{"id":29128,"date":"2021-04-28T02:40:00","date_gmt":"2021-04-28T02:40:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-04-28T02:40:00","modified_gmt":"2021-04-28T02:40:00","slug":"petite-milf","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/petite-milf\/","title":{"rendered":"Petite Milf"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29128\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era tarde, una noche de un mi&eacute;rcoles de verano. Quer&iacute;a un &uacute;ltimo trago antes de encarar el regreso a casa para dormir unas horas y arrancar la jornada laboral. Las vueltas sin rumbo en el auto me llevaron a un bar en una esquina c&eacute;ntrica de mi ciudad.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; a la barra y ped&iacute; una cerveza para tomarla ah&iacute; mismo. En una banqueta, apostada en la barra una mujer conversaba con el barman. Vest&iacute;a toda de negro y ce&ntilde;ido al cuerpo: botas y medias, short de jeans recortado y musculosa. Parec&iacute;a una pendeja, por la onda y por su diminuto cuerpo. Sus manos delataban que estaba sobre los 40 largos. Delgadita pero bien fibrosa, bien marcados sus brazos y muslos, pechos peque&ntilde;os, todo en perfecta armon&iacute;a.<\/p>\n<p>Apenas el barman me sirvi&oacute; la cerveza y cort&oacute; la conversaci&oacute;n con ella, cop&eacute; la parada invit&aacute;ndole un trago a elecci&oacute;n. Acept&oacute; y pidi&oacute; un whisky con hielo. Ya me empezaba a caer bien la madurita&hellip;<\/p>\n<p>Entre charlas y risas bebimos algunas cervezas y whiskies y me cont&oacute; que era de Mendoza y que hab&iacute;a llegado a San Juan sigui&eacute;ndole el rastro a un amigo cubano que se supon&iacute;a ven&iacute;a a trabajar a un conocido bar de verano, como especialista en tragos tropicales. C&oacute;mo hab&iacute;a llegado esa noche a la ciudad y se hab&iacute;a alojado en un hotel del centro, pregunt&oacute; por su amigo en los bares de la zona. En todos hab&iacute;a recibido la misma respuesta: los bares de verano no quedaban en el centro y nadie conoc&iacute;a a su amigo caribe&ntilde;o.<\/p>\n<p>Gentilmente me ofrec&iacute; a llevarla hasta un conocido boliche, al oeste de la ciudad. Se me ocurr&iacute;a como el lugar donde un cubano pod&iacute;a estar desarrollando su arte de preparaci&oacute;n de tragos. Ingresamos al lugar luego de pagar la entrada y recorrimos las barras de lugar. Eran varias, algunas dentro del boliche cerrado y otras en los patios al aire libre. En ninguna estaba el negro y tampoco nadie lo conoc&iacute;a. En la recorrida aprovechamos de pedir unas copas y bailamos un poco en la pista interior, bajos las luces y los efectos del alcohol.<\/p>\n<p>Su onda, su pelo y su perfume me hab&iacute;an puesto muy caliente. C&oacute;mo ya era madrugada apur&eacute; la situaci&oacute;n y le dije de llevarla hasta el hotel. Acept&oacute; y fuimos hasta el auto. Antes de subir la tom&eacute; por la cintura haci&eacute;ndola girar y la acerqu&eacute; firmemente hacia mi cuerpo. Como la diferencia de altura era notoria (yo 1,86 m y ella 1,55 m aprox.) mi pija erecta qued&oacute; pegada a su abdomen plano y nos comimos la boca y lengua por varios minutos. De camino al hotel, ya en el auto, ella fue paje&aacute;ndome y chupando mi pene con lo que el recorrido a veces se hizo muy lentamente.<\/p>\n<p>Una vez en el hotel instant&aacute;neamente quedamos en bolas. Su diminuto cuerpo era casi perfecto. Se notaba la piel de mujer madura pero f&iacute;sicamente estaba impecable, horas de gimnasio asum&iacute; que ten&iacute;a encima. De entrada, devor&eacute; su concha depilada devolviendo as&iacute; el oral que recib&iacute; en el auto. Lo hice hasta que se vino en un aparatoso orgasmo sobre mi boca. Ella me retribuy&oacute; favores con una chupada de pija y huevos intensa, escupiendo cada tanto la cabeza y diciendo cuanto le gustaba mi miembro. Luego se puso en cuatro ofreci&eacute;ndome su culito peque&ntilde;o pero duro y terso. Hund&iacute; mi lengua en su orificio y con una mano le frotaba el cl&iacute;toris mientras que con la otra le pellizcaba los pezones. Pr&aacute;cticamente no ten&iacute;a tetas. Eran apenas dos bultitos con unos pezones rosados peque&ntilde;os, puntiagudos y erectos.<\/p>\n<p>En esa posici&oacute;n acomod&eacute; la punta de mi pija en su concha h&uacute;meda y fui dando peque&ntilde;os empellones hasta que mis piernas chocaron en sus nalgas. El sonido caracter&iacute;stico de esas &ldquo;cachetadas&rdquo; y mis huevos golpeando su concha fue motivo para que se acabe larga e intensamente. Luego se acost&oacute; de espaldas sobre la cama y mientras me la cog&iacute;a me preguntaba si me gustaba su cuerpo de pendejita. Afirm&eacute; que s&iacute; y me confes&oacute; que algunos hombres la buscaban para cogerla &ldquo;porque ten&iacute;an la fantas&iacute;a de estar culeando una ni&ntilde;ita&rdquo;. La hice cabalgar un rato y mis manos cubr&iacute;an todo su pecho, retorci&eacute;ndole los pezones, cosa que le encantaba. En esa posici&oacute;n pude empezar a estimular el agujero de su culo, con movimientos circulares de mis dedos empapados con sus fluidos que ca&iacute;an por mis bolas. En cuanto pude col&eacute; un dedo para adentro y al rato otro m&aacute;s. Eso la dej&oacute; en llamas y le ped&iacute; sutilmente: &ldquo;te quiero partir el culo&rdquo;. Obedeci&oacute; prontamente, sin cambiar de posici&oacute;n se meti&oacute; la chota h&uacute;meda en su apretado culo y en unos pocos movimientos mi pija estaba siendo devorada por esa colita peque&ntilde;a. Al rato se puso en cuatro en el borde de la cama y clav&eacute; mi pija en su culo en un solo movimiento. La posici&oacute;n de parado me favorec&iacute;a para entrarle con fuerza y sin piedad, sosteniendo con mis manos sus caderas ante los embates de mi cuerpo. C&oacute;mo no pod&iacute;a ser de otra manera me vine adentro de su culo, estallando de leche su cavidad rectal.<\/p>\n<p>Exhaustos quedamos tendidos en la cama y luego de unos minutos ella entr&oacute; en un sue&ntilde;o profundo mientras yo dormit&eacute; un rato. El alcohol, la trasnochada y la cogida la dejaron agotada. Tuve que insistir para que se despabilara as&iacute; pod&iacute;a despedirme. Me podr&iacute;a haber retirado sin despertarla, pero al verla en la cama, desnuda, hab&iacute;a tenido una nueva erecci&oacute;n y no quer&iacute;a quedarme as&iacute;. Ella entendi&oacute; la situaci&oacute;n y me paje&oacute; con sus manos y su boca hasta que le salpiqu&eacute; el pecho, esparciendo el semen y limpiando sus dedos y mi pija con su lengua. Luego de unos besos profundos y calientes nos despedimos.<\/p>\n<p>&iexcl;Siempre quedar&aacute; en mi memoria la tremenda noche que pas&eacute; con aquella diminuta mujer!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Era tarde, una noche de un mi&eacute;rcoles de verano. Quer&iacute;a un &uacute;ltimo trago antes de encarar el regreso a casa para dormir unas horas y arrancar la jornada laboral. Las vueltas sin rumbo en el auto me llevaron a un bar en una esquina c&eacute;ntrica de mi ciudad. 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