{"id":29078,"date":"2021-04-24T22:18:41","date_gmt":"2021-04-24T22:18:41","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-04-24T22:18:41","modified_gmt":"2021-04-24T22:18:41","slug":"celebracion-en-altamar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/celebracion-en-altamar\/","title":{"rendered":"Celebraci\u00f3n en altamar"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29078\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 18<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Confieso que ni en un mill&oacute;n de a&ntilde;os hubiese pensado que ser&iacute;a capaz de hacer todo lo que he hecho en estos &uacute;ltimos meses. Mi nombre es Lucy. Tengo 26 a&ntilde;os de edad. Me considero una chica joven y alegre. Soy de tez blanca (pero bronceada), cabello corto negro, digamos que, de gran altura para lo normal, tengo un cuerpo delgado; buen busto, buen trasero. Me gusta vestirme bien, maquillarme, etc. Me considero una chica atractiva, me gusta salir a bailar, divertirme con mis amistades, hacerme fotograf&iacute;as, leer, comer saludable y mantenerme en forma haciendo ejercicios todas las ma&ntilde;anas.<\/p>\n<p>Les comento que hace algunos meses he comenzado a sentirme muy atrevida y morbosa. Podr&iacute;a estar divagando entre fantas&iacute;as y realidad mientras hago cualquier cosa. Desde imaginar que se la chupo al chico que me atiende en el autolavado, hasta que la chica de la caja en el supermercado me masturba dentro de mi carro estacionado en el s&oacute;tano del mall luego de terminar su horario de trabajo (cabe acotar que desde peque&ntilde;a me atraen las mujeres). De verdad no s&eacute; qu&eacute; se ha metido en mi &uacute;ltimamente, pero quiero portarme bien mal y lo malo es que no tengo con quien. Me tomo fotos, me hago videos, chateo con extra&ntilde;os, compro juguetes y lencer&iacute;a. Suelo despertar h&uacute;meda luego de alg&uacute;n sue&ntilde;o er&oacute;tico, es toda una locura. Pero busco y busco y no sale algo bueno. Siempre termino de vuelta al inicio con las manos vac&iacute;as. Quiz&aacute;s sea porque he llevado un tiempo sin tener relaciones &iacute;ntimas con alguien f&iacute;sicamente hablando y eso hace que me vea necesitada o apurada, de verdad no s&eacute;. De seguro mi subconsciente me traiciona. Pero tarde que temprano lo que tanto pides quiz&aacute;s de alguna forma se te recompensa y se da. Eso dec&iacute;a y f&iacute;jate como termino siendo, madre m&iacute;a.<\/p>\n<p>Finalmente, me atrever&eacute; a contarles lo que me ha pasado hace unos d&iacute;as. Vivo en una isla, suelo salir los fines de semana a la piscina o la playa. Mi amiga Carla, llevaba meses insisti&eacute;ndome en que deb&iacute;amos de quedar en vernos y siempre pasaba algo que nos hac&iacute;a cancelar y no se daba. Un viernes por la noche me llamo diciendo que al otro d&iacute;a saldr&iacute;amos a pasear en un Catamar&aacute;n junto a su pareja Joe y un chico que quer&iacute;a presentarme llamado Ad&aacute;n si o si, que no pod&iacute;a tener excusas. Ella sab&iacute;a que yo llevaba meses sin una relaci&oacute;n y quiz&aacute;s era momento de ligarme con alguien. Le dije que me parec&iacute;a buena idea, no solo el hecho de, si no que no hab&iacute;a impedimento alguno para dejar de hacerlo, esta vez s&iacute; que se nos dar&iacute;a. Colgu&eacute; a la llamada y decid&iacute; acostarme para estar lista para el d&iacute;a siguiente, que sonaba buen&iacute;simo.<\/p>\n<p>Son&oacute; la alarma, despert&eacute; a tiempo bien temprano. Brinque a la ducha a darme un buen ba&ntilde;o que me espabilara. Enjabone bien todo mi cuerpo, depile la l&iacute;nea de mi bikini e hidrate mi piel con algo de crema. Me vest&iacute; con un lindo traje de ba&ntilde;o de dos piezas de color azul; con estampado floreal fucsia, el cual hab&iacute;a comprado, pero a&uacute;n no lo hab&iacute;a estrenado. Era una ocasi&oacute;n especial el salir ahora despu&eacute;s de tanto encierro en esta era post-covid. Coloque un short blanco de jean y una blusa traslucida sin mangas igualmente blanca, monte unas sandalias ligeras. Me perfumaba y colocaba un maquillaje fresco, cuando escuche mi cel. Era Carla avis&aacute;ndome que ya estaba abajo esperando; hab&iacute;a ido a buscarme.<\/p>\n<p>Eran las 9 am. Sal&iacute; de casa, camine hasta el lobby del edificio, me acerque a su camioneta y abr&iacute; la puerta. Al momento que lo hice pude notar que Joe, su pareja, la manoseaba un poco, creo que les ca&iacute; de sorpresa y les dije: &ldquo;Epa epa qu&eacute; pasa ac&aacute;? se rieron y continuamos a arrancar. Es algo que ya ha pasado en otras ocasiones. Ellos, seg&uacute;n me cuenta Carla, son una pareja muy activa y caliente, se la pasan en esas, como unos conejos, d&aacute;ndose afecto. Pienso que ser&iacute;a rico tener, puesto que una relaci&oacute;n sexual activa y aventurera siempre promete amor eterno. Y como no van a estar en esas, ambos son sumamente atractivos. Ser&iacute;a imposible no sentirse as&iacute;, no puedo negar que en anteriores ocasiones me daba muy igual, pero esta vez sent&iacute; algo de envidia; quer&iacute;a ser ella o hasta &eacute;l, me daba igual cu&aacute;l de los dos, solo quer&iacute;a sentirme querida o dar afecto. Mientras viaj&aacute;bamos por la autov&iacute;a hacia la playa, miraba el paisaje y comenc&eacute; a tener esos pensamientos lascivos y lujuriosos acerca de ellos. Me imaginaba a Carla cabalgando a Joe como me dec&iacute;a que lo hac&iacute;a. Que descaro ten&iacute;a yo en estar pensando en ello justo a sus espaldas. Miraba a Joe por el reflejo del retrovisor; sus ojos son marrones claros, tiene una mirada profunda y misteriosa. Su rostro barbudo y canoso, de esos hombres que emanan virilidad. Sus brazos tatuados y sus manos grandes al volante. Wow! que no ser&iacute;a capaz de hacer con esos dedos, me los imaginaba hurgando la rajita h&uacute;meda de Carla, pod&iacute;a hasta sentir su aroma en la yema de sus dedos luego de haberles pillado, seguro eso hac&iacute;a. Notaba que las piernas de Carla estaban algo desnudas, se apreciaban suaves y brillantes, quer&iacute;a lam&eacute;rselas. Carla es una chica de esas que catalogan de cuerpo petite; s&uacute;per atractiva, una carita bonita, con una sonrisa magnifica y unos ojos enormes que te quedas embelesado al verla. Imaginaba un poco como seria estar con alguno de ellos, pude notar que de solo pensarlo me estaba mojando. Sent&iacute; la humedad traspasando mi panty en el cuero del asiento, hasta calor me dio, que risa.<\/p>\n<p>Llegamos a la marina, bajamos nuestras pertenencias. Joe llamo a un chico para atendernos y llevarnos al bote. Ellos tienen buena posici&oacute;n econ&oacute;mica. Carla tiene 27 a&ntilde;os; gerencia comercios y Joe es unos 10 a&ntilde;os mayor; due&ntilde;o de una constructora. Les digo son como la pareja perfecta, de novela. Hab&iacute;an comprado hace poco un hermoso bote y quer&iacute;an salir a estrenarlo, en realidad Joe mor&iacute;a por estrenarse como capit&aacute;n. En esta ocasi&oacute;n saldr&iacute;amos solos sin tripulaci&oacute;n. Hab&iacute;a estado recibiendo clases en la marina y pas&oacute; la prueba obteniendo su licencia para navegar, raz&oacute;n por la que ir&iacute;amos a celebrar como quien dice. De pronto escuchamos a Joe hablando en su celular, al parecer Ad&aacute;n nos embarcar&iacute;a puesto que la noche antes se pas&oacute; de tragos y ten&iacute;a una fuerte resaca. Joe mostraba una gran molestia, al igual que Carla. Que se podr&aacute;n imaginar de m&iacute;, me sent&iacute;a decepcionada, que mala suerte exclame. Carla me miro, me dio un fuerte abrazo y me dijo, disc&uacute;lpame, pero que esto no sea lo va a arruinar nuestro paseo, lo prometido es deuda y hoy debemos pasarla de maravillas, que se joda Ad&aacute;n! Exclamo Carla, al mismo tiempo que volaba un corcho desde la botella de champagne que Joe destapaba. Sonaron las copas con nuestro brindis y entre todos volvimos a gritar: &ldquo;Por nuestro paseo, que viva nuestro nuevo capit&aacute;n y que se joda Ad&aacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>Eran las 10:30 am cuando zarpamos mar a dentro. Sol radiante, cielo despejado, oleaje moderado, un d&iacute;a casi perfecto, si no hubiese sido por el embarque de aquel idiota pens&eacute; yo. Carla se acerc&oacute; y me dijo de seguirla a posarse frente al bote para tomar buena brisa y poder irnos bronceando. Desconozco de botes, pero era algo grande, ten&iacute;a dos niveles: una cabina cerrada con ba&ntilde;o, cocina y un cuarto y la segunda una especie de terraza de pesca donde se encontraba la sala de mandos, en ella Joe al volante. Se ve&iacute;a jodidamente sexy con su cara de badboy, sus gafas oscuras, su gorro de capit&aacute;n, su torso despojado de la camiseta que llevaba puesta, luciendo un cuerpo bronceado, de un hombre casi cuarent&oacute;n, de esos hombres que no van al gimnasio, ni tienen m&uacute;sculos, pero son de los suertudos que tienen buena figura y sus encantos, uno de ellos ser alto e imponente, adem&aacute;s de una forma de ser que alborota a cualquiera por como posa y se desenvuelve con la gente. All&iacute; estaba yo de nuevo teniendo envidia de lo ajeno, cuando giro mi cabeza para quitar el pelo de mi rostro que molestaba con la brisa cuando noto a Carla como la propia diosa o m&aacute;s bien sirena parada en todo el frente del bote haciendo topless, con tan solo un hilo negro de infarto que mostraba su estupendo culito y sus hermosos senos al aire. Si Joe hab&iacute;a puesto algo de morbo en m&iacute;, hab&iacute;a acercado su le&ntilde;a para el horno, Carla seguramente fue la que lo inicio. Ya dentro de mi horno comenzaba a subir la temperatura.<\/p>\n<p>Fue toda una sorpresa, all&iacute; estaba yo babe&aacute;ndome por esa mujer, que con hijos y todo manten&iacute;a una figura espectacular, &iquest;c&oacute;mo le hac&iacute;a? No era ni hora de almuerzo y ya ten&iacute;a hambre. Todo estaba crudo a&uacute;n. Faltaba alcohol, necesitaba m&aacute;s tragos y fui a servirlos para tratar de pasar de forma despistada. Me levante al bar, serv&iacute; otras copas y camine donde Carla, no pod&iacute;a dejar de contemplarla, le entregue la copa, ella la tomo y me dijo: &ldquo;no tengas pena, nadie nos ve, hoy somos libres, debes disfrutar. &iquest;Dime algo no es hermoso todo esto?&rdquo; Yo ni pod&iacute;a responder, no me sal&iacute;a la voz, solo trague un gran sorbo hasta el fondo y respire profundo. Cuando logr&eacute; responder le dije: &ldquo;creo que necesito much&iacute;simo m&aacute;s alcohol y ambas re&iacute;mos&rdquo;. Me aleje de nuevo a servirme otra copa y colocar algo de m&uacute;sica para poder soltarme un poco. Prepare un trago de ron para Joe, s&eacute; que eso le gusta, sub&iacute; para entreg&aacute;rselo y coordinar el sonido. Le entrego el trago y brindamos de nuevo. Le pregunto que podemos escuchar de bueno a lo que me responde: &ldquo;en vez de escuchar prefiero verte a ti, llevas mucha ropa puesta, qu&iacute;tate algo, s&eacute; que debes verte tan rica como mi mujer, o eres penosa&rdquo;. What?, pero m&iacute;ralo que atrevido pens&eacute; para dentro de m&iacute;. Me sent&iacute; intimidada no solo porque me fuese a comparar con Carla, si no por su seguridad, por como mandaba, era la voz al mando. Sab&iacute;a que era un macho dominante, ahora me pensaba que tanto lo era. Hice que no prestaba atenci&oacute;n a su orden y vi encima del tablero los controles para poner la m&uacute;sica. Revise y vi que hab&iacute;a un iPad que pod&iacute;a utilizar, busque el playlist y coloque algo de reggaet&oacute;n moderno. Se escucharon las bocinas, sub&iacute; el volumen bien alto y me dispuse a volver donde Carla. Me gire y haciendo un saludo militar mire a Joe a los ojos muy seriamente y dije: &ldquo;como usted mande capit&aacute;n&rdquo; y me aleje d&aacute;ndole la espalda, contoneando mi hermoso culo el cual sab&iacute;a que le gustar&iacute;a y remov&iacute; sin pensarlo mucho mi top, dejando libre mis pechos.<\/p>\n<p>Eso me hizo sentir otra persona, Carla me vio venir y en su mirada notaba asombro. Finalmente, las amigas disfrutaban un hermoso paseo casi que como Dios las trajo al mundo. Me agarro de la mano y me dijo: &ldquo;estas divina, a poco se siente mal estar as&iacute;, es lo mejor del mundo&rdquo;. Y respond&iacute;: &ldquo;eso s&iacute;, dos cosas: no estoy mejor que t&uacute; y no quiero quemarme con este sol intenso&rdquo;. Me dijo: &ldquo;que Joe opine al respecto y ven para colocarte algo de protector&rdquo;. Me tomo de la mano y me guio hasta dentro del bote para buscar el protector solar. Al estar dentro de la cabina todo estaba en silencio, solo se escuchaba muy lejos la m&uacute;sica y el ruido del viento colarse por las ventanas. Busque en la nevera un poco de hielo que hac&iacute;a falta y prepare otros tragos m&aacute;s. Carla regreso con el protector y salimos. Para ese entonces pude sentir como el bote recortaba velocidad, al parecer nos acerc&aacute;bamos a nuestro destino. Al salir notamos que Joe hab&iacute;a dejado la sala de mando y apagado el motor del barco. Se encontraba en nuestro nivel atando unas sogas al bote para luego fijarlas a un peque&ntilde;o muelle cercano. Saca el ancla, la alzo y lanzo con gran fuerza al fondo del mar.<\/p>\n<p>Hab&iacute;amos atracado en un lindo paraje en el medio de la nada en pleno Mar Caribe. Una especie de cayo. Era un espect&aacute;culo, arena blanca como la sal, aguas turquesas totalmente cristalinas, par de palmeras para nuestra sombra y nosotros para continuar la fiesta. Joe continuo a bajar ciertas cosas para nuestra estancia all&iacute;. Nosotras subimos la m&uacute;sica y nos dispusimos a untarnos el bloqueador, el sol era fuerte y nos hac&iacute;a sudar. Carla me giro de espaldas a ella y comenz&oacute; a untarme la crema con suavidad por mis hombros y cuello. Se sent&iacute;a fresca sobre mi piel caliente. Est&aacute;bamos ambas de rodilla sobre la proa del bote. Miraba al alrededor y no hab&iacute;a ni un alma, m&aacute;s que unas gaviotas y Joe organizando la parrilla y unos refrigerios. Al soltarlos note que camino al otro extremo del cayo, me preguntaba a qu&eacute; y justamente en ese momento me percate que hab&iacute;a ido a orinar. Solo note como bajo su short y saco su miembro; tal cual como me imaginaba por su altura, a pesar que estaba en su estado fl&aacute;cido ten&iacute;a un buen pedazo. Sin haberme percatado que Carla me ve&iacute;a a trav&eacute;s del reflejo en la ventana, al girarme quedamos frente a frente en el espejo y mir&aacute;ndome a los ojos susurr&oacute; a mi o&iacute;do: &ldquo;por all&iacute; dicen que uno se enamora cuando lo ve meando&rdquo;. Yo le respond&iacute;: &ldquo;por all&iacute; dicen que con la vara que mides ser&aacute;s medido, pobre Joe&rdquo; y nos re&iacute;mos a carcajadas. Ten&iacute;a mucha pena, pero era honesta. Sigui&oacute; untando la crema hacia mi espalda y se sent&iacute;a tan bien. Sigui&oacute; m&aacute;s debajo y me dijo: &ldquo;recu&eacute;state boca abajo, estando acostada es m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;. Me acost&eacute; como me lo pidi&oacute;, aplico el bloqueador en mis pantorrillas, luego en mis muslos y luego en mis nalgas, donde pude sentir que se detuvo por mayor tiempo y lo hac&iacute;a con otro tacto. Pude pillarla a trav&eacute;s del espejo por igual mordi&eacute;ndose el labio inferior mientras masajeaba mis nalgas, de seguro le gusto lo que ve&iacute;a, s&eacute; que tengo un lindo culo y adem&aacute;s lo que hab&iacute;a comenzado como aplicarme crema ya se sent&iacute;a como un divino masaje.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a como sus manos circulaban la superficie completa de mis gl&uacute;teos, de un lado al otro encer&aacute;ndome con fuerza, sus dedos se hund&iacute;an con presi&oacute;n en mi carne, sus u&ntilde;as acariciaban mi entre pierna con cada giro. De verdad se comenzaba a sentir bien. Yo recost&eacute; mi cabeza sobre la almohadilla y me dispuse a relajarme a ojos cerrados. Carla sigui&oacute; unos segundos m&aacute;s y subi&oacute; a mi espalda ya haciendo caricias en vez de aplicar crema. De repente sent&iacute; una sensaci&oacute;n muy muy fr&iacute;a, abr&iacute; mis ojos y sub&iacute; la cabeza, pude ver nuevamente por medio del ventanal que Carla sosten&iacute;a un hielo en sus labios y lo restregaba a lo largo de mi espalda, el contacto con mi piel caliente hac&iacute;a que el hielo se derritiera destilando gotas y m&aacute;s gotas sobre mi cuerpo. Ya no pod&iacute;a ser tan inocente y no darme cuenta que Carla me estaba seduciendo, no era cuesti&oacute;n de un simple juego. Me dije a mi misma si ella quiere jugar t&uacute; debes jugar por igual, as&iacute; que me dispuse a tantearla. Abr&iacute; un poco m&aacute;s mis piernas, arque&eacute; mi espalda y alc&eacute; mis nalgas. Carla cay&oacute; en mi trampa enseguida, volvi&oacute; con sus dedos por entre mis gl&uacute;teos, rosando ya mi culito y mi rajita. No pod&iacute;a creerlo, mi amiga comenzaba a excitarme. Se acerc&oacute; a m&iacute; y me dijo: &ldquo;espero no incomodarte, no s&eacute; qu&eacute; hago, si es el alcohol o que, espero no me malinterpretes, pero algo me ha gustado al tocarte. Tu piel se siente tan suave, tocar tus nalgas es rico. Nunca he estado con una chica y s&eacute; que tu si, &iquest;lo hago bien? Todo eso fue m&uacute;sica para mis o&iacute;dos. No lo pod&iacute;a creer, por un momento me dejo en shock. Volv&iacute; en s&iacute;, me alce, me gire, la tome de la cara y le dije: &ldquo;lo haces tan pero tan bien que probare besarte, si te gusta me correspondes y si no pues&hellip; No termine de finalizar mi oraci&oacute;n cuando la que me beso fue ella.<\/p>\n<p>Esa s&iacute; que fue una movida sorpresa. Sus carnosos labios se sent&iacute;an magnifico, tan suaves, tan provocativos, nos hundimos en un intenso beso suave pero fuerte. Le correspond&iacute; con mayor intensidad, ella hab&iacute;a liberado todas mis ganas, sent&iacute;a un torbellino de emociones y ya no pod&iacute;a contenerlas, era ahora o nunca y me dej&eacute; llevar sin remordimiento a nada. La tome del cuello con ambas manos y ella me abrazo, nos encontr&aacute;bamos ambas arrodilladas frente a frente bes&aacute;ndonos apasionadamente. Su lengua ya se entrelazaba con la m&iacute;a, su sabor a era el mismo que el m&iacute;o, nuestro aliento a alcohol se fund&iacute;a en uno solo y ya era imposible contener nuestros est&iacute;mulos, comenzamos a tocarnos, acariciando nuestros pechos, luego baje a tocar sus nalgas, nuestro sudor se hac&iacute;a presente, esta vez no era solo por el sol. Nuestros pensamientos y nuestros movimientos hab&iacute;an hecho efecto, respir&aacute;bamos r&aacute;pidamente y tembl&aacute;bamos sutilmente, yo me sent&iacute;a mojadisima y eso me hizo pensar en c&oacute;mo estar&iacute;a ella. As&iacute; que no lo dude ni un segundo, baje mi mano derecha hasta su abdomen y deslice mis dedos por debajo de su bikini, sent&iacute; como su beso se paralizo y con un sutil movimiento dos de mis dedos comenzaron a circular su cl&iacute;toris lentamente. Ella mordi&oacute; mis labios y despu&eacute;s de unos segundos, se dej&oacute; llevar soltando un rico gemido. Ten&iacute;a su aprobaci&oacute;n, tal y como pens&eacute;, su cueva estaba tan h&uacute;meda y caliente como la m&iacute;a. Lo mismo que hac&iacute;a con mi mano izquierda me dispuse hacerlo con la derecha, pero en uno de sus pechos. Tome con mis dedos la punta de su pez&oacute;n y lo pellizque suave, luego lo gire y apret&eacute; un poco m&aacute;s fuerte; se lo hac&iacute;a tal cual me gustaba que me lo hicieran a m&iacute;. Entre mis movimientos ella hizo los suyos, con ambas manos apret&oacute; mis nalgas y las abr&iacute;a y cerraba lentamente, como si se tratara de una escotilla que liberara la tensi&oacute;n en mis orificios. Sentir la brisa en ellos me genero una corriente de escalofr&iacute;os estupenda. Se balanceo hacia atr&aacute;s y me llevo con ella, ca&iacute;mos recostadas una encima de la otra.<\/p>\n<p>Contin&uacute;e esta vez a chupar sus bellas tetas entre mis manos, hab&iacute;an quedado justo al frente de mi vista y se me hizo imposible no hacerlo. Los chupaba profundamente, tomaba lo que m&aacute;s pod&iacute;a de ellas abriendo al m&aacute;ximo mi boca en cada mordida, como si estuviera comiendo uno de mis frutos favoritos, unos dulces melones restreg&aacute;ndose en mi cara. Ella sosten&iacute;a mi rostro y apretaba sus pechos como para ahogarme en ellos, se notaba que ya no le era incomodo que una chica fuese la que se la com&iacute;a. Por primera vez mi amiga sent&iacute;a el otro lado de la moneda. Y s&iacute; que lo disfrutaba, su cadera comenzaba a moverse y alzarse, eso fue se&ntilde;al para m&iacute; de que la hora de saborear esa almeja hab&iacute;a llegado.<\/p>\n<p>Me desacople de sus pezones e inicie un camino de lamidas y chupones a lo largo de su plano y hermoso vientre, sent&iacute;a como se quedaba inerte esperando mi llegada al sur. Solt&oacute; sus manos de mis nalgas y esta vez sujeto mi pelo con sus manos, sent&iacute;a que estaba ansiosa de sentirme, su excitaci&oacute;n era elevada y no pod&iacute;a controlarse. Abri&oacute; sus piernas y las alzo para darme mejor acceso. Era un panorama indescriptible, Carla s&iacute; que ten&iacute;a un chocho hermoso, era de esos carnosos, depilado por completo, con unos labios gordos, expuestos al igual que su cl&iacute;toris, el cual era una campanita hinchada y perfectamente redonda, con la abertura hacia su vagina bien rosada y completamente h&uacute;meda, ya corr&iacute;a un hilo de su sabroso n&eacute;ctar. Saqu&eacute; mi lengua con la mayor longitud posible y con la punta muy suavemente apenas tocando lam&iacute; desde lo m&aacute;s sur de entrada hasta su monte de venus con mucha paciencia y lentitud, mor&iacute;a por hundir mi nariz y devorarla, pero por ser su primera vez quise ser muy sutil, adem&aacute;s de que con semejante monumento deb&iacute;a tomar mi tiempo.<\/p>\n<p>Carla que ten&iacute;a sus ojos cerrados, al sentirme los abri&oacute; de par en par y me miro directo a la cara, mientras me com&iacute;a su manjar no me quito un ojo de encima, como aprovechando el estar en primera plana grabando cada segundo de esa escena para recordarla eternamente. Hab&iacute;a aumentado la velocidad de mis leng&uuml;etazos y variaba la direcci&oacute;n de arriba abajo, de un lado al otro, con cada movimiento Carla hund&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s mi cabeza en su pozo, me costaba respirar, pero lo gozaba tanto como ella. Pas&eacute; mi boca esta vez directamente a su pepita la cual besaba y succionaba con mis labios y con una de mis manos comenc&eacute; a dedearle la rajita, al principio con un dedo, luego dos, m&aacute;s tarde tres, s&iacute; que estaba excitada. Note como mi otra mano pod&iacute;a percibir las contracciones en su abdomen.<\/p>\n<p>Carlita estaba lista para venirse en mi boca, sus gemidos se intensificaron, su respiraci&oacute;n se entrecortaba, sus u&ntilde;as se hundieron en mi cabeza y luego todo se paralizo, Carla estaba obteniendo de mi experta boca su primer orgasmo. Provocado de mujer a mujer. Parec&iacute;a que el bote se hund&iacute;a, porque ten&iacute;amos un charco justo debajo de nosotras. Carla resulto ser toda una fuente y eso me excito much&iacute;simo, me retire estirando mi cuerpo hacia atr&aacute;s y de esa forma logre obtener una mejor vista de ese panorama. Ella yac&iacute;a totalmente desvanecida sobre su humedad, ten&iacute;a una mirada ida, extasiada, su cuerpo aun palpitaba con olas de placer. Era riqu&iacute;simo poder ver su piel, ver sus tetas ya bronceadas. Estaba ya rojita y sudada u con su concha hinchada y alegre. No pude contenerme, solt&eacute; los lazos de mi ba&ntilde;ador y con mis manos lubricadas por sus jugos comenc&eacute; a masturbarme sin compasi&oacute;n, all&iacute; arrodillada frente a ella. Es una sensaci&oacute;n que a&uacute;n se me hace indescriptible narrar, me sent&iacute; libre, completamente desnuda, frente a mi amiga, a quien hab&iacute;a comido hace unos minutos sobre un bote, en el medio de la nada y frente a&hellip; &iquest;Oh Dios Joe, donde esta Joe, nos habr&aacute; visto, nos habr&aacute; o&iacute;do?<\/p>\n<p>Y como no, como podre ser tan ingenua en pensar que no, despu&eacute;s de semejante show. Al girarme Joe estaba justo detr&aacute;s de m&iacute;, parado recostado sobre el pasamanos de la proa. Estando nosotros en el piso del bote, Carla acostada aun y yo arrodillada, la &uacute;nica vista que ten&iacute;a justo frente a mis ojos era una pieza que no ven&iacute;a con el bote, pero si con el cuerpo de Joe. Erguido como un m&aacute;stil, all&iacute; estaba ese capit&aacute;n nuestro sin perder detalles de su tripulaci&oacute;n, esta vez no ten&iacute;a el mando en sus manos, sino un falo s&uacute;per erecto, sus manos lo cubr&iacute;an por completo y solo reluc&iacute;a un glande bien rosado y suculento por la parte superior y unos grandes cojones en la inferior. Su cuerpo completamente desnudo se encontraba igual de bronceado y sudado que el nuestro. Su cara dibujaba una extasiada sonrisa mientras continuaba masturb&aacute;ndose frente a nosotras. Que rico ver a un hombre tan cerca haciendo este acto, me puso a hervir por dentro m&aacute;s de lo que ya estaba. Joe sub&iacute;a y bajaba ambas manos, d&aacute;ndose placer con un ritmo perfecto. Al subir, pod&iacute;a notar la mitad de su pene desnudo, un tallo hinchado y venoso, se dejaba ver un trozo de carne grueso. Al bajar, se descubr&iacute;a su glande, haci&eacute;ndolo lucir hermoso, provocativo, se notaba en su punta una gota de semen, la cual brillaba a la luz del sol. Por unos momentos me hab&iacute;a olvidado de Carla y solo me chorreaba viendo a Joe toc&aacute;ndose, verlo tan grande y largo frente a m&iacute; me hac&iacute;a sentir tan pero tan peque&ntilde;a, era una sensaci&oacute;n intimidante. Estaba inerte como una indefensa presa inm&oacute;vil a la merced de su depredador.<\/p>\n<p>Caramba Caramba!!! Exclamo Joe. &ldquo;esto s&iacute; que es la forma perfecta de celebrar la inauguraci&oacute;n de mi bote. Dos hermosuras pecando en alta mar. Si es as&iacute; zarpare m&aacute;s a menudo&rdquo;. Al escuchar su voz Carla se levant&oacute; enseguida no s&eacute; si sorprendida, pero si se notaba el regreso de aquel viaje al que hab&iacute;a ido hace unos minutos. &ldquo;Qu&eacute; tal si comienzan a gatear justo hasta acercarse a mi verga y me muestran cu&aacute;l de las dos mama mejor?&rdquo;, dijo Joe. Note que Carla se movi&oacute; de un brinco, como una ni&ntilde;a mala que hab&iacute;a sido rega&ntilde;ada y seria reprendida. Y no digo, yo me sent&iacute; tal cual. Si mal no recuerdo, ambas decidimos gatear al mismo tiempo y as&iacute; lo hicimos. Me sent&iacute;a como si estuviera en una competencia por la supervivencia en contra de otra fiera, cu&aacute;l de las dos m&aacute;s puta, contoneando las caderas y los codos, rindiendo tributo a nuestro alfa. Carla llego primero desde el lado derecho, y como quien dice marcando territorio, tomo la verga de Joe con ambas manos y comenz&oacute; a succionar sin compasi&oacute;n alguna. Quien se iba a imaginar que detr&aacute;s de esa inocente cara encontrar&iacute;a a una golfa con maestr&iacute;a en succi&oacute;n de penes.<\/p>\n<p>Tampoco entend&iacute;a como alguien tan peque&ntilde;o pod&iacute;a acomodar tanto en su garganta. Carla s&iacute; que conoc&iacute;a bien a su macho, chupaba a gran velocidad e introduc&iacute;a casi por completo todo el miembro en su boca, solo quedaban escasos dos dedos de su mano para cubrirlo y Joe con tan solo un empuj&oacute;n de su mano en la melena de Carla basto para llevarle la nariz hasta los pelos de su guebote. Que escena, madre m&iacute;a, era la mamada m&aacute;s s&aacute;dica que hab&iacute;a visto en mi vida. Carla se ahogaba en cada intento de sacar y meter la verga en su boca. Lagrimas corr&iacute;an desde sus ojos por sus mejillas, se mezclaban con la baba de su boca la cual bajaba recorriendo el lubricado pene hasta los test&iacute;culos y goteaban al mar perdi&eacute;ndose en el viento. Joe me dijo: &ldquo;ac&eacute;rcate nena, para ti tambi&eacute;n hay&rdquo;, y sujet&oacute; sus cojones apret&aacute;ndolos hacia m&iacute;, mostr&aacute;ndome el como yo deb&iacute;a integrarme.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; desde la izquierda y apoyando una mano en las nalgas de Carla, acerqu&eacute; mi cabeza hacia su miembro, abr&iacute; mi quijada y me llev&eacute; a la boca esas bolas, las sent&iacute; llenas y pesadas, pensaba en toda la descarga que dar&iacute;an; me hac&iacute;a tanta falta un buen chorro de leche. Instintivamente las quer&iacute;a solo para m&iacute;, no quer&iacute;a compartirlas con la due&ntilde;a, pero sab&iacute;a que deb&iacute;a hacerlo. Quiz&aacute;s si me portaba bien me dar&iacute;an a probar. Y eso me plante&eacute;. Trabajar&iacute;a arduamente para ser premiada con un buen polvo.<\/p>\n<p>Carla noto que Joe estaba duro como un roble, ya hab&iacute;a hecho un estupendo trabajo para lograr montarse sobre su macho y cabalgarlo. Ella se levant&oacute;, abri&oacute; sus piernas como un comp&aacute;s y se agacho dirigiendo su rajita justo encima del pene. Lo tomo por la base con una mano y con la otra abri&oacute; sus labios vaginales y comenz&oacute; a sentarse en &eacute;l; cent&iacute;metro a cent&iacute;metro dentro de ella hasta desaparecerlo. La hermosa Carla solt&oacute; un rico grito de dolor y placer al clavarse toda esa estaca y comenz&oacute; a subir y bajar lentamente, sin sacarlo mucho solo la mitad.<\/p>\n<p>Seguro no aguantaba el darse con todo y tampoco quer&iacute;a dejar de sentirse llena. Esa hermosa verga se ve&iacute;a tan rica, la cuca de Carla estaba llena y se notaba apretadita. Yo, luego de disfrutar la penetraci&oacute;n tan de cerca, decid&iacute; continuar lamiendo todas las segregaciones de Carla que chorreaban hasta los test&iacute;culos de Joe, sab&iacute;a demasiado rico esa ni&ntilde;a. Se notaba que entraba en calor al m&aacute;ximo puesto que ya la vergota de Joe era cubierta por una cremita blanca, todo un manjar. Ya amoldada a &eacute;l dio inicio a unos tremendos sentones, esta vez Carla si quer&iacute;a sentirla toda, y ya la sacaba del todo hasta arriba, cuando sent&iacute;a que la pinga de Joe sal&iacute;a por completo y dejaba su chocho abierto y vac&iacute;o, volv&iacute;a y se hund&iacute;a en &eacute;l y as&iacute; estuvo por un buen rato. Joe pudo notar que yo me encontraba algo aburrida, asi que me invito a sentarme en su rostro. Me dijo que hab&iacute;a detallado bien mi concha y se ve&iacute;a rica, quer&iacute;a probarla, le comento a Carla y ella le dijo que deb&iacute;a probarme y que deb&iacute;a ense&ntilde;arla a hacerlo, puesto que no sab&iacute;a y sin parar de coger ambos se dispusieron a comerme mientras yo me meneaba en sus rostros. Como me hubiese gustado poder vernos en ese momento. Yo all&iacute; arriba recibiendo placer, sintiendo como dos bocas se introduc&iacute;an en mis orificios. Hacia tanto tiempo que no sent&iacute;a eso.<\/p>\n<p>La lengua de Joe s&iacute; que era diestra, de esos pocos hombres que te tocan que saben lo que hacen cuando de comer co&ntilde;o se trata. Esa combinaci&oacute;n de buena verga y buena lengua hacen que una se encabrone y ya entend&iacute;a porque Carla alardeaba tanto de su manganz&oacute;n. Esa lengua llegaba tan dentro de mi como ninguna otra lengua lo hab&iacute;a hecho antes, hac&iacute;a que mis piernas temblaran, yo solo pod&iacute;a aferrarme bien al pasamanos, sent&iacute;a que de tanta emoci&oacute;n podr&iacute;a caer sobre la borda. Carla por otro lado, chupaba y mord&iacute;a mis nalgas con cada ir y venir. Ese cosquilleo se sent&iacute;a fabuloso. Disfrutamos de esa posici&oacute;n y luego coincidimos en cambiarnos para no cansarnos.<\/p>\n<p>Joe me ordeno acostarme boca arriba, as&iacute; lo hice. Me recost&eacute;, abr&iacute; bien mis piernas, las sostuve con mis brazos por detr&aacute;s de las rodillas, Joe se acomod&oacute; encima de m&iacute; y por un momento dud&eacute; si estaba lista para recibir su penetraci&oacute;n, pero mis nervios me traicionaban, &eacute;l no hizo eso, m&aacute;s bien le ordeno a Carla acostarse a su lado y le indico como comerme. Vaya, esto s&iacute; que ser&iacute;a interesante. Tendr&iacute;a mi mejor amiga, una estupenda traga polla haciendo novatadas en mi chochito, veamos que tan bien lo hace. Carla alineo su rostro con mi entrepierna y bajo el comando de Joe comenz&oacute; a darme placer. Cerr&eacute; mis ojos y solo me dej&eacute; llevar contemplando como el sonido de la voz de Joe concordaba con la lengua de Carla, eran como una orquesta, tocaban las teclas como era, en armon&iacute;a, sin desentonar. Que bien lo hacia mi amiga, comenzaba a sacarme gemidos. Esta vez era yo quien hund&iacute;a las u&ntilde;as en su cabeza y miraba sus ojos sin perder un solo registro de aquel momento. Aquello era fenomenal, esa carita bonita se ve&iacute;a bell&iacute;sima lamiendo mi pepita. Y cuando pensaba que no pod&iacute;a tener m&aacute;s placer, Joe giro mi torso hacia un costado y con el mismo envi&oacute;n, giro mis piernas de 180 grados a 90, como si se tratase de coordenadas en un trazado cartogr&aacute;fico. De esa manera dejo abierto de par en par mi hoyito posterior, el cual se dispuso a comer al mismo tiempo que Carla disfrutaba mi mojada vagina.<\/p>\n<p>Wow! esto s&iacute; que era un placer incre&iacute;ble, me vi de vuelta virando los ojos en blanco hacia el cielo. Ahora ten&iacute;a una mano hundida en Carla y la otra en Joe. No pod&iacute;a controlarme, los espasmos se apoderaron de m&iacute; y con unos grandes gemidos y gritos de placer me corr&iacute; en sus bocas. No paraban de comerme y solo eran olas y olas de placer redoblando cada espacio de mi cuerpo. Tanto lo hab&iacute;a intentado y jam&aacute;s lo hab&iacute;a conseguido, pero estos dos extra&ntilde;os para mi cuerpo lo hab&iacute;an logrado en tan solo mediod&iacute;a. Hab&iacute;an conseguido m&uacute;ltiples orgasmos, los cuales hac&iacute;an palpitar y humedecer mi chochito. Cada caricia era como una descarga el&eacute;ctrica seguida de un cosquilleo. Segu&iacute;a yo por mi viaje a las estrellas, pensando que descend&iacute;a cuando sin darme cuenta sent&iacute; la flamante tranca de Joe penetrarme lentamente.<\/p>\n<p>Mire hacia el frente y entre mis piernas pod&iacute;a notar el torso de Joe junto al m&iacute;o. Ve&iacute;a como su trozo abr&iacute;a paso hundi&eacute;ndose en mi apretado co&ntilde;o. Sujetaba mis caderas con ambas manos, mientras Carla abr&iacute;a ambas de mis piernas con sus manos. Las sosten&iacute;a en alto d&aacute;ndole un excelente &aacute;ngulo de entrada a la verga de Joe en mi insaciable co&ntilde;o. Sent&iacute;a su glande chocar con las paredes que daban fin a mi vientre, me ten&iacute;a completamente llena. Se qued&oacute; quieto, sin moverse, dejando que me amoldara a &eacute;l. Carla se acerc&oacute; a m&iacute; y me planto un rico beso, me miro a los ojos y me dijo: &ldquo;no pod&iacute;a dejarte ir sin llevar verga nena, as&iacute; jugare una por el equipo y te prestare la m&iacute;a. Joe quiero que se la des riqu&iacute;simo mi vida, quiero que la estalles como tu bien me lo haces a m&iacute;&rdquo;. Joe no se hizo esperar, saco por completo su pene de m&iacute; y volvi&oacute; a meterlo lentamente. Fueron unas 6 estocadas muy lentas pero profundas; con cada una sent&iacute;a que crec&iacute;a y entraba m&aacute;s. Mi nivel de placer era algo nuevo, jam&aacute;s hab&iacute;a sentido algo as&iacute;. En tan solo algunos mete y saca Joe me hacia su perra al mismo tiempo que hacia correrme de nuevo. Mi mente me ped&iacute;a que parara, pero mi cuerpo goloso quer&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s, era demasiado placer. Joe subi&oacute; la velocidad a toda marcha, su pene romp&iacute;a las olas dentro de mi mar, una y otra vez bombeaba mi co&ntilde;o con fuerza. Este hombre s&iacute; que follaba rico, cada vez me daba m&aacute;s y m&aacute;s duro, con cada vaiv&eacute;n hacia que sus bolas rebotaran con mi culo. Carla solo contemplaba mientras me abrazaba y me acariciaba. Atinaba a decirle a Joe: &ldquo;disfruta esa cuquita papi que esta rica, dale verga, dale buena verga&rdquo;.<\/p>\n<p>Era un vacil&oacute;n escuchar esa hermosura hablar tan sucio. Su Semental lo hac&iacute;a bien, pero como todo humano comenz&oacute; a cansarse, bajo el ritmo y se recost&oacute; a un lado, coloc&aacute;ndome en cucharita, sigui&oacute; d&aacute;ndome leves movimientos que a pesar de ser lentos segu&iacute;an sinti&eacute;ndose estupendo. Carla se puso frente a m&iacute;, quedando yo abrazada por ambos, nuestras piernas quedaron justo en posici&oacute;n de tijera. All&iacute; est&aacute;bamos los tres como si fu&eacute;semos actores porno. Joe al tenernos tan cerca y a su disposici&oacute;n comenz&oacute; a turnar nuestros agujeros; me follaba el m&iacute;o y luego iba y le follaba el de Carla. Estuvo mezclando nuestros jugos por un buen rato. Mientras tanto Carla y yo nos llen&aacute;bamos de besos y caricias, rozando nuestras tetas y cl&iacute;toris juntos. Fue divino que nos comparti&eacute;ramos todos de esa forma, al cabo de unos minutos, mientras Joe aumento el ritmo de su cogida, aviso que se correr&iacute;a, nos pidi&oacute; que nos arrodill&aacute;ramos, se par&oacute; sobre nosotras y mientras se halaba una buena paja, apret&oacute; su abdomen y comenz&oacute; a expulsar grandes chorros sobre nosotras, en nuestras caras, dej&aacute;ndonos algunos en la boca y el resto resbal&aacute;ndose por nuestro ment&oacute;n hasta los pechos.<\/p>\n<p>Al terminar nos dej&oacute; glaseadas. Carla y yo nos miramos, re&iacute;mos de esa gran locura y nos dimos un beso. Luego nos alzamos y lanzamos un zapuchon al mar para refrescarnos. El resto del paseo lo disfrutamos como una salida normal entre amigos, escuchando m&uacute;sica, tomando el sol, jugando al v&oacute;ley, bebiendo cervezas y comiendo parrilla. Al retornar mientras Joe manejaba de vuelta a tierra, Carla y yo nos acurrucamos en besos y caricias. Ese encuentro que se nos hab&iacute;a negado tantas veces, abri&oacute; las puertas a finalizar el d&iacute;a con una segunda cogida al volver a sus aposentos. Durante la madrugada ambas nos encargamos de exprimir a Joe dej&aacute;ndolo seco; en donde &eacute;l bombe&oacute; y revent&oacute; nuestros culos uno a uno. Sin duda una velada fabulosa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 18<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Confieso que ni en un mill&oacute;n de a&ntilde;os hubiese pensado que ser&iacute;a capaz de hacer todo lo que he hecho en estos &uacute;ltimos meses. Mi nombre es Lucy. Tengo 26 a&ntilde;os de edad. Me considero una chica joven y alegre. 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