{"id":29333,"date":"2021-05-11T01:52:57","date_gmt":"2021-05-11T01:52:57","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-05-11T01:52:57","modified_gmt":"2021-05-11T01:52:57","slug":"el-ayudante-cap-9-irene-a-espaldas-de-su-novio-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-ayudante-cap-9-irene-a-espaldas-de-su-novio-i\/","title":{"rendered":"El ayudante (Cap. 9): Irene a espaldas de su novio (I)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29333\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Termin&oacute; de arreglarse usando el espejo de cuerpo entero que ten&iacute;a en su cuarto. El vestido negro de lycra, ce&ntilde;ido a su delgada y esbelta figura, constaba de unas mangas largas que llegaban a cubrir sus manos y que dejaba sus hombros al descubierto. El ajustado y corto vestido terminaba apenas un par de cent&iacute;metros por debajo de su firme retaguardia, dejando completamente a la vista sus definidos muslos y apetitosas piernas. El color negro de la tela ondulada en peque&ntilde;os pliegues contrastaba perfectamente con su piel blanca y saludable. Su largo cabello, negro y lacio como la seda, que cubr&iacute;a hasta la parte alta de su cintura, ca&iacute;a libre por su espalda.<\/p>\n<p>Termin&oacute; de retocar la fina capa de maquillaje de su rostro, con sus labios resaltados por un natural y suave rojo, y sonri&oacute;, mientras los dedos de sus pies descalzos se mov&iacute;an sobre la alfombra de su cuarto.<\/p>\n<p>Irene estaba lista.<\/p>\n<p>Su coraz&oacute;n lat&iacute;a un tanto m&aacute;s acelerado de lo normal. Estaba ansiosa. Ya era hora de que su novio llegara. Dej&oacute; escapar un suave suspiro antes de caminar, a&uacute;n descalza, hacia la puerta de su habitaci&oacute;n. La abri&oacute; despacio, asom&aacute;ndose por la abertura, cercior&aacute;ndose de que no hubiera nadie antes de salir.<\/p>\n<p>Y al hacerlo se vio obligada a arrugar el ce&ntilde;o. Hac&iacute;a m&aacute;s de treinta minutos que hab&iacute;a dejado de escuchar los gritos, gemidos y murmullos de esos dos. Pero el desastre que hab&iacute;an dejado a su paso a&uacute;n estaba m&aacute;s que presente en la sala; Objetos y prendas de vestir desparramados por el suelo, la mesa y sillas movidas fuera de su lugar, adem&aacute;s de un rastro de manchas y fluidos cuyos or&iacute;genes no quer&iacute;a determinar.<\/p>\n<p>Pero lo que m&aacute;s atacaba sus sentidos, haciendo que arrugara el puente de su fina nariz, fue el punzante olor a sexo que abrumaba toda la sala. Aquella asfixiante mezcla de olores que ahora ten&iacute;a que respirar haciendo que sus piernas temblaran levemente. Alz&oacute; una mano cubierta por la manga de su vestido para llevarla a tapar su nariz, aspirando del dulce y fino perfume que se hab&iacute;a colocado para intentar atacar el pesado ambiente a sexo que intoxicaba el ambiente y empezaba a afectarla a ella. Su afilada mirada ubic&oacute; de inmediato una de las ventanas a la cual se dirigi&oacute; a paso apresurado para abrirla de par en par y as&iacute; ventilar la amplia sala. Aprovech&oacute; para tomar una bocanada de aire fresco, calmando un poco el calor que hab&iacute;a llegado a ruborizar su rostro. El aire un tanto fresco de la tarde golpe&oacute; rostro para terminar de despertarla y devolverla a sus sentidos.<\/p>\n<p>S&iacute;, no ten&iacute;a tiempo que perder.<\/p>\n<p>Ahora un tanto m&aacute;s apresurada, comenz&oacute; a limpiar como pudo los rastros de la guerra que hab&iacute;an librado Yeri y el Ayudante con sus cuerpos. Orden&oacute; la mesa y sillas, lanz&oacute; las prendas h&uacute;medas tiradas por el suelo al lavadero y limpi&oacute; las manchas de fluidos con determinaci&oacute;n, especialmente aquellas sobre la mesa, &iquest;Cu&aacute;nto tiempo hab&iacute;an estado en el acto? &iquest;Horas? Neg&oacute; con la cabeza, la mueca de molestia en su hermoso rostro agrav&aacute;ndose un poco m&aacute;s.<\/p>\n<p>Cuando finalmente estuvo satisfecha con su limpieza, se permiti&oacute; suspirar suavemente, ignorando la ligera capa de sudor que se hab&iacute;a formado en su rostro y axilas por la acelerada carrera contra el tiempo. Y qu&eacute; exactitud la suya, pues fue justo entonces cuando el timbre de la residencia son&oacute;.<\/p>\n<p>Abri&oacute; la puerta de la entrada y recibi&oacute; a su novio con una de sus angelicales sonrisas, ense&ntilde;ando sus dientes, disfrutando de la sorpresa en su rostro y las miradas que le dedicaba, antes de tomarlo en un c&aacute;lido abrazo. Se felicit&oacute; as&iacute; misma, pues evidentemente hab&iacute;a logrado impactarlo con su imagen.<\/p>\n<p>&ldquo;Me alegra tanto verte.&rdquo; No pod&iacute;a evitar ampliar la sonrisa mientras lo tomaba de la mano para invitarlo a pasar, llev&aacute;ndolo a la sala. El joven era unos cent&iacute;metros m&aacute;s alto que ella, e iba vestido como lo har&iacute;a alguien que asist&iacute;a a una salida, casual pero con estilo. Asinti&oacute; ligeramente aprobando su imagen, alegr&aacute;ndose internamente al saber que no era la &uacute;nica que hab&iacute;a puesto empe&ntilde;o para su encuentro.<\/p>\n<p>Lo dej&oacute; sentado en el sof&aacute; de la sala, mostr&aacute;ndose con finos pero intencionados movimientos en ese ajustado vestido negro mientras le invitaba algo de tomar, sonriendo orgullosa cuando sinti&oacute; la mirada del chico delinear su tallada retaguardia y luego bajar por la piel de sus piernas desnudas. Se dirigi&oacute; a la barra de la sala donde ten&iacute;an sus tragos, que quedaba a la espalda del sill&oacute;n. Y aunque tomar soju le trajo recuerdos de la noche anterior y de lo que hab&iacute;a hecho para poder conseguir esa cita con su novio, se permiti&oacute; disfrutar del momento. Brindaron, y entre charla y charla la botella de Chamisul qued&oacute; a menos de la mitad. Claro, era una bebida dulce y suave al gusto, f&aacute;cil de digerir. Pero la madura Idol hab&iacute;a aprendido a controlarse, y en este caso era su novio quien hab&iacute;a consumido m&aacute;s de la cuenta, actuando un tanto m&aacute;s risue&ntilde;o y desconcentrado.<\/p>\n<p>Todo marchaba a la perfecci&oacute;n. Pero jam&aacute;s debi&oacute; confiarse. Pues, mientras re&iacute;a suave por un chiste mal contado del contrario, sus o&iacute;dos captaron otro sonido. Dirigi&oacute; una discreta mirada a la alcoba de Yeri, y fue entonces que el mundo se le vino encima.<\/p>\n<p>Todo pas&oacute; en una secuencia como a c&aacute;mara lenta para ella. La puerta se abri&oacute; y la imponente figura de su Ayudante surgi&oacute; de la habitaci&oacute;n de su compa&ntilde;era de grupo y gran amiga. De fondo qued&oacute; la voz de su novio, como un eco lejano, pues la presencia de aquel enorme hombre exig&iacute;a toda su atenci&oacute;n en ese momento. Vest&iacute;a la misma ropa de cuando hab&iacute;an entrenado hoy a la ma&ntilde;ana, con esa camiseta negra tallada a su cuerpo y el pantal&oacute;n corto igualmente algo ajustado. Curiosamente, al igual que ella, &eacute;l tambi&eacute;n iba descalzo.<\/p>\n<p>Su novio ni siquiera pareci&oacute; percatarse del nuevo individuo que caminaba hacia ellos, tal vez por el alcohol, pero la Idol de 28 a&ntilde;os hasta hab&iacute;a girado su cabeza por completo para poder verlo, con mirada entre nerviosa y amenazante, &iquest;Qu&eacute; diablos quer&iacute;a &eacute;l all&iacute;?<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;A-Ayudante!&rdquo; Interrumpi&oacute; lo que sea que estuviera diciendo su novio mientras se levantaba del sof&aacute; casi de un salto, una sonrisa nerviosa y nada convincente dibuj&aacute;ndose en su hermoso rostro. &ldquo;Cre&iacute; que, que hab&iacute;as salido.&rdquo; Su mirada se movi&oacute; del enorme hombre a su novio y viceversa un par de veces. &ldquo;Hm, &iquest;Se conocen? Ayudante, &eacute;l es-&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;S&eacute; quien es, Irene.&rdquo; Y ahora fue ella la interrumpida. Sus piernas temblaron ligeramente, el m&aacute;s alto finalmente llegando a ellos, deteni&eacute;ndose frente a ella y a su novio a&uacute;n sentado en el sof&aacute;, que finalmente ca&iacute;a en la imponente figura del reci&eacute;n llegado. &ldquo;Tu chico, &iquest;Verdad? Habl&eacute; con &eacute;l hoy por la ma&ntilde;ana para arreglar los detalles de su visita. Claro que fue por llamada, es un gusto el finalmente conocerte en persona.&rdquo;<\/p>\n<p>La madura modelo e Idol trag&oacute; saliva, de cierta forma expectante por la situaci&oacute;n. Su coraz&oacute;n aceler&aacute;ndose un poco m&aacute;s cuando sinti&oacute; la mano del hombre frente a ella descansar en su hombro desnudo, ofreci&eacute;ndole una caricia con su robusto pulgar por debajo de la nuca.<\/p>\n<p>Su mirada entonces se movi&oacute; r&aacute;pido hacia su novio, que se levant&oacute; algo torpe de su posici&oacute;n, ofreci&eacute;ndole una reverencia al reci&eacute;n llegado en se&ntilde;al de saludo, mientras se presentaba con voz entre t&iacute;mida y entrecortada, al parecer ignorante del confianzudo toque de su Ayudante a la piel de su hombro. Fue entonces, al tenerlos parados el uno frente al otro, que cay&oacute; en cuenta de la diferencia de tama&ntilde;o y porte entre ambos.<\/p>\n<p>Su Ayudante solt&oacute; una risa antes de usar su mano libre para revolver el cabello de su novio con ligera brusquedad, como si de un ni&ntilde;o se tratara. &ldquo;No seas tan formal, chico. Me alegra saber que Irene cuenta con alguien como t&uacute; para apoyarla.&rdquo; Claro, su Ayudante era extranjero, tal vez no muy acostumbrado a la formalidad y trato en su pa&iacute;s, &iexcl;Pero no por eso ten&iacute;a que tratarlo como a un ni&ntilde;o!<\/p>\n<p>Su novio s&oacute;lo rio algo nervioso, negando apenas con la cabeza, comenzando a murmurar unas palabras para iniciar una nueva conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;Pero bueno, veo que no pierden el tiempo ustedes dos, &iquest;Eh?&rdquo; Pero su intento fue acallado por la grave voz de su Ayudante. Ya era natural en &eacute;l, imponer con su presencia, con su voz de comando. Ni siquiera su querido novio era la excepci&oacute;n, quien s&oacute;lo se call&oacute; riendo forzadamente de nuevo. &ldquo;A ver, que no est&aacute; mal que tomen algo de soju. Pero con Irene ya lo probamos bastante anoche, &iquest;No, Baechu?&rdquo; Y aquella fue la primera se&ntilde;al real de peligro para ella.<\/p>\n<p>Neg&oacute; con la cabeza dejando escapar una suave risa, d&aacute;ndole un ligero golpe en el duro abdomen que se notaba marcado a&uacute;n debajo de su ajustada camiseta. &ldquo;No digas tonter&iacute;as, Ayudante.&rdquo; Y con sus inocentes palabras, acompa&ntilde;&oacute; una afilada mirada de advertencia hacia el m&aacute;s alto, aunque por la diferencia de altura deb&iacute;a alzar su cabeza para verlo a los ojos. La sonrisa tranquila que le devolvieron a cambio, la hicieron sentir a&uacute;n m&aacute;s peque&ntilde;a frente a &eacute;l.<\/p>\n<p>&ldquo;Ten, noviecito, s&iacute;rvete m&aacute;s, que el alcohol abunda en esta casa.&rdquo; Finalmente, su Ayudante se separ&oacute; un poco de ambos para tomar la botella de Chamisul y servirle un nuevo trago al muchacho, a la vez que usaba un peque&ntilde;o control remoto para encender el est&eacute;reo de la residencia, dejando una m&uacute;sica lounge, suave y perfecta para el momento. &ldquo;Si&eacute;ntate y rel&aacute;jate, que con Irene prepararemos unas bebidas m&aacute;s picantes para que no se vuelva aburrida la tarde.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Ah, hm, &iquest;Ayudante? No tiene otras c-&rdquo; Intent&oacute; detener lo que sea que estaba planeando. Lo sab&iacute;a, algo endemoniado tramaba, algo que no ser&iacute;a nada bueno para ella.<\/p>\n<p>&ldquo;No te preocupes, Irene, no los rega&ntilde;ar&eacute;, en especial a ti, por estar bebiendo alcohol a estas horas.&rdquo; Y el m&aacute;s alto les sonri&oacute; a ambos. Una sonrisa que, para su sorpresa, pareci&oacute; finalmente tranquilizar a su novio. Eso no era bueno.<\/p>\n<p>De hecho, el muchacho acept&oacute; con gusto el trago que se le invitaba, agradeciendo cordial pero sinceramente al hombre vestido a&uacute;n en su ropa de gimnasio, &iquest;Realmente su novio iba a dejar que el reci&eacute;n llegado se entrometiera en el momento de ambos como si nada? Al parecer s&iacute;, pues no vio indicaci&oacute;n de ninguna protesta de su parte cuando la masculina mano del hombre m&aacute;s alto y grande se afirm&oacute; en su delgada cintura para empujarla y guiarla hacia la barra.<\/p>\n<p>Se dej&oacute; llevar entre sorprendida y anonadada, mientras giraba su cabeza para mirar por sobre su delicado hombro hacia su condenado novio, quien quedaba sentado solo en el sof&aacute; d&aacute;ndoles la espalda a ambos, tomando m&aacute;s soju del que deb&iacute;a. Aquella fue la segunda se&ntilde;al de peligro para la f&eacute;mina.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Qu&eacute;, qu&eacute; intenta hacer?&rdquo; Su voz apenas en un susurro con tono de molestia, aunque se dejara llevar. Deb&iacute;a salir de aquella situaci&oacute;n. De lo que sea que planeaba ese malvado hombre.<\/p>\n<p>&ldquo;Te ves espectacular en este vestido.&rdquo; Pero la ignoraron. El inesperado cumplido le trajo un hormigue&oacute; a su est&oacute;mago, mientras ambos se deten&iacute;an detr&aacute;s de la barra con todos los tragos, vasos y bebidas. S&iacute;, a Red Velvet le gustaba su alcohol.<\/p>\n<p>Su respiraci&oacute;n se entrecort&oacute; cuando el hombre se coloc&oacute; detr&aacute;s de ella, dej&aacute;ndola atrapada entre la barra y &eacute;l, y sus manos se colocaron en su delgada cintura. Mordi&oacute; su labio, girando un poco su cabeza para poder verle, sintiendo como las manos ajenas bajaban en una caricia por su cuerpo hasta sostenerla firme de su cadera. &ldquo;Det&eacute;ngase. M-mi novio-..&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;S&oacute;lo estamos preparando unos tragos.&rdquo; Sinti&oacute; el enorme cuerpo de ese hombre casi recostarse sobre ella, y tuvo que afirmar sus manos en la encimera de la barra ante la ligera presi&oacute;n. Termin&oacute; inclinada un poco sobre la barra haciendo que su vientre quede afirmado sobre el mueble, y un suspiro se escap&oacute; de entre sus labios, sus finas manos apretando la tela de sus mangas.<\/p>\n<p>&ldquo;S-sabe que eso no es, hm,&rdquo; Mordi&oacute; su labio inferior cuando sinti&oacute; el rostro del contrario hundirse en el espacio entre su cuello y hombro. Aspiraron con fuerza la fragancia de su piel y no pudo hacer nada para evitarlo pues a&uacute;n la sosten&iacute;an firme de su cadera. Seguidamente apret&oacute; su mand&iacute;bula al sentir como la nariz de ese hombre comenzaba a recorrer una y otra vez la piel de su cuello y hombro buscando embriagarse de su dulce esencia a mujer. &ldquo;no, no es verdad- &iexcl;NNH!&rdquo; Y casi se le escapa un gritito al recibir una embestida contra su retaguardia. Algo muy duro y robusto hundi&eacute;ndose en su cola alzadita, a&uacute;n abrazada por la ce&ntilde;ida tela de su corto vestido negro.<\/p>\n<p>Luego sigui&oacute; la caliente boca de su Ayudante. Ya no contento con s&oacute;lo aspirar su aroma, el malvado hombre comenz&oacute; a comerse su cuello y hombro desnudos con lascivos chupones y lamidas. Jade&oacute; sofocada por la situaci&oacute;n, su mirada clavada en la cabellera negra de su novio que sobresal&iacute;a apenas por la cabecera del sill&oacute;n, &iquest;C&oacute;mo no se daba cuenta de lo que le estaban haciendo frente a sus narices?<\/p>\n<p>Mientras repart&iacute;an m&aacute;s besos y calientes chupones por toda la piel que ense&ntilde;aba el tallado vestido, la hermosa Idol se sostuvo como pudo con sus manos afirmadas a la encimera, sacando pecho, como dando resistencia, aunque lo &uacute;nico que lograba era que m&aacute;s y m&aacute;s de su piel fuera ba&ntilde;ada en la saliva del contrario. Sent&iacute;a el calor de sus mejillas sonrojadas, el calor de la boca ajena recorriendo su espalda y cuello pecaminosamente, y el calor de su propia intimidad que comenzaba a mojarse, humedeciendo y ensuciando su ropita interior.<\/p>\n<p>Las cosas se le estaban saliendo de control, y respirando agitada intent&oacute; buscar la salida m&aacute;s cercana de tal aprieto. Contrario a lo que la raz&oacute;n dictar&iacute;a en tal situaci&oacute;n, no empuj&oacute; o intent&oacute; alejarse del hombre que la atacaba con lujuria, sino que busc&oacute; con sus manos el vaso m&aacute;s cercano y las botellas con alcohol para preparar el dichoso trago que la sacar&iacute;a de las garras de ese malvado hombre y la devolver&iacute;an a su despistado novio, &iquest;Eso era lo que quer&iacute;a, no? Si terminaba el trago, la dejar&iacute;an libre.<\/p>\n<p>Pero era dif&iacute;cil concentrarse en algo as&iacute; cuando una experta boca te com&iacute;a a besos en las zonas m&aacute;s sensibles y er&oacute;genas de tu cuello y espalda. Dios, hasta el l&oacute;bulo de su oreja recibi&oacute; el trato de esos calientes labios mientras unas enormes manos comenzaban a masajear sus modestos pechos a&uacute;n cubiertos por el vestido y su sujetador.<\/p>\n<p>&ldquo;E-es que, &iquest;Nno tuvo suficiente con, con, hnm, Yeri?&rdquo; Sus manos, temblorosas, intentaron dar el primer paso a preparar el trago, buscando abrir la botella con una bebida que ni siquiera conoc&iacute;a. Pero se detuvo al sentir una nueva embestida de esa enorme cosa, afirm&aacute;ndose implacable a la perfecta y dura manzanita de retaguardia que ella pose&iacute;a. Tal vez vestirse de esa forma no hab&iacute;a sido la mejor idea despu&eacute;s de todo.<\/p>\n<p>&ldquo;Yeri a&uacute;n est&aacute; descansando en su cuarto. Ahora s&oacute;lo estamos t&uacute; y yo.&rdquo; La voz ronca de su Ayudante era casi tan embriagante como su c&aacute;lido aliento acariciando la piel de su oreja con cada palabra. &ldquo;Bueno, y &eacute;l, &iquest;Crees que tu noviecito nos quiera ver?&rdquo;<\/p>\n<p>La Idol tuvo que arrugar el puente de su nariz al escuchar el tono con el que expres&oacute; tales palabras. No hab&iacute;a burla, s&oacute;lo certeza. Una indomable confianza de que aquel acto continuar&iacute;a, lo quisiera su novio o no. &ldquo;Justa-, uhm, mente. Es por mi novio que d-debe detenerse.&rdquo; Sus atractivos labios se torcieron en una mueca, mirando la cabellera negra de su novio a&uacute;n inconsciente de lo que estaba aconteciendo a sus espaldas. Luego llev&oacute; una de sus delicadas manos a tapar su boca y parte de su rostro, cuando sinti&oacute; el tacto de la mano ajena descender por su cadera hasta llegar a la firme carne de una de sus piernas. Arrug&oacute; m&aacute;s el ce&ntilde;o en su lindo rostro, todav&iacute;a cubri&eacute;ndose la boca, cuando la mano invasora se col&oacute; en un descarado manoseo hasta la cara interna de su muslo. Luego, el dominante macho a su espalda ejerci&oacute; la fuerza suficiente para hacerla separar todav&iacute;a m&aacute;s una pierna de la otra.<\/p>\n<p>La morocha s&oacute;lo jade&oacute; despacio contra la mano que a&uacute;n descansaba sobre sus labios, tragando saliva. Todav&iacute;a con su vientre afirmado sobre la tarima de la barra, su posici&oacute;n ahora se hab&iacute;a vuelto incluso m&aacute;s comprometida, con sus piernas abiertas, los sexis m&uacute;sculos de sus piernas tens&aacute;ndose a la vez que su piel se adornaba de un delicioso brillo a causa de la transpiraci&oacute;n, todo producto del calor emanado de sus cuerpos pegados el uno al otro.<\/p>\n<p>&ldquo;Muy bien.&rdquo; Su mente, nublada por la lujuria que la hab&iacute;a ido dominando poco a poco, casi no capt&oacute; bien las palabras de su Ayudante. &ldquo;Me detendr&eacute;.&rdquo; Pero finalmente cay&oacute; en lo que estaba escuchando. Separ&oacute; la mano de su boca y gir&oacute; su cabeza, alzando la vista, sus ojos negros expresando su sorpresa. All&iacute;, los ensombrecidos ojos de su Ayudante le devolvieron la mirada, sus rostros cercanos el uno con el otro.<\/p>\n<p>Al estar ella d&aacute;ndole su perfil, el m&aacute;s alto aprovech&oacute; para dar un h&uacute;medo beso en el ment&oacute;n de la f&eacute;mina. Luego otro beso sobre su mand&iacute;bula, y ahora la mujer entrecerr&oacute; los ojos ante la atenci&oacute;n, pero tambi&eacute;n por la sospecha que ten&iacute;a en sus palabras. &ldquo;&iquest;Lo har&aacute;?&rdquo; Apenas un susurro para no ser escuchados, mientras el contrario continuaba con esos c&aacute;lidos besos por toda su barbilla, cada vez m&aacute;s cerca de sus propios labios.<\/p>\n<p>&ldquo;Por supuesto, pero debes hacer algo por m&iacute; antes.&rdquo; Ella todav&iacute;a pod&iacute;a sentir las viriles manos ajenas masajeando libremente la tersa piel sobre sus aductores, por lo que tuvo que apretar sus labios antes de voltear su cabeza alej&aacute;ndose de los besos que dejaron humedecido todo su ment&oacute;n. Su mirada al frente, all&iacute; donde pod&iacute;a notar a su novio inclin&aacute;ndose, seguramente sirvi&eacute;ndose m&aacute;s soju.<\/p>\n<p>&ldquo;Lo que sea, con tal de dejar este juego.&rdquo; Vil, muy vil juego, quiso agregar. Pero estaba ocupada mordiendo su labio inferior, todav&iacute;a sintiendo las persistentes caricias de esas manos a sus muslos que todav&iacute;a no se hab&iacute;an dignado a hundirse en su caliente entrepierna. Pero eso era lo mejor, sino el contrario comprobar&iacute;a lo mojadita que estaba, y eso no era nada bueno.<\/p>\n<p>Sin embargo, acceder a tal pedido, fuera o no a causa de su mente nublada de raz&oacute;n debido a las acciones hasta el momento, fue un groso error del que no caer&iacute;a en cuenta hasta ser demasiado tarde.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">*******************<\/p>\n<p><u>Notas finales<\/u>:<\/p>\n<p><em>Chamisul es una marca de soju, una bebida alcoh&oacute;lica.<\/em><\/p>\n<p><em>Red Velvet es el nombre del grupo de Kpop al que pertenece Irene. B&uacute;squenla en caso de querer referencias de c&oacute;mo es f&iacute;sicamente.<\/em><\/p>\n<p><em>Baechu es un apodo cari&ntilde;oso para Irene.<\/em><\/p>\n<p><em>Si te ha gustado esta lectura y no has le&iacute;do cap&iacute;tulos anteriores te recomiendo que les des un vistazo.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Termin&oacute; de arreglarse usando el espejo de cuerpo entero que ten&iacute;a en su cuarto. El vestido negro de lycra, ce&ntilde;ido a su delgada y esbelta figura, constaba de unas mangas largas que llegaban a cubrir sus manos y que dejaba sus hombros al descubierto. 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