{"id":28914,"date":"2021-04-12T22:00:00","date_gmt":"2021-04-12T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-04-12T22:00:00","modified_gmt":"2021-04-12T22:00:00","slug":"el-ayudante-cap-8-yeri-sobre-la-mesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-ayudante-cap-8-yeri-sobre-la-mesa\/","title":{"rendered":"El ayudante (Cap. 8): Yeri sobre la mesa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28914\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&ldquo;&iexcl;Ah!&rdquo; La rubia cerr&oacute; sus ojos por el susto al ser cargada tan abruptamente, afirmando sus manos sobre los anchos hombros de su Ayudante mientras sus piernas se abrazaban a las caderas de ese hombre, colg&aacute;ndose de &eacute;l. &ldquo;&iquest;Ayudante?&rdquo;<\/p>\n<p>Pero en vez de responderle, la boca del contrario fue a entretenerse con el delgado cuello de la Idol, atrapando bocados de su n&iacute;vea piel entre sus labios, marc&aacute;ndola con su saliva. La sujet&oacute; firme de los muslos a la vez que comenzaba a caminar hacia la mesa de la sala.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Hmm! &iexcl;A-Ayudante, ah!&rdquo; El cuerpito de la rubia se aferr&oacute; m&aacute;s al del contrario como si se tratara de un koala, mientras esa caliente boca le com&iacute;a el cuello a besos y chupones. &ldquo;Nnh,&rdquo; Pod&iacute;a sentir a ese enorme miembro se afirm&aacute;ndose contra sus nalgas a&uacute;n cubiertas por su pantal&oacute;n de tela, y un gru&ntilde;ido se escap&oacute; de entre sus carnosos labios cuando sinti&oacute; un par de manos pr&aacute;cticamente hundir sus dedos en la abundante carne de su retaguardia. Esas mismas manos que luego comenzaron a magrear su culo con lujuria.<\/p>\n<p>El Ayudante camin&oacute; como pudo hasta la mesa, sujetando y manoseando a las apetitosas nalgas de la rubia mientras ella se abrazaba a &eacute;l con brazos y piernas como si su vida dependiera de ello. Al llegar al mueble tir&oacute; todo lo que ten&iacute;a encima de un violento manotazo, yendo a caer al suelo carpetas, hojas, un bolso y hasta un vaso de vidrio que afortunadamente no se rompi&oacute; gracias a la alfombra. Incluso un celular fue a volar por los aires, pero nada de eso le import&oacute;. Con m&aacute;s delicadeza dej&oacute; a la rubia sentada en la mesa, continuando con los besos por su cuello, avanzando en un h&uacute;medo recorrido por su ment&oacute;n hasta llegar a su oreja, atrapando su l&oacute;bulo entre sus labios y dientes. Mientras tanto, sus expertas manos tomaron del borde al pantal&oacute;n abotonado de la rubia y de un tir&oacute;n lo abri&oacute;, botones saliendo disparados y haciendo que un gritito se escape de entre tanto gemido y queja por parte de la rubia.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;A-Ayudante!&rdquo; Respirando agitadamente, la peque&ntilde;a maknae de Red velvet lo mir&oacute; con algo de nerviosismo pero a&uacute;n m&aacute;s excitaci&oacute;n, notando como la levantaban un poco para poder sacarle el dichoso pantal&oacute;n con deseoso apuro, el cual fue a parar sin delicadeza al suelo. &ldquo;&iquest;Qu-qu&eacute; har&aacute;? Hmm,&rdquo; La rubia lo mir&oacute; haciendo un ligero puchero con sus labios y evocando todo el poder de ni&ntilde;a inocente que pudiera, tal vez para calmar un poco a la bestia de sexo que ella misma hab&iacute;a despertado con su atrevimiento. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; va a hacerme, mi Ayudante?&rdquo;<\/p>\n<p>Pero ya era tarde. Su Ayudante simplemente le devolvi&oacute; la mirada como un depredador que estaba por hacerse un fest&iacute;n con su peque&ntilde;a presa. Ojos completamente nublados en lujuria y deseo y que le prometieron silenciosamente que iban a devorarla de pies a cabeza. La rubia, que estaba por decir algo, se qued&oacute; con las palabras en la boca ante esa mirada, mientras dejaba que le quitaban sus braguitas rosas de, igualmente, un salvaje tir&oacute;n. El hombre gru&ntilde;&oacute; al tener la peque&ntilde;a y mojada prenda en su mano, llev&aacute;ndola a su rostro para darle una buena aspiraci&oacute;n con su nariz. Estaba empapada en los ricos fluidos de su due&ntilde;a, lo cual lo hicieron soltar un gru&ntilde;ido que dejo entrever la lujuria que ahora lo dominaba. Irene hab&iacute;a logrado escapar, s&iacute;, pero al hacerlo hab&iacute;a dejado indefensa a la miembro m&aacute;s joven de su grupo. Y ahora la pobre Yeri estaba servida en bandeja de plata, literalmente sobre la mesa, s&oacute;lo para &eacute;l.<\/p>\n<p>A ella la acomodaron mejor sobre la mesa, esas grandes manos tom&aacute;ndola de sus blancos muslos para abrirla de piernas, sus rosados y h&uacute;medos labios quedando a la vista de ese imponente ejemplo de hombre que se agach&oacute; quedando con su rostro entre sus piernas. &ldquo;&iquest;A-Ayuda AANHMMM-&rdquo; Lo que sea que iba a decir fue interrumpido por un gutural gemido que vino directamente de su vientre, todo al sentir la lasciva boca de ese dominante hombre contra su mojada y caliente vagina. R&aacute;pidamente la sala, no; La casa entera fue inundada con ricos gemidos y gritos de placer, adem&aacute;s de un sucio y h&uacute;medo sonido de labios y lengua comi&eacute;ndose algo muy sabroso. &ldquo;&iexcl;Ahh!&rdquo; La cara de la peque&ntilde;a rubia se deform&oacute; en primitivos gestos de goce puro y sus brazos se afirmaron como pudieron contra la mesa en la que ahora estaba medio recostada. Sus piernas y cadera se remov&iacute;an luchando por retomar el control, pero las firmes manos de su Ayudante a&uacute;n la sosten&iacute;an y no dejaban escapar, quedando a su completa merced.<\/p>\n<p>Poco a poco sus abundantes jugos comenzaron a gotear y caer por la madera donde Red Velvet sol&iacute;a reunirse para compartir sus comidas. &ldquo;&iexcl;Hmmhhaa!&rdquo; Y ese s&oacute;lo y fugaz pensamiento fue suficiente para llevarla un paso m&aacute;s cerca del delirio. &ldquo;A-Ayudante, nno, mme, &iexcl;Hmm!&rdquo; Me vengo, me vengo, que rico, siga, siga, no pare, que ricoo. &ldquo;&iexcl;Nngh!&rdquo; Su naricita y sudada frente se arrugaron y apret&oacute; su mand&iacute;bula intentando contener lo que sea que estaba sintiendo, lo que sea que estaba llegando. Pero las oleadas de placer cual electricidad que recorr&iacute;an todo su cuerpo eran demasiado fuertes. Y esa boca y esa lengua y esos labios eran implacables, expertos, probando, recorriendo y consumiendo sin descanso cada maldito cent&iacute;metro de su caliente y mojado sexo como si agua en el desierto se tratara. Se la comieron entera all&iacute; mismo, en la mesa donde ella com&iacute;a y compart&iacute;a con sus amigas, su familia. Se la comieron hasta llevarla al filo del m&aacute;s rico orgasmo que sintiera en toda su vida. &ldquo;&iexcl;Ahh, ahhh! &iexcl;HMM!&rdquo;<\/p>\n<p>Su cabeza se ech&oacute; hacia atr&aacute;s y sus manos se afirmaron con fuerza a la cabeza de su Ayudante para que no se atreviera a separar, atrapando mechones de su cabello entre sus dedos, mientras su garganta llegaba a escocer de los gritos de puro placer que sal&iacute;an de su boca, sus ojos derramando un trayecto de finas l&aacute;grimas. Su cadera y piernas err&aacute;ticas en espasm&oacute;dicos movimientos mientras los m&uacute;sculos de su vagina se contra&iacute;an y su orgasmo explotaba bajo su vientre, sus abundantes jugos ba&ntilde;ando tanto la cara de su Ayudante como la mesa y la alfombra debajo de ellos, mientras ella no pudo hacer m&aacute;s que acompa&ntilde;ar esa inigualable sensaci&oacute;n con un &uacute;ltimo y gutural grito.<\/p>\n<p>Tuvieron que pasar varios minutos antes de que el cuerpito de la rubia dejara de temblar incontrolable, la sensibilidad luego de su orgasmo atendiendo cada cent&iacute;metro de su piel. Y pasaron un par de minutos m&aacute;s antes de que ella volviera a la realidad, respirando agitadamente, sudada y mojada, con su cuerpo ardiendo en fiebre de satisfacci&oacute;n sexual. Quit&oacute; con una mano un flequillo rubio que se hab&iacute;a pegado a su frente y rostro, y trag&oacute; saliva mientras recuperaba el aliento y volv&iacute;a a enfocar su mirada. Sus cansados ojos primero buscaron ubicar donde se encontraba, y reconoci&oacute; la decoraci&oacute;n y amoblado de la sala comedor en la residencia donde viv&iacute;a. Luego se desviaron a esa imponente presencia que sent&iacute;a frente a ella, y reconoci&oacute; a su Ayudante, con su definido y espectacular cuerpo desnudo y a la vista. All&iacute;, parado entre sus piernas abiertas, ella desparramada en la mesa y &eacute;l all&iacute;, como si nada. Alz&oacute; una mano para acariciar uno de esos bien trabajados pectorales que ten&iacute;a ese monumento de hombre, bajando con la caricia hasta sus marcados abdominales. No entend&iacute;a nada, pero si era un sue&ntilde;o iba a aprovechar. Sin embargo, cuando su mano lleg&oacute; hasta la erguida, enorme y gorda verga que ese hombre ten&iacute;a entre sus piernas, fue que finalmente cay&oacute; en que nada de esto era un sue&ntilde;o. Y fue entonces que comprendi&oacute; qu&eacute; era lo que le esperaba.<\/p>\n<p>Yeri estaba completamente entregada y a su merced. &ldquo;Hmm, mi Ayudante,&rdquo; Ronrone&oacute; como una gatita mientras la tomaban de la cintura y acercaban m&aacute;s hacia el filo de la mesa, acomod&aacute;ndola de piernas abiertas mientras el glande de ese enorme pene se afirmaba contra la caliente y mojada entrada de su vagina. El abundante l&iacute;quido preseminal que brotaba de su glande mezcl&aacute;ndose con los transparentes jugos vaginales que a&uacute;n flu&iacute;an por su caliente sexo. Su coraz&oacute;n comenz&oacute; a latir con fuerza, sintiendo como la gran cabeza de esa verga comenzaba a abrirse paso entre sus labios. &ldquo;Ah, hah,&rdquo; Lentamente, cent&iacute;metro tras cent&iacute;metro de carne comenz&oacute; a invadirla por su caliente entrada, desliz&aacute;ndose dentro de ella mientras sus paredes engull&iacute;an al invasor en un firme abrazo. &ldquo;Ahh, nggh,&rdquo; Y ella s&oacute;lo pod&iacute;a gemir a la vez que sus manos se afirmaban de los bordes de la mesa, una a cada lado, sus nudillos en blanco ante la presi&oacute;n que ejerc&iacute;a su agarre. Apret&oacute; con fuerza la madera y su nariz se arrug&oacute; en un gesto mezcla de lucha y placer. Una vena se dibuj&oacute; en su sudada frente, sintiendo como su vagina tragaba m&aacute;s y m&aacute;s carne hasta que finalmente la llenaron hasta el tope de verga. Y fue entonces que un gutural gru&ntilde;ido de puro placer se le escap&oacute;, sonando m&aacute;s a un animal salvaje que a la se&ntilde;orita celebridad que se supon&iacute;a que era.<\/p>\n<p>El Ayudante dej&oacute; que se acostumbrara a su tama&ntilde;o, apenas conteniendo las ganas de dejarse llevar por ese primitivo deseo de s&oacute;lo cog&eacute;rsela sin m&aacute;s esperas. Volvi&oacute; a recorrer su cuello y oreja con h&uacute;medos besos mientras le susurraba al o&iacute;do. &ldquo;Hmm, hermosa, rica, quitate esto.&rdquo; Continu&oacute; bes&aacute;ndola antes de empezar a quitarle el peque&ntilde;o top mojado en sudor que a&uacute;n cubr&iacute;a el torso de la chica. La rubia s&oacute;lo gem&iacute;a despacio, agradeciendo la atenci&oacute;n, y se dej&oacute; quitar la molesta prenda. Luego sigui&oacute; su sost&eacute;n de color blanco el cual le desabrocharon sin dificultad. Fue entonces que la boca de su ayudante pas&oacute; de comerse su cuello a devorar sus pechos. &ldquo;&iexcl;Ahhn!&rdquo; Y nuevos gemidos comenzaron a escapar de entre sus labios ante la nueva atenci&oacute;n. Sus ojos entrecerrados miraron alucinados como se com&iacute;an primero uno, luego su otro seno, antes de ver como juntaba al par de pechos con sus manos y comenzar a comerse a ambos por igual. Si bien era la m&aacute;s joven del grupo, Yeri ciertamente era la m&aacute;s dotada en lo que a delantera se refer&iacute;a. Y ahora mismo pod&iacute;a ver como su Ayudante disfrutaba bastante de ese hecho. La peque&ntilde;a rubia que estaba empalada hasta el tope por la verga de ese enorme hombre sobre ella, tuvo que morder su labio inferior mientras apreciaba con enternecida mirada como la juguetona boca de su Ayudante se abr&iacute;a a m&aacute;s no poder para tragar lo que m&aacute;s pod&iacute;a de sus pechos. Su n&iacute;vea piel quedando completamente ba&ntilde;ada en la lasciva saliva de ese hombre. &ldquo;S&iacute; que, &iexcl;Hmm! Le gustan los pechos, Ayudante, hmm.&rdquo; Y sonri&oacute; encantadoramente.<\/p>\n<p>Mordiendo un erecto y carnoso pez&oacute;n, el atractivo hombre simplemente le ofreci&oacute; una sonrisa antes de darle una larga lamida a una de esas voluminosas mamarias. &ldquo;Son perfectos, Yeri. Me encantas, nena. Que rica est&aacute;s.&rdquo; Y gru&ntilde;&oacute;, pasando un brazo por debajo de la delgada cintura ajena, acomod&aacute;ndola mejor para lo que se ven&iacute;a. &ldquo;Voy a empezar a moverme, hermosa.&rdquo; Le habl&oacute; al o&iacute;do, atrapando a la rubia entre la mesa y su cuerpo de oso. &ldquo;Nngh, que apretadita est&aacute;s, Yeri. Jodidamente apretada.&rdquo; Arrug&oacute; la nariz mientras empezaba a moverse lentamente, con precisi&oacute;n, su cadera haciendo h&aacute;biles movimientos circulares a la vez que la penetraba con controlada pasi&oacute;n.<\/p>\n<p>Apenas sinti&oacute; el primer movimiento, la despeinada rubia se abraz&oacute; con brazos y piernas al cuerpo de ese enorme hombre, dejando que &eacute;l llevara el ritmo. Acompa&ntilde;&oacute; los lentos y ricos movimientos de su Ayudante con amorosos y calientes gemidos, el dolor de su entrepierna terminando por desaparecer para ser reemplazado por las ricas oleadas de placer que comenzaban a recorrer todo su cuerpo cual circuitos de electricidad. Pod&iacute;a sentirlo todo con tanta claridad; la gorda y caliente verga que su h&uacute;meda cavidad tan r&aacute;pidamente hab&iacute;a engullido y aceptado, con cada uno de sus contornos, curvas y venas que se deslizan acompa&ntilde;ando esos lentos y expertos movimientos, obligando a su estrecho sexo a que se acomodara a ese nuevo tama&ntilde;o. Esa enorme cabeza que cada vez que llegaba a tope y la besaba en lo m&aacute;s profundo de su vientre, la hac&iacute;a apretar su mand&iacute;bula y hundir sus u&ntilde;as en la espalda de su ayudante por lo rico que se sent&iacute;a. Sus sudorosos y fervientes cuerpos pegados uno al otro, sus erectos pezones frot&aacute;ndose contra los duros pectorales de su Ayudante. La mesa debajo de ellos que rechinaba exigida por el esfuerzo que le estaban imponiendo. Incluso pod&iacute;a sentir el calor del t&oacute;rrido ambiente a sexo casi asfixiante que inundaba toda la sala. &ldquo;&iexcl;HMM! Unhm, un poquito, m&aacute;s, m&aacute;s, &iexcl;hmm! M&aacute;s r&aacute;pidoo.&rdquo; S&iacute;, a pesar de su joven edad e inocencia pod&iacute;a afirmar que aquel era el mejor sexo que tendr&iacute;a en su vida.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;M&aacute;s r&aacute;pido?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;S&iacute;, s&iacute;, s&iacute;, hmm,&rdquo; Apret&oacute; sus labios para intentar acallar los acelerados gemidos que volv&iacute;an a sonar por toda la residencia, pero fue en vano. Su dulce voz comenz&oacute; a cantar m&aacute;s y m&aacute;s acompa&ntilde;ando el ritmo de las deliciosas embestidas que comenzaban a sacudir su cuerpito contra la mesa. &ldquo;&iexcl;Aah, s&iacute;, s&iacute;, mmi Ayudante!&rdquo; Las grandes manos del hombre atraparon sus nalgas en un caliente manoseo, para guiarla mejor en ese vaiv&eacute;n de sexo que llevaban, los lentos movimientos siendo reemplazados por unas firmes y sonoras sacudidas que hac&iacute;an saltar su cuerpito abrazado al de su querido Ayudante. Los lascivos y h&uacute;medos sonidos de piel chocando contra piel y la firme mesa resistiendo como pod&iacute;a el embate de sus cuerpos comenzaron a acompa&ntilde;ar los sonoros gemidos de la rubia. &ldquo;&iexcl;HNGH! &iexcl;AH, AHH!&rdquo; Y la rubia volvi&oacute; a sentirse al filo de una nueva explosi&oacute;n org&aacute;smica. Oleada tras oleada de puro placer comenzaron a invadir todo su cuerpo, sus piernas y brazos afirm&aacute;ndose m&aacute;s si eso era posible del cuerpo de su Ayudante mientras los m&uacute;sculos y paredes de su cavidad apretaban en un fiero agarre la rica verga que la estaba taladrando, llegando finalmente a un brutal orgasmo que la hicieron gritar como loca por segunda vez ese d&iacute;a.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Ngh!&rdquo; Y con la misma fuerza se corrieron dentro de ella. Sin aviso previo. El hombre simplemente se hundi&oacute; en ella hasta el fondo de su vientre y all&iacute; mismo comenz&oacute; a bombear carga tras carga de su espesa y caliente semilla. La rubia se qued&oacute; sin voz por tanto grito y con ojos desorbitados, en blanco, simplemente dej&aacute;ndose llenar por completo. Una, dos, tres, hasta cuatro cargas de caliente y abundante semen alimentaron y llenaron su f&eacute;rtil vientre hasta el borde, llev&aacute;ndola a la bendici&oacute;n de un tercer orgasmo. L&aacute;grimas cayeron por sus mejillas mientras hilillos de saliva se deslizaban por su ment&oacute;n, con su boca abierta de par en par y la lengua afuera, su caliente aliento entrecortado acompa&ntilde;ando sus ahogados gemidos.<\/p>\n<p>El hombre a&uacute;n la sujetaba firmemente con sus dedos hundidos en esas ricas nalgas, y ambos permanecieron as&iacute; por varios minutos a&uacute;n luego de terminar de correrse. Sus cuerpos sudorosos y ba&ntilde;ados en toda variedad de fluidos, unidos y abrazados como si fueran uno, hasta que finalmente el Ayudante solt&oacute; un gran suspiro antes de apoyar sus manos en la asediada mesa que se manten&iacute;a firme a pesar de todo. Intent&oacute; calmar su respiraci&oacute;n, y a pesar de que la rubia lo ten&iacute;a abrazado con fuerza logr&oacute; zafarse lo suficiente como para pararse recto.<\/p>\n<p>Y desde esa posici&oacute;n dej&oacute; que sus ojos se deleitaran con el desastre catat&oacute;nico en el que hab&iacute;a dejado a la peque&ntilde;a Idol. Apenas una ni&ntilde;a de 21 a&ntilde;itos, la famosa Kim Ye-rim. Y &eacute;l se la hab&iacute;a comido de pies a cabeza, como toda una mujer. La hab&iacute;a llenado hasta rebalsar con su caliente leche. S&iacute;, ahora era suya. Sonri&oacute; de lado, limpiando el sudor de su frente, antes de empezar a salir de ella. Tom&oacute; esos entrenados muslos que pose&iacute;a la rubia, abri&eacute;ndola de piernas para disfrutar mejor de la vista. S&oacute;lo entonces retir&oacute; lentamente su verga hasta que finalmente una abundante cantidad de fluidos mezcla de su semen y los orgasmos de la chica comenzaron a brotar y caer como una cascada de su caliente e hinchada vulva, manchando todav&iacute;a m&aacute;s la mesa y la alfombra a sus pies. &ldquo;Uff.&rdquo; Lade&oacute; un poco la cabeza disfrutando de la imagen. El cuerpo reluciente de sudor de Yeri desparramado sobre la mesa, sus fluidos combinados brotando de entre los labios de su vagina y cayendo en un espeso hilillo por la mesa, goteando hasta el suelo. Su verga semi-erecta ba&ntilde;ada igualmente en sus fluidos y conectada por hilillos transparentes al caliente sexo de la chica. La cabellera de la rubia hecha un desastre, despeinada y desparramada por la mesa, con mechones de cabello pegados a su frente y cara por el sudor. Su rostro relajado, ido, con mirada desenfocada y perdida, con marcas de l&aacute;grimas secas bajando por sus mejillas y saliva fresca aun colgando de su ment&oacute;n. Ni siquiera hab&iacute;a despertado a&uacute;n de su letargo inducido por el orgasmo.<\/p>\n<p>El portentoso hombre se inclin&oacute; y atrap&oacute; uno de esos considerables pechos con su caliente boca, usando su lengua para jugar con la piel y el erecto y rosado pez&oacute;n. Luego baj&oacute; con lascivas lamidas y besos hasta su abdomen, acariciando con su boca sobre su tersa piel. &ldquo;Mmh,&rdquo; Reparti&oacute; dulces besos por ese vientre que tan amablemente hab&iacute;a aceptado su f&eacute;rtil semilla. Luego la tom&oacute; de sus anchas caderas y la volte&oacute; lento sobre la mesa, la rubia murmurando palabras incoherentes sin poder hacer nada para resistirse. La acomod&oacute; para que quedara con ese rico culito levantado al filo de la mesa.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Hmnh~?&rdquo; Con su mejilla afirmada a la fr&iacute;a y h&uacute;meda mesa, la respiraci&oacute;n cansada de la rubia comenz&oacute; a recuperar su ritmo normal, su mirada enfoc&aacute;ndose poco a poco. Levant&oacute; una mano para limpiar la baba de su ment&oacute;n, mientras apoyaba la otra en la mesa para intentar levantarse. Por alguna raz&oacute;n se sent&iacute;a pesada, con su vientre caliente, casi hirviendo, lleno. &ldquo;&iexcl;Ngh!&rdquo; Pero no la dejaron moverse. Una mano tom&oacute; un pu&ntilde;ado de su cabellera rubia y jal&oacute; firme para hacerla levantar la cabeza, haciendo que gru&ntilde;a por la dominante acci&oacute;n. &ldquo;&iquest;A-ayudante?&rdquo; Apenas un susurro medio asustado, pero no le contestaron. Lo &uacute;nico que recibi&oacute; de respuesta fue esa implacable verga comenzando a invadir su caliente cavidad una vez m&aacute;s. Abri&oacute; grande los ojos, &ldquo;Aahh,&rdquo; y un delicioso gemido se escap&oacute; de su boca abierta por la sorpresa cuando m&aacute;s y m&aacute;s verga comenz&oacute; a entrar, su estrecha vagina ahora m&aacute;s acostumbra recibiendo cent&iacute;metro tras cent&iacute;metro de carne hasta que volvieron a dejarla llena hasta la base de ese rico instrumento de carne. &ldquo;NNGH.&rdquo; Besos y lamidas comenzaron a mojar toda su espalda desnuda, mientras empezaban a sacudir su cuerpito con firmes y expertas embestidas, haciendo vibrar la mesa debajo de ella. Por Dios, sus pies ni siquiera llegaban a tocar el suelo, estaba literalmente siendo montada como una perra, empalada por esa caliente verga. &ldquo;Ayuudmmmh,&rdquo; Sus ojos desesperados, desenfocados, buscaron la puerta de su l&iacute;der. El cuarto donde estaba Irene. Busc&oacute; ayuda pues no se cre&iacute;a capaz de aguantar otra sesi&oacute;n de caliente sexo con ese hombre. Era imposible. Sent&iacute;a que iba a morir. Pero nada, no pudo llamar a nadie. Sus palabras se ahogaron en un nuevo mar de balbuceos, gru&ntilde;idos y gemidos. &ldquo;&iquest;Mgmh? &iexcl;Hmn-&rdquo; No, no, Dios, alguien, ayuda, no, diooos. Su cuerpo siendo sacudido junto a la pobre mesa sin piedad, sus ojos derramando m&aacute;s l&aacute;grimas mientras su boca volv&iacute;a a cantar como loca siendo escuchada por toda la residencia. Sus manos se afirmaron como pudieron de los bordes de la mesa, el h&uacute;medo sonido de las embestidas, de las caderas de ese hombre chocando contra sus nalgas resonando por toda la residencia, acompa&ntilde;ando los gritos de su cansada voz mientras sus ojos volv&iacute;an a ponerse en blanco llegando al filo de un nuevo orgasmo.<\/p>\n<p>&iexcl;Mngh!, no, no, que rico, que rico, noo. Estaba pagando, s&iacute;. Crey&oacute; que podr&iacute;a manejar ese hombre y a su monumental verga. Crey&oacute; que podr&iacute;a superar la tentaci&oacute;n en la que su propia l&iacute;der hab&iacute;a ca&iacute;do. Que arrogante hab&iacute;a sido y por eso ahora estaba siendo castigada como la ni&ntilde;a que en realidad era.<\/p>\n<p>Que rico.<\/p>\n<p>*********************<\/p>\n<p>Notas finales:<\/p>\n<p>Terminamos con Yeri en este cap&iacute;tulo. Si te ha gustado esta lectura y no has le&iacute;do cap&iacute;tulos anteriores te recomiendo que les des un vistazo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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