{"id":29269,"date":"2021-05-07T06:56:56","date_gmt":"2021-05-07T06:56:56","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-05-07T06:56:56","modified_gmt":"2021-05-07T06:56:56","slug":"me-tire-a-amiga-del-trabajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/me-tire-a-amiga-del-trabajo\/","title":{"rendered":"Me tir\u00e9 a amiga del trabajo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29269\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Este relato toma lugar en el distrito de los olivos, Lima, Per&uacute;.&nbsp;<\/p>\n<p>El primer d&iacute;a de trabajo yo, Luis de 18 a&ntilde;os conoc&iacute; a Fernanda, de 19. Una joven que aparentaba de m&aacute;s edad por su aspecto f&iacute;sico. Cabello largo y casta&ntilde;o, 169 cm, un delicioso cuerpo contorneado que escond&iacute;a unos grandes senos debajo del uniforme. Al momento de present&aacute;rmela not&eacute; cierta mirada c&oacute;mplice que me evalu&oacute; por unos segundos dem&aacute;s que me dej&oacute; pensando, en mi inexperiencia, que algo raro hab&iacute;a pasado all&iacute;.<\/p>\n<p>Los d&iacute;as transcurrieron con normalidad cuando un d&iacute;a el jefe no fue a la tienda y los empleados nos dimos un relajo tomando las cervezas del local. Entre copa y copa no pude dejar de notar como Fernanda no dejaba de mirarme, as&iacute; que sent&iacute; esa electricidad en el cuerpo que me impuls&oacute; a ponerme a su lado. Risas van y risas vienen, pasan los tragos&#8230; En un momento dado digo la siguiente frase:<\/p>\n<p>Yo: saben, hace mucho que no tengo pareja, hasta ya olvid&eacute; como besar, ja.<\/p>\n<p>A lo que Fernanda contesta:<\/p>\n<p>-no te preocupes que eso tiene soluci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ruborizado y entre los gritos de mis compa&ntilde;eros solo atin&eacute; a re&iacute;rme de los nervios mientras ella no dejaba de mirarme.<\/p>\n<p>Llega la hora de salida y siento que me llaman de la oficina: era Fernanda.<\/p>\n<p>F: bueno, ya que est&aacute;s aqu&iacute;, quiero ayudarte con ese problema que tienes.<\/p>\n<p>Yo: bueno, que puedes hacer por m&iacute;?<\/p>\n<p>F: puedo hacer esto.<\/p>\n<p>A lo que se me pone muy cerca y nos empezamos a besar apasionadamente, impulsado por las cervezas y el vino en nuestra sangre. Que fuego sent&iacute;a por dentro mientras acariciaba sus mejillas, cuello, para recorrer su cintura y cadera con mis manos, mientras sent&iacute;a como ella iba subiendo las suyas por mi pecho. Estaba a punto de agarrarle esos grandes senos con los que hab&iacute;a estado so&ntilde;ando desde hace d&iacute;as cuando escuchamos pasos cercanos y nos separamos.<\/p>\n<p>Luego de esto no pas&oacute; mucho m&aacute;s porque me cambiaron de tienda, pero semanas m&aacute;s tarde fui invitado a una fiesta de la empresa, donde volv&iacute; a encontrar a Fernanda.<\/p>\n<p>Luego de lo que hab&iacute;amos hechos hace pocas semanas, nos lanz&aacute;bamos miradas de lujuria de tanto en tanto. Una amiga nuestra se puso mal por los tragos y Fernanda se la estaba llevando en un taxi a su casa, a lo que, ni corto ni perezoso, me ofrec&iacute; a ayudar. Subimos al taxi Fernanda, la amiga borracha y yo, ambos sentados al lado de la amiga ebria.<\/p>\n<p>F: avisa en tu casa que hoy no vas a llegar, ya es tarde para que tomes un taxi solo.<\/p>\n<p>Yo: por m&iacute; no te preocupes, yo estar&eacute; bien si me dejas quedarme en tu casa, puedo dormir en el sof&aacute;?<\/p>\n<p>F: claro, veremos si puedes dormir esta noche.<\/p>\n<p>Estas palabras hicieron que el taxista me mirara con una sonrisa p&iacute;cara a trav&eacute;s de su espejo retrovisor.<\/p>\n<p>Llegando a la casa de Fernanda en Comas llevamos a la amiga borracha a que descanse en el sill&oacute;n, mientras Fernanda iba a su cuarto un momento. En este punto estaba nervioso por la posibilidad de quedarme a solas con Fernanda, a oscuras, en su sala. Vuelve Fer vestida con una pijama corta. Shorts cortos y una blusa pegada negra, sin brasier. Esto me provoc&oacute; una erecci&oacute;n al ver sus pezones marcados a&uacute;n en la oscuridad y ver como ese short no alcanzaba a ocultar todo su trasero y solo lo dejaba a 3\/4. Era obvio que algo iba a pasar esa noche.<\/p>\n<p>Acomodamos a la amiga en un sill&oacute;n, que ya dorm&iacute;a, y ambos nos sentamos juntos a su lado. Para romper el hielo hice un peque&ntilde;o sonido de dolor:<\/p>\n<p>F: estas bien? Te sucede algo?<\/p>\n<p>Yo: si, es que tengo un dolor aqu&iacute; en los hombros or cargar algunas cajas temprano en la tienda.<\/p>\n<p>F: recu&eacute;state en m&iacute;, te har&eacute; unos masajes.<\/p>\n<p>Me sent&iacute;a en la gloria al estar acostado y sentir sus senos duros encima de mi cabeza, mientras Fernanda me hac&iacute;a masajes en los hombros. Poco a poco fui poniendo mis manos en sus piernas desnudas e ir acarici&aacute;ndolas, primero empezando por las rodillas y subiendo por sus muslos. Fernanda por su parte hab&iacute;a dejado de masajearme los hombros y estaba tocando el pecho por debajo de la camisa. Era tanta la excitaci&oacute;n que empezamos a besarnos como la vez pasada. Cuando empec&eacute; a besar su cuello sent&iacute; como ella ara&ntilde;aba mi espalda, y no me import&oacute; sentir el dolor.<\/p>\n<p>Yo: vamos a tu cuarto, sigamos all&iacute;<\/p>\n<p>F: no podemos, comparto con mi hermana. S&iacute;gueme cuando te indique<\/p>\n<p>Fernanda se par&oacute; y se fue a otra habitaci&oacute;n, que result&oacute; ser la cochera. Desde all&iacute; me llam&oacute;.<\/p>\n<p>Tom&eacute; un segundo para respirar y procesar que luego de un tiempo por fin iba a cogerme a alguien y qui&eacute;n mejor que est&aacute; tetona que me tra&iacute;a loco desde. Hace dos meses.<\/p>\n<p>Al entrar a la cochera la vi apoyada sobre una pared, sonri&eacute;ndome e invit&aacute;ndome hac&iacute;a ella. Me acerqu&eacute; y salvajemente empec&eacute; a besarla y morderle los labios, el cuello. Fui metiendo mi mano debajo de su blusa y r&aacute;pidamente toque sus efectos pezones. Ella solt&oacute; un gemido y me apret&oacute; el pene cuando hice esto. Con las dos manos le hice masajes a sus tetas grandes mientras le besaba el cuello. Ella no paraba de sobarme el pene por encima del pantal&oacute;n. Baje a mordisquear y retorcer sus pezones. Ella no pod&iacute;a hacer m&aacute;s que reprimir gemidos para no despertar a sus padres y agitarse por lo que estaba haciendo. Le baj&eacute; el short y para mi sorpresa no ten&iacute;a calzones. Ten&iacute;a el monte sagrado depilado a cero.<\/p>\n<p>Estando loco y salvaje me agach&eacute; y la volte&eacute;. La abr&iacute; de piernas y hund&iacute; mi cara en su muy h&uacute;meda vagina. Empec&eacute; a meterle la lengua a su agujero mientras estimulaba su cl&iacute;toris con la mano derecha. Ten&iacute;a un olor rico, fresco, para nada a sudor u olores raros. Esto me hizo perder m&aacute;s la cabeza y empec&eacute; a lamerle el ano. Primero poco a poco, a los lados, y luego enterraba la lengua en su peque&ntilde;o agujero. A este punto ella no pod&iacute;a contenerse y lanzaba gemidos que pod&iacute;a despertar a la amiga borracha. Se dio cuenta y tom&oacute; mi mano y me llev&oacute; al peque&ntilde;o ba&ntilde;o que hab&iacute;a en la cochera.<\/p>\n<p>Dentro seguimos bes&aacute;ndonos mientras me introduc&iacute;a tres dedos. Ella no pod&iacute;a dejar de gemir y suplicarme que se la meta de una vez, a lo que finalmente acced&iacute;. Me sent&eacute; en el w&aacute;ter y ella se mont&oacute; encima. En esa posici&oacute;n empez&oacute; a moverse de arriba a abajo, de izquierda a derecha, en c&iacute;rculos, a saltar. Era una maldita experta en esta posici&oacute;n. Se sent&iacute;a muy rico ver c&oacute;mo bailaba mi pene en esa estrecha vagina. Poco a poco fue aumentando en ritmo entre ambos y sent&iacute; como me ven&iacute;a, a lo que ella empez&oacute; a moverse m&aacute;s r&aacute;pido y termin&eacute; vini&eacute;ndome dentro de ella. Fue tanta la arrechera que no usamos cond&oacute;n y en ese momento no importaba.<\/p>\n<p>Exhaustos por tirar nos sentados al lado de la amiga borracha, y sent&iacute;a un gran morbo por tener el pene al aire con Fernanda y esta amiga al lado. Luego de un rato el amigo empez&oacute; a resurgir y Fernanda lo not&oacute;. Esta vez no ped&iacute; permiso e hice que se agacharse un me cogiera el pene con la boca. La maldita era una experta en el arte del fellatio. No s&oacute;lo se la tragaba entera, sino que tambi&eacute;n me lam&iacute;a las bolas y con la mano libre estimulaba el perineo. No pod&iacute;a aguantar m&aacute;s y ped&iacute; que se sentar&aacute; otra vez encima m&iacute;o, pero est&aacute; vez lo hizo de espaldas. Por fin pude tener ese culo glorioso en mi pene erecto. Ver c&oacute;mo entraba y sal&iacute;a ese carnoso trasero hizo que pierda el control y me venga en 8 minutos&#8230;<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente me retir&eacute; de su casa, con la promesa de que nos volver&iacute;amos a encontrar para seguir con la faena. Y VAYA que lo volvimos a repetir&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Este relato toma lugar en el distrito de los olivos, Lima, Per&uacute;.&nbsp; El primer d&iacute;a de trabajo yo, Luis de 18 a&ntilde;os conoc&iacute; a Fernanda, de 19. Una joven que aparentaba de m&aacute;s edad por su aspecto f&iacute;sico. 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