{"id":29620,"date":"2021-05-27T22:00:00","date_gmt":"2021-05-27T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-05-27T22:00:00","modified_gmt":"2021-05-27T22:00:00","slug":"el-reencuentro-de-silvia-segunda-visita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-reencuentro-de-silvia-segunda-visita\/","title":{"rendered":"El reencuentro de Silvia (Segunda visita)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29620\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Debido a contratiempo con los ni&ntilde;os y el estorbo de su esposo, no pudimos coordinar r&aacute;pido un segundo encuentro con Silvia. Le ped&iacute; que no se depile su sexo, me gustaba peludita y que cu&aacute;ndo tuviera relaciones con su esposo me avise para pensar en ella. Estuvimos en constante contacto por WhatsApp durante dos semanas, le reclame por qu&eacute; no me aviso cuando cabalgaba al marido. Silvia solo mando una carita triste y dijo que no lo hizo porque no han tenido relaciones&hellip; Y es &ldquo;normal&rdquo; pasar semanas o meses sin tener nada.<\/p>\n<p>Los viernes eran los d&iacute;as en la que ella dejaba los ni&ntilde;os con su ex-esposo y pod&iacute;a dejar al ahora su esposo en casa mientras ella se iba de &ldquo;compras&rdquo;, &ldquo;al templo&rdquo; o pasear por all&iacute;. No s&eacute; si estas salidas le iban a dar problemas, pero reci&eacute;n iban a ser dos veces que nos ve&iacute;amos. Supongo que ella ten&iacute;a bien claro c&oacute;mo hacer sus cosas y que decir en casa. De mi parte, nunca me ha gustado meterme con alguien casada pero siempre he tenido el morbo de estar con una. Silvia siempre fue mi fantas&iacute;a y ahora m&aacute;s que nunca era una delicia en la cama, dispuesta a todo.<\/p>\n<p>Acordamos que viernes 7 pm era el mejor d&iacute;a y hora para vernos. Sus hijos se quedaban con su ex y el esposo en casa. Para m&iacute; tambi&eacute;n funcionaba genial porque pod&iacute;a ir a casa tomarme un ba&ntilde;o e ir a verla. Hubo d&iacute;as pasados donde ella quer&iacute;a darme mamadas pero yo no estaba limpio, ella solo sonre&iacute;a diab&oacute;licamente porque parec&iacute;a no importarle pero nunca la deje hacerlo.<\/p>\n<p>Llego el d&iacute;a para vernos y ya con sabiendas del c&oacute;digo de la puerta, entr&eacute; al edificio sin problemas. Silvia tenia indicado que hacer aparte de dejar sin llave la puerta de su apartamento. Al entrar, las luces estaban apagadas excepto por una luz tenue de una l&aacute;mpara en la sala. En la cocina totalmente desnuda, Silvia ten&iacute;a la barriga sobre la mesa mirando con direcci&oacute;n a la ventana, con los pies en el piso, pero con el culo levantado. No hizo ning&uacute;n movimiento cuando entr&eacute;, port&aacute;ndose como una ni&ntilde;a buena.<\/p>\n<p>D&iacute;as antes hab&iacute;a pasado por una tienda para adultos y compre unos juguetes para usarlos con la vieja culona. Jal&eacute; una silla para apreciar con m&aacute;s calma lo rico que se ve&iacute;a su sexo velludo, su ano virgen y las curvas de sus blancas caderas. Silvia no se mov&iacute;a ni se quejaba de estar en esa posici&oacute;n luego de m&aacute;s de 10 minutos. Solo se escuchaba agitada respiraci&oacute;n por la ansiedad de si le era permitido hablar, voltear o cambiar de posici&oacute;n. Me pare para acariciar con una mano el interior de su muslo&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n eres?&rdquo; &ndash;Le pregunt&eacute; suavemente.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Tu puta.&rdquo; &ndash;Respondi&oacute; Silvia temblando a causa de mi delicada caricia.<\/p>\n<p>Mi puta se notaba nerviosa a la idea de que alguien la viese por la ventana estando las cortinas abiertas. Su apartamento estaba localizado en un segundo piso el cual no estaba junto a otro edificio, pero la ventana de su cocina daba a un jard&iacute;n que a su lado ten&iacute;a el estacionamiento de otro complejo de apartamentos. Es posible que, en horas de la noche, alguien en la calle pod&iacute;a ver dentro de los apartamentos siempre y cuando las luces de adentro estuviesen prendidas. En este caso las luces estaban apagadas pero una luz blanca de la calle se filtraba por la ventana y la cara de Silvia pod&iacute;a ser vista si uno mirase con atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>La mesa donde Silvia reposaba era cuadrada y peque&ntilde;a d&aacute;ndome f&aacute;cil acceso a todo su cuerpo. Pegu&eacute; mi cuerpo por detr&aacute;s y reposando todo mi peso comenc&eacute; a besarle el o&iacute;dio derecho, un acto que la llenaba de locura. Ya con una erecci&oacute;n, mi pene presionaba sus nalgas con mucha presi&oacute;n e intensidad. Ella comenz&oacute; a gemir de placer y mover r&aacute;pidamente sus piernas como si fuese a eyacular. Me separ&eacute; y le di dos palmadas que la hicieron gritar y despu&eacute;s re&iacute;r levemente. Me gusto que se sintiera como una puta dominada, dej&aacute;ndome el control de la situaci&oacute;n. Le indique que repose su mejilla izquierda sobre la mesa para luego me vea pasar con un brazalete con tirantes largos para atarle las manos las cuales agarraban el borde de la mesa.<\/p>\n<p>Posicion&eacute; a esta tremenda mujer en medio de la mesa para luego ponerle un brazalete en cada mu&ntilde;eca y amarrarlas a las patas del mueble. Lo que Silvia no se esperaba es que tambi&eacute;n le amarrase sus dos piernas, dejando su pelvis al aire para un f&aacute;cil acceso. No hubo quejas ni titubeos, las &oacute;rdenes fueron seguidas sin reparos.<\/p>\n<p>Mientras sacaba los juguetes sexuales, iba pensando que Silvia siempre se jact&oacute; de ser una mujer que no hac&iacute;a mucho esc&aacute;ndalo cuando ten&iacute;a relaciones sexuales. Que alcanzaba el cl&iacute;max con eyaculaci&oacute;n serenamente para que los vecinos o sus hijos no la escuchasen. Eso me hizo en dejar a un lado el tap&oacute;n de bocas que hab&iacute;a comprado. Ya con todos los juguetes en el counter de la cocina, me sent&eacute; otra vez para hacerla esperar y que su curiosidad crezca al escuchar los diferentes ruidos de las cosas met&aacute;licas y de pl&aacute;stico hac&iacute;an al tocar el granito. Adem&aacute;s del sonido de la vibraci&oacute;n que el consolador de 8 pulgadas.<\/p>\n<p>Con una pluma de l&aacute;tigo acaricie el ano y vagina de mi puta. Esta era una nueva sensaci&oacute;n para ella que nunca su ex y menos su ahora esposo hab&iacute;an usado. Silvia me dijo una vez que su ex le pidi&oacute; algo pero que ella se neg&oacute; hacerlo. Nunca supe que fue lo que le pidi&oacute; pero de lo que si se, es que ella nunca hab&iacute;a usados juguetes a parte de un peque&ntilde;o vibrador. Despu&eacute;s de cosquillear su ano y sus zonas er&oacute;genas de la pierna y pelvis, le met&iacute; suavemente la lengua a su culo para hacerla saltar del placer.<\/p>\n<p>-&ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no has tenido sexo con tu marido?&rdquo; &ndash;Le pregunt&eacute; usando esa palabra que la hac&iacute;a sentir puta.<\/p>\n<p>-&ldquo;Porque Mark no me lo pide.&rdquo; &ndash;Respondi&oacute; resentida.<\/p>\n<p>Le met&iacute; una palmada que le sac&oacute; un grito de &ldquo;AYYY&rdquo;, con dolor, pero gozando la quemaz&oacute;n.<\/p>\n<p>-&ldquo;Si no te pide, toma la iniciativa y cabalga su pinga&rdquo;. &ndash; Respond&iacute; mientras preparaba el consolador.<\/p>\n<p>-&ldquo;Necesita pastillas para que se le pueda parar.&rdquo;-Contest&oacute; apretando los gl&uacute;teos esperando otra nalgada.<\/p>\n<p>Agarr&eacute; de sus cabellos y tirando su cabeza para atr&aacute;s le susurr&eacute; a o&iacute;do:<\/p>\n<p>-&ldquo;Con solo ver tu boquita, a m&iacute; se me para putita&#8230;&rdquo; &ndash;Le dije d&aacute;ndole una palmada a su vagina.<\/p>\n<p>Silvia necesito m&aacute;s tiempo para recuperarse de ese nuevo y rico dolor, y aun m&aacute;s de la verg&uuml;enza que los vecinos hayan escuchado tremendo grito. Conociendo a Silvia, trataba con todas sus fuerzas suprimir gritos de dolor o de placer. Esa actitud quiz&aacute;s venia por alguna raz&oacute;n psicol&oacute;gica que debi&oacute; a ver pasado o simplemente de lo estricto que creci&oacute; con la Fe mormona. En todo caso, yo quer&iacute;a hacerla gozar y delirar de placer, quer&iacute;a que se descubra a ella misma y disfrute los placeres sin tapujos o el que dir&aacute;n. Silvia era buena para dar consejos, pero ella misma no los cumpl&iacute;a, eso era la causa de mi fascinaci&oacute;n y morbo de poseer su cuerpo.<\/p>\n<p>Con vibrador en mano y mi lengua en su rosadito ano, Silvia gem&iacute;a desesperadamente tratando de fugar su cuerpo de la intensidad del placer. Amarrada a las patas de la mesa, mi puta no pod&iacute;a escapar, detener o controlar sus orgasmos. Silvia no para de venirse, dejando su peludo sexo manchado de blanco por sus jugos. El juego de mi lengua y la vibraci&oacute;n del consolador en su cl&iacute;toris hacia que la vieja pierda el control total, soltando gritos y gemidos que todos sus vecinos escucharon.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por favor&hellip; t&aacute;pame la boca&rdquo;. &#8211; Pidi&oacute; Silvia durante los &uacute;ltimos orgasmos.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;T&aacute;pamela&hellip; te lo suplico&rdquo;. &ndash; Dijo la vieja sin aliento mientras le temblaba todo el cuerpo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de 4 venidas y su musgo blanco chorreando en el piso de la cocina, decid&iacute; detenerme. Todav&iacute;a sensible al tacto y totalmente agotada, unte 3 dedos en su sexo peludo para luego ofrec&eacute;rselo que se los comiera. Silvia chup&oacute; y se comi&oacute; todos los jugos de mi mano y con una sonrisa en mi rostro le dije:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;No tan silenciosa ah?&rdquo;.<\/p>\n<p>Avergonzada de tal show, limpi&eacute; su sexo y quit&eacute; los brazaletes que la ataban a la mesa. Silvia estaba d&eacute;bil de piernas por estar en esa posici&oacute;n por mucho tiempo y m&aacute;s con los problemas de su pierna, le cost&oacute; caminar. Ayud&aacute;ndola a caminar la lleve a la cama d&oacute;nde se ech&oacute; boca arriba con las piernas cerradas.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ahora vuelvo&rdquo;. &ndash; Le dije con una sonrisa p&iacute;cara antes de salir de la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Me fui a limpiar r&aacute;pidamente lo sucio que hab&iacute;a dejado el piso, pero al mismo tiempo d&aacute;ndole un descanso y oportunidad de sacar otros brazaletes. Al regresar al cuarto, Silvia segu&iacute;a con las piernas cerradas, pero las abri&oacute; con una media sonrisa cuando le ense&ntilde;e lo que llevaba en la mano. Amarr&eacute; cada mano y pierna de cada lado dej&aacute;ndola con las patas y brazos arriba en forma de &lsquo;V&rdquo;. Limpie otra vez su sexo peludo para luego ir a darme un ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Silvia esper&oacute; por 15 minutos mientras me duchaba, ella se merec&iacute;a ser castigada por hacerse la pura y honesta. Sab&iacute;a que le gustaba los castigos que le daba. Tambi&eacute;n la excitaba ver mi lado er&oacute;tico y oscuro, era nuestro secreto que ambos fu&eacute;semos un poco depravados.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; desnudo a la habitaci&oacute;n con una erecci&oacute;n que fue aprobada con la mordida de labios de mi puta. Silvia no me hab&iacute;a visto que le hab&iacute;a tomado fotos durante la sesi&oacute;n de la cocina por estar de espaldas. Ahora estando de frente se dio cuenta de mis tomas con el iPhone. Antes que dijera algo, le dije que eran para verlas los dos juntos. No dijo nada solo suspiro con preocupaci&oacute;n cuando lo puse con direcci&oacute;n a su rostro. Traje su cuerpo al borde de la cama para luego comerme su sexo. Puse mi pene duro y gordo en la boca de su vagina y mir&aacute;ndola me di la vuelta. Siempre so&ntilde;&eacute; con hacer un 69 pero nunca con ella abajo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Sabes que te toca hoy no?&rdquo;. &ndash;Pregunt&eacute; con voz firme y posicionando mi glande rozando sus labios.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Lechita&rdquo;. &ndash;Dijo la muy puta pasando la lengua y esforzando por tomar mi pene con su boca.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;M&iacute;rate como te gusta mi pinga, bella&rdquo;. &ndash;Us&eacute; el sobrenombre que usaba antes.<\/p>\n<p>Silvia se miraba en la pantalla del celular como buscaba comerse mi pene con ansias que solo la pon&iacute;an m&aacute;s candela. Baj&eacute; un poco mi torso para que tenga mejor acceso a todo el pene y mis bolas. Su vagina peluda estaba riqu&iacute;sima pero cada vez que sent&iacute;a algo rico, paraba de chuparme. Quer&iacute;a que se la coma toda y se trague las dos semanas de espera.<\/p>\n<p>Me di la vuelta para mirarle la cara, darle un beso apasionado y comenzar a follar su cara. Al comienzo ten&iacute;a su rostro entre mis piernas y d&aacute;ndole cachetadas apasionadas indic&aacute;ndole que me mire a los ojos mientras se la com&iacute;a. Era imposible que se la comiera toda en esa posici&oacute;n, as&iacute; que tire mi cuerpo hacia adelante para en posici&oacute;n de misionero, pero en vez de penetras su sexo, penetraba su boca.<\/p>\n<p>Mi puta luchaba por no atragantarse y vomitar en el acto, con un ruido que hacia su garganta que excitar&iacute;a a cualquiera, hasta el impotente de su esposo. Por momentos a Silvia le faltaba el aire y pon&iacute;a su cabeza de costado para tomar aire, sac&aacute;ndose mi verga de su boca. No ten&iacute;a ni pies ni mano para sacarme de su boca, no ten&iacute;a escapatoria&hellip; Se la puse devuelta en su boca y dej&eacute; caer todo mi cuerpo en su cabeza, empujando m&aacute;s a fondo el pene en su garganta. Mi puta respiraba como pod&iacute;a mientras las envestidas ven&iacute;an cada vez m&aacute;s r&aacute;pido, su baba mojaba todo mi pelvi cubriendo su rostro con saliva blanca y burbujeante. Con los ojos cerrados y sin salida, la vieja segu&iacute;a trag&aacute;ndome como sea y los sonidos de garganta se convert&iacute;an m&aacute;s profundos y por momentos alarmante. Agarrado del cabezal de la cama, tomaba fuerzas para empuj&aacute;rsela m&aacute;s y m&aacute;s. No la dejaba respirar, mirarla en esta posici&oacute;n me excit&oacute; demasiado y no tardar&iacute;a de venir dentro de su garganta reposando todo mi cuerpo y empuj&aacute;ndosela hasta que sus labios besaran la base de mi pene.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;T&oacute;matela toda puta!&rdquo;. &ndash; Le orden&eacute;. &ndash;&ldquo;Sino no me muevo!&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Gup&hellip; Gup&rdquo;. &ndash;Se escuchaba desde Silvia.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ohhh&hellip; Silvia!!!&rdquo;. &ndash; Dije en voz alta para que los vecinos me escuchen y que Silvia vea lo que me hace sentir (Siempre le gusto verme disfrutar de su cuerpo).<\/p>\n<p>Me sal&iacute; de su garganta y tumb&eacute; a su lado. Agarre el tel&eacute;fono que segu&iacute;a grabando el video y enfoque su cara. Ella no pod&iacute;a ver nada por toda la saliva que ten&iacute;a en el rostro y no poder abrir los ojos. Puse el tel&eacute;fono a un lado para despu&eacute;s quitarle las cuerdas que la ataban. Silvia estaba agotada, con l&aacute;grimas y los ojos rojos despu&eacute;s de despejar la neblina. La dej&eacute; descansar en la cama con el rostro limpio y prepar&eacute; la batea con agua caliente. Regres&eacute; por ella y nos metimos para ba&ntilde;arnos sentados en el agua caliente. Le lav&eacute; su rostro, su sexo todav&iacute;a un poco fr&aacute;gil y el resto de su cuerpo. Sus tetas estaban erectas y duras. Cuando est&aacute;bamos juntos siempre ten&iacute;a una mano en uno de sus senos. Eran peque&ntilde;os, pero bien formados. Ahora con la subida de peso, estaba m&aacute;s redondos y nada ca&iacute;dos. Nos quedamos sentados riendo y bes&aacute;ndonos sin movernos mucho para que pueda recuperarse. Estando su espalda en mi pecho, volte&oacute; a verme&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Eres terrible ni&ntilde;o&rdquo;. &ndash; Dijo sonriendo Silvia al notar otra vez mi erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No eres mi puta, sino mi perrita&rdquo;. Le dije d&aacute;ndole un beso pausado y con lengua.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Guau, guau&rdquo;. &ndash;Exclam&oacute; Silvia imitando el sonido de un perro.<\/p>\n<p>Los dos no echamos a re&iacute;r&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Debido a contratiempo con los ni&ntilde;os y el estorbo de su esposo, no pudimos coordinar r&aacute;pido un segundo encuentro con Silvia. Le ped&iacute; que no se depile su sexo, me gustaba peludita y que cu&aacute;ndo tuviera relaciones con su esposo me avise para pensar en ella. 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