{"id":29711,"date":"2021-06-02T02:33:45","date_gmt":"2021-06-02T02:33:45","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-06-02T02:33:45","modified_gmt":"2021-06-02T02:33:45","slug":"me-salvo-del-violador-y-me-cogio-el","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/me-salvo-del-violador-y-me-cogio-el\/","title":{"rendered":"Me salv\u00f3 del violador y me cogi\u00f3 \u00e9l"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29711\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Seis meses atr&aacute;s con mi hija nos mudamos a una casa en un barrio bastante acomodado del Gran Buenos Aires. Luego de mucho sacrificio, sobre todo despu&eacute;s del divorcio, compr&eacute; esa casa para empezar una nueva vida las dos solas.<\/p>\n<p>Aunque mi hija me jorobaba para que busque novio, yo no quer&iacute;a. Los &uacute;ltimos a&ntilde;os con su padre hab&iacute;an sido muy traum&aacute;ticos y violentos. Ahora solo quer&iacute;a dedicarme a ella, que con 16 a&ntilde;os hab&iacute;a pasado momentos muy feos por nuestra relaci&oacute;n, y ahora por el padre que ni la llamaba.<\/p>\n<p>Todas las tardes salgo a correr por un parque cercano, no solo por la parte f&iacute;sica sino por la mental, me ayuda a despejarme. Hace una semana, iba corriendo cuando de atr&aacute;s de unos arbustos, sali&oacute; un tipo apunt&aacute;ndome con un arma. Trat&eacute; de escapar, pero me retuvo agarr&aacute;ndome de un brazo y apunt&aacute;ndome a la cabeza. Cuando me arrastraba hacia los arbustos, apareci&oacute; un muchacho, que de una trompada lo tir&oacute; al suelo, para despu&eacute;s seguir golpe&aacute;ndolo en la cara hasta que el otro perdi&oacute; el sentido.<\/p>\n<p>Con su celular llam&oacute; a la polic&iacute;a. Yo estaba temblando de p&aacute;nico y me largue a llorar. Otros runners que pasaron se quedaron tranquiliz&aacute;ndome y algunos le daban patadas en todo el cuerpo al tipo, y evitaban que se escape.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; la polic&iacute;a, se lo llevaron y el muchacho y yo debimos ir a declarar. En todo momento se mantuvo a mi lado y me abrazaba. Era m&aacute;s alto que yo y m&aacute;s o menos la misma edad. Y un muy buen f&iacute;sico. Yo fui la primera en declarar y luego &eacute;l. Me qued&eacute; esperando ya que en ning&uacute;n momento le agradec&iacute;, no le dije nada realmente.<\/p>\n<p>&Eacute;l sali&oacute; de declarar y se sorprendi&oacute; al verme.<\/p>\n<p>&ldquo;Hola, mi nombre es Marisa, quise esperarte para darte las gracias. No s&eacute; que hubiera pasado si vos no interven&iacute;as. En realidad si s&eacute;, pero no s&eacute; como hubiera terminado.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Lo importante es que est&aacute;s bien y no te lastim&oacute;. Ah, mi nombre es Ricardo, pero las damiselas hermosas que salvo de los malos, me dicen Rick.&rdquo; Dijo bromeando para distender la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;Entonces gracias Ricardo, porque yo de damisela y hermosa, poco tengo.&rdquo; Dije respondiendo a su broma.<\/p>\n<p>&ldquo;Claro, eso seguro. Bueno, vuelvo al parque a buscar mi auto. Un gusto conocerte Marisa.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Espera, por favor. Deja que te alcanzo hasta el parque, yo ped&iacute; un auto y est&aacute; afuera.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>&ldquo;Gracias, sos muy amable.&rdquo; Dijo.<\/p>\n<p>&ldquo;Es lo menos que puedo hacer por quien me salv&oacute;.&rdquo;<\/p>\n<p>Llegamos al parque y fue como revivir la situaci&oacute;n. Empec&eacute; a temblar y &eacute;l se dio cuenta.<\/p>\n<p>&ldquo;Flaca, no est&aacute;s bien, por favor dejame que te lleve a tu casa. &iquest;Hay alguien?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Debe estar por llegar mi hija del colegio.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>&ldquo;Vamos, cualquier cosa esperamos en el auto hasta que llegue.&rdquo; Dijo.<\/p>\n<p>Acept&eacute; y fuimos hasta la puerta de mi casa. De pronto me di cuenta lo rid&iacute;culo que era esperar en el auto, como si tuviera miedo del hombre que me salv&oacute; de una violaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;Rick, esto es rid&iacute;culo. Por favor, pasemos y te convido un caf&eacute; o lo que quieras.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>&Eacute;l no quer&iacute;a para no generar una situaci&oacute;n con mi hija. Lo pude convencer y entramos. Charlamos, me cont&oacute; que era soltero, de mi misma edad, que hac&iacute;a un mes hab&iacute;a cortado con una chica, que trabajaba como desarrollador de software, y que viv&iacute;a a unas 5 cuadras. Yo le cont&eacute; por arriba mi historia y est&aacute;bamos en eso cuando entro Carla, mi hija.<\/p>\n<p>&ldquo;Hola, &iquest;c&oacute;mo est&aacute;n? Soy Carla, la hija descarriada como te habr&aacute; contado&rdquo; Dijo sin saber nada de lo ocurrido.<\/p>\n<p>&ldquo;Hola Carla.&rdquo; Dijo &eacute;l y me mir&oacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Hija, &eacute;l es Ricardo. Hoy cuando corr&iacute;a en el parque un tipo me apunt&oacute; con un arma, me tirone&oacute; hasta unos arbustos, pero apareci&oacute; &eacute;l, y de una trompada lo durmi&oacute;. Se qued&oacute; conmigo y fuimos a declarar a la comisar&iacute;a. Como si esto no bastara, me acompa&ntilde;&oacute; hasta que vos llegues.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Por Dios mam&aacute;, no te puedo creer. Gracias Ricardo, sos un capo, gracias por jugarte la vida por mi vieja. Te pod&iacute;a haber pegado un tiro a vos.&rdquo; Dijo Carla.<\/p>\n<p>Ah&iacute; reaccion&eacute;. Lo que dec&iacute;a Carla era totalmente cierto.<\/p>\n<p>&ldquo;No fue tan grave. Lo importante es que tu mam&aacute; est&aacute; bien. Bueno, ahora las dejo.&rdquo;<\/p>\n<p>Fuimos hasta la puerta y Carla me pregunt&oacute; algo al o&iacute;do, para ir corriendo hacia el auto de Ricardo.<\/p>\n<p>&ldquo;Perdona a mi mam&aacute; Ricardo, pero entre su edad avanzada, lo lindo que sos vos y el cagazo que le queda, se olvid&oacute; de pedirte tu tel&eacute;fono por si necesita ser rescatada nuevamente.&rdquo; Dijo mi hija.<\/p>\n<p>&ldquo;Carla, te voy a matar.&rdquo; Grite yo al escuchar lo que dec&iacute;a.<\/p>\n<p>Ricardo se rio y le pas&oacute; su n&uacute;mero. Luego se fue y entramos a la casa.<\/p>\n<p>&ldquo;No me digas que no te gusta mam&aacute;, es un bombonazo.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Carla, lo que menos hice fue mirarlo. Adem&aacute;s, ya te dije.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Si, pero por lo menos ten&eacute;s que invitarlo a cenar, es lo menos que podes hacer con este tipo. &ldquo;&iquest;O pensas que tu vida vale un caf&eacute;?&rdquo; me dijo y se fue a su cuarto.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a raz&oacute;n, no ten&iacute;a argumentos para rebatirla.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, todav&iacute;a me duraba la impresi&oacute;n. No fui a la oficina y me qued&eacute; en casa. Carla me llamaba a cada rato para preguntarme si estaba bien. Cuando lleg&oacute; le dije que ten&iacute;a raz&oacute;n, que deber&iacute;a invitarlo pero no me animaba.<\/p>\n<p>&ldquo;Deja vieja, yo me ocupo.&rdquo; Dijo y lo llam&oacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Hola Ricardo, te habla Carla, la hija de la veterana que salvaste ayer.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Hola Carla, &iquest;todo bien con tu mam&aacute;?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Si genio, todo bien. Escuchame, el tema es que quiere invitarte a cenar en casa y no se anima. Viste como son las personas mayores. Por eso te llamo, para invitarte yo. Dale, &iquest;ven&iacute;s ma&ntilde;ana a la noche, que es viernes y el s&aacute;bado no se labura?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Carla, no la pongas en un compromiso a tu mam&aacute;. Cuando ella est&eacute; con &aacute;nimo, que me avise y tomamos un caf&eacute;.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;No, es en serio. Espera. Mam&aacute;, jugate y habla con &eacute;l. No seas chiquilina.&rdquo; Dijo y me pas&oacute; el tel&eacute;fono.<\/p>\n<p>&ldquo;Hola Ricardo, soy Marisa. Como veras, este monstruo no tiene ni l&iacute;mites ni respeto por su madre. En serio me gustar&iacute;a que vengas a cenar. De alguna forma tengo que agradecerte.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Bueno, Marisa, acepto.&rdquo; Dijo.<\/p>\n<p>El viernes a las 21 Hs. puntual, estaba tocando el timbre con dos ramos de flores, uno grande y el otro m&aacute;s peque&ntilde;o. Cuando entr&oacute; me dio el grande y le agradec&iacute; con un beso en la mejilla. Su perfume me embriag&oacute;. Carla vino a recibirlo y cuando le dio el ramo peque&ntilde;o, ella salt&oacute; y lo abraz&oacute; por el cuello y le dio un beso tambi&eacute;n en la mejilla.<\/p>\n<p>&ldquo;Escuchame bomb&oacute;n, sos un divino. &iquest;Por casualidad no tenes un hermanito menor tan divino como vos? &iquest;O mejor, no tenes ganas de ser novio de mi vieja, porque con vos seguro que va a estar &ldquo;m&aacute;s feliz&rdquo;?.&rdquo; Dijo sin ponerse colorada pero haciendo que mis mejillas se pongan al rojo vivo.<\/p>\n<p>Cenamos charlando de todo un poco, soportando las indirectas de Carla, &eacute;l respondiendo con mucha altura y una pizca de doble sentido muy inteligente. Justamente el tipo de hombre que siempre me gust&oacute;: educado, de buen humor y con la inteligencia justa para hacer bromas sin que caigan mal. Su mirada hacia m&iacute; siempre fue seductora, como su actitud, una seducci&oacute;n natural, para nada forzada.<\/p>\n<p>&ldquo;Chicos los dejo. Voy a tener cyber sexo con un pendejo que me tiene loca.&rdquo; Dijo. Yo me puse roja de vuelta. Me dio un beso y luego le dijo a Ricardo: &ldquo;Es mentira, pero se pone loca cuando digo cosas as&iacute;.&rdquo; Luego le dijo algo al o&iacute;do le dio un beso y se fue.<\/p>\n<p>&ldquo;Por favor, trata de hacer de cuenta que no te dijo nada. Tiemblo en pensar que te dijo.&rdquo; Le dije.<\/p>\n<p>&ldquo;Tranquila, nada grave. En realidad me pidi&oacute; que te parta la boca de un beso.&rdquo; Dijo sonriendo.<\/p>\n<p>&ldquo;Que chica, por Dios.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Bueno, me voy yendo, te agradezco la invitaci&oacute;n, excelente la comida y espero en alg&uacute;n momento aceptes que te invite a cenar afuera.&rdquo; Dijo.<\/p>\n<p>&ldquo;Espera Ricardo, te sirvo un caf&eacute; o un whisky, no es necesario que te vayas tan pronto, a menos que te est&eacute;n esperando.&rdquo; Dije sin pensar las cosas ni saber por qu&eacute; las dec&iacute;a.<\/p>\n<p>&ldquo;No me espera nadie. Acepto el caf&eacute; y el whisky.&rdquo;<\/p>\n<p>Nos sentamos en el sill&oacute;n del living, y yo directamente me sent&eacute; junto a &eacute;l. Yo me sent&iacute;a una tonta. Solo temblaba, no hablaba. Y cuando hable&hellip;<\/p>\n<p>&ldquo;Rick, por favor, abrazame.&rdquo; Dije<\/p>\n<p>El pas&oacute; su brazo por mis hombros y me abraz&oacute; atray&eacute;ndome suavemente junto a &eacute;l. Lentamente me fui excitando. El aroma de su piel y su perfume, saber que fue capaz de arriesgar su vida por m&iacute;, sentir toda su masculinidad. Abr&iacute; su camisa y comenc&eacute; a besar su pecho, su abdomen y fui bajando hasta su pene, que liber&eacute; r&aacute;pidamente de su pantal&oacute;n y su b&oacute;xer.<\/p>\n<p>Primero fui lamiendo desde las pelotas hasta la punta, luego lo met&iacute;a y sacaba de mi boca. Su mano busc&oacute; uno de mis pechos y los apretaba dulcemente. Su otra mano, me tom&oacute; por la cabeza y guiaba mis movimientos. Yo ten&iacute;a una pollera amplia que con cuidado corr&iacute; al igual que la tanga para meterme esa hermosa pija en mi concha. Sub&iacute;a y bajaba cada vez con m&aacute;s ritmo y fuerza.<\/p>\n<p>Me acerque a su boca y lo comenc&eacute; a besar.<\/p>\n<p>&ldquo;Dios, ni s&eacute; que estoy haciendo, pero me gusta, no me puedo frenar, me calentas mucho.&rdquo; Le dije.<\/p>\n<p>El aprovechando la proximidad comenz&oacute; a chupar mis pechos en forma desaforada. Mi calentura sub&iacute;a a niveles extremos, que pocas veces hab&iacute;a alcanzado y eso hab&iacute;a sido hace muchos a&ntilde;os. Sin sacar su boca de mis pechos, meti&oacute; las manos por debajo del vestido y me apret&oacute; las nalgas con fuerza. Las separaba y las juntaba, de pronto uno de sus dedos comenz&oacute; a jugar con mi ano.<\/p>\n<p>&ldquo;No&hellip;&rdquo; le dije, pero no neg&aacute;ndome sino pidiendo que no lo haga porque sab&iacute;a lo que provocar&iacute;a en m&iacute;. El entendi&oacute; claramente el mensaje e introdujo un poco su dedo. Me transform&eacute;, me volv&iacute; totalmente loca, sub&iacute;a y me tiraba sobre su pija provoc&aacute;ndome dolor y placer al mismo tiempo. Mi mano busc&oacute; la mano cuyo dedo estaba en mi culo y lo introduje m&aacute;s.<\/p>\n<p>&ldquo;Desgraciado, encontraste mi punto d&eacute;bil.&rdquo; Le dije mir&aacute;ndolo a los ojos. Cuando su dedo entr&oacute; en su totalidad, llegu&eacute; a mi mejor orgasmo en muchos a&ntilde;os, incluyendo los de casada. Las palpitaciones de mi concha hicieron que el acabe dentro m&iacute;o. Unos segundos despu&eacute;s sosteniendo su dedo en mi culo, me fui levantando, me puse de rodillas a su lado y me sub&iacute; el vestido para que vea como me penetraba su dedo.<\/p>\n<p>As&iacute; ensartada y movi&eacute;ndome contra su dedo, fui chupando y limpiando totalmente su pija. Mi excitaci&oacute;n no bajaba, apretaba mis tetas y le mostraba como las apretaba al tiempo que apretaba su dedo con mi orto. Hice que introduzca el segundo y con cuidado lo hizo.<\/p>\n<p>&ldquo;A&ntilde;os hace que no me pone as&iacute; un hombre, muchos m&aacute;s de los que hubiera deseado.&rdquo; Dije y continu&eacute; chupando por un rato hasta que su pija estuvo nuevamente a full. Me puse en cuatro patas y esper&eacute; separando mis rodillas, y los cachetes con mis manos. Para mi sorpresa, el volvi&oacute; a enterrarla en la concha y meti&oacute; forzando un tercer dedo en mi culo.<\/p>\n<p>Lo mir&eacute; por sobre mi hombro y su cara era de placer total. Me sonri&oacute; sabedor que me estaba haciendo desear. Levant&oacute; sus cejas, como preguntando si yo ten&iacute;a algo que decir.<\/p>\n<p>&ldquo;Si desgraciado, quiero que me la metas en el culo.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>&ldquo;Si te la meto en el culo, acabo y me voy. Y nunca m&aacute;s nos veremos. Si no, quiz&aacute;s en otro momento si lo haga. O sea, terminamos o reci&eacute;n empezamos. Vos decid&iacute;s.&rdquo; Me dijo dej&aacute;ndome helada. En ese momento con mi calentura al m&aacute;ximo, tres dedos en mi culo y una gloriosa pija en mi concha pretend&iacute;a que decida.<\/p>\n<p>&ldquo;Segu&iacute; as&iacute;.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>Sac&oacute; los dedos de mi culo, me tom&oacute; por la cintura y comenz&oacute; a embestirme como un animal. No solo me daba placer sino que las embestidas me provocaban un cierto dolor en mi concha y mis gl&uacute;teos de como el los golpeaba con su pelvis. Cuando acab&oacute; me llev&oacute; a otro orgasmo para recordar toda la vida. Se sali&oacute; de m&iacute;, y me dijo.<\/p>\n<p>&ldquo;Vamos a tu dormitorio.&rdquo; Sin pensarlo subimos casi corriendo las escaleras, ni pens&eacute; que al lado del m&iacute;o estaba el de Carla.<\/p>\n<p>Entramos cerr&oacute; la puerta y nos desvestimos. Subimos a la cama y &eacute;l me puso de costado. Corri&oacute; la pierna de arriba hasta que toc&oacute; la rodilla mis pechos. Incre&iacute;blemente, despu&eacute;s de dos acabadas su pija segu&iacute;a dura y firme. Me la meti&oacute; en la concha y sigui&oacute; con el ritmo fren&eacute;tico que ven&iacute;amos abajo. Tomo mi mano, y escupi&oacute; dos dedos. De inmediato entend&iacute; y los met&iacute; en mi culo mientras el apretaba mis pechos con todo. Al meterlos otro orgasmo me conmocion&oacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Hijo de perra, como me haces gozar.&rdquo; Le dije totalmente alienada. Cuando vio que mis dedos entraban y sal&iacute;an con facilidad, sac&oacute; su pija y la comenz&oacute; a meter en el culo. Menos de un minuto despu&eacute;s, me envest&iacute;a con todo, abri&eacute;ndome totalmente. Su mano busc&oacute; mi cl&iacute;toris y lo comenz&oacute; a acariciar, yo no pod&iacute;a m&aacute;s, se me nublaba la vista, me faltaba el aire, pero ni loca quer&iacute;a que se detenga.<\/p>\n<p>&ldquo;Ah, as&iacute; cogeme as&iacute;.&rdquo; Casi grit&eacute; sin pensar.<\/p>\n<p>Eso lo puso m&aacute;s loquito y ya sus embestidas eran totales. Sus dedos se mov&iacute;an sin parar y de pronto, acab&oacute; bien adentro de mi ano, y se qued&oacute; quieto. Mi cuerpo convulsionaba de placer, el orgasmo era totalmente irreal, incre&iacute;ble, incomparable para m&iacute;. Se dej&oacute; caer junto a mi espalda y me abraz&oacute; apretando uno de mis pechos, pero sin sacar su pija de mi culo. Incre&iacute;blemente o me desmaye o nos dormimos. O ambas cosas.<\/p>\n<p>Nos despertamos juntos, y nos dimos una ducha genial. El obviamente se puso la misma ropa y yo un jogging. Bajamos y en la cocina estaba Carla, que sin decir m&aacute;s que &ldquo;hola&rdquo;, sigui&oacute; desayunando.<\/p>\n<p>&ldquo;Espero que por lo menos se hayan cuidado.&rdquo; Dijo Carla seria.<\/p>\n<p>Nos miramos y nos re&iacute;mos, sabiendo que no hab&iacute;a sido as&iacute;. Ella entendi&oacute; y dijo:<\/p>\n<p>&ldquo;Y bueno, tendr&eacute; que aprender a cambiar pa&ntilde;ales.&rdquo; Y nos largamos a re&iacute;r. De pronto me mir&oacute; seria y me dijo:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Est&aacute;s bien m&aacute;?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Si hija, muy bien.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Me alegro, te mereces estar muy bien. Y ni se te ocurra que le voy a decir pap&aacute;. En todo caso puede ser: &ldquo;papito, bomb&oacute;n, potro.&rdquo;<\/p>\n<p>Por suerte la relaci&oacute;n sigui&oacute; tan bien como comenz&oacute;, aunque esa noche no qued&eacute; embarazada un par de meses despu&eacute;s s&iacute;. Hoy somos una feliz familia de cuatro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 Seis meses atr&aacute;s con mi hija nos mudamos a una casa en un barrio bastante acomodado del Gran Buenos Aires. Luego de mucho sacrificio, sobre todo despu&eacute;s del divorcio, compr&eacute; esa casa para empezar una nueva vida las dos solas. Aunque mi hija me jorobaba para que busque novio, yo no quer&iacute;a. Los &uacute;ltimos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17400,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":{"0":"post-29711","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-hetero"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29711","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17400"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29711"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29711\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29711"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29711"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29711"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}