{"id":29633,"date":"2021-05-28T22:00:00","date_gmt":"2021-05-28T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-05-28T22:00:00","modified_gmt":"2021-05-28T22:00:00","slug":"una-noche-de-cine","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/una-noche-de-cine\/","title":{"rendered":"Una noche de cine"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29633\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Desde hac&iacute;a meses le insist&iacute;a a mi marido&hellip; ten&iacute;a muchas ganas de ir al cine a ver una pel&iacute;cula y &eacute;l se hac&iacute;a el desentendido. Hasta que una tarde me sorprendi&oacute;, me invitaba al cine. Ni siquiera pregunt&eacute; por la pel&iacute;cula, de hecho no me importaba, mi deseo era salir de las cuatro paredes de casa.<\/p>\n<p>Me alegr&eacute; y r&aacute;pidamente me arregl&eacute;. Llegamos al cine, ni siquiera me enter&eacute; del programa. Entramos. Mi vista no es nada buena, sufro de miop&iacute;a, por esto siempre nos sentamos en las filas m&aacute;s alejadas de la pantalla. La sesi&oacute;n ya hab&iacute;a empezado, estaban pasando los anuncios y trailers.<\/p>\n<p>Medio encandilados todav&iacute;a, nos sentamos en la segunda fila, casi en el centro. Despu&eacute;s de los anuncios hubo un breve encendido de la luz; pude ver a la mujer de mi lado, estaba acompa&ntilde;ada por un hombre; me dieron la impresi&oacute;n de ser otro matrimonio como&hellip;<\/p>\n<p>Tan solo al inicio de los primeros cr&eacute;ditos de la cinta fue evidente, se trataba de una pel&iacute;cula er&oacute;tica, no sab&iacute;a hasta donde de pornogr&aacute;fica, pero de que tendr&iacute;a escenas de sexo expl&iacute;cito no hab&iacute;a duda.<\/p>\n<p>Entonces entend&iacute;&hellip; mi marido me invit&oacute; no tanto por complacerme, sino para complacerse &eacute;l mismo; me encog&iacute; de hombros dispuesta a disfrutar del filme. Con solo ver las primeras escenas deduje que ser&iacute;a una de esas pel&iacute;culas en las que lo menos importante era la trama. Me inquiet&eacute;; luego me dije, la verdad no tengo porqu&eacute; no gozar de esto, as&iacute; tendr&eacute; buenas fantas&iacute;as para mis ricas masturbadas.<\/p>\n<p>Masturbarme ha sido el maravilloso suced&aacute;neo para las insuficiencias de mi marido, y no solo por los problemas de erecci&oacute;n, sino por lo insulso de su forma de acariciar, si decid&iacute;a hacerme algunas caricias, claro. No obstante mis dulces, ricas, prologadas y frecuentes masturbadas, mi insatisfacci&oacute;n sexual era apabullante. Si a esto se agrega mi libido exaltada, se pueden imaginar mi estado de &aacute;nimo y tambi&eacute;n mi disposici&oacute;n a gozar de la pel&iacute;cula.<\/p>\n<p>En la pantalla una hermosa joven hac&iacute;a una presentaci&oacute;n de algo en la cabecera de una larga mesa ocupada por hombres y mujeres, ellas hermosas, ellos galanes seleccionados. La presentaci&oacute;n terminaba y uno de los hombres se acercaba a la ponente para invitarla a cenar. Ella, sonriendo coqueta, le dec&iacute;a que ya ten&iacute;a cita.<\/p>\n<p>Pantalla negra para dar paso a la bella joven del brazo de una de las mujeres apenas entrevista sentada a la larga mesa, tomada de su brazo; ambas cruzaban una calle aparentemente para dirigirse a un edificio donde se pod&iacute;a leer: Restaurante. Y sent&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>Las butacas de ese cine son amplias, los mismo los reposabrazos; yo ten&iacute;a mi brazo pl&aacute;cidamente aposentado all&iacute;, en el brazo de la butaca y otro brazo se situ&oacute; sobre el m&iacute;o, me alarm&eacute;.<\/p>\n<p>Y lo hice porque la extremidad ajena bien pudo situarse en el amplio espacio de la butaca sobrante. Me gir&eacute; y la vi mir&aacute;ndome&hellip;su sonrisa y su mirada fueron sumamente inquietantes; retir&eacute; mi brazo aun vi&eacute;ndola, ella continu&oacute; con la sonrisa y el brazo en la butaca.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a la pel&iacute;cula m&aacute;s inquieta y desconcertada. Si fuera un hombre el atrevido, seguramente no me hubiera desconcertado, hubiera retirado el brazo y ya. Para colmo, la porno se iniciaba; las j&oacute;venes estaban en el restaurante, en una mesa; la mesa estaba aislada. Las manos de las mujeres se entrelazaban, las sonrisas de una para la otra eran amplias, significativas, er&oacute;ticas. Luego una de ellas miraba en todas direcciones, para seguidamente acercar su rostro a la otra para depositar un beso largo y sostenido en la boca de la joven ejecutiva.<\/p>\n<p>Mis estremecimientos iniciales se multiplicaron; no ten&iacute;a explicaci&oacute;n v&aacute;lida para ello y sin embargo, algo me dec&iacute;a, te estremece el recuerdo del brazo ajeno. Hasta apret&eacute; los muslos, sin duda un reflejo de auto protecci&oacute;n, pero pens&eacute;, &iquest;de qu&eacute; me protejo?, para contestarme: &iexcl;caramba, me protejo de la vecina!<\/p>\n<p>La secuencia en la pantalla donde las j&oacute;venes continuaban a los besos, y sus manos vagaban ya por los muslos desnudos de ambas; las minifaldas de las dos eran escandalosas, ya lo hab&iacute;a observado cuando cruzaban la calle, las minifaldas apenas bajaban un poco de la ra&iacute;z de las nalgas, no s&eacute;, tal vez ese apret&oacute;n de muslos, aunado a la secuencia vista, motivaban a mi chocho a pegar de saltitos y sent&iacute;a los pezones erectos, mi intranquilidad se fue al infinito.<\/p>\n<p>Mis manos sobre el regazo eludiendo descansar mi brazo en la butaca, no fuera a ser el regreso del ajeno, este pensamiento me turbaba y lo hac&iacute;a en el sentido de continuar con mi protecci&oacute;n y al mismo tiempo acariciar mis muslos. Mi faldita era igual de escandalosa a las de la pel&iacute;cula. Y ese lento caminar de mis manos en los muslos me hac&iacute;an tiritar de emoci&oacute;n&hellip; &iquest;excitaci&oacute;n? Me pregunt&eacute; y sent&iacute; sonrojos abrumadores.<\/p>\n<p>La vecina me observaba, no la ve&iacute;a pero sent&iacute;a el peso de su mirada clavada en m&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>La joven ejecutiva, c&iacute;nica, tocaba los senos de la otra, joven tambi&eacute;n, aunque se apreciaba de mayor edad, para volverme loca, dentro de m&iacute; dese&eacute; tener una mano precisamente en mis senos, y para colmo, baj&eacute; la mirada y vi los muslos de la vecina desnudos, la faldita casi en la cintura.<\/p>\n<p>Con m&aacute;s estremecimientos apart&eacute; r&aacute;pido la vista para llevarla a la pantalla donde las j&oacute;venes estaban entrando a una residencia cogidas de la cintura y bes&aacute;ndose prolongadamente.<\/p>\n<p>Mi co&ntilde;o se encarg&oacute; de decirme&hellip; est&aacute;s excitada, y lo dijo moj&aacute;ndose de manera ostensible. Bueno, estuve a punto de pedir a mi marido que nos fu&eacute;ramos, o yo retirarme sola, dej&aacute;ndolo a &eacute;l a continuar excit&aacute;ndose con la pantalla. En lugar de eso, quiz&aacute; desquiciada, coloqu&eacute; de nuevo mi brazo en el reposabrazos de la butaca, pretextando &ldquo;cansancio&rdquo; del mismo. Claro, el otro brazo concurri&oacute; a la cita de inmediato. Ah&iacute; lo dej&eacute;, aunque mi mano del otro lado ascendi&oacute; a mi rostro para enjugarlo sin raz&oacute;n.<\/p>\n<p>Entonces fue la mano, s&iacute;, la ajena, inici&oacute; una lev&iacute;sima caricia en mi brazo entumecido de emoci&oacute;n; eso no lo admit&iacute; en ese momento, ahora lo digo as&iacute;, aquella tarde continu&eacute; pretextando cansancio y era natural, en la estrechez del reposabrazos, los brazos se tocaban, nada para alarmarse, dec&iacute;a mi conciencia erotizada ya. Y luego, el soponcio.<\/p>\n<p>No lo sab&iacute;a, en la oscuridad de ese cine me enter&eacute;: los reposabrazos de esas butacas se pueden retraer como en los aviones; ella dej&oacute; mi brazo, luego inici&oacute; el movimiento para elevar el reposabrazos, yo, en las nubes del desconcierto y la excitaci&oacute;n en aumento. Los movimientos de la otra fueron una excelencia de discreci&oacute;n, nadie, excepto yo, se percat&oacute;.<\/p>\n<p>Ahora se sumaba a mi desconcierto, la incertidumbre de a d&oacute;nde deseaba ir la &ldquo;intrusa&rdquo;, as&iacute; continuaba calific&aacute;ndola. No tard&eacute; en saberlo, la mano audaz se pos&oacute; en mi muslo desnudo e inici&oacute; una suave &iexcl;y cachonda! caricia en mi muslo desnudo&hellip;<\/p>\n<p>Mis estremecimientos eran ya temblores importantes, y mi co&ntilde;o ya estaba escandalosamente mojado, era sin lugar a dudas, una hermosa catarata de jugos.<\/p>\n<p>La mano ascend&iacute;a con suavidad, sin prisas, la sent&iacute; llegar al l&iacute;mite mismo de la ropa, para luego descender al mismo paso. La mir&eacute;, me sonre&iacute;a de una forma deliciosa, as&iacute; sent&iacute; esa preciosa sonrisa.<\/p>\n<p>Luego, la mano apret&oacute;&hellip; Las j&oacute;venes estaban entrando a una lujosa habitaci&oacute;n, se situaban frente a frente, los besos eran a lenguas paradas y fuera de las bocas; las manos de ambas en las nalgas de la otra; enseguida una, la m&aacute;s ansiosa, bajaba las manos hasta tomar la falda de la otra, la elevaba, la de la falda levantaba los brazos para permitir la salida del minivestido sensacional, y sorpresa&hellip; estaba desnuda bajo el vestido, por eso la belleza del cuerpo deslumbr&oacute; en la pantalla y&hellip;<\/p>\n<p>En mis emociones erotizadas, vi los senos maravillosos y los pezones endurecidos, nada les ped&iacute;an los propios, y la mano ajena sobre mis muslos andaba ya en las meras alturas. De pronto y para otra sorpresa m&iacute;a, la mano se fue, pero no era as&iacute;, solo fue por mi mano, la cogi&oacute; y la llev&oacute; a sus muslos, ah&iacute; la dej&oacute;, mi mano sent&iacute;a la suavidad de esa piel extra&ntilde;a. Esa tersura de mujer solo conocida en mis propios muslos, me fascin&oacute;.<\/p>\n<p>Su mano regres&oacute; a mi muslo y as&iacute; se inici&oacute; una in&eacute;dita competencia de manos para ver cu&aacute;l de ellas acariciaba m&aacute;s y mejor&hellip;<\/p>\n<p>Yo, haciendo esfuerzos, apenas si pod&iacute;a acallar mis ya evidentes jadeos, ella hac&iacute;a lo mismo, me pareci&oacute;. Mi co&ntilde;o se contra&iacute;a cuando la vecina recorri&oacute; las nalgas al borde de la butaca, por eso sucedieron dos cosas, la primera y m&aacute;s alarmante, los muslos se separaron ampliamente y mi mano qued&oacute; en &iacute;ntimo contacto con los pelos de su co&ntilde;o&hellip;<\/p>\n<p>&iexcl;No llevaba bragas! A&uacute;n con los esfuerzos de ella, pude escuchar un sonido claramente suspirante.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s, la mano ajena apret&oacute; mi muslo y me hizo separar la pierna y bajar un poco el cuerpo al borde de la butaca, era claro, deseaba sentir con su mano lo mismo que sent&iacute;a la m&iacute;a&hellip;<\/p>\n<p>En la pantalla las cuatro manos andaban por los hermosos cuerpos desnudos de las protagonistas, y una met&iacute;a los dedos en el co&ntilde;o de la otra, acercando la c&aacute;mara a primer plano y con esta toma se ve&iacute;a perfectamente los dedos meti&eacute;ndole en el co&ntilde;o. Me estremec&iacute; a&uacute;n m&aacute;s y ya me era necesario algo en mi chochito encharcado.<\/p>\n<p>Quiz&aacute; esto me &ldquo;oblig&oacute;&rdquo; a bajar mi culo hasta el borde mismo de la butaca, sin importar mi marido. La mir&eacute;, me vio, sonri&oacute; y ya su mano estaba entrando por mis braguitas y acariciando mis pelos, entonces decid&iacute; quitarme las braguitas para no estar en desventaja&hellip;<\/p>\n<p>Sorprendida, fui por la mano ajena para colocarla en mis adorables pelitos, en mi jugoso co&ntilde;o que ya clamaba por caricias, y claro, mi mano se fue hacia su co&ntilde;o. Ella tir&oacute; todav&iacute;a m&aacute;s adelante las nalgas, con los muslos abiertos de par en par. Y, sin el estorbo del reposabrazos, mi mano pudo agilizar sus dedos, y los dedos ajenos, atendiendo a mis deseos, se metieron en mi vagina empapada y deseosa de placer&#8230;<\/p>\n<p>En la pantalla la m&aacute;s joven chupaba el co&ntilde;o de la otra, y se despert&oacute; en m&iacute; el deseo de chup&aacute;rselo a mi vecinita. Dejamos de ver la pantalla para concentrarnos en las miradas mutuas, en el continuo fruncir de los labios enviando besos a la otra y los dedos acariciando suave, tiernamente los co&ntilde;os respectivos, con lentitud estudiada, las dos igual, reprimiendo los jadeos y los gemidos, y m&aacute;s, mucho m&aacute;s, los movimientos de las nalgas desatadas por la enorme excitaci&oacute;n&hellip;<\/p>\n<p>De mi marido ni me acordaba.<\/p>\n<p>Mi vecina era guapa, en una secuencia luminosa la vi, joven. En la pantalla una acercaba la lengua a la vagina depilada de la otra y se acercaba al cl&iacute;toris mientras le met&iacute;a los dedos en la vagina, esto hizo que culminara un orgasmo en m&iacute; tras tener sus dedos jugando en mi duro cl&iacute;toris con mucha experiencia, la explosi&oacute;n de placer fue maravillosa, de una potencia nunca imaginada.<\/p>\n<p>Mis dedos apresuraron la marcha, dese&eacute;, loca de deseo, provocar esa misma explosi&oacute;n en la vagina tan deliciosamente acariciada por mis deditos&hellip; Y s&iacute;, ella deton&oacute; su orgasmo, lo sent&iacute; por c&oacute;mo apret&oacute; los muslos deteniendo mis dedos y ech&oacute; la cabeza hacia atr&aacute;s&#8230;<\/p>\n<p>Mi orgasmo no se deten&iacute;a, continuaba incansable, lo mismo los deditos sabios se mov&iacute;an sin descanso y en la pantalla las chicas hermosas ca&iacute;an en el fabuloso 69 y las c&aacute;maras hac&iacute;an tomas de las lenguas penetrando a uno y otro co&ntilde;o y en la banda sonora estallaban los gritos org&aacute;smicos de las dos en la pantalla, casi en simult&aacute;neo con los nuestros.<\/p>\n<p>Al retraer mis nalgas, mis desnudos muslos detectaron el asiento empapado de mis jugos y sonre&iacute; envi&aacute;ndole un sentido besito a la vecina, suspirando sin ruido, francamente agradecida.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a la pantalla, ah&iacute; las muchachitas se besaban amorosas mientras sus manos hac&iacute;an recorridos por nalgas, senos y co&ntilde;os; las sonrisas eran maravillosas, reflejaban fielmente la satisfacci&oacute;n de ambas&hellip; Pantalla negra para volver a una mansi&oacute;n donde dos agraciadas j&oacute;venes, m&aacute;s j&oacute;venes que las otras, desnudas, se acariciaban mutuamente los pechos. Las secuencias posteriores no difer&iacute;an de las ya vistas, sin embargo s&iacute; propiciaron el regreso&hellip;<\/p>\n<p>Ahora fueron mis manos las del regreso a los muslos incre&iacute;bles de mi vecina, ella sonri&oacute;, abri&oacute; los muslos, empuj&oacute; las nalgas al borde del asiento y al mismo tiempo, con sus manos levantaba discretamente la faldita, ya con mis dedos enrolados con los pelos mojad&iacute;simos, abr&iacute; los labios verticales y ella hizo un ligero movimiento a sus nalgas dando su aprobaci&oacute;n, y la mano ajena no se hizo esperar, regres&oacute; calmada y tierna a mis muslos a&uacute;n juntos.<\/p>\n<p>La hice esperar, no baj&eacute; las nalgas, tampoco abr&iacute; los muslos, ella me ve&iacute;a sonriendo y su mano acariciaba deliciosamente la piel de mis muslos, ya mis dedos nadaban en esa inapreciable piscina, mi co&ntilde;o reclamaba acci&oacute;n, mis muslos se abrieron de par en par y las nalgas se fueron al borde del asiento, no se apresur&oacute; a entrar a la cueva de las delicias, se entretuvo acariciando mis pelos, disfrutando de la excitante humedad&hellip;<\/p>\n<p>Yo deseaba intensamente la penetraci&oacute;n de los deditos, por eso, instintos en acci&oacute;n, elev&eacute; las nalgas con cuidado pero con efectividad, para que los dedos entendieran la necesidad inmensa de su deseada penetraci&oacute;n&hellip; eso hicieron, acariciaron m&aacute;s leve, m&aacute;s tierna, m&aacute;s cari&ntilde;osamente mis labios llenos de pelos, y luego, para mi enorme satisfacci&oacute;n y mi candente admiraci&oacute;n, los dedos se metieron en el chochito.<\/p>\n<p>En la pantalla gran acercamiento a las lamidas sensacionales de co&ntilde;os que se estaban dando, y ni cortos ni perezosos, nuestros orgasmos se detonaron sin que los dedos dejaran de acariciar los respectivos cl&iacute;toris, fuente del inmenso placer de las dos&hellip;<\/p>\n<p>En la pantalla se escucharon los gritos de los orgasmos de las protagonistas, segundos despu&eacute;s de los nuestros. Tal vez emit&iacute; un gritito irreprimible y mi marido me mir&oacute;, pero por fortuna en ese momento yo estaba con los ojos en la pantalla y hab&iacute;a bajado mi faldita, lo cual hizo que volviera a mirar la pantalla donde las j&oacute;venes se met&iacute;an los dedos en sus respectivos co&ntilde;os sin dejar de mamar. No obstante permaneci&oacute; un tanto inquieto, lo sent&iacute; y lo comprob&eacute; al percibir sus casi constantes abandonos de la pantalla para verme con el ce&ntilde;o fruncido. Mir&eacute; a mi vecina, ella sonre&iacute;a y se encog&iacute;a de hombros indic&aacute;ndome estar al tanto de nuestra desdicha.<\/p>\n<p>En fin, ya no fue posible volver las manos a donde tanto hab&iacute;a disfrutado, gozado del placer de acariciar otro co&ntilde;o, otros pelos, otras ninfas, otro cl&iacute;toris, pero los ojos continuaron solaz&aacute;ndose con la celestial visi&oacute;n de los hermosos muslos que continuaron desnudos hasta poco antes del fin de la cinta.<\/p>\n<p>Ambas, puestas de acuerdo con los ojos, hicimos castos movimientos para colocar las faldas en el lugar adecuado. Ella, m&aacute;s presurosa, hurg&oacute; en su bolsa, luego sac&oacute; algo, yo intrigada, no dejaba de verla. Ahora fue claro su suspiro; vio a su acompa&ntilde;ante, luego al m&iacute;o, estir&oacute; la mano y deposit&oacute; en la m&iacute;a una tarjeta, yo me apresur&eacute; a ocultarla en la palma de mi mano.<\/p>\n<p>Encendi&eacute;ndose las luces, ella toc&oacute; por &uacute;ltima vez mis muslos con el grave riesgo de ser vista por cualquiera. Nos enfrentamos al ponernos de pie, la sonrisa de ambas fue maravillosa, hasta muy afectuosa la sent&iacute;, eso quiso expresar la m&iacute;a. Siguiendo en su onda audaz, frunci&oacute; los labios en el beso final.<\/p>\n<p>El acompa&ntilde;ante le toc&oacute; un hombro para se&ntilde;alarle la salida, luego se dio la vuelta y pude ver sus caderas y sus nalgas, ambas preciosas.<\/p>\n<p>Yo permanec&iacute; de pie vi&eacute;ndola irse, me atrev&iacute; a una discreta despedida con mi mano cuando ella caminaba por el pasillo camino de la salida. La tarjeta punzando en mi mano.<\/p>\n<p>Mi marido me inst&oacute; para salir, lo segu&iacute; con los muslos resbalosos y al caminar las sensaciones org&aacute;smicas se dejaron venir, aunque no fueron suficientes para llevarme a un nuevo orgasmo. Por esto me met&iacute; en el ba&ntilde;o y me encerr&eacute; para masturbarme. Entonces me di cuenta que mis braguitas se quedaron dentro de la sala. Eso me calent&oacute; m&aacute;s y mi masturbada fue sensacional.<\/p>\n<p>Esa noche no pude dormir recordando el inmenso placer con los dedos de una mujer. Por la ma&ntilde;ana, temblando de emoci&oacute;n, marqu&eacute; el n&uacute;mero de la tarjeta y &iexcl;me contest&oacute; ella!&hellip;<\/p>\n<p>Fue el comienzo de una larga amistad y un placer desconocido hasta ese d&iacute;a e inmejorable hasta hoy.<\/p>\n<p>Woman Penelope<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>5 Desde hac&iacute;a meses le insist&iacute;a a mi marido&hellip; ten&iacute;a muchas ganas de ir al cine a ver una pel&iacute;cula y &eacute;l se hac&iacute;a el desentendido. Hasta que una tarde me sorprendi&oacute;, me invitaba al cine. 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