{"id":28961,"date":"2021-04-15T22:00:00","date_gmt":"2021-04-15T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-04-15T22:00:00","modified_gmt":"2021-04-15T22:00:00","slug":"aventuras-y-desventuras-hmedas-primera-etapa-20","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventuras-y-desventuras-hmedas-primera-etapa-20\/","title":{"rendered":"Aventuras y desventuras h\u00famedas: Primera etapa (20)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28961\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La mujer le mir&oacute; con ganas, con unos ojos de cazadora que el joven podr&iacute;a haber confundido con la de una Leona en mitad de la sabana. Carmen se introdujo en el agua con lentitud, primero su trasero, el cual sent&oacute; con calma mojando as&iacute; el bikini rosa que llevaba. La parte de arriba no lleg&oacute; a mojarse, solamente la atadura que ten&iacute;a en su espalda, que junto con el nudo del cuello sujetaban y escond&iacute;an unos senos que Sergio deseaba volver a ver.<\/p>\n<p>El disimulo en ambos brillaba por su ausencia, seg&uacute;n traspas&oacute; el umbral de la puerta y vio a su t&iacute;a, Sergio no dudo en parar de admirar a la poderosa mujer que dentro se hallaba. En ese instante, al tiempo que segu&iacute;a mirando a su la hermana de su madre y ella le sonre&iacute;a con esa picard&iacute;a que solo ella sab&iacute;a, supo que no era una gran idea estar all&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Has visto la foto de tu &ldquo;amiga&rdquo;? &mdash;procur&oacute; hablar bajo por si Mari estaba de camino&mdash; Me ha costado enviarla, es la primera vez que he hecho algo as&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Carmen&hellip; &mdash;le contest&oacute; lo m&aacute;s bajo que pudo y agarr&aacute;ndose el paquete de manera soez y marcando ya una notable erecci&oacute;n, a&ntilde;adi&oacute;&mdash;, lo ves&hellip; esto, cada vez que te veo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Mi vida. &mdash;resopl&oacute; llena de placer por ver de nuevo la gran herramienta de Sergio&mdash; Por dios, cari&ntilde;o&hellip;<\/p>\n<p>La tensi&oacute;n se hizo insoportable y Sergio se amas&oacute; el pene de manera dura delante de la mirada de su t&iacute;a. Sus ojos azules iguales a los de su madre, miraban con deseo el gran cacho de carne que su sobrino ten&iacute;a aprisionado. No parec&iacute;a poder abarcar todo lo que hab&iacute;a dentro del ba&ntilde;ador, era grande, gordo, delicioso&hellip; Carmen lo sab&iacute;a muy bien.<\/p>\n<p>Ambos quer&iacute;an poseerse all&iacute; mismo, la lujuriosa mente de la mujer rezaba porque le rompiera el bikini y contra la encimera del lavabo, le practicara un coito de forma bien dura. Sergio, no pensaba muy diferente.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Si ya est&aacute;is los dos aqu&iacute;! &mdash;Mari apareci&oacute; por la espalda de su hijo haciendo que este soltara su paquete a la velocidad del rayo.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, esto creo que ya est&aacute; caliente &mdash;el juego de palabras era tan evidente.<\/p>\n<p>&mdash;Perfecto. &mdash;otro sorbo de champ&aacute;n y Mari meti&oacute; el pie en el agua.<\/p>\n<p>La t&iacute;a dej&oacute; su copa junto a la de su hermana, sin perder de vista como en &uacute;ltimo lugar, Sergio se adentraba en el jacuzzi con un marcado pene que r&aacute;pido escondi&oacute; bajo el agua. Formaron un tri&aacute;ngulo en el que el joven ten&iacute;a a su derecha a Mari y a su izquierda a Carmen. Las mujeres comenzaban a comentar lo bien que se estaba y lo fabuloso que era tener uno, pero el joven no escuchaba.<\/p>\n<p>El calor del agua y el masaje burbujeante le estaban calmando el cansancio, pero tambi&eacute;n transportando a una relajaci&oacute;n muy profunda. Antes de entrar, cierto vigor hab&iacute;a vuelto a su cuerpo. Ver a su t&iacute;a tan ardiente, le puso un poco las pilas, aunque tem&iacute;a que se sobrecargara. Observ&oacute; bien la situaci&oacute;n y agradeci&oacute; a la altura de las mujeres o a la persona que creara el dise&ntilde;o del jacuzzi, porque justo las mamas de ambas hembras se posaban debajo del nivel del agua. Por esta ocasi&oacute;n, para Sergio, ser&iacute;a mejor as&iacute;.<\/p>\n<p>Las burbujas llegaban justo, nada m&aacute;s y nada menos, hasta el pecho de ambas mujeres. Cort&aacute;ndolos a la mitad, similar a llevar un vestido palabra de honor, d&aacute;ndole al joven una imagen de relativa desnudez que su loca imaginaci&oacute;n le hizo acrecentar. Mir&oacute; con todo el descaro que pudo los de Carmen que flotaban alegres, &ldquo;tan cerca&hellip;&rdquo; se dec&iacute;a mientras agarraba su pene escondido bajo el agua.<\/p>\n<p>Sin embargo algo le llam&oacute; la atenci&oacute;n y los recuerdos de la tarde en el r&iacute;o afloraron. Se acord&oacute; de aquel bulto tan peque&ntilde;o que era imperceptible y que a duras penas se notaba tras la tela. No trat&oacute; de prohibir el giro de cuello que comenzaba a suceder, su curiosidad salvaje y animal le hizo que los ojos se movieran de unos pechos&hellip; a otros. En un movimiento en el que su madre se acomod&oacute;, all&iacute; lo volvi&oacute; a ver, como si le estuviera esperando.<\/p>\n<p>Quit&oacute; la vista de inmediato, aunque no supo por qu&eacute;. El joven se gritaba en su cabeza &ldquo;&iexcl;Es tu madre!, &iquest;Qu&eacute; haces?&rdquo;, aunque una voz demasiado d&eacute;bil, pero con toda la raz&oacute;n le respond&iacute;a &ldquo;y la otra tu t&iacute;a&hellip; y ya ves&rdquo;. Prefiri&oacute; mantener la mente limpia de sexo, mirando los rostros de las dos mujeres que estaban con &eacute;l, sin embargo, era ineficaz, en su entrepierna algo hab&iacute;a empezado a funcionar y no se iba a detener.<\/p>\n<p>De mientras en el otro cerebro, en el que en teor&iacute;a de verdad sirve para razonar, solo pensaba que aquella situaci&oacute;n no era normal, &ldquo;esto es el comienzo de una escena porno&hellip;&rdquo;. Con disimulo se palp&oacute; su zona &iacute;ntima, corroborando lo que se imaginaba, la f&aacute;brica hab&iacute;a empezado a bombear sangre y su pene estaba a media asta.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;T&uacute; qu&eacute; tal, Sergio? &iquest;Tambi&eacute;n te lo est&aacute;s pasando bien? &mdash;le pregunt&oacute; Carmen forz&aacute;ndole a que participara.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo&hellip;? &mdash;el joven no sab&iacute;a apenas ni donde estaba. Se encontraba fuera de la conversaci&oacute;n, mucho m&aacute;s preocupado por su miembro&mdash; Eh&hellip; s&iacute;&hellip; se est&aacute; muy a gusto aqu&iacute; con vosotras.<\/p>\n<p>&mdash;Me refer&iacute;a al viaje, cari&ntilde;o &mdash;le contest&oacute; Carmen sin esconder una mirada de saber muy bien lo que ocurr&iacute;a a su joven amante.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, eso&hellip; tambi&eacute;n. Una delicia.<\/p>\n<p>&mdash;Sergio, &iquest;est&aacute;s bien? &mdash;pregunt&oacute; su madre mir&aacute;ndole el rostro&mdash; &iquest;Est&aacute;s algo acalorado? La cara, la tienes algo roja &mdash;buscaba el veredicto de su hermana, ella la asinti&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute;&hellip; supongo que s&iacute;&hellip; o sea, digo s&iacute; &mdash;Sergio cada vez se encontraba mejor y peor.<\/p>\n<p>La sensaci&oacute;n de placer le invad&iacute;a, se notaba demasiado bien dentro del agua, su pene creciente era testigo directo de ello. No obstante, la tensi&oacute;n por estar as&iacute; a escasos cent&iacute;metros de su t&iacute;a, con su madre presente&hellip; era un c&oacute;ctel dif&iacute;cil de asimilar.<\/p>\n<p>&mdash;D&eacute;jale, Mari, tendr&aacute; verg&uuml;enza de estar con dos viejas en el jacuzzi &mdash;salt&oacute; Carmen pic&aacute;ndole con claridad.<\/p>\n<p>Sergio no contest&oacute;, &iquest;para qu&eacute; lo iba a hacer? Vio c&oacute;mo su t&iacute;a le miraba mientras se rellenaba la copa y su madre&hellip; estaba haciendo lo mismo. La &uacute;nica diferencia era que una sent&iacute;a cierta preocupaci&oacute;n por su hijo, pero hab&iacute;a algo m&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>Sus ojos no eran los de siempre, quiz&aacute; por el alcohol, quiz&aacute; el d&iacute;a, quiz&aacute;&hellip; a saber por qu&eacute;, Sergio no lo sab&iacute;a. Sin embargo, la mirada de su madre no era la misma, era diferente, m&aacute;s cercana a la que le lanzaba&hellip; su t&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Sabes a lo que me recuerda esto, Carmen? &mdash;dijo Mari, mientras su hermana esperaba paciente la respuesta&mdash; Cuando &iacute;bamos al r&iacute;o de adolescentes.<\/p>\n<p>&mdash;Buenos momentos &mdash;respondi&oacute; dejando la copa&mdash; algunos demasiado buenos&hellip; &mdash;las dos rieron como colegialas&mdash; &iquest;Te acuerdas el d&iacute;a que nos quedamos con Francisco Javier?<\/p>\n<p>&mdash;No me llam&eacute;is as&iacute;, me llamo Javi &mdash;la madre de Sergio imit&oacute; una voz de enfado infantil en alusi&oacute;n al hombre del que hablaban&mdash;. S&iacute; que me acuerdo, como para no&hellip; &iquest;Qu&eacute; ser&aacute; de &eacute;l?<\/p>\n<p>&mdash;Se cas&oacute; y se march&oacute; del pueblo, similar a lo que hiciste t&uacute;. No tengo la menor idea de que ser&aacute; de su vida, &iquest;crees que se acordar&aacute; de nosotras? &mdash;pregunt&oacute; Carmen, a lo que Mari le respondi&oacute; con un gesto c&oacute;mplice, para despu&eacute;s sonrojarse.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute;&hellip; pas&oacute;? &mdash;Sergio obviamente no lo sab&iacute;a y pensaba que quiz&aacute; fuera mejor as&iacute;. Aunque pregunt&oacute;&hellip; por supuesto que su lujuria interna quer&iacute;a saberlo.<\/p>\n<p>Las dos chicas, porque ya no parec&iacute;an mujeres, sino dos f&eacute;minas atrapadas en sus recuerdos de adolescencia, se rieron al escuchar la pregunta del joven y se miraron de manera malvada.<\/p>\n<p>&mdash;Cu&eacute;ntalo, Carmen, que a m&iacute; me da algo de reparo.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno&hellip; &mdash;no pod&iacute;a parar de sonre&iacute;r&mdash; Sergio, no te pienses que somos malas, solo fue una vez. Estuvimos en el r&iacute;o, por donde has estado esta tarde me imagino, ya sabes cerca de las afueras del pueblo. Hab&iacute;amos quedado unos cuantos, era un d&iacute;a como hoy, de verano y hac&iacute;a mucho calor. Al final, casi todos fallaron y solo fuimos cinco creo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, fuimos dos coches, tres y dos. &mdash;matiz&oacute; Mari que se mord&iacute;a una u&ntilde;a a la par que sonre&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Eso es, en uno iban una pareja y en otro &iacute;bamos Javi, tu madre y yo. Javi era un chico de 17 a&ntilde;os, no ten&iacute;a carnet obvio, aunque bueno&hellip; esto era el pueblo y se conduc&iacute;a y ya. Nadie dec&iacute;a nada. Buen paquete le caer&iacute;a a m&aacute;s de uno si lo hiciera hoy en d&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Carmen, te l&iacute;as &mdash;le reproch&oacute; Mari expectante al tiempo que daba un nuevo sorbo.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, s&iacute;, pues eso. Tu madre ten&iacute;a 16 y yo 19, Javi era un amigo m&aacute;s. Est&aacute;bamos all&iacute; los cinco, ya era de noche, y la pareja se fue y entonces&hellip; no s&eacute; ni porque se nos pas&oacute; por la cabeza, pero nos metimos al agua. Los tres.<\/p>\n<p>Sergio escuchaba expectante, su t&iacute;a lo estaba contando con una voz melosa, en un tono m&aacute;s bajo de lo habitual. La pausa, la tranquilidad y el modo de narrarlo, trasmit&iacute;a un erotismo que el muchacho no comprend&iacute;a. La sensaci&oacute;n que le daba era que aquella historia no pod&iacute;a terminar bien y lo peor de todo, que su madre con el rostro ruborizado en su totalidad, escuchaba con gusto como si lo reviviera.<\/p>\n<p>&mdash;Y bueno, creo que mejor resumir, le provocamos un poco&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Provocar, provocar&hellip; a ver, no fue para tanto.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, Mari, lo hicimos&hellip; &mdash;las dos se miraron y asintieron dando validez a sus palabras&mdash; Nos metimos con &eacute;l en el agua. Nos desnudamos, primero las chicas y luego lo hizo Javi. Ten&iacute;a una cara que no se lo cre&iacute;a y despu&eacute;s&hellip; &mdash;lanz&oacute; una mirada sexual a su sobrino, import&aacute;ndole bien poco que su hermana estuviera presente y le pregunt&oacute;&mdash; &iquest;Qu&eacute; crees que pas&oacute;, Sergio?<\/p>\n<p>La voz de Carmen son&oacute; de lo m&aacute;s fiera, una cazadora viendo al joven cervatillo amedrentado y listo para ser devorado. La mujer notaba la tensi&oacute;n del chico, estaba al borde de la locura, pod&iacute;a sentirlo en la burbujeante agua. Aquella situaci&oacute;n le estaba calentando a rabiar, solo la deten&iacute;a la presencia de su hermana. El joven no respondi&oacute;, solo se volvi&oacute; a sujetar el pene bajo el agua y movi&oacute; los hombros. Pero ambas mujeres esperaban una contestaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Os lo&hellip; Os lo folla&hellip; &mdash;lleg&oacute; a decir el joven casi con toda su fuerza de voluntad, dedic&aacute;ndole una mirada t&iacute;mida a su t&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Nooo &mdash;su madre le cort&oacute; algo apresurada y con una mano sujetando su pecho que por un momento se hab&iacute;a agitado&mdash; hijo, &iexcl;qu&eacute; lanzado!<\/p>\n<p>&mdash;Sergio que mala impresi&oacute;n tienes de nosotras. &mdash;el joven pens&oacute; que la maldad de su t&iacute;a no conoc&iacute;a l&iacute;mites&mdash; Nos metimos en el coche r&aacute;pidamente con su ropa y le hicimos que anduviera desnudo una buena parte hasta el pueblo. Creo que nos odi&oacute; una temporada, pero no se lo dijimos a nadie.<\/p>\n<p>Ambas explotaron en carcajadas incontenibles ante la perpleja mirada de Sergio. El joven las observaba at&oacute;nito mientras su mente le lanzaba un reproche &ldquo;&iquest;qu&eacute; te crees que son tu t&iacute;a y tu madre? &iquest;Dos actrices porno y su vida una pel&iacute;cula?&rdquo;. Aunque tuvo que a&ntilde;adir &ldquo;eso si&hellip; menudas cabronas&hellip;&rdquo; para acabar sonriendo y negando con la cabeza.<\/p>\n<p>Las mujeres detuvieron sus carcajadas, mientras el joven las miraba todav&iacute;a incr&eacute;dulo. Se sirvieron otra copa m&aacute;s. Mari hab&iacute;a perdido la cuenta, pero se notaba muy alegre y atrevida.<\/p>\n<p>&mdash;Fuimos crueles&hellip; &mdash;no se le borraba la sonrisa.<\/p>\n<p>&mdash;Pod&iacute;amos serlo, cielo, &eacute;ramos tan guapas&hellip; tan sexis&hellip; lo pod&iacute;amos todo. &mdash;Carmen se encontraba evocando recuerdos cuando pregunt&oacute;&mdash; &iquest;Te acuerdas que le dijiste cuanto te quitaste el sost&eacute;n?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;&hellip; es que no paraba de mir&aacute;rmelas y yo era una ni&ntilde;a. &mdash;asinti&oacute; algo avergonzada. Aunque tantos a&ntilde;os atr&aacute;s no tuvo la m&aacute;s m&iacute;nima verg&uuml;enza&mdash; Me las levant&eacute; y solt&eacute; un &ldquo;libres y liberadas&rdquo; &iexcl;Jes&uacute;s, ten&iacute;a 16 a&ntilde;os!<\/p>\n<p>Ambas volvieron a re&iacute;rse sin parar, mientras Sergio no daba cr&eacute;dito a la historia que escuchaba. No se imaginaba a su madre calentando a un chico, adem&aacute;s mayor que ella&hellip; y menos, ense&ntilde;&aacute;ndole los pechos. Aunque por otro lado, a una parte de su cuerpo que reptaba sigiloso por el muslo derecho, la historia le parec&iacute;a encantadora.<\/p>\n<p>&mdash;Es que cuando est&aacute;n liberadas, es mucho mejor &mdash;dijo en todo neutro Carmen, mientras alzaba su copa y su hermana la segu&iacute;a brindando en mitad del jacuzzi.<\/p>\n<p>&mdash;Hace tanto que no me quedo en toples&hellip; &mdash;ambas se hab&iacute;an olvidado del joven&mdash; y mira que en el r&iacute;o casi siempre que est&aacute;bamos solas lo hac&iacute;amos&hellip; incluso alguna vez en compa&ntilde;&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Qu&eacute; raras &eacute;ramos para aquella &eacute;poca. Oye, mejor recuperar las viejas costumbres &iquest;no? &mdash;pregunt&oacute; Carmen sonriente y con un movimiento de cejas alent&oacute; a su hermana. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; quieren hacer&hellip;?&rdquo; Pens&oacute; Sergio sumamente perdido.<\/p>\n<p>&mdash;Pero&hellip;<\/p>\n<p>Mari pareci&oacute; acordarse en el &uacute;ltimo instante de que su hijo estaba presente y mir&oacute; a su hermana pensando en que no pod&iacute;an si &eacute;l estaba all&iacute;. &ldquo;No puedo ense&ntilde;arle los pechos a mi hijo&rdquo; medit&oacute; mientras sorb&iacute;a lo poco que quedaba en su copa.<\/p>\n<p>&mdash;Tranquila, se quedan bajo el agua. &mdash;Carmen gui&ntilde;&oacute; un ojo y decidida se solt&oacute; el nudo del cuello para que no hubiera vuelta atr&aacute;s. Pas&oacute; sus manos con cuidado hacia la parte inferior rodeando ambas protuberancias. Le dio mucha importancia a que su sobrino no viera ni un poco, sab&iacute;a que la estar&iacute;a mirando. Se lo sac&oacute; por completo y mir&oacute; a su hermana&mdash; Lo ves, se quedan bajo el agua. Adem&aacute;s, Sergio, no eres un chico cochino de esos que miran a las chicas cuando no se dan cuenta &iquest;verdad?<\/p>\n<p>Sergio neg&oacute;, estaba jugando con &eacute;l, su pene ya estaba completamente duro y ahora con los pechos de su t&iacute;a tan accesibles, el calor le estaba subiendo a la cabeza.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Madre m&iacute;a&hellip;! &mdash;Mari lo susurr&oacute;. Parec&iacute;a atorada, dispuesta a cometer una locura, surcando una barrera que nunca se hab&iacute;a atrevido a atravesar. Sin embargo, esa barrera ella mismo se la hab&iacute;a puesto y quiz&aacute; para otras como su hermana sus l&iacute;mites eran f&aacute;cilmente franqueables. Con voz seria le mencion&oacute; a su hijo&mdash; Sergio, no mires.<\/p>\n<p>No mir&oacute;, pero sab&iacute;a lo que estaba pasando y aquello era suficiente. Su madre se quit&oacute; el bikini y lo dej&oacute; junto al de su hermana. Ambas estaban con los senos sueltos, a unos cent&iacute;metros la una de la otra.<\/p>\n<p>El curioso bulto que Sergio ten&iacute;a en el ba&ntilde;ador, hab&iacute;a dejado de ser tan curioso para convertirse en un verdadero coloso que quer&iacute;a reventar la tela. No pod&iacute;a salir de all&iacute; sin ocultar tremendo &ldquo;paquete&rdquo; deb&iacute;a aguantar el chaparr&oacute;n y mantenerse sereno hasta que viera una oportunidad.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Mucho mejor! &mdash;resopl&oacute; Mari y se acomod&oacute; con su copa en la mano.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Lo ves? &mdash;su hermana asinti&oacute; con cara de placer&mdash; Adem&aacute;s, las burbujas dan un peque&ntilde;o masaje.<\/p>\n<p>La cabeza del muchacho estaba en otra dimensi&oacute;n, el agua les llegaba a cubrir el 80% del pecho y sus ojos no pod&iacute;an perder de vista aquellas cuatro obras de arte. En cualquier movimiento que enturbiase el agua&hellip; se ve&iacute;a mucho m&aacute;s, cualquiera de los cuatro pezones, podr&iacute;an salir a la luz y ser visto de un momento a otro.<\/p>\n<p>Las dos mujeres estaban algo borrachas, las copas de vino de Mari, m&aacute;s el champ&aacute;n le hab&iacute;an subido a la cabeza y ahora, con el calor del agua, todo se acrecentaba. Carmen en cambio, no tom&oacute; tanto como su hermana, pero el calor que desprend&iacute;a su cuerpo, sobre todo en cierta zona sexual, le estaba causando una sensaci&oacute;n de mareo mayor que el alcohol.<\/p>\n<p>Sergio no sab&iacute;a d&oacute;nde meterse, las mujeres segu&iacute;an hablando ajenas al muchacho y cuando una de ellas se mov&iacute;a levemente, no pod&iacute;a evitar lanzar sus ojos en busca de algo m&aacute;s que ver. Intentaba mantener quietos aquellos globos oculares marrones verdosos que la gen&eacute;tica caprichosa no hab&iacute;a querido que fueran azules, no obstante&hellip; no pod&iacute;a.<\/p>\n<p>Por mucha fuerza de voluntad, siempre que los generosos pechos de su t&iacute;a sal&iacute;an a flote, como un cazador agazapado en la maleza, soltaba una mirada fugaz observando lo m&aacute;ximo posible. Cuando suced&iacute;a lo mismo con su madre&hellip; &iexcl;Tambi&eacute;n miraba!<\/p>\n<p>Estaba en su l&iacute;mite, se quer&iacute;a ir, bueno&hellip; no quer&iacute;a, pero era lo que deb&iacute;a hacer si no se quer&iacute;a desmayar all&iacute; mismo. Aunque bueno, estaba la otra opci&oacute;n, la de dejar fluir sus instintos primarios y arrancar la parte de abajo del bikini a su t&iacute;a y que su madre contemplara lo que era capaz de hacer.<\/p>\n<p>Su pene se mov&iacute;a como un l&aacute;tigo dentro del ba&ntilde;ador, el calor que emanaba su cuerpo hacia parecer fr&iacute;o el propio agua del jacuzzi. Se notaba como si se hubiera bebido un sinf&iacute;n de litros de ron, estaba algo mareado y le costaba enfocar, &ldquo;no he estado tan cachondo en mi vida&rdquo;. La boca se le hab&iacute;a vuelto pastosa y una de sus manos, ya no pod&iacute;a soltar su miembro erecto mientras lo amasaba al amparo del agua d&aacute;ndose un peque&ntilde;o placer.<\/p>\n<p>Con la mano libre, cogi&oacute; un poco de agua y se la ech&oacute; por la cabeza, se dio cuenta de que no se encontraba nada bien, aunque mejor dicho&hellip; se encontraba demasiado bien. Ech&oacute; la cabeza hacia atr&aacute;s, cerr&oacute; los ojos por un segundo relaj&aacute;ndose lo m&aacute;ximo que el cuerpo le permit&iacute;a. En su mente volaron millones de im&aacute;genes, im&aacute;genes que comenzaron a unirse como en una pel&iacute;cula. Todo cobraba vida en su cabeza, una historia tan real que no parec&iacute;a imaginaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ambas mujeres se le acercaban y sacando su rica entrepierna daban buena cuenta de lo que ten&iacute;a. Sab&iacute;an lo que hacer y sab&iacute;an lo que deseaba. &ldquo;Pobre Francisco Javier&hellip; lo que te perdiste&hellip;&rdquo; pens&oacute; mientras se imaginaba que a &eacute;l s&iacute; que le hac&iacute;an un delicioso tri&aacute;ngulo amoroso. Daba igual que una fuera Mari, en ese momento cualquiera le val&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Mi vida&hellip; &mdash;la habl&oacute; su madre esta vez desde la lejana realidad&mdash;, &iquest;seguro que est&aacute;s bien?<\/p>\n<p>Los ojos de Sergio algo perdidos, miraron a su progenitora. Ten&iacute;a los p&oacute;mulos colorados y los ojos algo vidriosos, en el puente de la nariz vio marcadas las pecas que tanta gracia le hac&iacute;an de peque&ntilde;o. Cada facci&oacute;n de su rostro le estaba pareciendo una belleza, estaba realmente preciosa, pero &iquest;desde cu&aacute;ndo? &iquest;C&oacute;mo pudo haber un cambio tan inmenso?<\/p>\n<p>&mdash;Tienes la cara muy roja &mdash;le sigui&oacute; diciendo.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;&hellip; &mdash;dijo &eacute;l toc&aacute;ndose el rostro con una mano h&uacute;meda y arrugada&mdash; creo que tengo mucho calor. &mdash;esperaba que eso no sonara con segundas.<\/p>\n<p>&mdash;Salte, cari&ntilde;o, a ver si te vas a marear.<\/p>\n<p>&mdash;No, tranquila, mam&aacute;, en un rato mejor. &mdash;no pod&iacute;a salir con aquella erecci&oacute;n, se notaba como si una barra de pan atravesase su pierna, incluso sent&iacute;a cierto dolor en la presionada punta. Mejor desmallarse, que ense&ntilde;ar aquello a su madre.<\/p>\n<p>&mdash;Sergio, de verdad, vete. Tienes un poco la mirada perdida, igual te da una bajada de tensi&oacute;n, me estoy preocupando un poco.<\/p>\n<p>La mirada de su madre no ment&iacute;a. Pero el caso era que al chico no le pasaba nada malo, solo estaba m&aacute;s caliente que en toda su vida. Su t&iacute;a miraba la situaci&oacute;n con una media sonrisa, sab&iacute;a lo que le pasaba al joven y aquella situaci&oacute;n, le estaba encantando, &ldquo;ponerle es como una droga&rdquo; pensaba para ella misma.<\/p>\n<p>Mari se movi&oacute; queriendo acercarse a Sergio para tocarle la frente e instarle a que se fuera a la cama. Levant&oacute; el brazo para llegar hasta su frente y este se dej&oacute; hacer, pero en ese movimiento, en ese preciso instante, el pez&oacute;n izquierdo de Mari, atraves&oacute; el umbral del agua y sali&oacute; a la luz. Ella no se hab&iacute;a dado cuenta, suficiente preocupaci&oacute;n ten&iacute;a con su hijo, pero este lo vio y&hellip; mir&oacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Mierda&hellip; en que momento&rdquo; pens&oacute; mientras cerraba los ojos y apretaba sus labios con fuerza. Su pene le dio un brinco, exigiendo salir al exterior y guerrear con quien fuera, no conoc&iacute;a de lazos familiares, solo quer&iacute;a ponerse a trabajar.<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute;s caliente &mdash;dijo su madre volviendo a su posici&oacute;n inicial&mdash;, quiz&aacute; tengas fiebre, mejor marcha, cari&ntilde;o. Te habr&aacute; dado mucho el sol.<\/p>\n<p>&mdash;No tengo nada, mam&aacute;, de verdad, d&eacute;jalo, no es fiebre&hellip; se me pasa y salgo. &mdash;Sergio se ve&iacute;a en un aprieto y no sab&iacute;a c&oacute;mo evadirse. Para colmo su t&iacute;a no le iba a ayudar, aquella sonrisa la delataba.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, Sergio, mejor sal &mdash;pidi&oacute; ella mordiendo con disimulo uno de sus labios. Se sent&iacute;a el mismo demonio&mdash;. Vamos, otro d&iacute;a te metes, no pasa nada.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Seguro? &mdash;le pregunt&oacute; &uacute;nicamente a su t&iacute;a, ella asinti&oacute; contenta a rabiar. Pas&oacute; su mano por su pene duro como el hierro y lo apret&oacute; con fuerza d&aacute;ndose un poco de placer&mdash; Mam&aacute;, mira para otro lado, por favor.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute;? &iquest;Para qu&eacute;?&mdash;su madre no entendi&oacute; nada.<\/p>\n<p>&mdash;Hazme caso, date la vuelta.<\/p>\n<p>A Sergio cada parte del cuerpo le fallaba excepto una. Solo un hilo de voz surcaba su garganta, aunque no le hizo falta m&aacute;s, su madre sin comprender mucho, gir&oacute; su cabeza y mir&oacute; a su hermana. Sergio se levant&oacute; del agua, su ba&ntilde;ador estaba demasiado ce&ntilde;ido debido a lo que ten&iacute;a guardado. Un bulto enorme, gordo y duro como el diamante surcaba desde el medio de su entrepierna hasta casi el final de la corta pernera derecha del ba&ntilde;ador.<\/p>\n<p>Mari no estaba mirando, pero Carmen por supuesto que s&iacute;. Vio caer el agua caliente por su cuerpo y en especial por el ba&ntilde;ador. La fina tela que guardaba un tremendo bast&oacute;n se peg&oacute; de manera perfecta a la piel del joven, uni&eacute;ndose ambas y dejando el relieve en una perfecta visi&oacute;n.<\/p>\n<p>Todav&iacute;a con el ba&ntilde;ador tapando lo poco que pod&iacute;a, a la t&iacute;a, le pareci&oacute; mucho m&aacute;s grande, &ldquo;&iquest;es posible?&rdquo; Se pregunt&oacute; sin quererlo, aquello era un verdadero tit&aacute;n. Todo el calor se le concentr&oacute; en la entrepierna y de pronto, al ver como su sobrino se pon&iacute;a totalmente erguido y la serpiente de su entrepierna luchaba por salir, todo explot&oacute; en su interior.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Jo-der! &mdash;dijo casi atragant&aacute;ndose sin poder contenerse ni por un solo momento. Si no llega a decirlo, le hubiera dado un infarto.<\/p>\n<p>La otra mujer que estaba mirando a su hermana. Vio primero el rostro enrojecido de la mujer, la sorpresa, la incredulidad, los ojos azules abiertos al m&aacute;ximo parec&iacute;an salirse de sus &oacute;rbitas y su cara de estupefacci&oacute;n hablaba m&aacute;s que sus palabras. El instinto la llam&oacute; &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pasa?&rdquo;.<\/p>\n<p>En lo m&aacute;s profundo de su conciencia, seguramente supo al instante que es lo que realmente ocurr&iacute;a. Sabiendo de antemano que su hijo no quer&iacute;a que viera aquello, o quiz&aacute; Mari realmente no ten&iacute;a ni idea de lo que suced&iacute;a. Por simple curiosidad, cuando escuch&oacute; como de los labios de su hermana sal&iacute;a semejante palabra dicha con tanta intensidad, comenz&oacute; a girar su cabeza hacia la direcci&oacute;n de Sergio, con toda la inocencia de su mente.<\/p>\n<p>Estaba a punto de divisar a su hijo. Carmen se dio cuenta, aunque era demasiado tarde para hacer algo. Los ojos de Mari se fijaron en el joven, estaba de pie, no hab&iacute;a nada que llamara su atenci&oacute;n, era el mismo Sergio de siempre o no&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;DIOS&hellip;! &mdash;sali&oacute; de su boca, justo cuando el tremendo bulto de su hijo llam&oacute; su atenci&oacute;n. Para despu&eacute;s notar las manos de su hermana tap&aacute;ndole la visi&oacute;n&mdash; &iexcl;&hellip; M&Iacute;O!<\/p>\n<p>Con las suyas propias, gir&oacute; la cabeza y tambi&eacute;n se tap&oacute; los ojos. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es eso? &iquest;De verdad, era&hellip; era&hellip; su&hellip; polla?&rdquo;. El coraz&oacute;n le lat&iacute;a a mil por hora, estaba atorada y la respiraci&oacute;n se le aceler&oacute;. Sus ojos hab&iacute;an hecho contacto con un bulto enorme, casi temible. El ba&ntilde;ador pegado debido al agua le hizo ver lo que su peque&ntilde;o guardaba casi a la perfecci&oacute;n, observando como la punta, por mil&iacute;metros no escapaba por uno de los lados.<\/p>\n<p>&mdash;Lo siento&hellip; &mdash;escuch&oacute; la voz de Sergio mientras unos pasos r&aacute;pidos sal&iacute;an del ba&ntilde;o y luego de la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Separ&oacute; sus manos y las de su hermana y ambas se miraron durante unos segundos hasta que escucharon la puerta del cuarto de su hijo cerrarse. El silencio entre ellas se cortaba, alguien ten&iacute;a que decir algo.<\/p>\n<p>&mdash;Lo has visto &iquest;verdad? &mdash;pregunt&oacute; Carmen, algo obvio. Su tono denotaba preocupaci&oacute;n, era sin duda algo impactante para una madre ver as&iacute; a su hijo. Mari asinti&oacute;.<\/p>\n<p>No sab&iacute;an que decir, era una situaci&oacute;n de lo m&aacute;s extra&ntilde;a, hab&iacute;an visto el pene tanto a su sobrino como a su hijo, aunque Carmen ya lo observ&oacute; y prob&oacute; con anterioridad. Se ten&iacute;a que hacer la tonta, sin embargo, no sab&iacute;a que decir, prefer&iacute;a que Mari fuera la que hablara, para algo era su madre.<\/p>\n<p>Esta se llev&oacute; una mano al pecho notando su coraz&oacute;n y su respiraci&oacute;n desbocados de tal manera, que sus duros pechos estaban fuera del agua. Pero no le importaba, eso era lo de menos, mir&oacute; a su hermana para decirla.<\/p>\n<p>&mdash;Perdona&hellip; me ha sorprendido&hellip; &mdash;resopl&oacute; y a&ntilde;adi&oacute;&mdash; es que no me esperaba eso&hellip; fue sin querer&hellip; te o&iacute; y&hellip; y&hellip; me siento incluso mal.<\/p>\n<p>&mdash;Tranquila, cari&ntilde;o, es algo normal, est&aacute; con las hormonas revolucionadas&hellip; es un adolescente.<\/p>\n<p>&mdash;Ya, pero&hellip; Carmen, estamos t&uacute; y yo&hellip; su madre y su t&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Era una situaci&oacute;n&hellip; extra&ntilde;a. Al final somos dos mujeres&hellip; estamos bien&hellip; casi desnudas&hellip; puede haber posibilidades de que pase. Adem&aacute;s, ya sabes que esa parte piensa sola. &mdash;se&ntilde;al&aacute;ndose como si tuviera un pene.<\/p>\n<p>Ambas dieron un sorbo a sus copas para serenarse y Mari se ech&oacute; agua en la nuca para enfriarse un poco. Misteriosamente o no de forma tan misteriosa, pero el calor de su cuerpo hab&iacute;a aumentado, quiz&aacute; por verg&uuml;enza o por otra cosa. Adem&aacute;s&hellip; &iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a dicho en su mente?, no lo recordaba, &iexcl;ah, s&iacute;! Hac&iacute;a mucho que no dec&iacute;a esa palabra&hellip; POLLA.<\/p>\n<p>&mdash;Dices que te ha sorprendido &mdash;le dijo Carmen con seriedad&mdash; pero, &iquest;no se la hab&iacute;as visto? &mdash;y a&ntilde;adi&oacute; mintiendo&mdash; A m&iacute; s&iacute; que me ha impactado&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, pero&hellip; era desde lejos&hellip; algo tapado&hellip; ver el pe&hellip; &mdash;no se atrevi&oacute; a decirlo en voz alta&mdash; as&iacute; de pronto, pues&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Te digo una cosa &mdash;le dijo Carmen envalentonada por el alcohol&mdash; a m&iacute; verla no me ha sorprendido, o sea s&iacute;, claro&hellip; no me lo esperaba, &mdash;mentira&mdash; pero m&aacute;s lo otro&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; otro? &mdash;pregunt&oacute; su hermana algo ida.<\/p>\n<p>&mdash;Chica&hellip; &iquest;El tama&ntilde;o? &mdash;una risa tonta surgi&oacute; de su boca e instant&aacute;neamente a Mari se le peg&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Ya&hellip; bueno, ya lo hablamos&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;T&uacute; ten&iacute;as una idea, &mdash;haciendo un gesto con la mano simulando la longitud&mdash; pero a m&iacute;&hellip; s&iacute; que me ha pillado de pronto.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Por qu&eacute; dices que lo sab&iacute;a?<\/p>\n<p>&mdash;La vez que le pillaste&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Dios, si&hellip; lo siento, estoy algo en shock. &mdash;record&oacute; aquella escena, estaba lejos, desde la puerta no la vio bien. Sin embargo ahora s&iacute; que la hab&iacute;a visto, estaba a cent&iacute;metros de su cara, aunque estuviera tras la tela, casi la pod&iacute;a sentir&mdash; Pero, no recordaba que fuera tan&hellip; pues eso&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;No creo ni que la recordases.<\/p>\n<p>Ambas se echaron a re&iacute;r sin saber muy bien por qu&eacute;, seguramente por el alcohol en vena que ten&iacute;an y el nerviosismo que a Mari le abordaba todo el cuerpo.<\/p>\n<p>&mdash;Mejor ser&aacute; salir &mdash;dijo esta una vez ces&oacute; su risa.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, esto ya no puede ir a mejor&hellip; &mdash;ri&eacute;ndose todav&iacute;a en un claro tono de broma.<\/p>\n<p>Las dos se secaron y Carmen le dej&oacute; a su hermana un pijama para dormir, aunque no lo necesitaba segu&iacute;a teniendo mucho calor. Cuando fue en direcci&oacute;n hacia su habitaci&oacute;n, le dijo a su hermana.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te importa que duerma contigo?<\/p>\n<p>&mdash;No, pero&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Es que &mdash;le cort&oacute; Mari antes de que preguntara&mdash; me siento rara, no sabr&iacute;a explic&aacute;rtelo. No s&eacute; el porqu&eacute;, pero no me apetece dormir sola. Incluso me da verg&uuml;enza salir de la habitaci&oacute;n&hellip; &mdash;esto &uacute;ltimo a Carmen le record&oacute; cuando su hermana era peque&ntilde;a y viv&iacute;an en casa de sus padres.<\/p>\n<p>&mdash;Bien, Mari. Vamos, entra en la cama.<\/p>\n<p>Ambas se metieron en cama y al de pocos minutos estaban dormidas. El sue&ntilde;o fue largo y reconfortante, como buenas hermanas so&ntilde;aron algo similar, con algo&hellip; que vieron en el jacuzzi, pero que a la ma&ntilde;ana siguiente no recordar&iacute;an.<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<p>Por fin en mi perfil ten&eacute;is mi Twitter donde ir&eacute; subiendo m&aacute;s informaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Subir&eacute; m&aacute;s cap&iacute;tulos en cuento me sea posible. Ojal&aacute; pod&aacute;is acompa&ntilde;arme hasta el final del camino en esta aventura en la que me he embarcado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 La mujer le mir&oacute; con ganas, con unos ojos de cazadora que el joven podr&iacute;a haber confundido con la de una Leona en mitad de la sabana. 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