{"id":29380,"date":"2021-05-14T03:04:19","date_gmt":"2021-05-14T03:04:19","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-05-14T03:04:19","modified_gmt":"2021-05-14T03:04:19","slug":"ceremonia-de-cuernos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/ceremonia-de-cuernos\/","title":{"rendered":"Ceremonia de cuernos"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29380\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Como recordar&aacute;n en la primera entrega, les cont&eacute; como consent&iacute; que mi esposa Ana Mar&iacute;a, se convirtiera en la mujer y amante de mis amigos y compa&ntilde;eros de trabajo, y a cambio, ellos me hicieron el feliz y orgulloso padre de 3 hermosos hijos, a los que amo como si los hubiera engendrado yo.<\/p>\n<p>Les contar&eacute; ahora, como fue la ceremonia de inicio de mi cornamenta, hace ya 5 a&ntilde;os, y que mis amigos idearon para que les entregara oficialmente a mi esposa, como su amante y puta, y as&iacute;, adquirir mi t&iacute;tulo formal de &ldquo;cornudo consentidor&rdquo;.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de haber transcurridos las dos primeras semanas, en que mis 8 amigos, ya se hab&iacute;an acostado por turnos con mi esposa, como les cont&eacute; en el relato anterior, me dijeron que ese fin de semana, tendr&iacute;amos una fiesta sorpresa especial en mi casa, y que no me preocupara por los gastos, porque ellos asumir&iacute;an todo el costo de la fiesta. Mi esposa ya estaba al tanto, porque le hab&iacute;an avisado, y tambi&eacute;n le regalaron la ropa que deb&iacute;a usar ese d&iacute;a. Fue as&iacute; como, al caer la noche del viernes, comenzaron a llegar mis amigos, y tra&iacute;an muchas cervezas y botellas de licor, que fueron depositando en la mesa del bar.<\/p>\n<p>En un momento, lleg&oacute; un servicio de c&oacute;ctel y fiesta que inclu&iacute;a bastante comida y cosas para degustar, la cual hab&iacute;an pedido a un restaurante cercano, y de inmediato las mesas del comedor y de la cocina se llenaron de bandejas. Pero el plato principal de la noche, aun no se hac&iacute;a presente, y mis amigos muy impacientes y de manera insistente me preguntaban por mi esposa. Todos se hab&iacute;an servido tragos y estaban muy alegres conversando y bebiendo, cuando, cerca de la medianoche Ana Mar&iacute;a, comenz&oacute; a bajar por las escaleras, todos nos volteamos a mirarla, yo me qued&eacute; extasiado, nunca hab&iacute;a visto a mi esposa tan hermosa y sensual.<\/p>\n<p>Ella mide 1.60, y tiene un cuerpo muy voluptuoso que siempre atrajo las miradas de otros hombres en la calle, pero con los tacones que usaba esa noche, se ve&iacute;a mucho m&aacute;s alta aun. Tra&iacute;a puesta una polera roja muy escotada que apenas le tapaba los pezones y ar&eacute;olas, pues no tra&iacute;a sujetador abajo, ella tiene casi 100 cm de busto, sus senos se cimbraban y casi se escapaban de su encierro, con cada paso y pelda&ntilde;o que ella bajaba, la minifalda negra de cuero que tra&iacute;a era tan corta, que dejaba sus blancos y torneados muslos al descubierto por completo, y cubr&iacute;a apenas su entrepierna, en donde se pod&iacute;a divisar f&aacute;cilmente el tri&aacute;ngulo negro del calz&oacute;n diminuto que tra&iacute;a puesto.<\/p>\n<p>Ella sonre&iacute;a y todos los hombres se abalanzaron hasta el pie de la escalera para recibirla. Mientras miraba esa escena como ajeno y a miles de kil&oacute;metros, cruz&oacute; por mi cabeza como una pel&iacute;cula en segundos todas las im&aacute;genes desde que hab&iacute;a conocido a esa inocente y reprimida adolescente de colegio, y ahora la ve&iacute;a vestida como toda una puta, que es en lo que finalmente la convertir&iacute;an, mis amigos. Sent&iacute; el aguij&oacute;n de los celos, en el pecho, y me pregunt&eacute;, si todav&iacute;a estaba a tiempo para detener todo esto, y me mov&iacute; hacia el grupo que estaba al pie de la escalera con la intenci&oacute;n de rescatar a mi esposa de los brazos de esos hombres que, ya hab&iacute;an comenzado a tocar y manosear todo su cuerpo, pele&aacute;ndose por robarle besos de esos labios que hasta hacia poco solo eran para m&iacute;.<\/p>\n<p>Pero la erecci&oacute;n que ten&iacute;a dentro de mi pantal&oacute;n, me detuvo, y me hizo comprender que me excitaba de sobremanera ver a mi esposa convertida en toda una puta, me apart&eacute; hacia un rinc&oacute;n y me sent&eacute; a observar, como mi esposa re&iacute;a y disfrutaba de esas toscas y rudas manos que acariciaban y tocaban cada parte de su cuerpo. A medida que era rodeada por los cuerpos fornidos de esos hombres, Ana Mar&iacute;a, re&iacute;a y se ve&iacute;a feliz, su cara estaba roja, la conoc&iacute;a y sab&iacute;a que el deseo se hab&iacute;a apoderado de ella. Mi esposa, entregada a la lujuria y la pasi&oacute;n del momento, se dejaba acariciar y hacer de todo por esos hombres, que la ve&iacute;an como un trofeo sexual, que deseaban tocar y poseer.<\/p>\n<p>Muy pronto, la falda de Ana Mar&iacute;a, se hab&iacute;a subido dejando al descubierto su prominente trasero y entre sus nalgas solo se ve&iacute;a el hilo dental del calz&oacute;n que mis amigos le hab&iacute;an regalado, para que usara esa noche. R&aacute;pidamente circularon los vasos y las botellas de licor se empezaron a vaciar, mi esposa era el centro de atenci&oacute;n y juguete sexual de mis amigos, quienes la hab&iacute;an rodeado en semic&iacute;rculo, mientras re&iacute;an, beb&iacute;an y besaban a mi mujer. Yo no pod&iacute;a dejar de mirar sentado desde un rinc&oacute;n de la habitaci&oacute;n, con una mezcla de celos y excitaci&oacute;n, que inundaba mi cerebro y no dejaba apartar mi vista de ese espect&aacute;culo, a pesar del dolor que mi pene estaba sintiendo en su encierro.<\/p>\n<p>De pronto mis amigos, apartaron los muebles de la habitaci&oacute;n, y dejaron un gran espacio al centro, entonces subieron el volumen de la m&uacute;sica, y mi esposa comenz&oacute; a bailar, movi&eacute;ndose sensualmente, y provocando a los hombres, quienes se hab&iacute;an apartado de ella, rode&aacute;ndola. Nunca imagin&eacute; la puta que llevaba adentro mi esposa, con su rostro desencajado, por la lujuria y sus ojos brillantes, por efectos del alcohol, comenz&oacute; a desnudarse al ritmo de la m&uacute;sica, con cada prenda que se sacaba, los hombres aullaban y la alentaban para que continuara. El calor de los tragos y el ambiente, provocaba que tambi&eacute;n los hombres se fueran quitando la ropa, finalmente todos estaban desnudos, y mi esposa bailaba y rozaba su cuerpo con el de aquellos hombres, entregada a la pasi&oacute;n y al deseo completamente desnuda.<\/p>\n<p>Fue entonces que la levantaron y la llevaron en andas hasta un sof&aacute; muy grande que tenemos en la sala y la sentaron al borde. Los 8 hombres, se pusieron en fila con sus vergas erguidas se acercaban a mi esposa, quien abriendo la boca , las iba engullendo hasta que desaparec&iacute;an adentro de su garganta, succion&aacute;ndolas y chup&aacute;ndolas hasta los huevos, maniobra que repet&iacute;a varias veces y luego le tocaba el turno al siguiente, yo miraba excitado como a mi esposa, le tomaban la cabeza y se la cog&iacute;an por la boca con esas estacas, de distintos grosores y tama&ntilde;os; ya sin poder aguantar, desabroche mi pantal&oacute;n y liber&aacute;ndome el pene de su encierro, comenc&eacute; a masturbarme, mientras disfrutaba de ese espect&aacute;culo, que me regalaba mi esposa y que a cada minuto me gustaba m&aacute;s.<\/p>\n<p>Pero el espect&aacute;culo reci&eacute;n estaba empezando. Me llamaron para que observara en primera fila, todo el show que ocurrir&iacute;a. Colocaron a mi esposa de perrito, y me obligaron a lamerle la vagina a mi esposa, que a esas alturas de la noche, ya manaba abundantes jugos, despu&eacute;s de algunos minutos de estar haci&eacute;ndolo, me pidieron que con una de mis manos separara las voluminosas nalgas de mi esposa, y con la otra, fuera tomando el pene de cada uno y lo introdujera en la vagina de mi mujer. El primero fue mi jefe, que pese a sus 64 a&ntilde;os ten&iacute;a, un pene no muy largo, pero bastante grueso, tal vez de unos 15 cent&iacute;metros.<\/p>\n<p>Lo tome en mi mano, y lo sent&iacute; muy duro y muy caliente, separe las nalgas de mi esposa, ella empino m&aacute;s su enorme trasero y lo puse en la entrada de la vagina de mi mujer, entonces don Jorge se lo meti&oacute; todo de un solo empuj&oacute;n, hasta que sus enormes huevos, chocaron con las nalgas de mi mujer. Ana Mar&iacute;a, lanz&oacute; un quejido haciendo que su tronco y cabeza se inclinaran a&uacute;n m&aacute;s sobre el sof&aacute;, &eacute;l lo mantuvo algunos segundos, sin moverse, como disfrutando el momento, pod&iacute;a ver el fuego y deseo en sus ojos, el placer que le inundaba, al mirarme y sonre&iacute;r, mientras tomaba las caderas de mi esposa y comenzaba a embestirla, suavemente al principio y acelerando el ritmo de las embestidas cada vez m&aacute;s.<\/p>\n<p>Mi esposa, ya muy caliente, gem&iacute;a y emit&iacute;a sonidos de placer con cada embestida que hac&iacute;a don Jorge, yo sent&iacute;a en mis manos los violentos golpes que mi jefe le daba a las nalgas de mi esposa, sent&iacute; que Ana Mar&iacute;a se ahogaba en sus quejidos de placer y arqueando su cuerpo, la inundo un temblor que la estremeci&oacute; completa, lanzando un inmenso gemido justo en el instante en que don Jorge le enterraba el pene hasta los huevos y descargaba toda su esperma adentro de la vagina de mi esposa. Ambos hab&iacute;an alcanzado la cima del orgasmo al un&iacute;sono.<\/p>\n<p>Yo miraba extasiado como mi mujer se retorc&iacute;a de placer, sintiendo aun los espasmos del orgasmo que acababa de experimentar. Don Jorge retiro, el pene fl&aacute;ccido y goteando, brillaba con los jugos que lo ba&ntilde;aban, fue en ese instante mientras se lo contemplaba, me quedo mirando y en un tono autoritario me orden&oacute;: -&iexcl;&iexcl;Limpialo cornudo!!&#8230;<\/p>\n<p>Me qued&eacute; perplejo, al o&iacute;rlo, entonces volvi&oacute; a repetir la orden, con m&aacute;s autoridad, y sent&iacute; como varios brazos me tomaron y me empujaron con fuerza, arroj&aacute;ndome de bruces a los pies de mi jefe, trat&eacute; de incorporarme y quede justo de rodillas con mi cara en frente de su entrepierna, viendo directamente como se balanceaba su grueso pene entre los enormes huevos, que le colgaban, tomo mi cabeza entre sus manos y me orden&oacute; abrir la boca, sinti&eacute;ndome completamente indefenso y a merced del grupo, cerr&eacute; los ojos y abr&iacute; la boca, sintiendo en la lengua el sabor salado, y viscoso, de los jugos que ba&ntilde;aban el pene , que acababa de coger a mi esposa, y el cual comenc&eacute; a lamer con desesperaci&oacute;n para cumplir mi labor lo mas r&aacute;pido posible y sentirme liberado de esa humillaci&oacute;n, pero cuan equivocado estaba, cuando mi jefe se convenci&oacute; que hab&iacute;a dejado bien lavado su pene con mi boca, me ordeno que ahora limpiara con mi lengua la vagina de mi esposa que chorreaba, jugos por doquier.<\/p>\n<p>Hund&iacute; mi cara entre sus enormes nalgas y separ&aacute;ndolas comenc&eacute; a lamer toda su vagina, trag&aacute;ndome todo el esperma que don Jorge hab&iacute;a depositado dentro de ella, todo eso no dur&oacute; mas all&aacute; de un minuto, y enseguida me ordenaron que otra vez separara las nalgas de mi esposa y tomando otro pene, lo dirigiera hasta la entrada de su vagina, para ser ensartada nuevamente, esta vez el pene era mucho mas grande y duro que el de mi jefe, y a medida que iba entrando y desaparec&iacute;a por completo adentro de la vagina de mi esposa, Ana Mar&iacute;a lo recib&iacute;a con deleite y sus quejidos de placer, indicaban cuanto lo estaba gozando, los 20 cm que la estaban cogiendo, la llevaban al cielo con cada embestida que le daban.<\/p>\n<p>Yo permanec&iacute;a al lado de mi esposa quien tomaba mi mano y me la apretaba, cada vez que su cuerpo se convulsionaba, cuando llegaba al cl&iacute;max, lo que ocurri&oacute; dos veces en menos de 10 minutos de penetraci&oacute;n, antes que Antonio se corriera dentro de Ana Mar&iacute;a, cosa que hizo al embestirla hasta el fondo y lanzando un rugido vaci&oacute; todo el contenido de sus huevos en la vagina de mi esposa, permaneci&oacute; un momento quieto, y enseguida saco su enorme pene fl&aacute;ccido, bamboleante, y cubierto de leche blanquecina, que a&uacute;n goteaba por la punta, me quedo mirando y con un gesto del brazo me indico que me arrodillara en frente, lo hice y abr&iacute; mi boca, para que &eacute;l depositara su pene adentro, a pesar de no estar erecto, me cost&oacute; tragarlo y limpiarlo, me ahogaba sentirlo en mi garganta, pero se lo deje completamente limpio, y despu&eacute;s hund&iacute; mi boca nuevamente en la vagina de mi esposa para tragar y limpiar todo el n&eacute;ctar con el que Antonio hab&iacute;a inundado el interior de mi esposa.<\/p>\n<p>Enseguida otra verga tan grande como la anterior, pero con la punta grande como una frambuesa, se aprestaba a penetrar a mi mujer, la tome con la mano derecha y la puse en la entrada de la vagina de mi mujer, mientras con mi otra mano separaba sus enormes nalgas, para que pudiera entrar sin problemas. Ana Mar&iacute;a se estremeci&oacute;, cuando hubo entrado toda en su interior, mi mujer hab&iacute;a perdido toda compostura, y lanzando obscenidades y groser&iacute;as, instaba a su corneador a que la cogiera, con mas fuerza, mientras la jalaba del cabello, cosa que a mi mujer la pon&iacute;a a mil, y la hac&iacute;a alcanzar los orgasmos mas intensos que yo nunca hab&iacute;a visto en ella.<\/p>\n<p>Yo ten&iacute;a mi pene a punto de estallar sin hab&eacute;rmelo tocado siquiera, pero lo que ve&iacute;a me excitaba en demas&iacute;a, sinti&eacute;ndome transportado al cielo de placer. Nunca hab&iacute;a visto gozar tanto a mi esposa, y mientras lo pensaba, Rafael la jalo con mas fuerza del cabello y hundi&oacute; hasta el fondo su portentosa tranca, solt&aacute;ndole la leche que inundo y corri&oacute; por las piernas de Ana Mar&iacute;a, que en ese momento tambi&eacute;n convulsionaba su cuerpo, alcanzando su d&eacute;cimo orgasmo de la noche. Sin necesidad de que me lo ordenaran, me arrodille al lado del sof&aacute;, y Rafael saco su tranca que a&uacute;n se convulsionaba y lat&iacute;a, y la meti&oacute; en mi boca hasta la garganta, mi lengua apenas pod&iacute;a envolver ese pedazo de carne para limpiarlo, pero trague lo que mas pude y al succionar la punta , salto un chorro de leche caliente, que aun guardaba en sus huevos, el que trague con algo de placer, que hasta yo me sorprend&iacute; por esa emoci&oacute;n desconocida para mi, luego volte&eacute; la cara y comenc&eacute; a limpiar y sorber el resto de leche que flu&iacute;a desde la vagina de mi esposa, hasta limpiarla por completo, quedando preparada para el siguiente trozo de carne.<\/p>\n<p>Y as&iacute; se repiti&oacute; con cada uno, hasta que producto del cansancio, y el alcohol, mas lo vivido, me qued&eacute; dormido y despert&eacute; acurrucado, con fr&iacute;o, en la madrugada, por los gemidos de mi esposa, que proven&iacute;an de nuestro dormitorio, me levante y camine hasta la puerta y vi como todav&iacute;a dos de mis amigos, segu&iacute;an cogi&eacute;ndose a mi esposa, uno estaba debajo y mi mujer sentada, estaba ensartada en el culo, mientras el otro la embest&iacute;a por delante con gran violencia, y mi mujer movi&eacute;ndose al ritmo de los hombres y con el pelo desordenado, entornaba los ojos en blanco y su cuerpo temblaba y se convulsionaba como pose&iacute;do por una corriente invisible, que la llevaba hasta el paroxismo del placer, la hac&iacute;a lanzar sonidos guturales que indicaban, que hab&iacute;a alcanzado el orgasmo.<\/p>\n<p>Mire el resto del dormitorio y alrededor de la cama y sobre ella se encontraba el resto de mis amigos, cuyos cuerpos desnudos, descansaban durmiendo profundamente producto de la noche que hab&iacute;an vivido. Los dos hombres tambi&eacute;n hab&iacute;an derramado toda su leche en ambos agujeros de mi esposa, y ahora tambi&eacute;n descansaban sobre la cama, ignorando mi presencia.<\/p>\n<p>En un momento mi mujer se incorpor&oacute; para ir al ba&ntilde;o y nuestros ojos se encontraron, y contemple la belleza de su cara de satisfacci&oacute;n plena, de pronto lanz&oacute; una carcajada que rompi&oacute; ese momento, al ver mi erecci&oacute;n, entend&iacute; que ya la hab&iacute;a perdido para siempre, y con una sonrisa socarrona se recost&oacute; y abri&oacute; sus piernas, como una invitaci&oacute;n, a cumplir mi papel de cornudo sumiso, cuya labor ser&iacute;a de esa vez en adelante, lamer y limpiar la leche de otros machos, desde su panocha, lo que hice hundiendo mi cara en esa vagina que expel&iacute;a una mezcla se sabores salados y agrios, pero que disfrute como si fuera el manjar m&aacute;s delicioso del mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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