{"id":28890,"date":"2021-04-11T22:00:00","date_gmt":"2021-04-11T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-04-11T22:00:00","modified_gmt":"2021-04-11T22:00:00","slug":"aventuras-universitarias-debut-mutuo-y-el-principio-de-todo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventuras-universitarias-debut-mutuo-y-el-principio-de-todo\/","title":{"rendered":"Aventuras universitarias: debut mutuo y el principio de todo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28890\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Esto sucedi&oacute; hace a&ntilde;os, cuando Argentina despertaba a nuevas libertades&hellip; el sexo era una de ellas que est&aacute;bamos descubriendo, pues llegaba a mis 18 a&ntilde;os a la universidad casi sin debut previo, pero con mucha instrucci&oacute;n&hellip; de la imaginaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Realmente hab&iacute;a pensado una y mil veces como seria &ldquo;mimar&rdquo; mi primera vez con la calma necesaria para hacer inolvidable ese debut&hellip; y todos los que siguieran!<\/p>\n<p>Primeros d&iacute;as de universitario conoc&iacute; una buena pareja de estudio, morochita ella muy modosita, nada espectacular, pero muy proporcionada. Al principio no la imagin&eacute; sexualmente, pero ese marzo caluroso obligaba a vestir liviano y no poder evitar mirar un busto bien marcado, que con alguna remeras marcaban unos pezones que elevaban mi imaginaci&oacute;n&#8230; mis deseos&hellip; mimarlos&hellip; tocarlos suavemente con mis labios&hellip; pero mi entrepierna compet&iacute;a con las ecuaciones que deb&iacute;amos resolver&hellip; y quedaba en mis deseos por cumplir.<\/p>\n<p>Pasaron varios d&iacute;as&hellip; nos fuimos conociendo, compartiendo mates, an&eacute;cdotas de colegio que hablaban una sana diversi&oacute;n en su peque&ntilde;a ciudad donde creci&oacute; y sali&oacute; para venir a la uni. No sin dudarlo por separarse de la familia, sus amigas y hasta me conto de un proyecto de novio con quien intercambio solo unos besos t&iacute;midos en los &uacute;ltimos d&iacute;as de su permanencia pueblerina, pero manten&iacute;a a trav&eacute;s de cartas espor&aacute;dicas con promesas de amor futuro. En alguna charla se escap&oacute; sus comentarios sobre comentarios de amigas m&aacute;s experimentadas y que su timidez no pudo convertir en propias.<\/p>\n<p>Yo no ten&iacute;a mejor experiencia, aunque si hab&iacute;a hecho un &ldquo;peque&ntilde;o curso&rdquo; que otro d&iacute;a podr&aacute;n leer&hellip; y con mucho voltaje. Estos aprendizajes m&aacute;s mi imaginaci&oacute;n promet&iacute;an superaba todas las barreras.<\/p>\n<p>Ya hab&iacute;a pasado m&aacute;s de un mes&hellip; Est&aacute;bamos en mi departamento de estudiante preparando un parcial, y el estr&eacute;s superaba nuestras ganas de seguir estudiando. Mi distracci&oacute;n se profundizaba al mirar a Camila con su blusa de lino blanca, con botones delante&hellip; algunos desabrochados y que permit&iacute;an ver sus peque&ntilde;os pechos blancos que parec&iacute;an m&aacute;s grandes y firmes que otras veces. Lo que hace la imaginaci&oacute;n cuando uno tiene pocas ganas de estudiar&hellip; o ser&iacute;a realmente as&iacute;. Imaginaba mis manos comprob&aacute;ndolo y el estudio se convert&iacute;a en misi&oacute;n imposible.<\/p>\n<p>Hasta parec&iacute;a que sus pezones eran peque&ntilde;os bultos surgentes en esa blusa que se parec&iacute;a transparente a mis deseos&hellip;<\/p>\n<p>Trataba de desviar mi vista, pero si bajaba mucho un peque&ntilde;o pantal&oacute;n corto&hellip; suelto tambi&eacute;n de una tela liviana parec&iacute;a querer mostrar una bombacha que imaginaba peque&ntilde;a&hellip; blanca&hellip; suave, conteniendo el objeto de mi deseo&hellip;<\/p>\n<p>Hacia un poco de calor y el estar descalza con los pies sobre el sill&oacute;n no ayudaba para nada a mi deseosa imaginaci&oacute;n&hellip; trataba de concentrarme, era Camila, una compa&ntilde;era de estudios y amiga, con un novio esperando en su pueblo del cual la alegraban las cartas y encomiendas que recib&iacute;a. No hab&iacute;a chances y deb&iacute;a medir mis impulsos&hellip;<\/p>\n<p>Estaba en esos pensamientos cuando Camila me dice que estaba con mucho dolor en su cuello y hombros para concentrarse en estudiar&#8230; si pod&iacute;amos parar un rato. Y como chanza me dice que podr&iacute;a saber masajes para ser un compa&ntilde;ero completo.<\/p>\n<p>&ldquo;Pues algo de eso hay&rdquo; fue mi respuesta porque le explique que conoc&iacute;a un poco el tema por haber le&iacute;do de digitopuntura y esas cosas. En realidad, mi experiencia se limitaba a un par de libros y algunas pr&aacute;cticas familiares, pero me animaba a hacerlo si quer&iacute;a.<\/p>\n<p>Acepto mi propuesta y se acomod&oacute; en un sill&oacute;n bajo de mi departamento, para que mis brazos extendidos llegaran justo a sus hombros, comenzando con mis manos a masajear lentamente pero con firmeza sobre sus hombros, caus&aacute;ndoles alivio al mover sus m&uacute;sculos que estaban demasiado tensos. Trate que el hacerlo sobre su blusa no le causara da&ntilde;o, aunque pronto ella para su comodidad abri&oacute; un poco la prenda al desabotonar algunos botones y dejando sus hombros descubiertos.<\/p>\n<p>Mis manos hac&iacute;an un trabajo tranquilizador al abrazar con mis palmas sus hombros, mis dedos se deslizaban hasta su cuello el cual acariciaban, tomando con mis pulgares su cuello que acariciaba con firmeza y dulzura. Despu&eacute;s de un rato sent&iacute; se aflojaba y como sus palabras eran gemidos de agradecimiento. Mis manos se deslizaban sobre su pecho, arriesgando cada vez m&aacute;s en su avance una llegada profunda. Yo tambi&eacute;n me sent&iacute;a relajado y tenso al mismo tiempo.<\/p>\n<p>Por la lentitud que avanzaban mis masajes no detect&oacute; mi osad&iacute;a, -o detectada la acept&oacute;-, hasta que la punta de mis dedos tocaron su corpi&ntilde;o&hellip; casi por azar&hellip; pero adivine sus pechos firmes cuando mis dedos avanzaron a ese valle tan deseado. Si bien lo acepto sent&iacute; que sub&iacute;a su mano para evitar un mayor avance, aunque luego la bajo&hellip; y no dijo nada. &iquest;Ser&iacute;a un permiso?<\/p>\n<p>Decid&iacute; seguir mi masaje, segu&iacute; en su cuello sentado en un peque&ntilde;o banco jugando con mis dedos en sus orejas, con sus l&oacute;bulos entre mis dedos convertidos en juguetes de deseo, recorriendo las formas de sus orejas, y as&iacute; acerqu&eacute; mis labios para preguntar dulcemente si le gustaban mi trabajo&hellip; que respondi&oacute; con un &ldquo;si&rdquo; muy aletargado y somnoliento.<\/p>\n<p>Aprovechando mi proximidad ahora fueron mis labios los que se acercaron a su cuello y suavemente lo masajearon alternando con la punta de mi lengua la que acerqu&eacute; a sus orejas&hellip;sintiendo que no le incomodaba y sus movimientos de cabeza posicionaban mejor su rostro para ser mimado&hellip; besado&hellip; pero prefer&iacute; seguir con mis jugando con mis manos que ya se acercaban tambi&eacute;n a sus pechos.<\/p>\n<p>Ahora jugaba con su corpi&ntilde;o que medio suelto permit&iacute;a acariciar su piel hasta llegar a sus pezones que se hab&iacute;an puesto muy duros.<\/p>\n<p>Al tocarlos, solo atino a dar un peque&ntilde;o grito de placer y con su boca medio abierta invitar a que la besara. No quise dejar su deseo inconcluso y mis labios tocaron los suyos, muy suave, con mis dientes realizaba peque&ntilde;os mordiscos en esos labios que se me antojaban como un n&eacute;ctar inimitable, que se humedec&iacute;a al tiempo que nos mim&aacute;bamos mutuamente, donde con el jugueteo de nuestras lenguas se tocaban suavemente&hellip; con timidez como pidiendo permiso para penetrar en nuestras cavidades&hellip;<\/p>\n<p>Jugueteamos varios minutos, donde mis manos acariciaban sus pechos que ya eran libres de un sost&eacute;n que ya no estaba&hellip; fue cuando baje con peque&ntilde;os besos en su cuello hasta sus pechos y toque sus pezones&hellip; mis labios primero&hellip; la punta de mi lengua despu&eacute;s, humedeci&eacute;ndolos con mi saliva&hellip; peque&ntilde;os soplidos despertaban exclamaciones de placer.<\/p>\n<p>Ella acariciaba mi nuca y sent&iacute;a su aprobaci&oacute;n&hellip; tantas veces lo hab&iacute;a imaginado&hellip; ahora costaba creerlo&hellip; mis manos se repart&iacute;an&hellip; acariciando sus pechos para disponerlos en mi labios y atrevidas caricias en sus piernas&hellip; llegar a sus peque&ntilde;os pantalones sin animarme a avanzar mucho m&aacute;s.<\/p>\n<p>Ya me hab&iacute;a sentado a su lado y mis labios respond&iacute;an a su necesidad de besar mi boca&hellip; nos conten&iacute;amos mutuamente intercambiando nuestra saliva, cuando nuestras lenguas se trenzaban entre mordiscos de nuestros labios e innumerables caricias que nos propici&aacute;bamos.<\/p>\n<p>Estaba muy caliente y mi sexo se hac&iacute;a notar, queriendo explotar de mi pantal&oacute;n. Mis manos acariciaban sus piernas y notaban el calor de su sexo que m&aacute;s y m&aacute;s se insinuaba.<\/p>\n<p>El holgado pantaloncillo permiti&oacute; introducir mis dedos&hellip; sentir la humedad de su diminuta tanga, m&aacute;s peque&ntilde;a de lo que imaginaba. Mis dedos juguetearon all&iacute; y Camila se retorc&iacute;a bes&aacute;ndome m&aacute;s y m&aacute;s a cada momento, sus manos tocaron en forma casi desesperada mi pantal&oacute;n sintiendo que mi sexo estaba en ebullici&oacute;n&hellip;<\/p>\n<p>Ella gem&iacute;a y sent&iacute; que su orgasmo real que me contagiaba su clamor, sinti&eacute;ndola estremecer junto a rugidos que comenzaron en peque&ntilde;os grititos cortos, para finalizar en un estremecedor alarido de placer.<\/p>\n<p>Al tiempo que ella no sab&iacute;a qu&eacute; hacer, tocaba mi pantal&oacute;n bajando mi cierre, casi al descuido, y metiendo su mano hasta tocar mi pene a trav&eacute;s del b&oacute;xer&hellip; y eso hizo que explotara de placer y junto a ello mi esperma brot&oacute; humedeciendo su mano a trav&eacute;s de la tela.<\/p>\n<p>Quedamos extenuados uno junto al otro hasta que ella pidi&oacute; disculpas y fue al ba&ntilde;o, en una pausa enorme hasta que volvi&oacute;&hellip;muy arreglada, y sonrojada con una sonrisa dijo: &ldquo;Que paso&hellip; &iexcl;que masajes!&hellip; guauuu&rdquo; y se sent&oacute; a mi lado sin saber que decir&hellip;<\/p>\n<p>Paso un rato&hellip; tomamos mate&hellip; yerba hab&iacute;a&hellip; y como que preferimos evitar una charla profunda sobre lo que hab&iacute;a pasado, pero eso fue la ruptura para que ambos gan&aacute;ramos una confianza en el otro para que los pr&oacute;ximos cap&iacute;tulos sean tan interesantes como es la vida&hellip; mientras m&aacute;s sexual, m&aacute;s divertida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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