{"id":29878,"date":"2021-06-12T23:20:51","date_gmt":"2021-06-12T23:20:51","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-06-12T23:20:51","modified_gmt":"2021-06-12T23:20:51","slug":"una-noche-en-la-vigilancia-segunda-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/una-noche-en-la-vigilancia-segunda-parte\/","title":{"rendered":"Una noche en la vigilancia (Segunda parte)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29878\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Despu&eacute;s de la peque&ntilde;a ma&ntilde;ana de sexo que tuvimos con mi compa&ntilde;ero de turno, un hombre de 48 a&ntilde;os, morocho y muy calent&oacute;n sexualmente hablando, le ped&iacute; que me prometiera que no iba a hablar de lo que hicimos. Por supuesto &eacute;l me prometi&oacute; que jam&aacute;s dir&iacute;a una palabra. Tuve que creerle porque no me quedaba otra, yo ya le hab&iacute;a hecho la paja esa ma&ntilde;ana y no hab&iacute;a vuelta atr&aacute;s. Este hombre era muy charlat&aacute;n y conversador as&iacute; que solamente me quedaba esperar a que supiera guardar nuestro secreto.<\/p>\n<p>Los otros compa&ntilde;eros de turno eran buenas personas y ten&iacute;an muy buena onda. Eran un hombre de unos 42 a&ntilde;os, grandote como de 1,85, espalda ancha, pelo renegrido y brillante, como un negro azabache, ojos muy grandes color caf&eacute; y unas grandes pesta&ntilde;as arqueadas.<\/p>\n<p>El otro era un pibe como yo de unos 23 o 24 a&ntilde;os. Buen f&iacute;sico y una muy buena verga. Lo s&eacute; porque lo vi en el vestuario de la f&aacute;brica cuando nos ba&ntilde;&aacute;bamos a veces. Los dos maduros siempre le hac&iacute;an bromas por ese atributo, las t&iacute;picas bromas entre hombres: &iexcl;Eh, loco par&aacute;! &iexcl;A media cuadra ya sabemos que viene &eacute;ste porque primero se ve su bulto pinchudo y atr&aacute;s viene &eacute;l! &iexcl;Jajaja!<\/p>\n<p>El otro maduro: &iexcl;Este es puro ra&iacute;z como la mandioca! &iexcl;&iexcl;Jajajaja!!<\/p>\n<p>As&iacute; jod&iacute;an y por suerte me dejaban tranquilo a m&iacute; que la tengo muy corta, tirando a micropene &iexcl;jeje!<\/p>\n<p>El asunto es que estos dos compa&ntilde;eros se quedaban a veces al terminar su turno y hac&iacute;amos un peque&ntilde;o asado, con vino barato (S&iacute;, &eacute;ramos muy humildes y nuestro sueldo no era gran cosa) Pero la pas&aacute;bamos bien con poco y la tranquilidad, la independencia y sumado a eso la reciente actividad sexual que yo estaba teniendo, lo convert&iacute;an en un trabajo invalorable y fue un momento de los mejores que viv&iacute; en mi vida.<\/p>\n<p>As&iacute; que estos dos se quedaron a hacer un asado, comimos, nos pusimos bastante borrachos, y el pibe m&aacute;s joven se qued&oacute; a dormir porque no quer&iacute;a ir borracho a su casa. Como solamente hab&iacute;a dos colchones, &eacute;l durmi&oacute; en uno de los colchones, y mi compa&ntilde;ero y yo dormimos en el colch&oacute;n de dos plazas.<\/p>\n<p>Mi compa&ntilde;ero como siempre con su desparpajo se hab&iacute;a sacado la ropa y solamente estaba en calzoncillos slip, se levantaba cada tanto para cambiar la tele porque no ten&iacute;amos control remoto. Cuando volv&iacute;a el muchacho del otro turno le miraba el bulto a la pasada. Mi compa&ntilde;ero se dio cuenta y dice: &iexcl;Mir&aacute; c&oacute;mo me ve el bulto, &eacute;ste!<\/p>\n<p>Entonces yo le digo: Mostr&aacute;sela si tanto la quiere ver.<\/p>\n<p>A lo que mi compa&ntilde;ero desinhibido como era, se baj&oacute; el slip y pel&oacute; la verga que estaba a medio parar.<\/p>\n<p>El otro muchacho sinti&oacute; verg&uuml;enza, se qued&oacute; viendo la verga de mi compa&ntilde;ero pero sin demasiado entusiasmo.<\/p>\n<p>Este pibe era bastante h&eacute;terosexual as&iacute; que supongo que ve&iacute;a como los hombres se miran unos a otros, m&aacute;s por curiosidad o para comparar tama&ntilde;os que por un verdadero inter&eacute;s sexual.<\/p>\n<p>Por supuesto, mi compa&ntilde;ero haciendo gala de su desparpajo se cagaba de risa y volvi&oacute; a guardar su pija como si nada hubiera pasado.<\/p>\n<p>M&aacute;s tarde esa noche, cuando el pibe joven estaba dormido mi compa&ntilde;ero insist&iacute;a en pon&eacute;rmela, quer&iacute;a cogerme tapados con las frazadas. Por supuesto que yo no quer&iacute;a saber nada. Me mor&iacute;a de verg&uuml;enza de pensar que el otro se despertara y nos viera cogiendo.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana temprano me despert&eacute; como a las seis de la ma&ntilde;ana. Era verano y el sol ya se ve&iacute;a por la ventana y mi compa&ntilde;ero me hablaba en susurros. Me dol&iacute;a la cabeza por la borrachera que me hab&iacute;a agarrado la noche anterior. Mi compa&ntilde;ero me ped&iacute;a que le toque la verga o que se la chupe por debajo de las s&aacute;banas. Su insistencia y su caradurez me entusiasmaban a m&iacute;. Se me pon&iacute;a dura la verga de escuchar su insistencia y sus ganas de coger. A m&iacute; me gusta mucho coger, pero soy bastante t&iacute;mido y a veces necesito un incentivo. Ese incentivo era la desfachatez de mi compa&ntilde;ero que siempre me impulsaba a m&aacute;s.<\/p>\n<p>Ya decidido le digo a mi compa&ntilde;ero que vayamos a la otra habitaci&oacute;n. Ah&iacute; hay otra oficina con grandes ventanales donde entra mucha luz solar, hay solamente dos escritorios y dos sillones de ejecutivo. Lo interesante de esa habitaci&oacute;n es que daba hacia un gran terreno parquizado que pertenec&iacute;a a la f&aacute;brica, grandes pinos de distintas variedades, algunos &aacute;rboles ornamentales, c&eacute;sped bien cortado, y lo m&aacute;s importante: cualquiera que estuviera por el parque podr&iacute;a ver lo que pasaba en la oficina donde est&aacute;bamos a punto de coger mi compa&ntilde;ero y yo, o al rev&eacute;s, cogiendo ah&iacute; pod&iacute;amos ver el parque mientras practic&aacute;bamos posiciones sexuales. Afortunadamente la f&aacute;brica estaba abandonada y vac&iacute;a, solamente est&aacute;bamos los de la vigilancia en todo ese hermoso y amplio lugar. Agarr&eacute; de la mano a mi compa&ntilde;ero adulto, casado, h&eacute;tero dispuesto a cogerme en ese mismo momento, lo llev&eacute; a la oficina soleada y cerramos la puerta.<\/p>\n<p>Ya en la otra habitaci&oacute;n empec&eacute; a manosear la verga de mi amigo por encima del calzoncillo y de a poco se iba humedeciendo el calzoncillo slip con el l&iacute;quido pre-seminal que le sal&iacute;a de la verga. No aguant&oacute; m&aacute;s y se baj&oacute; el calzoncillo y me dice: &iexcl;Mir&aacute; c&oacute;mo me las est&aacute;s tocando! &iexcl;Ah, qu&eacute; bueno! &iexcl;Mir&aacute; c&oacute;mo se pone, qu&eacute; dura est&aacute;!<\/p>\n<p>&Eacute;l siempre era muy charlat&aacute;n y extrovertido as&iacute; que lo que sent&iacute;a lo ten&iacute;a que expresar. Lo dec&iacute;a abiertamente casi sin medir las consecuencias.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Callate! -Le dije, haciendo la se&ntilde;a de silencio con un dedo sobre mis labios.<\/p>\n<p>Entonces me dice susurrando: -Date vuelta que te voy a coger&#8230;<\/p>\n<p>Hice caso como toda una sumisa que soy y me di vuelta baj&aacute;ndome el calzoncillo. Dej&eacute; mi cola al descubierto y &eacute;l me ech&oacute; un poco de saliva. Su verga no era de las m&aacute;s grandes, pero s&iacute; se pon&iacute;a muy dura y cabezona. Una verga bien morena con la cabeza colorada, casi morada cuando la apretaba con fuerza.<\/p>\n<p>Me la fue metiendo de a poco pero siempre haciendo fuerza, sin aflojar ni un segundo. No me ten&iacute;a piedad, simplemente empujaba y disfrutaba entusiasmado sin detenerse a pensar si yo estaba dilatado o no.<\/p>\n<p>Se me part&iacute;a el ojete, me dol&iacute;a a horrores y se me estaban cayendo las l&aacute;grimas. Me agarr&eacute; fuerte de los bordes del escritorio y trat&eacute; de apretar los dientes para no soltar un grito de dolor.<\/p>\n<p>Me apretaba los cachetes del culo con sus manos y me manoseaba bien.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; linda esta carne tierna que me estoy comiendo! -Dec&iacute;a susurr&aacute;ndome al o&iacute;do. Me abrazaba de atr&aacute;s y me cog&iacute;a solamente moviendo su cintura. Su cuerpo se sent&iacute;a tan bien frot&aacute;ndose contra el m&iacute;o, su pelvis rebotaba contra mi cola y se sent&iacute;a lo mejor del mundo.<\/p>\n<p>Su pene adentro m&iacute;o estaba muy duro, me causaba dolor pero tambi&eacute;n un placer incre&iacute;ble.<\/p>\n<p>De repente su cabeza empez&oacute; a hincharse, a pulsar r&iacute;tmicamente, se siente perfecto cuando la verga est&aacute; bien dura adentro del cuerpo de uno, cuando empieza a largar la leche, a eyacular, se siente claramente y eso es lo mejor que me pueda pasar.<\/p>\n<p>Mi compa&ntilde;ero estaba acabando adentro de mi cola, y como no pod&iacute;a ser de otra manera ten&iacute;a que expresarlo a los cuatro vientos. Empez&oacute; a gritar de placer: -&iexcl;&iexcl;Ah, Ah, JOh!! &iexcl;&iexcl;Mir&aacute;, ah&iacute; va, AH&Iacute; VA!!<\/p>\n<p>Su verga estaba bien adentro m&iacute;o y largando litros de leche. Cuando termin&oacute; me la sac&oacute; y estaba con un poquito de sangre&#8230;<\/p>\n<p>En eso el pibe que estaba durmiendo en la otra pieza se levant&oacute; y golpe&oacute; la puerta. Como no le abrimos nosotros, abri&oacute; &eacute;l mismo la puerta y ya para eso mi compa&ntilde;ero y yo est&aacute;bamos vestidos s&oacute;lo con nuestros calzoncillos y nuestras remeras. Yo me hab&iacute;a sentado en uno de los escritorios en el sill&oacute;n presidencial, y mi compa&ntilde;ero estaba paradito derechito como un soldado al lado del otro escritorio poniendo cara de yo no fui.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; pas&oacute;? -Dice el pibe con una cara de dormido<\/p>\n<p>A lo que mi compa&ntilde;ero dice: Nada, me agarr&oacute; un calambre en la pata y me hizo &quot;parir&quot;.<\/p>\n<p>-&iquest;Y por qu&eacute; est&aacute;n ac&aacute; los dos? -Dice el pibe<\/p>\n<p>Yo le contesto: -Porque estuvimos despiertos conversando hace rato y no quer&iacute;amos hacer ruido para no despertarte a vos&#8230;<\/p>\n<p>La verdad no s&eacute; si me crey&oacute;, pero no dijo m&aacute;s y se fue a vestir para desayunar. Luego de eso nos fuimos cada uno a su casa y no se habl&oacute; m&aacute;s del asunto.<\/p>\n<p>Por suerte los encuentros con mi compa&ntilde;ero continuaron m&aacute;s o menos un a&ntilde;o y medio. Hasta que cada uno consigui&oacute; un trabajo con un mejor sueldo y desde entonces no nos hemos vuelto a ver.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Despu&eacute;s de la peque&ntilde;a ma&ntilde;ana de sexo que tuvimos con mi compa&ntilde;ero de turno, un hombre de 48 a&ntilde;os, morocho y muy calent&oacute;n sexualmente hablando, le ped&iacute; que me prometiera que no iba a hablar de lo que hicimos. Por supuesto &eacute;l me prometi&oacute; que jam&aacute;s dir&iacute;a una palabra. Tuve que creerle porque no me [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18435,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-29878","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29878","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18435"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29878"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29878\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29878"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29878"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29878"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}