{"id":29243,"date":"2021-05-05T22:00:39","date_gmt":"2021-05-05T22:00:39","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-05-05T22:00:39","modified_gmt":"2021-05-05T22:00:39","slug":"casada-abusada-en-su-casa-por-un-extrano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/casada-abusada-en-su-casa-por-un-extrano\/","title":{"rendered":"Casada abusada en su casa por un extra\u00f1o"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29243\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Adolfo y su yerno estaban sentados en dos tumbonas del jard&iacute;n de la casa de pueblo del primero. Tomaban dos ginebras con t&oacute;nica y le dec&iacute;a el yerno:<\/p>\n<p>-&#8230; Que no, Adolfo, que es una remilgada y del misionario no sale, y a&uacute;n le cuesta. La criasteis mal, muy mal.<\/p>\n<p>-La criamos para que no fuese una puta. &iquest;A&uacute;n no le comiste&#8230;?<\/p>\n<p>-No, no me deja bajar al pil&oacute;n, para ella eso es una indecencia. Voy a pedir el divorcio.<\/p>\n<p>-&iquest;Se lo has dicho a ella, Javier?<\/p>\n<p>-No, no lo entender&iacute;a, para ella el matrimonio es sagrado.<\/p>\n<p>-&iquest;Ya no la quieres?<\/p>\n<p>-La adoro, por eso antes de enga&ntilde;arla con otra&#8230;<\/p>\n<p>Adolfo, que era un cuarent&oacute;n, moreno, con el pelo cano y a&uacute;n de buen ver, interrumpi&oacute; a su yerno veintea&ntilde;ero.<\/p>\n<p>-Vi&oacute;lala y hazle de todo. Seguro que le metes el vicio en el cuerpo.<\/p>\n<p>Javier se qued&oacute; mirando a su suegro con cara de asombro.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qu&eacute; has dicho?!<\/p>\n<p>-Que violes a mi hija.<\/p>\n<p>-A ti te hizo da&ntilde;o la ginebra.<\/p>\n<p>-Si la adoras c&oacute;mo dices bien puedes violarla por un bien mayor<\/p>\n<p>-&iexcl;T&uacute; est&aacute;s loco!<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres que te diga c&oacute;mo hacer que el misionero pase a la historia?<\/p>\n<p>-No voy a escuchar las barbaridades que se te puedan ocurrir.<\/p>\n<p>Adolfo levant&oacute; el vaso, lo mir&oacute; y dijo:<\/p>\n<p>-Ser o no ser, esa es la cuesti&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; mal Hamlet har&iacute;as!<\/p>\n<p>Adolfo volvi&oacute; a levantar el vaso y dijo:<\/p>\n<p>-To be or not to be, that is the question.<\/p>\n<p>Javier se ech&oacute; el alma a la espalda.<\/p>\n<p>-A ver, habla, qu&eacute; har&iacute;as t&uacute; si estuvieras en mi lugar.<\/p>\n<p>Adolfo acab&oacute; diciendo:<\/p>\n<p>-&#8230; Esto tiene un inconveniente, Javier.<\/p>\n<p>-Los tiene todos, pero&#8230; &iquest;A cu&aacute;l te refieres t&uacute;?<\/p>\n<p>-Que Noelia te oculte la violaci&oacute;n. Ya no la volver&iacute;as a mirar igual.<\/p>\n<p>-No me la va a ocultar porque no la voy a violar. T&uacute; vives el mundo del desprop&oacute;sito.<\/p>\n<p>Noelia era una mujer de 23 a&ntilde;os, morena, de ojos azules, cabello negro med&iacute;a 1.66, pesaba 60 kilos de peso, sus tetas eran medianas tirando a grandes, su culo gordo y prieto y sus caderas anchas.<\/p>\n<p>Eran las once de la ma&ntilde;ana, Noelia estaba en la habitaci&oacute;n de la plancha doblando unas piezas de ropa. Un intruso lleg&oacute; por sus espaldas, le tap&oacute; la boca con una mano, mano que cubr&iacute;a un guante negro, y con voz ronca, le dijo:<\/p>\n<p>-Si chillas cuando te suelte te estrangulo.<\/p>\n<p>Le quit&oacute; la mano de la boca, Noelia se dio la vuelta y quiso pegarle una patada en todos los huevos a aquel tipo vestido de negro, con la cara cubierta con una m&aacute;scara de goma del mismo color que sus ropas y con gafas de sol con cristales tambi&eacute;n negros. El intruso le par&oacute; la patada, la cogi&oacute; por el cuello, levant&oacute; la mano, y con voz ronca le dijo:<\/p>\n<p>-No te lo vuelvo a repetir, res&iacute;stete y te estrangulo.<\/p>\n<p>Noelia cogi&oacute; miedo. Temblando le ofreci&oacute; lo que pensaba que ven&iacute;a a buscar.<\/p>\n<p>-El dinero est&aacute; en el armario de la habitaci&oacute;n de matrimonio.<\/p>\n<p>El intruso le dijo:<\/p>\n<p>-He venido a robar y a por ti. Hace tiempo que te deseo. P&oacute;rtate bien y no te pasar&aacute; nada.<\/p>\n<p>Al acabar de hablar le desgarr&oacute; el vestido y el sujetador blanco que hab&iacute;a quedado al descubierto. Noelia no le dijo nada, ten&iacute;a miedo de que le cayese una trompada. Acab&oacute; rasg&aacute;ndolo de todo y la dej&oacute; en bragas blancas y zapatillas marrones. La puso cara a la pared y le quit&oacute; los restos del vestido, el sujetador y le rompi&oacute; las bragas por los dos lados, luego le abri&oacute; las piernas con sus grandes manos. Le agarr&oacute; las tetas. Le lami&oacute; los dos lados de la cara, despu&eacute;s le bes&oacute; el cuello&#8230; Baj&oacute; besando y lamiendo la espalda, abri&oacute; su gordo culo con las dos manos y sin lamer le clav&oacute; la punta de la lengua en el ojete.<\/p>\n<p>-No, por favor, no me hagas eso.<\/p>\n<p>Sigui&oacute; follando su culo con la lengua&#8230; Noelia se puso cachonda y su co&ntilde;o comenz&oacute; a lubricar. Al ratito el intruso vio que Noelia ten&iacute;a el interior de sus muslos mojados, y le dijo:<\/p>\n<p>-Date la vuelta que te quiero comer el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>-No, por favor -dijo d&aacute;ndose la vuelta-, no me hagas eso.<\/p>\n<p>La cogi&oacute; por la cintura con su mano izquierda y comenz&oacute; a lamer su co&ntilde;o al tiempo que jugaba en su ojete con la yema del dedo medio de la mano derecha.<\/p>\n<p>Noelia, sin poder evitarlo, comenz&oacute; a gemir en bajito. Adolfo le dijo:<\/p>\n<p>-Me gusta que te guste.<\/p>\n<p>Noelia, echando la pelvis para que la lengua se apretase con su cl&iacute;toris, segu&iacute;a diciendo lo contrario de lo que le quer&iacute;a que le hiciera.<\/p>\n<p>-D&eacute;jame, por favor, d&eacute;jame.<\/p>\n<p>Poco despu&eacute;s entreg&oacute; la cuchara. Le ech&oacute; las manos a la cabeza al intruso, la apret&oacute; contra su co&ntilde;o y se corri&oacute; en su boca gimiendo en bajito. Le tembl&oacute; todo el cuerpo, pero esta vez no era de miedo.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse, el intruso, con su voz ronca, le dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Tienes Nocilla?<\/p>\n<p>-Creo que no.<\/p>\n<p>-Pena, te iba a comer enterita. &iquest;Y mantequilla?<\/p>\n<p>No le pregunt&oacute; para qu&eacute; la quer&iacute;a, le respondi&oacute;:<\/p>\n<p>-En la cocina.<\/p>\n<p>El intruso levant&oacute; la manopla, y le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Tira para la cocina!<\/p>\n<p>Noelia no esper&oacute; a que la bajara, ech&oacute; a andar. Al llegar a la cocina fue a la nevera, cogi&oacute; la Nocilla y la mantequilla y las puso sobre la encimera.<\/p>\n<p>El intruso al poner la Nocilla sobre la encimera, despu&eacute;s de haberle dicho que cre&iacute;a que no la ten&iacute;a, supo que quer&iacute;a que la comiera viva. La cogi&oacute; por las axilas, la sent&oacute; en el medo la mesa, y le dijo:<\/p>\n<p>-Acu&eacute;state sobre la mesa.<\/p>\n<p>Noelia obedeci&oacute;. El intruso cogi&oacute; Nocilla con un dedo y la unt&oacute; en sus labios, cogi&oacute; m&aacute;s y cubri&oacute; sus pezones y areolas, y luego hizo lo mismo con su ombligo y con su cl&iacute;toris. Hecho todo esto le dijo:<\/p>\n<p>-Echa la lengua fuera.<\/p>\n<p>Al echar la lengua fuera sinti&oacute; el sabor de la Nocilla. El intruso le chup&oacute; la lengua y bes&oacute; sus labios. Noelia le devolvi&oacute; los besos, despu&eacute;s su lengua lami&oacute; el pez&oacute;n izquierdo, lo aplast&oacute; con la lengua, lami&oacute; la areola, chup&oacute; la teta y volvi&oacute; a la boca. Pos&oacute; sus labios sobre los de Noelia y ya fue ella quien le comi&oacute; la boca a &eacute;l. Despu&eacute;s lami&oacute; el otro pez&oacute;n, lami&oacute; la otra areola, chup&oacute; la otra teta y de nuevo volvi&oacute; a su boca. Lo mismo hizo al limpiar su ombligo de Nocilla. Cuando baj&oacute; al co&ntilde;o ya hab&iacute;a una peque&ntilde;a charca de jugos sobre la mesa. Le lami&oacute; el cl&iacute;toris y mientras lo hac&iacute;a la charquita se hizo m&aacute;s grande. Noelia ya gem&iacute;a con ganas. El intruso sab&iacute;a que la har&iacute;a correr cuando quisiera, y al rato lo hizo, lami&oacute; su co&ntilde;o encharcado de abajo a arriba, luego aplast&oacute; su lengua contra el cl&iacute;toris y lami&oacute; transversalmente cada vez m&aacute;s aprisa. Noelia se corri&oacute; y la charquita se hizo lago mientras se retorc&iacute;a de placer.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse la volvi&oacute; a besar. Noelia le devolvi&oacute; el beso, ahora lo hizo tiernamente.<\/p>\n<p>Noelia se sent&oacute; en la mesa. El intruso fue a la nevera, cogi&oacute; un cart&oacute;n de leche y a morro le ech&oacute; un trago largo, despu&eacute;s sac&oacute; la polla, una polla gorda y morcillona, y le dijo:<\/p>\n<p>-&Uacute;ntala con mantequilla.<\/p>\n<p>Noelia baj&oacute; de la mesa, cogi&oacute; mantequilla con dos dedos, se puso de cuclillas y la unt&oacute; en la polla.<\/p>\n<p>-Men&eacute;ala.<\/p>\n<p>Noelia le masturb&oacute; la polla. Poco despu&eacute;s, le dijo:<\/p>\n<p>-Ch&uacute;pala.<\/p>\n<p>De nuevo dijo que no a lo que estaba deseando hacer.<\/p>\n<p>-Eso no, chupar no.<\/p>\n<p>Se quiso levantar, el intruso le puso una mano sobre la cabeza y levant&oacute; la otra. Amenazaba con darle.<\/p>\n<p>-&iexcl;Chupa, co&ntilde;o!<\/p>\n<p>Noelia meti&oacute; la polla en la boca e hizo lo que pudo, ya que nunca se la hab&iacute;a chupado a nadie. Cuando vio que se puso dura tambi&eacute;n se puso ella cachonda de nuevo, pues no era tonta y sab&iacute;a que la polla acabar&iacute;a dentro de su culo, lo que no contaba era que el intruso se corriera tan r&aacute;pido. Al sentir el primer chorro de leche quiso quitarla de la boca, pero el intruso no la dej&oacute;, le agarr&oacute; la cabeza y no le qued&oacute; m&aacute;s remedio que tragarla.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de descargar en su boca la puso de cara a la encimera, unt&oacute; mantequilla en un dedo y se lo meti&oacute; dentro del culo, a ese dedo siguieron dos, despu&eacute;s tres&#8230; Cuando ten&iacute;a el culo bien engrasado le dio la vuelta, le unt&oacute; en las tetas la mantequilla y despu&eacute;s se las magre&oacute; y se las comi&oacute; bien comidas. Luego su boca busc&oacute; la de Noelia la encontr&oacute; con ganas atrasadas de besar. Noelia le meti&oacute; la lengua en la boca, ech&oacute; sus brazos alrededor de su cuello y lo devor&oacute;, despu&eacute;s, sin perder contacto visual, le cogi&oacute; la polla y la llev&oacute; a su co&ntilde;o mojado. El intruso la cogi&oacute; en alto en eso, la arrim&oacute; a la pared, y despu&eacute;s le meti&oacute; la polla hasta las trancas y le dio ca&ntilde;a de la buena. Pasado un tiempo Noelia par&oacute; de comerle la boca, para decirle:<\/p>\n<p>-Me voy a correr.<\/p>\n<p>El intruso se la quit&oacute; del co&ntilde;o y se la frot&oacute; en el ojete.<\/p>\n<p>-Por el culo no, no seas malo.<\/p>\n<p>Fue malo, le meti&oacute; la puntita, la sac&oacute;, la volvi&oacute; a meter, la volvi&oacute; a sacar&#8230; Cada vez entraba un poquito m&aacute;s y al final entr&oacute; el glande. A Noelia le doli&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me acabas de romper el culo!<\/p>\n<p>-No me rechistes que te la meto toda de un le&ntilde;azo.<\/p>\n<p>La expresi&oacute;n &quot;le&ntilde;azo&quot; solo la usaba una persona que Noelia conoc&iacute;a muy bien. Ganas le dieron de agarrarle los huevos y apretar fuerte, pero le estaba gustando lo que le hac&iacute;a, as&iacute; que decidi&oacute; seguir gozando.<\/p>\n<p>El intruso sac&oacute; la polla, la volvi&oacute; a untar con mantequilla, y de nuevo le meti&oacute; y sac&oacute; la puntita varias veces antes de que Noelia, cachonda c&oacute;mo una perra en celo, empujara con el culo y metiera el glande dentro de su culo&#8230; Al rato con toda la polla dentro de su culo descarg&oacute; c&oacute;mo una zorra, diciendo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro!<\/p>\n<p>Se la quit&oacute; del culo y se la volvi&oacute; a meter en el co&ntilde;o. La ech&oacute; encima de la mesa mientras se corr&iacute;a y se convulsionaba y le sigui&oacute; dando ca&ntilde;a brava hasta que se volvi&oacute; a correr.<\/p>\n<p>Noelia ya estaba desatada. Baj&oacute; de la mesa, le puso una mano en a cabeza al intruso para que se agachase. El intruso se agach&oacute; pensando que quer&iacute;a que le volviera a comer el co&ntilde;o, pero no era eso lo que quer&iacute;a, al tenerlo en cuclillas lo empuj&oacute; e hizo que se echara sobre el piso de la cocina. Lo mont&oacute;, cogi&oacute; la polla, la meti&oacute; en el co&ntilde;o y comenz&oacute; a follarlo a toda mecha con la idea de hacer que se corriera, pero poco despu&eacute;s con las tetas al viento, volando descontroladas, le vino a ella. Se qued&oacute; quieta, y gimiendo c&oacute;mo si estuviera muriendo le ba&ntilde;&oacute; la polla de jugos al intruso.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse el intruso se la frot&oacute; en el ojete y la mir&oacute;. No sab&iacute;a si meter o no. Noelia le dijo:<\/p>\n<p>-Mete, pap&aacute;, mete y c&oacute;rrete dentro que por ah&iacute; no hay peligro de que quede pre&ntilde;ada.<\/p>\n<p>El intruso le dijo:<\/p>\n<p>-No soy tu padre&#8230;<\/p>\n<p>No lo dejo mentir m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Calla, pap&aacute;, calla y mete.<\/p>\n<p>Adolfo se quit&oacute; la m&aacute;scara, y dijo:<\/p>\n<p>-Habr&aacute; que callar y meter.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Adolfo y su yerno estaban sentados en dos tumbonas del jard&iacute;n de la casa de pueblo del primero. Tomaban dos ginebras con t&oacute;nica y le dec&iacute;a el yerno: -&#8230; Que no, Adolfo, que es una remilgada y del misionario no sale, y a&uacute;n le cuesta. 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