{"id":29299,"date":"2021-05-09T22:00:00","date_gmt":"2021-05-09T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-05-09T22:00:00","modified_gmt":"2021-05-09T22:00:00","slug":"2-el-herrero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/2-el-herrero\/","title":{"rendered":"2. El Herrero"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29299\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>A mis 18 a&ntilde;os era un chico feliz.<\/p>\n<p>De pronto, con la edad me lleg&oacute; un intenso deseo por la intimidad y el erotismo.<\/p>\n<p>Para poder satisfacer mis deseos, estaba Vicente.<\/p>\n<p>Vicente ha sido el mejor amigo que uno puede tener, nos conocemos desde peque&ntilde;os, fuimos juntos desde siempre a la escuela, mi mejor amigo, mi mejor confidente, mi primer compa&ntilde;ero en el sexo.<\/p>\n<p>Pero con Vicente hab&iacute;a un problema&hellip; su pasi&oacute;n por el futbol, era infinitamente mayor que la que sent&iacute;a por m&iacute;.<\/p>\n<p>Entrenaba por las tardes, de lunes a viernes y jugaba los fines de semana, as&iacute; que los d&iacute;as que pod&iacute;amos reunirnos y satisfacerme eran muy pocos y mi deseo intenso.<\/p>\n<p>Y entonces conoc&iacute; al Herrero.<\/p>\n<p>Apenas hac&iacute;a algunos meses hab&iacute;amos comenzado el &uacute;ltimo semestre de preparatoria.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a, ante la puerta del sal&oacute;n se present&oacute; El Herrero, quien hosco solo atin&oacute; a decir<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Puedo pasar?<\/p>\n<p>La Maestra Eugenia, quien estaba al frente, le salud&oacute; y lo invit&oacute; a incorporarse.<\/p>\n<p>Su figura, me impresion&oacute;.<\/p>\n<p>Era por lo menos 2 a&ntilde;os mayor que todos.<\/p>\n<p>Alto.<\/p>\n<p>Muy fornido.<\/p>\n<p>Adusto, serio, hosco.<\/p>\n<p>La Maestra le pidi&oacute;, por cortes&iacute;a que se presentara.<\/p>\n<p>Balbuce&oacute; un nombre&hellip; Florentino&hellip;.Y a continuaci&oacute;n dijo<\/p>\n<p>&#8211; A mi me gusta que me digan Herrero, porque trabajo en un taller con mi pap&aacute;, en una herrer&iacute;a.<\/p>\n<p>Con el tiempo supimos, que, a El Herrero, no le gustaba que lo nombraran Florentino, de hecho hab&iacute;a golpeado a un Maestro en otra Prepa, porque aprovechaba cada momento para nombrarlo &ldquo;Flor&rdquo;, hasta que no aguant&oacute; y lo enfrent&oacute;, desde luego, el Profe, se llev&oacute; una friega&hellip;<\/p>\n<p>F&iacute;sicamente impon&iacute;a, muy robusto, un excelente cuerpo, el primer d&iacute;a, llevaba ropa ajustada, unos pantalones de mezclilla, muy pegados, que s&oacute;lo serv&iacute;an para exhibir un par de piernas muy fuertes y un paquete muy, muy, muy prominente y una playera ajustada, que denotaba un pecho robusto, unos pezones muy marcados y unos b&iacute;ceps que apenas pod&iacute;an contenerse en las mangas, no quedaba duda, era un Herrero.<\/p>\n<p>En el sal&oacute;n, detr&aacute;s de mi quedaba una butaca vac&iacute;a, as&iacute; que la Maestra, le pidi&oacute; la ocupara.<\/p>\n<p>Mientras se dirig&iacute;a a su lugar, no pude apartar la vista de su bulto&hellip; Se mov&iacute;a&hellip; yo creo que ah&iacute; se percat&oacute; El Herrero, de la impresi&oacute;n que me caus&oacute;.<\/p>\n<p>Cuando se sent&oacute; le ofrec&iacute; mi mano y lo salud&eacute;, me present&eacute;<\/p>\n<p>-Hola Herrero, mi nombre es Jorge, y soy el concejal del Grupo, bienvenido.<\/p>\n<p>-Hola, me contest&oacute; adusto.<\/p>\n<p>Lo que no me esperaba, era el fuerte apret&oacute;n, muy fuerte, Herrero, se dio cuenta y me solt&oacute;, disculp&aacute;ndose.<\/p>\n<p>Pronto El Herrero se adapt&oacute; a la din&aacute;mica del grupo, hasta se hizo amigo de Vicente.<\/p>\n<p>Conmigo, estableci&oacute; una relaci&oacute;n muy cercana, me preguntaba constantemente acerca de las tareas y buscaba siempre que form&aacute;ramos equipo, todo bajo la atenta mirada de Vicente&hellip; poco a poco, empec&eacute; a notar un inter&eacute;s muy fuerte de El Herrero, hacia mi persona, buscaba el contacto, tocarme, acercarse, en ocasiones pon&iacute;a sus manos sobre el respaldo de mi butaca y pod&iacute;a sentir sus fuertes dedos presionando sobre mi espalda, yo me recargaba, la sensaci&oacute;n era genial.<\/p>\n<p>Las filas eran estrechas, as&iacute; que cuando se levantaba y acud&iacute;a con los maestros o fuera del sal&oacute;n, era inevitable rozarnos, as&iacute; que de pronto se volvi&oacute; costumbre, que, al pasar, como por casualidad, sintiera su verga, fuerte, firme, dura, tensa, rozar mi hombro, mi espalda&hellip;<\/p>\n<p>La otra costumbre que surgi&oacute; entre ambos era que busc&aacute;bamos la compa&ntilde;&iacute;a mutua en los recesos o descansos&hellip; Vicente, necio, inmediato se iba a las canchas deportivas o a galanear a las chicas y se olvidaba de m&iacute;&hellip; entonces Herrero me acompa&ntilde;aba, las m&aacute;s de las veces.<\/p>\n<p>Me gusta leer, as&iacute; que aprovecho cualquier momento para disfrutar&hellip; en una ocasi&oacute;n le&iacute;a una aventura del Agente Pendergast, sentado en el piso recargado en una pared, en un &aacute;rea apartada de la Prepa, cuando llega Herrero y me dice &iquest;qu&eacute; lees?&#8230; y luego<\/p>\n<p>-Hazme un campito<\/p>\n<p>Al principio no entend&iacute;, pero cuando vi que se delineaba a la perfecci&oacute;n su hermosa verga en el pants que ese d&iacute;a vest&iacute;a, me recorr&iacute; hac&iacute;a adelante, &eacute;l se sent&oacute; detr&aacute;s de m&iacute; y me recargu&eacute; sobre su pecho.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a leerle en voz alta, y sent&iacute; dos cosas&hellip; Su respiraci&oacute;n agitada en mi o&iacute;do.<\/p>\n<p>Y un tremendo pedazo de verga punteando la parte inferior de mi espalda.<\/p>\n<p>Disfrut&eacute;.<\/p>\n<p>Cuando deb&iacute;amos regresar a clases, el s&oacute;lo me dijo&hellip; Vete adelante, yo te alcanzo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s, me coment&oacute;, que ese d&iacute;a hab&iacute;a tenido que ir corriendo al sanitario m&aacute;s cercano, donde se dio una de las m&aacute;s memorables chaquetas en su vida, en mi honor, s&oacute;lo as&iacute; pudo tranquilizarse.<\/p>\n<p>En una ocasi&oacute;n y ante los ex&aacute;menes de fin de semestre, donde el Maestro de Matem&aacute;ticas, preve&iacute;a que El Herrero no iba a salir muy bien, me pidi&oacute; le diera unas tutor&iacute;as personales.<\/p>\n<p>-Te espero en mi casa a las 4<\/p>\n<p>Fue puntual.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; vestido con un short azul que le llegaba hasta la rodilla, una camiseta sin mangas y sus tenis deportivos predilectos.<\/p>\n<p>Yo lo recib&iacute; muy parecido, pero descalzo&hellip; como detalle, se quit&oacute; sus tenis y calcetas, los dej&oacute; en la puerta y me acompa&ntilde;&oacute; al interior de mi casa.<\/p>\n<p>Como todos los d&iacute;as y hasta despu&eacute;s de las nueve de la noche, estaba solo en casa&hellip; ya les contar&eacute;.<\/p>\n<p>Mi padre me hab&iacute;a pedido que ordenara su librero y acomodara y limpiara sus libros&hellip; en eso estaba cuando lleg&oacute; El Herrero, qui&eacute;n puso manos a la obra y me ayud&oacute;.<\/p>\n<p>Para ello se quit&oacute; su playera.<\/p>\n<p>Qued&eacute; impresionado.<\/p>\n<p>Pezones incre&iacute;bles.<\/p>\n<p>Pectorales firmes, con una hermosa mata de pelos.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a a&uacute;n un lavadero, pero se vislumbraba.<\/p>\n<p>Una hermosa mata de bellos que empezaba en el ombligo y se perd&iacute;a en el el&aacute;stico de su short.<\/p>\n<p>Y una erecci&oacute;n monumental.<\/p>\n<p>Me turb&oacute; debo confesarlo.<\/p>\n<p>&hellip; Cuando mov&iacute; algunos libros que se encontraban en la parte superior, El Herrero se puso detr&aacute;s de mi para ayudarme, se recarg&oacute; y pude sentirlo a plenitud&#8230; El jadeaba, yo suspiraba.<\/p>\n<p>Lo invit&eacute; a tomar un refresco.<\/p>\n<p>En la cocina, despu&eacute;s de servirle, me sent&eacute; en un banco y qued&eacute; justo frente a su entrepierna.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a apartar mi vista de su erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>As&iacute; que hice lo que cualquier chico gay de mi edad, hubiera hecho.<\/p>\n<p>Le comenc&eacute; a acariciar su verga, sobre la tela de su short, se sent&iacute;a enorme, dura, palpitaba&hellip; Herrero jadeaba.<\/p>\n<p>Entonces tom&eacute; el el&aacute;stico del short y comenc&eacute; a deslizarlo hacia abajo.<\/p>\n<p>Me detuve.<\/p>\n<p>&#8211; Vamos a mi cuarto<\/p>\n<p>Subimos las escaleras, entramos a mi cuarto, nos acostamos en la cama y comenz&oacute; a acariciarme.<\/p>\n<p>No ten&iacute;a la menor idea de c&oacute;mo hacerlo.<\/p>\n<p>Me apretaba, as&iacute; que lo tom&eacute; de sus manos, le abr&iacute; los dedos, coloqu&eacute; sus manos sobre mis pezones y empez&oacute; a acariciarlos de manera circular, suavecito&hellip; Ah&iacute; aprendi&oacute; su primera lecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Le ped&iacute; nos pusi&eacute;ramos de pie. Quedamos frente a frente, me hinqu&eacute;, tom&eacute; el el&aacute;stico del short y lo comenc&eacute; a bajar poco a poco.<\/p>\n<p>Sus trusas eran negras, ajustadas y s&iacute;&hellip; ah&iacute; destacaba una gran&hellip; gran&hellip; gran verga.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a bajar su trusa&hellip; El olor me embriag&oacute;.<\/p>\n<p>Y la vi&hellip;<\/p>\n<p>No pude sino admirarla&hellip; sus huevos colgaban, firmes, oscuros, grandes.<\/p>\n<p>Los acarici&eacute;, se estremeci&oacute;.<\/p>\n<p>Entonces dirig&iacute; mi boca a su verga y poco a poco me introduje el glande.<\/p>\n<p>Lo comenc&eacute; a chupar, &eacute;l puso sus manos en mi cabeza y yo le agarr&eacute; por las nalgas.<\/p>\n<p>Y entonces, se puso tenso, grit&oacute; y comenz&oacute; a arrojar enormes chorros de semen en mi boca.<\/p>\n<p>Todo sucedi&oacute; en segundos, apenas empezaba a chupar.<\/p>\n<p>Entonces, apret&eacute; mis labios y trat&eacute; de chupar y tomar todo.<\/p>\n<p>&Eacute;l se estremec&iacute;a, yo tomaba y tomaba.<\/p>\n<p>Cuando dej&oacute; de estremecerse, me puse de pie.<\/p>\n<p>Me abraz&oacute; muy tierno y nos acostamos en la cama.<\/p>\n<p>-Fue ching&oacute;n, me dijo<\/p>\n<p>Su verga segu&iacute;a dura, segu&iacute; acarici&aacute;ndola, me hizo una pregunta cl&aacute;sica.<\/p>\n<p>-&iquest;Te dejas?<\/p>\n<p>-Claro<\/p>\n<p>Se puso de pie y me pidi&oacute; me acomodara de &ldquo;perrito&rdquo;.<\/p>\n<p>Se puso detr&aacute;s de m&iacute;, cubri&oacute; de saliva mi ano y empuj&oacute;.<\/p>\n<p>Fue brutal.<\/p>\n<p>No pude evitar gritar y se detuvo y entonces dijo, la segunda pregunta cl&aacute;sica.<\/p>\n<p>-&iquest;Te doli&oacute;?<\/p>\n<p>Claro, que me hab&iacute;a dolido, pero estaba decidido a todo, al placer.<\/p>\n<p>Busqu&eacute; mi crema, con cuidado le embarr&eacute; toda la verga y le dije como cubrir mi culo&hellip;<\/p>\n<p>-Cuando termines, pones tu punta y comienzas poco a poco a met&eacute;rmela&hellip; poco a poco.<\/p>\n<p>De manera torpe embarr&oacute; mi ano, lo acarici&oacute; y despu&eacute;s sent&iacute; la punta.<\/p>\n<p>Fue la cosa m&aacute;s excitante.<\/p>\n<p>Entr&oacute;&hellip; Sent&iacute; como ese pedazo de carne me invad&iacute;a&hellip; Poco a poco comenz&oacute; a deslizarse dentro&hellip;<\/p>\n<p>Cuando no pudo meter m&aacute;s, comenz&oacute; a meter y sacar, primero poco a poco.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s me confes&oacute; que era su primera vez, desde luego, no fue mi primera.<\/p>\n<p>Bueno, s&iacute;, mi primera con Herrero.<\/p>\n<p>Mete&hellip; saca&hellip; mete&hellip;. Saca&hellip;<\/p>\n<p>Estuvo cabalgando un tiempo que me pareci&oacute; largo, Herrero jadeaba como loco, yo trataba de aguantarlo.<\/p>\n<p>De pronto, se puso tenso.<\/p>\n<p>Me la meti&oacute; toda.<\/p>\n<p>Y comenz&oacute; a chorrear.<\/p>\n<p>La ten&iacute;a hasta el fondo, me agarraba de la cintura muy fuerte.<\/p>\n<p>Yo estaba en &eacute;xtasis.<\/p>\n<p>Cuando se sali&oacute;, not&eacute; que mi culo espumeaba.<\/p>\n<p>Nos recostamos, agotados.<\/p>\n<p>Frente a frente.<\/p>\n<p>Intent&oacute; besarme&hellip; no sab&iacute;a como.<\/p>\n<p>Me re&iacute;.<\/p>\n<p>La tarde empezaba.<\/p>\n<p>Se lo chupe una vez m&aacute;s y me cogi&oacute; otra vez m&aacute;s.<\/p>\n<p>Fenomenal, qued&eacute; satisfecho.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente.<\/p>\n<p>-Oye, &iquest;qu&eacute; hay entre El Herrero y t&uacute;?, me pregunt&oacute; Vicente<\/p>\n<p>-Cogimos<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 A mis 18 a&ntilde;os era un chico feliz. De pronto, con la edad me lleg&oacute; un intenso deseo por la intimidad y el erotismo. Para poder satisfacer mis deseos, estaba Vicente. Vicente ha sido el mejor amigo que uno puede tener, nos conocemos desde peque&ntilde;os, fuimos juntos desde siempre a la escuela, mi mejor [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17973,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-29299","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17973"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29299"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29299\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29299"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29299"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}