{"id":29746,"date":"2021-06-04T03:41:25","date_gmt":"2021-06-04T03:41:25","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-06-04T03:41:25","modified_gmt":"2021-06-04T03:41:25","slug":"mi-hombre-llega-desde-el-pasado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-hombre-llega-desde-el-pasado\/","title":{"rendered":"Mi hombre llega desde el pasado"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29746\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Todav&iacute;a siento en la piel el roce de sus besos, me estremezco recordando como sus caricias hac&iacute;an brotar mis orgasmos a borbotones. Imposible no extra&ntilde;ar sus penetraciones profundas, firmes, que me llenaban de placer.<\/p>\n<p>Han pasado 3 a&ntilde;os desde que tuvimos un encuentro s&uacute;per fugaz, solo una noche de verano. Fue en una playa del caribe, yo festejaba sola mis treinta a&ntilde;os, donde hab&iacute;amos coincidido de forma casual. Era el tipo de hombre que no me atra&iacute;a, apenas llega a 1,70 cuando yo mido 1.80, con la cabeza rapada, pero con barba, un abdomen prominente, y finalmente, un pene de 15 cm. Yo tengo un cuerpo cuidado, mis medidas son las ideales, 90-60-90, pechos y culo bien firmes, soy rubia de ojos verdes.<\/p>\n<p>En estos tres a&ntilde;os solo hemos mantenido contacto por mensajes, video llamadas. Nunca nada sexual, no es su estilo. No menos de una vez por mes, nos comunicamos, charlamos de nuestras cosas, incluso &iacute;ntimas. Despu&eacute;s de esa noche, se fue transformando en amigo, hasta hoy, que puedo decir que es mi mejor amigo hombre.<\/p>\n<p>Inconscientemente siempre pens&eacute; en volver a estar con &eacute;l, aunque sea solo una noche. Debo reconocer, que a pesar que he tenido un par de parejas y otros touch con otros hombres despu&eacute;s de &eacute;l, nunca he disfrutado el sexo como esa noche. Anoche, me llam&oacute; por video llamada para charlar y sobre el final, como quien no quiere la cosa me dijo:<\/p>\n<p>&ldquo;Pau, tengo ganas ve verte, de estar con vos&rdquo;<\/p>\n<p>Me qued&eacute; helada, por su tono de voz y su rostro, entend&iacute; perfectamente a donde apuntaba la frase. El aprovech&oacute; mi desconcierto para continuar.<\/p>\n<p>&ldquo;Dentro de 15 d&iacute;as viajo a Buenos Aires, voy a estar una semana. Pensaba que quiz&aacute;s, si ten&eacute;s ganas, podemos cenar una noche&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Una noche, no. Por m&iacute; cenemos todas las noches, y tambi&eacute;n desayunemos todos los d&iacute;as&hellip;&rdquo; le dije con malicia.<\/p>\n<p>&ldquo;Me resulta dif&iacute;cil negarme a eso, pero viste como es la vida, quiz&aacute;s una noche sea suficiente para romper todo el encanto del recuerdo.&rdquo; Me dijo. En nuestras charlas siempre se mostr&oacute; igual, muy realista, duro, sin dejar de decir lo que piensa. Ten&iacute;a raz&oacute;n. Aquella noche en el Caribe quiz&aacute;s fue algo excepcional, y hoy la realidad sea otra.<\/p>\n<p>De &eacute;l sab&iacute;a lo que me hab&iacute;a dicho, que trabajaba en un banco de EEUU, y que rara vez viajaba al exterior. Yo en cambio, le cont&eacute; que trabajaba en una oficina como administrativa. La pura realidad.<\/p>\n<p>&ldquo;Tim, dejemos que las cosas fluyan, y que camino toman. &iquest;D&oacute;nde vas a parar?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;En un hotel, pero todav&iacute;a no me confirmaron nada. Cuando tenga la fecha de llegada y el hotel te aviso, y si no est&aacute;s ocupada, quiz&aacute;s podamos vernos.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Dale, quedamos as&iacute;&rdquo; le dije.<\/p>\n<p>Los 14 d&iacute;as siguientes fueron interminables, no ten&iacute;a noticias de su llegada, pens&eacute; que hab&iacute;a suspendido el viaje, ya que te&oacute;ricamente, al d&iacute;a siguiente llegar&iacute;a. Me fui a dormir amargada y triste.<\/p>\n<p>Me levant&eacute; igual, amargada, triste. No tanto por la parte sexual, sino por la amistad que tenemos. Fui a la oficina, trabajaba, pero pensaba en &eacute;l. Mis compa&ntilde;eros se preocuparon porque me ve&iacute;an triste. Casi al final del horario de trabajo me entr&oacute; una llamada de &eacute;l en el celular.<\/p>\n<p>&ldquo;Hola Pau, mil disculpas, pero no pude llamarte antes. Se complicaron algunas cosas&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Tim, hola. No hay problema, estaba preocupada por si te hab&iacute;a pasado algo.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;No, est&aacute; todo bien. Solo fue problema de organizaci&oacute;n del viaje. Te puedo invitar a cenar, estoy en Buenos Aires.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;En serio! Que alegr&iacute;a me das. Claro que s&iacute;. Quiero verte ya mismo&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Por favor, p&aacute;same tu direcci&oacute;n por mensaje y a qu&eacute; hora pasa un auto a buscarte.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;No es necesario&hellip;&rdquo; dije.<\/p>\n<p>&ldquo;Por favor, yo voy a estar hasta tarde en la oficina. Si te parece te pasa a buscar a las 21 h y pasan por el hotel a buscarme. Y vos eleg&iacute;s donde comemos.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Bueno, dale.&rdquo;<\/p>\n<p>Le mand&eacute; mi direcci&oacute;n y me cambi&oacute; la cara totalmente. Estaba feliz, hab&iacute;a podido venir, y esa misma noche lo iba a ver.<\/p>\n<p>Cuando llegu&eacute; a casa, primero pens&eacute; en donde ir a cenar, para despu&eacute;s elegir la ropa. Como me hab&iacute;a contado de sus ganas de conocer una parrilla argentina, eleg&iacute; un conjunto muy casual, pero sensual y elegante. Me di una ducha, me maquill&eacute; y me arregl&eacute; el pelo. Cinco minutos despu&eacute;s de estar lista, son&oacute; el portero el&eacute;ctrico, avisando que me ven&iacute;an a buscar.<\/p>\n<p>Cuando baj&eacute; me encontr&eacute; con una persona de traje negro, que muy amablemente me guio hasta un Mercedes Benz gigante y me abri&oacute; la puerta. Esper&oacute; cerrarla y subi&oacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Srta. Paula, el Sr. Tim me indic&oacute; que lo pasemos a buscar por el hotel, y despu&eacute;s van a ir a cenar, pero que Ud. tiene la direcci&oacute;n. Si me la facilita, as&iacute; la voy cargando en el GPS, por las dudas sea una zona que no conozco&rdquo;<\/p>\n<p>Le di la direcci&oacute;n y me qued&eacute; pensando en el auto que me llevaba, era impresionante. El confort, el lujo, el andar. Y con chofer. Muy disimuladamente, el chofer tom&oacute; el tel&eacute;fono y avis&oacute; que est&aacute;bamos a 5 minutos. Lleg&aacute;bamos a la zona de los hoteles m&aacute;s caros de la ciudad y se detuvo frente a uno de ellos.<\/p>\n<p>Lo vi salir del hotel y me cost&oacute; reconocerlo. Obviamente no hab&iacute;a crecido, pero s&iacute; estaba m&aacute;s flaco. Llevaba un traje azul cruzado hermoso. Zapatos negros brillantes, lentes. Si bien ten&iacute;a 40 a&ntilde;os, parec&iacute;a mucho menos. El chofer le abri&oacute; la puerta, el agradeci&oacute; y subi&oacute; sac&aacute;ndose los lentes.<\/p>\n<p>&ldquo;Hola Pau&rdquo; me dijo mir&aacute;ndome a los ojos fijamente, mientras tomaba mi mano y la acercaba a su boca para besarla.<\/p>\n<p>&ldquo;Hola Tim, que alegr&iacute;a verte de nuevo. Y que elegante est&aacute;s.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Vos, hermosa y sensual como siempre. Estoy feliz de poder haber venido, hace muchos que quer&iacute;a venir a Bs. As., pero no se daba. Supongo que le pasaste la direcci&oacute;n del restaurant a Carlos&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Si, pero vamos a una parrilla, me acord&eacute; que siempre me dec&iacute;s que quer&eacute;s comer carne argentina y en una parrilla.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Genial, que buena bienvenida que me das: tu compa&ntilde;&iacute;a y asado argentino&rdquo;<\/p>\n<p>Debo reconocer que estaba impactada por todo, el auto, el hotel donde se hospeda, sus modales siempre impecables. Y su mirada. Sus ojos me hablaban tanto como su boca. Ve&iacute;a su pasi&oacute;n en la mirada.<\/p>\n<p>Cuando llegamos a la parrilla, el chofer abri&oacute; primero su puerta, luego la m&iacute;a.<\/p>\n<p>&ldquo;Carlos, yo lo llamo cuando terminamos de cenar. Muchas gracias&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Por favor, Sr. un placer. Que disfruten su cena.&rdquo;<\/p>\n<p>Entramos y nos sentamos directamente.<\/p>\n<p>&ldquo;Tim, por favor, me muero de intriga, &iquest;c&oacute;mo est&aacute;s?, te veo m&aacute;s delgado, s&uacute;per elegante&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Feliz por poder verte, la realidad es esa. Como te dije, ten&iacute;a muchas ganas de venir, pero siempre surg&iacute;a algo. Esta vez no dej&eacute; que nada me lo impida. Si estoy m&aacute;s delgado. Quer&iacute;a verme bien. Pero Contame de vos, &iquest;novio, pareja, algo?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;No, nada. Te cont&eacute; las veces que hablamos que sal&iacute; con dos o tres, pero nada serio y termin&oacute; todo muy r&aacute;pido. &iquest;Vos?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Igual que vos, solo&rdquo;<\/p>\n<p>Y se qued&oacute; mir&aacute;ndome a los ojos. En silencio. Estaba moviendo mi mano para agarrar la suya cuando el mozo nos interrumpi&oacute; para tomarnos el pedido. Yo estaba turbada. El segu&iacute;a teniendo ese magnetismo tremendo que me enloqueci&oacute; en el caribe. Me dejaba sin palabras. Solo quer&iacute;a besarlo.<\/p>\n<p>&ldquo;Contame, como es esto del Mercedes Benz, semejante hotel&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Te dije, trabajo en un banco de EEUU, y bueno, tiene sus beneficios&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Ya lo creo, yo sigo igual, en la oficina. Nada cambia para m&iacute;&rdquo;<\/p>\n<p>Cenamos, charlamos, nos miramos en silencio. Su sonrisa me volv&iacute;a loca, notaba que disfrutaba estar conmigo. Que m&aacute;s lindo para una mujer que un hombre la halague con sonrisas, miradas.<\/p>\n<p>Terminamos de cenar, y avis&oacute; al chofer que est&aacute;bamos por salir.<\/p>\n<p>&ldquo;Y, &iquest;Qu&eacute; te pareci&oacute; la carne argentina?&rdquo; pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Es la segunda vez que la pruebo, y me gust&oacute; m&aacute;s la que saboree en el caribe&rdquo; me contest&oacute;<\/p>\n<p>&ldquo;Sos un desgraciado.&rdquo; Le dije poni&eacute;ndome roja como una chiquilina.<\/p>\n<p>Salimos de la parrilla, yo tom&aacute;ndolo del brazo, y antes de subir al auto, me mir&oacute; y me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;D&oacute;nde vamos?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Cerca de tu hotel hay un lugar muy lindo para tomar algo, podemos ir caminando desde el hotel&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Dale, indicale a Carlos as&iacute; nos deja ah&iacute;&rdquo;<\/p>\n<p>Era un boliche donde se junta gente a tomar unas copas despu&eacute;s de cenar, con sillones muy c&oacute;modos, luz tenue, y muy buenas bebidas.<\/p>\n<p>&ldquo;Que lindo lugar&rdquo; dijo Tim.<\/p>\n<p>Fuimos a un sill&oacute;n, pedimos un par de whisky&rsquo;s. No pude con mi genio y le dije:<\/p>\n<p>&ldquo;Tim, &iquest;empezas a hablar vos o yo?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Normalmente se dice que primero las damas&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Sos muy malo, me tengo que mandar al frente sola&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Entonces empiezo yo, y espero que no salgas huyendo&rdquo; me dijo y continu&oacute;<\/p>\n<p>&ldquo;La verdad es que no te puedo sacar de mi cabeza desde aquella noche. S&eacute; que te parecer&aacute; una locura, pero me volviste loco. No solo en lo sexual, que fue genial, sino lo poco que hablamos me maravill&oacute;. Y despu&eacute;s, en nuestras charlas pude comprobar que eras como te hab&iacute;a conocido: divertida, simple, madura, sensual, y sin haber hablado nada de esa noche, sexual. Y me fui enamorando de vos. Poco a poco, charla a charla. Me enojaba por no poder venir a verte, a charlar con vos, ver si hab&iacute;a alguna posibilidad que vos&hellip;, pero siempre el trabajo me lo imped&iacute;a. Y aqu&iacute; estoy. Feliz de estar con vos, de ver tu sonrisa en persona, de disfrutar estos tragos, y que hayas tenido ganas de verme.&rdquo;<\/p>\n<p>No pude hablar, se me hizo un nudo en la garganta. Tim era tal cual lo idealizaba, y me volv&iacute;a loca que y como lo dec&iacute;a. Claro que yo tambi&eacute;n estaba enamorada, solo que quer&iacute;a taparlo para no ilusionarme gratis. &Eacute;l se mantuvo en silencio, no forz&oacute; mi respuesta. Como caballero que es me dio mi tiempo. No me tom&oacute; la mano, ni intent&oacute; besarme. Solo tom&oacute; un trago de whisky mientras me miraba sonriendo.<\/p>\n<p>&ldquo;Si te digo que me pasa exactamente lo mismo no lo vas a creer. Maldigo no haber hablado yo primero. No pude sacarte nunca de mi mente. Era imposible no comparar a otros hombres con vos, no exist&iacute;an al lado tuyo. Fui perdiendo las esperanzas de volver a vernos. Deseaba estar con vos, charlar en persona, re&iacute;rnos juntos, y si, estar en la cama otra vez. Yo pretend&iacute;a tapar lo que siento por vos, porque ten&iacute;a miedo de no volver a verte.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Este es el momento, donde yo tengo que preguntar: &iquest;Vamos?, pero estoy temblando como un adolescente, cono miedo a un papel&oacute;n&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;No te preocupes, que yo estoy igual. Me tiembla todo el cuerpo. Mejor no lo preguntes.&rdquo;<\/p>\n<p>Pag&oacute;, me tom&oacute; de la mano y fuimos a su hotel. Su cuarto no era un cuarto. Era una suite, con una sala de estar, dormitorio, y una mini cocina.<\/p>\n<p>Solo se sac&oacute; el saco y la corbata y los zapatos. Yo la campera y los zapatos. As&iacute;, vestidos nos tiramos en la cama. Abraz&aacute;ndonos con fuerza. Cuando pude parar de temblar, lo empec&eacute; a acariciar, le fui sacando la ropa al tiempo que me sacaba la m&iacute;a. Cuando termin&eacute; &eacute;l estaba con una erecci&oacute;n plena. Yo, totalmente mojada y excitada.<\/p>\n<p>Me sub&iacute; a &eacute;l, y me met&iacute; su pija en la concha, que estaba tan lubricada que entro totalmente, y me provoc&oacute; el primer orgasmo.<\/p>\n<p>Dicho esto, lo empec&eacute; a cabalgar como loca, sub&iacute;a y bajaba sin parar, apretaba mis pechos, gem&iacute;a y gozaba. Los orgasmos se suced&iacute;an. Por fin pod&iacute;a gozar al hombre que tanto me hab&iacute;a hecho gozar aquella noche. El acariciaba mis piernas, siempre con dulzura, una dulzura infinita. Pero sus ojos lanzaban rayos de placer, lujuria, sexo a pleno. Hice que acaricie mis pechos, &eacute;l fue bajando hasta tomarme de la cintura, sent&iacute;a sus manos firmes. Me levant&eacute; y volv&iacute; a meterla d&aacute;ndole la espalda. Ahora &eacute;l ve&iacute;a como entraba y sal&iacute;a de mi concha, y ten&iacute;a una visi&oacute;n total de mi orto. De pronto, sent&iacute; que me daba una palmada en el culo.<\/p>\n<p>Esa palmada fue un disparador de sensaciones, mi hombre estaba realmente caliente, me decid&iacute; a volverlo loco. Moj&eacute; un dedo y lo empec&eacute; a meter en mi culo. Escuchaba su respiraci&oacute;n ponerse m&aacute;s pesada. Me tom&oacute; por la cintura y me hac&iacute;a acelerar el ritmo. Llegu&eacute; a un orgasmo tremendo. Y me dej&eacute; caer en la cama.<\/p>\n<p>&Eacute;l no hab&iacute;a acabado, por lo que lo comenc&eacute; a chupar y masturbar. Me puse de forma que pueda acariciar mi culo y mi concha. El introdujo dos dedos en mi concha e inmediatamente encontr&oacute; mi punto G. Ahora en cuatro patas, me mov&iacute;a como loca, sin dejar de chupar su pija. Meti&oacute; un tercer dedo y yo deliraba de placer, pero lo sac&oacute; y lo puso en la puerta de mi orto, sin meterlo. Yo me fui moviendo hasta que entr&oacute; por completo. Ahora lo ten&iacute;a en mi boca, mi concha y mi culo. Pude sentir como estaba por venirse en mi boca y me la met&iacute; toda, para no dejar escapar nada. Cuando acab&oacute; me llen&oacute; la boca por completo, y fui tragando en medio de orgasmos.<\/p>\n<p>Me tir&eacute; su lado y lo abrac&eacute;. Fui al ba&ntilde;o y le lav&eacute; la boca. No pude salir del ba&ntilde;o porque &eacute;l estaba parado en la puerta esperando para besarme. El primer beso desde que nos vimos. Y dur&oacute; varios minutos, por momentos con toda la pasi&oacute;n y por momentos toda la ternura. Nos dimos una ducha caliente juntos, nos secamos el uno al otro y fuimos a la cama. Nos quedamos abrazados sin hablar. As&iacute; nos dormimos y as&iacute; nos despertamos cuando son&oacute; la alarma de su tel&eacute;fono.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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