{"id":29810,"date":"2021-06-08T22:00:00","date_gmt":"2021-06-08T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-06-08T22:00:00","modified_gmt":"2021-06-08T22:00:00","slug":"conociendo-a-juanita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/conociendo-a-juanita\/","title":{"rendered":"Conociendo a Juanita"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29810\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 23<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La fiesta a la que acud&iacute; ese s&aacute;bado estaba tranquila, yo fui solo pues mi &uacute;ltima pareja me hab&iacute;a mandado a volar hac&iacute;a un par de meses porque no acept&eacute; embarazarla y casarnos. Le dije &ldquo;No soy f&eacute;rtil&rdquo;, s&oacute;lo por bromear, pero ella reaccion&oacute; furiosa: &ldquo;&iexcl;Con raz&oacute;n no me he embarazado, no quiero un eunuco!&rdquo;, me grit&oacute; y d&aacute;ndose la vuelta se larg&oacute; dej&aacute;ndome solo y sumamente asombrado de su volubilidad.<\/p>\n<p>En la fiesta vi a una chica delgada, morena, de pelo lacio que platicaba con una pareja. Bueno, eso de delgada es un decir, el busto era mediano y se marcaba el canalito, sin sost&eacute;n, la cintura evidente pues le segu&iacute;a una cadera esplendorosa con unas nalgas estupendas y piernas bien torneadas. El vestido tra&iacute;a un gran escote en la espalda que invitaba a besarla desde arriba hasta el talle. &ldquo;&iexcl;A &eacute;sta s&iacute; soy capaz de embarazarla!&rdquo;, me dije emocionado cuando me ba&ntilde;o con su mirada y ensanch&oacute; la sonrisa al verme que la ve&iacute;a embelesado.<\/p>\n<p>Sin dudarlo, me acerqu&eacute; a ella y empec&eacute; a escudri&ntilde;ar su rostro al tiempo que la saludaba. Sus pesta&ntilde;as grandes, con poco r&iacute;mel, el maquillaje era tenue.<\/p>\n<p>&ndash;Hola, soy Rom&aacute;n &ndash;le dije extendi&eacute;ndole mi mano; ella, sin soltarla, y antes de contestarme se despidi&oacute; de la pareja con la que hab&iacute;a platicado.<\/p>\n<p>&ndash;Perd&oacute;n, pero ya hab&iacute;amos terminado. Puedes decirme Juanita, as&iacute; me dicen mis amigos desde ni&ntilde;a &ndash;me contest&oacute; sin deshacer la sonrisa cautivante.<\/p>\n<p>&ndash;Gracias por la amistad. &iquest;A qu&eacute; te dedicas, Juanita? &ndash;pregunt&eacute; tratando de iniciar una pl&aacute;tica.<\/p>\n<p>&ndash;Soy dise&ntilde;adora y tengo una boutique donde vendo mis dise&ntilde;os, ropa de marca y accesorios diversos &ndash;contest&oacute; como si hiciera un anuncio de publicidad&ndash; &iquest;Y t&uacute;?<\/p>\n<p>&ndash;Ehh&hellip; yo tengo un despacho contable, me independic&eacute; hace un par de a&ntilde;os para trabajar por mi cuenta. &iquest;Ya tienes contador? &ndash;le contest&eacute; y regres&eacute; la pregunta como si estuvi&eacute;semos hablando de negocios.<\/p>\n<p>&ndash;No, mi negocio es peque&ntilde;o y, aunque es fastidioso lidiar con los impuestos, a&uacute;n puedo sola.<\/p>\n<p>&ndash;Bien, si necesitas ayuda puedes llamarme &ndash;le dije extendi&eacute;ndole mi tarjeta de presentaci&oacute;n, la cual ley&oacute; y la guard&oacute; en su bolso, extrayendo otra de su negocio para d&aacute;rmela.<\/p>\n<p>&ndash;Por si requieres hacer alg&uacute;n regalo a tu novia, esposa, amante o a alguna amiga &ndash;me dijo al entregarla.<\/p>\n<p>&ndash;Gracias, cuando tenga necesidad lo considerar&eacute;, por lo pronto no hay nadie &ndash;le dije, contestando a su curiosidad impl&iacute;cita&ndash;, aunque me gustar&iacute;a tener a quien&hellip;<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, te pasa como a m&iacute;. No tengo contador, pero ser&iacute;a divino tenerlo para que me cuente las estrellas donde he depositado mis ilusiones y mis sue&ntilde;os&hellip; &ndash;expres&oacute; lanz&aacute;ndose a la arena de la aventura a la que invit&eacute; con mis &uacute;ltimas palabras.<\/p>\n<p>En ese momento pas&oacute; el mesero con una charola de tragos y lo detuve. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; gustas tomar?&rdquo;, le pregunt&eacute; a Juanita. &ldquo;Refresco&rdquo;, contest&oacute;. Bueno, tomaremos refresco, contest&eacute; y tom&eacute; los vasos de la zona donde servicialmente me indic&oacute; el empleado. S&oacute;lo hab&iacute;a de dos sabores: toronja y cola. As&iacute; que le pregunt&eacute; a ella &ldquo;&iquest;Cu&aacute;l quieres?&rdquo;, &ldquo;Toronja&rdquo;. Se lo di y me qued&eacute; con el otro.<\/p>\n<p>&ndash;Vamos a la terraza &ndash;sugiri&oacute; ella y yo asent&iacute; dando un sorbo al vaso. Ella inici&oacute; la marcha en direcci&oacute;n a la terraza yo la segu&iacute;&ndash; &iquest;Te gusta la cola? &ndash;pregunt&oacute; volteando justamente cuando yo miraba su trasero y se me ator&oacute; el trago, provoc&aacute;ndome una severa tos&ndash; &iexcl;&iquest;Qu&eacute; pas&oacute;?! &ndash;me pregunt&oacute; asustada.<\/p>\n<p>&ndash;Nada, me confund&iacute; &ndash; dije despu&eacute;s de toser otra vez&ndash;&hellip;de camino en la garganta &ndash;precis&eacute;, limpi&aacute;ndome con el pa&ntilde;uelo, pero en mi mente segu&iacute;a la imagen de su soberbio culo y el sabor al refresco, que era a lo que seguramente ella hac&iacute;a referencia y yo pensaba que hab&iacute;a descubierto mi mirada libidinosa.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Y qu&eacute; te ha impedido no tener a alguien? &ndash;pregunte con franca impertinencia una vez que nos sentamos a conversar.<\/p>\n<p>&ndash;Varias cosas, pero contesta primero las razones por las que no tienes a qui&eacute;n colmar de regalos, caricias, besos y&hellip; todo lo dem&aacute;s &ndash;exigi&oacute; con la misma arrogancia que yo lo hice, lo cual me agrad&oacute; mucho pues no se trataba de alguien que se intimidara: exig&iacute;a y daba trato igual, por lo que acced&iacute; a responder primero.<\/p>\n<p>&ndash;Ten&iacute;a, pero me dej&oacute; porque le dije que no pod&iacute;a cumplir sus expectativas.<\/p>\n<p>&ndash;Bueno, &iquest;las de ella eran tan altas y fuera de lugar para ti?<\/p>\n<p>&ndash;En realidad no; es m&aacute;s, fue una broma el haberme negado y se fue sin dejarme aclararlo. No la busqu&eacute; porque reflexion&eacute; en que los problemas podr&iacute;an crecer enormemente mientras avanzara nuestra uni&oacute;n. No me arrepiento y tomo el acontecimiento que nos distanci&oacute; como una admonici&oacute;n de esa relaci&oacute;n, que por cierto no ten&iacute;a mayor relevancia que otras en el pasado. Y antes que preguntes qu&eacute; solicit&oacute; y cu&aacute;l fue la broma, te toca contestar a mi pregunta &ndash;dije como si se tratara de una contestaci&oacute;n a un juego de ping-pong.<\/p>\n<p>Juanita intent&oacute; empezar a contestar, pero se mostr&oacute; dubitativa y me laz&oacute; una pregunta: &ldquo;&iquest;Tomas alcohol?&rdquo;, a lo que contest&eacute; afirmativamente, sospechando que odiaba a los alcoh&oacute;licos, &ldquo;&iquest;Vino?&rdquo; pregunt&oacute; inmediatamente despu&eacute;s de mi afirmaci&oacute;n y volv&iacute; a asentir. &ldquo;Entonces, te invito a mi casa, porque &eacute;ste no es un lugar donde deba contestarte&rdquo;, dijo poni&eacute;ndose de pie, quedando su culo a la altura de mi cara cuando, volteada se inclin&oacute; para tomar su bolso y no pude evitar un suspiro antes de ponerme de pie, lo cual fue tan r&aacute;pido que aunado a la erecci&oacute;n inmediata que tuve roc&eacute; sus nalgas como si hubiese tratado de hacer un movimiento descarado. Inmediatamente me disculp&eacute;, pero ella volte&oacute; despacio, se fij&oacute; en la rigidez que ostentosamente a&uacute;n ten&iacute;a mi miembro y con el rostro enrojecido y subiendo el tono de voz me aclar&oacute; lo siguiente.<\/p>\n<p>&ndash;A ver, fui clara en que no me parec&iacute;a este un lugar adecuado para contestarte, por ello te invit&eacute; a charlar en mi casa. De ninguna manera ten&iacute;a otra intenci&oacute;n que platicar, pero parece que t&uacute; buscas otra cosa. Mejor lo dejamos as&iacute; &ndash;me recrimin&oacute; tomando su tel&eacute;fono para pedir un taxi.<\/p>\n<p>Al darme cuenta de lo que produjo mi torpeza y la lascivia que me provocaron sus nalgas tan cerca de m&iacute;, jal&eacute; su mano suavemente para evitar que continuara su llamada.<\/p>\n<p>&ndash;Juanita, por favor, esc&uacute;chame antes de que te vayas &ndash;implor&eacute; con sinceridad y ella colg&oacute; la llamada mir&aacute;ndome con enojo, pero observando que ya no tra&iacute;a el mont&iacute;culo en el pantal&oacute;n&ndash;. Fue un mal entendido de tu parte y un movimiento torpe al ponerme de pie despu&eacute;s de ver tu hermoso trasero, &iexcl;pero fue accidental que se juntaran ambas cosas, cr&eacute;eme! Por lo dem&aacute;s, disfrut&eacute; tu presencia &ndash;expliqu&eacute; de seguidilla, advirtiendo el final de nuestro incipiente entusiasmo.<\/p>\n<p>Ella se mantuvo silente observando las perlas de sudor que botaban en mi frente. Despu&eacute;s de unos segundos, sac&oacute; su pa&ntilde;uelo y delicadamente enjug&oacute; mi frente diciendo &ldquo;Te creo&rdquo; y su expresi&oacute;n cambi&oacute; mostrando un rostro muy tranquilo.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Te puedo llevar a tu casa? &ndash;le propuse y ella acept&oacute;, supuse como un gesto de benevolencia hacia el arrepentimiento que mostr&eacute;.<\/p>\n<p>Me indic&oacute; d&oacute;nde viv&iacute;a. En el trayecto platicamos sobre la raz&oacute;n por la que hab&iacute;amos elegido nuestras respectivas profesiones y algo sobre las familias que ten&iacute;amos. Al llegar al fraccionamiento donde viv&iacute;a me guio hasta quedar a la puerta de su casa, en cuya cochera estaba un autom&oacute;vil similar al m&iacute;o. Sin apagar el autom&oacute;vil descend&iacute; pidi&eacute;ndole que me esperara para abrirle la puerta.<\/p>\n<p>&ndash;Gracias &ndash;me dijo al bajar sin soltar mi mano.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Cu&aacute;ndo podremos continuar la pl&aacute;tica? &ndash;pregunt&eacute;, seguro de que para ella todo hab&iacute;a concluido.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;A&uacute;n tienes tiempo? Podr&iacute;a ser ahora.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Claro que s&iacute;!, s&oacute;lo d&eacute;jame apagar el auto y hacerlo para atr&aacute;s para no estorbar la entrada &ndash;le dije solt&aacute;ndome de su mano.<\/p>\n<p>Al entrar a su casa, encendi&oacute; las luces y me invit&oacute; a pasar. &ldquo;Perm&iacute;teme tantito, voy a quitarme el abrigo y a cambiarme los zapatos, ponte c&oacute;modo, no tardo&rdquo;; aprovech&eacute; el momento para fisgonear en lugar de sentarme. El interior se ve&iacute;a bastante limpio, ordenado y acogedor, como mi casa cuando va la se&ntilde;ora del aseo, lo que me indujo a pensar que ella tambi&eacute;n ten&iacute;a una empleada dom&eacute;stica. La sala-comedor era amplia. Diversos adornos de piezas artesanales, de &eacute;sos hab&iacute;a m&aacute;s que de otros. En una de las paredes estaba empotrado un gran librero, la mayor&iacute;a era literatura y una gran parte eran libros propios de su carrera de dise&ntilde;adora de modas y de arte. Sin embargo, me llamaba la atenci&oacute;n uno de los espacios donde hab&iacute;a divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica. Tambi&eacute;n, los adornos en ese espacio del librero, que contrastaba con los que estaban en otros sitios ya que se trataba de esculturas geom&eacute;tricas y algunos desarrollables al estilo del escultor Sebasti&aacute;n, tambi&eacute;n hab&iacute;a juguetes cient&iacute;ficos, rompecabezas y juegos matem&aacute;ticos. De inmediato supuse que viv&iacute;a con otra persona de gustos diferentes o&hellip; &iquest;era ella una mujer de conocimientos amplios? Su regreso impidi&oacute; que husmeara m&aacute;s.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Me ayudas abriendo una botella de vino? &ndash;dijo se&ntilde;alando hacia una peque&ntilde;a cantina, la cual ten&iacute;a una angosta cava de tres botellas por nivel, &iexcl;pero de piso a techo! &ndash; Escoge el que te guste, mientras ir&eacute; a la cocina a preparar algo de bocadillos&ndash; y desapareci&oacute; por una puerta que dej&oacute; abierta despu&eacute;s de se&ntilde;alarme &ldquo;All&aacute; est&aacute; el ba&ntilde;o, por si lo requieres&rdquo;.<\/p>\n<p>Fui al ba&ntilde;o, a lavarme las manos. Tambi&eacute;n all&iacute; todo estaba pulcro, aunque s&oacute;lo era medio ba&ntilde;o, pero decorado con sencillez y buen gusto. Sal&iacute; y me fui a ver los vinos de la cava; en cada nivel hab&iacute;a dos o tres botellas iguales pero la variedad era mucha, me acuclill&eacute; a mirar bien los de la parte baja y de reojo descubr&iacute; que el banco de la cantina ten&iacute;a unos travesa&ntilde;os en la parte baja del asiento, &iexcl;era la escalera para bajar los de la parte alta! As&iacute;, con esa ayuda escudri&ntilde;&eacute; la parte alta de la cava, eran vinos m&aacute;s fuertes, oporto y dem&aacute;s, entonces, ca&iacute; en cuenta que el acomodo no solo se trataba de tipos de uva sino tambi&eacute;n de otras caracter&iacute;sticas, qued&eacute; sorprendido y fui a la cocina a pedir ayuda, porque el vino s&oacute;lo me lo tomo, y no s&eacute; mucho m&aacute;s all&aacute; de &ldquo;est&aacute; rico&rdquo;, &ldquo;seco&rdquo;, &ldquo;dulce&rdquo;, &ldquo;afrutado&rdquo; y peque&ntilde;eces as&iacute;.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Listo? Yo ya voy a terminar &ndash;me dijo Juanita.<\/p>\n<p>&ndash;No, dime cu&aacute;l botella quieres que abra. Yo no s&eacute; gran cosa de eso, ni maridajes. Para m&iacute;, lo que importa es la compa&ntilde;&iacute;a &ndash;confes&eacute;, dando un toque de finura a mi comentario de ignorancia.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Eso es lo verdaderamente importante para tomar el vino! &ndash;me contest&oacute; y se encamin&oacute; a la cava donde extrajo una botella de una zona relativamente alta &ndash;&eacute;ste se llevar&aacute; bien con lo que preparo &ndash;dijo d&aacute;ndomela y se volvi&oacute; a la cocina.<\/p>\n<p>Su transitar me atrajo irremediablemente, pero no se me par&oacute; mucho la verga, &iexcl;ya hab&iacute;a entendido que ese no era el plan de ella! Abr&iacute; el vino y ol&iacute;a muy bien, lo dej&eacute; airear. Al regresar Juanita con un par de platos que conten&iacute;an una variedad de bocadillos, los puso en la mesa de centro en la sala junto con dos copas. Tom&eacute; la botella y serv&iacute; el vino.<\/p>\n<p>&ndash;Porque aguantes mi perorata, que no ser&aacute; breve &ndash;dijo levantando su copa para chocarla con la m&iacute;a y tom&oacute; un peque&ntilde;o trago invit&aacute;ndome a tomar asiento &ndash;&iquest;Sabes lo que es un o una travesti, transg&eacute;nero, transexual y hermafrodita, y cu&aacute;les son las diferencias entre ellos? &ndash;pregunt&oacute; dej&aacute;ndome pasmado y con la copa en los labios, porque no se me ocurri&oacute; un tema adecuado para abrir una conversaci&oacute;n, y esper&oacute; mi respuesta.<\/p>\n<p>&ndash;En los tres primeros casos se trata de alguien que posee un sexo al nacer y en el &uacute;ltimo posee los dos &ndash;contest&eacute;&ndash;. El primero se viste de su sexo opuesto; el segundo se siente del sexo opuesto; el tercero lleva tratamientos, sean hormonales o qu&iacute;micos, y se hace cirug&iacute;as para reasignar su sexo.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Vaya, vamos bien, mucha gente no sabe eso! &ndash;expres&oacute; con una sonrisa que dejaba ver su hermosa dentadura.<\/p>\n<p>&ndash;Uh, ya estoy en problemas, porque no me hab&iacute;a percatado que no son clases ajenas ya que puede haber mezclas ellas &ndash;advert&iacute;.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute; hay un gran n&uacute;mero de posibilidades, y m&aacute;s cuando a&ntilde;adimos otros grupos: quienes gustan de las mujeres o de los hombres, o de ambos o de ninguno, cada vez hay m&aacute;s nombres que definen cada grupo&hellip; Pero cuando yo nac&iacute; no hab&iacute;a tanta claridad como ahora &ndash;expres&oacute; y yo puse una cara de sorpresa tremenda a la que seguramente se me a&ntilde;adi&oacute; un gesto de duda y temor al preguntarme de cu&aacute;l tipo ser&iacute;a Juanita, porque yo, yo s&iacute; sab&iacute;a que me gustaba, &iquest;o no?<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Mira qu&eacute; cara pusiste&hellip;! No te alarmes tanto, quer&iacute;as saber por qu&eacute; no tengo qui&eacute;n cuente mis estrellas y sue&ntilde;os, &iquest;o no? &ndash;dijo divertida&ndash; pues ser&eacute; franca, aunque te advierto que casi nunca hablo de esto, y menos con alguien a quien acabo de conocer, pero es importante en este caso &ndash;condescendi&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Gracias por la confianza, pero si lo prefieres podemos dejarlo para otra ocasi&oacute;n &ndash;condescend&iacute; tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>&ndash;No. As&iacute; est&aacute; bien, me servir&aacute; de terapia. Cuando nac&iacute;, el obstetra dijo que yo era mujer, pero cuando toc&oacute; el turno al m&eacute;dico pediatra les dijo a mis padres que, a reserva de m&aacute;s elementos y ex&aacute;menes que har&iacute;a durante mi desarrollo, ten&iacute;a tambi&eacute;n &oacute;rganos masculinos &ndash;expres&oacute; Juanita quebrando un poco la voz, lo que me dej&oacute; estupefacto. Ella se dio cuenta de mi asombro y continu&oacute;&ndash;. A los dos a&ntilde;os, no sin muchas dificultades sobre mi comportamiento, optaron por educarme como si fuese una ni&ntilde;a.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Y&hellip;? &ndash;empec&eacute; a preguntar, seguro de que esa era la explicaci&oacute;n final que me dar&iacute;a Juanita sobre el porqu&eacute; no ten&iacute;a a nadie a su lado, pero interrumpi&oacute; de inmediato el cuestionamiento.<\/p>\n<p>&ndash;&hellip;Y acertaron &ndash;concluy&oacute;&ndash;, aunque s&oacute;lo en parte &ndash;dijo mir&aacute;ndome con fijeza para estudiar mi reacci&oacute;n&ndash;. Durante muchos a&ntilde;os yo crec&iacute; sinti&eacute;ndome ni&ntilde;a, mis padres descansaron cuando ocurri&oacute; mi menarqu&iacute;a, aun as&iacute;, los m&eacute;dicos me hicieron estudios y declararon que todo aparentaba que era una mujer f&eacute;rtil. En ese momento pas&eacute; a ser completamente mujer para ellos. En el bachillerato tuve novios, pero en los escarceos, cuando me calentaba mucho, por ejemplo, con los besos donde jugueteaban las lenguas y con las inevitables caricias sobre los senos o los gl&uacute;teos, mi peque&ntilde;&iacute;simo juguetito se endurec&iacute;a.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Tu juguetito? &ndash;pregunt&eacute; espont&aacute;neamente.<\/p>\n<p>&ndash;As&iacute; le digo a mi cl&iacute;toris, que se endurece y crece como el tama&ntilde;o de un dedo me&ntilde;ique &ndash;explic&oacute; y continu&oacute; de inmediato&ndash;. El problema fue que cuando m&aacute;s excitados est&aacute;bamos e intentaban acariciarme la vagina por encima de mi ropa, los chicos se encontraban con una protuberancia, aunque no tan notoria y grande como la de ellos, y no pocas veces sent&iacute; en mis piernas o en mis manos c&oacute;mo se desinflamaba de golpe su erecci&oacute;n y se cancelaban sus ganas de continuar el morreo.<\/p>\n<p>&ndash;Jaj, jaj, jaj&hellip; &ndash;re&iacute;, tambi&eacute;n de manera espont&aacute;nea, imaginando la escena de la cara de susto de sus parejas.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, es para re&iacute;rse, y yo tambi&eacute;n lo har&iacute;a si no es por lo mal que me sent&iacute;a al verlos marcharse de inmediato, s&oacute;lo uno con un pretexto, pero a ninguno volv&iacute;a a verlo. Me evad&iacute;an, no volv&iacute;an a dirigirme la palabra o en su casa me negaban la comunicaci&oacute;n telef&oacute;nica. Lo peor fue que algunos llegaron a correr rumores con los compa&ntilde;eros de grupo que yo era hombre. &iexcl;Me sent&iacute; destrozada y jur&eacute; no volver a hacerles caso a los hombres! &ndash;exclam&oacute; antes se soltar un llanto franco que me dej&oacute; apesadumbrado.<\/p>\n<p>Lo &uacute;nico que se me ocurri&oacute; hacer fue tomarle la mano y acarici&aacute;rsela, mientras ella lloraba. Tom&oacute; un pa&ntilde;uelo y se son&oacute; la nariz. Solloz&oacute; un poco antes de volver su rostro hacia m&iacute; y comenzar a hablar calmadamente porque yo me hab&iacute;a quedado mudo. Ella entendi&oacute; que mi silencio no era por el asombro sino empat&iacute;a con su tragedia.<\/p>\n<p>&ndash;Ahora ya sabes por qu&eacute; no tengo a alguien que me cuente las estrellas y comparta mis sue&ntilde;os. Pero esto que te digo es para contarte algo que he pensado desde hace un a&ntilde;o y vi la oportunidad de comentarlo con alguien que no tuviese derivaci&oacute;n en mi trato diario &ndash;se&ntilde;al&oacute; y yo me alert&eacute; pues en sus palabras intu&iacute;, afortunadamente de manera err&oacute;nea, que Juanita pensaba atentar contra su vida.<\/p>\n<p>&ndash;Vamos, Juanita, yo creo que para todo hay soluci&oacute;n &ndash;trat&eacute; de reconfortarla y bes&eacute; su mano como signo de apaciguamiento.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, y de eso quiero hablar y pedirte opini&oacute;n, t&uacute; que sabes de &ldquo;haberes y deberes&rdquo; &ndash;dijo sonriendo, en alusi&oacute;n a la partida doble inventada por el renacentista Luca Paccioli, y discretamente retir&oacute; su mano de la m&iacute;a para tomar otro bocadillo y aumentar la distancia entre nosotros.<\/p>\n<p>&ndash;Soy todo o&iacute;dos para ti &ndash; dije sin acusar recibo del distanciamiento que hizo.<\/p>\n<p>&ndash;Una de las cosas que he investigado es que por medio de una operaci&oacute;n quir&uacute;rgica pueden reducirme el tama&ntilde;o del cl&iacute;toris, pero seguramente esa ablaci&oacute;n puede traer otras consecuencias. &iquest;Crees que valdr&iacute;a la pena para no ahuyentar a los hombres, o mejor ser&aacute; seguir mi camino de soledad?<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;No, no lo hagas! &ndash;otra vez habl&eacute; con la franqueza de mi reacci&oacute;n inmediata &ndash;&iexcl;Podr&iacute;as tener problemas mayores a los que quieres arreglar! &ndash;insist&iacute; con menor volumen, pero firme.<\/p>\n<p>&ndash;Lo s&eacute;, pero lo que no s&eacute; es c&oacute;mo hacerme de una vida normal &ndash;dijo y se qued&oacute; callada esperando mi opini&oacute;n sobre los &ldquo;haberes&rdquo;.<\/p>\n<p>&ndash;Debemos aprender a vivir con lo que tenemos, y &ldquo;nunca falta un roto para un descosido&rdquo; &ndash;dije con seguridad y una alegr&iacute;a de haberme equivocado en la posibilidad de que ella pensaba suicidarse.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, eso puede decir alguien a quien no le pese lo que a otro le sucede, pero &iquest;c&oacute;mo me convences que est&aacute; bien vivir sola &ndash;insisti&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Yo no s&eacute; si sea bueno o no vivir con o sin compa&ntilde;&iacute;a diaria, am&aacute;ndose y pele&aacute;ndose o hacer lo que a uno se le pegue la gana sin ser recriminado por su pareja. Hay mucha gente que ha podido vivir de una u otra forma hasta la ancianidad, no s&eacute; si feliz o no. Del amor no s&eacute; gran cosa pues, aunque he estado enamorado, no he tenido la oportunidad de vivir diario con otra persona a la que deba aguantarle sus olores, humores y man&iacute;as, ni tampoco quien soporte mis defectos &ndash;conclu&iacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Es decir, por siempre, &iquest;me debo aguantar las ganas de probar si es bueno o no estar casado o soltero? &iexcl;Bonito panorama me sugieres: dejar que la vida pase, &iexcl;la inacci&oacute;n para no tener derecho a equivocarme! &iexcl;Cero ingresos y cero gastos! &iexcl;Ning&uacute;n riesgo y ninguna satisfacci&oacute;n ni sufrimiento! &iquest;Para qu&eacute; nacer si habremos de morir? &ndash;solt&oacute; en tono de sarcasmo ante mi discurso que recomendaba pasividad.<\/p>\n<p>&ndash;Bien, ya hablaste. Ahora voy a hablar yo y te contar&eacute; dos cosas. Una que no te importa, pero que me molest&oacute; y otra que es muy cara y nunca la he contado, aunque soy contador &ndash;remat&eacute; para seguir su broma sobre los contables.<\/p>\n<p>&ndash;Escucho&hellip; &ndash;dijo y sirvi&oacute; m&aacute;s vino en las copas.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Salud por la compa&ntilde;&iacute;a de dos desconocidos! &ndash;exclam&eacute; chocando mi copa con la de ella.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Salud!, aunque t&uacute; ya conoces mis dudas &iacute;ntimas &ndash;dijo y yo apur&eacute; todo el contenido, ante su asombro, y volv&iacute; a llenar mi copa antes de hablar.<\/p>\n<p>Primero le cont&eacute; lo que hab&iacute;a dado motivo a mi separaci&oacute;n con mi &uacute;ltima pareja, lo cual escuch&oacute; entre asombrada y jocosa. Al terminar esa primera parte me beb&iacute; mi copa completamente y le serv&iacute; el residuo que quedaba en la botella. &ldquo;Perm&iacute;teme&rdquo; me dijo y fue por otra botella igual a la que hab&iacute;amos terminado, la cual me dio junto con el sacacorchos para que la abriera y se fue a la cocina. Regres&oacute; pronto con dos platos uno con pat&eacute; y otro con angulas antes de volver a la cocina para traer unas galletas y jam&oacute;n serrano. Al sentarse, yo me serv&iacute; vino, mordisque&eacute; un poco de jam&oacute;n y pas&eacute; a contar la parte escabrosa de mis asuntos sexuales.<\/p>\n<p>&ndash;La segunda historia es para hacerte ver que hay gustos para todos, es decir &ldquo;nunca falta un roto para un descosido&rdquo; y aclaro que no se trata de obtener algo de ti sino de ejemplificar con mi persona. Por medio de Internet supe que exist&iacute;an los hermafroditas y algunas mujeres con cl&iacute;toris muy grandes, incluso se ergu&iacute;an aparentando ser peque&ntilde;os penes. Seguramente por alguna fijaci&oacute;n a muy temprana edad, deseaba chupar un pene, pero no uno &ldquo;grande, gordo, venoso y peludo&rdquo; como dicen algunos sino uno peque&ntilde;o y manejable con la lengua. Dese&eacute; tener una de esas mujeres como pareja, pero nunca me top&eacute; con alguien as&iacute;. Tambi&eacute;n vi fotos de algunos transexuales y sent&iacute; atracci&oacute;n por los que luc&iacute;an como bellas mujeres j&oacute;venes y ten&iacute;an el pene peque&ntilde;o, el cual me agradaba m&aacute;s cuando estaban con el pubis rasurado. Me masturbaba fantaseando estar con alguna mujer as&iacute;. Eso no quiere decir que no me gusten las peludas de labios y cl&iacute;toris min&uacute;sculos. Pero seguramente te podr&aacute;s encontrar a alguien que no se asuste con tu juguetito y, por el contrario, le guste para acariciarlo, besarlo, lamerlo o chuparlo con verdadera excitaci&oacute;n. Sensaciones y falta de sensibilidad que te perder&iacute;as si te haces ablaci&oacute;n. &iexcl;Salud por que encuentres quien te ame como eres, que de eso se trata el amor! &ndash;finalic&eacute; y me tom&eacute; todo el vino que hab&iacute;a en mi copa.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Salud! &iexcl;Gracias porque ahora veo todo distinto! &ndash; y tom&oacute; todo el contenido de su copa.<\/p>\n<p>&ndash;Me gust&oacute; haberte sido &uacute;til &ndash;dije poni&eacute;ndome de pie para retirarme.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;&iquest;Qu&eacute;?! A&uacute;n no terminamos la segunda botella &ndash;reclam&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Qu&eacute; bueno!, porque a&uacute;n puedo manejar &ndash;dije como excusa&ndash;, las pr&oacute;ximas botellas las invitar&eacute; yo &ndash;dije al extenderle la mano para despedirme.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;No, ni madres! Ahora nos las acabamos, sirve que nos conoceremos mejor. Y si no quieres, pide un taxi porque ya est&aacute;s muy tomado &ndash;explic&oacute; con voz pastosa.<\/p>\n<p>&ndash;Mientras llega el taxi terminemos la botella &ndash;dijo al empujarme hacia el sill&oacute;n donde al caer me di cuenta que el borracho era yo&ndash;. Marcas el tel&eacute;fono cuando nos sirvamos la &uacute;ltima parte que queda &ndash;concluy&oacute; y me pareci&oacute; razonable.<\/p>\n<p>En la charla que sigui&oacute;, platicamos sobre nuestros gustos, nuestras lecturas y otras actividades no profesionales. Hasta que, pr&oacute;ximos a concluir con el vino, tom&eacute; el tel&eacute;fono y llam&eacute; para el servicio de un taxi. &ldquo;En quince minutos estar&aacute; all&iacute;&rdquo; fue la contestaci&oacute;n final, la cual se la comuniqu&eacute; a Juanita.<\/p>\n<p>&ndash;Tu auto estar&aacute; seguro all&iacute; hasta que lo recojas, no te preocupes &ndash;sentenci&oacute; para tranquilizarme&ndash;. Te agradezco el tiempo que le diste a esta desconocida y tambi&eacute;n tu grat&iacute;sima compa&ntilde;&iacute;a, pero quiero que nos volvamos a ver la pr&oacute;xima semana, t&uacute; dir&aacute;s d&oacute;nde &ndash;concluy&oacute; en tono de s&uacute;plica.<\/p>\n<p>&ndash;El placer ha sido m&iacute;o, Juanita, y te agradezco que hayas entendido que mis torpezas fueron involuntarias, m&aacute;s no as&iacute; el gusto de recrearme con tu caminar &ndash;dije en franca alusi&oacute;n al hermoso culo que se le ve&iacute;a, y ella sonri&oacute; moviendo negativamente la cabeza.<\/p>\n<p>Entre agradecimientos, risas y halagos mutuos transcurrieron los minutos hasta que son&oacute; el tel&eacute;fono avisando que el taxi ya estaba esper&aacute;ndome. Nos levantamos y ella me acompa&ntilde;&oacute; a la acera d&aacute;ndome un beso en la mejilla que le correspond&iacute; de la misma forma.<\/p>\n<p>Al llegar a mi departamento, me sent&iacute;a mareado. Le envi&eacute; un texto breve a Juanita avis&aacute;ndole que ya estaba en casa. Me desvest&iacute; completamente y entr&oacute; una video llamada de ella, la cual tom&eacute; mostrando mi rostro en contrapicada y no se notara mi desnudez. Ella se ve&iacute;a acostada y cobijada.<\/p>\n<p>&ndash;Me da gusto que ya est&eacute;s en tu casa. &iquest;Por qu&eacute; te ves as&iacute;, contra el techo? &ndash;pregunt&oacute; intrigada.<\/p>\n<p>&ndash;Porque no quiero recibir un rega&ntilde;o aludiendo falsamente un hostigamiento sexual mediante Internet: ya estoy listo para meterme a la cama y duermo sin ropa.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Jaj, jaj, jaj! &iexcl;Perd&oacute;n! Buenas noches &ndash;dijo y yo contest&eacute; &ldquo;buenas noches&rdquo; antes de cerrar la llamada.<\/p>\n<p>Dorm&iacute; seguido por m&aacute;s de nueve horas. En el ba&ntilde;o me masturb&eacute; recordando mis sue&ntilde;os, principalmente la parte en la que le chupaba el cl&iacute;toris a Juanita abrazado de sus nalgas. Goc&eacute; mi sue&ntilde;o y tambi&eacute;n recordarlo con esa paja.<\/p>\n<p>Fui a recoger mi auto ese domingo. Estando all&aacute;, vi que no estaba el auto de ella as&iacute; que s&oacute;lo toqu&eacute; el timbre para poder decir despu&eacute;s que &ldquo;no hab&iacute;a nadie para avisarle que ya hab&iacute;a ido por mi autom&oacute;vil&rdquo;. Pero justo en el momento de que sub&iacute; a mi auto se abri&oacute; la puerta autom&aacute;tica del garaje, Juanita lleg&oacute; en su carro aline&aacute;ndolo a la puerta de la cochera para meterlo. Sin apagar el motor del m&iacute;o baj&eacute; para, saludarla antes de que continuara su avance. Recargado en la puerta de su carro para que no se bajara, gradec&iacute; nuevamente su hospitalidad y me desped&iacute; pregunt&aacute;ndole si le parec&iacute;a bien que reservara un lugar en un conocido restaurante de post&iacute;n para nuestra pr&oacute;xima cita. &ldquo;No, no acostumbro esos lugares, prefiero que vayamos a las taquer&iacute;as de San Cosme, si a ti no te molesta, claro&rdquo;, replic&oacute; y acept&eacute; de buen grado prometi&eacute;ndole que le hablar&iacute;a despu&eacute;s para ponernos de acuerdo. &ldquo;Anoche so&ntilde;&eacute; varias cosas y en la ma&ntilde;ana decid&iacute; hacerte una propuesta que te dir&eacute; despu&eacute;s. Espero tu llamada&rdquo;, me dijo en tono que pic&oacute; mi curiosidad. &ldquo;Bueno, hasta entonces&rdquo;, le dije d&aacute;ndole yo el beso en su mejilla, pero ella movi&oacute; levemente la cara para que las comisuras de nuestros labios se juntaran. Nos re&iacute;mos y me fui al auto y ella meti&oacute; el suyo a la cochera.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Ese culo va a ser m&iacute;o!&rdquo; dije en voz alta en cuanto me alej&eacute; de all&iacute; y pens&eacute; en que no deber&iacute;a mostrarme ansioso ante ella para lograrlo. Pero el destino y su devenir lo marcaba Juanita con su franqueza&#8230;<\/p>\n<p>El s&aacute;bado siguiente la recog&iacute; en su casa, fuimos a cenar tacos donde ella dijo, los cuales estaban riqu&iacute;simos, m&aacute;s acompa&ntilde;ados de un tepache helado y no sent&iacute; malestar alguno. Nada que ver con la cena que yo hab&iacute;a propuesto. Caminamos m&aacute;s de un kil&oacute;metro de regreso para recoger mi auto ya que lo dej&eacute; en un estacionamiento retirado del lugar, pensando en cruzar de ida y vuelta La Alameda Central con ella del brazo. De regreso nos instalamos en una banca frente a la fuente.<\/p>\n<p>&ndash;Cu&eacute;ntame qu&eacute; so&ntilde;aste &ndash;la exhort&eacute; para transitar de manera natural hacia el punto de su propuesta.<\/p>\n<p>&ndash;Hubo de todo, pero lo peor fue revivir cada momento de los romances truncados por mi &ldquo;amiguito&rdquo; al excitarme. Todo se replic&oacute; en mi memoria, en orden y uno tras otro, hasta el &uacute;ltimo rompimiento, pero sigui&oacute; uno m&aacute;s a quien no pude reconocer, pero que no se fue y, adem&aacute;s, me hizo mujer; yo estaba feliz de sentirlo tan real y creo que me asust&eacute; porque despert&eacute; sudando y tall&aacute;ndome el sexo &ndash;yo escuch&eacute; e imagin&eacute; su &aacute;pice lleno de flujo haci&eacute;ndose una chaqueta con dos o tres dedos &ndash;. Me maldije por haber cerrado los ojos en mi sue&ntilde;o ante tanta felicidad y no haberle visto la cara al fulano que me dio esa dicha, &iexcl;aunque fuera en sue&ntilde;o!&ndash;&#8230; Dijo con los ojos llorosos, pero con una sonrisa amplia.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; en silencio, cruc&eacute; las piernas para esconder mi turgencia motivada por lo directo de su relato. &ldquo;&iexcl;Vaya!&rdquo;, exclam&eacute; y mir&eacute; hacia el reloj de la Torre Latinoamericana. Qued&eacute; acompa&ntilde;&aacute;ndola en su silencio. Al poco rato, ella me tom&oacute; de las manos, me mir&oacute; a los ojos para solicitar mi atenci&oacute;n a las palabras que vendr&iacute;an, las cuales ya esperaba por su claridad acostumbrada: ahora vendr&iacute;a su propuesta.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Estar&eacute; tan mal donde sue&ntilde;o cosas as&iacute;? &ndash;me pregunt&oacute;, echando por la borda la seguridad de mi l&iacute;nea de razonamiento.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Vamos, Juanita, no estamos mal porque so&ntilde;emos con fantas&iacute;as sexuales! &ndash;dije, pero m&aacute;s bien para m&iacute;, para justificarme por haber so&ntilde;ado a sus nalgas mamando un penecito. Cerr&eacute; los ojos y sin abrirlos continu&eacute; hablando&ndash;: es usual, es m&aacute;s, estar&aacute; muy mal quien no tenga enso&ntilde;aciones de esa &iacute;ndole.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;T&uacute; las tienes? &iquest;Son frecuentes? &iexcl;Abre los ojos para contestarme, Rom&aacute;n! &ndash;exclam&oacute; exigi&eacute;ndome respuesta donde ella pudiera constatar mi sinceridad.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Claro que las tengo, y con frecuencia! A veces son imaginando a personas que no conozco, pero las disfruto, como tambi&eacute;n lo hago con mis pesadillas ya que mi desarrollo on&iacute;rico me permite conocerme mejor y vivir m&aacute;s vidas, no s&oacute;lo la de la vigilia. Adem&aacute;s, trato de analizar el porqu&eacute; de los sue&ntilde;os recurrentes o de otros cuya impronta me dura varias horas o vuelven el d&iacute;a menos pensado en alg&uacute;n momento en que una peque&ntilde;&iacute;sima relaci&oacute;n o coincidencia en un instante que me los recuerda en todo su esplendor una acci&oacute;n com&uacute;n y corriente, ya que eso me hace pensar en que tengo cabos sin atar o asuntos no resueltos.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Wow!, debiste ser analista, psiquiatra o algo as&iacute; y no un simple cuentachiles de los ricos o los perseguidos por el sistema tributario. &iquest;Te gustan las matem&aacute;ticas?<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Claro, soy contador! &ndash;dije molesto, pero ella fue la que se molest&oacute; con mi respuesta.<\/p>\n<p>&ndash;Eso ni a aritm&eacute;tica llega, &iquest;cu&aacute;ndo has tenido que usar teor&iacute;a de n&uacute;meros en tu profesi&oacute;n o utilizar propiedades modulares de los n&uacute;meros y cambios de base para atender a tus clientes? &ndash;pregunt&oacute; y me qued&eacute; con la boca abierta, no por desconocer esos temas y conceptos sino porque siendo dise&ntilde;adora textil y de modas su conocimiento era basto, adem&aacute;s de darme una cachetada con su precisi&oacute;n sobre mi campo profesional tan limitado y el alejamiento con las matem&aacute;ticas, pues ni el c&aacute;lculo integral de la preparatoria lo usaba m&aacute;s all&aacute; de la teor&iacute;a burs&aacute;til&ndash;. &iexcl;Perd&oacute;n! &ndash;dijo al ver mi gesto de asombro y molestia&ndash;, ya me desvi&eacute; del tema, pero me maravill&oacute; tu explicaci&oacute;n, a m&iacute; que dif&iacute;cilmente recuerdo si so&ntilde;&eacute; o no, y percib&iacute; que tu mente era muy anal&iacute;tica, por eso mi pregunta de las matem&aacute;ticas &ndash;concluy&oacute; a manera de disculpa.<\/p>\n<p>&ndash;No tengo que perdonarte, mi respuesta fue petulante, hiciste bien en llamarme cuentachiles. Hubiera sido mejor contestarte que s&iacute; me gustan las matem&aacute;ticas, las bi&oacute;logas, las fil&oacute;sofas, las qu&iacute;micas y, ahora, tambi&eacute;n las dise&ntilde;adoras &ndash;y al terminar de hablar acerqu&eacute; mi cara para darle un beso que me correspondi&oacute;, s&oacute;lo juntando nuestros labios, y sonri&oacute; festejando mi galanter&iacute;a.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Alguna vez has so&ntilde;ado que haces el amor con un hombre? &ndash;me pregunt&oacute; a bocajarro. No pod&iacute;a evadirme, era claro que lo sabr&iacute;a.<\/p>\n<p>&ndash;Si te refieres a la penetraci&oacute;n: no, ni de aqu&iacute; para all&aacute; o viceversa. S&iacute; me he so&ntilde;ado atra&iacute;do o quiz&aacute; enamorado de alguno a quien admiro. La &uacute;nica vez que disfrut&eacute; abrazando, besando y suspirando enamorado con alguien, descubr&iacute; al mirarlo frente a frente que se trataba de m&iacute; mismo, y lo festej&eacute; (&iquest;festejamos?) haciendo un placentero 69. Esa vez despert&eacute; maldiciendo no haber tenido un hermano gemelo.<\/p>\n<p>&ndash;Eg&oacute;latra el se&ntilde;or&hellip; &ndash;dijo Juanita con sarcasmo, recargando la cabeza sobre sus dos pu&ntilde;os.<\/p>\n<p>&ndash;Eso pens&eacute; cuando empec&eacute; a analizarlo. Lo primero que hice fue escribir con sumo detalle, lo so&ntilde;ado, sin omitir contradicciones o asuntos il&oacute;gicos. De mis anteriores enso&ntilde;aciones con hombres, conclu&iacute; que me quiero mucho (s&iacute; abona a la egolatr&iacute;a), pero que en la situaci&oacute;n de los otros casos que so&ntilde;&eacute;, es porque tambi&eacute;n les guardo cari&ntilde;o. Tambi&eacute;n encontr&eacute; que estoy satisfecho con lo que soy (sea eso lo que sea). Y que tengo fijaci&oacute;n por los penes peque&ntilde;os (de 5 a 10 cm), aunque si se trata de uno m&aacute;s grande debe ser como el m&iacute;o &ndash;conclu&iacute; y esper&eacute; que enseguida ella me platicara algunos sue&ntilde;os con otras de su mismo sexo que le estuvieran causando alguna incomodidad, pero, otra vez, me equivoqu&eacute;.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute; que eres una cajita de sorpresas y no tengo la menor idea de c&oacute;mo habr&aacute; de lidiar contigo quien te toque como pareja y ahora s&iacute; me queda claro que mi propuesta s&oacute;lo ser&aacute; de mutuo beneficio y no quiero que acarree m&aacute;s compromiso que no romper nuestra incipiente amistad &ndash;dijo solemnemente sin dejo de alegr&iacute;a, o esperanza ni tristeza.<\/p>\n<p>&ndash;Tu propuesta&hellip; &iquest;Qu&eacute; me propondr&aacute;s? &ndash;pregunt&eacute; temeroso porque, de acuerdo a su tono, me parec&iacute;a algo superficial.<\/p>\n<p>&ndash;El domingo, despu&eacute;s de despertar me qued&eacute; un buen rato en la cama razonando lo que so&ntilde;&eacute; y sent&iacute;, conste que no digo analizando &ndash;precis&oacute;&ndash;. Llegu&eacute; a la conclusi&oacute;n de que el hombre que so&ntilde;&eacute; y no pude ver eras t&uacute;. Reviv&iacute; esa &uacute;ltima parte, pero ahora con tu rostro y a&ntilde;adi&eacute;ndole otros detalles, como abrazos, besos, caricias y me masturb&eacute; feliz &ndash;dijo, pero ahora se notaba exultante y convencida en su tono, lo cual me desorient&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Menos mal que te serv&iacute; otra vez para algo&hellip; &ndash;dije sonriendo y gui&ntilde;&eacute; un ojo.<\/p>\n<p>&ndash;Mi idea es que nos seamos &uacute;tiles uno al otro. Yo soy virgen y con muchos deseos de dejar de serlo, pero de una manera que recuerde con felicidad toda la vida. T&uacute; tienes la fantas&iacute;a de acostarte con una mujer &ldquo;buenona&rdquo;, guapa, o al menos no fea, y que tenga un cl&iacute;toris grande para chup&aacute;rselo. &iquest;Qu&eacute; dices? &ndash;pregunt&oacute; despu&eacute;s de hacer una propuesta que m&aacute;s bien me parec&iacute;a un convenio cambiario de &ldquo;ganar-ganar&rdquo;.<\/p>\n<p>La puse de pie y me le qued&eacute; viendo de arriba abajo, le di una vuelta para mirarla como se examina un objeto que se va a adquirir, aunque sea solo por unos momentos de usufructo. S&iacute;, ya lo sab&iacute;a: era bonita; sus tetas no eran despreciables; la cintura plana al frente y el resto con las redondeces propias para sujetarla con suavidad y buen agarre; el culo era formidable; las piernas bien torneadas, ni gordas ni delgadas; tambi&eacute;n la sab&iacute;a sumamente inteligente y suficientemente sensible. &ldquo;Oye no me gusta que me veas como mercanc&iacute;a, &iexcl;soy una persona!&rdquo; dijo molesta al terminar mi inspecci&oacute;n visual. &ldquo;Y qu&eacute; hermosa persona&hellip;&rdquo;, dije abraz&aacute;ndola para continuar as&iacute; nuestro camino al estacionamiento. Pero a m&iacute; segu&iacute;a sin atraerme el car&aacute;cter convenenciero y mercantilista como ella ve&iacute;a el acuerdo, acuerdo por dem&aacute;s no despreciable. S&oacute;lo ten&iacute;amos ocho d&iacute;as de conocernos y saludarnos amablemente por mensajes o llamadas.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Qu&eacute; respondes de mi propuesta? &ndash;insisti&oacute; susurr&aacute;ndome la pregunta en el o&iacute;do, d&aacute;ndome una lamida en el l&oacute;bulo al terminarla.<\/p>\n<p>&ndash;Qu&eacute; lindo preguntas &ndash;susurr&eacute; ahora yo y levant&eacute; su cabello para darle un beso en la nuca.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Ay, desgraciado, as&iacute; no se vale! &iexcl;Me vas a encuerar en plena calle! &ndash;Exclam&oacute; sumamente excitada.<\/p>\n<p>&ndash;Creo que tu propuesta la debemos platicar con m&aacute;s calma. Yo hab&iacute;a dicho que las siguientes botellas de vino corr&iacute;an por mi cuenta. &iquest;Vamos a mi casa a platicarlo? &ndash;le suger&iacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Vamos &ndash;contest&oacute; abrazando mi cintura y apurando el paso.<\/p>\n<p>En el auto prend&iacute; el aparato de sonido y nos fuimos cantando. Llegamos, met&iacute; el auto al estacionamiento del edificio. Antes de bajar del auto le dije &ldquo;D&eacute;jame abrirte&rdquo; y Juanita abri&oacute; los ojos manifestando sorpresa, ante lo cual a&ntilde;ad&iacute;: &ldquo;la puerta&rdquo; y ella sonri&oacute; de inmediato. Ya en el departamento le se&ntilde;al&eacute; el ba&ntilde;o llev&aacute;ndola hasta la puerta para que se lavara las manos o lo que quisiera hacer y yo me fui a lavar al fregadero de la cocina. Saqu&eacute; una botella de vino rosado de la nevera, la descorch&eacute; y la llev&eacute; a la mesa de la sala, junto con un par de charolas de carnes fr&iacute;as y una tabla de quesos que desde la ma&ntilde;ana hab&iacute;a preparado para la ocasi&oacute;n. Para terminar, calent&eacute; un pan blanco de cebolla que cort&eacute; en rebanadas finas y tambi&eacute;n fueron a dar a la sala. Debido a que la noche empezaba a refrescar, prend&iacute; el calentador de la sala y el de la rec&aacute;mara, tambi&eacute;n quit&eacute; la colcha y recorr&iacute; las cobijas (&iquest;qu&eacute; tal si yo aceptaba su propuesta?) De tal manera que, cuando ella sali&oacute; del ba&ntilde;o, todo estaba listo y la invit&eacute; a sentarse. &ldquo;Ahorita, d&eacute;jame ver primero tus cuadros, &iquest;puedo?&rdquo; me pidi&oacute;. Contest&eacute; inmediatamente &ldquo;&iexcl;Claro!&rdquo; dej&aacute;ndole libre el paso. Momento que aprovech&eacute; para sacar dos copas que me hab&iacute;an faltado. Desde la sala vi su recorrido en el que observaba con cierto detenimiento las obras. Prend&iacute; el aparato de sonido con m&uacute;sica instrumental variada.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Hay alguno tuyo? &ndash;pregunt&oacute; al terminar su recorrido, se&ntilde;alando hacia los cuadros.<\/p>\n<p>&ndash;Todos son m&iacute;os, unos los compr&eacute; y otros me los regalaron, pero yo no pinto &ndash;contest&eacute; respondiendo su inquietud, le quit&eacute; el abrigo y nos sentamos.<\/p>\n<p>Platicamos esta vez de gustos musicales, a Juanita se le antoj&oacute; bailar y bailamos. Sent&iacute;a el calor de una mujer que poco a poco se pon&iacute;a arrecha con la cercan&iacute;a y los besos, las caricias en los brazos, en la espalda y el contacto de nuestras piernas en los giros. Ella baj&oacute; mi mano desde su cintura para que la reposara en su nalga y la otra me la hundi&oacute; en el canal de su pecho y me dio un beso donde nuestras lenguas se entrelazaron. A la cuarta pieza me dijo &ldquo;Sent&eacute;monos, ya me acalor&eacute;&rdquo; y despu&eacute;s de compartirnos en la boca nuestros tragos de vino continu&oacute; el morreo. Le quit&eacute; la blusa y recorr&iacute; con mi nariz el escote de su pecho. Juanita se quit&oacute; el sost&eacute;n para que mi regodeo creciera, pero el goce de ella creci&oacute; mucho m&aacute;s cuando le mam&eacute; las chiches, los pezones estaban rugosos y erectos. Mientras Juanita echaba la cabeza hacia atr&aacute;s para que su pecho quedara erguido, y yo no me encorvara mucho, suspiraba al ritmo de mis mamadas. Afortunadamente no tra&iacute;a medias y acarici&eacute; a mi gusto sus piernas. Escurr&iacute; una mano desde su rodilla, avanzando bajo la falda y sobre la tela de sus pantaletas, toqu&eacute; el peque&ntilde;o mont&iacute;culo que ten&iacute;a y hab&iacute;a sido la causa de asustar definitivamente a sus pretendientes. Con el &iacute;ndice masaje&eacute; el pico de su erecci&oacute;n y juanita lanzo un grito seguido de gemidos que acusaban un orgasmo continuo y enterr&oacute; sus u&ntilde;as en mi espalda una y otra vez al comp&aacute;s de sus oleadas de placer. La nena estaba lista para ser desflorada. La bes&eacute; en la boca y la cargu&eacute; para llevarla a la cama sin separar nuestros labios. Con ternura la deposit&eacute; sobre la s&aacute;bana y comenc&eacute; a quitarle las &uacute;nicas dos piezas de ropa que le faltaban. Mi lengua recorr&iacute;a desde el perin&eacute; hasta la punta de su penecito, pues ese cl&iacute;toris terminaba en un notorio glande. Me desvest&iacute; sin dejar de chuparla y ella no dejaba de jadear. Me mont&eacute; sobre su cuerpo y la bes&eacute;, le met&iacute; las manos bajo la espalda y las deslic&eacute; hasta sus nalgas. &iexcl;Qu&eacute; banquete de caricias me estaba dando y qu&eacute; receptiva estaba Juanita que besaba queri&eacute;ndome comer!<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Haz lo que tienes que hacer! &ndash;me suplicaba y sus piernas rodeaban a mi cintura. &ldquo;Eso es lo que deben hacer las v&iacute;rgenes, &iexcl;enterrarse la verga solas, hasta el fondo!, que no haya el m&aacute;s ligero dolor para enturbiar su pasi&oacute;n&rdquo;, me dec&iacute;a a m&iacute; mismo.<\/p>\n<p>Con mi verga, segu&iacute; el camino que hab&iacute;a recorrido con la lengua y sent&iacute; las u&ntilde;as de Juanita enterr&aacute;ndose en mi espalda en el momento que nuestros glandes se frotaban humedecidos con mi presemen. Baj&eacute; otra vez para hacer el mismo viaje por el camino, pero mi verga fue capturada por su deseo de ser mujer y se la clav&oacute; completamente agarr&aacute;ndome de las nalgas para que no pudiera salirme, me presion&oacute; m&aacute;s con las piernas, volvieron sus manos hacia arriba y sent&iacute; otro ardor en mi espalda provocado por sus u&ntilde;as, justo cuando mi verga rompi&oacute; su himen.<\/p>\n<p>Me mov&iacute; cada vez m&aacute;s r&aacute;pido, tal como me lo exig&iacute;a su deseo y sus orgasmos vinieron en catarata hasta que Juanita afloj&oacute; el abrazo y qued&oacute; exhausta. Di tres viajes m&aacute;s y me sal&iacute; para vaciar los chorros de semen sobre su vientre. Al sentir el l&iacute;quido en su pelambre, el ombligo y algunas gotas en sus tetas, trat&oacute; de abrir los ojos para ver lo que hab&iacute;a ocurrido. Le bast&oacute; un flashazo para darse cuenta y sonre&iacute;r, pero volvi&oacute; al nirvana contemplativo de sus propias sensaciones.<\/p>\n<p>Volte&eacute; a ver su cl&iacute;toris y estaba tan yerto como mi pene. Le cubr&iacute; las piernas con la cobija y la dej&eacute; dormir. Me fui al ba&ntilde;o a curar como pude las heridas que dejaron los rasgu&ntilde;os en mi espalda. Mientras las plaquetas hac&iacute;an su trabajo recog&iacute; los trastos y apagu&eacute; el calentador de la sala, luego llev&eacute; la ropa de Juanita a mi rec&aacute;mara y me acost&eacute; a su lado para besar sus chiches y su cara. Me di cuenta que ella hab&iacute;a esparcido mi semen en su pecho y vientre. Me acarici&oacute; la cara y dijo &ldquo;Fue m&aacute;s maravilloso que mi sue&ntilde;o. Fuiste un caballero al no eyacular dentro de m&iacute;, ni tiempo tuve de solicitar que te pusieras cond&oacute;n&rdquo;. Me bes&oacute; amorosamente y me pregunt&oacute;: &ldquo;Oye, si alguna vez quiero tener un hijo, &iquest;puedo contar contigo?&rdquo; S&oacute;lo sonre&iacute; y me abstuve de contestar. Dormimos un poco. Me despert&eacute; molesto cuando sent&iacute; el movimiento friccionante de sus dientes en mi glande.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Perd&oacute;n! quise que sintieras tan rico como yo cuando me chupaste &ndash;dijo soltando mi pene.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, las chupadas se sienten deliciosas, pero se hacen sin que los dientes lastimen &ndash;le expliqu&eacute; y empuj&eacute; su cabeza hacia mi sexo. Volvi&oacute; a chupar con mejor resultado.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;As&iacute;? &ndash;dijo despu&eacute;s de darme otras tres mamadas.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute; &ndash;le contest&eacute; y volv&iacute; a presionar su cara contra los vellos de mi pubis. Juanita abri&oacute; la boca y se trag&oacute; todo mi pene fl&aacute;cido que empez&oacute; a crecer al contacto con los movimientos de su boca. &iexcl;Cada vez lo hac&iacute;a mejor!<\/p>\n<p>&ndash;Ven &ndash;le dije acomod&aacute;ndola en posici&oacute;n del 69 y nos mamamos mutuamente<\/p>\n<p>Despu&eacute;s empec&eacute; a pasear mi lengua desde el ano a su vagina y ella se retorc&iacute;a de placer, pero no soltaba mi pene. Su cl&iacute;toris estaba erguido y med&iacute;a tanto como mi dedo me&ntilde;ique. Mi sue&ntilde;o se transform&oacute; en realidad y chup&eacute; con sumo deleite abraz&aacute;ndome de sus hermosas nalgas hasta que me vine en su boca. Ella trag&oacute; mi semen y al terminar su orgasmo exclam&oacute; &ldquo;&iexcl;S&iacute;, sabe tan rico como el que prob&eacute; tom&aacute;ndolo de mi ombligo, que me dejaste inundado!&rdquo;. Despu&eacute;s la volte&eacute; bocabajo y me puse a lamer su ano. Ella gem&iacute;a cada vez que mi lengua entraba un poco y me facilit&oacute; el trabajo separ&aacute;ndoselas con las manos para que pudiera entrar m&aacute;s. &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; rico se siente!&rdquo;, grit&oacute; y tuvo otro orgasmo. &ldquo;Me vas a matar de felicidad&rdquo; precis&oacute; cuando se repuso y me di cuenta que ya era hora de descansar. Apagu&eacute; el calentador, cubr&iacute; con la cobija nuestros cuerpos y la abrac&eacute; de frente, quedando nuestras bocas juntas y as&iacute; quedamos dormidos.<\/p>\n<p>Muy de ma&ntilde;ana, al abrir los ojos, vi su cara radiante. Volv&iacute; a dormirme para despertar horas despu&eacute;s. Al poco rato ella despert&oacute;, entreabri&oacute; los ojos y como si le hubiese impresionado algo, los abri&oacute; completamente de golpe, volte&oacute; la cara hacia m&iacute;, y al parecer lo record&oacute; todo porque su cara se volvi&oacute; a iluminar de felicidad. Sonri&oacute;, me dio un beso en los labios y dijo &ldquo;buenos d&iacute;as&rdquo;.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Te digo lo que so&ntilde;&eacute;? &ndash;me pregunt&oacute; sonriente agarr&aacute;ndome de la verga.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute; &ndash;contest&eacute; acarici&aacute;ndole la mata en busca de que su amiguito tambi&eacute;n despertara&hellip; &iexcl;y despert&oacute;!<\/p>\n<p>&ndash;So&ntilde;&eacute; con lo &uacute;ltimo que hicimos, con tu lengua en mi ano y que te gritaba &ldquo;m&eacute;teme la verga, Rom&aacute;n&rdquo; y t&uacute; me volv&iacute;as a coger por la vagina, pero yo quer&iacute;a tambi&eacute;n por el recto y volv&iacute;a a insistir &ldquo;&iexcl;Por el culo, Rom&aacute;n, por el culo!&rdquo;, pero t&uacute; me hac&iacute;as venir mucho y yo quedaba satisfecha.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Qu&eacute; bonito sue&ntilde;o! &iquest;Y me vine en &eacute;l? &ndash;pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&ndash;No. Pero &iquest;qu&eacute; tal si me lo metes por el ano y te vienes? &ndash;ofreci&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Por ah&iacute; duele, al menos las primeras veces&hellip; &ndash;le advert&iacute;.<\/p>\n<p>&ndash;No importa, quiero que tambi&eacute;n seas t&uacute; el de la primera vez &ndash;replic&oacute;.<\/p>\n<p>Le sonre&iacute; y me dije &ldquo;S&iacute;, m&eacute;teselo, tiene un culo divino&rdquo; entonces asent&iacute; con un gesto. Ella retir&oacute; las cobijas, se puso bocabajo y se abri&oacute; las nalgas. Yo le lam&iacute; el ano dejando en &eacute;l suficiente saliva. Trat&eacute; de meter un dedo y ella dio un peque&ntilde;o grito de dolor. Volv&iacute; con la lengua meti&eacute;ndola hasta donde me lo permit&iacute;an mis m&uacute;sculos y ahora intent&eacute; abrirlo con mi glande. Fue in&uacute;til, ni eso pudo entrar sin evitar su dolor.<\/p>\n<p>&ndash;Deja ponerte crema o aceite &ndash;le dije y me levant&eacute; por el frasco de lubricante que hab&iacute;a estado esperando esa oportunidad hac&iacute;a mucho tiempo.<\/p>\n<p>Ella vio el lubricante que traje y se volvi&oacute; a poner en posici&oacute;n. comenc&eacute; a pon&eacute;rselo despu&eacute;s de besarle y lamerle las nalgas, adem&aacute;s del perin&eacute;.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Ah, ya est&aacute;s preparado para esto! Tienes lubricante a la mano&hellip; &ndash;me se&ntilde;al&oacute; Juanita al darse cuenta que el frasco a&uacute;n ten&iacute;a el sello de garant&iacute;a intacto.<\/p>\n<p>&ndash;Jaj, jaj, jaj. Me gustar&iacute;a decir que lo compr&eacute; para usarlo contigo, pero desgraciadamente fue hace tiempo que tuve una amante tan buena de nalgas como t&uacute; y que cuando se lo intent&eacute; meter por all&iacute; ella se neg&oacute; &ldquo;&iexcl;No, Rom&aacute;n, me est&aacute;s violando!&rdquo;, me grit&oacute;, as&iacute; que me detuve y le promet&iacute; que para la siguiente tendr&iacute;a un lubricante. Desgraciadamente, ya no hubo siguiente.<\/p>\n<p>&ndash;Pues yo ya dije que s&iacute;, y espero que no duela tanto con eso &ndash;me contest&oacute; esperanzada.<\/p>\n<p>Le puse el aceite a Juanita como marcan los c&aacute;nones: primero metiendo un dedo, luego dos y por &uacute;ltimo tres. Tuvo un poco de dolor, pero ya lo esperaba. Despu&eacute;s le fui metiendo la verga poco a poco, deteni&eacute;ndome a que se acostumbrara cuando me lo ped&iacute;a, hasta que entr&oacute; toda. Nunca se me baj&oacute; la erecci&oacute;n pues sus nalgas son muy hermosas y ella aguant&oacute; para cumplirse a s&iacute; misma el ser estrenada de ah&iacute; tambi&eacute;n por el mismo hombre. Me fui moviendo poco a poco y la tensi&oacute;n de ella cambi&oacute; a placer, hasta disfrutarlo a gritos. Flexion&oacute; las rodillas para que sus nalgas subieran y pudiera entrarle m&aacute;s hondo el pene. &ldquo;&iexcl;Est&aacute; rico, Rom&aacute;n, vente en m&iacute;, vente!&rdquo;, me gritaba y yo la complac&iacute;&hellip; Sin sac&aacute;rsela, descansamos de cucharita hasta que se le sali&oacute;. Me levant&eacute; para hacer el desayuno, pidi&eacute;ndole que siguiera acostada. Le traje un jugo de naranja, unos huevos tibios condimentados como me gustan a m&iacute; y caf&eacute;. Puse la charola en la mesa de cama despu&eacute;s que se acomod&oacute; y empez&oacute; a comer. &ldquo;&iquest;As&iacute; las tratas a todas?&rdquo;, pregunt&oacute; sonriendo. &ldquo;No, pero veo que s&iacute; deber&iacute;a hacerlo&rdquo;, contest&eacute;.<\/p>\n<p>Al terminar de desayunar, llev&eacute; los platos a la cocina y los lav&eacute;, pidi&eacute;ndole antes que se metiera a ba&ntilde;ar. &ldquo;Te espero all&aacute; adentro&rdquo;, me dijo. &ldquo;S&iacute;, tambi&eacute;n en el ba&ntilde;o quiero estar adentro&hellip;&rdquo;, le contest&eacute; d&aacute;ndole un beso en la frente. Al regresar, despu&eacute;s de haber metido una toalla m&aacute;s para ella, me met&iacute; a la ducha, le enjabon&eacute; la espalda, baj&eacute; a sus nalgas y le met&iacute; la punta del jab&oacute;n en el culo. Ella se agach&oacute; pidi&eacute;ndome impl&iacute;citamente que la penetrara por atr&aacute;s, lo cual hice sin tanta dificultad. Cuando estaba bien atornillada la enderec&eacute; y le enjabon&eacute; su conchita y con dos dedos me puse a darle jalones a su pene al mismo ritmo que le daba por el culo. Seguramente los vecinos escucharon sus gritos por el ducto com&uacute;n de ventilaci&oacute;n de los ba&ntilde;os envidi&aacute;ndonos. Antes de salir de la ducha, la cargu&eacute; de frente, con ella colgada de mi cuello y le hice el amor, o me la cog&iacute;, porque yo no quise venirme dentro de su vagina, y otra vez grit&oacute; pidiendo m&aacute;s.<\/p>\n<p>Desde aquella vez, hace ya un par de a&ntilde;os, seguimos como amigos. Ella, aunque ya usa un DIU, no ha tenido suerte con otros, siguen huy&eacute;ndole, pero me invita un vino y hace la cena para que &ldquo;platiquemos con tranquilidad&rdquo; algunos fines de semana, Yo estoy bien as&iacute;, s&oacute;lo salgo con alguna que otra mujer, pero sin la gracia y la inteligencia que tiene ella. Espero que cuando quiera ser madre me lo pida, pero el trato deber&aacute; ser el de vivir como familia, para recorrer ambos el otro lado de la vida que corren las parejas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 23<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 La fiesta a la que acud&iacute; ese s&aacute;bado estaba tranquila, yo fui solo pues mi &uacute;ltima pareja me hab&iacute;a mandado a volar hac&iacute;a un par de meses porque no acept&eacute; embarazarla y casarnos. Le dije &ldquo;No soy f&eacute;rtil&rdquo;, s&oacute;lo por bromear, pero ella reaccion&oacute; furiosa: &ldquo;&iexcl;Con raz&oacute;n no me he embarazado, no quiero un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16901,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":{"0":"post-29810","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-hetero"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29810","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16901"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29810"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29810\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29810"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29810"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29810"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}