{"id":29671,"date":"2021-05-31T07:17:27","date_gmt":"2021-05-31T07:17:27","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-05-31T07:17:27","modified_gmt":"2021-05-31T07:17:27","slug":"sumiso-de-la-senorita-r","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/sumiso-de-la-senorita-r\/","title":{"rendered":"Sumiso de la Se\u00f1orita R"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29671\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Yo nunca hab&iacute;a tenido dioses, nunca hasta ahora, hasta que conoc&iacute; a la Se&ntilde;orita R. Es mi se&ntilde;ora y me ama y yo no soy m&aacute;s que un perro que aun est&aacute; por educar, pero ella ha decidido hacerlo. Ha decidido adiestrarme con un &uacute;nico objetivo, su placer. Y yo estoy encantado con ello, soy feliz vi&eacute;ndola gozar, incluso disfruto m&aacute;s con los pocos orgasmos que pueda arrancarle a ella que con los m&iacute;os propios, y estos &uacute;ltimos est&aacute;n siempre bajo su estricto control.<\/p>\n<p>Llevamos alg&uacute;n tiempo hablando, la conoc&iacute; una aburrida tarde de domingo mientras mataba el tiempo por Internet. Yo buscaba alguien a quien servir, y a ella no le import&oacute; hablar con alguien sin demasiada experiencia. Me dijo que ten&iacute;a 32 a&ntilde;os y que desde hac&iacute;a tiempo quer&iacute;a un perro al que educar. Esa primera conversaci&oacute;n dur&oacute; bastante tiempo, quer&iacute;a conocerme, saber si pod&iacute;a desplazarme, y estar segura de s&iacute; val&iacute;a la pena perder todo el tiempo que iba a invertir en mi educaci&oacute;n para quiz&aacute;s al final decepcionarla.<\/p>\n<p>Y despu&eacute;s de casi dos semanas voy a conocerla. Ayer me dijo por fin de donde era, que no pensaba dec&iacute;rmelo hasta que no estuviese segura de querer aceptarme en su casa, y ahora mismo estoy entrando en el bar donde hemos quedado. En algo m&aacute;s de media hora he llegado. Estoy nervioso, el momento tan anhelado se acerca y un excitante y morboso sentimiento de miedo se apodera de m&iacute;. No estoy muy seguro de donde me estoy metiendo, pero abro la puerta del bar y entro. Que sea lo que dios quiera, lo que mi se&ntilde;orita R quiera m&aacute;s concretamente, pienso con iron&iacute;a. La suerte est&aacute; echada.<\/p>\n<p>La se&ntilde;orita R estaba sentada en una mesa, tomando un caf&eacute; y ojeando el m&oacute;vil, como si nada de lo que all&iacute; pasase tuviese algo que ver con ella. Mientras beb&iacute;a un poco de su taza oy&oacute; la puerta del bar y alzo la vista. All&iacute; estaba su perrito, puntual a la cita. Ella hab&iacute;a llegado algo antes, le gustaba hacerlo, le daba la oportunidad de observar tranquila a su presa, de ver como se comportaban en esa situaci&oacute;n, mirarle a los ojos y contemplar el miedo, la excitaci&oacute;n o el nerviosismo en su mirada.<\/p>\n<p>Entr&eacute; al bar, y fui hacia la barra. Sent&iacute;a mi coraz&oacute;n acelerado golpear contra mi pecho y estaba seguro de que todo el bar pod&iacute;a o&iacute;rlo. Ped&iacute; una cerveza sin alcohol y ech&eacute; un r&aacute;pido vistazo por las mesas, buscando a la Se&ntilde;orita R, pero no la vi y me sent&iacute; a&uacute;n m&aacute;s nervioso, &iquest;hab&iacute;a hecho el viaje en balde? Me puse a hablar con el camarero de temas sin importancia, el tiempo y cosas as&iacute;. Cuando llevaba un rato ya y la cerveza casi acabada not&eacute; una presencia a mi espalda y una mujer apareci&oacute; por su izquierda.<\/p>\n<p>&#8211; Me cobras por favor &ndash;le dijo al camarero y este se fue con el billete de veinte que le hab&iacute;a dado ella y volvi&eacute;ndose hacia a m&iacute; me dijo- llevo observ&aacute;ndote desde que has entrado, creo que lo pasaremos bien, voy a hacer de ti mi juguete, te voy a educar como al perro que eres y me dar&aacute;s las gracias por ello. &iquest;Entendido?<\/p>\n<p>&#8211; Si Se&ntilde;ora &ndash;contest&eacute; bajando la mirada al suelo- gracias Se&ntilde;orita R.<\/p>\n<p>&#8211; As&iacute; me gusta perrito, que seas educado. Bien pues, paga que nos vamos, se hace tarde. Quiero que me sigas, un par de metros por detr&aacute;s. Tengo el coche en un parking aqu&iacute; cerca. Cuando lleguemos ir&eacute; a pagar y mientras quiero que te desnudes y te metas en el maletero. Dentro tienes una bolsa para que dejes toda tu ropa, no la vas a necesitar en todo el fin de semana, &iquest;estamos?<\/p>\n<p>Yo no contest&eacute;, solo asent&iacute; con la cabeza, estaba nervioso, nervioso y asustado. Ya no hab&iacute;a vuelta atr&aacute;s, los acontecimientos se suced&iacute;an uno tras otro a una velocidad que daba miedo. Observ&eacute; como ella sal&iacute;a del local, sab&iacute;a que quiz&aacute;s fuese ese el &uacute;nico momento que podr&iacute;a admirar a mi Diosa con total impunidad. No s&eacute; la imaginaba as&iacute;, irradiaba una seguridad y una confianza en s&iacute; misma envidiable, era superior a todos y cada uno de los que se quedaron dentro del bar y ella lo sab&iacute;a y disfrutaba con ello. Sin perder m&aacute;s tiempo pagu&eacute; y la segu&iacute;, no deseaba perderla la pista entre la marea de gente que a &uacute;ltima hora de la tarde andaba por la calle.<\/p>\n<p>La Se&ntilde;orita R sali&oacute; del bar sin mirar atr&aacute;s, sab&iacute;a que yo la estaba admirando y lo hac&iacute;a sin su permiso, luego se ocupar&iacute;a de darme el castigo que me estaba ganando a pulso. Caminaba orgullosa entre la gente, estaba ansiosa por empezar cuanto antes. La docilidad y la predisposici&oacute;n de su nuevo perro la excitaba m&aacute;s de lo que quer&iacute;a reconocer. Se hab&iacute;a vestido provocativa, como siempre que se encontraba en esa situaci&oacute;n. Llevaba una falda hasta las rodillas, pegada a sus curvas y una chaqueta a juego que dejaba ver un generoso escote. Debajo del traje llevaba su mejor lencer&iacute;a, un conjunto de sujetador, tanga y liguero, todo ello de seda negra. Tambi&eacute;n se hab&iacute;a puesto unas medias negras y como no sus zapatos favoritos, negros, acabados en punta y con un tac&oacute;n. Despu&eacute;s de un par de minutos andando lleg&oacute; hasta el aparcamiento, se acerc&oacute; al coche para abrirlo y se fue a pagar.<\/p>\n<p>Mi nerviosismo iba en aumento, un par de veces cre&iacute; perder a mi Se&ntilde;ora, pero cuando la vi bajar por las escaleras del parking respir&eacute; aliviado. La segu&iacute; hasta el coche y mientras ella se iba yo abr&iacute; el maletero. Como ella me hab&iacute;a dicho dentro encontr&eacute; una bolsa de cuero negro. Mire a mi alrededor buscando a alguien que pudiese verme mientras me desnudaba, estaba asustado y el bulto que se marcaba en mi pantal&oacute;n era una clara muestra de que adem&aacute;s estaba muy excitado. Sin perder tiempo me desnud&eacute;. Fuera la chaqueta, la camisa, los zapatos, los calcetines, el pantal&oacute;n y el reloj, todo a la bolsa. Hab&iacute;a acudido a la cita sin ropa interior tal como ella me hab&iacute;a ordenado. Ech&eacute; un &uacute;ltimo vistazo, me met&iacute; al maletero y cerr&eacute;.<\/p>\n<p>Ella observ&oacute; todo desde una prudencial distancia quer&iacute;a ver si sus &oacute;rdenes eran cumplidas. Desde su posici&oacute;n ten&iacute;a una vista inmejorable de su sumiso, vio c&oacute;mo se desnudaba y la tremenda erecci&oacute;n que me gastaba. Estaba s&uacute;per excitada, notaba su tanga mojado pegado a su sexo y una imperiosa necesidad de masturbarse se adue&ntilde;&oacute; de ella. Cuando vio que el maletero se cerraba se acerc&oacute; al coche y lo cerr&oacute;. A&uacute;n no hab&iacute;a pagado, ni iba a hacerlo todav&iacute;a, antes iba a dejar a su perro encerrado un tiempo, que esperase y se desesperase.<\/p>\n<p>La se&ntilde;orita R sali&oacute; del subterr&aacute;neo contenta. Ten&iacute;a un perro atrapado en el maletero de su coche. Era un perro grande y seguro que no estaba c&oacute;modo, el espacio era reducido y la postura deb&iacute;a a la fuerza ser muy forzado. Vag&oacute; sin rumbo por la avenida comercial, mirando escaparates, zapatos, ropa, lencer&iacute;a, m&aacute;s zapatos. Entr&oacute; en varias tiendas e incluso lleg&oacute; a comprar alguna cosilla. Cuando not&oacute; que empezaba a anochecer decidi&oacute; que ya era hora de volver y seguir con sus planes. Caminaba tranquila, saboreando el momento, pensando en m&iacute; y en c&oacute;mo lo estar&iacute;a pasando. Notaba un agradable cosquilleo en su entrepierna y apret&oacute; el paso. Cuando lleg&oacute; al parking y despu&eacute;s de pagar dejo las bolsas en el asiento del copiloto y arranc&oacute;.<\/p>\n<p>Dentro del maletero yo estaba asustado, hab&iacute;a o&iacute;do como se cerraba el coche dej&aacute;ndome encerrado y no sab&iacute;a cu&aacute;nto tiempo llevaba dentro. Mi erecci&oacute;n hac&iacute;a tiempo que hab&iacute;a desaparecido y aunque no hac&iacute;a calor sudaba bastante. Cuando not&eacute; que el coche se pon&iacute;a en marcha en cierto modo respir&eacute; aliviado, la sensaci&oacute;n de claustrofobia empezaba a ser preocupante y el reducido espacio del habit&aacute;culo no le dejaba mucho margen para maniobrar. Hab&iacute;a conseguido entrar a duras penas y aunque no era un hombre demasiado grande su casi metro ochenta me obligaba a estar en una postura forzada, al menos el tiempo de estar en el maletero se acababa, tarde o temprano llegar&iacute;an a su destino.<\/p>\n<p>Era ya de noche cuando la Se&ntilde;orita R aparcaba en su garaje. Viv&iacute;a en un peque&ntilde;o pueblo a las afueras de la ciudad, en una casa herencia familiar que hab&iacute;a remodelado adecu&aacute;ndola a sus gustos. Se baj&oacute; del coche y encendiendo un foco que alumbraba justo el maletero lo abri&oacute;, viendo a su sumiso desnudo y desorientado por el potente foco que me daba de lleno.<\/p>\n<p>&#8211; Vamos perro, sal del coche.<\/p>\n<p>Cuando sinti&oacute; que se paraba el coche, yo me retorc&iacute; intranquilo, llevaba demasiado tiempo metido en el maletero y me dol&iacute;an las articulaciones y el foco que le ceg&oacute; cuando se abri&oacute; la puerta no ayudaba demasiado a que su situaci&oacute;n mejorase.<\/p>\n<p>&#8211; He dicho que salgas, si me haces sacarte ser&aacute; peor, &iexcl;vamos!<\/p>\n<p>O&iacute; una voz, no sab&iacute;a muy bien de donde, solo sab&iacute;a que ten&iacute;a que salir del coche y hacerlo r&aacute;pido, adem&aacute;s, no quer&iacute;a disgustar a su Se&ntilde;ora tan pronto. As&iacute; pues, sal&iacute; del coche he intente incorporarme, pero calcule mal las distancias y ca&iacute; al suelo. Cuando empezaba a acostumbrarme a la luz y a distinguir sombras, esta se apag&oacute;. Entonces pude ver a la Se&ntilde;orita R como la diosa que era, majestuosa, altiva y yo arrastrado y humillado a sus pies.<\/p>\n<p>&#8211; Bien, vamos a empezar con tu adiestramiento. Lo primero que vas a hacer es ponerte a cuatro patas, como el perro que eres, vas a venir hasta aqu&iacute; y me vas a dar las gracias por permitirte ser mi perro.<\/p>\n<p>Yo obedec&iacute;, era lo que llevaba tanto tiempo esperando, por fin mi mayor fantas&iacute;a se hab&iacute;a hecho realidad y de nuevo una considerable erecci&oacute;n dejaba claro c&oacute;mo me encontraba. Gate&eacute; hasta los pies de su Due&ntilde;a y sacando la lengua lam&iacute; los zapatos con entrega y dedicaci&oacute;n. Cada lametazo era una clara muestra del amor que sent&iacute;a por ella y esta sonre&iacute;a complacida al ver a su nuevo perrito lamiendo feliz sus zapatos. Su tanga se hab&iacute;a mojado de nuevo, volv&iacute;a a estar muy excitada y esta vez s&iacute; se iba a masturbar. A&uacute;n era demasiado pronto para que la viera desnuda as&iacute; que meti&oacute; su mano por debajo de la falda, noto la tela mojada y comenz&oacute; a frotarse por encima de ella.<\/p>\n<p>&#8211; Ni se te ocurra levantar la vista de mis zapatos, o tendr&eacute; que castigarte, aun no te has ganado ver lo que estoy haciendo.<\/p>\n<p>Yo o&iacute;a como mi Ama gem&iacute;a, estaba claro que se estaba masturbando y aunque la idea de mirar como lo hac&iacute;a era muy tentadora no me atrev&iacute;a a mirar. No quer&iacute;a que ese momento acabase nunca, me sent&iacute;a humillado pero el morbo que me produc&iacute;a la situaci&oacute;n era tal que sent&iacute;a como mi miembro lat&iacute;a por la excitaci&oacute;n y me centre en lamer con m&aacute;s entrega si cabe los preciosos zapatos negros de su Diosa.<\/p>\n<p>Mientras Ella ya hab&iacute;a metido la mano debajo del tanga, con la otra se hab&iacute;a soltado los botones de la chaqueta y pellizcaba sus pezones alternativamente. Seg&uacute;n iba notando que se acercaba al final meti&oacute; un dedo a su mojado sexo, luego dos y hasta tres. A sus pies su perro lam&iacute;a con entrega, le excitaba la sumisi&oacute;n que hab&iacute;a encontrado en m&iacute;, iba a disfrutar como una loca de m&iacute;. Notaba el orgasmo pr&oacute;ximo y aumento el ritmo de sus dedos.<\/p>\n<p>&#8211; Vamos perro, lo est&aacute;s haciendo muy bien, sigue as&iacute;, lame, vamos, no pares, eres mi perrito, mi juguete. Lame, vamos lame, m&aacute;s r&aacute;pido.<\/p>\n<p>Y el orgasmo lleg&oacute;, e hizo que pusiera m&aacute;s inter&eacute;s en lamer, estaba disfrutando m&aacute;s de lo que me atrev&iacute;a a reconocer. Los gemidos de la Se&ntilde;orita R llenaron el garaje, estaba gozando como hac&iacute;a tiempo que no gozaba. Se agach&oacute; y acarici&oacute; la cabeza de su perrito.<\/p>\n<p>&#8211; Muy bien, toma, l&iacute;mpiame los dedos, vete acostumbr&aacute;ndote al sabor de tu Ama.<\/p>\n<p>Limpi&eacute; la mano que mi due&ntilde;a me mostraba, era la primera vez que tocaba su piel y la sent&iacute; suave y c&aacute;lida, y el sabor era &uacute;nico. Atrape con mis labios cada dedo, con la lengua los acariciaba mientras ella los alternaba. Cuando estuvieron bien limpios la Diosa se levant&oacute; y recompuso su ropa.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; te parece?, &iquest;qu&eacute; sientes?<\/p>\n<p>&#8211; Una tremenda gratitud Se&ntilde;ora, muchas gracias por permitirme lamer sus zapatos y limpiar sus dedos. Hemos abierto la caja de Pandora Se&ntilde;ora, soy suyo, le entrego mi cuerpo y mi alma.<\/p>\n<p>&#8211; Perfecto, perfecto. Tengo el tanga muy mojado, te has portado muy bien, por el momento esto es todo. Voy a ir a darme un ba&ntilde;o y a cambiarme. S&iacute;gueme. &ndash; La se&ntilde;orita R abri&oacute; una puerta y entr&oacute;, yo la segu&iacute;a- &iquest;As&iacute; andan los perros?<\/p>\n<p>&#8211; No Se&ntilde;ora &ndash;conteste.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y qu&eacute; es lo que eres t&uacute;?<\/p>\n<p>Comprend&iacute; y me arrodill&eacute;, mi Ama sonri&oacute; y sigui&oacute; por el pasillo que se extend&iacute;a ante ellos con su perrito intentado seguir su paso. A la altura de la primera puerta de la izquierda se par&oacute; y la abri&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Aqu&iacute; tienes un ba&ntilde;o. As&eacute;ate, y cuando est&eacute;s listo sigues este pasillo que llegaras al sal&oacute;n. Veras una gran puerta, la de mi habitaci&oacute;n. Deber&aacute;s estar esper&aacute;ndome para cuando salga, &iquest;comprendido?<\/p>\n<p>&#8211; Si mi ama.<\/p>\n<p>&#8211; Ahora besa de nuevo mis zapatos.<\/p>\n<p>Y as&iacute; lo hice, volv&iacute; a pasar su lengua por la superficie del zapato, varios lametazos largos, en ambos zapatos mientras mi Ama me observaba satisfecha.<\/p>\n<p>&#8211; Por cierto &ndash;dijo mientras se agachaba- ni se te ocurra masturbarte, te voy a estar observando todo el rato y como vea que te tocas mi castigo ser&aacute; terrible. Luego me encargare yo de orde&ntilde;arte.<\/p>\n<p>Y diciendo esto se march&oacute;, dej&aacute;ndome arrodillado en la puerta del cuarto de ba&ntilde;o, con un calent&oacute;n tremendo y con la prohibici&oacute;n expresa de tocarse. Vi c&oacute;mo se alejaba, altiva y soberbia silbando una cancioncilla y desapareciendo detr&aacute;s de la puerta del sal&oacute;n por lo que antes le hab&iacute;a dicho.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de ver a mi ama desaparecer detr&aacute;s de la puerta, entre al ba&ntilde;o. Una vez dentro pens&eacute; en cerrar la puerta, pero desech&eacute; la idea por lo rid&iacute;culo de la misma. Observe donde se encontraba. Era un cuartito peque&ntilde;o con un plato de ducha, una mampara de cristal transparente, un lavabo con un espejo encima y un v&aacute;ter. Hab&iacute;a tambi&eacute;n una toalla colgada cerca de la ducha y otra en cerca del lavabo. Mire mi imagen en el espejo. Aun no ten&iacute;a marcas externas que delatasen su condici&oacute;n de sumiso, aunque hac&iacute;a tiempo notaba como me quemaba la m&aacute;s importante de todas, la del alma.<\/p>\n<p>Sin perder m&aacute;s tiempo abr&iacute; la mampara y entre dentro cerrando la puerta tras de mi para no poner todo perdido de agua. Solo hab&iacute;a un bot&oacute;n y un grifo en la pared de modo que no iba a poder regular la temperatura mi gusto. Cerr&eacute; los ojos y puls&eacute; el bot&oacute;n esperando un t&eacute;rmino medio entre el exceso y el defecto. Y me equivoque. El agua sal&iacute;a helada y un escalofr&iacute;o recorri&oacute; mi cuerpo. Sent&iacute;a las punzadas de las gotas en todo su cuerpo y la cabeza comenzaba a dolerme pues era la que recib&iacute;a de lleno el azote del agua. Trate de salir de la ducha, pero la puerta estaba cerrada por medio de alg&uacute;n mecanismo que escapaba a mi comprensi&oacute;n. Estaba encerrado. Me aparte un poco, dejando que el chorro me golpease en varias partes de mi cuerpo. Al menos mi polla se hab&iacute;a retirado, lo que simplific&oacute; la tarea impuesta por mi Ama de no masturbarse.<\/p>\n<p>Cuando al fin el temporizador que controlaba la ducha acab&oacute; y cort&oacute; la presi&oacute;n respire aliviado. Me dol&iacute;a todo el cuerpo y los dientes chocaban entre s&iacute;. Cog&iacute; un poco de jab&oacute;n de una repisa de dentro de la ducha y me enjabon&eacute; todo el cuerpo poniendo especial inter&eacute;s en mis partes blandas para que ella encontrase todo bien limpito. Al terminar todo mi cuerpo estaba cubierto de una fina capa de espuma, inspire profundamente preparando mi cuerpo para la g&eacute;lida agua y pulse el bot&oacute;n, y volv&iacute; a equivocarme. El chillo que solt&eacute; se debi&oacute; de o&iacute;r en toda la casa y en otra habitaci&oacute;n, ella re&iacute;a ante el tormento de su perro. Esta vez el agua sal&iacute;a casi en su punto de ebullici&oacute;n y sent&iacute; como mi piel se deshac&iacute;a al contacto con el l&iacute;quido elemento. Todo mi cuerpo ard&iacute;a, despu&eacute;s del fr&iacute;o anterior y ahora con semejante calor su cuerpo temblaba, notaba como las piernas me temblaban y ca&iacute; al suelo de rodillas. Con las manos trataba de cubrirme la cara y hund&iacute; la cabeza en el suelo.<\/p>\n<p>Al terminar de nuevo el temporizador y cerrar la corriente de agua estaba hecho un ovillo en el plato de ducha. Todo mi cuerpo hab&iacute;a adquirido una tonalidad rojiza debido a la temperatura del agua y sent&iacute;a la piel abrasada. Me incorpore como pude y empuje la puerta. Esta vez cedi&oacute; a mi presi&oacute;n y se abri&oacute;. Sal&iacute; de la ducha sintiendo que a&uacute;n le temblaban las piernas, necesitaba unos segundos para recuperarme del shock sufrido. Agarr&eacute; la toalla y me envolv&iacute; con ella. Ol&iacute;a bien y su tacto era suave. Respire hondo y comenz&oacute; a frotar mi cuerpo para secarme. No sab&iacute;a cu&aacute;nto tiempo hab&iacute;a pasado desde que me hab&iacute;a montado en el maletero del coche. Pens&eacute; en lo que hab&iacute;a sucedido desde entonces y si no estar&iacute;a equivocado, quien me mandar&iacute;a meterse en semejantes marrones.<\/p>\n<p>Termin&eacute; de secarme y sal&iacute; del ba&ntilde;o apagando la luz. El pasillo estaba a oscuras y solo brillaba un d&eacute;bil resplandor al final, lo que supon&iacute;a era el sal&oacute;n. Con paso lento y cansado deje atr&aacute;s el ba&ntilde;o de mis horrores y llegue a mi destino. Era una habitaci&oacute;n grande, hab&iacute;a una gran mesa y ocho sillas a su alrededor. Tambi&eacute;n hab&iacute;a varios sof&aacute;s alrededor de otra mesa de madera apenas levantaba medio metro del suelo. Todos los muebles eran de madera y parec&iacute;an muy caros. Por el suelo hab&iacute;a varias alfombras con distintos motivos geom&eacute;tricos. Una chimenea, una gran pantalla plana y una extensa biblioteca completaban el mobiliario de la estancia. Por suerte para m&iacute;, la se&ntilde;orita R a&uacute;n no hab&iacute;a terminado con su ba&ntilde;o as&iacute; que me puse a un lado de la puerta que mi Se&ntilde;ora me hab&iacute;a indicado y me dispuse a esperarla.<\/p>\n<p>Del otro lado de la puerta hab&iacute;a estado observando todo cuanto su perro hac&iacute;a. La casa dispon&iacute;a de un circuito de televisi&oacute;n cerrado para no perder detalle de todo cuanto pasaba en su morada. Hab&iacute;a re&iacute;do mucho con los aspavientos, los chillidos cuando me duchaba. Esa ducha hab&iacute;a sido una de sus m&aacute;s celebradas invenciones. Soltaba chorros de agua fr&iacute;a y caliente alternativamente y la mampara se cerraba por medio de unos imanes en cuanto el agua empezaba a caer y solo se abr&iacute;a cuando el chorro cesaba. Mientras su nuevo perro pasaba por el proceso de purificaci&oacute;n al que somet&iacute;a a todo sumiso que entraba a esa casa ella disfrutaba de un relajante ba&ntilde;o caliente con sales y aceites arom&aacute;ticos.<\/p>\n<p>Al notar que el agua empezaba a enfriarse decidi&oacute; dar por terminado su ba&ntilde;o y pasar a su habitaci&oacute;n para prepararse para la larga noche que ten&iacute;an por delante. Hasta el momento yo no la hab&iacute;a decepcionado, hab&iacute;a pasado todas sus pruebas satisfactoriamente y no ve&iacute;a el momento de poseerme. Fue hasta su armario y la abri&oacute;. No sab&iacute;a que ponerse, estaba nerviosa, como una colegiala en su primera cita. Se prob&oacute; varios conjuntos delante del espejo, sujetadores, medias, ligueros, cors&eacute;s, zapatos, tangas, braguitas. Dio varias vueltas a toda su ropa y al final quedo contenta con la imagen que el espejo le devolv&iacute;a. Opt&oacute; por un cors&eacute; rojo y negro que elevaba sus pechos y dejaba los pezones al aire. Las braguitas eran tambi&eacute;n rojas y negras con la parte delantera semitransparente dejando intuir un depilado sexo. Completaban su atuendo unas botas de cuero negro de alt&iacute;simo tac&oacute;n. Muy satisfecha con su imagen cogi&oacute; su fusta y abri&oacute; la puerta que daba al sal&oacute;n.<\/p>\n<p>All&iacute; estaba yo, arrodillado a un lado de la puerta y cuando vi salir a mi Diosa fui raudo a mostrarle sus respetos lamiendo sus botas. La se&ntilde;orita R observ&oacute; la entrega de su perro y no pudo evitar un espasmo de placer.<\/p>\n<p>&#8211; Bien, veo que vas aprendiendo y eso me complace. S&iacute;gueme, tengo algo para ti.<\/p>\n<p>La segu&iacute; a gatas hasta un sill&oacute;n, una especie de trono, situado justo enfrente de la peque&ntilde;a mesa de madera. Ella se sent&oacute; separando las piernas, mostrando su braga mojada a su perro que se situ&oacute; arrodillado ante ella. Sin decir nada m&aacute;s levant&oacute; una tela que cubr&iacute;a una peque&ntilde;a mesita redonda dejando al descubierto un collar de cuero.<\/p>\n<p>&#8211; Mientras esperabas en mi coche he comprado esto para ti. Ac&eacute;rcate que te lo ponga. &ndash;y se inclin&oacute; hacia delante colocando el collar alrededor de mi cuello que sonre&iacute;a complacido con la muestra de afecto de mi Ama. &ndash; Ves as&iacute; que bien, un buen perro debe de llevar siempre un collar para que se sepa a quien pertenece. Y ahora te voy a decir una serie de normas b&aacute;sicas que deber&aacute;s cumplir. Siempre que te castigue te dir&eacute; porque lo hago para que vayas aprendiendo y no se repita la conducta merecedora del mismo. Habr&aacute; veces que lo haga porque me d&eacute; la gana, por el simple hecho de castigarte. Las normas son: nunca hablaras si no se te pregunta, andar&aacute;s siempre que no se te indique lo contrario a cuatro patas, como el perro que eres. Siempre que te castigue me dar&aacute;s las gracias por ello y nunca, repito nunca, me miraras a los ojos. Y por supuesto solo eyacularas cuando yo lo crea oportuno, &iquest;entendido?<\/p>\n<p>&#8211; Si.<\/p>\n<p>&#8211; Si &iquest;qu&eacute;?<\/p>\n<p>&#8211; Si Se&ntilde;ora<\/p>\n<p>&#8211; Bien perro, as&iacute; me gusta, que seas educado. Ahora vamos a orde&ntilde;arte. S&uacute;bete a la mesa y ponte a cuatro patas.<\/p>\n<p>Me sub&iacute; a la mesa tal como mi Ama hab&iacute;a ordenado, mirando hac&iacute;a el suelo con la cabeza hac&iacute;a ella.<\/p>\n<p>&#8211; As&iacute; no perro est&uacute;pido, date la vuelta, quiero ver ese culo que enseguida disfrutare rompiendo.<\/p>\n<p>Ella observo como su perro se giraba hasta dejar su culo y sus huevos totalmente expuestos, facilitando el acceso a ellos. Se recost&oacute; en el trono y levant&oacute; la pierna derecha hasta apoyar el tac&oacute;n de la bota en la entrada del mi ano. Hizo un poco de presi&oacute;n y sinti&oacute; a su sumiso estremecerse.<\/p>\n<p>&#8211; Ser&aacute; mejor que te relajes, disfr&uacute;talo &ndash;y lentamente fue metiendo el tac&oacute;n hasta que quedo bastante hundido en el cuerpo del perro. Luego inici&oacute; un lento mete-saca mientras con su mano izquierda buscaba su cl&iacute;toris debajo de su braga y comenzaba a frotarlo. &ndash; Mmmm, como voy a disfrutar d&aacute;ndote por el culo perro.<\/p>\n<p>Yo sent&iacute; como sal&iacute;a el tac&oacute;n de mi culo, despacio, tal y como hab&iacute;a entrado. Acto seguido me agarro fuertemente de los huevos y comenz&oacute; a apretar y a comenz&oacute; a dolerme. Me sent&iacute;a como un trozo de carne, humillado y sometido a la f&eacute;rrea voluntad de mi ama y est&aacute; cada vez apretaba m&aacute;s. Pronto el dolor empez&oacute; a mezclarse con el placer y disfrute con ello. Sent&iacute;a mi polla reventar con la presi&oacute;n que mi due&ntilde;a ejerc&iacute;a con h&aacute;bil mano en mis genitales y al final pas&oacute; lo que ten&iacute;a que pasar, que eyacule gota a gota.<\/p>\n<p>&#8211; Mira vicioso, como ha puesto todo, y sin mi permiso, sabes que significa esto, &iquest;no?<\/p>\n<p>&#8211; Si mi Ama, he incumplido una de las reglas.<\/p>\n<p>&#8211; Y vas a ser castigado por ello &ndash;dijo mientras abr&iacute;a un caj&oacute;n de la mesa donde estaba subido y sacaba un arn&eacute;s y un consolador. &ndash; Esto servir&aacute; para empezar. Limpia lo que has manchado mientras me preparo.<\/p>\n<p>Me gir&eacute; y me puse a lamer el semen que hab&iacute;a soltado. Mientras lo hac&iacute;a, puede ver como Ella se quitaba las bragas y colocaba en su lugar el arn&eacute;s, con un peque&ntilde;o consolador para su propio placer y otro m&aacute;s grande para usarlo con su perro. Una vez armada con la polla de pl&aacute;stico se coloc&oacute; delante de m&iacute; dejando el miembro a la altura de mi boca.<\/p>\n<p>&#8211; Chupa &ndash;fue su escueta orden y yo me puse a chupar.<\/p>\n<p>Sent&iacute; el trozo de goma hasta la garganta, me daban arcadas y no quer&iacute;a ni imaginar c&oacute;mo iba a ser cuando me penetrara. Despu&eacute;s de varias chupadas ella saco el aparato de mi boca y volvi&oacute; a ponerse detr&aacute;s de mi. Apoy&oacute; la punta en el ano de su perro y empez&oacute; a empujar.<\/p>\n<p>&#8211; Tranquilo, no te pongas nervioso, ya ver&aacute;s c&oacute;mo te gusta.<\/p>\n<p>Lentamente la polla de goma se hundi&oacute; hasta el fondo, pegando sus caderas a las m&iacute;as. De mi boca se escapaban peque&ntilde;os gemidos de dolor. Los que sal&iacute;an de la de mi ama eran de placer. Tan lento como hab&iacute;a entrado la saco y despu&eacute;s de un solo golpe de caderas la meti&oacute; hasta el fondo. Yo chille y ella enfadada sac&oacute; el aparato de m&iacute;, se coloc&oacute; a la altura de mi cara, le dio dos tortazos y recogiendo sus bragas del suelo me las meti&oacute; en la boca para no o&iacute;rlo m&aacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; Ves, si es culpa tuya, mira c&oacute;mo me has puesto. &iquest;Notas lo mojadas que est&aacute;n mis bragas?, &iquest;notas mi sabor? Y ahora calladito cabr&oacute;n o ser&aacute; peor, disfruta sinti&eacute;ndote pose&iacute;do por tu due&ntilde;a.<\/p>\n<p>Y de un solo golpe volvi&oacute; a meterme el consolador por el culo y comenz&oacute; a foll&aacute;rme lentamente, sintiendo como a cada embestida se me clavaba el consolador de su co&ntilde;o y cuanto m&aacute;s profundo hund&iacute;a la polla de goma en mi culo m&aacute;s profundo se hund&iacute;a el otro consolador dentro de ella. Los gemidos de su perro sal&iacute;an ahogados por las bragas y lentamente fueron pasando del dolor al placer. Ella tambi&eacute;n gem&iacute;a, llevaba todo el d&iacute;a esperando este momento, por fin estaba tomando posesi&oacute;n del cuerpo de su nuevo juguete pues su alma como hab&iacute;a podido comprobar ya le pertenec&iacute;a. Notaba como se acercaba el orgasmo, aceleraba el ritmo y lo disminu&iacute;a, dejando a ratos la polla bien metida en mi culo, movi&eacute;ndola en c&iacute;rculos, hacia los lados y luego volv&iacute;a a penetrarme con m&aacute;s ganas, salvajemente. Hasta que por fin el orgasmo lleg&oacute;, el cuerpo de mi ama se sacudi&oacute; con una especie de descarga el&eacute;ctrica y cay&oacute; rendida en su trono. Estaba exhausta pero completamente satisfecha, poseerme hab&iacute;a sido lo mejor que le hab&iacute;a pasado en a&ntilde;os. Contempl&oacute; mi culo totalmente dilatado de su perro y como mi polla volv&iacute;a a estar dura otra vez.<\/p>\n<p>Por mi parte al principio sent&iacute;a como mi Due&ntilde;a lo desgarraba por dentro, pero los gemidos de esta hicieron que se olvidase en mi propio dolor y se concentrase en el placer de Ella. Aprend&iacute; a acompasar mis caderas con el ritmo de las embestidas de mi due&ntilde;a y al final tambi&eacute;n termin&eacute; gimiendo de puro placer. Cuando la Se&ntilde;orita R estall&oacute; en un orgasmo yo me sent&iacute; satisfecho por haber sido &eacute;l mismo el causante de dicho placer. Y sin decir nada me baj&eacute; de la mesa y me puse a lamer las botas de mi Ama como agradecimiento por haberle concedido un orgasmo.<\/p>\n<p>-Te voy a recompensar perro, pero no te acostumbre, me dijo.<\/p>\n<p>Y se tumb&oacute; en el suelo haci&eacute;ndome el gento de que me quer&iacute;a encima, con mi cara entre sus piernas y mi miembro d&aacute;ndole en la boca.<\/p>\n<p>-No te corras hasta que no te diga, y saborea mi miel como si no hubieras comido.<\/p>\n<p>Yo empec&eacute; a lamer, chupar y mordisquear su sexo mojado y depilado, la lengua se resbalaba por &eacute;l. Mientras la se&ntilde;orita R me masturbaba con su boca, pr&aacute;cticamente entraba toda en ella.<\/p>\n<p>-Corr&aacute;monos juntos cabr&oacute;n. Me dijo.<\/p>\n<p>Orden que celebre, porque estaba dese&aacute;ndolo, empec&eacute; a notar como un l&iacute;quido sal&iacute;a de ella y me esmere m&aacute;s hasta que empez&oacute; a soltar a chorros su &oacute;rgano, lo cual hizo que yo tambi&eacute;n acabara en su boca.<\/p>\n<p>Con su mano cogi&oacute; mi miembro y se limpi&oacute; las mejillas con el poco semen que se hab&iacute;a escapado, acabando de limpiarse toda la cara y meti&eacute;ndoselo en su boca, para acabar trag&aacute;ndoselo.<\/p>\n<p>-Aparta. Me dijo d&aacute;ndome un azote.<\/p>\n<p>Y as&iacute; acaba mi relato, mi sue&ntilde;o, mi fantas&iacute;a&hellip; Espero os gustara y lo valor&eacute;is y me coment&eacute;is, es gratis.<\/p>\n<p>Creo que en mi perfil esta mi correo, por si no os atrev&eacute;is a comentar por aqu&iacute; y quer&eacute;is comentar sugerencias o lo que sea.<\/p>\n<p>Gracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Yo nunca hab&iacute;a tenido dioses, nunca hasta ahora, hasta que conoc&iacute; a la Se&ntilde;orita R. Es mi se&ntilde;ora y me ama y yo no soy m&aacute;s que un perro que aun est&aacute; por educar, pero ella ha decidido hacerlo. Ha decidido adiestrarme con un &uacute;nico objetivo, su placer. 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