{"id":29271,"date":"2021-05-07T07:30:33","date_gmt":"2021-05-07T07:30:33","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-05-07T07:30:33","modified_gmt":"2021-05-07T07:30:33","slug":"mi-lado-oscuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-lado-oscuro\/","title":{"rendered":"Mi lado oscuro"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29271\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Llevo varias noches sin poder dormir. Tu voz era mi canci&oacute;n de cuna, tu mirada mi raz&oacute;n de ser feliz, tus besos mi fortuna.<\/p>\n<p>Mis d&iacute;as son siempre los mismos, no hago m&aacute;s all&aacute; de mis labores cotidianas y no tengo m&aacute;s vida social.<\/p>\n<p>Se avecina la noche. Algo de precipitaci&oacute;n se escucha afuera y mi cuerpo pide que lo asee.<\/p>\n<p>El sonido de la lluvia se mezcla con el del agua que cae de mi regadera, m&uacute;sica que sensibiliza mis o&iacute;dos, mi piel al desnudo.<\/p>\n<p>Mi mente se pasea por los bellos jardines, donde un d&iacute;a te conoc&iacute;. Eras perfecto, no te faltaba nada.<\/p>\n<p>Disfrut&eacute; cada segundo del tiempo que fui conoci&eacute;ndote, cada d&iacute;a eras m&aacute;s perfecto para m&iacute;.<\/p>\n<p>Me hac&iacute;as vivir cosas inolvidables, que no encontraba en los chicos de mi edad, pero que un hombre de treinta y ocho me supo dar.<\/p>\n<p>En mis pensamientos aceler&eacute; hasta el d&iacute;a en que hiciste que perdiera el control de mi vida, que me perdiera por completo.<\/p>\n<p>Justo as&iacute;, mientras me ba&ntilde;aba, recuerdo muy bien que deslizaste la cortina y descubriste mi desnudez.<\/p>\n<p>No tra&iacute;as nada arriba, solo ten&iacute;as tu pantal&oacute;n a&uacute;n y mientras me contemplabas te lo fuiste quitando poco a poco.<\/p>\n<p>Algo sab&iacute;a yo sobre la seducci&oacute;n, aunque muy poco, pero no dud&eacute; en tomar mis senos y darme una vuelta para provocarte.<\/p>\n<p>El frenes&iacute; te llev&oacute; a acercarte a m&iacute; y tocar esas partes m&iacute;as que casi todo el tiempo cubre mi ropa, sin exceptuar ninguna.<\/p>\n<p>Y vuelvo a la ducha que me estoy dando, pero no son tus manos, sino las m&iacute;as las que recorren mis zonas ardientes.<\/p>\n<p>Hasta tengo la costumbre de darme una nalgada con la intensidad con que me lo hac&iacute;as, solo para pensar que te siento a ti.<\/p>\n<p>Quiero repetir paso a paso lo que me hac&iacute;as sentir, pero con solo tocar mi cl&iacute;toris ya quer&iacute;a y quiero ser penetrada y no era momento de eso a&uacute;n.<\/p>\n<p>Cerraste la llave del agua por m&iacute;, me llevaste a la sala, mojada, aunque sin preocuparme por el fr&iacute;o, pues tus besos y caricias me manten&iacute;an al rojo vivo.<\/p>\n<p>Y ah&iacute; voy cada d&iacute;a para repetir ese ritual, sin secarme, voy hacia la sala, me acuesto en el sof&aacute; y mis manos hacen lo que las tuyas hac&iacute;an con mis pechos.<\/p>\n<p>Instintivamente abro mis piernas como las alas de un ave al volar y me agarro los muslos, como si sobre ellos sintiera el peso de tu cuerpo.<\/p>\n<p>Me transporto de nuevo a esa tarde, donde, sin esperar m&aacute;s, desabroch&eacute; tu pantal&oacute;n y te desnud&eacute; por completo mientras a&uacute;n me com&iacute;as la boca.<\/p>\n<p>Mi siguiente acci&oacute;n es llevarme un dedo a la boca y chuparlo con desesperaci&oacute;n, recordando cuando te trepaste hasta mi cara y pusiste tu miembro frente a mi boca.<\/p>\n<p>Nunca imagin&eacute; en mi vida devorarme apasionadamente algo semejante a una v&iacute;bora y con consistencia de piedra.<\/p>\n<p>Recuerdo que la empujabas hasta tocar mi garganta, yo no resist&iacute;a el ahogo, pero era deliciosa en su totalidad. Tu rostro me dec&iacute;a que lo hac&iacute;a bien.<\/p>\n<p>Aunque, sin duda alguna, deseaba tener una cavidad bucal mucho m&aacute;s grande para albergarla completamente, ten&iacute;a otro lugar donde s&iacute; iba a caber toda.<\/p>\n<p>Me dejaste falta de respiraci&oacute;n y cuando a&uacute;n trataba de componerme, tus palabras me erizaron la piel y obedec&iacute; tu orden de ponerme a gatas.<\/p>\n<p>Aquella vez no me vi experta, pero he practicado tanto c&oacute;mo excitarte con sutiles movimientos en esa posici&oacute;n.<\/p>\n<p>Y hall&eacute; que es m&aacute;s rico cuando la espalda est&aacute; totalmente en pendiente, la cabeza en la superficie y las caderas bien alzadas.<\/p>\n<p>Estuve practicando, sin ti, pero no es lo mismo dos o tres dedos m&iacute;os a la bestia con que me dominabas.<\/p>\n<p>Por eso decid&iacute; adquirir una imitaci&oacute;n barata, pero creo que me exced&iacute; al pedirla de diez pulgadas.<\/p>\n<p>Y es que me acostumbraste a la tuya, tanto que no he sentido lo mismo con otros. Comprob&eacute; el dicho que cuando se prueba una grande ya no se antoja una peque&ntilde;a.<\/p>\n<p>Volviendo a la imaginaci&oacute;n, recuerdo c&oacute;mo tu locomotora se abr&iacute;a espacio en mi interior, desplazando todo, topando con pared y repitiendo el proceso a mil por hora.<\/p>\n<p>Usaste mis nalgas como tambor y mi cabello como soga, creando un ritmo placentero al son de mis gritos.<\/p>\n<p>Admiraba c&oacute;mo cambiabas la forma en que te apoyabas en el sof&aacute;, a una sola rodilla o con las dos, en cuclillas, pero en cada una recibiendo toda tu potencia.<\/p>\n<p>Amaba que me dejabas enganchada por unos instantes, sent&iacute;a la pieza que me hac&iacute;a falta, que me hac&iacute;a sentir completa. Me sent&iacute;a tuya, sent&iacute;a que eras m&iacute;o.<\/p>\n<p>Me levanto y marcho contenta hacia la habitaci&oacute;n, sujetando mi juguete de la punta, como aquella vez te la sostuve caminando hacia mi cama.<\/p>\n<p>Me aviento hacia la cama y dejo abiertas mis piernas, teniendo listo ya mi vibrador para hacerlo pasar por mi cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>En alusi&oacute;n a cuando me abriste las piernas y colocaste tu lengua ah&iacute;, haci&eacute;ndome retorcer y gritar de placer.<\/p>\n<p>Y no retiro mi accesorio hasta experimentar ese r&iacute;o fluyendo en mi interior, como t&uacute; me lo hiciste sentir.<\/p>\n<p>De nuevo repito la penetraci&oacute;n, abierta de piernas e imaginando tus sabrosas embestidas con toda la carrocer&iacute;a.<\/p>\n<p>Desatando mi lado oculto, aquel que no conoce nadie m&aacute;s que t&uacute;, en el que te pido que me des m&aacute;s duro, m&aacute;s r&aacute;pido, m&aacute;s intenso.<\/p>\n<p>Aquel lado oscuro m&iacute;o en el que halago tu enorme, colosal, gruesa, fuerte y dura verga y en el que admito que soy adicta a ella.<\/p>\n<p>Aquel lado oscuro m&iacute;o en el que cumplo tus fantas&iacute;as auditivas y te declaro mi papi, mi hombre, mi fiera y yo me declaro tu mujer, tu sumisa, tu puta, lo que sea, pero tuya.<\/p>\n<p>Aquel lado oscuro m&iacute;o que busca intensamente tu orgasmo aunque en momentos te detengas para no correrte r&aacute;pido.<\/p>\n<p>Aquel lado oscuro m&iacute;o que sabe c&oacute;mo consentirte y vuelvo a colocarme en cuatro para que me cojas dur&iacute;simo mientras te excitas viendo mi silueta.<\/p>\n<p>Aquel lado oscuro m&iacute;o que te permite que me la metas por el culo y as&iacute; te pida a gritos que me rompas el orto.<\/p>\n<p>Aquel lado oscuro m&iacute;o que te pide que si te vas a venir me dejes tragarme toda tu leche y darle una mamada final a tu verga.<\/p>\n<p>Y aquel lado oscuro m&iacute;o continuaba operando durante la tierna noche que me brindabas. Pero llegado el amanecer, recordabas que ten&iacute;as esposa y lamentabas lo sucedido.<\/p>\n<p>&quot;Ll&eacute;vame a vivir con ustedes&quot;, suger&iacute;a cada vez que me visitabas y hasta hoy no se cumple mi deseo, porque ni siquiera lo intentas hablar con ella.<\/p>\n<p>&quot;No te preocupes por ella, tengamos algo a escondidas&quot;, insist&iacute;a de &uacute;ltimas, pero el ser yo diecisiete a&ntilde;os menor que t&uacute; te hace pensar en tu reputaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Aquel lado oscuro m&iacute;o se disipa al llegar a ese punto y solo deseo aunque sea que le pongas el cuerno conmigo otra vez.<\/p>\n<p>Y es que solo t&uacute; desatas ese lado oscuro m&iacute;o, en el que soy una amante del sexo, una enferma mental y una adicta a tu cuerpo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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