{"id":29634,"date":"2021-05-28T22:00:00","date_gmt":"2021-05-28T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-05-28T22:00:00","modified_gmt":"2021-05-28T22:00:00","slug":"la-chica-botera-que-le-gusta-el-bondage","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-chica-botera-que-le-gusta-el-bondage\/","title":{"rendered":"La chica botera que le gusta el bondage"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29634\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Todo empieza en Barcelona, al ir a trabajar con mis 33 a&ntilde;os y coincidir en el metro, en la l&iacute;nea verde casi cada d&iacute;a, con una chica morena, de unos 25 a&ntilde;os, pelo largo, blusa blanca, con chaqueta de cuero negra, minifalda de cuero negra y sobretodo con sus botas planas negras de cuero, que le llegan justo por debajo de sus rodillas. Al ir coincidiendo muchos d&iacute;as, al final se van cruzando las miradas.<\/p>\n<p>Cual es la sorpresa que un d&iacute;a al fijarme en su cara, veo que le sobresale por debajo de la mascarilla en su lado derecho un trocito, casi insignificante de cinta adhesiva gris. Me voy fijando en otros d&iacute;as y s&oacute;lo se lo detecto en algunos, no siempre. Es un hecho que me extra&ntilde;a, entre m&iacute; pienso, &ldquo;Hay d&iacute;as que debe de ir amordazada?, ocultando su mordaza con la mascarilla? Vaya morbo. Si es as&iacute;, si se encuentra a alguien conocido, c&oacute;mo saluda, si lleva la boca amordazada?, Si va a trabajar, al llegar, c&oacute;mo saluda?, va directa al servicio y se quita la cinta adhesiva?, sin saludar a la entrada?, o con un sonido ahogado por la mordaza, saluda?&rdquo; En definitiva, se me ocurren infinidad de preguntas sin respuestas&hellip;<\/p>\n<p>Van pasando los d&iacute;as y el tema sigue igual, ella vestida de cuero, con sus botas planas y con nuestras miradas que se cruzan, sobre todo cuando nos sentamos cara a cara y ella con sus piernas cruzadas, destacadas por sus botas.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a al llegar a casa, empiezo a pensar &ldquo;en que tendr&iacute;a que decirle algo, pero c&oacute;mo? Si va amordazada no puede hablarme&rdquo; Finalmente, se me ocurre escribirle en una hoja y entreg&aacute;rsela. &ldquo;Pero qu&eacute; le escribo, qu&eacute; le pongo?&rdquo;<\/p>\n<p>Decido escribirle unas pocas l&iacute;neas: &ldquo;Hola, me llamo &Oacute;scar, coincidimos muchos d&iacute;as, noto una atracci&oacute;n hac&iacute;a ti, por tu forma de vestir y tus botas, tambi&eacute;n por tus miradas. Si lo deseas, podemos quedar para cenar &eacute;ste s&aacute;bado a las nueve en la entrada de El Corte Ingl&eacute;s de Catalunya. Ya me confirmar&aacute;s&rdquo;<\/p>\n<p>Le entreg&oacute; la hoja un jueves. Al verla le digo, &ldquo;Hola, toma&quot; y me alejo un poco de ella. Enseguida despliega la hoja y la empieza a leer. Cuando acaba me mira, me dice que s&iacute; con la cabeza, tambi&eacute;n el dedo pulgar de su mano derecha arriba y gui&ntilde;&aacute;ndome el ojo.<\/p>\n<p>Pienso, &ldquo;perfecto&rdquo;.<\/p>\n<p>Llega el s&aacute;bado. Llego en metro media hora antes. Todav&iacute;a no est&aacute;. A menos veinte la veo aparecer, con su melena al viento, su blusa blanca, con su chaqueta de cuero, su minifalda de cuero y sus preciosas botas planas negras de cuero. Y con una diferencia a los otros d&iacute;as cuando coincidimos, en vez de llevar mascarilla quir&uacute;rgica, va con una de piel negra. Cuando llega, nos miramos y nos damos un abrazo. Ella se presenta, &ldquo;hola, me llamo Cristina&quot;. Encantado le digo.<\/p>\n<p>&ldquo;Vamos a cenar por aqu&iacute; el Paseo de Gracia&rdquo;, le comento. Me dice, &ldquo;vale&rdquo;.<\/p>\n<p>Nos sentamos en una terraza, estamos en el mes de marzo y hace buena temperatura, se est&aacute; bien. Viene el camarero, ella pide una cerveza, yo tambi&eacute;n. Mientras decidimos que comemos.<\/p>\n<p>Pedimos lo mismo, una ensalada de primero y de segundo un bistec. Mientras traen las cervezas, nos sacamos las mascarillas, por fin le puedo ver su cara entera, es preciosa, con su nariz respingona y sus labios muy bonitos, con una sonrisa preciosa.<\/p>\n<p>Nos miramos fijamente y nos sonre&iacute;mos. Empezamos a hablar, tiene 26 a&ntilde;os y vive independizada, sus padres tienen mucho dinero, su padre es arquitecto y ha contribuido en muchas obras, tanto de aqu&iacute; el pa&iacute;s, como en el extranjero. Ella vive en una urbanizaci&oacute;n en Sant Just Desvern. No tiene pareja, ha tenido tres novios, actualmente sin compromiso.<\/p>\n<p>Yo le explico tambi&eacute;n mis andanzas y que actualmente estoy sin compromiso tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Mientras vamos cenando. Entonces le pregunto el por qu&eacute; de vestir as&iacute;. Se sonr&iacute;e y me dice que es &ldquo;fetichista del cuero&rdquo;, que le excita mucho llevar ropa as&iacute; y sobretodo las botas. Me comenta &ldquo;imag&iacute;nate que tengo &eacute;ste par de botas que llevo, para la calle y que en casa tengo otro par del mismo modelo, para llevarlas en casa&quot;. Entonces le pregunto, &ldquo;as&iacute; que en casa, vas con botas?&rdquo; se sonr&iacute;e y me dice que s&iacute;. Y que tambi&eacute;n va vestida de cuero, camisetas, pantalones cortos, vestidos, ropa &iacute;ntima de cuero, pvc y l&aacute;tex tambi&eacute;n. Mientras pienso, &ldquo;ufff, impresionante&rdquo;.<\/p>\n<p>Le pregunto que desde cuando tiene &eacute;sta atracci&oacute;n por el cuero, l&aacute;tex&hellip;. Me contesta: &ldquo;Desde bien peque&ntilde;ita, imag&iacute;nate que deseaba que lloviera a menudo, para llevar chubasquero y sobre todo las botas de lluvia, jajaja, me encantaba. Cuando me levantaba y mi madre me dec&iacute;a, est&aacute; lloviendo, me pon&iacute;a toda contenta, por ponerme el chubasquero y mis botitas. As&iacute; que ya ves, me viene desde bien peque&ntilde;ita&quot; Entonces me sonr&iacute;o y le digo, ahora entiendo que vistas as&iacute;, jajaja. Ella tambi&eacute;n se r&iacute;e y me gui&ntilde;a el ojo.<\/p>\n<p>Entonces me comenta que luego ya a partir de su adolescencia, que ya empezaba ir al cole con faldita tejana y botas negras hasta por debajo de las rodillas, disfrutaba llevarlas. Eso s&iacute;, siempre le ha gustado las botas planas, sin tac&oacute;n. Le digo que muy bien.<\/p>\n<p>Le comento que a mi tambi&eacute;n me vuelve loco el cuero y que cuando veo por la calle una chica con botas, me vuelvo loco. Ella se sonr&iacute;e y me dice &ldquo;ya, ya, sino fuera as&iacute;, no estar&iacute;amos juntos ahora, jajaja&quot;<\/p>\n<p>Ya vamos comiendo el segundo plato y tengo en mente, preguntarle eso que le he visto varias veces debajo de su mascarilla, sobresaliendo un poquito&hellip; (la cinta adhesiva). Pero no s&eacute; c&oacute;mo sacar el tema.<\/p>\n<p>Finalmente me decido y le digo, una pregunta, ella me contesta, &ldquo;dime&rdquo;. Le digo &ldquo;Mira, una cosa, hay d&iacute;as que debajo de tu mascarilla sobresale un poquillo de cinta adhesiva gris. Perdona por si te ofende, es posible que vayas por la calle amordazada?&rdquo;. Ella de golpe se pone roja, se sonr&iacute;e y me contesta &ldquo;S&iacute;, como te fijas en m&iacute;, eh?&rdquo; Me sonr&iacute;o y le digo que s&iacute;, claro, trat&aacute;ndose de una chica tan guapa como ella. Vuelve a sonre&iacute;rse. Y le pregunto y eso, por qu&eacute; vas as&iacute; amordazada por la calle?<\/p>\n<p>Entonces, me dice, &ldquo;mira, me gusta mucho, en definitiva, que me vuelve loca tambi&eacute;n el bondage&rdquo;. Entonces le digo, ostras, eso de ser atada, amordazada&hellip; Ella me contesta &ldquo;s&iacute;, eso, pero s&oacute;lo eso, el sado no me gusta, dolor, pinzas, cera, todo eso extremo no&rdquo;. Entonces coge su bolso de piel negra, abre la cremallera y me dice, &ldquo;mira al fondo, llevo unas esposas y un rollo de cinta adhesiva&rdquo;. Ostras, me quedo de piedra, &ldquo;por qu&eacute; llevas eso encima&rdquo;, me contesta &ldquo;me excita llevar ese tipo de material en el bolso cuando salgo, ya ves, man&iacute;as&rdquo;. Le digo, incre&iacute;ble, vaya morbo. Le comento que tambi&eacute;n me atrae el bondage, que me da morbo eso de atar y amordazar a una chica. Ella se sonr&iacute;e y me dice &ldquo;pues ya lo sabes, aqu&iacute; me tienes&rdquo; y a continuaci&oacute;n se pone roja. Entonces me r&iacute;o y le digo, vale, tomo nota, jajaja. Entonces le pregunto y c&oacute;mo es que te gusta? Alg&uacute;n antiguo novio te lo hac&iacute;a? Y ella me dice &ldquo;No, no. Todo empieza siendo peque&ntilde;a tambi&eacute;n, con dos compa&ntilde;eras del colegio, haciendo un trabajo de grupo, en casa de una amiga, entonces una de ellas sac&oacute; unas cuerdas y me dijo, Cristina, te vamos a atar y&hellip;<\/p>\n<p>Viene el camarero y nos trae los postres, fresas con nata. Entonces le digo, Cristina, te imaginas en la cama vestida de cuero, con tus botas, atada, amordazada y lami&eacute;ndote la nata derramada encima de tu cuerpo&hellip; y ella r&aacute;pidamente me contesta, uuuffff, &ldquo;calla, calla, venga comemos los postres y si quieres vente a mi casa&rdquo;. Me sale una sonrisa y le digo, &ldquo;quieres que venga, mmmm, vale, jejeje&rdquo;<\/p>\n<p>Le digo, ya me contar&aacute;s en otro momento lo de las compa&ntilde;eras del colegio. Ella me dice, s&iacute;, s&iacute;.<\/p>\n<p>Por cierto, le pregunto, me has dicho antes que vives en una casa de Sant Just Desvern, ella me contesta s&iacute;, en la urbanizaci&oacute;n can soteres, calle Joan Rigol, n&uacute;mero 40. Entonces le digo, ostras, ya s&eacute; donde est&aacute;, hab&iacute;a ido muchas veces por esa calle de la urbanizaci&oacute;n, por motivos de trabajo. Ella me dice, perfecto, cuando vengas s&oacute;lo ya sabr&aacute;s ir, jejeje.<\/p>\n<p>Entonces me pregunta, &ldquo;has venido en coche?&rdquo; y le digo, no, en metro. Entonces ella me dice, pues venga, vamos al parking y para m&iacute; casa, all&iacute; ya tomaremos alguna copita. Le digo, vale. Entonces me levanto, &ldquo;te invito, voy a la barra a paga&rdquo;. Ella me dice &ldquo;gracias&rdquo;.<\/p>\n<p>Al salir ella ya est&aacute; levantada esper&aacute;ndome, con su chaqueta de cuero, minifaldita de cuero y sus botas. Tambi&eacute;n ya se ha puesto la mascarilla de piel. Noto que la gente la observa, l&oacute;gico.<\/p>\n<p>Nos dirigimos al parking donde ha dejado el coche, en la plaza Catalunya, le digo, tengo ganas de llegar ya a tu casa y ella se r&iacute;e.<\/p>\n<p>Llegamos al parking, tiene el coche a la -3 , nos acercamos a su coche, ya no hay ning&uacute;n coche en el rinc&oacute;n donde lo tiene. Se dirige al Mercedes deportivo de dos puertas, pienso, vaya cochecito tiene la ni&ntilde;a&hellip;<\/p>\n<p>Entonces ella llega a la puerta del conductor, de golpe la agarro por la cintura fuertemente y ella me dice, &ldquo;que haces, ahora no, su&eacute;ltame&rdquo;, mientras abro la cremallera de su bolso, ella &ldquo;no, para&rdquo;, cojo las esposas, agarr&oacute; su mu&ntilde;eca derecha, forcejeamos un poco y se la pongo &ldquo;click&quot;, ella &ldquo;no, no, para por favor, no me esposes ahora&quot;, agarro su mu&ntilde;eca izquierda y por detr&aacute;s la esposo junto a su mu&ntilde;eca derecha &ldquo;click&quot;. Ya la tengo esposada con las manos atr&aacute;s. Ella me dice, ahora que me vas a hacer, que vamos a mi casa, all&iacute; haremos de todo, venga su&eacute;ltame, que no sabes ir a mi casa, le digo, no te acuerdas que te he dicho que s&eacute; ir&hellip;<\/p>\n<p>Ella se enfada, venga ya, su&eacute;ltame o gritar&eacute;. Le digo, mira, te saco la mascarilla y quiero que me beses. Si me besas bien, te quito las esposas y vamos ya a t&uacute; casa. Me dice &ldquo;valeee&quot;, empezamos a besarnos, ella apoyada a la puerta del coche, le digo, abr&aacute;zame, es verdad, no puedes, mientras ella se excita m&aacute;s y dice no puedo, no puedo, mientras se escucha el ruido met&aacute;lico de las esposas. De golpe levanta su rodilla derecha y me empieza a rozar el pene, me dice, mmm, noto una cosa muy dura aqu&iacute;, venga va, que te estoy besando bien, su&eacute;ltame y vamos a casa para gozar. Entonces le digo, &ldquo;basta ya, tantas prisas, de vamos a casa ya, vamos a casa ya&rdquo;.<\/p>\n<p>Empiezo a palpar su co&ntilde;o por debajo de su faldita y noto que su tanga est&aacute; todo humedecido, una pasada, ella me dice, para, no me toques, entonces le saco el tanta de golpe para abajo y ella grita, &ldquo;qu&eacute; haces?, aqu&iacute; no&quot;, calla ya, levanta una pierna, su tanga roza con su bota, venga, ahora levanta la otra rozando con su otra bota. Ella grita &ldquo;para ya&quot;. Entonces le pongo mi mano derecha en su boca y le digo calla, ella se revuelve, mientras suenan sus esposas. Mi mano izquierda tiene su tanga y le digo, venga, abre la boca, ella no quiere, entonces con mis dedos &iacute;ndice y pulgar de la mano derecha le tapo la nariz, abre la boca y zas, tanga humedecido dentro de su boca, bien para dentro, ella &ldquo;mmmppp&quot;, cojo de su bolso el rollo de cinta adhesiva gris, corto un trozo y hacia su boca, otro trozo justo a ras de su nariz, otro trozo por debajo de su barbilla, otro trozo en medio. Bien amordazada la tengo, de oreja a oreja. Ella suspira por la nariz y no para de gemir &ldquo;mmmpppfff&quot;.<\/p>\n<p>La agarro de su brazo izquierdo, la esposo por delante, le pongo la mascarilla encima de su mordaza y la introduzco al asiento del copiloto, le pongo el cintur&oacute;n. Le digo, tranquila guapa, ahora si vamos a tu casa, ves, no te he hecho nada, ella me mira enfadada, &ldquo;mmmpppfff&quot;. Te he puesto la mascarilla, aunque sea de noche, pero as&iacute; disimulas de que vas amordazada, por si alguien te ve en un sem&aacute;foro, jejeje. Ella &ldquo;mmmpppfff&quot;. Bueno, pues v&aacute;monos, me dirijo al asiento del conductor y salimos del parking, con su ViaT que lleva al lado del retrovisor interior. Vamos hacia su casa. Paramos en un sem&aacute;foro, le empiezo a palpar su co&ntilde;o, ella con sus manos esposadas me la aparta un poco y le digo, para, uy, como lo tienes si est&aacute; chorreando, vaya, vaya, tienes problemas Cristina, vaya, pobrecita. Ella &ldquo;mmmpppfffggg&quot;<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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