m&aacute;s largo que su carita en todo su erguido esplendor. &quot;&iexcl;S&iacute; era verdad! &iexcl;Creci&oacute; m&aacute;s!&quot; Casi aplaude de la emoci&oacute;n, pero lo dej&oacute; de lado a cambio de poder tomar con ambas manos a ese imponente miembro que ten&iacute;a suspendido sobre su cara. Estaba muy calientito y era pesado, con un l&iacute;quido transparente que hab&iacute;a comenzado a brotar de la punta. &quot;Ah, &iquest;Qu&eacute; es esto?&quot; Arrug&oacute; un poco el entrecejo antes de frotar su nariz contra el h&uacute;medo glande, ensuciando su naricita con ese incoloro y viscoso fluido, el amargo olor invadiendo las fosas nasales de la chica mientras un hilillo de l&iacute;quido transparente quedaba colgando de la punta de su nariz.<\/p>\n<p>&quot;Que atrevida me saliste, Yeri.&quot; El Ayudante gru&ntilde;&oacute; ante la lujuria que se apoderaba de &eacute;l por los inocentes juegos que estaba haciendo la rubia con su verga. Sin poder aguantarse m&aacute;s, se inclin&oacute; para tomarla por debajo de las axilas y levantar su cuerpo como si no pesara nada. Era hora del plato principal.<\/p>\n<p>*****************<\/p>\n<p>Notas finales:<\/p>\n<p>Continuando con la saga del Ayudante, esta vez se va a comer a la miembro m&aacute;s joven de Red Velvet, Yeri, como en una especie de pre&aacute;mbulo antes de finalmente poseer por completo a Irene, la l&iacute;der del grupo.<\/p>\n<p>Puedes buscar im&aacute;genes de Yeri en internet, simplemente buscando su nombre, o puedes visitar los links en mi perfil para encontrar im&aacute;genes de ella con el estilo que lleva en este cap&iacute;tulo.<\/p>\n<p>Maknae: t&eacute;rmino que se emplea para referirse al miembro m&aacute;s joven de un grupo.<\/p>\n<p>Gracias por la lectura y que tengan buen d&iacute;a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>&quot;M&aacute;s abajo, Yeri. Eso, eso, muy bien.&quot; La joven de rubio cabello hizo caso, inclin&aacute;ndose hasta que sus manos se afirmaron en el suelo, su firme y bien dotado cuerpo dibujando la forma de una pir&aacute;mide. &quot;&iexcl;Cosquillas!&quot; Pero no pudo evitar empezar a re&iacute;r sintiendo las enormes manos del hombre firmes en su cintura, los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13835,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":{"0":"post-28869","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-hetero"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28869","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13835"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28869"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28869\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28869"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28869"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28869"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}