{"id":29340,"date":"2021-05-10T22:00:00","date_gmt":"2021-05-10T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-05-10T22:00:00","modified_gmt":"2021-05-10T22:00:00","slug":"en-la-playa-con-mi-marido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/en-la-playa-con-mi-marido\/","title":{"rendered":"En la playa con mi marido"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29340\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cap&iacute;tulo II (no es necesario leer el cap&iacute;tulo I para entender este).<\/p>\n<p>Mi marido definitivamente era un hombre pat&eacute;tico, adem&aacute;s de que su aspecto era anti l&iacute;vido total, su inteligencia tampoco estaba muy desarrollada. Hab&iacute;a tardado casi una d&eacute;cada en sacarse su carrera de Derecho, que al final no le sirvi&oacute; de nada porque acab&oacute; trabajando en el negocio de su padre, como era de esperar. Ten&iacute;a unas rentas decentes gracias a que el negocio de su familia paterna iba viento en popa desde antes que &eacute;l lo heredara, de modo que, pr&aacute;cticamente no ten&iacute;a que hacer nada para mantenerlo, y por supuesto, su ambici&oacute;n para mejorarlo era nula.<\/p>\n<p>A pesar de que no me atra&iacute;a nada como hombre, digamos que&#8230; me gustaba la versi&oacute;n que sacaba de mi misma cuando estaba con &eacute;l, era como su madre, pero una madre que lo ridiculizaba y humillaba. A veces le hablaba como si fuera retrasadito, le hac&iacute;a llevar pa&ntilde;ales y le obligaba a cagarse y mearse en ellos, para as&iacute; poder cambiarle como si de un beb&eacute; grande se tratara. Me acuerdo, que en una de esas ocasiones de cambio de pa&ntilde;al, estando el boca arriba y desnudo de cintura para abajo, con el pa&ntilde;al abierto lleno de caca, le extend&iacute; una toallita h&uacute;meda para que escupiera en ella, y as&iacute; poderle limpiar bien el culito. Le gust&oacute; cuando se la pase por el ojete, tanto que tuvo una erecci&oacute;n, que aprovech&eacute;, para, con el dedo pulgar y el &iacute;ndice, apretarle el micro pene con fuerza, como una tenaza, y con la otra mano golpearle las pelotitas con la palma abierta, mientras le dec&iacute;a: &ldquo;los ni&ntilde;os buenos no se ponen cachondos con sus madres, eres un cochino, como sigas as&iacute; te voy a cortar la cuca&rdquo;. &ldquo;Perd&oacute;n mam&aacute;, perd&oacute;n&rdquo;, respondi&oacute; quejoso y con una mueca de dolor en la cara.<\/p>\n<p>Nos gustaba tambi&eacute;n ir a playas nudistas o seminudistas. &Iacute;bamos, nos desnud&aacute;bamos y camin&aacute;bamos por la playa, el con su micro pene y yo con mis tetorras ca&iacute;das pero a&uacute;n bellas. Cuando ve&iacute;a a alg&uacute;n hombre desnudo por la playa y bien dotado, me gustaba ir a hablar con &eacute;l, mientras mi marido esperaba d&aacute;ndose un ba&ntilde;o en el agua o simplemente de pie observando el panorama. Me dirig&iacute;a al hombre en cuesti&oacute;n bien para preguntarle la hora o bien para pedirle un cigarro, para ambas cosas el hombre deb&iacute;a de caminar, con su gran pene colgante, junto conmigo, hasta sus pertenencia. En ese trayecto, m&aacute;s o menos largo, procuraba ser dulce y amable, lo que siempre o casi siempre, generaba un aumento en el tama&ntilde;o del pene del hombre, por el flujo de sangre, que comenzaba a llenarlo. Me divert&iacute;a mucho ver como aceleraban el paso antes de que el pene comenzara a levantarse y la erecci&oacute;n se volviera muy evidente. Una vez llegaban a sus pertenencias, ya caminando r&aacute;pido y por delante de mi, para que no viera como sus pollas apuntaban al frente, se sentaban en sus toallas tap&aacute;ndose el pene con las piernas y comenzaban a rebuscar en su maleta, con la cabeza gacha y evitando contacto visual conmigo, que permanec&iacute;a desnuda delante de ellos sin cubrirme ni un poco, a menos de dos metros. Me encantaba que tuvieran cigarros porque as&iacute; pod&iacute;a tener una excusa perfecta para ponerme de cuclillas frente a ellos para coger su cigarro y permitir que me lo encendieran. En esa postura manten&iacute;a las piernas bien abierta para que vieran bien mi co&ntilde;o peludo. Siempre que hac&iacute;a esto permanec&iacute;an sentados en la toalla, con la mochila tap&aacute;ndoles la polla, seguramente tiesa como un palo, mientras me fumaba parte del cigarro con ellos, manteniendo una conversaci&oacute;n agradable. Al rato me iba, caminando sin mucha prisa, y sabiendo que se la estar&iacute;a meneando discretamente mientras ve&iacute;a mi parte trasera. Si hab&iacute;a congeniado bien con el chico, le gi&ntilde;aba un ojo al despedirme y en el trayecto hacia mi marido, que permanec&iacute;a mirando a la nada, hac&iacute;a como que se me ca&iacute;a el cigarro para poder agacharme y poner el culo bien en pompa, durante unos segundos, en esos momento me imaginaba al chico mene&aacute;ndose el poll&oacute;n y corri&eacute;ndose de placer.<\/p>\n<p>En una ocasi&oacute;n tuve una experiencia de este tipo m&aacute;s que placentera. Est&aacute;bamos en una playa por la ma&ntilde;ana, mi marido y yo, metidos en una peque&ntilde;a tienda de campa&ntilde;a para taparlos del sol y tener nuestra intimidad. Su enorme barriga ocupaba m&aacute;s de la mitad del espacio, pero me serv&iacute;a de almohada. Ten&iacute;a puesta la radio y mientras la escuch&aacute;bamos me manoseaba suavemente un pecho, jugando con mi pez&oacute;n, estaba excitada. Yo mientras, jugaba con sus test&iacute;culos y lo intentaba masturbar, cuando su cuquita se pon&iacute;a tiesa. Cuando ve&iacute;a a una mujer atractiva pasar por delante de la tienda le apretaba las pelotas con fuerza y le preguntaba:<\/p>\n<p>-&iquest;ves esa mujer?<\/p>\n<p>&#8211; Si, es muy guapa- respond&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te la follar&iacute;as?<\/p>\n<p>&#8211; No puedo- respond&iacute;a- tengo&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; una polla enana y soy feo- le dec&iacute;a, completando la frase que no le dejaba terminar.<\/p>\n<p>En ese momento me gustaba pellizcarle los huevos con las u&ntilde;as hasta que se quejara, a la vez que le mordisqueaba un pez&oacute;n. Esto lo pon&iacute;a cachondo y le hac&iacute;a soltar una de sus peque&ntilde;as carcajadas, y yo, en respuesta, le daba un pico en la boca, para luego besarle las pelotas, y decirle: &ldquo;perd&oacute;n beb&eacute;, mami se pone celosa si te fijas en otras mujeres&rdquo;.<\/p>\n<p>Cerca de la una del mediod&iacute;a, me fij&eacute; que hab&iacute;a un pedazo de negro de pie junto a unas rocas, la polla no se la ve&iacute;a bien pero algo grande se balanceaba entre sus piernas. Mir&eacute; a mi marido y le se&ntilde;al&eacute; al negro, sac&oacute; sus prism&aacute;ticos y mir&oacute; al negro un rato, luego dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Que injusta es la naturaleza, unos tienen tanto y otros tan poco.<\/p>\n<p>&#8211; A ver- le dije con voz divertida.<\/p>\n<p>Cog&iacute; los prism&aacute;ticos y mir&eacute; por ellos, y vaya que negro hab&iacute;a ah&iacute;, no era muy alto pero la polla le llegaba m&aacute;s all&aacute; de la mitad del muslo.<\/p>\n<p>&#8211; Jojojo, menuda tiene- dije con voz lasciva.<\/p>\n<p>&#8211; Cari, me apetece un cigarro, ahora vengo- anunci&eacute;.<\/p>\n<p>Me incorpor&eacute;, me puse a cuatro patas delante de la cara de mi marido, me sacud&iacute; la arena del culo, mientras me re&iacute;a, el me dio una nalgada como gesto de complicidad, y me dijo levantando los prism&aacute;ticos:<\/p>\n<p>&#8211; Te observo desde aqu&iacute;.<\/p>\n<p>Yo le gi&ntilde;&eacute; un ojo, hice un bailecito de triunfo delante de &eacute;l y me fui. Esos momentos de complicidad con mi marido, en los que ambos encontr&aacute;bamos nuestro placer, val&iacute;an oro para m&iacute;.<\/p>\n<p>A medio camino me vir&eacute; a ver a mi marido, que ya estaba mirando por los prism&aacute;ticos, vi&eacute;ndome el culo seguro, el muy cerdo, ya le rega&ntilde;ar&iacute;a por eso despu&eacute;s, pens&eacute;, pero en ese momento le salud&eacute; agitando la mano y con una sonrisa.<\/p>\n<p>Me encontraba ya a unos diez metros del negro, era realmente impresionante, estaba delgado pero fibroso, sus abdominales se marcaban perfectamente. &ldquo;Pura gen&eacute;tica, deben follar con sus mujeres negras y culonas en su pa&iacute;s que da gusto&rdquo;, pens&eacute;. Me mir&oacute; y yo a &eacute;l, nos sonre&iacute;mos mutuamente como si nos conoci&eacute;ramos, le salud&eacute; muy simp&aacute;tica y le ped&iacute; un cigarrillo. El me respondi&oacute; alegre:<\/p>\n<p>&#8211; Claro que s&iacute; guapa.<\/p>\n<p>Se dirigi&oacute; a su mochila que estaba m&aacute;s bien cerca, y se sent&oacute; en su toalla. Rebuscaba en su maleta, pero a diferencia del resto de hombres, no se tapaba la polla ni con las piernas ni con la mochila, parec&iacute;a orgulloso de lo que ten&iacute;a entre las piernas y no era para menos. Al ser tan delgado y estar sentado su pene parec&iacute;a m&aacute;s grande que nunca, le llegaba casi al pecho, estaba alucinando. Ni me acord&eacute; de ponerme de cuclillas, porque me qued&eacute; hipnotizada mir&aacute;ndole el pene que ya estaba casi erecto, de modo que, al estar yo de pie, se levant&oacute; &eacute;l con el cigarro y el mechero en la mano, pero su pene ya no colgaba, estaba tieso apuntando hacia a m&iacute;, y a pocos cent&iacute;metros de mi vientre. Sent&iacute; el impulso de agarr&aacute;rselo y apretarlo entre mis manos, pero me contuve. Me puso el cigarro en la boca y se acerc&oacute; un poco m&aacute;s para encenderlo con el mechero, su tronco parec&iacute;a no estar tan cerca, pero su pene estaba a menos de un palmo de distancia de mi zona p&uacute;bica. Sal&iacute; de mi hipnosis y me di cuenta que sent&iacute;a calor en la cara, as&iacute; que le hice una pregunta y mir&eacute; hacia el mar esperando su respuesta para bajar la calentura:<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;de d&oacute;nde eres?- dije.<\/p>\n<p>&#8211; de Nigeria- respondi&oacute; sonriente.<\/p>\n<p>&#8211; vaya, son as&iacute; todos tus amigos de Nigeria- le pregunte con una sonrisita en la cara y mirando a su pene, que a&uacute;n segu&iacute;a tieso como un palo.<\/p>\n<p>&#8211; oh lo siento por esto- dijo mirando a su pene y fingiendo estar avergonzado.<\/p>\n<p>&#8211; Lo siento de veras, no pude contenerme, estar aqu&iacute;&#8230;, en esta playa, viendo pasar mujeres guapas desnudas, y que de repente se te acerque una. Los hombres somos de carne ya sabes, y deseamos la carne- se rio ligeramente esperando mi respuesta.<\/p>\n<p>&#8211; No tienes por qu&eacute; contenerte- le dije mientras le echaba una mirada lasciva.<\/p>\n<p>Di un peque&ntilde;o paso al frente y su pene se enterr&oacute; en mi vello p&uacute;bico. &Eacute;l suspir&oacute; y se baj&oacute; la piel del prepucio, dejando al descubierto su negro glande, que estaba bien gordo. Restreg&oacute; su pene por mi monte de Eva y luego se acerc&oacute; un poco m&aacute;s y lo hizo tambi&eacute;n por mi vientre, dej&aacute;ndome manchada con el presemen lubricante que llevaba ya tiempo segregando. Le agarr&eacute; la polla y se la apret&eacute;, era incre&iacute;ble sentirla en mis manos, estaba inyectada en sangre a m&aacute;s no poder.<\/p>\n<p>Me di cuenta que nos est&aacute;bamos emocionando demasiado, est&aacute;bamos de pie junto a unas rocas, en una playa nudista en donde hab&iacute;a gente, y ah&iacute; estaba yo, junto con un negro agarr&aacute;ndole su gran polla erecta. Le solt&eacute; el miembro y mir&eacute; a mi alrededor haciendo un reconocimiento de la zona, &eacute;l hizo lo mismo. Hab&iacute;a algunas personas a lo lejos que parec&iacute;an distra&iacute;das con lo suyo, pero otras nos estaban mirando, solo que se hicieron los suecos cuando nos giramos. Una se&ntilde;ora a unos quince metros, no apart&oacute; su mirada, la mantuvo fija en la polla del negro, hipnotizada por las proporciones de ese miembro que en estado de erecci&oacute;n sobresal&iacute;a absurdamente de su cuerpo, formando un puente entre su pubis y el m&iacute;o, que ahora estaba inconexo. La se&ntilde;ora me mir&oacute;, me sonri&oacute; y me gui&ntilde;o un ojo, luego se tumb&oacute; y se puso a leer una revista distra&iacute;damente, pero con la sonrisa a&uacute;n en su cara. La se&ntilde;ora me cay&oacute; bien, tanto, que me hubiera gustado follarme a ese negro con ella, pero no quise liar m&aacute;s la cosa de lo que ya lo estaba.<\/p>\n<p>Me dirig&iacute; al negro, cuyo miembro hab&iacute;a bajado un poco por la verg&uuml;enza que le hab&iacute;a entrado al ver la reacci&oacute;n de la se&ntilde;ora, cosa que me hizo re&iacute;r. Le puse una mano en el pectoral y le dije:<\/p>\n<p>&#8211; Tengo una tienda de campa&ntilde;a all&iacute;, &iquest;vienes?<\/p>\n<p>El pene se le volvi&oacute; a llenar.<\/p>\n<p>&#8211; pero tendr&aacute;s que ocultar eso con la toalla- le dije con una sonrisa juguetona.<\/p>\n<p>Cogi&oacute; la toalla y se la at&oacute; a la cintura como si acabara de salir de la ducha, pero la polla le sobresal&iacute;a como si fuera una espada atada al cintur&oacute;n, as&iacute; que cogi&oacute; su maleta y se la puso en frente para cubrirse, y comenzamos a caminar.<\/p>\n<p>La gente nos miraba de reojo. Conversamos:<\/p>\n<p>&#8211; La gente tiene muchos tab&uacute;s- dije.<\/p>\n<p>No respondi&oacute;, manten&iacute;a su mirada fija en el suelo mientras and&aacute;bamos, hasta que, al mirar hacia la tienda, vio a mi marido dentro, mirando hacia el mar.<\/p>\n<p>&#8211; Hay un se&ntilde;or ah&iacute; dentro- dijo.<\/p>\n<p>&#8211; Si, no te preocupes, es un amigo de confianza, yo le digo que se vaya a ba&ntilde;ar un rato al agua para que nos deje la tienda libre.<\/p>\n<p>El chico negro no respondi&oacute;, parec&iacute;a un poco tenso.<\/p>\n<p>Llegamos al fin, y mi marido nos mir&oacute;, su cara no expresaba nada en particular, simplemente comprendi&oacute; la situaci&oacute;n, se levant&oacute; y dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, me voy a dar un chapuz&oacute;n Maica-. Me mir&oacute; con una leve sonrisa disimulatoria y march&oacute;.<\/p>\n<p>El negro dej&oacute; su mochila por fuera, se quit&oacute; la toalla y se meti&oacute; dentro de la tienda. Yo esper&eacute; un momento por fuera, mirando alrededor analizando el comportamiento de la gente, todos parec&iacute;an distra&iacute;dos en sus cosas, mir&eacute; hacia la se&ntilde;ora, y ah&iacute; estaba mir&aacute;ndome nuevamente, aunque con buena cara, interesada m&aacute;s que juzgadora, su actitud me hizo quererla a&uacute;n m&aacute;s. Finalmente, me met&iacute; en la tienda.<\/p>\n<p>Lo que vi al entrar era extraterrestre. Ese negro ten&iacute;a una polla absurdamente grande en comparaci&oacute;n con el resto de su cuerpo. Se estaba agarrando la polla, que estaba perfectamente erecta, con las dos manos, y aun as&iacute;, le sobresal&iacute;an como diez cent&iacute;metros m&aacute;s de rabo que quedaban al descubierto.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Vero no se va a creer que me he comido 25 cm de rabo africano&rdquo;- pens&eacute;. As&iacute; que, saqu&eacute; el m&oacute;vil, y le ped&iacute; a mi amigo de Nigeria, que me tomara una fotito con su linda polla.<\/p>\n<p>El accedi&oacute; encantado, la idea de que una mujer conservara una foto de su rabo en su m&oacute;vil a modo de trofeo pareci&oacute; excitarlo, pues su polla se sent&iacute;a m&aacute;s dura que nunca cuando la agarraba con ambas manos para posar para la foto. Cuando sac&oacute; la r&aacute;faga de fotos, me met&iacute; toda su cabeza en la boca, la sent&iacute; dura y fr&iacute;a, quise calent&aacute;rsela. Chupe, chupe y chupe como una condenada. &Eacute;l ya hab&iacute;a dejado el m&oacute;vil y sucumbido al placer. Me miraba con ojos ca&iacute;dos de goce disfrutando de las vistas, y dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Chupa, chupa, chupa- susurrando extasiado.<\/p>\n<p>&#8211; Aaah si, cari&ntilde;o, que durita la tienes, dios m&iacute;o- dije con una voz que una actriz porno no podr&iacute;a haber hecho mejor.<\/p>\n<p>Una vez ten&iacute;a toda la polla embadurnada de mi saliva, le pajee con ambas manos, que se deslizaban por su rabo con gran facilidad gracias a la abundante saliva y a la tremenda erecci&oacute;n que ten&iacute;a.<\/p>\n<p>Le ped&iacute; que grabara un video con mi m&oacute;vil, quer&iacute;a ense&ntilde;arles esta maravilla a Vero y a mi marido. Se puso a grabar y le volv&iacute; a chupar el rabo con vigor y alegr&iacute;a. Estaba tan dura que empec&eacute; a dudar si estaba chupando un tronco de manera o una polla de carne. Me golpeaba con el rabo los morros, los dientes, la lengua, me la pasaba por toda la cara, gimiendo de placer.<\/p>\n<p>La paja que le estaba haciendo y la fricci&oacute;n de su cabeza contra mi cara y labios lo hicieron correrse. Sali&oacute; propulsado un chorro se semen blanco que acab&oacute; en mi pelo y en la tela de la tienda, el resto de la corrida fue una corriente continua de lecha blanca, que contrastaba muy bien con su pene negro, y que corr&iacute;a por el tronco hasta mis manos que aguantaban la base del pene. Cuando termin&oacute; de salir le exprim&iacute; el conducto del tronco para que saliera lo que quedaba, acumul&aacute;ndose en la punta una generosa cantidad de semen, que se resist&iacute;a a resbalar por el tronco, as&iacute; que, aprovech&eacute; y mirando a la c&aacute;mara con cara morbosa, absorb&iacute; ese semen de forma ruidosa y dije:<\/p>\n<p>&#8211; Hay que rico beb&eacute;, mami se lo est&aacute; pasando muy bien- este mensaje se lo quise dedicar a mi marido para que luego, en casa, se hiciera una paja a gusto viendo gozar a su mujer.<\/p>\n<p>El negro estaba extasiado con la cabeza echada hacia atr&aacute;s tras haber experimentado el placer m&aacute;s supremo. Satisfecho, su pene comenzaba a perder fuerza, a lo que respond&iacute; tratando de exprimirle un poco m&aacute;s, consiguiendo como resultado una nueva gota blanca en la punta que chupe con gusto. Me fui de la tienda todav&iacute;a relami&eacute;ndome y con semen en la cara y el pelo, para ir donde mi marido que estaba en el mar. El negro se qued&oacute; en la tienda descansando con el pene sobre su vientre, ya casi fl&aacute;cido.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Descansa&rdquo;- pens&eacute;- &ldquo;te he quitado toda la energ&iacute;a de hoy&rdquo;.<\/p>\n<p>Camin&eacute; hacia el mar, y me fij&eacute; que la se&ntilde;ora me miraba de nuevo, mientras se met&iacute;a los dedos en la vagina con discreci&oacute;n, tap&aacute;ndose con la revista.<\/p>\n<p>Mi marido estaba con el agua por las rodillas mir&aacute;ndome con una ligera sonrisa en el rostro. Sin mediar palabra, me acerqu&eacute; a &eacute;l y le bes&eacute; con mi boca llena de semen, &eacute;l lo not&oacute; y me bes&oacute; apasionadamente, le agarr&eacute; las pelotas con la mano llena de semen, y el gem&iacute;a mientras restregaba sus morros contra mi cara llena de semen. Yo re&iacute;a, luego me bes&oacute; por el cuello y re&iacute; m&aacute;s.<\/p>\n<p>Regresamos de la playa sin limpiarnos el semen del cuerpo, ni siquiera nos enjuagamos la boca. Aquello fue el mejor d&iacute;a de playa de mi vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>5 Cap&iacute;tulo II (no es necesario leer el cap&iacute;tulo I para entender este). Mi marido definitivamente era un hombre pat&eacute;tico, adem&aacute;s de que su aspecto era anti l&iacute;vido total, su inteligencia tampoco estaba muy desarrollada. Hab&iacute;a tardado casi una d&eacute;cada en sacarse su carrera de Derecho, que al final no le sirvi&oacute; de nada porque [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18230,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-29340","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-dominacion"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29340","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18230"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29340"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29340\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29340"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29340"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29340"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}