{"id":29104,"date":"2021-04-26T22:24:59","date_gmt":"2021-04-26T22:24:59","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-04-26T22:24:59","modified_gmt":"2021-04-26T22:24:59","slug":"mamandosela-a-un-extrano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mamandosela-a-un-extrano\/","title":{"rendered":"Mam\u00e1ndosela a un extra\u00f1o"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29104\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hola y gracias por seguir leyendo mis relatos, les recuerdo mi nombre: soy Paulina, Tengo 33 a&ntilde;os bastante bien vividos y soy una mujer TV a tiempo completo, esto b&aacute;sicamente quiere decir que a la actualidad realiz&oacute; todas y cada una de mis actividades y me desempe&ntilde;o en cada una de ellas en el rol femenino. En la calle, en mi casa y en la intimidad respondo como dama, como mujer y como puta respectivamente.<\/p>\n<p>En esta ocasi&oacute;n les voy a contar otra experiencia cuando era m&aacute;s joven, este relato tiene lugar en la CDMX, y nos remonta al a&ntilde;o 2007, teniendo yo mis tiernos 20 a&ntilde;os y para ese momento ya bastante bien vividos. En ese punto de mi vida, si bien no era ya una mujer hecha y derecha, si ya ten&iacute;a mis gustos y preferencias sexuales bien definidas, era yo un chavito gay pasivo afeminado con rasgos sumamente andr&oacute;ginos, por lo que siempre llame la atenci&oacute;n del sexo masculino y nunca falt&oacute; quien me hiciera el favor. Una de estas oportunidades es justamente lo que nos lleva a este relato, en el conoc&iacute; a mi coprotagonista, Armando Abad, no recuerdo m&aacute;s sobre &eacute;l, pues lo nuestro fue un encuentro fugaz que no volvi&oacute; a repetirse, aunque si volviera a verlo, con gusto repetir&iacute;a. En fin, ojal&aacute; les guste:<\/p>\n<p>Era jueves por la noche, todo el d&iacute;a hab&iacute;a sido frio, y a eso de las 5 pm hab&iacute;a empezado a lloviznar y ya no se hab&iacute;a detenido, era una de esas noches fr&iacute;as de oto&ntilde;o que avisaban como vendr&iacute;a la &eacute;poca decembrina. Como espejos en el piso, los charcos dejaban ver las sombras de edificios y las luces de la ciudad, justamente estos charcos es lo que me manten&iacute;a distra&iacute;da, pues me encontraba caminando con la gracia de una chica tratando de evitar los charcos para no mojarme los pies. Ven&iacute;a saliendo de la estaci&oacute;n de metro consulado ya solo para caminar un par de calles y llegar a la casa de mis padres, est&aacute; calle siempre estaba iluminada tenuemente por el alumbrado p&uacute;blico, por eso prefer&iacute;a venirme por all&iacute; que le la otra calle paralela que siempre est&aacute; m&aacute;s sola y menos iluminada, pasaban de las 9 PM, hab&iacute;a sido un d&iacute;a pesado en la escuela y en el trabajo, caminaba en verdad exhausta. A pesar de que vest&iacute;a como ni&ntilde;o, mi apariencia y la manera de mi caminar me delataban ante la sociedad, aquella noche vest&iacute;a un pantal&oacute;n de vestir que me quedaba muy ajustado debido al tama&ntilde;o de mis caderas y de mis nalgotas, una camisa de vestir tambi&eacute;n arreglada para quedarme m&aacute;s ajustada de lo normal, y zapatos con un discreto tac&oacute;n perfectamente bien boleados, un abrigo que parec&iacute;a m&aacute;s de ni&ntilde;a que otra cosa, y claro, por debajo una tanga negra.<\/p>\n<p>Sin duda la lluvia me hab&iacute;a retrasado m&aacute;s de lo normal, a lo lejos el motor de un auto se escuchaba cada vez m&aacute;s cerca, volte&eacute; un poco la cabeza hacia un costado para mirar, el auto venia en la misma direcci&oacute;n que yo, lentamente comenz&oacute; a detenerse y exactamente a lado m&iacute;o se detuvo por completo, era una camioneta Ford gris muy bonita, sus cristales negros reflejaban mi sombra obscura y poco clara por la tenue luz amarilla del alumbrado, el cristal m&aacute;s pr&oacute;ximo a mi comenz&oacute; a bajar dejando ver el interior apenas visible por las peque&ntilde;as luces del auto-est&eacute;reo, una silueta apenas visible de la &uacute;nica persona en el veh&iacute;culo se proyectaba en el lado del conductor, el rompi&oacute; el silencio cuando dijo:<\/p>\n<p>AA- Buenas noches, y perdone la molestia, estoy un poco perdido&hellip; hacia d&oacute;nde se encuentra la Avenida Robles Dom&iacute;nguez?<\/p>\n<p>P- Ammm&hellip; como a 3 cuadras as&iacute; derecho, luego doblas a la derecha, manejas de frente hasta encontrar el sem&aacute;foro y esa es la avenida.<\/p>\n<p>El hombre volteo hacia enfrente como si pudiera ver el camino a seguir, luego volteo a verme, volvi&oacute; a voltear, tardo unos segundos y volteo a verme diciendo.<\/p>\n<p>AA- Perdona mi atrevimiento&hellip; para d&oacute;nde vas tu? Mira la verdad ando bien perdido, te molestar&iacute;a si me indicas por donde, te dejo donde t&uacute; me digas, claro si vas hacia la misma direcci&oacute;n sino no te preocupes.<\/p>\n<p>Tal vez fue su voz, la amabilidad con la que hablo, lo rico que ol&iacute;a su veh&iacute;culo por dentro, la lluvia y la fr&iacute;a noche y el no querer sortear m&aacute;s charcos, o algo que no se, que me hizo aceptar su propuesta, asent&eacute; con la cabeza, estir&eacute; el brazo hacia la manija de la puerta del copiloto, antes de que mis dedos tocaran su objetivo, la puerta emiti&oacute; un sonido mec&aacute;nico, abr&iacute; sin problemas la puerta. Entonces mientras me sentaba en el asiento del copiloto se present&oacute;:<\/p>\n<p>AA- Buenas noches, mi nombre es Armando Abad, me indicas por donde manejo?<\/p>\n<p>P- Si, derecho.<\/p>\n<p>El auto comenz&oacute; su andar, el interior estaba obscuro, su ambiente era ligeramente m&aacute;s c&aacute;lido que afuera pero claro mucho m&aacute;s agradable. Mientras avanzaba el auto, las luces del alumbrado p&uacute;blico pegaban una y otra vez por nuestros cuerpos, dej&aacute;ndonos vernos por instantes de la cintura hasta nuestros rostros antes de que de nuevo la oscuridad nos invadiera hasta encontrar la siguiente luz, esa fue la primera vez que pude verlo perfectamente, era un hombre maduro, de una edad entre 50 y 55 a&ntilde;os, con un cuerpo bastante atl&eacute;tico, vest&iacute;a muy elegante lo que indicaba que seguro ven&iacute;a de trabajar, el olor de su camioneta por dentro como ya lo recalque, fue lo que me invit&oacute; a subir antes incluso de verlo a &eacute;l.<\/p>\n<p>En esos instantes me entr&oacute; una atracci&oacute;n ef&iacute;mera por Armando, me recordaba mucho por su forma de ser al hombre que en ese momento era mi jefe, del cual estaba enamorada y de qui&eacute;n hay varios relatos que ya he dejado por aqu&iacute;. Un sin n&uacute;mero de ideas bien cachondas comenzaron a suceder en mi cabeza. La enorme camioneta se hab&iacute;a desplazado unas cuantas calles, cuando le dije que doblara a la derecha, &eacute;l maniobro con maestr&iacute;a, el coche obedeci&oacute; y sus ruedas giraron hacia la derecha con suavidad. Yo iba totalmente embobada con &eacute;l, cuando de pronto su gruesa voz rompi&oacute; el encanto, me dijo:<\/p>\n<p>AA- Te molesta si hago algo inc&oacute;modo?&#8230; Por precauci&oacute;n y seguridad.<\/p>\n<p>Estaba tan distra&iacute;da mir&aacute;ndolo de reojo y pensando cosas indecentes que ni alcance a entender su pregunta, mucho menos a responderla cuando sus manos llegaron a mi cuerpo, como si se tratase de un cacheo policiaco pero muy light, el toqueteo cerca de mi pelvis y el modo que pas&oacute; sus manos por mis anchas piernas y mi cadera hizo encender algo en mi interior, no s&eacute; si &eacute;l se percat&oacute;, pero cerr&eacute; mis ojos pues un brote de cachondez estaba a punto de invadirme, y eso para Paulina siempre fue muy peligroso, el continu&oacute; con lo que hac&iacute;a, y muy amablemente me indico presionando mi espalda hacia el frente que me inclinara ligeramente como hac&iacute;a el tablero de su camioneta, yo que ya me encontraba en un borde de excitaci&oacute;n lo obedec&iacute; sin raz&oacute;n, sus manos tocaron mi cintura por la espalda y el detonante de mi puteria lleg&oacute; cuando toco parte de mi trasero y espalda baja, en un instante sent&iacute; que se detuvo, solo un par de segundos, pero fue m&aacute;s que obvio que se detuvo porque logro sentir el borde de mi peque&ntilde;a tanga. Entonces me dijo:<\/p>\n<p>AA- Perd&oacute;name por favor, es que en estos tiempos no se debe confiar en nadie, perd&oacute;name en verdad.<\/p>\n<p>El me ped&iacute;a disculpas sinceras, como si me hubiera ofendido, quiz&aacute; en su cabeza sent&iacute;a que me iba a bajar porque se hab&iacute;a propasado o algo as&iacute;, hasta que se percat&oacute; que lejos de lo que &eacute;l cre&iacute;a, yo me hab&iacute;a puesto cachonda. Entonces con voz melosa le dije:<\/p>\n<p>P- No te preocupes&hellip; Por cierto me llamo Paulina. Y es verdad, una tambi&eacute;n debe cuidarse&hellip;<\/p>\n<p>Armando a manera de respuesta levanto las manos y me pidi&oacute; que lo revisara de la misma manera, yo lo comenc&eacute; a tocar por las piernas y abdomen, mis manos por segundos rozaron su entrepierna, me percate entonces que un enorme bulto comenzaba a crecer un poco m&aacute;s abajo de donde yo tocaba, no pude evitar que mi mirada se posara en esa evidente protuberancia, Armando se dio cuenta de esto, as&iacute; que me dijo:<\/p>\n<p>AA- Perd&oacute;name por favor&hellip; No puedo controlar las reacciones que provoca el tener tan cerca de m&iacute; a alguien tan bonito como t&uacute;&hellip;<\/p>\n<p>P- Esto es un arma?<\/p>\n<p>Fue lo que dije mientras buscaba coincidir mi cachonda mirada con la de &eacute;l y al mismo tiempo con una mano acariciaba ese imponente bulto, que a trav&eacute;s de la tela del pantal&oacute;n de vestir color negro se sent&iacute;a enorme y caliente, la expresi&oacute;n del rostro de Armando cambio a un modo de &eacute;xtasis total.<\/p>\n<p>AA- Vaya&hellip; sabes? Yo podr&iacute;a decirte que no, pero&hellip; tu no deber&iacute;as quedarte con la duda&hellip; porque no te cercioras por ti misma?<\/p>\n<p>P- No se&hellip; Deber&iacute;a?<\/p>\n<p>AA- Adelante&hellip; es un juguete solo para ti&hellip;<\/p>\n<p>Estas palabras hicieron magia en mi interior y comenc&eacute; a pensar en modo Paulina totalmente, ligeros gemidos de deseo sal&iacute;an de mi boca, me puse de rodillas en el asiento en el que momentos antes ven&iacute;a sentada, me incline hacia &eacute;l, me apoye en su muslo, levant&eacute; en autom&aacute;tico mis gordas nalgotas y baj&eacute; lentamente la bragueta del pantal&oacute;n de Armando, entonces met&iacute; la mano, realic&eacute; algunos movimientos con maestr&iacute;a dentro y saque lo que buscaba, una verga gorda y bastante grande se alzaba a unos cent&iacute;metros de mi cara. Le dedique un par de minutos para admirarla, minutos en los que no deje de estimularla, pues no quer&iacute;a que fuera a perder su dureza, Armando me interrumpi&oacute; de mi &eacute;xtasis visual, me dijo:<\/p>\n<p>AA- Anda ni&ntilde;a&hellip; no seas maleducada, sal&uacute;dala de beso&hellip;<\/p>\n<p>Armando segu&iacute;a conduciendo su gran camioneta sin perder de vista el camino, aunque lo hac&iacute;a a una velocidad bastante baja, no s&eacute; si para evitar un accidente o para prolongar m&aacute;s el riqu&iacute;simo viaje que est&aacute;bamos teniendo, pero lo hac&iacute;a con una evidente cara de placer. Incitada por Armando y por el excitante momento que estaba viviendo, y al tener esa gorda vergota tan cerca de mi rostro, me sent&iacute;a bien cachonda, no dejaba de sabore&aacute;rmela, as&iacute; que abr&iacute; grande mi boca y me decid&iacute; a engullirla, y en el primer ataque que hice logr&eacute; devorarme m&aacute;s de la mitad, sent&iacute; la gorda cabeza de ese gordo miembro masculino tocar mi garganta, el sabor de este macho era delicioso, retire mi boca lentamente, los hilos de saliva un&iacute;an mis labios con esa enorme virilidad, mientras Armando emit&iacute;a gru&ntilde;idos de placer, al saber que mis caricias bucales eran del agrado de este macho, decid&iacute; que era el momento adecuado para ahora si propinarle a Armando una soberbia mamada que no olvidar&iacute;a tan f&aacute;cil, as&iacute; que comenc&eacute; el t&iacute;pico movimiento con mi cabeza de sube y baja, a manera de sincronizaci&oacute;n cada 5 o 6 movimientos la sacaba de mi boca y la lamia desde la base hasta la enorme cabeza. En cada acto en el que esa gorda barra de carne de macho entraba en mi cavidad bucal yo emit&iacute;a femeninos sonidos y gemidos de satisfacci&oacute;n que resonaban en mi boca tapada por aquella deliciosa verga que devoraba.<\/p>\n<p>Armando manejaba con suma habilidad su camioneta, sin interrumpir lo que yo realizaba entre sus piernas, aunque me percate que pronto giro y se estacion&oacute;. Pude ver qu&eacute; est&aacute;bamos en la calle Oriente 95, que ya por la noche es una calle solitaria y sin muchos transe&uacute;ntes o autom&oacute;viles debido a que es la calle del mercado de la colonia, en esos momentos estaba para nuestra suerte con alumbrado escaso, en definitiva un lugar ideal para lo que acontec&iacute;a en esa lujosa camioneta. Ya sin la presi&oacute;n de mantener sus sentidos para poder manejar, Armando me tomo de los cabellos con una de sus manos, mientras que con la otra dirig&iacute;a su gorda masculinidad a mis labios y comenz&oacute; a dirigir la velocidad de la mamada que le estaba yo dando, mis manos apenas lograron sostenerse del borde del asiento y de su pierna. Despu&eacute;s de varios minutos viol&aacute;ndome la boca, Armando me solt&oacute; del cabello, en ese momento yo me levant&eacute; lentamente, de mi boca escurr&iacute;an hilos mezcla de mi saliva con su delicioso l&iacute;quido preseminal, misma mezcla que cubr&iacute;a en su totalidad su vergota, le sonre&iacute; coquetamente a este macho y &eacute;l me regreso la sonrisa, entonces me dijo:<\/p>\n<p>AA- Regresa a lo que estabas haciendo tu putita&hellip; Lo sabes hacer delicioso&hellip;<\/p>\n<p>C&oacute;mo la ni&ntilde;a buena que soy, le obedec&iacute; sin chistar, y me volv&iacute; a inclinar para recomenzar la espectacular mamada que le estaba yo dando. Sin separarse de su asiento Armando comenz&oacute; a desabrocharse el cintur&oacute;n y con movimientos r&aacute;pidos se baj&oacute; los pantalones y el calz&oacute;n hasta sus rodillas, ahora nada imped&iacute;a comerme toda su gorda masculinidad, los vellos recortados que se asomaban mostraban que Armando era un hombre limpio y evidenciaban su edad, pues pude notar algunos con apariencia canosa pero eso no impidi&oacute; que yo siguiera disfrutando esa experiencia, pues siempre he dejado claro que a m&iacute; los hombres maduros son mi delirio. Armando desliz&oacute; su mano derecha en la misma posici&oacute;n en la que est&aacute;bamos, y la meti&oacute; por debajo de mi ajustado pantal&oacute;n, buscaba acariciar mi ano, por la posici&oacute;n en que estaba yo y por lo ajustado de mi prenda le fue imposible, as&iacute; que se conform&oacute; con acariciar mis gordas nalgotas por encima de mi pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>De pronto, un delicioso liquido salado muy bien conocido por mi comenz&oacute; a embriagarme, su sabor me incitaba a seguir con mi labor, pues sab&iacute;a que ese sabor me indicaba que ese premio ya no estaba lejos, en cada acto me com&iacute;a su vergota tanto como me era posible de un solo golpe y me deslizaba poco a poco de regreso procurando dibujar y memorizar con mis labios cada deliciosa vena y cent&iacute;metro de la soberbia virilidad de Armando, y una vez que mis labios llegaban a su cabeza la besaba y yo misma me daba ligeros golpes sobre mi rostro y lengua, para despu&eacute;s iniciar todo de nuevo, as&iacute; una y otra vez hasta que entre gemidos de placer por mi parte y gru&ntilde;idos de mi espont&aacute;neo amante, el me anuncio:<\/p>\n<p>AA- Voy a terminar Paulina, por favor ap&aacute;rtate&hellip;<\/p>\n<p>P- Ummm&hellip; Ahhh&hellip;<\/p>\n<p>Retire mi boca de su delicioso instrumento masculino &uacute;nicamente para contestarle:<\/p>\n<p>P- Ni se te ocurra terminar en otra parte que no sea mi boca&hellip; Lo que cargas en estos son mi premio!<\/p>\n<p>Le dej&eacute; en claro, mientras con una de mis manos palpaba sus hinchados huevos que luc&iacute;an rebosantes de esperma que mis labios ansiaban degustar, e inmediatamente engull&iacute; de nueva cuenta con entusiasmo su vergota, a la que me aferre dejando en claro que no me har&iacute;an cambiar de opini&oacute;n por nada.<\/p>\n<p>Pasaron algunos instantes, y de pronto sent&iacute; que Amando se qued&oacute; tieso por lo que apresure el movimiento de mi mano que sub&iacute;a y bajaba de manera r&aacute;pida sobre toda la extensi&oacute;n de verga de &eacute;l, yo sab&iacute;a lo que iba a ocurrir, por lo que abr&iacute; grande mi boca y saque la lengua lo m&aacute;s que pude, al mismo tiempo que gem&iacute;a yo de placer, Armando comenz&oacute; a rugir y gru&ntilde;ir como una bestia emitiendo gritos de placer, y de pronto comenz&oacute; a salir en forma de disparos el tan ansiado premio que todas las ni&ntilde;as buscamos cuando mamamos una verga y que salpic&oacute; toda mi cara oblig&aacute;ndome a cerrar los ojos, los primeros dos disparos se hab&iacute;an estrellado en mi rostro, y cont&eacute; 3 m&aacute;s igual de cargados que terminaron en el interior de mi boca, despu&eacute;s de terminar, Armando exprimi&oacute; su enorme verga de abajo hacia la punta para que ninguna gota se quedara, yo que ya hab&iacute;a abierto los ojos y me percate de esto, lam&iacute; la cabeza de este espectacular atributo masculino, tratando de dejarla lo m&aacute;s limpia posible, adem&aacute;s de que ya hab&iacute;a devorado todo el semen que hab&iacute;a ca&iacute;do en mi boca y con la ayuda de mis dedos recog&iacute;a los restos que hab&iacute;an ca&iacute;do a mi rostro para dirigirlas a mi boca donde las saboreaba y luego tragaba, Armando me ve&iacute;a con satisfacci&oacute;n pero exhausto. Yo lo miraba con una sonrisa de complicidad, mientras con mi mano no dejaba de darle masajes a lo que antes hab&iacute;a estado en mi boca. Baje el vidrio polarizado de mi puerta para que entrara aire fresco y mientras lo hac&iacute;a Armando me dijo:<\/p>\n<p>AA- Conocer a alguien tan bonito como t&uacute; siempre va a ser lo mejor del d&iacute;a.<\/p>\n<p>P- Y si la maman bien rico es mejor no?? Jijiji&hellip;<\/p>\n<p>AA- Eso es un plus&hellip;Te dejo en tu casa? Ya es tarde para que una preciosidad como t&uacute; ande afuera&hellip;<\/p>\n<p>Asent&eacute; con la cabeza, mientras revisaba mi tel&eacute;fono, ten&iacute;a 7 llamadas de mis pap&aacute;s, seguro me rega&ntilde;ar&iacute;an pero no me importaba pues me encontraba todav&iacute;a excitada, llena de emoci&oacute;n y satisfacci&oacute;n. Armando se acomod&oacute; los pantalones, y mientras conduc&iacute;a lo fui dirigiendo entre las calles hasta que me dejo enfrente de mi casa. Entonces lleg&oacute; el momento de decir:<\/p>\n<p>P- Gracias por el rato&hellip;<\/p>\n<p>AA- Al contrario bonita, gracias a ti&hellip; oye debo preguntar&hellip; te debo algo por esto?<\/p>\n<p>P- Oh no&hellip; no descuida&hellip;<\/p>\n<p>AA- De verdad? Podr&iacute;a darte un obsequio?<\/p>\n<p>P- No en verdad no es necesario&hellip;<\/p>\n<p>AA- Vaya&hellip; Disculpa es que estuvo en verdad muy rico&hellip; Aunque me hubiera gustado poder regresarte el favor&hellip;<\/p>\n<p>P- Tambi&eacute;n lo disfrute&hellip; te dejo mi n&uacute;mero y mejor un d&iacute;a me marcas y me regresas el favor&hellip; te parece?<\/p>\n<p>AA- Muy bien&hellip;<\/p>\n<p>Le di mi n&uacute;mero, y enseguida &eacute;l me pregunto c&oacute;mo regresar a la avenida donde nos hab&iacute;amos encontrado, baje de la camioneta y me incline un poco solo para recordarle las instrucciones de c&oacute;mo encontrar la avenida que buscaba, parec&iacute;a que todo hab&iacute;a acabado cuando Armando se inclin&oacute; hacia donde me encontraba y me beso, entonces cerr&eacute; la pesada puerta y con un simple adi&oacute;s que nos dijimos mutuamente, Armando comenz&oacute; su andar hasta perderse de mi vista. Nunca m&aacute;s volv&iacute; a saber de &eacute;l.<\/p>\n<p>FIN<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 Hola y gracias por seguir leyendo mis relatos, les recuerdo mi nombre: soy Paulina, Tengo 33 a&ntilde;os bastante bien vividos y soy una mujer TV a tiempo completo, esto b&aacute;sicamente quiere decir que a la actualidad realiz&oacute; todas y cada una de mis actividades y me desempe&ntilde;o en cada una de ellas en el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8238,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":{"0":"post-29104","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-transexuales"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29104","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8238"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29104"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29104\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29104"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29104"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29104"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}