{"id":29953,"date":"2021-06-17T22:00:00","date_gmt":"2021-06-17T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-06-17T22:00:00","modified_gmt":"2021-06-17T22:00:00","slug":"aventuras-y-desventuras-humedas-segunda-etapa-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventuras-y-desventuras-humedas-segunda-etapa-3\/","title":{"rendered":"Aventuras y desventuras h\u00famedas: Segunda etapa (3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29953\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La vuelta a casa, aunque extra&ntilde;a porque apenas hablaron,&nbsp;estuvo llena de felicidad.&nbsp; Ambos terminaron con una sonrisa en los labios y la promesa de que al siguiente hablar&iacute;an para ver qu&eacute; rumbo tomaba la relaci&oacute;n.<\/p>\n<p>En una &uacute;nica tarde, los temores, la ira y el rencor que Sergio adquiri&oacute; durante todos esos meses, se hab&iacute;an esfumado. &iquest;Tan f&aacute;cil pod&iacute;a ser olvidar el pasado? Solo contempl&oacute; la visi&oacute;n de un futuro que parec&iacute;a ser esperanzador, quiz&aacute; una relaci&oacute;n diferente, alejada de la monoton&iacute;a que destruy&oacute; la anterior. Lo pudo corroborar en el propio sexo, hab&iacute;a sido m&aacute;s pasional, mucho m&aacute;s aguerrido que los que sol&iacute;an tener. Marta hab&iacute;a gozado mucho m&aacute;s que en el pasado y si no llega a ser porque estaban en un lugar p&uacute;blico, sab&iacute;a que hubieran expresado su amor de forma mucho m&aacute;s obscena.<\/p>\n<p>Sergio lleg&oacute; a casa con una sonrisa exagerada, en verdad se sent&iacute;a feliz. Se notaba liberado, sobre todo en la parte inferior de su cuerpo, pero tambi&eacute;n de la carga mental. Hab&iacute;a aparcado por fin el est&uacute;pido rencor que cultiv&oacute; hacia su exnovia y que no le hab&iacute;a dejado de pasar por la mente. Aunque ahora ya no era su exnovia &iquest;Qu&eacute; eran? No encontraba ni nombre, ni t&iacute;tulo para clasificarla. Solo ten&iacute;a una cosa clara, la tensi&oacute;n vivida esa tarde, sumado a felicidad que ambos derrochaban, era un s&iacute;ntoma claro de que la pregunta ya estaba en la mesa, &ldquo;&iquest;podr&iacute;a volver con ella?&rdquo;.<\/p>\n<p>Pasada buena parte de la tarde y m&aacute;s cercana la noche, su padre sali&oacute; para la f&aacute;brica despu&eacute;s de cenar. En casa estaba solo con las chicas y su hermana ya se hab&iacute;a metido en su cuarto a disfrutar de la soledad que tanto le gustaba. El entrechocar de platos que sal&iacute;a de la cocina delataba la ubicaci&oacute;n de su madre. Sinti&eacute;ndose feliz, quiz&aacute; cercano al sentimiento que desarroll&oacute; en casa de Carmen, se acord&oacute; de Mari, la mujer a la que hab&iacute;a prometido que intentar&iacute;a ayudar y la hab&iacute;a dejado de lado a las primeras de cambio.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a pasado ya un tiempo y su relaci&oacute;n volvi&oacute; a ser tan lejana como era antes del viaje al pueblo. Sin embargo aquel d&iacute;a su positivismo ante la vida era tal, que con decisi&oacute;n camin&oacute; hacia la cocina sent&aacute;ndose en la mesa y mientras su madre miraba sorprendida le dijo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; tal estas, mam&aacute;?<\/p>\n<p>Mari torci&oacute; el rostro mostrando un gesto de extra&ntilde;eza, era muy poco habitual que a esas horas del d&iacute;a su hijo apareciera por all&iacute; y menos para hablar con ella. La mujer apag&oacute; el grifo de agua caliente con calma y dej&oacute; los guates en el caj&oacute;n que quedaba debajo del fregadero con la misma pasividad, estaba cansada. El tiempo de complicidad con Sergio hab&iacute;a quedado en el olvido, un sue&ntilde;o lejano al que acud&iacute;a a veces mientras miraba por la ventana evocando buenos momentos, similares a los que vivi&oacute; un su &eacute;poca de juventud. Sin embargo, en ambos casos, cada d&iacute;a los ve&iacute;a m&aacute;s borrosos.<\/p>\n<p>&mdash;Bien, algo cansada &mdash;contest&oacute; con voz apagada.<\/p>\n<p>&mdash;Ahora que no hay &ldquo;nadie&rdquo; en casa, &mdash;entrecomill&oacute; aquello sabiendo que Laura estando en su habitaci&oacute;n no hac&iacute;a caso a nadie&mdash; quer&iacute;a hablar contigo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Conmigo? &mdash;la propuesta le pareci&oacute; incluso descabellada&mdash; &iquest;Ha pasado algo?<\/p>\n<p>&mdash;No, mam&aacute;. &mdash;sonri&oacute; Sergio viendo la preocupaci&oacute;n de su madre al sentarse a su lado&mdash; Te quer&iacute;a hablar de algo que me ha pasado hoy, es algo bueno&hellip; eso creo.<\/p>\n<p>&mdash;Vale, vale, Sergio&hellip; me hab&iacute;a preocupado. &mdash;cogiendo una pera del frutero comenz&oacute; a moverla en sus dedos antes de morderla.<\/p>\n<p>&mdash;Es solo que&hellip; bueno&hellip; ayer estuve hablando con Marta, &iquest;sabes de qui&eacute;n te hablo?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, claro, &iquest;C&oacute;mo no voy a saber qui&eacute;n es Marta? &mdash;A Mari aquella chica no le ca&iacute;a en gracia. Sab&iacute;a de buena mano el dolor que le hab&iacute;a hecho a su peque&ntilde;o y eso no le gustaba &iquest;a qu&eacute; madre le podr&iacute;a gustar?<\/p>\n<p>&mdash;Pues nada, b&aacute;sicamente me dijo ayer que quer&iacute;a hablar conmigo, que todo hab&iacute;a sido muy precipitado y necesitaba dar la cara.<\/p>\n<p>&mdash;A buenas horas&hellip; &mdash;dijo sin contenerse dando el primer bocado a la pera.<\/p>\n<p>&mdash;Eso mismo dije yo&hellip; Pero el tema es que le di una oportunidad para explicarse. Al final creo que todo el mundo la merece. &mdash;d&iacute;as atr&aacute;s ni se le hubiera ocurrido mencionar tal cosa sobre Marta.<\/p>\n<p>Mari sab&iacute;a lo que ven&iacute;a despu&eacute;s. Ese pero no le hab&iacute;a gustado. &ldquo;Un pero anula todo lo dicho anteriormente&rdquo; dec&iacute;a siempre su padre y ten&iacute;a m&aacute;s raz&oacute;n que un santo. Ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de que su hijo le vendr&iacute;a con la cantinela de que la chica hab&iacute;a cambiado y que podr&iacute;a pasar algo, lo le&iacute;a en sus ojos. Sin embargo, tambi&eacute;n ve&iacute;a como estos estaban brillando, como su sonrisa no se apagaba y que su cuerpo emanaba una energ&iacute;a que no ve&iacute;a desde agosto.<\/p>\n<p>&mdash;El caso es que hoy hemos quedado para estudiar despu&eacute;s de clase y hemos hablado del tema. Ha estado muy maja, me ha pedido perd&oacute;n, me ha explicado los motivos de porque lo hizo y bueno&hellip; al final nos lo hemos pasado muy bien.<\/p>\n<p>&mdash;Hijo, &mdash;Mari pens&oacute; en decirle la verdad o seguir su juego. Estaba tan feliz&hellip; aunque quiz&aacute; a la larga el golpe fuera mayor&mdash; &iquest;te ha hecho feliz volver a verla?<\/p>\n<p>&mdash;Ten&iacute;a mucha rabia acumulada en mi interior antes de verla. Sin embargo desapareci&oacute; cuando comenzamos a hablar, como por arte de magia, no s&eacute; c&oacute;mo explic&aacute;rtelo. Su voz, su rostro, su colonia, todo me gustaba, era como si en verdad la hubiera echado de menos todo este tiempo.<\/p>\n<p>Mari lo entendi&oacute;. Su hijo estaba enamorado de esa chica y por mucho que aquella vez se desahogase de una manera tan efusiva, pese a que no lo admitiera, en el fondo la segu&iacute;a queriendo.<\/p>\n<p>&mdash;Me alegro, de verdad. Lo que si te quiero decir es que tengas cuidado, solo has estado un d&iacute;a con ella, ir despacio, limando las asperezas y sobre todo olvidando el pasado.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;&hellip; no quiero correr. Creo que ella se ha equivocado con el chico que estuvo y que ahora quiere volver, aunque no es definitivo.<\/p>\n<p>&mdash;Haz lo que te diga tu coraz&oacute;n. &mdash;Mari quer&iacute;a que la rechazase. Cab&iacute;a la posibilidad de que Marta hubiera tenido un desencuentro amoroso con el otro novio, no lo sab&iacute;a, sin embargo querer volver atr&aacute;s&hellip; algo ten&iacute;a que haber pasado. O quiz&aacute;&hellip; solo eran suposiciones suyas y en verdad lo que quer&iacute;a era que su hijo no estuviera con ella y punto&mdash; Yo te voy a apoyar con lo que sea.<\/p>\n<p>Estar cerca de su peque&ntilde;o, volver a hablar de cosas &iacute;ntimas y tener la conversaci&oacute;n m&aacute;s larga en dos meses hizo que Mari corriera el velo que ten&iacute;a delante de los ojos. Volv&iacute;a a estar frente al chico alegre que vio en casa de Carmen, no era su hijo, sino Sergio, el ni&ntilde;o que hab&iacute;a cambiado para ser un hombre. El muchacho con el que se cont&oacute; confidencias en el r&iacute;o y con el que sinti&oacute; una comodidad que hab&iacute;a olvidado, llegando a opacar incluso a&hellip; su marido.<\/p>\n<p>Estir&oacute; la mano que no sujetaba la pera y que se encontraba m&aacute;s cerca de donde el joven reposaba las suyas. Por un acto reflejo sinti&oacute; la necesidad de contacto, de tocar la piel de su chico y sin pens&aacute;rselo dos veces palp&oacute; una de ellas. Roz&oacute; primero los dedos de su hijo que acto seguido entrelaz&oacute; y acab&oacute; por girar para cogerle la mano entera.<\/p>\n<p>&mdash;Solo te recomiendo que esperes un tiempo, cari&ntilde;o. &mdash;&ldquo;cari&ntilde;o&rdquo; qu&eacute; raro le son&oacute; dec&iacute;rselo en casa, apenas lo hac&iacute;a&mdash; Vuelve con ella si es lo que el cuerpo te pide. &mdash;su voz sonaba tenue como una nana de cuna&mdash; Sin embargo, creo que es mejor esperar un poco, si sale bien y est&aacute;is toda la vida, no creo que record&eacute;is los d&iacute;as de m&aacute;s que esperasteis.<\/p>\n<p>&mdash;Puede que tengas raz&oacute;n, mam&aacute;&hellip; &mdash;contempl&oacute; los ojos de su madre, de ese color azul precioso que se ve&iacute;a m&aacute;s apagado junto a unas ojeras inacabables. Aun as&iacute;, parec&iacute;a que la Mari del r&iacute;o estaba por ah&iacute;&hellip; cerca&hellip; tratando de escapar de donde la ten&iacute;an recluida&mdash; Lo de hoy ha sido todo. Intentar&eacute; ir despacio, aunque no lo s&eacute;, no tengo ni idea de lo que har&eacute; ma&ntilde;ana, como para saber lo de pasado. Eso s&iacute;, muchas gracias, necesitaba cont&aacute;rselo a alguien.<\/p>\n<p>Una peque&ntilde;a sonrisa sali&oacute; de su boca que lleg&oacute; hasta la de su madre donde se peg&oacute;. Ambos sonre&iacute;an bajo la luz de la l&aacute;mpara de la cocina, mientras en silencio, con los ojos fijos el uno en el otro, sus manos segu&iacute;an entrelazadas. El silencio pareci&oacute; total, el mismo que en la cumbre m&aacute;s alta de la tierra. Mari no quer&iacute;a romperlo, parec&iacute;a un momento m&aacute;gico, de esos que solo recordaba en su memoria, un pasado lejano que apenas hab&iacute;a sido unos meses atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Sin saber que la impulsaba, apret&oacute; con m&aacute;s fuerza la mano de su hijo, como si le quisiera pedir que le devolviera la vitalidad, que llamase a aquella Mari que en casa se hab&iacute;a perdido. Sergio en cambio, lo que vio fue a su madre, a esa madre que re&iacute;a al lado del r&iacute;o, junto con un bikini de lo m&aacute;s sugerente. A la madre que se emborrachaba con su hermana, a la madre que vest&iacute;a con ropas que estilizaban su ideal cuerpo, a esa madre&hellip; tan bella.<\/p>\n<p>Su boca se movi&oacute;, pero no emiti&oacute; ning&uacute;n sonido. Su madre le observ&oacute; expectante esperando que su lengua acompasase el movimiento de los labios. Sergio lo volvi&oacute; a intentar, esta vez con m&aacute;s ganas, una barrera creada por el mismo parec&iacute;a impedirle lo que la mujer se merec&iacute;a escuchar.<\/p>\n<p>Emul&oacute; el apret&oacute;n de su madre. En ambas manos los dedos rojos iban acorde con la zona blanquecina que dejaban al estrujar. Haciendo algo m&aacute;s de fuerza, al punto de no querer soltarla nunca y tirando de valor, le solt&oacute; algo que para Sergio era mucho m&aacute;s que dos palabras.<\/p>\n<p>&mdash;Te quiero.<\/p>\n<p>En casa de su t&iacute;a no le hubiera costado, en cambio en la cocina del que hab&iacute;a sido su hogar toda la vida y sin nadie alrededor, fue tan duro como subir a un volc&aacute;n en erupci&oacute;n.<\/p>\n<p>Mari abri&oacute; los ojos, queriendo complacer a su hijo que parec&iacute;a querer escuchar una respuesta. Se propuso corresponderle, decirle que le quer&iacute;a&hellip; no&hellip; no le quer&iacute;a, &iquest;qu&eacute; era lo que sent&iacute;a por &eacute;l? Era m&aacute;s. En el viaje lo sab&iacute;a muy bien, pero ahora parec&iacute;a haberlo olvidado, no le quer&iacute;a&hellip; lo amaba.<\/p>\n<p>&iquest;Por qu&eacute; tan dif&iacute;cil? Su hermana le gritar&iacute;a que era su hijo que le diera el amor que le correspond&iacute;a. &ldquo;A Carmen le sale tan natural&hellip;&rdquo; pens&oacute; mirando a los ojos de su primog&eacute;nito que comenzaba a levantarse. Los sentimientos olvidados en dos meses salieron poco a poco a la luz, su vientre comenz&oacute; a irradiar un leve calor que apenas recordaba, pero all&iacute; estaba, de nuevo removi&eacute;ndola el alma.<\/p>\n<p>Sergio se levant&oacute; sonriendo a su madre, pero segu&iacute;a esperando&hellip; esperando que le dijera que ella tambi&eacute;n le quer&iacute;a. Mari no pod&iacute;a disimular la tristeza de su rostro, porque se lo quer&iacute;a decir, se lo quer&iacute;a gritar, lo gritar&iacute;a por la calle si era necesario, sin embargo su garganta no articulaba palabra. Una est&uacute;pida verg&uuml;enza la reten&iacute;a, una timidez que no dejaba expresar lo que sent&iacute;a.<\/p>\n<p>El joven alz&oacute; la mano y la movi&oacute; para despedirse de forma juvenil, como har&iacute;a un ni&ntilde;o de tres a&ntilde;os, desapareciendo tras las paredes de la casa. Mari se qued&oacute; all&iacute;, inerte durante varios minutos, maldici&eacute;ndose a s&iacute; misma y acabando por tirar con fuerza a la basura la pera que le sab&iacute;a a decepci&oacute;n. No supo que hacer, solo se le ocurri&oacute; que con la cabeza gacha podr&iacute;a terminar de lavar los platos. As&iacute; lo hizo.<\/p>\n<p>En cambio, Sergio con el cuerpo vibrante de felicidad se tumb&oacute; en su cama y salido del subconsciente una idea surgi&oacute; de su mente. Algo hab&iacute;a cambiado al hablar con su madre, todav&iacute;a notaba el calor de su mano en la palma, esos ojos cansados, pero bellos, mirando a trav&eacute;s de su piel. Todo aquello le record&oacute; a alguien&hellip; a Carmen.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; tal, t&iacute;a?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Vaya! &mdash;contest&oacute; la mujer con rapidez al leer el mensaje&mdash; Mi sobrino favorito.<\/p>\n<p>&mdash;No tienes otro&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Lo s&eacute;, aun as&iacute;, lo ser&iacute;as. &iquest;Qu&eacute; cuentas, cielo?<\/p>\n<p>&mdash;Una novedad, quiz&aacute; hasta te suene raro, pero hoy he quedado a estudiar con Marta.<\/p>\n<p>&mdash;Raro no, rar&iacute;simo. Pero dime m&aacute;s, cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>&mdash;Me quer&iacute;a pedir perd&oacute;n por todo y&hellip; se la ve&iacute;a afectada. Me la he cre&iacute;do, parec&iacute;a sincera.<\/p>\n<p>&mdash;Ya estoy viendo por donde vas. Ten cuidado, &iquest;vale, cielo? Despacio y comprobando que todo vaya bien. Ahora no puedo hablar mucho, pero si quieres en otro rato lo comentamos.<\/p>\n<p>&mdash;Lo har&eacute;. &mdash;se dio cuenta de lo curioso que era que las dos hermanas le dijeran lo mismo&mdash; En otro momento te llamo y si quieres te doy detalles&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Viniendo de ti, espero detalles algo marranos&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Acertaste.<\/p>\n<p>&mdash;Me encanta&hellip; eso s&iacute;, espero que no te olvides de tu t&iacute;a favorita.<\/p>\n<p>&mdash;Eso jam&aacute;s.<\/p>\n<p>Acab&oacute; por mandarle un coraz&oacute;n y d&aacute;ndose cuenta de que su t&iacute;a le volv&iacute;a a activar como siempre, no era solo cuando la ten&iacute;a cerca, simplemente el mero hecho de hablar con ella le hac&iacute;a calentarse. Comprob&oacute; con cierta sorpresa que su miembro saludaba, no se hab&iacute;a olvidado de Carmen y el joven con picaresca adolescente, cogi&oacute; el m&oacute;vil, activ&oacute; la c&aacute;mara y le mand&oacute; una foto de lo m&aacute;s expl&iacute;cita.<\/p>\n<p>&mdash;Para que veas que no me olvido de ti. &mdash;rezaba el texto que acompa&ntilde;aba la foto.<\/p>\n<p>&mdash;Sergio&hellip; ahora voy a tener que buscar una excusa para un momento de soledad y&hellip; llevar el m&oacute;vil conmigo.<\/p>\n<p>&mdash;Te quiero, t&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Y yo, mi rey.<\/p>\n<p>Apag&oacute; el m&oacute;vil meti&eacute;ndose en cama con una felicidad extrema y sin poder borrar la sonrisa de su rostro. Ve&iacute;a un d&iacute;a perfecto, con un futuro prometedor, iba a volver con Marta, estaba seguro y adem&aacute;s, para redondear el d&iacute;a hab&iacute;a hablado con Carmen con cierto picante sexual.<\/p>\n<p>Su mente le dispar&oacute; la imagen con su madre, como hab&iacute;an tenido cierta conexi&oacute;n que no suced&iacute;a en casa y mientras cerraba los ojos, reflexion&oacute; antes de dormir. &ldquo;Debo prestarla m&aacute;s atenci&oacute;n, pero&hellip; &iquest;Por qu&eacute; no me dijo que me quer&iacute;a? Yo en verdad&hellip; no la quiero&hellip; la amo&rdquo;.<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>En mi perfil ten&eacute;is mi Twitter para que pod&aacute;is seguirme y tener m&aacute;s informaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Subir&eacute; m&aacute;s cap&iacute;tulos en cuento me sea posible. Ojal&aacute; pod&aacute;is acompa&ntilde;arme hasta el final del camino en esta aventura en la que me he embarcado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 La vuelta a casa, aunque extra&ntilde;a porque apenas hablaron,&nbsp;estuvo llena de felicidad.&nbsp; Ambos terminaron con una sonrisa en los labios y la promesa de que al siguiente hablar&iacute;an para ver qu&eacute; rumbo tomaba la relaci&oacute;n. 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