{"id":28999,"date":"2021-04-18T22:00:00","date_gmt":"2021-04-18T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-04-18T22:00:00","modified_gmt":"2021-04-18T22:00:00","slug":"adictas-al-embarazo-parte-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/adictas-al-embarazo-parte-3\/","title":{"rendered":"Adictas al embarazo (Parte 3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28999\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Primero que nada me disculpo por el tiempo que me ha llevado en volver a publicar, han pasado muchas cosas, pero no pienso dejar sin continuar esta historia.<\/p>\n<p>Muchas gracias a todas y todos, quienes han le&iacute;do mis relatos, les estoy muy agradecido por sus valoraciones y por tomarse el tiempo de leer mis letras.<\/p>\n<p>Si gustan dejar un comentario, me ser&aacute; muy gratificante que me den su opini&oacute;n; si quieren que siga alguna otra de mis sagas, tambi&eacute;n me ser&aacute; de ayuda en conocer sus exigencias; aunque lo que m&aacute;s me gustar&iacute;a saber, es su opini&oacute;n o comentarios sobre qu&eacute; les gustar&iacute;a que incluyera en esta saga, si bien yo tengo muy bien definido cual es el rumbo de la historia, tal vez alguna idea me pudiera aportar m&aacute;s ideas y caminos por donde conducir esta historia.<\/p>\n<p>Sin m&aacute;s, sigo donde nos quedamos.<\/p>\n<p>Esa ma&ntilde;ana les encontr&oacute; a los tres totalmente tirados en el suelo de la sala de estar. &Eacute;l se encontraba completamente exhausto, complacer a dos mujeres que apenas han descubierto su sexualidad y desean explorarla a fondo no era f&aacute;cil, deb&iacute;a ingeni&aacute;rselas para poder satisfacerlas sin quedar derrotado en el intento.<\/p>\n<p>Su madre yac&iacute;a a su lado, completamente llena por sus orificios de espeso y lactoso semen, su abuela en cambio se hallaba ba&ntilde;ada en sus propios jugos, toda la noche hab&iacute;an copulado como posesos, tal cual fuera la &uacute;ltima vez de sus vidas. Cada que la madre obten&iacute;a un orgasmo, la abuela se adue&ntilde;aba del falo de su nieto, trataba de retenerlo lo m&aacute;s posible, ya no d&aacute;rselo m&aacute;s a su insaciable hija, pero como zombie, su nieto parec&iacute;a regresar siempre a las grutas maternas del deseo. Tal cual dos polos de un im&aacute;n, siempre juntos, en un estado de rec&iacute;proca atracci&oacute;n, con total fuerza.<\/p>\n<p>La habitaci&oacute;n qued&oacute; impregnada del olor genital de los tres, mezclando los tres aromas que se unificaban en una confesi&oacute;n olorosa e inconsciente de su pecado vuelto adicci&oacute;n.<\/p>\n<p>El placer se hab&iacute;a convertido en amor, el amor en lujuria, la lujuria en adicci&oacute;n y la adicci&oacute;n en una forma de vida.<\/p>\n<p>La abuela despert&oacute;, algo taciturna al principio, para luego ir recobrando los recuerdos de la noche. Su panocha pegajosa volvi&oacute; a mojarse con los recuerdos, su cuerpo se calentaba una vez m&aacute;s, sus &aacute;vidos labios linguales buscaron el preciado objeto de su deseo, encontr&aacute;ndolo goteando a&uacute;n de l&iacute;quidos seminales.<\/p>\n<p>Se lo introdujo en la boca con voracidad, tal cual lo estuviera peleando con alguien m&aacute;s, el sabor la redujo a solo placer, su interior una vez m&aacute;s alcanz&oacute; el &eacute;xtasis del orgasmo. El suelo se llenaba una vez m&aacute;s de l&iacute;quidos genitales que renovaban el estado l&iacute;quido de los pegajosos charcos en los que hab&iacute;an dormido.<\/p>\n<p>Sorbi&oacute; cada gota, succion&oacute; el pene idolatrado como si de una pajilla o popote se tratara, apurando la &uacute;ltima gota de soda. No le bast&oacute;, las succiones ya no le funcionaban para extraer la simiente sabia masculina. Lami&oacute;, bes&oacute;, engull&oacute; hasta la misma garganta, pegando su boca y nariz contra el pubis filial.<\/p>\n<p>No reaccion&oacute;, la desesperaci&oacute;n le gener&oacute; una cuantiosa cantidad de saliva en la que parec&iacute;a inundar la verga amada, reconfort&aacute;ndola de la noche previa, sanando el escozor de la fricci&oacute;n genital, caliente, acuosa, muy amada, con tal trato de excelencia y reconfortante lascivia, despert&oacute;.<\/p>\n<p>Acarici&oacute; el cabello de su abuela, el cuerpo c&aacute;lido, la desnudez sobre &eacute;l de quien diera vida a la que a&ntilde;os posteriores le diera vida a &eacute;l, lo ensimismaron en un letargo de consciencia plena, casi de elevaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La madre sent&iacute;a ya el sol sobre su pecaminosa piel, impregnada de tanta leche como sus orificios, su rostro era una oda a la veneraci&oacute;n materna. Una mascarilla nocturna para trata las arrugas y humectar el cutis no podr&iacute;a ser tan completa, generosa, efectiva y espesa como la que en ese momento ostentaba. Se levant&oacute; lenta, suavemente, su cuerpo estaba algo adolorido por el ejercicio extremo al que lo hab&iacute;a sometido, el olor parec&iacute;a m&aacute;s fuerte que horas antes, los gemidos guturales segu&iacute;an escuch&aacute;ndose. Al buscar el origen, los vio, pegados tal cual dos perros en celo, con la misma fuerza a tal copulaci&oacute;n, s&oacute;lo que ellos se hallaban protagonizando un perfecto 69.<\/p>\n<p>Se dirigi&oacute; al ba&ntilde;o, pero al pasar por el espejo del pasillo, pudo verse reflejada en &eacute;l, se encontr&oacute; hermosa, nunca se hab&iacute;a sentido tan viva, tan bella, tan plena, sinti&oacute; que su cuerpo volv&iacute;a a la plenitud de su juventud; y sin embargo, tambi&eacute;n se sinti&oacute; orgullosa, satisfecha de haber creado ella misma al macho que desde ahora ser&iacute;a desde esa noche pasada y hasta el final de sus d&iacute;as, su macho pre&ntilde;ador.<\/p>\n<p>Se jur&oacute; a s&iacute; misma que no volver&iacute;a a la rutina, no volver&iacute;a a abandonarse; a&uacute;n si eso significaba perderse en la vor&aacute;gine del pecado eterno. Lo har&iacute;a, y lo volver&iacute;a a hacer si pudiera renacer. Pasar&iacute;a la eternidad copulando en ese c&iacute;rculo del infierno que tan bien describi&oacute; Dante en su comedia renacentista.<\/p>\n<p>Pas&oacute; su lengua por las comisuras de sus labios, remojando y humectando esa l&aacute;ctea y espesa sustancia. Estiro su m&uacute;sculo lingual lo m&aacute;s que pudo para poder hacerse con ella, no la desperdiciar&iacute;a. Pronto comenz&oacute; a escupirse en las manos para poder remover con ella todo lo que pudiera de su cutis, volviendo a saborear su saliva enriquecida con seminal regusto de su pre&ntilde;ador hijo.<\/p>\n<p>Su vientre parec&iacute;a tener vida propia y realmente la ten&iacute;a, se gestaba el verdadero fruto prohibido del amor m&aacute;s puro y salvaje, pero sincero.<\/p>\n<p>Todav&iacute;a no terminaba de remover toda la simiente crema rejuvenecedora, cuando sinti&oacute; que se sal&iacute;a de su interior, apresurada, con cierto apuro, pero a la vez cuidado, junto sus piernas lo m&aacute;s que pudo, intentando no dejar escapar una sola gota. Sin detenerse lleg&oacute; a la cocina y extrajo un vaso de cristal, para inmediatamente arrepentirse y cambiar por un refractario. Abri&oacute; las piernas lo m&aacute;s que pudo introduciendo entre ellas el frio vidrio y dejando caer toda esa plasta blanca que su interior ya no pod&iacute;a contener.<\/p>\n<p>Brotaba de ambos agujeros maternos, su c&aacute;lida concha ya le era imposible retener tanto, al igual que su culo tan cerrado anteriormente, pero que ahora era una puerta completamente abierta para socavar los m&aacute;s bajos y desbocados impulsos sexuales de su hijo.<\/p>\n<p>Todav&iacute;a pod&iacute;a sentir el caer de los &uacute;ltimos goterones, cuando el tel&eacute;fono timbr&oacute;, sac&aacute;ndola de su propio regocijo. Sin dejar perder una sola gota, camin&oacute; tal si fuera ping&uuml;ino, con el refractario a&uacute;n entre sus extremidades inferiores y alcanz&oacute; a contestar al &uacute;ltimo timbre.<\/p>\n<p>-&iexcl;Hola! &iquest;C&oacute;mo est&aacute;n?<\/p>\n<p>Soy Viridiana.<\/p>\n<p>-&iexcl;Hola prima!, que gusto escucharte.<\/p>\n<p>-&iquest;Te encuentras bien? Te escuchas algo nerviosa. &iquest;Pas&oacute; algo?<\/p>\n<p>-No, qu&eacute; va a pasar. Estaba haciendo mis ejercicios, me he propuesto estar en mejor forma.<\/p>\n<p>-Ah, ok. &iquest;C&oacute;mo est&aacute; mi t&iacute;a, sigue igual de gru&ntilde;ona que siempre?<\/p>\n<p>-No que va, ya se le est&aacute; pasando.<\/p>\n<p>&iquest;Y eso, acaso se volvi&oacute; rica? Jajaja.<\/p>\n<p>-Jajaja, no que va. Lo que pasa es que encontr&oacute; un pasatiempo que le est&aacute; cambiando el car&aacute;cter.<\/p>\n<p>-&iexcl;Aaaahhh!<\/p>\n<p>-&iexcl;Y eso!<\/p>\n<p>-Es tu t&iacute;a, mi mam&aacute; est&aacute; haciendo yoga y parece que se volvi&oacute; a lastimar.<\/p>\n<p>-&iquest;Desde cu&aacute;ndo hace yoga?<\/p>\n<p>-Hace apenas unos meses, es una sorpresa que ella misma comenzara.<\/p>\n<p>Bueno, y a todo esto, &iquest;a qu&eacute; debemos el honor de tu atenci&oacute;n Viri? Jajaja.<\/p>\n<p>-Jajaja, c&oacute;mo ser&aacute;s. No ya en serio, necesito realizar unos tr&aacute;mites y necesito consultar con mi t&iacute;a unas cosas antes de poder realizarlos, aunque tambi&eacute;n me quedan de paso, ya ves que ah&iacute; est&aacute;n las oficinas en tu ciudad. &iquest;Crees que ser&iacute;a mucha molestia que pudiera pasar un par de d&iacute;as con ustedes?<\/p>\n<p>-No s&eacute; qu&eacute; decirte. &Uacute;ltimamente hemos tenido algunos problemas y tal vez no podamos recibirte en casa.<\/p>\n<p>&iexcl;Ay no seas as&iacute; prima! Ver&aacute;s que esos problemas me tienen sin cuidado, es m&aacute;s, no sabr&aacute;s que estoy ah&iacute;, necesito que me acojan un tiempo.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;!! &iquest;C&oacute;mo dices?<\/p>\n<p>-Que me reciban, que me den alojamiento un par de d&iacute;as.<\/p>\n<p>-Buen&#8230; bueno, est&aacute; bien, te esperamos&#8230; mmhhh.<\/p>\n<p>-&iquest;Y ahora t&uacute; que tienes?<\/p>\n<p>Nada, por estar de distra&iacute;da me pegu&eacute; en el pie. Bueno, te esperamos. &iquest;Cu&aacute;ndo vas a llegar?<\/p>\n<p>-Hoy por la tarde ya estoy ah&iacute;, en este momento estoy cargando mi maleta en el auto y en cuanto termine de cerrar la casa, me dirijo para all&aacute;.<\/p>\n<p>-Ok, te esperamos. Bye.<\/p>\n<p>-Bye, besos.<\/p>\n<p>Colg&oacute; el tel&eacute;fono al mismo tiempo que sent&iacute;a como la &uacute;ltima gota de simiente se soltaba de la comisura de su labio mayor derecho, dej&aacute;ndolo caer sobre un refractario algo inclinado, a punto de dejar caer ese vital l&iacute;quido, dejando un peque&ntilde;o resquicio de cristal todav&iacute;a sin ser manchado del lechoso ingrediente, reflejando a una confundida y algo temerosa mujer.<\/p>\n<p>Ella no permiti&oacute; que nada cayera al suelo, recobr&oacute; la estabilidad del cristal y ese &uacute;ltimo resquicio desapareci&oacute;, ahora ya no se ve&iacute;a ese reflejo, la blancura llen&oacute; toda la superficie, brindando ahora el reflejo de una mujer abandonada al placer, al &eacute;xtasis, deseando devorar hasta la &uacute;ltima gota de semen, sus ojos vidriosos comenzaron a lagrimar un poco al sentir en su paladar el sabor m&aacute;s &iacute;ntimo del ser humano m&aacute;s amado por ella, en tanto que llevaba los dedos de su otra mano a las profundidades de su cavidad genital, buscando un orgasmo m&aacute;s potente del que ya sent&iacute;a solo por beber la simiente de su hijo.<\/p>\n<p>En el fondo, se escuchaba a su hijo gritar, al sentir como sus entra&ntilde;as le quemaban al escupir sin remedio alguno, los &uacute;ltimos chorros de leche que su abuela exprim&iacute;a de su miembro tras mucho esfuerzo y dedicaci&oacute;n. Pues si bien en ese momento orgasmaba, era ya por quinta vez, perfumando de olores &iacute;ntimos la sala de estar y dejando un charco a&uacute;n m&aacute;s notorio junto al sof&aacute; de la estancia.<\/p>\n<p>Los tres hab&iacute;an ca&iacute;do sin remedio y sin posibilidad de retorno alguno al abismo de la lujuria, del pecado, de la m&aacute;s completa y absoluta forma de vivir para ellos, sintiendo al m&aacute;ximo la vida. Verdadera oposici&oacute;n a la muerte, s&oacute;lo la lujuria, la cual es la verdadera ra&iacute;z de la vida.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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