{"id":29928,"date":"2021-06-16T08:53:24","date_gmt":"2021-06-16T08:53:24","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-06-16T08:53:24","modified_gmt":"2021-06-16T08:53:24","slug":"cazadora-cazada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/cazadora-cazada\/","title":{"rendered":"Cazadora cazada"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29928\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando conoc&iacute; a Fernanda, qued&eacute; admirado por varias razones: la primera su hermosura, una mujer de 30 a&ntilde;os, casi de mi misma altura, 1.70 morocha, de ojos grises espectaculares, un f&iacute;sico tremendo, cola, pechos, cintura; la segunda, su sonrisa franca, sincera; la tercera, su gestualidad, sus manos hablaban casi tanto como su boca; la cuarta, su personalidad, lograba que cuando entraba a un lugar con mucha gente, todos volteara para verla.<\/p>\n<p>Ella era Jefa de ventas de una empresa de computaci&oacute;n, y era de las muy buenas. Cuando charl&aacute;bamos en las presentaciones que organizaba con otros invitados, todos dec&iacute;an lo mismo: te vende cualquier cosa, te ten&eacute;s que cuidar.<\/p>\n<p>Justamente fue en una presentaci&oacute;n de las nuevas computadoras. Estaba muy bien organizada, con asistentes de ventas en cada equipo explicando una y mil veces las capacidades. Ella recorr&iacute;a todo el sal&oacute;n charlando con cada uno. Yo estaba mirando una computadora y sent&iacute; que alguien me miraba. Levant&eacute; la vista y ella me miraba desde otra computadora, a unos 5 metros. Minutos despu&eacute;s, se acerc&oacute; a m&iacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Hola Claudio, que grato que haya venido, muchas gracias. Soy Fernanda Fuentes, Jefa de Ventas. &iquest;Ha podido ver los nuevos equipos? &iquest;Tiene alguna duda de que son los mejores?<\/p>\n<p>&ldquo;Un gusto Fernanda, veo que es tal cual me la describieron&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Huy, que le habr&aacute;n contado.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Que es excelente en lo suyo.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Perd&oacute;n que sea directa, &iquest;Qu&eacute; edad tiene Claudio?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;40 a&ntilde;os&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Me parec&iacute;a mucho menos, no te daba m&aacute;s de 35. Perd&oacute;n, &iquest;te puedo tutear? Dijo con un moh&iacute;n, y una sonrisa p&iacute;cara.<\/p>\n<p>&ldquo;Por supuesto, y si no te molesta, har&eacute; lo mismo.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Obvio, Claudio. Es tradici&oacute;n que cuando tenemos un nuevo posible cliente, lo invitamos a almorzar o cenar, a elecci&oacute;n de la persona. &iquest;Qu&eacute; prefer&iacute;s?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Normalmente no almuerzo, prefer&iacute;a una cena.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>&ldquo;Te llamo en la semana y acordamos. Te dejo que sigas mirando. Cualquier duda, me avisas, o lo charlamos en la cena. Ah, no te avis&eacute; que la cena es conmigo. A menos que tu se&ntilde;ora te haga problemas.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;No te hagas problema por eso.&rdquo;<\/p>\n<p>Y se fue caminando con la seguridad que la iba a mirar irse&hellip; Lo estaba haciendo cuando se dio vuelta y me sonri&oacute;.<\/p>\n<p>El jueves a la tarde me llam&oacute; a mi celular.<\/p>\n<p>&ldquo;Claudio, soy Fernanda, de CompuVip. &iquest;Soy inoportuna?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Hola Fernanda, no para nada. Decime.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Es por la cena que te debo. &iquest;Podes ma&ntilde;ana?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Ning&uacute;n problema, es m&aacute;s, prefiero que sea viernes. &iquest;D&oacute;nde nos encontramos?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Nooo, la invitaci&oacute;n es all inclusive, te pasa un auto a buscar por donde digas, as&iacute; podes tomar alcohol tranquilo. Este es mi celular, &iquest;me pasas tu direcci&oacute;n?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Dale, ahora te mando un mensaje.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Genial, te paso a buscar a las 21 Hs. Nos vemos ma&ntilde;ana, un besito.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Nos vemos.&rdquo;<\/p>\n<p>Esta mujer es terrible, pens&eacute;. No voy a negar que me atra&iacute;a.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, muy puntualmente llamaron a mi portero el&eacute;ctrico, avisando que me esperaban. Cuando baj&eacute; me encontr&eacute; un auto alem&aacute;n, el chofer abri&oacute; la puerta y sorpresa, Fernanda estaba adentro esper&aacute;ndome. Un vestido espectacular, con un escote que permit&iacute;a una vista perfecta de la redondez de sus pechos, y la falda con un tajo que mostraba casi toda una de las piernas.<\/p>\n<p>&ldquo;No esperaba ni este auto, ni que en persona vinieras a buscarme.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>&ldquo;Es un gusto para m&iacute;. Te propongo algo: tenemos 30 minutos para llegar al restaurant que eleg&iacute;. Vos ten&eacute;s ese tiempo para preguntarme lo que quieras de las computadoras, y yo contestarte y para comentarte sus bondades. Despu&eacute;s, nada de trabajo. Podemos llamarla una cena de nuevos amigos.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Me parece excelente.&rdquo;<\/p>\n<p>Y todo el trayecto fuimos hablando de la compu. Sab&iacute;a vender espectacularmente sus productos. El chofer estacion&oacute; y antes de bajar le dije:<\/p>\n<p>&ldquo;Fernanda, en realidad no soy el Gerente de Compras, ni el de IT. Soy el Gerente General, y de computadoras, mucho no s&eacute;.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;En serio? &iquest;Ser&aacute; por eso que venimos a este restaurant y no a un carrito de la costanera? Me dijo casi burl&aacute;ndose. Solo pude sonre&iacute;rme.<\/p>\n<p>Bajamos y como buen caballero, le ofrec&iacute; mi brazo, y ella agradeci&oacute; y pas&oacute; su brazo. Fuimos a una mesa reservada, en un sector vip, y nos sentamos.<\/p>\n<p>Primero charlamos de temas banales, pol&iacute;tica del pa&iacute;s, econom&iacute;a, hasta del clima. En el segundo plato, cambi&oacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;El otro d&iacute;a evadiste muy bien mi pregunta indirecta: &iquest;Sos casado, novia, amante?&rdquo; dijo.<\/p>\n<p>&ldquo;Novia, no convivimos, hace poco m&aacute;s de seis meses que salimos.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Guau, sos joven, fachero, ten&eacute;s un cargo importante&hellip; muchas mujeres se tirar&iacute;an en tus brazos.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Gracias, no es tan as&iacute;.&rdquo; Dije. &iquest;Y vos?<\/p>\n<p>&ldquo;Esquivando algunos tiburones&hellip; pero como tampoco soy una mojarrita, algunos peces peque&ntilde;os me como.&rdquo; Dijo sonriendo.<\/p>\n<p>Cuando terminamos de cenar, pedimos un caf&eacute; y ella dijo:<\/p>\n<p>&ldquo;Este encuentro merece un brindis con champagne. &iquest;Qu&eacute; opinas?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Un champagne en compa&ntilde;&iacute;a de una bella dama nunca se debe rechazar. &iquest;D&oacute;nde quer&eacute;s ir?, el champagne lo invito yo.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Claudio, te aclaro que en el momento que firme la cuenta, mi trabajo de anfitriona termina. Paso a ser Fernanda y punto. Una mujer que est&aacute; con un hombre encantador. &iquest;Si vos quer&eacute;s, lo tomamos en mi casa y te ahorras el champagne?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;M&aacute;s dif&iacute;cil de rechazar todav&iacute;a.&rdquo;<\/p>\n<p>Subimos al auto, ella le indic&oacute; al chofer donde ir, y le hice una se&ntilde;a para que se acerque y al o&iacute;do le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;Cerezas al marrasquino, &iquest;ten&eacute;s?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;No, &iquest;son necesarias?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Siempre es bueno tener un frasco a mano. Camino a tu casa conozco un lugar donde comprar a esta hora.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Avisale al chofer.&rdquo;<\/p>\n<p>Nos detuvimos, compre un frasco y volv&iacute; al auto.<\/p>\n<p>&ldquo;Me ten&eacute;s intrigada con lo de las cerezas.&rdquo; Dijo y me sonre&iacute; enigm&aacute;tico.<\/p>\n<p>Ella viv&iacute;a en un departamento muy amplio, un semipiso con tres dormitorios, living, y comedor.<\/p>\n<p>&ldquo;Pongo un poco de m&uacute;sica, y me pongo m&aacute;s c&oacute;moda. Sacate el saco, en la heladera est&aacute; el champagne, en ese mueble el balde, y las copas.&rdquo;<\/p>\n<p>Prepar&eacute; todo y ella regres&oacute; con una musculosa h&iacute;per pegada al cuerpo, y una mini de infarto.<\/p>\n<p>&ldquo;Si en vez del trajecito que ten&iacute;as en la presentaci&oacute;n usabas eso, vend&iacute;as el triple seguro.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;No Clau, esto es una excepci&oacute;n, nadie me vio vestida as&iacute;, como nadie vino a tomar champagne a mi departamento.&rdquo; Me dijo clav&aacute;ndome la mirada.<\/p>\n<p>Serv&iacute; el champagne, y brindamos por una salida estupenda.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Y las cerezas? Me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Para la cerezas, en realidad, tengo dos opciones, prefiero preguntar por una: &iquest;Ten&eacute;s un top para ponerte en vez de la musculosa?&rdquo;<\/p>\n<p>Ella no contest&oacute; y se fue corriendo y volvi&oacute; con un top, tambi&eacute;n ultra ajustado.<\/p>\n<p>&ldquo;Listo, &iquest;y ahora?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Ahora, recostate en el sill&oacute;n un poco.&rdquo; Sonriendo un poco se recost&oacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Probemos si te gustan.&rdquo; Dije y tom&eacute; el frasco, y con mis dedos, tome una cereza y la puse en su boca. Y pase mis dedos con marrasquino por sus labios.<\/p>\n<p>&ldquo;Nunca las hab&iacute;a probado as&iacute;, son mucho m&aacute;s ricas. Y el marrasquino se saborea mejor.&rdquo; Dijo.<\/p>\n<p>Tom&eacute; otra, y mir&aacute;ndola a los ojos, la puse en su ombligo, chorreando marrasquino. Com&iacute; la cereza y con mi lengua limpie todo el marrasquino. Ella hizo un suave gemido.<\/p>\n<p>Sin dejar que diga nada, puse dos cerezas, una sobre cada pez&oacute;n. Com&iacute; una y chup&eacute; todo el top, luego fui a la otra e hice el mismo movimiento, ahora ella gem&iacute;a ante cada succi&oacute;n m&iacute;a sobre sus pezones. La hice sentar, le alcance su copa y bebimos un sorbo.<\/p>\n<p>&ldquo;Desgraciado, &iquest;eso es todo?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Depende de vos. Cerezas, marrasquino y champagne quedan. Pero podemos llegar a manchar todo el sill&oacute;n.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Seguime, yo llevo las copas.&rdquo; Dijo y fuimos a su dormitorio.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Qu&eacute; sigue?&rdquo; Me quit&eacute; la ropa quedando solo en b&oacute;xer. Y le di de tomar champagne del pico, pero a prop&oacute;sito derrame sobre su cara, su cuello y su pecho, deje la botella y me puse a besarla y chuparla. Ella gem&iacute;a y se acariciaba los pechos. Fui bajando hasta su pubis y comenc&eacute; a besar y jugar con la lengua en su cl&iacute;toris. Ella tuvo un suave orgasmo y me detuve.<\/p>\n<p>&ldquo;Te gusta jugar fuerte Fernanda. Sos muy ruda vendiendo. &iquest;Te la bancas en serio?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Si.&rdquo; Dijo dudando.<\/p>\n<p>Le puse dos almohadas bajo la cola, tome el frasco de cerezas y le tir&eacute; un poco sobre su cl&iacute;toris, ella templ&oacute; un segundo y comenc&eacute; a chupar. Jugaba con mi lengua con todo. Fui bajando y comenc&eacute; a chupar y morder sus labios vaginales. Fernanda ya gem&iacute;a y respiraba agitada. Tire un poco m&aacute;s de l&iacute;quido y lleg&oacute; hasta su ano. Primero chup&eacute; lo de los labios y luego fui a su ano y lo dej&eacute; bien limpio. Ella tuvo un orgasmo bien fuerte.<\/p>\n<p>&ldquo;Sigo o&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Ni se te ocurra parar. No s&eacute; que viene, pero no pares.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Acordate, vos lo pediste.&rdquo; Dije<\/p>\n<p>Y separando los labios con mis dedos, met&iacute; una cereza en su concha. Ella dio un grito y abri&oacute; m&aacute;s las piernas. Segu&iacute; hasta ponerle cuatro cerezas. Tome la botella de champagne, tire un poco sobre su pubis y chupe como loco jugando al mismo tiempo con su cl&iacute;toris. Me acost&eacute; y le dije que ponga su concha en mi boca. Chup&eacute; un poco, jugu&eacute; con mi lengua en su ano y le dije:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Ahora que est&aacute;n maceradas, me das cerezas?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Hijo de puta, estoy loca.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Para ayudar a que salgan.&rdquo; Dije mientras le iba metiendo un dedo en el culo. Ella dio un tremendo gemido y empez&oacute; a hacer fuerza, y dejando salir las cerezas. Me miraba como yo com&iacute;a las cerezas y se mord&iacute;a los labios.<\/p>\n<p>Cuando sali&oacute; la tercera se la acerqu&eacute; a su boca y se la puso en la boca sabore&aacute;ndola y la comi&oacute;. Me pidi&oacute; la cuarta y se la di.<\/p>\n<p>Sin dejarla pensar, la puse boca abajo, trabe sus manos en la nuca y le dije:<\/p>\n<p>&ldquo;No las muevas.&rdquo;<\/p>\n<p>Tire m&aacute;s marrasquino y champagne en su espalda, y desde el culo fui chupando y lamiendo hacia su espalda. En un punto, mi pene qued&oacute; entre sus cachetes y me comenc&eacute; a mover lentamente.<\/p>\n<p>&ldquo;Resultaste m&aacute;s d&oacute;cil de lo que pensaba. Pero como buena guerrera que sos&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>Y la puse en cuatro patas y sin mediar palabra se la enterr&eacute; en la concha. Ella gem&iacute;a como loca, ped&iacute;a m&aacute;s en cada embestida. Como ten&iacute;a la botella de champagne al lado, eche un poco sobre su culo, y con un dedo le penetre el culo.<\/p>\n<p>&ldquo;Como te dejas Fernandita, que placer cogerte as&iacute;, sentirte gozar como gozas.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Si, gozo como una yegua, por favor, acabemos juntos.&rdquo;<\/p>\n<p>Unos bombeos m&aacute;s, y explote llenando su concha. Me tir&eacute; a su lado y la atraje sobre m&iacute;. Apoyo la cabeza en mi hombro y suspir&oacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Hijo de putas. Te imaginas que algunos mu&ntilde;equitos he volteado, pero ninguno tan hijo de puta como vos. Me hiciste gozar como yegua, todav&iacute;a siento algunos orgasmos perdidos. Nunca un tipo me comi&oacute; la cabeza como vos, me hiciste lo que quisiste yo feliz de la vida dej&aacute;ndote hacer.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;No me dijiste nada de las cerezas.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>&ldquo;Guacho, te juro que lo que menos me imaginaba era que me las ibas a meter en la concha. Me volviste totalmente loca en ese punto, sobre todo vi&eacute;ndote como te las com&iacute;as.&rdquo; Dijo.<\/p>\n<p>Nos dimos una ducha, y a pesar que ella quer&iacute;a seguir, logre convencerla de dejarla para otra velada. Me vest&iacute; ella me despidi&oacute; con un beso en la puerta del departamento y el chofer me llev&oacute; a casa.<\/p>\n<p>El lunes siguiente, estaba trabajando y me llam&oacute; desde su celular.<\/p>\n<p>&ldquo;Hijo de puta, me cogiste bien cogida como se te ocurri&oacute;, me dejaste caliente sin posibilidad de m&aacute;s, y no s&eacute; qu&eacute; decir si vas a comprar o no computadoras.&rdquo; Dijo sin decir hola.<\/p>\n<p>&ldquo;Hola Fernanda, buenos d&iacute;as. Ten&eacute;s que hablar con Sergio Fretes, Gerente de compras. Te paso el contacto.&rdquo; Y colgu&eacute;.<\/p>\n<p>Le pas&eacute; el contacto, lo ley&oacute; y la llam&eacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Hola Fernanda, &iquest;c&oacute;mo est&aacute;s?, habla Claudio. S&eacute; que es lunes, pero te quiero invitar a cenar el viernes.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Desgraciado, te quiero matar. Si, cenemos juntos. A la 21 pasa por casa&rdquo; Y cort&oacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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