{"id":29637,"date":"2021-05-28T22:00:00","date_gmt":"2021-05-28T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-05-28T22:00:00","modified_gmt":"2021-05-28T22:00:00","slug":"lo-que-siguio-en-la-noche-con-stella","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/lo-que-siguio-en-la-noche-con-stella\/","title":{"rendered":"Lo que sigui\u00f3 en la noche con Stella"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29637\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Stella estaba terminado de platicarme lo que cont&eacute; en mi relato anterior (dejo el link al final de este relato) cuando lleg&oacute; el mesero del restaurante donde la invit&eacute; a cenar.<\/p>\n<p>&ndash;Disc&uacute;lpenos, ya vamos a cerrar esta zona de restaurante porque no tenemos licencia de horario. Pueden continuar su charla en la zona del bar, ah&iacute; cerramos m&aacute;s tarde &ndash;dijo extendi&eacute;ndome la cuenta.<\/p>\n<p>Pagu&eacute; y le pregunt&eacute; a Stella si quer&iacute;a ir al bar. Ella acept&oacute; con un gesto afirmativo.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, Cornelio recogi&oacute; a mis hijos en la ma&ntilde;ana y hasta el domingo en la noche los regresa. &iexcl;Hay tiempo para todo!<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;No tienes que verte con alguien para darle las delicias gastron&oacute;micas que hiciste con tu exmarido?<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Ja, ja, ja! No, ya lo voy a cortar como macho de planta &ndash;me dijo y se apoltron&oacute; en uno de los sillones del bar.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Por qu&eacute;? &ndash;pregunt&eacute; extra&ntilde;ado&ndash; Pens&eacute; que te entend&iacute;as muy bien con &eacute;l.<\/p>\n<p>&ndash;Porque es un macho t&oacute;xico. Ya sac&oacute; las garras: se enoj&oacute; porque le dije que este fin de semana yo saldr&iacute;a con un amigo y &iexcl;me lo prohibi&oacute;! &iexcl;Pinche pendejo!, cree que porque coge divino ya es mi &ldquo;due&ntilde;o&rdquo; &iexcl;Est&aacute; jodido! &ndash;me dec&iacute;a con un semblante que denotaba mucha ira, el cual suaviz&oacute; y cambi&oacute; a una cara coqueta y una sonrisa que acompa&ntilde;&oacute; extendiendo su mano bajo la mesa y acariciar mi pene por encima del pantal&oacute;n para terminar la explicaci&oacute;n&ndash;: vergas sobran&hellip;<\/p>\n<p>Movi&oacute; su palma d&aacute;ndome masaje en el miembro que pronto se endureci&oacute;. Le correspond&iacute; la sonrisa y pas&eacute; el dorso de mi mano sobre el brazo, acarici&aacute;ndola. Pedimos unas bebidas, que surtieron de inmediato y reanud&eacute; la pl&aacute;tica que hab&iacute;amos suspendido en el restaurante.<\/p>\n<p>&ndash;Bueno, de lo que me contabas de ustedes, cuando Cornelio llev&oacute; a tus hijos, &iquest;lo convenciste de quedarse esa noche a dormir contigo?<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, aunque no lo creas, nos amamos y deseamos mucho, pero no se me da la idea de ser propiedad de un solo hombre. Mi cama a&uacute;n ten&iacute;a el humor y los vellos del encuentro porque mi macho me dej&oacute; bien servida y me qued&eacute; dormida; cuando llegaron los ni&ntilde;os s&oacute;lo me puse una bata encima. Cambi&eacute; a los hijos, Cornelio les cont&oacute; un cuento dej&aacute;ndolos dormidos y lo esper&eacute; en el comedor con unos bocadillos que prepar&eacute; pues yo s&iacute; ten&iacute;a hambre. Le ofrec&iacute;, pero &eacute;l declin&oacute; aduciendo que ya hab&iacute;an cenado. &ldquo;Entonces acomp&aacute;&ntilde;ame con esto&rdquo; le dije extendi&eacute;ndole una botella de vino y el sacacorchos. &Eacute;l mir&oacute; la etiqueta y sonri&oacute; pues con ese vino nos emborrachamos cuando me embaraz&oacute;. El mensaje fue comprendido a cabalidad: de muy buen talante, abri&oacute; la botella, sirvi&oacute; las copas y se sent&oacute; tomando uno de los bocadillos. Tom&oacute; la copa y dijo &ldquo;Salud, chichona hermosa&rdquo;. Choqu&eacute; mi copa con la de &eacute;l al tiempo que me desat&eacute; los botones de la bata y la deslic&eacute; por mi espalda dejando ver mis senos. &ldquo;Terminemos de comer&rdquo; dijo y volteando a ver la cama revuelta, porque la puerta de mi rec&aacute;mara estaba abierta, &ldquo;A ver si logramos llegar all&aacute; sin traspi&eacute;s despu&eacute;s de acabarnos el vino&rdquo;, dijo antes de darle varios tragos a la copa y la volvi&oacute; a llenar. &ldquo;&iquest;Y t&uacute;&hellip;?&rdquo; dijo acerc&aacute;ndose para servirme m&aacute;s, urgi&eacute;ndome a que me tomara el contenido. Cosa que hice mientras &eacute;l me acariciaba los pezones. Me llen&oacute; otra vez la copa y seguimos comiendo los bocadillos hasta que se terminaron y nos fuimos al sof&aacute; con nuestras copas. Como yo dej&eacute; la bata sobre la silla ya estaba en pelotas, as&iacute; que le empec&eacute; a quitar la suya d&aacute;ndole besos y lamidas en la piel y cuando lo tuve desnudo, met&iacute; uno de los pezones en mi vino y se lo ofrec&iacute; remembrando aquella noche del embarazo. &Eacute;l moj&oacute; su pene en vino y continuamos la remembranza bebiendo el vino desde nuestra piel hasta que la botella se agot&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Waw, qu&eacute; descriptiva! &ndash;exclam&eacute; tom&aacute;ndole la mano d&aacute;ndole un beso en la mu&ntilde;eca y pasando el otro brazo por su espalda.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, se nota que lo cuento bien &ndash;me dijo volviendo a apretar repetidamente mi herramienta y continu&oacute; su relato&ndash;. Me tom&oacute; de los brazos y los extendi&oacute; hacia arriba para oler y lamer mis axilas. Imagina c&oacute;mo ol&iacute;a despu&eacute;s de no ba&ntilde;arme y con tanto ejercicio hecho en la cama, en el comedor y en la sala, con mi macho coloc&aacute;ndome en todas las posiciones que quiso y el sudor de tanto movimiento fren&eacute;tico en cada vez, ya fuera sobre la mesa el sill&oacute;n y el colch&oacute;n. Le gusta olerme y se excita mucho cuando se concentra en la piel el olor que provoca la fornicaci&oacute;n. &ldquo;&iexcl;Hueles a puta muy cogida, mi amor!&rdquo; dijo cuando me carg&oacute; para llevarme a la cama, donde s&oacute;lo hizo las cobijas a un lado para dejarme caer sobre el colch&oacute;n salpicado de los pelos que el fragor nos arranc&oacute; a mi macho y a m&iacute;. Continu&oacute; con la tarea que hab&iacute;a iniciado con el vino y la lengua, meti&oacute; su cara entre mis piernas y me limpi&oacute; las ingles. Su lengua subi&oacute; y succion&oacute; labios interiores y cl&iacute;toris provocando mi entusiasmo por hacer lo mismo y se lo supliqu&eacute; &ldquo;Yo tambi&eacute;n quiero mamarte, acom&oacute;date bien&rdquo;. Sin despegar los labios de mi sexo, se acomod&oacute; en un 69 que, de vez en cuando suspend&iacute;a para se&ntilde;alar &ldquo;Te cogieron mucho, Stella puta, &iexcl;est&aacute;s riqu&iacute;sima!&rdquo; y volv&iacute;a su lengua a provocar m&aacute;s orgasmos en el viaje delicioso desde el interior de mi raja, luego el perin&eacute; para llegar a mi esf&iacute;nter donde met&iacute;a la punta de su &aacute;pice lingual. &iexcl;Yo tambi&eacute;n estaba desatada! mi lengua recorr&iacute;a el tronco, los huevos que en cada viaje succionaba por turnos, me esmer&eacute; chupando el glande antes de meterme su falo hasta sentirlo en la garganta donde me solt&oacute; un generoso chorro de semen que al sentirlo hice la cabeza hacia atr&aacute;s para que el siguiente trallazo inundara mi boca y pudiera saborearlo, Despu&eacute;s de eso, quedo yerto, lo cual aprovech&eacute; para acomodarme sobre &eacute;l y compartirle mi buche de semen en un beso que disfrutamos. Despu&eacute;s de descansar, con besos lo volv&iacute;a excitar y me lo meti&oacute;, yo cabalgu&eacute; un poco hasta sentir un tercer escurrimiento de su amor l&iacute;quido. y dormimos empiernados. Al d&iacute;a siguiente, me despert&eacute; sintiendo su lengua en el interior de mi vagina mientras que sus manos amasaban mis tetas. Lo dej&eacute; que saboreara el fermento del atole, que concluy&oacute; con el saludo ma&ntilde;anero de un beso a ocho labios que concluy&oacute; con un &ldquo;Te amo&rdquo; simult&aacute;neo a nuestra sincr&oacute;nica venida matutina.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Uf, qu&eacute; aguante tienen! Si se aman tanto, &iquest;por qu&eacute; no regresan?<\/p>\n<p>&ndash;Porque tambi&eacute;n me gusta coger con otros y eso no se ve bien en una esposa &ndash;explic&oacute; poniendo una cara de resignaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&ndash;Pues, al menos tienes variedad en la diversi&oacute;n. As&iacute; que preparaste tambi&eacute;n el atole para tu macho, tal como se lo hab&iacute;as prometido &ndash;dije para motivarla a que continuara con la secuencia narrativa.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;. Nos levantamos, lo met&iacute; al ba&ntilde;o y me fui a despertar a los hijos para que se lavaran y peinaran en el otro ba&ntilde;o. Mientras ellos se vest&iacute;an yo hice el desayuno. Cuando Cornelio sali&oacute; de la rec&aacute;mara, las caritas de mis hijos se alegraron &ldquo;&iexcl;Papi, buenos d&iacute;as! &iquest;T&uacute; nos vas a llevar a la escuela?&rdquo;, le preguntaron y &eacute;l contest&oacute; afirmativamente con una gran sonrisa de felicidad. Al terminar el desayuno, todos nos fuimos a lavar los dientes. Con el tiempo muy limitado, salieron de prisa rumbo a la escuela, que est&aacute; relativamente cerca. Al regresar, s&oacute;lo toc&oacute; la puerta para despedirse. &ldquo;Adi&oacute;s, y muchas gracias&rdquo; dijo y yo contest&eacute; &ldquo;Al contrario, gracias a ti&rdquo;, pensando en su donaci&oacute;n de esperma y nos dimos un beso. No pas&oacute; mucho tiempo cuando lleg&oacute; mi macho, quien despu&eacute;s de besarme pregunt&oacute; &ldquo;&iquest;Tu ex durmi&oacute; aqu&iacute;?&rdquo; &ldquo;S&iacute;&rdquo;, fue toda mi respuesta acompa&ntilde;ada del abrir de mi bata para que disfrutara del olor de mi pelambre. Al igual que Cornelio, me tumb&oacute; en la cama y se puso a chuparme fren&eacute;ticamente, deglutiendo el sabor que tra&iacute;a acompa&ntilde;ado del flujo que me brotaba de los orgasmos que me daba su lengua&hellip;<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;S&iacute; que les gusta el atole a los dos! &ndash;dije con admiraci&oacute;n.<\/p>\n<p>&ndash;No s&oacute;lo a ellos, todas mis parejas han probado el de Cornelio y &eacute;l tambi&eacute;n el de ellos, adem&aacute;s, de vez en cuando saborean el de otro, no s&eacute; si reconozcan que no es el de mi exmarido, pero tambi&eacute;n les gusta &ndash;precis&oacute; con un aire de satisfacci&oacute;n y en eso llegaron los mariachis al bar&ndash;. V&aacute;monos ya, porque el ruido no es bueno para la pl&aacute;tica y las canciones &ldquo;tiranas&rdquo; me molestan poni&eacute;ndome triste&ndash;. Dijo haci&eacute;ndole una se&ntilde;al al mesero para que nos trajera la cuenta.<\/p>\n<p>&ndash;Bien, te llevar&eacute; a tu casa &ndash;dije al pagar.<\/p>\n<p>&ndash;No, mejor vamos a la tuya, si no te molesta y tienes alguna botella para continuar la peda &ndash;me suplic&oacute; y yo acept&eacute; con un gesto afirmativo.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Por qu&eacute; dices canciones &ldquo;tiranas&rdquo;? &ndash;le pregunt&eacute; ya en el auto.<\/p>\n<p>&ndash;No lo digo yo, as&iacute; les dicen a las canciones de desamor. Supongo que eso lo sacaron de la canci&oacute;n Corazoncito tirano &ndash; y me ponen triste porque me dan celos al acordarme de Cornelio y otros&ndash;. Es m&aacute;s, cuando ya estemos muy borrachos me pones una de esas para que llore a gusto en tus brazos. Creo que t&uacute; sabes m&aacute;s de m&iacute;, despu&eacute;s de tu amigo Cornelio, que cualquiera otra persona, por eso me sentir&eacute; a gusto llor&aacute;ndolo &ndash;dijo recarg&aacute;ndose en mi hombro y limpi&aacute;ndose una peque&ntilde;a l&aacute;grima y yo record&eacute; que siempre hicimos buenas migas desde que nos conocimos cuando ella y Cornelio eran novios.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;<\/p>\n<p>&ldquo;<a href=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/leyendo-a-bataille-y-pensando-en-batir-atole\/\">Leyendo a Bataille y pensando en batir atole<\/a>&rdquo;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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