{"id":29051,"date":"2021-04-22T22:00:00","date_gmt":"2021-04-22T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-04-22T22:00:00","modified_gmt":"2021-04-22T22:00:00","slug":"mi-amiga-haitiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-amiga-haitiana\/","title":{"rendered":"Mi amiga haitiana"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29051\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Fue una ma&ntilde;ana cualquiera de invierno me dirig&iacute;a a mi trabajo, el frio calaba los huesos y una llovizna mojaba las calles intensamente como suele suceder en el sur de Chile, de pronto en un paradero divis&eacute; a una mujer haitiana, era joven y en sus brazos ten&iacute;a una peque&ntilde;a ni&ntilde;a envuelta en muchas frazadas, con mucho esfuerzo se pod&iacute;a apreciar, no lo pens&eacute; dos veces y le ofrec&iacute; llevarla. Me dijo en un espa&ntilde;ol a media lengua que se llamaba Viland y que se dirig&iacute;a a una guarder&iacute;a infantil donde deja a su peque&ntilde;a para poder trabajar, la llev&eacute; hasta esa guarder&iacute;a infantil y la dej&eacute; en la puerta, me sent&iacute; feliz de poder ayudarla, fue una acci&oacute;n de buen samaritano, pero no puedo negar que cuando se baj&oacute; no pude dejar de mirar su tremendo culo, t&iacute;pico de las mujeres de su pa&iacute;s.<\/p>\n<p>As&iacute; pasaron los d&iacute;as, trataba de ser puntual para encontrarla en el paradero, la llevaba todas las ma&ntilde;anas con su ni&ntilde;a, me conto que su marido trabaja fuera de la ciudad en el campo, en la recolecci&oacute;n de frutas y est&aacute; fuera de casa de domingo a viernes, solo pasa en casa el fin de semana y ella debe batallar con todo para salir adelante, ah&iacute; fue cuando el lado malo de mi conciencie me hablo al o&iacute;do. De a poco fuimos siendo amigos, ella dejaba a su ni&ntilde;a en la guarder&iacute;a yo la esperaba y luego la dejaba en su trabajo hasta que un d&iacute;a la suerte estaba de mi lado y me dijo que los due&ntilde;os del almac&eacute;n llegar&iacute;an m&aacute;s tarde y que ella deber&iacute;a abril y poner en marcha el negocio, yo nuevamente como buen samaritano me ofrec&iacute; a ayudarla para abrir las cortinas y rejas del almac&eacute;n y poner todo en marcha.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a Viland vest&iacute;a un buzo tipo deportivo, tipo militar, pero era blanco con manchas negras que resaltaba la magnitud de su enorme culo amaz&oacute;nico, era un culo carnoso, selv&aacute;tico, esculpido a mano, t&iacute;pico de las mujeres de su raza, para arriba usaba un chaleco ajustado que marcaba sus ancas de yegua negra y sosten&iacute;a un par de tetas que eran unos verdaderos melones. Pasaba de aqu&iacute; para all&aacute; y yo no pod&iacute;a dejar de mirar el bamboleo de su culo y de sus tetas, ella se dio cuanta y se puso nerviosa, pero era evidente que le gustaba por como mov&iacute;a sus caderas y como me sonre&iacute;a.<\/p>\n<p>Entro a una bodega del negocio y yo tras ella, no ten&iacute;a escapatoria. Me pare detr&aacute;s de ella y la abrace, se qued&oacute; quieta, acariciaba sus brazos, su hombros, baje llegando a su cintura y comenc&eacute; a subir hacia sus tetas lentamente, Viland comenz&oacute; a respirar agitada, hasta que llegue a sus tetas y las tome con ambas manos, comenz&oacute; a exhalar por su boca agitadamente, se las apretaba, se las estrujaba y le puse el paquete en la mitad de su culo, la tenia de las tetas y la estaba punteando, ella comenz&oacute; a mover el culo, completamente ensartada comenc&eacute; a bajar mi mano hasta su concha por delante y mi sorpresa fue may&uacute;scula al palpar el grosor de sus labios vaginales y el porte de esa caverna, ten&iacute;a una concha gorda y grande, era un sue&ntilde;o hecho realidad.<\/p>\n<p>Ella se dio vuelta y comenzamos a besarnos salvajemente, nuestras lenguas se trenzaron con pasi&oacute;n y deseo. Comenc&eacute; a bajar su buzo deportivo hasta dej&aacute;rselos arriscados en el suelo, baje y la ayude a sacar sus pies, puede observar de frente su concha, la ten&iacute;a depilada cubierta con peque&ntilde;os pelitos crespitos, me enderece y tome sus manos, las puse en mi paquete para que me sintiera el pico y se lo pueda imaginar.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a desabrocharme el cintur&oacute;n a bajarme el cierre y cuando lo logro sacar se lo quedo mirando fijamente, quiz&aacute; el color de mi tronco o la forma de la cabeza, pero quedo como perpleja, lo comenz&oacute; a acariciar, apret&eacute; su mano en el contorno de mi pico y me masturbe con su mano, Viland solo miraba imaginando que en breve seria m&iacute;a, que ya no hab&iacute;a marcha atr&aacute;s. Luego introduje un dedo en su concha palpando que ya estaba lista, la ten&iacute;a hirviendo.<\/p>\n<p>La tom&eacute; de la mano y me sent&eacute; en una silla de la bodega, ella se horcajo sobre m&iacute;, se apuntalo la cabeza con sus manos y se sent&oacute; con fuerza, entro como mantequilla hasta los cocos, pude ver como su cara se desfiguro, sus ojos blancos y su boca abierta, de pronto comenz&oacute; a mover en c&iacute;rculos sus caderas lentamente, lo estaba disfrutando, se deten&iacute;a y apretaba su concha, lo hac&iacute;a con fuerza parece que ten&iacute;a dientes, luego retomaba con sus movimientos que fueron incrementando en intensidad y velocidad, yo me perd&iacute; en sus tetas, sus pezones eran negros y su aureola morada, chupaba sus pezones, los leng&uuml;eteaba, les daba peque&ntilde;os mordiscos y ella se fue transformando en una bestia salvaje, sent&iacute; que me ven&iacute;a el punto de no retorno e iba a eyacular as&iacute; que me concentr&eacute;, apret&eacute; y trate de controlar mi respiraci&oacute;n, logre aguantar y tranquilizarme pero ah&iacute; saque el coraz&oacute;n de chileno y la agarre del culo, la presione contra mi pico con toda mi fuerza, la ten&iacute;a ensartada hasta los cocos y ella comenz&oacute; a hacer un movimiento como un tirit&oacute;n r&aacute;pido, estaba a punto, le solt&eacute; los cachetes y comenc&eacute; a darle fuertes palmazos, a darle nalgadas, eso la hizo perder la raz&oacute;n, se aqueo fuertemente y comenz&oacute; a tener espasmos producto de su orgasmo, se detuvo quedando paralizada para luego desvanecerse sobre mi pecho, as&iacute; la deje un buen rato haci&eacute;ndole cari&ntilde;o en su pelo y cara.<\/p>\n<p>Cuando ya se pudo incorporar le ped&iacute; que se levantara y fuimos hasta el mes&oacute;n del almac&eacute;n, apoyo sus manos en el borde y me dejo el culo parado como su ofrenda, me puse por detr&aacute;s y comenc&eacute; a acariciarlo, eran unas verdaderas ancas de yegua, redondas, firmas, un azote, otro, ella resist&iacute;a sumisamente, comenc&eacute; a acariciar su concha, para mi delirio era enorme y de un color rojo intenso, con peque&ntilde;os pelitos crespos, el anillo de su ano era de un color morado, se lo acaricie, luego comenc&eacute; a restregar mi glande desde el ano hasta a la entrada de su concha, le daba golpes con mi tronco para que lo sintiera, para que sintiera la firmeza del tronco mientras le susurraba que ahora era mi puta.<\/p>\n<p>Apunt&eacute; a la entrada de su concha, la tome firme de las caderas y comenc&eacute; a cule&aacute;rmela como a una yegua, la embest&iacute;a con fuerza, rebotando en su enorme culo, se lo ensartaba sin contemplaci&oacute;n, en un mete y saca animal hasta que llegue a mi momento y eyacule profusamente, la llene completamente de mi leche, hasta que comenz&oacute; a caer en goteras al suelo mi esperma mezclada con sus jugos, le propine la &uacute;ltima cachetada a su culo, luego le hice cari&ntilde;o para que se incorporara, nos besamos apasionadamente, fue muy intenso.<\/p>\n<p>Ahora cada vez que ella debe abrir sola el almac&eacute;n yo la ayudo, todo porque soy un buen samaritano&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 Fue una ma&ntilde;ana cualquiera de invierno me dirig&iacute;a a mi trabajo, el frio calaba los huesos y una llovizna mojaba las calles intensamente como suele suceder en el sur de Chile, de pronto en un paradero divis&eacute; a una mujer haitiana, era joven y en sus brazos ten&iacute;a una peque&ntilde;a ni&ntilde;a envuelta en muchas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17079,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":{"0":"post-29051","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-interracial"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29051","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17079"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29051"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29051\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29051"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29051"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29051"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}