{"id":29060,"date":"2021-04-23T22:00:00","date_gmt":"2021-04-23T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-04-23T22:00:00","modified_gmt":"2021-04-23T22:00:00","slug":"adios-a-mi-inocencia-segunda-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/adios-a-mi-inocencia-segunda-parte\/","title":{"rendered":"Adi\u00f3s a mi inocencia (Segunda parte)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29060\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Por fin lleg&oacute; el fin de semana tan esperado. Hoy es s&aacute;bado y tuve una noche reparadora, me siento muy bien y con muchas energ&iacute;as para gastar. Sin embargo, mis nervios siguen sin control. R&aacute;fagas de escalofr&iacute;os, invaden mi cuerpo. Ayer, Claudio me dijo que no pod&iacute;a fallarle, que ese era el compromiso. No puedes dejarme mal ante mis amigos, sentenci&oacute; duramente. Para m&iacute;, tus deseos son mandatos que siempre cumplir&eacute; al de la letra, le repliqu&eacute;. Adem&aacute;s, entiendo, que eso fortalece tu naturaleza de macho dominante, agregue escuetamente. Pero, continu&eacute; diciendo&#8230; si yo fuera una mujer verdadera, estoy seguro que no te habr&iacute;as comprometido a socializar con esos pervertidos de tus amigotes, reclame algo molesto.<\/p>\n<p>Me mir&oacute; fijamente, y despu&eacute;s de un largo silencio, uni&oacute; sus palabras: La &uacute;ltima novia que tuve, me rog&oacute; que le diera el gusto de realizar una antigua fantas&iacute;a. &iquest;Qu&eacute; fantas&iacute;a?, pregunt&eacute; ansioso. De hacer el amor con mis mejores amigos, contest&oacute;. Y &iquest;lo hiciste cari&ntilde;o m&iacute;o?, exclam&eacute; con asombro. S&iacute;, respondi&oacute;&#8230; pero, lamentablemente, ella se enamor&oacute; de uno de mis amigos. &iquest;De qui&eacute;n?, pregunt&eacute; con impaciencia. De uno de los que vienen a gozar ma&ntilde;ana. &iquest;De cu&aacute;l de los dos?, lo interrogue. &iquest;De qui&eacute;n crees t&uacute;? No lo s&eacute;, respond&iacute;, con la inquietud de saber. Guard&oacute; silencio. Y, con una ira hip&oacute;crita, le dije, entonces, me est&aacute;s usando para uno de tus experimentos&#8230; &iexcl;De ninguna manera!, protest&oacute; irritado. Y, entonces, &iquest;Qu&eacute;?<\/p>\n<p>Me quiero demostrar a mi mismo, que los sentimientos del amor, son superiores a las relaciones carnales&hellip;<\/p>\n<p>Pero, cari&ntilde;o malo, las relaciones sexuales, desencadenan nuevos, y a veces, potentes sentimientos misteriosos, justifique t&iacute;midamente&#8230;<\/p>\n<p>&iexcl;Eso es verdad!, afirm&oacute; con seguridad experimental.<\/p>\n<p>Pero entonces, es ah&iacute; donde empieza la libre competencia que justifica la infidelidad, suger&iacute; con mucho cuidado para no herirlo con crueldad&#8230;<\/p>\n<p>As&iacute; es, lo aprend&iacute; directamente de las palabras de mi novia, cuando me desped&iacute; para siempre. En mi corta historia con ella no hay vuelta atr&aacute;s, sentenci&oacute; con amargura. &iquest;Por qu&eacute;, cari&ntilde;o?, susurr&eacute; con espanto. Porque ella, revel&oacute; la parte d&eacute;bil de mi teor&iacute;a sobre el amor&#8230;<\/p>\n<p>&iexcl;Qu&eacute; horror!, repliqu&eacute;!&#8230; por favor Claudito, expl&iacute;came eso, para estar m&aacute;s relajado ma&ntilde;ana&#8230;<\/p>\n<p>Me coment&oacute;, que ella, durante toda la noche de org&iacute;a, s&oacute;lo tuvo profundos orgasmos con uno de sus amigos y que, &iexcl;&iexcl;&iexcl;siempre fue igual cuando la mont&aacute;bamos&#8230; sea con dulzura o locura!!!<\/p>\n<p>Mi cuerpo estaba lleno de sensaciones extra&ntilde;as, deseos y pensamientos. Me da vuelta todo lo que conversamos ayer. Me fui al dormitorio, abr&iacute; un caj&oacute;n y tom&eacute; todos los calzones que hab&iacute;a comprado. Los puse todos ordenadamente sobre la cama. Todos eran hermosos. Pero, tom&eacute; uno de color amarillo porque me llam&oacute; la atenci&oacute;n un detalle. En la parte superior y a un costado, ten&iacute;a bordado dos peque&ntilde;os corazones entrelazados. Me los puse y me vest&iacute;.<\/p>\n<p>En pocos minutos estaba en su casa. Almorzamos tranquilamente y bebimos una copita de vino. Despu&eacute;s, nos fuimos a descansar al dormitorio. Recostados sobre la cama, dormimos casi una hora. &Eacute;l se despert&oacute; primero, se desvisti&oacute; sigilosamente sin darme cuenta y comenz&oacute; a jugar con su sexo en mi cara. Regalone&eacute; unos pocos instantes m&aacute;s, pero la calentura me oblig&oacute; a abrir los ojos&#8230; &iexcl;Qu&eacute; hermoso y grande est&aacute;!, exclame con gusto. Lo tom&eacute; con mis dos manos, estando acostado todav&iacute;a, y lo bes&eacute; con ternura maternal.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; en la cama y r&aacute;pidamente comenc&eacute; a desnudarme. Cuando me iba a bajar los calzones, me interrumpi&oacute;, ordenando que los dejara puesto.<\/p>\n<p>&iquest;Por qu&eacute;? reclam&eacute;, quiero volver a ser tuya otra vez&#8230; continu&eacute; diciendo.<\/p>\n<p>Claudio me mir&oacute; con dudas en la cara, y dijo: &iexcl;no debes olvidar en ning&uacute;n momento, que esta noche te romperemos el trasero entre los tres!<\/p>\n<p>Eso hice, desde ese mismo instante. Me sent&eacute; al borde de la cama, frente a &eacute;l que estaba de pie. Comenc&eacute; a lamer su sexo, mientras con mis manos acariciaba su cintura. Entre abr&iacute; mi boca para humedecerlo con los jugos de mi lengua. Lo empape, a lo largo y ancho de todo su maravilloso espesor, durante mucho tiempo. Los dedos de sus manos, se entreten&iacute;an en mi pelo, desliz&aacute;ndose por la nuca y extendi&eacute;ndose de lado a lado por mis hombros&#8230;<\/p>\n<p>Aludes de placer interminables, nos envolvieron con intermitentes jadeos que retumbaban en las paredes de las bocas&#8230; Sin embargo, no pod&iacute;a dejar de pensar en la orgia que vivir&iacute;a esa noche y, una y otra vez, en el macho que le hizo expulsar, repetidos orgasmos a la puta de su exnovia.<\/p>\n<p>Pero, Claudio me hac&iacute;a volver a la realidad, interrumpiendo mis pensamientos y sensaciones er&oacute;ticas&#8230;<\/p>\n<p>Ahora, ten&iacute;a anclado en mi boca, su grueso y duro sexo. Sent&iacute;a sus palpitaciones apresuradas, atrapadas en las paredes h&uacute;medas de la garganta. Las primeras gotitas de su savia se deslizaron dulcemente al interior de mi cuerpo caliente&#8230;<\/p>\n<p>Mientras &eacute;l, empujaba y retroced&iacute;a. Atragantado, sent&iacute; que me encontraba entre dos mundos. No sab&iacute;a cu&aacute;l de los dos era m&aacute;s verdadero&#8230;<\/p>\n<p>Cerr&eacute; los ojos por algunos momentos, y sent&iacute; que mis nalgas se abrieron infinita vez m&aacute;s que la vez anterior con Claudio, y que su fastidioso amigo, que a&uacute;n no conoc&iacute;a, me penetraba sin permiso. Entonces, mi cuerpo se convulsion&oacute; varias veces y mis calzones amarillos, sent&iacute; que se mojaron. Con espanto y verg&uuml;enza, abandon&eacute; ese mundo. Abr&iacute; los ojos y vi como Claudio, desesperadamente bombea mi boca, para despu&eacute;s de algunos instantes, agarrado de mi pelo, lanza a chorros su sustancia m&aacute;s &iacute;ntima para que la bebiera. Eso hice&#8230; Me la tom&eacute; toda, hasta el &uacute;ltimo sorbo con angustia&#8230;<\/p>\n<p>Mientras degustaba su delicioso manjar, me di cuenta que el pervertido del Claudio, me hab&iacute;a convertido en una puta caliente que s&oacute;lo podr&iacute;a saciar su hambre en orgias.<\/p>\n<p>&iexcl;Un mundo nuevo se abri&oacute; ante mi!<\/p>\n<p>De pronto, volv&iacute; a mis cabales. Con su sexo a&uacute;n dentro de mi boca, succionaba desesperado las &uacute;ltimas migajas del pastel, con los brazos entrelazados a su cintura. Lo retir&oacute; con un solo y &uacute;nico movimiento, y vio como mis calzones amarillos estaban empapados, mojando el brillo del piso del dormitorio. Me mir&oacute; y dijo: veo, que gozaste mucho m&aacute;s que el otro d&iacute;a&#8230; &iexcl;Si&#8230;! le dije, esta vez fue much&iacute;simo m&aacute;s intenso. Pero, s&oacute;lo yo sab&iacute;a porque hab&iacute;a sido m&aacute;s intenso y misterioso&#8230;<\/p>\n<p>Nos duchamos juntos, me vest&iacute; y me fui. Desde la puerta de su casa, me dijo a viva voz: &iexcl;Te espero de vuelta a las nueve de la noche!<\/p>\n<p>&iexcl;S&iacute;!, le grit&eacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Por fin lleg&oacute; el fin de semana tan esperado. Hoy es s&aacute;bado y tuve una noche reparadora, me siento muy bien y con muchas energ&iacute;as para gastar. Sin embargo, mis nervios siguen sin control. R&aacute;fagas de escalofr&iacute;os, invaden mi cuerpo. Ayer, Claudio me dijo que no pod&iacute;a fallarle, que ese era el compromiso. No puedes [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18081,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-29060","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29060","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18081"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29060"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29060\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29060"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29060"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29060"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}