{"id":29102,"date":"2021-04-26T22:00:00","date_gmt":"2021-04-26T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-04-26T22:00:00","modified_gmt":"2021-04-26T22:00:00","slug":"por-jugar-con-fuego-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/por-jugar-con-fuego-parte-2\/","title":{"rendered":"Por jugar con fuego (Parte 2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29102\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hola de nuevo, soy Maribel y os quiero contar lo que pas&oacute; la noche que cenamos con Fernando, el argentino cliente de mi marido, haciendo una cena muy caliente, a base de dejarle ver mis pechos a trav&eacute;s del escote de mi blusa.<\/p>\n<p>Salimos del restaurante, con la promesa de Fernando de no mostrar a nadie la foto en la que se me pod&iacute;a ver mi pecho, aureola y pecho incluidos, solo nos hab&iacute;a puesto una condici&oacute;n: Tomarnos una copa en un local cercano que era de un compatriota suyo y se hab&iacute;a comprometido en pasar a saludarle.<\/p>\n<p>Ernesto, me dijo al o&iacute;do:<\/p>\n<p>-No te preocupes por la foto, estoy seguro que Fernando la borrar&aacute; cuando estemos tomando la copa.<\/p>\n<p>La verdad es que mi preocupaci&oacute;n era relativa, por una parte me daba mucha verg&uuml;enza que pudieran ver mi exagerado escote, pero por otra estaba demasiado excitada como para preocuparme por eso. En ese momento, lo que me apetec&iacute;a era dejar a Fernando e irme a casa con Ernesto para follar todo lo que quedaba de noche, recordando la cara de Fernando al verme los pechos a trav&eacute;s del escote.<\/p>\n<p>Cuando entramos al local, hab&iacute;a un ambiente raro, parec&iacute;a un pub normal, pero se pod&iacute;a respirar morbo en el aire: los vestidos de las se&ntilde;oras eran sexys, escotes minifaldas, rajas en las faldas, medias, tacones, en fin, se palpaba el sexo en el ambiente nada m&aacute;s entrar.<\/p>\n<p>Fernando pregunt&oacute; por su amigo Arturo y la relaciones p&uacute;blicas, as&iacute; se present&oacute;, nos invit&oacute; a seguirla.<\/p>\n<p>Si la entrada era caliente, el sal&oacute;n a donde pasamos era el infierno. Parejas meti&eacute;ndose mano sin ning&uacute;n recato, mujeres en ropa interior, felaciones, dos hombres metiendo mano a una se&ntilde;ora&#8230;<\/p>\n<p>Mi marido me dijo al o&iacute;do:<\/p>\n<p>-Nos tomamos la copa, hacemos que borre la foto y nos vamos. Rel&aacute;jate que es cuesti&oacute;n de unos minutos m&aacute;s.<\/p>\n<p>Con un gesto le confirm&eacute; su plan, pero sin dejar de mirar cada una de las escenas que pod&iacute;a ver en cada rinc&oacute;n del sal&oacute;n.<\/p>\n<p>Le dije a Ernesto: &iquest;este local que es? &iquest;Una casa de putas?<\/p>\n<p>Mi marido levant&oacute; los hombros, indicando que no sab&iacute;a nada, pero Fernando enseguida nos tranquiliz&oacute;.<\/p>\n<p>-Es un club liberal, aqu&iacute; vienen las parejas a ver a dejarse ver, a tocar a dejarse tocar a hacer intercambios de parejas, pero no os preocup&eacute;is en estos sitios no pasa nada que no quieras que pase. La principal norma es el respeto y aqu&iacute; NO es NO.<\/p>\n<p>Llegamos a la mesa de Arturo, el amigo de Fernando, estaba con su pareja en una mesa que quedaba por encima de todas las dem&aacute;s con lo que ten&iacute;a una visi&oacute;n de todo el local y pod&iacute;a controlar que no hubiera ning&uacute;n patoso que incordiara y arruinara la noche.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de las presentaciones de rigor, nos sentamos los cinco, solo me qued&eacute; un poco extra&ntilde;ada que al pres&eacute;ntame a su mujer, Ana, se acerc&oacute; y me dio suave beso en los labios. Nunca me hab&iacute;a besado una mujer y me recorri&oacute; un peque&ntilde;o calambre por todo el cuerpo, en un principio, supuse que fue por inesperado, pero la cabeza sigui&oacute; centrada en la experiencia y me hizo llegar a la conclusi&oacute;n que me hab&iacute;a gustado.<\/p>\n<p>El asiento era una especie de U con una peque&ntilde;a mesa en el centro, al sentarnos, Arturo reclamo su posici&oacute;n de anfitri&oacute;n y nos pusimos las dos mujeres a su lado quedando a mi izquierda Fernando y Ana entre Arturo y Ernesto.<\/p>\n<p>Estuvimos hablando del tipo de local, nosotros no sab&iacute;amos ni que existieran y Arturo nos dijo que el que lo prueba repite, ya que el morbo que se respira no se consigue en ning&uacute;n otro sitio.<\/p>\n<p>Ernesto, enseguida contesto que no era un tema que nos gustase, que &eacute;ramos muy tradicionales, nos gustaba el sexo, pero nunca nos hab&iacute;amos planteado nada con otras personas. Sin mucha convicci&oacute;n le di la raz&oacute;n a mi marido porque a veces hab&iacute;a tenido sue&ntilde;os h&uacute;medos en los que participaban varios hombres, aunque solo hab&iacute;a estado con mi marido.<\/p>\n<p>Cuando est&aacute;bamos en la segunda copa, a la que invito Arturo, y no nos dej&oacute; marcharnos, nos hizo fijarnos en una mesa en la que estaba sentada una pareja de unos 40 a&ntilde;os. Nos indic&oacute; es la segunda vez que vienen y mira como est&aacute;n de calientes.<\/p>\n<p>Era cierto, el marido hab&iacute;a desabrochado todos los botones del vestido camisero que llevaba la mujer y estaba solo con un min&uacute;sculo tanga, con la mano de su marido en el co&ntilde;o y con la boca en un pecho.<\/p>\n<p>Se la ve&iacute;a que estaba disfrutando, cuando se acerc&oacute; un hombre joven por su lado y le hizo una se&ntilde;a al marido para pedirle permiso para sentarse. El marido acerco la boca al o&iacute;do de la mujer y esta, despu&eacute;s de o&iacute;rle, hizo un gesto de aceptaci&oacute;n.<\/p>\n<p>El joven, al principio, se limit&oacute; a mirar, pero, poco a poco, fue poniendo su mano en el brazo de la mujer. Como no hubo rechazo sigui&oacute; hasta llegar con la mano al pecho de la chica, que lo acepto echando la cabeza hacia atr&aacute;s y disfrutando de las caricias que le hac&iacute;an sus dos hombres.<\/p>\n<p>Mientras mir&aacute;bamos el espect&aacute;culo, Arturo meti&oacute; la mano por el escote de su mujer y empez&oacute; a masajearle el pecho, dej&aacute;ndolo al descubierto. Ana pareci&oacute; no inmutarse y sigui&oacute; viendo a la pareja y comentando la jugada con mi marido, que al mirarla, era incapaz de ver cualquier otra cosa que no fuera el pecho que estaba al aire y manoseado por Arturo.<\/p>\n<p>En ese estado de fascinaci&oacute;n, le llego un mensaje al reloj y lo miro: &quot;Fernando me est&aacute; rozando el muslo&quot;.<\/p>\n<p>Se qued&oacute; mir&aacute;ndome y acerc&aacute;ndose el reloj a la boca dicto un mensaje.<\/p>\n<p>Cuando me llego, puse el reloj en el o&iacute;do para escucharlo: &quot;Tenemos dos opciones: o nos levantamos y nos vamos o, si te apetece le dejas que siga&quot;.<\/p>\n<p>Mi cara cambio y por su expresi&oacute;n y con el gesto le dije: &quot;seguro&quot;.<\/p>\n<p>El afirmo y continuo mirando los pechos de Ana, que en ese momento estaban completamente fuera, y Arturo con un gesto le invito a tocarlos.<\/p>\n<p>En ese momento pens&eacute;: como se te ocurra tocarlos, les estas abriendo la puerta para que ellos me toquen a m&iacute;. Fueron segundos, miradas intercambiadas con mi marido, alg&uacute;n gesto que se me escapo, pero parec&iacute;a que le estaba dando permiso para que lo hiciera, bueno quiz&aacute;s no era permiso le estaba incitando a que la tocase, o al menos eso interpreto el porque enseguida acerco su mano al pecho de Ana y empez&oacute; a pellizcar el pez&oacute;n.<\/p>\n<p>Lejos de molestarme, lo estaba disfrutando como si me lo estuviera haciendo a m&iacute;. Con los ojos fijos en las manos de Ernesto, note como Fernando pon&iacute;a la mano directamente en mi muslo y sub&iacute;a mi falda. Era una locura, lo sab&iacute;a, pero le deje sin hacer ning&uacute;n gesto de rechazo, al contrario espere que Ernesto mirara en mi direcci&oacute;n, para dejarle ver como abr&iacute;a las piernas, poco a poco, para facilitar la explotaci&oacute;n de la mano de Fernando.<\/p>\n<p>Arturo, se percat&oacute; de la situaci&oacute;n y empez&oacute; a desabrocharme la blusa del todo dejando mis dos pechos al aire.<\/p>\n<p>Los dos se centraron en mi cuerpo toc&aacute;ndome, los muslos y el co&ntilde;o por encima de las bragas. Arturo me dijo al o&iacute;do: si te levantas te quitamos las bragas, vas a estar m&aacute;s c&oacute;moda y veras como se excita tu marido cuando lo vea.<\/p>\n<p>Mi cerebro ya no funcionaba, era un animal sexual, que solo quer&iacute;a seguir disfrutando sin pensar m&aacute;s all&aacute; ni en posibles consecuencias, as&iacute; que me levant&eacute;, mirando a mi marido para que viera como, entre los dos me quitaban las bragas.<\/p>\n<p>Ernesto me gui&ntilde;o un ojo y me pareci&oacute; que me dec&iacute;a: disfruta.<\/p>\n<p>Entre los dos, Arturo y Fernando, hicieron que me corriera 4 veces, dedos en el co&ntilde;o, me chuparon los pechos, les chupe sus pollas&#8230; Despu&eacute;s de la 4 corrida, no s&eacute; si el cansancio o que me volvi&oacute; la cordura, pero me levant&eacute;, cog&iacute; mis bragas y me desped&iacute; haciendo que Ernesto dejara de lamer el co&ntilde;o a Ana.<\/p>\n<p>Salimos del club y fuimos a casa sin decir una palabra.<\/p>\n<p>Cuando entramos en el ascensor me empez&oacute; a tocar y llegamos a nuestro piso con la blusa desabrochada, menos mal que no nos vio nadie.<\/p>\n<p>En la habitaci&oacute;n hicimos el amor como animales, hasta quedar extenuados y todo sin dirigirnos la palabra.<\/p>\n<p>Cuando al final nos quedamos los dos tendidos en la cama, Ernesto dijo: ha sido una experiencia embriagadora, pero he disfrutado mucho vi&eacute;ndote gozar.<\/p>\n<p>Le contest&eacute; que a mi me hab&iacute;a pasado lo mismo, que como experiencia estaba bien, pero que no pensara en repetirlo.<\/p>\n<p>-Claro cielo -me respondi&oacute;.<\/p>\n<p>Al rato, me dijo suavemente: tengo que llamar a Fernando porque hab&iacute;a quedado en que viniera a comer con nosotros y le llevaba al aeropuerto y querr&aacute;s que lo anule &iquest;no?<\/p>\n<p>Me quede pensando, unos segundos, y le pas&eacute; la pelota a su tejado: Supongo que es lo mejor, a ti te dar&aacute; mucho corte comer con un hombre que me acaba de ver desnuda, ha chupado mis pechos, ha introducido sus dedos en mi co&ntilde;o y me ha hecho disfrutar aprovech&aacute;ndose del alcohol y de la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>El, sonriendo, me contesto: No creo que sea tan violento, mantendr&eacute; la cita.<\/p>\n<p>Pero eso ser&aacute; en otro relato si es que ustedes quieren y me hacen comentarios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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