{"id":29266,"date":"2021-05-07T01:14:41","date_gmt":"2021-05-07T01:14:41","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-05-07T01:14:41","modified_gmt":"2021-05-07T01:14:41","slug":"yo-mi-marido-y-el-sexo-capitulo-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/yo-mi-marido-y-el-sexo-capitulo-i\/","title":{"rendered":"Yo, mi marido y el sexo (Cap\u00edtulo I)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29266\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi marido es una basurilla pat&eacute;tica con un pene rid&iacute;culamente peque&ntilde;o. Dicen que la naturaleza es perfecta, que no tiene fallos, pero resulta incre&iacute;ble que un hombre adulto, supuestamente dise&ntilde;ado para reproducirse, pueda tener una polla tan est&uacute;pidamente chica, es como un colgajo de piel que no tiene cuerpo alguno, un pene de reci&eacute;n nacido har&iacute;a competencia al lado del de mi marido.<\/p>\n<p>Cuando nos conocimos tardamos meses en hacer el amor, no es que &eacute;l no quisiera, me lo ped&iacute;a semana s&iacute;, semana no, como esperando que cambiara de opini&oacute;n. Era yo la que lo rechazaba constantemente, porque su aspecto me resultaba penoso. No solo su pene era un pellejo de piel, aunque en aquel entonces a&uacute;n no lo hab&iacute;a visto, sino que tambi&eacute;n ten&iacute;a una cara lechosa, y un pelo, que en realidad no ten&iacute;a, que parec&iacute;a una pelusa, poco densa y de pelo fino como el pelaje de un perro yorkshire, adem&aacute;s de una barriga de 110 cm de di&aacute;metro (se la med&iacute; en su momento) y unos brazos y piernas delgados y poco musculados. Vamos lo que se dice un hombre de bandera.<\/p>\n<p>Al quinto mes de empezada nuestra relaci&oacute;n, follamos&#8230;, bueno no hubo coito, as&iacute; que no sabr&iacute;a decir si cuenta como polvo. Ese d&iacute;a, despu&eacute;s de la cena, dimos nuestro paseo diario antes de dormir, mientras le hablaba de los cotilleos de mi entorno de trabajo. Concretamente, le habl&eacute; de un compa&ntilde;ero muy sexy y varonil, que seg&uacute;n me hab&iacute;an contado algunas compa&ntilde;eras, se hab&iacute;a follado a la mitad de la plantilla femenina de la empresa, incluyendo a las que me lo hab&iacute;an contado. Cuando me lo dijeron, me lo imagin&eacute; empotr&aacute;ndolas y me puse cachonda. Me dijeron que ten&iacute;a una polla que, seg&uacute;n dijo Vero, alzando el brazo y con cara de golfa, le med&iacute;a como su antebrazo.<\/p>\n<p>Al cont&aacute;rselo a mi marido, como hombre beta que es, suspir&oacute; resignado por saber que me follar&iacute;a con gusto a ese hombre. Nos sentamos en un banco y me coment&oacute; que a&uacute;n era virgen, cosa que ya supon&iacute;a, y que querr&iacute;a tener aunque sea una oportunidad de follar. Por supuesto, no dijo follar, se siente tremendamente frustrado al emplear esa palabra, m&aacute;s propia de personas sexualmente activas que de eunucos como &eacute;l, as&iacute; que opt&oacute; por decir relaciones sexuales. Ante su nueva proposici&oacute;n de tener sexo, acept&eacute;, pues sent&iacute;a ganas de jugar ya que las vivencias de mis amigas me hab&iacute;an dejado cachonda, aunque no sent&iacute;a deseo hacia &eacute;l.<\/p>\n<p>En el trayecto a casa casi no hablaba y caminaba mirando al suelo con el rostro inexpresivo, se notaba su falta de capacidad de seducci&oacute;n por todas partes, nada que ver con la cara del semental que ten&iacute;amos en la oficina, llena de vida y con ojos muy sugerentes.<\/p>\n<p>Llegamos a casa. Pens&eacute; en darme una ducha, pero me apeteci&oacute; hacerlo sudorosa y oliendo un poco fuerte de haber estado todo el d&iacute;a sentada en una silla. Mis bragas y pantalones estaban sudorosos y eso me hizo sentir una cochina muy sensual. Mi marido, en cambio, prefiri&oacute; ducharse, quiz&aacute;s en la idea de que haci&eacute;ndolo me iba a agradar m&aacute;s, lo que me hizo sentir cierta l&aacute;stima.<\/p>\n<p>El chico de la oficina, no se andaba con florituras, seg&uacute;n me hab&iacute;an dicho mis amigas, se escup&iacute;a en la polla antes de penetrarlas, sin preguntar ni nada, cosa que a ellas no les importaba, de hecho, en el momento en que ve&iacute;an el buen hilo de saliva cayendo de su boca a la cabeza de su troncho, su excitaci&oacute;n aumentaba y se met&iacute;an dos dedos profundamente y con fuerza en la vagina, mientras esperaban a que extendiera la saliva por todo su miembro, deseosas de ser penetradas. Mis amigas no lucen como unas s&uacute;per viciosas de pel&iacute;cula porno pero, pareciera que cuando hay un hombre atractivo en frente, las princesas refinadas se vuelven unas cochinas.<\/p>\n<p>Mi marido sali&oacute; del ba&ntilde;o desnudo, la luz estaba apagada, como me hab&iacute;a pedido &eacute;l. Solo vi su silueta cuando entr&oacute; en el cuarto, ten&iacute;a una barriga y debajo otra barriga m&aacute;s peque&ntilde;a en la zona del pubis. La oscuridad no me permiti&oacute; ver su pene. Se sent&oacute; en el borde de la cama de espaldas a mi, mientras yo estaba tumbada en la cama tambi&eacute;n desnuda. Me mir&oacute; sin decir nada, con cara inexpresiva, y me empez&oacute; a acariciar la parte interior del muslo m&aacute;s pr&oacute;ximo a &eacute;l. Intent&oacute; subir hasta mi vagina, pero se encontr&oacute; con que mis piernas estaban bastante cerradas, as&iacute; que se resign&oacute; a mantener la mano a mitad del muslo dando caricias en c&iacute;rculos, esperando a ver si le daba acceso a la zona m&aacute;gica.<\/p>\n<p>Segu&iacute; r&iacute;gida, como una tabla, as&iacute; que decidi&oacute; posar su mano en mi pubis, que lo ten&iacute;a bastante peludo, se puso a jugar con los pelos y me dijo: &ldquo;vaya estas bastante peludita aqu&iacute; abajo&rdquo;, se rio ligeramente en una carcajada que fue casi inaudible y que no dur&oacute; ni un segundo, yo no me re&iacute;, pero le dije: &ldquo;&iquest;por qu&eacute; no lo hueles?&rdquo;. Inmediatamente enterr&oacute; su nariz en mi pubis y aspir&oacute; sonoramente, yo segu&iacute;a con las piernas cerradas. &ldquo;Delicioso&rdquo; dijo, &ldquo;huele fuerte, me gusta&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;. Me gust&oacute; su respuesta, as&iacute; que le pregunt&eacute; si quer&iacute;a oler algo fuerte de verdad, hizo un ruido asintiendo y se tumb&oacute; en la cama siguiendo mis &oacute;rdenes, acto seguido, me puse de cuclillas encima de &eacute;l y le plant&eacute; mi ano en su nariz. Hizo una especie de gemido de agradecimiento y placer, y empez&oacute; a aspirar, shhh, parec&iacute;a estar gozando el aire m&aacute;s puro del mundo, pero en realidad estaba oliendo la raja de mi culo, sucia de no haberme limpiado con muchas ganas esa ma&ntilde;ana, tras cagar en el trabajo, y sudorosa de haber estado sentada ocho horas en una silla barata.<\/p>\n<p>Me mov&iacute; hacia adelante y hacia atr&aacute;s, asegur&aacute;ndome que le quedara sustancia en todo el morro, mov&iacute;a sus labios y sacaba la punta de su lengua, lo que me permiti&oacute; limpiarme un poco la suciedad del culo, como cuando te pasas una toallita h&uacute;meda, &ldquo;est&aacute; saladito&rdquo;, coment&oacute;, yo le contest&eacute;: &ldquo;&iexcl;g&oacute;zatelo, g&oacute;zatelo!&rdquo;, mientras aumentaba la agresividad de mi movimiento p&eacute;lvico. Sus morros se deformaban entre mis nalgas por la fuerza del roce. Me puse de pie en la cama y me gir&eacute; para quedarme de frente a &eacute;l, volv&iacute; a ponerme de cuclillas con la concha peluda y olorosa mir&aacute;ndole a los ojos, y me dijo: &ldquo;enti&eacute;rrame el co&ntilde;o en la cara&rdquo;. Se estaba entusiasmando, as&iacute; que mi respuesta fue clara: &ldquo;no te lo mereces puta mierda&rdquo;. Acto seguido le escup&iacute; en la cara con agresividad, el escupitajo son&oacute; mucho, pero no sali&oacute; consistente, me record&oacute; al disparo de una escopeta. Le estaba gustando lo que estaba ocurriendo, aunque en realidad no importaba, simplemente me naci&oacute; hacer todo eso y lo hice.<\/p>\n<p>Quer&iacute;a verle encharcado en mis fluidos as&iacute; que me puse a cuatro patas como para hacer un 69 pero dejando mi cuerpo despegado del suyo para poder generar el efecto que quer&iacute;a. Le mee encima con toda la fuerza que un chorro de meados puede tener despu&eacute;s de varias horas sin evacuar. El chorro call&oacute; en la parte superior de su pecho, pero &eacute;l, al darse cuenta de lo que estaba ocurriendo, corrigi&oacute; r&aacute;pidamente su posici&oacute;n para que el chorro, que estaba en su mejor momento, le callera directo en la boca, y as&iacute; fue, el meado le hab&iacute;a llenado la boca casi por completo cuando la meada empez&oacute; a menguar. No quer&iacute;a que acabase, deseaba dejarlo todo perdido, aunque ya lo estaba. El chorro era ya un chorrito que sonaba como el &uacute;ltimo hilito de pis que mi padre soltaba en el retrete con la primera meada del d&iacute;a, ese sonido me puso m&aacute;s cachonda. Le dije que aguantara la meada en la boca, aunque &eacute;l ya lo hab&iacute;a hecho instintivamente, parec&iacute;a que estaba entrenado para ser un contenedor de mierda. Quer&iacute;a ver todo aquello, as&iacute; que encend&iacute; las luces. En ese momento, tosi&oacute; un poco y buena parte del meado sali&oacute; de su boca como fuegos artificiales, el resto del meado lo ech&oacute; en la cama.<\/p>\n<p>Me fij&eacute; en su cuerpo, parec&iacute;a el de un se&ntilde;or mayor a pesar de que solo ten&iacute;a 43 a&ntilde;os, ten&iacute;a una barriga llena de pelos, una segunda barriga m&aacute;s peque&ntilde;a como pubis, que tambi&eacute;n estaba llena de pelos. El meado le hab&iacute;a cubierto todo el torso, de manera que su bello se encontraba apelmazado y mojado, el pubis lo dej&eacute; de ver porque se hab&iacute;a sentado en la cama y su barriga y muslos lo cubr&iacute;an todo. Quer&iacute;a ver que ten&iacute;a entre las piernas, no me hab&iacute;a interesado en sus genitales hasta ese momento, pero ahora ten&iacute;a curiosidad, as&iacute; que le ped&iacute; que se abriera de piernas. Obedeci&oacute;, pero enseguida le correg&iacute; dici&eacute;ndole que se agarrara con las manos por detr&aacute;s de las rodillas, pues tambi&eacute;n quer&iacute;a verle el ano. Su mirada era inexpresiva como siempre, parec&iacute;a que acababa de venir de trabajar en un d&iacute;a muy aburrido, pero no era as&iacute;, acababa de mearle en la cara, toda la cama estaba llena de meados, y por si fuera poco, mientras examinaba sus genitales me tir&eacute; un pedo horrible, muy sonoro, aunque poco oloroso, cosa que me fastidi&oacute; un poco.<\/p>\n<p>Sus genitales&#8230;, bueno que decir de sus genitales que no haya dicho ya, era la primera vez que los ve&iacute;a, y la verdad no me sorprendi&oacute; lo que vi, no me esperaba en lo absoluto que un hombre como &eacute;l tuviera entre las piernas una buena polla gorda y dura para ofrecerme, se me ocurri&oacute; en ese momento la comparaci&oacute;n que antes dije del reci&eacute;n nacido. Era una pollita realmente peque&ntilde;a, m&aacute;s bien se trataba de un pellejo de piel. Agarr&eacute; esa piel usando mis dedos como si fueran unas pinzas, ten&iacute;a las u&ntilde;as largas y cuidadas como las debe tener una mujer, de modo que le hice un poco de da&ntilde;o, cosa que supe por el ruido que hizo a modo de queja. Tir&eacute; de la piel, que se estir&oacute; hasta los 7 cm como mucho, y le pregunt&eacute; con una risotada: &ldquo;&iquest;qu&eacute; es esto?&rdquo;. &ldquo;No s&eacute;&rdquo;, me dijo.<\/p>\n<p>Su cara de pringado y la situaci&oacute;n me generaron una mezcla entre excitaci&oacute;n y ganas de maltratarlo, as&iacute; que, con la palma extendida, le golpee las pelotas, que s&iacute; ten&iacute;a de un tama&ntilde;o normal. Cruz&oacute; las piernas en un acto reflejo, pero no pudo cerrarse bien porque no se lo permit&iacute;, quer&iacute;a seguir golpe&aacute;ndole. Le mantuve las piernas abiertas a la fuerza, cosa que no me cost&oacute; mucho, no s&eacute; si porque en verdad quer&iacute;a que lo golpeara o si porque el muy nenazas ten&iacute;a menos fuerza que yo, cosa que no ser&iacute;a de extra&ntilde;ar teniendo en cuenta que la testosterona es la hormona de la fuerza, y este hombre, desde luego, no ten&iacute;a mucha. &ldquo;Agh!&rdquo;, gru&ntilde;&iacute; de rabia al imaginarme al chico que se hab&iacute;an follado mis amigas y que ten&iacute;a una polla funcional&#8230;, que co&ntilde;o, mucho m&aacute;s que funcional, ten&iacute;a un brazo por polla, con erecciones estupendas. &iexcl;Este desgraciado que me acompa&ntilde;aba no se pod&iacute;a decir que tuviera polla!<\/p>\n<p>Le golpee m&aacute;s fuerte y con rabia. Me puse de pie en la cama y le plant&eacute; el pie en los huevos, lo mov&iacute; como aplastando una cucaracha, mientras le dec&iacute;a: &ldquo;no tienes polla, me quiero follar a un hombre con polla&rdquo;. El hac&iacute;a como que lloraba pero en realidad no lloraba, era una especie de gimoteo, como sigui&eacute;ndome la corriente. Me sent&eacute; en su barriga y se la golpe&eacute; con la palma abierta como si fuera un caballo, a la vez que me mov&iacute;a como si cabalgara, pero lo hac&iacute;a de forma muy exagera, como si estuviera encima de un caballo agresivo en pleno galope. Me intent&oacute; agarrar los pechos, que se mov&iacute;an como locos en todas las direcciones, pero se lo imped&iacute; golpe&aacute;ndole las manos con agresividad, a lo que a&ntilde;ad&iacute;, mientras me tapaba los pechos y con cara de odio y desprecio (aunque en el fondo me lo estaba pasando bien): &ldquo;esto se lo reservo para un hombre de verdad&rdquo;.<\/p>\n<p>No se corri&oacute;, por supuesto que no, a pesar de que le hice una paja usando los dedos como a modo pinzas, que se quedaron grandes para semejante gusano, deb&iacute; usar unos palillos chinos. Yo tampoco me corr&iacute;, ni tuve un orgasmo, aunque s&iacute; que tuve momentos de &eacute;xtasis y de locura que me hicieron sentir viva.<\/p>\n<p>Termin&eacute; con la velada dici&eacute;ndole: &ldquo;no voy a seguir paje&aacute;ndote hasta ma&ntilde;ana, eres pat&eacute;tico, no tienes testosterona, apenas la mantienes tiesa&rdquo;. Le escup&iacute; en el pene, esta vez s&iacute; que sali&oacute; mucha saliva, y a&ntilde;ad&iacute;: &ldquo;hoy dormiremos entre meados, no te vas a ba&ntilde;ar, y yo tampoco lo har&eacute;. Ma&ntilde;ana, por suerte, no trabajamos, as&iacute; que seguiremos sucios todo el d&iacute;a, quiero olerte a cinco metros. Quiz&aacute;s retomemos esta paja para que te corras, aunque dudo que sientas nada&rdquo;.<\/p>\n<p>Esa noche dormimos juntos en la cama llena de meados, saliva y sudor, &eacute;l tumbado boca arriba y yo encima de &eacute;l estirada sobre su barriga. Me di cuenta de que tuvo una erecci&oacute;n cuando est&aacute;bamos en esa postura, pero la ignor&eacute; en vistas a que parec&iacute;a m&aacute;s el cl&iacute;toris de una culturista que un pene.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Mi marido es una basurilla pat&eacute;tica con un pene rid&iacute;culamente peque&ntilde;o. 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