{"id":29136,"date":"2021-04-28T22:00:00","date_gmt":"2021-04-28T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-04-28T22:00:00","modified_gmt":"2021-04-28T22:00:00","slug":"aventuras-y-desventuras-hmedas-primera-etapa-fin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventuras-y-desventuras-hmedas-primera-etapa-fin\/","title":{"rendered":"Aventuras y desventuras h\u00famedas: Primera etapa: Fin"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29136\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Sergio se visti&oacute; y baj&oacute; con calma a desayunar. Su madre ya le hab&iacute;a calentado la leche y ten&iacute;a listo el cola-cao. Se sent&oacute; junto a ella despu&eacute;s de darla un beso, como si nada hubiera pasado el d&iacute;a anterior, aunque al hijo algo le molestaba en su conciencia.<\/p>\n<p>&mdash;He ido al ba&ntilde;o y estaba all&iacute; la t&iacute;a, se hab&iacute;a ido a duchar a ese para no despertarte con el ruido. Por cierto, mam&aacute; &mdash;Sergio cre&iacute;a que deb&iacute;a una disculpa a su madre. Lo del d&iacute;a anterior hab&iacute;a estado fuera de lugar y por mucho que hubiera sido el momento m&aacute;s extra&ntilde;o y lascivo de su vida, ella era su madre &mdash; ayer&hellip; no s&eacute; qu&eacute; pas&oacute;. Supongo que estaba demasiado a gusto y&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Tranquilo, cari&ntilde;o, no te preocupes, creo que es algo involuntario, a los hombres os puede pasar sin que sea aprop&oacute;sito, no le des m&aacute;s vueltas.<\/p>\n<p>&mdash;Ya, pero con vosotras&hellip; que no sois unas cualquiera, sois mi familia.<\/p>\n<p>&mdash;Nada, olv&iacute;dalo, de verdad. Como si no hubiera pasado. Estate tranquilo, por m&iacute; no hay ning&uacute;n problema, te lo digo en serio. &mdash;puso la mejor sonrisa de la que dispon&iacute;a, aunque poco convincente, segu&iacute;a bastante inquieta&mdash; Tomate el desayuno anda.<\/p>\n<p>Las palabras de Mari en parte eran ciertas, no sent&iacute;a que su hijo hubiera hecho nada mal. Ellas se hab&iacute;an quitado los bikinis, y un hombre con esos cuerpos delante &ldquo;no estamos nada mal&hellip; Carmen tiene raz&oacute;n. Le puede pasar a cualquiera &iquest;no?&hellip; seguro que s&iacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>Al de pocos minutos escucharon ruido en las escaleras, era Carmen que bajaba aseada aunque todav&iacute;a con fluidos de su sobrino en el interior. Dio dos besos a cada uno y cogi&oacute; el caf&eacute; para prepararse una taza.<\/p>\n<p>&mdash;Os tengo que dar una noticia. &mdash;los dos la miraron&mdash; Pedro viene hoy, llegar&aacute; a Madrid esta ma&ntilde;ana y coge un vuelo hacia aqu&iacute; cuando pueda, a la tarde m&aacute;s o menos estar&aacute; en casa.<\/p>\n<p>Mari lo recibi&oacute; como un jarro de agua fr&iacute;a, un golpe duro de realidad. Se encontraba tan a gusto con su hermana y con su hijo, que no ten&iacute;a ninguna gana de que alguien se entrometiera y menos de volver a casa. Sin embargo, as&iacute; era, su cu&ntilde;ado volv&iacute;a y ella&hellip; &ldquo;No pintamos nada aqu&iacute;&rdquo; pens&oacute; r&aacute;pidamente, en su cabeza la &ldquo;Mari de casa&rdquo; que yac&iacute;a amordazada se comenzaba a erguir. Por mucho que su hermana insistiese, la comodidad que sent&iacute;a se iba a diluir como el azucarillo en el caf&eacute; de Carmen, &ldquo;no quiero estar de prestado&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;Entonces, ser&aacute; mejor que me&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Cielo &mdash;cort&oacute; Carmen a su hermana&mdash;, s&eacute; lo que vas a decir, pero te puedes quedar sin ning&uacute;n tipo de pega.<\/p>\n<p>&mdash;Y t&uacute; sabes&hellip; &mdash;devolvi&eacute;ndole la sonrisa&mdash; que no quiero aprovecharme de tu hospitalidad, es momento de que est&eacute;is tranquilos t&uacute; y tu marido. Adem&aacute;s puede que sea bueno para vosotros.<\/p>\n<p>&mdash;No te aprovechas. Tu hermana te acoge con los brazos abiertos los d&iacute;as que quieras&hellip; qu&eacute;date Mari&hellip; &mdash;la sonrisa se esfum&oacute; y casi sonaba a ruego. Aunque la hermana morena neg&oacute; con la cabeza, su mentalidad comenzaba a transformarse en la habitual.<\/p>\n<p>&mdash;Muchas gracias, cari&ntilde;o, de coraz&oacute;n. Pero preparar&eacute; mis cosas y marcho, de verdad, Carmen, no te sientas mal, me lo he pasado de maravilla, no te puedes hacer a la idea de lo que he disfruta. Pero tambi&eacute;n tengo que volver con mi marido y con mi hija. Ahora a la ma&ntilde;ana me voy a comprar un billete de autob&uacute;s.<\/p>\n<p>Carmen sab&iacute;a que no hab&iacute;a vuelta atr&aacute;s y no se iba a dedicar a discutir con su hermana las &uacute;ltimas horas que pasar&iacute;an juntas. Por mucho que no compartiera su idea, la entend&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Te pago el autob&uacute;s &mdash;levant&oacute; el dedo viendo que Mari iba a hablar y a&ntilde;adi&oacute;&mdash; ni un pero o me enfado, te lo digo muy en serio. T&uacute; me trajiste el coche, d&eacute;jame compensarte pag&aacute;ndote el autob&uacute;s al menos.<\/p>\n<p>&mdash;T&iacute;a, no hace falta &mdash;salt&oacute; Sergio que se manten&iacute;a en silencio escuchando a las dos mujeres&mdash;. Mam&aacute;, podemos volver juntos en mi coche.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo? &iquest;No ibas a quedar con tus amigos?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, pero vendr&eacute; en otro momento, o el a&ntilde;o que viene. No pasa nada, as&iacute; ahorro a la t&iacute;a un dinero, a ti un viaje pesado y adem&aacute;s&hellip; no s&eacute;&hellip; podemos seguir disfrutando de lo que me queda de vacaciones en casa.<\/p>\n<p>&mdash;No, cari&ntilde;o, no&hellip; t&uacute; qu&eacute;date y p&aacute;satelo bien, no vengas por m&iacute;.<\/p>\n<p>Sergio que estaba junto a su madre, mir&oacute; a su t&iacute;a y esta le asinti&oacute; sabiendo que estaba haciendo lo correcto. Iba a perder el tiempo precioso con Carmen, aunque ella lo entend&iacute;a. Adem&aacute;s que con Pedro en casa, poco podr&iacute;an hacer, quiz&aacute; si fueran a casa de la abuela y all&iacute; desatar su pasi&oacute;n, pero era algo arriesgado.<\/p>\n<p>Sujet&oacute; la mano de su madre y mir&aacute;ndola a los mismos ojos azules que las dos mujeres heredaron, le dijo.<\/p>\n<p>&mdash;Tambi&eacute;n me lo paso bien contigo. Mira que no tengo veranos para volver, seguro que la t&iacute;a quiere que vuelva cuanto antes &mdash;la mir&oacute; con una sonrisa p&iacute;cara y esta le contest&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Cuando quieras, tienes mi puerta abierta. &mdash; &ldquo;la de casa y la de&hellip;&rdquo; acab&oacute; pensando Carmen.<\/p>\n<p>&mdash;Si lo dices en serio&hellip; y no te importa&hellip; acepto. Hacemos las maletas y marchamos.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; y dio un beso a su madre en la mejilla mientras esta lo recib&iacute;a con los ojos cerrados. Suspir&oacute; siguiendo con la mirada como el joven se perd&iacute;a por las escaleras y escuch&oacute; la voz de su hermana.<\/p>\n<p>&mdash;Tienes un hijo&hellip; que no s&eacute; c&oacute;mo calificarlo<\/p>\n<p>&mdash;Ni yo.<\/p>\n<p>Ambas le miraron como embelesadas y en unos segundos volvieron a charlar de cosas mundanas que tanto les apasionaban.<\/p>\n<p>Pasaron la ma&ntilde;ana entretenidas mientras hac&iacute;an las maletas. La t&iacute;a les prepar&oacute; a ambos dos bocatas para el camino y ayud&oacute; a bajar las maletas hasta el coche. La despedida fue breve, unos besos y un abrazo entre hermanas m&aacute;s que largo. Aunque cuando Sergio cargaba la &uacute;ltima maleta, su t&iacute;a le coment&oacute; que entrara un momento, su madre asinti&oacute; y se meti&oacute; en el coche para esperarle.<\/p>\n<p>Pasaron la puerta de casa y sin decir nada, llegaron a la cocina donde estaba el monedero de Carmen, de all&iacute; sac&oacute; cincuenta euros y se los acerc&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Casi se me olvida, esto como siempre es para ti.<\/p>\n<p>&mdash;Sabes que no me gusta cogerlos, t&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Quiz&aacute; esta vez, te entienda&hellip; igual te sientes un poco prostituto&hellip; &mdash;de las &uacute;ltimas bromas que se hac&iacute;an.<\/p>\n<p>&mdash;Un poco&hellip; &mdash;le sigui&oacute; la gracia.<\/p>\n<p>&mdash;Toma. &mdash;Carmen acab&oacute; meti&eacute;ndole el dinero en el bolsillo y despu&eacute;s pas&oacute; sus manos rodeando el cuello del joven&mdash; Te voy a echar de menos.<\/p>\n<p>&mdash;Y yo&hellip;<\/p>\n<p>El joven rode&oacute; su cadera con ambas manos. Carmen se levant&oacute; un poco sobre sus dedos del pie dejando su rostro a la par que el de su sobrino. Sin dejar de mirarse, juntaron con mucho amor sus labios d&aacute;ndose un beso sentido que sum&oacute; algo de pasi&oacute;n cuando sus leguas se despidieron.<\/p>\n<p>Fue corto, pero intenso. Sergio sinti&oacute; que el calor le recorr&iacute;a la entrepierna (como siempre) y Carmen tuvo que resoplar para airearse.<\/p>\n<p>&mdash;Vamos, marcha ya que no respondo. &mdash;coment&oacute; Carmen mientras le empujaba a la salida. Y en el camino le a&ntilde;adi&oacute;&mdash; Recuerda, com&eacute;ntame que tal esta tu madre, y de vez en cuando, si quieres&hellip; podemos hablar de otras cosas. &mdash;acab&oacute; gui&ntilde;&aacute;ndole el ojo mientras abr&iacute;a la puerta.<\/p>\n<p>&mdash;Te mandar&eacute; tambi&eacute;n alguna foto&hellip; y ya me contar&aacute;s si te da por escribir tu libro.<\/p>\n<p>Ambos sonrieron y Sergio poco a poco se meti&oacute; en la zona del conductor. Tanto &eacute;l, c&oacute;mo su madre despidieron a Carmen sacando la mano por la ventanilla, llenos de pena, hasta el punto que a Mari le resbal&oacute; una peque&ntilde;a l&aacute;grima por la mejilla. Cuando se dio cuenta se la sec&oacute; con rapidez. Sergio soport&oacute; las l&aacute;grimas y trag&oacute; sus sentimientos, era lo que sol&iacute;a hacer siempre, pero la pena de alejarse de su t&iacute;a casi le pod&iacute;a.<\/p>\n<p>El viaje result&oacute; bastante corto, los kil&oacute;metros pasaban volando, habl&oacute; m&aacute;s que nunca con su madre y los dos sintieron que aquella carretera se consum&iacute;a a pasos agigantados. El momento de &ldquo;Duelo por Carmen&rdquo; pas&oacute; relativamente pronto. Al poco comenzaron a bromear sobre las peque&ntilde;as vacaciones que hab&iacute;an pasado, sobre un programa de televisi&oacute;n y diversas cosas&hellip; no paraban de hablar.<\/p>\n<p>No tocaron temas comprometidos, Sergio no ten&iacute;a el cuerpo y a Mari, simplemente ni se le pas&oacute; por la mente. Al abandonar la casa de su hermana, parec&iacute;a que el recuerdo del jacuzzi hab&iacute;a sido un sue&ntilde;o, algo extra&ntilde;o que reprodujo su cerebro mientras dorm&iacute;a. Solo una vez en todo el viaje lo rememor&oacute; como un suceso real.<\/p>\n<p>Vio c&oacute;mo su hijo se dirig&iacute;a al ba&ntilde;o en la gasolinera que hab&iacute;an parado y mientras le observaba con la mente en blanco, todo surgi&oacute; pese a las barreras que le hab&iacute;a puesto. La imagen de aquella &ldquo;cosa&rdquo;&hellip; poderosa&hellip; tit&aacute;nica&hellip; le atraves&oacute; surcando la cabeza haciendo que por su espalda un escalofr&iacute;o la desestabilizase.<\/p>\n<p>Casi al final del camino, Mari tuvo curiosidad. Hab&iacute;an hablado de ella, de sus inquietudes incluso de su relaci&oacute;n con su marido, cada vez lo ve&iacute;a m&aacute;s surrealista. Sin embargo, de Sergio no hab&iacute;an hablado apenas y a su modo de ver, su hijo ten&iacute;a cosas que contar.<\/p>\n<p>&mdash;Cari&ntilde;o, &mdash;baj&oacute; la voz de la radio en se&ntilde;al de que quer&iacute;a conversar&mdash; &iquest;hablamos sobre Marta? &mdash;Sergio torci&oacute; el rostro no era un tema que le gustase. Solo lo hab&iacute;a hablado con Carmen y tratarlo as&iacute; de sopet&oacute;n, no era de su agrado&mdash; S&eacute; que has hablado con tu t&iacute;a, solo quer&iacute;a tratarlo por si te pod&iacute;a ayudar.<\/p>\n<p>&mdash;Gracias, mam&aacute;, pero no puedes hacer nada. Bueno nadie puede, ni yo mismo.<\/p>\n<p>&mdash;Solo lo dec&iacute;a por si te apetec&iacute;a desahogarte &mdash;Mari se acomod&oacute; en el sill&oacute;n, su trasero se comenzaba a dormir, menos mal que estaban cerca.<\/p>\n<p>&mdash;Poco hay que contar, me dej&oacute;, por su&hellip; Ex. &mdash;todav&iacute;a le molestaba. La segu&iacute;a queriendo y aunque lo negara, le produc&iacute;a mucho dolor&mdash; No creo que le amase el tiempo que estuvo conmigo, pero es que no lo comprendo.<\/p>\n<p>En aquel momento, algo en Sergio cambio, su mente no pareci&oacute; darse cuenta de que estaba con su madre, sino con su amiga, la misma sensaci&oacute;n que le sucedi&oacute; con Carmen. No le hab&iacute;a contado apenas nada en toda su vida, pero en ese instante, como dec&iacute;a su madre, se desahog&oacute;.<\/p>\n<p>Y fue un gran desahogo. Cont&oacute; a su madre que a&uacute;n la amaba, que le segu&iacute;a gustando aunque no quisiera, y que sin ser una relaci&oacute;n de felicidad plena, juntos estuvieron muy bien. Le sorprend&iacute;an sus propios sentimientos llegando a mencionar que su historia &ldquo;parec&iacute;a de telenovela mala de la tarde&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Vaya! Lo ten&iacute;as todo bien dentro. &mdash;se sorprendi&oacute; su madre cuando Sergio acab&oacute; el mon&oacute;logo&mdash; Has hecho bien en soltarlo, es como un peso de encima &iquest;verdad? &mdash;asinti&oacute;, resopl&oacute; y sonri&oacute;&mdash; Encontraras a otra.<\/p>\n<p>&mdash;Me cuesta, mam&aacute;&hellip; me cuesta. Soy bastante cortado para conocer chicas nuevas, no s&eacute; por qu&eacute;&hellip; me gustar&iacute;a ser m&aacute;s como mi hermana, creo que es m&aacute;s suelta para el tema social.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, Laura es m&aacute;s dicharachera, no digo que t&uacute; seas soso&hellip; &mdash;ambos se sonrieron, su madre bromeaba&mdash; Aunque no s&eacute;, desde que sale con estas chicas, me gusta menos&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Mam&aacute;, est&aacute; en la edad, la tengo que defender en ese aspecto y quiz&aacute; en el &uacute;nico&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Sergio &mdash;le reproch&oacute; la puntilla hacia su hermana&mdash;. Ya, pero que si fuman, que si beben&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Mari, ya. Pareces una abuela &mdash;ella le golpe&oacute; el brazo&mdash; Laura esta ahora con las chicas &ldquo;populares&rdquo; y van a cumplir los dieciocho, seguramente algunas ya tengan la mayor&iacute;a de edad.<\/p>\n<p>&mdash;Con las macarras&hellip; &mdash;Sergio no aguant&oacute; la risa.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno, con las macarras&hellip; cuando iba al instituto era lo mismo. Son etapas creo yo, mis conocidos que eran &ldquo;macarras&rdquo; como dices, ahora son gente muy maja y agradable.<\/p>\n<p>Era cierto que su hermana era insoportable desde hac&iacute;a un tiempo, que tambi&eacute;n daba la sensaci&oacute;n de que estaba ligado a su grupo de amigas. Hab&iacute;an pasado del parque, a salir de fiesta, estaban disfrutando de la novedad, &eacute;l ya lo hab&iacute;a probado y sab&iacute;a de lo que hablaba. Hasta que cumplieran los veinte ser&iacute;a una locura, luego ya disminuir&iacute;a.<\/p>\n<p>Sergio lo conoc&iacute;a y su madre tambi&eacute;n, lo que pasaba era que esta no se acordaba de cuando era joven o no lo vivi&oacute; tan fuerte. El muchacho record&oacute; la conversaci&oacute;n que mantuvieron en el r&iacute;o &ldquo;quiz&aacute; le falt&oacute; vivir eso&hellip; se cas&oacute; muy joven&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;Si vieras alguna de sus amigas&hellip; es que van casi desnudas, incluso en invierno, menos mal que Laura no es as&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;A ver, creo que necesitas alguna actualizaci&oacute;n&hellip; estamos en la &eacute;poca de Instagram y dem&aacute;s redes sociales. Lo de ense&ntilde;ar est&aacute; a la orden del d&iacute;a, Laura la verdad que siempre ha vestido igual, podr&iacute;amos decir&hellip; normal. No creo que eso vaya a cambiar, o sea que puedes estar tranquila, tu hijita no ira desnuda por la calle.<\/p>\n<p>Los dos rieron y volvieron a guardar silencio, &uacute;ltimo desv&iacute;o antes de entrar en su ciudad, en su casa. Los dos lo miraron con cierta nostalgia, no por volver a su casa, sino por volver a su realidad, a una realidad que no deseaban.<\/p>\n<p>Sergio girando el volante y col&aacute;ndose por la salida hacia la ciudad, pens&oacute; en todo. Cada situaci&oacute;n vivida tan intensa, tan pasional, tan sexual. Se sorprendi&oacute; de haber perdido la noci&oacute;n del tiempo, sent&iacute;a que una vida entera hab&iacute;a corrido, pero en verdad fueron &uacute;nicamente siete d&iacute;as desde que marcho con Carmen. &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; locura de semana!&rdquo; grit&oacute; su cabeza aminorando las marchas del coche.<\/p>\n<p>Retornaban el punto de salida, una casilla donde esperaban que sus personalidades no volvieran atr&aacute;s. Sobre todo Mari, que en silencio sujetaba con fuerza su pantal&oacute;n arrug&aacute;ndolo entre sus dedos y sabiendo que el cambio que hab&iacute;a sufrido no lo podr&iacute;a soportar. El proceso sufrido dentro de la casa de Carmen, que apenas llegaba a tres d&iacute;as completos, se desvanecer&iacute;a en otros tantos en su casa, lo sab&iacute;a.<\/p>\n<p>Lanz&oacute; el &uacute;ltimo vistazo a su hijo, a ese peque&ntilde;o que hab&iacute;a descubierto que era un hombre. Se sinti&oacute; orgullosa por verle tan mayor, tan responsable, tan adulto. Sin embargo, algo m&aacute;s, hab&iacute;a algo m&aacute;s en el que no pod&iacute;a vislumbrar y que esperaba que no desapareciera en la rutina casera.<\/p>\n<p>Mari vio su casa a lo lejos mientras Sergio suspiraba y sent&iacute;a pena por volver al hogar y separarse de su amada Carmen. La madre tambi&eacute;n la sinti&oacute;, pero curiosamente, de su estancia en la casa de su hermana solo una imagen le vino a la mente. De todos los buenos momentos y las risas junto a Carmen, un &uacute;nico recuerdo de todos los que poblaban su memoria era el que primero se presentaba.<\/p>\n<p>Se estremeci&oacute; en el asiento moviendo la cabeza para mantener el control porque lo que su cerebro le recordaba era un bulto. Un mont&iacute;culo por el que circulaba agua y que una muy fina tela tapaba haciendo de segunda piel.<\/p>\n<p>No se pod&iacute;a creer que aquel fuera el &uacute;ltimo recuerdo que le pasase por la cabeza antes de llegar a casa, pero as&iacute; era. Cerr&oacute; los ojos para sentirlo m&aacute;s n&iacute;tido, antes de que quiz&aacute; lo olvidase en aquellas cuatro paredes que eran su hogar. Su subconsciente no quer&iacute;a que el recuerdo se difuminase, lo quer&iacute;a retener por alg&uacute;n motivo que se le escapaba. Quer&iacute;a&hellip; quer&iacute;a recordar&hellip; el relieve que marcaba en el ba&ntilde;ador&hellip; la polla de su hijo.<\/p>\n<p>FIN PRIMERA ETAPA<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<p><em>Antes de nada, os quiero agradecer a todos haberme seguido en esta loca aventura, a los que hab&eacute;is le&iacute;do, comentado, puntuado y a los que llegar&aacute;n. Cuando empec&eacute; jam&aacute;s me hubiera esperado llegar a escribir tanto como he hecho, en verdad ha sido un logro que todav&iacute;a no puedo creerme y sin vuestro apoyo no podr&iacute;a haber sido posible.<\/em><\/p>\n<p><em>De momento la historia se tomar&aacute; un par&oacute;n, la vuelta la espero en uno o dos meses. El descanso se antoja necesario, ya que ha sido un ritmo fren&eacute;tico de escritura y con la cabeza d&aacute;ndole vueltas continuas a la historia. Aun as&iacute;, tratar&eacute; de traer de vez en cuando otras historias para no dejar la cuenta hu&eacute;rfana.<\/em><\/p>\n<p><em>Volver&eacute; con m&aacute;s fuerza para afrontar una segunda etapa que ya est&aacute; en mi cabeza, donde Sergio volver&aacute; junto a su madre a casa. All&iacute; se encontrar&aacute;n de nuevo con sus rutinas diarias y una vida aburrida lejos de la peque&ntilde;a semana de ensue&ntilde;o que tuvieron. La tem&aacute;tica aunque en su contexto global seguir&aacute; siendo de Amor filial y seguir&eacute; public&aacute;ndolo en esta secci&oacute;n, pasar&aacute; tambi&eacute;n por momentos cotidianos en la vida de un joven como Sergio.<\/em><\/p>\n<p><em>Sin m&aacute;s que decir me despido hasta la pr&oacute;xima, un placer que me hay&aacute;is le&iacute;do y espero volver a leernos pronto. Dejadme escrito que os pareci&oacute; esta primera etapa en general y si os anim&aacute;is, comentarme que esper&aacute;is de la segunda, os leer&eacute; y contestar&eacute; lo antes posible. Si quer&eacute;is m&aacute;s informaci&oacute;n, en mi perfil ten&eacute;is mi Twitter, donde ir&eacute; subiendo cuando pueda m&aacute;s informaci&oacute;n.<\/em><\/p>\n<p><em>&iexcl;&iexcl;&iexcl;Saludos!!!<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Sergio se visti&oacute; y baj&oacute; con calma a desayunar. Su madre ya le hab&iacute;a calentado la leche y ten&iacute;a listo el cola-cao. 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