{"id":29059,"date":"2021-04-23T22:00:00","date_gmt":"2021-04-23T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-04-23T22:00:00","modified_gmt":"2021-04-23T22:00:00","slug":"por-jugar-con-fuego-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/por-jugar-con-fuego-parte-1\/","title":{"rendered":"Por jugar con fuego (Parte 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29059\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hola, soy Maribel y quiero compartir con vosotros el cambio que sufrimos, mi marido y yo, de ser una pareja juguetona en temas de sexo a una pareja morbosa.<\/p>\n<p>Todo empez&oacute; cuando &eacute;ramos novios, Ernesto, era muy salido y nos met&iacute;amos mano cada vez que qued&aacute;bamos, pero una vez cuando est&aacute;bamos en plena acci&oacute;n dentro del coche, nos dimos cuenta que hab&iacute;a un hombre en la ventanilla mir&aacute;ndonos. Ernesto arranc&oacute; el coche y nos fuimos a toda velocidad, aunque claro, nos hab&iacute;amos quedado a medias por lo que enseguida busc&oacute; otro sitio solitario y seguimos con la faena.<\/p>\n<p>Cuando Ernesto, empez&oacute; a tocarme el co&ntilde;o, en la nueva ubicaci&oacute;n, se qued&oacute; sorprendido de lo mojada que estaba. Y era verdad, el ver al hombre en la ventanilla, me dio mucho corte y un subid&oacute;n de excitaci&oacute;n, no hac&iacute;a m&aacute;s que preguntarle &iquest;me habr&aacute; visto los pechos? &iquest;Me habr&aacute; visto el co&ntilde;o? y preguntas similares.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de este encuentro con el voyeur, Ernesto cambi&oacute; totalmente, si antes podr&iacute;amos decir que era bastante celoso y no le gustaba que llevara escotes ni minifaldas cuando est&aacute;bamos con alguien, despu&eacute;s de esto y ver con la fuerza que tuve el orgasmo ese d&iacute;a, pas&oacute; a ser mucho m&aacute;s juguet&oacute;n, me ped&iacute;a que provocara, pero como accidente, dejando ver el escote al agacharme o el final de las medias al cruzarme de piernas.<\/p>\n<p>Cuando llev&aacute;bamos m&aacute;s de 10 a&ntilde;os casados y con hijos, cada vez que sal&iacute;amos el juego era m&aacute;s atrevido, saliendo de casa sin ropa interior y volviendo a casa con una excitaci&oacute;n importante los dos seg&uacute;n se hubiera dado la noche. Hac&iacute;amos el amor recordando escenas en las que se supone que alguno me hab&iacute;a visto los pezones o se hab&iacute;a dado cuenta que no llevaba bragas.<\/p>\n<p>Si &iacute;bamos con gente conocida, no lo hac&iacute;amos, solo cuando &iacute;bamos solos de marcha, como le llam&aacute;bamos a nuestros juegos, pero una tarde, en la que hab&iacute;amos quedado a cenar con un cliente argentino de mi marido, me dijo:<\/p>\n<p>-Por qu&eacute; no te pones esta noche, la blusa negra de seda sin sujetador. Total, Fernando (as&iacute; se llamaba el cliente) vive en Argentina y no creo que le volvamos a ver, al menos en algunos a&ntilde;os. Y as&iacute; se lleva un gran recuerdo de Espa&ntilde;a.<\/p>\n<p>-Me da corte -le contest&eacute;- no es lo mismo que me vea un desconocido a que me est&eacute; mirando, y excit&aacute;ndose, alguien con el que vamos a estar cenando varias horas.<\/p>\n<p>Ernesto se acerc&oacute; a m&iacute;, me bes&oacute; el cuello y me dijo al o&iacute;do:<\/p>\n<p>-&iquest;t&uacute; sabes lo cachonda que te vas a poner y como vamos a disfrutar luego nosotros? No seas tonta, te va gustar, adem&aacute;s solo tienes que llevar m&aacute;s botones abrochados para controlar lo que se pueda ver.<\/p>\n<p>El ir sin sujetador con la blusa de seda, era excitante, el roce se los pezones con la suavidad de la tela hacia que me excitara, as&iacute; que poco a poco me fui convenciendo a m&iacute; misma de que pod&iacute;a ser una buena experiencia, y que Fernando se hiciera una paja esa noche pensando en mis pechos, empez&oacute; a ser una idea atractiva.<\/p>\n<p>Cuando salimos de casa, Ernesto se fij&oacute; en que no llevaba el sujetador, me dio un beso y me dijo al o&iacute;do:<\/p>\n<p>-Quiero que Fernando llegue a verte los pezones.<\/p>\n<p>Me separe de &eacute;l, y le dije:<\/p>\n<p>-De eso nada, te tienes que conformar a que note que no llevo sujetador y vea el movimiento de mis pechos, pero llevar&eacute; los botones abrochados sin dejar que se vea nada.<\/p>\n<p>Con un gesto de resignaci&oacute;n de Ernesto salimos de casa. En el coche empez&oacute; a poner su mano derecha en mi muslo notando que llevaba medias e intento seguir subiendo para comprobar si llevaba bragas, pero no le dije.<\/p>\n<p>-As&iacute; usas tu imaginaci&oacute;n -le dije.<\/p>\n<p>Al llegar al restaurante nos pasaron a la mesa que hab&iacute;a pedido Ernesto en un reservado y nos tomamos una copa mientras esper&aacute;bamos a Fernando. Durante esos 10 minutos, mi marido empez&oacute; a provocarme desabrochando 2 botones de la blusa a lo que yo opon&iacute;a resistencia volvi&eacute;ndolos a cerrar, pero cuando ten&iacute;a tres botones desabrochados que iba a cerrar, lleg&oacute; Fernando y no me dio tiempo.<\/p>\n<p>Me presento y not&eacute; como la miranda de Fernando se qued&oacute; congelada en mi escote durante unos segundos, bueno quiz&aacute;s fue menos pero a m&iacute; me pareci&oacute; una eternidad, y eso me violento, pensando en que mi marido me las iba a pagar, pero a la vez sent&iacute; que mi cuerpo reacciona a la mirada con agrado, haci&eacute;ndome sentir que se me calentaban las orejas y se mojaba mi co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Nos sentamos a cenar, y Ernesto hizo que se Fernando quedara a mi izquierda, desde donde ten&iacute;a la mejor posici&oacute;n para ver mi escote.<\/p>\n<p>Durante la cena, entre las charlas y el vino me fui olvidando de la verg&uuml;enza inicial que me produjo tener tres botones desabrochados y me sub&iacute;a la excitaci&oacute;n cada vez que pillaba a Fernando mirando por mi abertura.<\/p>\n<p>Mi enfado inicial con mi marido por haberme dejado con tres botones abiertos, no me dej&oacute; darme cuenta que el cuarto bot&oacute;n se hab&iacute;a quedado mal abrochado, y que con los movimientos para alcanzar las ostras, que estaban en el centro de la mesa, se solt&oacute; del todo.<\/p>\n<p>No s&eacute; cu&aacute;ndo pas&oacute;, lo not&eacute; cuando vi que las miradas de Fernando eran m&aacute;s continuas, con disimulo me mir&eacute; el escote para ver que hab&iacute;a cambiado y fue cuando me di cuenta: El cuarto bot&oacute;n era la diferencia entre poder ver la parte alta de mis pechos y un poco de canalillo, o poder ver, seg&uacute;n mis movimientos ahuecaran el escote, la parte de abajo del pecho, la aureola y el pez&oacute;n.<\/p>\n<p>Me subi&oacute; un calor por todo el cuerpo y me qued&eacute; pensando que hacer: &iquest;cerraba los botones delante de ellos y les dejaba sin espect&aacute;culo? &iquest;Me iba a ba&ntilde;o a recomponer mi blusa y sal&iacute;a con el escote cerrado? o &iquest;me hacia la distra&iacute;da y dejaba que Fernando viera mi todo mi pecho, pez&oacute;n incluido?<\/p>\n<p>Por una parte estaba muy excitada y me apetec&iacute;a seguir poni&eacute;ndolos cachondos, pero por otra me daba mucho corte. Cuando estaba con esas dudas, not&eacute; que me llegaba un mensaje al reloj, para estas cosas siempre llevamos Apple Watch de 5 generaci&oacute;n que nos permit&iacute;a salir de casa sin m&oacute;vil ya que ten&iacute;a una SIM virtual que lo hac&iacute;a totalmente aut&oacute;nomo, lo mir&eacute; y vi que era de mi marido dec&iacute;a: &quot;Estas preciosa, ni se te ocurra&quot;. Era uno de los mensajes que ten&iacute;amos pregrabados para nuestros juegos.<\/p>\n<p>Con disimulo, le contest&eacute; otro de los mensajes pregrabados, pod&iacute;as usar con dos toques de forma disimulada, &quot;me est&aacute; viendo el pez&oacute;n &iquest;te gusta?&quot;<\/p>\n<p>Cuando Ernesto recibi&oacute; el mensaje, me hizo una se&ntilde;al diciendo que SI.<\/p>\n<p>Eso me excit&oacute; a&uacute;n m&aacute;s, era la primera vez que me ve&iacute;a el pecho alguien conocido, not&eacute; otra vez como la sangre sub&iacute;a hasta mis orejas que se deb&iacute;an estar poniendo rojas como un tomate, por suerte ten&iacute;a el pelo largo que las cubr&iacute;a.<\/p>\n<p>A partir de ese momento la excitaci&oacute;n se apropi&oacute; de mi cerebro y fui adoptando posturas que le permitieran ver mis pechos con mayor claridad, mientras notaba que mis bragas estaban totalmente empapadas.<\/p>\n<p>Cuando vino el camarero, Fernando sac&oacute; su m&oacute;vil y le pidi&oacute; que nos hiciera una foto. Se levant&oacute; y se puso entre nosotros poniendo su mano encima de mi hombro. El camarero dispar&oacute; la foto y la repiti&oacute;, sin que nadie le dijera nada usando el flax.<\/p>\n<p>Mi marido cogi&oacute; el tel&eacute;fono al camarero, se qued&oacute; mirando la foto y no pudo evitar llevarse la mano a su entrepierna, dijo:<\/p>\n<p>-T&uacute; has salido muy guapa, Fernando se va a llevar un gran recuerdo de Madrid.<\/p>\n<p>Le cog&iacute; el tel&eacute;fono y me qued&eacute; mirando la foto que dejaba constancia de mi escote. Al ponerse detr&aacute;s Fernando hab&iacute;a corrido la blusa, sin que lo notara, dejando que entre las telas de la blusa se viera ver claramente mi pecho derecho entero, con aureola y pez&oacute;n incluido<\/p>\n<p>Me puse s&uacute;per excitada y le pase el tel&eacute;fono a Fernando.<\/p>\n<p>Not&eacute; como Fernando agrandaba la foto y se quedaba mirando mi pecho en primer plano.<\/p>\n<p>Le ped&iacute; que la borrara, pero Ernesto me dijo: &quot;No seas tonta &iquest;no haces topless en la playa? deja que Fernando se lleve un buen recuerdo.&quot;<\/p>\n<p>-Bueno pero, por favor, no la muestres dame tu palabra.<\/p>\n<p>Fernando dijo: &ldquo;Te doy mi palabra, solo si me dej&aacute;is que os invite a una copa en un local que ha abierto, aqu&iacute; al lado, un amigo el mes pasado y me gustar&iacute;a pasar a saludarle&quot;.<\/p>\n<p>Aunque estaba muy cortada y s&uacute;per excitada, dije: &ldquo;vale, pero nosotros tomamos una r&aacute;pida y no vamos&rdquo;.<\/p>\n<p>Con esa intenci&oacute;n salimos del restaurante hacia el local del amigo y lo que pas&oacute; all&iacute; es otra historia.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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