{"id":29449,"date":"2021-05-18T01:57:38","date_gmt":"2021-05-18T01:57:38","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-05-18T01:57:38","modified_gmt":"2021-05-18T01:57:38","slug":"el-ayudante-cap-10-irene-a-espaldas-de-su-novio-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-ayudante-cap-10-irene-a-espaldas-de-su-novio-ii\/","title":{"rendered":"El ayudante (Cap. 10): Irene a espaldas de su novio (II)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29449\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La morocha no pod&iacute;a verlo al tenerlo detr&aacute;s de ella pero estuvo segura de que en el momento que escuch&oacute; su respuesta, una arrogante sonrisa se dibuj&oacute; en el atractivo y masculino rostro del hombre a su espalda. Pero no tuvo m&aacute;s tiempo para divagar en tales pensamientos, pues las manos que antes hab&iacute;an estado magreando sus muslos se movieron r&aacute;pidamente hasta tocar la piel de sus desnudos hombros. La f&eacute;mina no alcanz&oacute; a decir nada cuando fue obligada a arrodillarse, sus torneadas piernas, relajadas por el anterior masaje, cedieron sin resistencia y de un momento a otro perdi&oacute; de vista la sala, perdi&oacute; de vista la cabeza de su novio que sobresal&iacute;a del sof&aacute; y lo &uacute;nico con lo que fueron a dar sus ojos negros fue su propio y distorsionado reflejo devolviendo su mirada a trav&eacute;s del cristal de decenas de botellas y vasos que se guardaban en el interior de la barra. Con un gesto alarmado en su rostro, jal&oacute; con sus manos del final del vestido para intentar ocultar la abundante piel de sus gl&uacute;teos y muslos que se hab&iacute;a revelado ante la nueva posici&oacute;n en la que se encontraba. Como si esa modestia fuera necesaria luego de todo lo que le hab&iacute;an hecho minutos antes. Pero bueno, era una mujer recatada, &iquest;No?<\/p>\n<p>&quot;&iquest;A-Ayudante?&quot; Su mirada, movi&eacute;ndose acelerada de un punto a otro entre el cristal de las botellas con bebidas y etiquetas de diferentes colores, fue a parar all&iacute; donde pudo notar algo del reflejo del hombre detr&aacute;s de ella. Y le dio un vuelco al coraz&oacute;n cuando distingui&oacute; como la prenda de su pantal&oacute;n cort&oacute; cay&oacute; por las fornidas piernas del contrario. Sus cejas se alzaron, el gesto de alarma en su rostro agrav&aacute;ndose m&aacute;s que nunca, y casi se cay&oacute; de espaldas, pero las palmas de sus manos alcanzaron a afirmarse en el suelo, su espalda quedando un tanto inclinada hacia atr&aacute;s y con sus brazos r&iacute;gidos sosteniendo su peso.<\/p>\n<p>Y fue entonces que lo sinti&oacute;, lo vio venir por el rabillo del ojo. Una amenazante sombra sobre ella a la que s&oacute;lo pudo reaccionar levantando su mirada hacia el techo para intentar dar con lo que sea que se le ven&iacute;a encima. &quot;Ah- &iexcl;Nhh!&quot; Pero tal acci&oacute;n no fue lo m&aacute;s prudente, pues inmediatamente aquella enorme y caliente verga que ya conoc&iacute;a demasiado bien, cay&oacute; pesada sobre su rostro d&aacute;ndole un golpe que reson&oacute; casi cual palmada de aplauso. Con su respiraci&oacute;n entrecortada, el robusto y venoso miembro descans&oacute; tranquilamente sobre su cara, abarcando todo el largo de su hermoso rostro y todav&iacute;a con unos cuantos cent&iacute;metros y el glande quedando suspendidos sobre el ment&oacute;n de la f&eacute;mina. Era una imagen memorable.<\/p>\n<p>Irene, con su boca semiabierta ante la sorpresa, no parec&iacute;a poder reaccionar. El punzante hedor de esa sudorosa porci&oacute;n de carne comenz&oacute; a entrar por sus fosas nasales con cada inhalaci&oacute;n, intoxicando su mente, y aquello la hizo arrugar su naricita, pero no atin&oacute; a separarse. Estaba siendo completamente dominada por la enorme virilidad de su Ayudante.<\/p>\n<p>&quot;Creo que entender&aacute;s,&quot; El hombre, que ahora estaba con sus piernas bastante separadas y algo flexionadas para poder tener a esa altura a su verga, tom&oacute; con su mano por la base a su semidormido pero aun as&iacute; portentoso miembro y comenz&oacute; a pasearlo obscenamente por todo el rostro de la Idol, quien s&oacute;lo apret&oacute; sus labios en una leve mueca, entrecerrando sus ojos. Ese vulgar pene era tan enorme que &eacute;l pod&iacute;a sujetarlo por la base y aun as&iacute; lograba tocar con el glande el ment&oacute;n de la f&eacute;mina. &quot;a lo que me refiero.&quot;<\/p>\n<p>La Idol de 28 a&ntilde;os intent&oacute; responder, decir algo, pero se atragant&oacute; en sus palabras cuando el hombre us&oacute; su otra mano para tomar sus test&iacute;culos, alz&aacute;ndolos sobre ella, tapando su vista. El hombre sujet&oacute; la sudorosa y colgante piel para finalmente dejar caer su pesado par de genitales sobre la cara de la morocha, abarcando toda la frente de Irene. La Idol s&oacute;lo arrug&oacute; un poco su entrecejo, ahora tapado con los genitales de ese vil hombre. Toda su carita estaba ocupada por la verga y bolas de su Ayudante. Y al tener sus labios apretados se obligaba a respirar por la nariz, lo que hac&iacute;a que consumiera m&aacute;s y m&aacute;s de ese potente olor mezcla de sudor, semen y sexo que emanaba de esa robusta verga. Pero no pod&iacute;a moverse, pues sus manos a&uacute;n estaban apoyadas en el suelo para no caer de espaldas. O, al menos, esa era la raz&oacute;n m&aacute;s l&oacute;gica que pod&iacute;a encontrar ante su falta de reacci&oacute;n.<\/p>\n<p>&quot;Uhm,&quot; Su Ayudante, por su parte, aprovech&oacute; la inacci&oacute;n de la contraria para empezar a menear suavemente su cadera y as&iacute; empezar a frotar morbosamente sus genitales sobre frente, nariz, mejillas y labios de la sometida Idol. &quot;Bueno, si no quieres hacer, hm, esperar m&aacute;s a tu novio, ser&aacute; mejor que abras esa boquita.&quot; Gru&ntilde;&oacute; suave al llevar sus test&iacute;culos a masajear las mejillas y nariz de la sometida Idol, el hilillo transparente de l&iacute;quido preseminal que brotaba de la punta de su glande colgando por la barbilla de la morocha, cayendo hasta pegarse a su cuello y escote.<\/p>\n<p>&quot;U-usted, hmff,&quot; Finalmente, Irene se pareci&oacute; cansarse de tal obscena demostraci&oacute;n de poder sobre ella, hablando en una voz firme a pesar de ser s&oacute;lo un murmullo que el Ayudante no lleg&oacute; a escuchar por la m&uacute;sica suave que a&uacute;n se escuchaba en la sala. &quot;&iquest;De verdad cree que har&eacute; e-uuahhmgg,&quot; Pero no lleg&oacute; a terminar su reprimenda, pues el contrario aprovech&oacute; el preciso momento en que abri&oacute; esa preciosa boca para introducir en ella la punta de su glande y, seguidamente, toda la cabeza de su verga en un s&oacute;lo movimiento.<\/p>\n<p>Y para Irene, el olor de esa portentosa herramienta en combinaci&oacute;n con el sabor agrio y salado de su venosa carne fueron suficientes para terminar de embriagarla en ese ambiente a sexo y pecado que parec&iacute;a sofocar el ambiente. Junto con el sabor de su sudorosa carne tambi&eacute;n pudo degustar ese viscoso y abundante fluido transl&uacute;cido que brotaba de la punta de esa carnosa cabeza y que ahora se pegaba a su caliente lengua. Sus dedos se retorcieron firmes contra el suelo mientras cent&iacute;metro tras cent&iacute;metro de verga comenz&oacute; a ser introducido lentamente por su cavidad bucal, y la posici&oacute;n en la que se encontraba exigieron a su mand&iacute;bula al m&aacute;ximo para poder recibir al inesperado invitado que se colaba sin permiso. El tren de salada carne que sus labios hab&iacute;an envuelto involuntariamente continuaron hundi&eacute;ndose m&aacute;s en su boca y cuando el glande comenz&oacute; a abrirse paso por su garganta, fue que finalmente reaccion&oacute; para intentar separarse, una respuesta natural cuando parec&iacute;a que intentaban ahogarte. Sus manos se separaron del suelo y se afirmaron a los anchos y entrenados muslos de su Ayudante en un alarmado movimiento. Pero ya era muy tarde. En respuesta a su d&eacute;bil oposici&oacute;n, las manos del contrario la sujetaron de su barbilla y cuello. oblig&aacute;ndola a sostener su posici&oacute;n.<\/p>\n<p>S&iacute;, ese vil hombre se la estaba pasando en grande, si sus leves gru&ntilde;idos eran evidencia de eso, y no iba a dejar que escape. As&iacute; que tuvo que tragar m&aacute;s y m&aacute;s verga haciendo que remueva sus piernas en el suelo mientras su garganta abrazaba con fuerza al invasor que comenzaba a bajar lentamente por ella, Los extensos recorridos de venas de su gordo miembro delineando todo el h&uacute;medo interior de su caliente cavidad. Ese acto de dominaci&oacute;n y virilidad que estaban ejerciendo sobre ella fue m&aacute;s que suficiente para hacerla sentir un rico calor y necesidad en su intimidad, hilillos de su rico jugo vaginal desliz&aacute;ndose y cayendo por la parte interna de sus muslos, poni&eacute;ndola en evidencia. A Irene parec&iacute;a gustarle demasiado cuando la trataban de esta forma, o eso hab&iacute;a deducido el Ayudante en su encuentro la noche anterior.<\/p>\n<p>&quot;Eso. Que bien la comes, preciosa. As&iacute;.&quot; El Ayudante gru&ntilde;&oacute; viendo como ya una decena de cent&iacute;metros de su miembro hab&iacute;an desaparecido entre los labios de la Idol. &quot;Nunca me cansar&eacute; de tu boquita, Irene.&quot; Arrug&oacute; el puente de su nariz mientras la sosten&iacute;a firme ahora de su nuca, mirando atento como ese delgado cuello se tensaba y ensanchaba a la vez que m&aacute;s y m&aacute;s de su dotado miembro se abr&iacute;a paso por la garganta de la celebridad. &quot;Eso,&quot; Y comenz&oacute; a mover su cadera, embistiendo suave y lentamente la boca de la Idol, profundizando todav&iacute;a m&aacute;s con cada nueva embestida, los h&uacute;medos y obscenos sonidos de la boca de la Idol tragando golosamente acompa&ntilde;ando el ritmo de sus movimientos. &quot;as&iacute;, muy bien, muy bien.&quot; Lo hac&iacute;a tan bien de hecho, que luego de unos minutos, la morocha finalmente lleg&oacute; a comerse toda su verga, por completo, como ninguna otra Idol lo hab&iacute;a logrado antes. Aquello hizo que el hombre apretara su mand&iacute;bula, soltando un gru&ntilde;ido de placer. &quot;&iexcl;Muy bien!&quot; Bram&oacute; con fuerza, ya sin importarle que el muchacho los escuchara, manteniendo esa posici&oacute;n con la mujer empalada por su verga durante unos cuantos segundos.<\/p>\n<p>Segundos que se hicieron interminables para ella. Los h&uacute;medos test&iacute;culos del hombre quedaron afirmados contra la naricita de la Idol, que apenas se sosten&iacute;a de las piernas del contrario mientras su garganta luchaba por expulsar al invasor. A estas alturas estaba hecha un desastre, con la saliva que ba&ntilde;aba por completo la verga que se estaba comiendo salpicando por todo su rostro y cayendo por su ment&oacute;n, cara e incluso su cabello suelto y ya despeinado. Contuvo la respiraci&oacute;n como pudo hasta que finalmente su Ayudante fue lo suficientemente piadoso como para empezar a retirar su miembro&#8230;<\/p>\n<p>&#8230; Antes de volver a penetrar su garganta hasta el fondo, comenzando nuevamente con el vaiv&eacute;n de las embestidas, ahora incluso con m&aacute;s fuerza, haciendo golpear sonoramente sus huevos contra la cara y frente de la Idol cada vez que el robusto falo de carne quedaba enterrado en su totalidad dentro de la boca de una sometida Irene. Asfixiantes y eternos segundos en los que su adolorida garganta era exigida al m&aacute;ximo y en los que se sent&iacute;a pronta a vomitar, aprovechando el &iacute;nfimo alivio de dos tercios de ese monstruoso miembro saliendo de su interior hasta que llegara la pr&oacute;xima embestida. As&iacute; la tuvieron, completamente rendida, con mirada ida, su cuerpo relajado dej&aacute;ndose hacer, s&oacute;lo su cadera ofreciendo err&aacute;ticos movimientos, con un peque&ntilde;o charco de sus fluidos form&aacute;ndose en el suelo debajo de ella.<\/p>\n<p>Por un fugaz momento le dedic&oacute; un &uacute;nico pensamiento a su novio. Seguramente a&uacute;n estaba all&iacute;, sentado, bebiendo, de espalda a ellos, completamente ignorante de lo que estaban haciendo con ella apenas unos metros detr&aacute;s de &eacute;l. Y ese fue el catalizador, el empuje final que necesitaba haciendo que se agarre desesperada a las piernas de su Ayudante, los m&uacute;sculos de sus torneadas piernas tens&aacute;ndose antes de que un brutal orgasmo sacudiera todo su cuerpo con fuerza. &quot;&iexcl;AG-GghH!&quot; Y habr&iacute;a gritado de no ser porque su boca a&uacute;n estaba ocupada consumiendo y tragando esa implacable verga que la penetraba sin descanso, por lo que s&oacute;lo se removi&oacute; en su posici&oacute;n. Los dedos de sus pies descalzos se retorcieron y sus ojos, desenfocados, desorbitados, lloraron l&aacute;grimas de pura dicha por esas indescriptibles oleadas de placer que asaltaban todo su cuerpo hasta liberarse en su entrepierna con espasm&oacute;dicos movimientos. Y as&iacute; fue que manch&oacute; todav&iacute;a m&aacute;s el suelo a sus pies con los abundantes fluidos que afloraban cual cascada de su caliente vulva a causa de tan duradero orgasmo. De hecho, se sent&iacute;a como si nunca fuera a terminar. Sent&iacute;a que morir&iacute;a all&iacute; mismo, ahogada en verga y placer org&aacute;smico. Y cuando cre&iacute;a que estaba por finalizar, un nuevo c&uacute;mulo de deliciosas, benditas sensaciones azotaban su cuerpito una vez m&aacute;s haci&eacute;ndolo temblar err&aacute;ticamente por tanto goce mientras su mente se pon&iacute;a en blanco por una eternidad de segundos. Y as&iacute; se repiti&oacute; la secuencia, una, dos, hasta tres veces antes de que finalmente pudiera calmarse, justo cuando se sinti&oacute; a un hilo de desfallecer de placer.<\/p>\n<p>Si aquella experiencia hab&iacute;a durado vitales minutos, su tiempo de recuperaci&oacute;n, de recuperar su consciencia y el control de su cuerpo, tardaron unos cuantos m&aacute;s.<\/p>\n<p>Y en el mar de emociones y hormonas que mareaban su cabeza, se pregunt&oacute; por un instante si aquello hab&iacute;a sido un orgasmo excepcional, o tal vez m&uacute;ltiples de ellos que la asaltaron en una indefinible secuencia de &eacute;xtasis sexual.<\/p>\n<p>Fuera cual fuera la respuesta, lo cierto es que en sus 28 a&ntilde;os de vida nunca hab&iacute;a experimentado algo as&iacute;. Nunca crey&oacute; que sentirse as&iacute; siquiera fuera posible, y menos por el hecho de que usaran tu boca de esa forma.<\/p>\n<p>Cuando finalmente se recuper&oacute; lo suficiente como para volver a enfocar su mirada y reincorporarse un poco, lo mejor que pudo debido a la posici&oacute;n arrodillada y con la cabeza echada hacia atr&aacute;s en la que se encontraba, las definidas venas del miembro que a&uacute;n penetraba su garganta parecieron engrosarse un poco m&aacute;s. Todo el robusto cuerpo de esa verga pareci&oacute; crecer un poco m&aacute;s en tama&ntilde;o antes de que el Ayudante le diera una fiera embestida final, su vista siendo oscurecida y tapada por los h&uacute;medos y grandes huevos que chocaron contra su rostro y frente, sus fosas nasales quedando presionadas contra la el&aacute;stica piel de esos test&iacute;culos. Y all&iacute; mismo, con su boca engullendo hasta la ra&iacute;z a ese viril y dotado miembro, sinti&oacute; brotar del glande el primer glorioso chorro de espeso y caliente semen. Las abundantes descargas del f&eacute;rtil l&iacute;quido fueron vertidas directamente en el est&oacute;mago de la Idol mientras el musculoso hombre reluciente en sudor la sujetaba firme de su nuca, gru&ntilde;endo mientras se corr&iacute;a con fuerza.<\/p>\n<p>&quot;Uhghhahhg-&quot; Irene, con ojos entrecerrados, risue&ntilde;a, todav&iacute;a relajada por el &eacute;xtasis post-orgasmo, trag&oacute; la excepcional corrida sin resistencia alguna. Su est&oacute;mago siendo alimentado y satisfecho por la rica y nutritiva secreci&oacute;n. Sin embargo, de un momento a otro incluso su garganta comenz&oacute; a inundarse con la f&eacute;rtil semilla de su Ayudante al no poder tragar los continuos chorros de semen al ritmo que se le exig&iacute;a. No pas&oacute; mucho antes de que la sensaci&oacute;n de ahogarse y con ello las arcadas volvieran a atacar a la Idol, que en un acto reflejo intent&oacute; separarse, nuevamente, en vano. Atragantada ahora tanto por el portentoso largo de la verga ajena as&iacute; como tambi&eacute;n la espesa cantidad del viscoso fluido blanco que no parec&iacute;a acabar nunca, Irene se sinti&oacute; nuevamente cercana a perder la consciencia.<\/p>\n<p>Para su fortuna, tras unos cuantos segundos que se le hicieron eternos a la morocha, en los que su coraz&oacute;n se aceler&oacute; al punto de que podr&iacute;a haber jurado que se saldr&iacute;a de su pecho, las potentes descargas de semen llegaron a su fin. Su Ayudante finalmente hab&iacute;a terminado de eyacular, gracias al cielo. Lentamente, muy lentamente retiraron cent&iacute;metro tras cent&iacute;metro de la bien dotada verga que se hab&iacute;a encogido y vuelto m&aacute;s blandita dentro de su boca.<\/p>\n<p>La enorme cabeza de su miembro fue lo &uacute;ltimo en salir con un obsceno y h&uacute;medo sonido de su boca y finalmente, jadeando con la lengua afuera y con respiraci&oacute;n entrecortada, con largos hilillos de saliva colgando y haciendo puente entre la robusta verga y su a&uacute;n abierta boquita, finalmente, la corrompida l&iacute;der de Red Velvet fue libre de descansar de tan brutal felaci&oacute;n a la que la hab&iacute;an sometido. &quot;Ahh, hah,&quot; Luego de recuperar poco a poco su aliento, la h&uacute;meda y salivada cara de la Idol se arrug&oacute; en una mueca antes de tragar sonoramente lo que hab&iacute;a quedado de esa mezcla de saliva y semen en su boca. Se permiti&oacute; enderezar su postura, todav&iacute;a arrodillada y con su retaguardia afirmada en el ahora mojado suelo, mientras intentaba relajar un poco su cansada mand&iacute;bula con un leve masaje de su mano. Su garganta escoc&iacute;a, irritada por tan exigente pero excepcional trabajo que hab&iacute;a hecho con la verga de su Ayudante. Sent&iacute;a todo su cuerpo mojado y no s&oacute;lo por el sudor de su cuerpo. Su rostro y cabello eran un desastre, y al ver su caro vestido pens&oacute; si no ser&iacute;a mejor s&oacute;lo deshacerse de el, ahora manchado con su saliva y otras secreciones de las cuales era mejor no hablar. Luego sus ojos se detuvieron al frente, all&iacute; donde todav&iacute;a estaban las botellas guardadas en el interior de la barra.<\/p>\n<p>Jadeaba cansada cuando pudo distinguir algo a trav&eacute;s de uno de los reflejos en los cristales. Apoy&oacute; sus manos en el suelo para poder voltear su cuerpo hasta quedar de frente con el hombre que todav&iacute;a se hallaba de pie, alz&aacute;ndose imponente sobre ella con sus brazos en jarra, ahora completamente desnudo. Alz&oacute; una mano para limpiarse con el dorso de la manga su babeado ment&oacute;n mientras lo observaba en silencio. Luego trag&oacute; saliva, su mirada recorriendo lentamente cada detalle de la piel perlada en sudor de su Ayudante, cada contorno y definido m&uacute;sculo del f&iacute;sico cual H&eacute;rcules que pose&iacute;a ese detestable hombre. Detall&oacute; con sus ojos esos perfectos abdominales durante demasiados segundos y, finalmente, sus ojos cayeron en la imponente y viril herramienta de sexo que volv&iacute;a erguirse orgullosa justo frente a su lindo rostro. La que minutos antes hab&iacute;a estado engullendo hasta casi desfallecer.<\/p>\n<p>Esa odiosa, gruesa, monumental y venosa verga que volv&iacute;a a alzarse desafiando la gravedad, incansable, para un segundo round con ella. Sus labios se apretaron en un puchero, temblando. No era justo.<\/p>\n<p>No, no era justo para nada, porque dudaba que esta vez su boca fuera a ser suficiente para calmar a la bestia de sexo que se cern&iacute;a sobre ella. Y si su novio no los hab&iacute;a detenido hasta ese momento, dudaba que lo fuera a hacer ahora, &iquest;Realmente se hab&iacute;a dormido?<\/p>\n<p>&quot;A-Ayudante, hmm.&quot; Mientras volv&iacute;an a afirmarle ese viril miembro sobre el rostro, oblig&aacute;ndola nuevamente a inhalar hasta llenar sus pulmones y embriagar su cabeza con ese olor a hombre, Irene entendi&oacute; que iba a ser tomada all&iacute; mismo por ese hombre que no era su novio. &Eacute;l lo sab&iacute;a, ella tambi&eacute;n. Y no hab&iacute;a nada que su novio pudiera hacer al respecto.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">*******************<\/p>\n<p><em>Notas finales:<\/em><\/p>\n<p><em>Continuaci&oacute;n inmediata del cap&iacute;tulo anterior.<\/em><\/p>\n<p><em>Si te ha gustado esta lectura y no has le&iacute;do cap&iacute;tulos anteriores te recomiendo que les des un vistazo.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>La morocha no pod&iacute;a verlo al tenerlo detr&aacute;s de ella pero estuvo segura de que en el momento que escuch&oacute; su respuesta, una arrogante sonrisa se dibuj&oacute; en el atractivo y masculino rostro del hombre a su espalda. 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