{"id":29988,"date":"2021-06-19T22:00:00","date_gmt":"2021-06-19T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-06-19T22:00:00","modified_gmt":"2021-06-19T22:00:00","slug":"aventuras-y-desventuras-hmedas-segunda-etapa-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventuras-y-desventuras-hmedas-segunda-etapa-4\/","title":{"rendered":"Aventuras y desventuras h\u00famedas: Segunda etapa (4)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29988\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Sergio y Marta oficialmente volvieron al de tres d&iacute;as despu&eacute;s de su encuentro en la biblioteca.&nbsp; La joven acab&oacute; derramando alguna l&aacute;grima de felicidad al escuchar que &ldquo;su chico&rdquo; la perdonaba y volv&iacute;a a confiar en ella. El muchacho se hab&iacute;a cre&iacute;do las sinceras disculpas y dio por v&aacute;lida la historia de c&oacute;mo mientras estaba con su ex, Marta solo pensaba en &eacute;l. En verdad, hab&iacute;an sido tres d&iacute;as porque Sergio hab&iacute;a decidido hacerse el duro, o eso pensaba &eacute;l, porque realmente hubiera aceptado al d&iacute;a siguiente de la conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La primera semana fue un &eacute;xtasis de felicidad, los dos sonre&iacute;an en todo momento y la placidez era lo que primaba en la relaci&oacute;n, aunque tambi&eacute;n otra cosa. Al siguiente fin de semana, fueron a un hotel para en palabras de Marta &ldquo;recuperar el tiempo perdido&rdquo; y&hellip; lo recuperaron. Estuvieron tanto el s&aacute;bado como el domingo sin salir de la habitaci&oacute;n, solo disfrutando de la cama y el calor mutuo. Probaron la ducha, la cama, la silla, el suelo&hellip; incluso lo hicieron en la taza del ba&ntilde;o para rememorar su &ldquo;segunda&rdquo; primera vez.<\/p>\n<p>Sin embargo, lo que apareci&oacute; como un hurac&aacute;n, al poco tiempo se disminuy&oacute; quedando en una brisa de verano. La fogosidad de los primeros d&iacute;as desapareci&oacute; a la tercera semana y al mes, la relaci&oacute;n volv&iacute;a a sus or&iacute;genes, a como era antes de su ruptura. Rutinaria.<\/p>\n<p>Los paseos sin rumbo y con poco que contar estaban a la orden del d&iacute;a. Los planes casi eran obligatorios para tapar la carencia de la compa&ntilde;&iacute;a, en resumen, si paraban de hacer cosas, simplemente se aburr&iacute;an.<\/p>\n<p>Sergio lo fue notando y a comienzos de diciembre, comenz&oacute; a darse cuenta de la realidad. El sexo hab&iacute;a disminuido, era normal, no pod&iacute;an mantener el ritmo de las primeras semanas, pero volv&iacute;a a ser tan com&uacute;n como antes, casi similar a cumplimentar un informe. &Eacute;l sol&iacute;a pasearse por sus bajos para humedecer la zona, se colocaba arriba haciendo que esta terminase y despu&eacute;s, ella hacia lo mismo cabalg&aacute;ndole en un silencio sepulcral.<\/p>\n<p>Cada d&iacute;a, ve&iacute;a m&aacute;s claro que la situaci&oacute;n no hab&iacute;a cambiado en lo absoluto, aunque de momento no le incomodaba. Pensaba que quiz&aacute; fuera su culpa, que ten&iacute;a que acomodarse a la nueva vida en pareja que hab&iacute;a olvidado, o quiz&aacute; simple tensi&oacute;n por los ex&aacute;menes que se aproximaban&hellip; cualquier cosa. Lo mejor de todo, o por lo menos as&iacute; lo ve&iacute;a Sergio, era que el estudio lo sent&iacute;a como una prioridad. Con los ex&aacute;menes m&aacute;s o menos cercanos, pr&aacute;cticamente a diario estaban estudiando en la biblioteca, eso s&iacute;, jam&aacute;s volvieron a desatar sus fuegos internos en el ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>A mitad de diciembre, con las fiestas navide&ntilde;as a la vuelta de la esquina, salieron a hacer su rictus habitual, dar un paseo cogidos del brazo. Para muchas parejas eso era suficiente para disfrutar, bien pegados y una conversaci&oacute;n agradable les bastaba para pasar horas y horas caminando sin rumbo, solo disfrutando de la presencia del otro. Sin embargo, para estos dos no era el caso y cada d&iacute;a el joven ten&iacute;a m&aacute;s muestras de ello.<\/p>\n<p>Pocos temas trataban y la mayor parte de las conversaciones se centraban en los ex&aacute;menes. No avanzaban y su complicidad cada vez iba a peor. En uno de esos paseos exasperantes que no terminaban, cerca de la hora de volver a casa, pasaron por un parque cerca de la casa de Marta y el joven vio algo que le llam&oacute; la atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>Observ&oacute; a lo lejos, que un grupo de adolescentes estaban bebiendo formando un c&iacute;rculo. No era nada raro, en aquel parque el botell&oacute;n estaba a la orden del d&iacute;a, bien lo sab&iacute;a Sergio que lo hab&iacute;a hecho en muchas ocasiones. Pero lo que m&aacute;s le llam&oacute; la atenci&oacute;n, fue que dentro de ese grupo de chicas que ve&iacute;a a la lejan&iacute;a, estaba su hermana.<\/p>\n<p>Movido por un af&aacute;n de venganza o por buscar un poco de diversi&oacute;n, le coment&oacute; a Marta que quer&iacute;a pasar al lado de aquellas chicas. Al principio su novia le mir&oacute; con cara de extra&ntilde;eza, tuvo que explicarle que a la que quer&iacute;a ver era a su hermana y no a una cualquiera. Cuando lleg&oacute; al c&iacute;rculo donde las cinco chicas se encontraban, Laura no se hab&iacute;a percatado de lo que estaba a punto de suceder, si no se hubiera dado a la fuga.<\/p>\n<p>&mdash;Mi querida hermana, &iquest;Qu&eacute; tal est&aacute;s?<\/p>\n<p>Laura se dio la vuelta sin notar la presencia de su hermano mayor, qued&aacute;ndose de piedra cuando este se agach&oacute; y la abraz&oacute; delante de sus amigas. La muchacha no dijo nada, solo abri&oacute; los ojos lo m&aacute;s que pudo, era la primera vez que la ve&iacute;an bebiendo y en casa no lo sab&iacute;an, el coraz&oacute;n se le hel&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Qu&eacute; poco te alegras de verme.<\/p>\n<p>&mdash;Sergio&hellip; &mdash;se levant&oacute; inquieta y con unas buenas formas que no eran las comunes&mdash; no&hellip; no te hab&iacute;a visto.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno, ahora ya me ves, no vas a darme un abrazo&hellip; de esos enormes que me das en casa.<\/p>\n<p>La joven abri&oacute; los brazos al tiempo que escuchaba unas joviales risitas a su espalda.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; haces aqu&iacute;? &mdash;le se&ntilde;al&oacute; con gracia mirando las botellas a la par que se separaban y re&iacute;a de la forma m&aacute;s maligna que conoc&iacute;a&mdash; No sab&iacute;a que bebieras &iquest;mam&aacute; y pap&aacute; lo saben?<\/p>\n<p>&mdash;No&hellip; si yo no bebo&hellip; son solo ellas, yo estoy aqu&iacute;&hellip; acompa&ntilde;&aacute;ndolas, nada m&aacute;s. &mdash;ten&iacute;a claros s&iacute;ntomas de nerviosismo y un olor proveniente de su aliento que no pod&iacute;a enmascarar.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, claro&hellip; &mdash;dijeron dos amigas al un&iacute;sono detr&aacute;s de ella.<\/p>\n<p>&mdash;Uy&hellip; qu&eacute; mal, qu&eacute; mal&hellip; &mdash;negando lentamente con la cabeza&mdash; Tendr&eacute; que dec&iacute;rselo &mdash;a&ntilde;ad&iacute;a el joven tratando de aguantarse la risa.<\/p>\n<p>&mdash;Sergio&hellip; &mdash;escuch&oacute; como su novia con una media sonrisa le miraba para que terminara con la broma, su hermana parec&iacute;a que se estaba agobiando.<\/p>\n<p>Laura salt&oacute; hacia donde se encontraba Marta, una chica preciosa que era la primera vez que ve&iacute;a y no entend&iacute;a c&oacute;mo pod&iacute;a estar con Sergio. La sujet&oacute; de las manos y con cara de pena, trat&oacute; de buscar una aliada para que terminara aquella tortura.<\/p>\n<p>&mdash;Marta, &iquest;verdad? Soy su hermana, Laura. Lo siento por esta presentaci&oacute;n&hellip; pero, ll&eacute;vatelo, &iexcl;por favor! &mdash;estir&oacute; la &uacute;ltima vocal a tono de s&uacute;plica y ruego. Su &ldquo;cu&ntilde;ada&rdquo; se rio al tiempo que acariciaba la cabeza a la joven.<\/p>\n<p>&mdash;Tranquila, ahora nos vamos. Aunque primero&hellip; parece que se est&aacute; presentando a tus amigas. &mdash;no pareci&oacute; darle importancia y le pregunt&oacute; a la joven&mdash; &iquest;Qu&eacute; es la primera vez que bebes?<\/p>\n<p>&mdash;No&hellip; pero, en casa todav&iacute;a no lo saben. Me da cosa decirlo, no quiero que me echen una bronca, adem&aacute;s apenas bebo. Solo cuando salgo de fiesta y no soy de las que m&aacute;s toma.<\/p>\n<p>Marta mir&oacute; las tres botellas de ron que las cinco chicas compart&iacute;an y no pudo evitar pensar que seguro que beb&iacute;a m&aacute;s de lo que afirmaba.<\/p>\n<p>&mdash;No te preocupes, Sergio no va a decir nada, ya me encargo yo de eso. Eso s&iacute;, no le molestes en casa que haber si se le va a escapar la lengua&hellip; si pasa, me lo dices.<\/p>\n<p>Le gui&ntilde;&oacute; un ojo para despu&eacute;s sonre&iacute;rla con sus dientes perfectamente alineados y blanquecinos que le resultaron encantadores a la hermana de Sergio.<\/p>\n<p>Detr&aacute;s de ellas, justo cuando Laura se acercaba a Marta para pedir que se llevasen a su hermano, Sergio se presentaba a las cuatro amigas de su hermana.<\/p>\n<p>&mdash;Buenas noches, chicas, cuidar de mi hermana. Que no beba mucho y vacilarla un poco con el abrazo que me ha dado &iquest;okey?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;&iacute;&iacute;&iacute; &mdash;afirmaron todas a la vez como si estuvieran en medio de una clase del instituto.<\/p>\n<p>Una de las chicas se le qued&oacute; mirando mientras se volv&iacute;a a poner de pie. Sergio se percat&oacute; de la mirada, le resultaba ciertamente familiar, pero no sab&iacute;a de qu&eacute;. Los ojos casi negros de la muchacha le penetraban y sin cortarse le dijo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No te acuerdas de m&iacute;? &mdash;la mir&oacute; analizando cada cent&iacute;metro de piel, pero no encontraba similitudes que le dieran una pista. Movi&oacute; la cabeza y antes de a&ntilde;adir que no, ella contest&oacute;&mdash; Soy Alicia, hace mucho que no paso por tu casa, pero no veas las veces que he jugado all&iacute; con tu hermana.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Vaya, Alicia! &mdash;dijo Sergio ech&aacute;ndose una mano a la cabeza&mdash; Menudo cambio has dado, si contigo he jugado a tomar el t&eacute; con las mu&ntilde;ecas. &mdash;las dem&aacute;s chicas se rieron y ella se tap&oacute; los ojos por verg&uuml;enza&mdash;Si no me lo llegas a decir no te hubiera reconocido, has crecido mucho. Aunque bueno es lo normal, la gente crece cuando pasan los a&ntilde;os&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Sergio&hellip; &mdash;llam&oacute; Marta desde atr&aacute;s para que dejara de molestar al grupo de su hermana&mdash; V&aacute;monos, cari&ntilde;o. Deja un poco en paz a tu hermana peque&ntilde;a.<\/p>\n<p>Asinti&oacute; con la cabeza viendo como Laura frunc&iacute;a el ce&ntilde;o. &ldquo;Bueno, esto por esas malas caras de todos los d&iacute;as&rdquo; pens&oacute; observ&aacute;ndola enfurru&ntilde;ada junto a su novia. Volte&oacute; la cabeza y se despidi&oacute; de todas con un saludo, mirando de nuevo a Alicia para decirla.<\/p>\n<p>&mdash;Me ha alegrado mucho el verte. Igual coincidimos otro d&iacute;a.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; caminando unos tres pasos donde su novia que le miraba conteni&eacute;ndose la risa y sosteniendo a su &ldquo;cu&ntilde;ada&rdquo; por los hombros en se&ntilde;al de defensa.<\/p>\n<p>&mdash;Ya me voy, Laura, pero antes&hellip; dame un beso, anda.<\/p>\n<p>&mdash;Sergio &mdash;le volvi&oacute; a decir Marta esta vez soltando una peque&ntilde;a carcajada.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno, vale&hellip; sin beso. Ya te los dar&eacute; al llegar a casa.<\/p>\n<p>&mdash;Como te odio, de verdad. &mdash;bajo el manto protector de Marta, su hermana parec&iacute;a un bebe hinchado de rabia.<\/p>\n<p>&mdash;Yo creo que no me odias. Me amas much&iacute;simo.<\/p>\n<p>Sergio le alborot&oacute; el pelo en se&ntilde;al de cari&ntilde;o para que su hermana despu&eacute;s de despedirse educadamente de Marta, se alejara del joven tanto como pudo, mientras sonre&iacute;a victorioso.<\/p>\n<p>&mdash;Te has pasado un poco, estaba con la cara roja como un tomate &mdash;le coment&oacute; su novia unos pasos m&aacute;s adelante sin borr&aacute;rsele la mueva de felicidad.<\/p>\n<p>&mdash;Ya la pedir&eacute; perd&oacute;n, pero espero que me d&eacute; ese beso, si no a mis padres que va.<\/p>\n<p>Los dos acabaron ri&eacute;ndose mientras el chico acompa&ntilde;aba a su novia a casa en v&iacute;speras navide&ntilde;as. Las luces colgadas entre fachadas daban un color precioso a la calle, el clima fr&iacute;o hacia que ambos cuerpos se apretaran m&aacute;s y el ambiente de felicidad se respiraba en cada esquina. Dos enamorados riendo a la luz de la Navidad, pod&iacute;a ser un momento para el amor, para las nuevas oportunidades, pero en realidad ser&iacute;a de las &uacute;ltimas veces que reir&iacute;an juntos.<\/p>\n<p>****<\/p>\n<p>El d&iacute;a siguiente fue s&aacute;bado y Sergio se desperez&oacute; algo m&aacute;s tarde de lo normal, no tanto como su hermana que hasta pasado el mediod&iacute;a no dio se&ntilde;ales de vida. Daba la sensaci&oacute;n de que se lo hab&iacute;a pasado bien.<\/p>\n<p>Lo curioso del d&iacute;a sucedi&oacute; pronto, nada m&aacute;s mirar el m&oacute;vil mientras segu&iacute;a tirado en la cama. Ten&iacute;a un mensaje de su novia, el &uacute;ltimo te quiero antes de meterse en cama, m&aacute;s por cortes&iacute;a, que por amor, o eso era lo que pensaba, aunque no se desencaminaba de la realidad. Sin embargo, otra cosa le llam&oacute; mucho m&aacute;s la atenci&oacute;n que ese pobre mensaje. Era una notificaci&oacute;n de Instagram, alguien le hab&iacute;a comenzado a seguir.<\/p>\n<p>Entr&oacute; en su perfil y acercando la vista de la foto, confirm&oacute; lo que el nombre de usuario le delat&oacute;, era Alicia. Con un movimiento r&aacute;pido de dedos, antes de pensarlo la acept&oacute; y la sigui&oacute;. Tampoco ten&iacute;a ninguna raz&oacute;n para no hacerlo, pero su mano fue m&aacute;s r&aacute;pida que su mente, sobre todo a las ma&ntilde;anas ten&iacute;a las de ganar.<\/p>\n<p>A los pocos segundos, ella le confirm&oacute; la petici&oacute;n y Sergio, a&uacute;n tirado en la cama envuelto entre las sabanas, comenz&oacute; a ver las fotos de la muchacha. La vista no le desagrad&oacute;, ten&iacute;a diecisiete a&ntilde;os, la misma edad que su hermana, si la memoria no le fallaba, era su amiga desde preescolar.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a un mont&oacute;n de fotos de fiesta, de vacaciones, disfrazada, de &ldquo;postureo&rdquo;&hellip; incluso alguna en bikini en la que Sergio se detuvo un poco a cotillear. Lo que ve&iacute;a no estaba nada mal, un cuerpo menudo, pero en forma, con unos senos bien puestos que se notaban algo voluminosos dentro del ba&ntilde;ador, seguramente del mismo tama&ntilde;o que los de Marta.<\/p>\n<p>Justo al salirse de esa foto, algo le sorprendi&oacute; de una forma que casi le hace saltar en la cama. Una notificaci&oacute;n de mensaje le hab&iacute;a llegado, &iexcl;Alicia le hab&iacute;a escrito!<\/p>\n<p>&mdash;Holaaa.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; tal? &mdash;contest&oacute; Sergio pensando a que vendr&iacute;a ese saludo.<\/p>\n<p>&mdash;Nos hiciste pasar ayer una noche entretenida.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y eso?<\/p>\n<p>&mdash;Laura sufri&oacute; unos cuantos vaciles, todo fue unas risas.<\/p>\n<p>&mdash;Me alegro, aunque no por mi hermana, igual lo pas&oacute; mal.<\/p>\n<p>&mdash;No, si acab&oacute; ri&eacute;ndose y todo. &mdash;envi&oacute; ese mensaje y mientras la chica escrib&iacute;a Sergio pensaba en su pobre hermana &ldquo;&iquest;igual me pas&eacute;?&rdquo;&mdash; Eres muy enrollado, bueno siempre lo has sido.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Sobre todo cuando jug&aacute;bamos a tomar el t&eacute;?<\/p>\n<p>&mdash;Jajaja me encantaba cuando te pon&iacute;as a jugar con nosotras.<\/p>\n<p>&mdash;Pues apenas me acordaba. Cuando me lo recordaste ayer me vino m&aacute;s a la memoria, pero que va. Es m&aacute;s si no me dices que eres t&uacute;, no te hubiera reconocido, est&aacute;s muy cambiada.<\/p>\n<p>&mdash;Espero que para mejor.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, s&iacute;, claro. Aunque bueno es normal, ten&iacute;a tu imagen de ni&ntilde;a y has crecido. &mdash;el tono de la conversaci&oacute;n daba la sensaci&oacute;n de ser muy distendido.<\/p>\n<p>&mdash;Suele pasar&hellip; la gente crece. &mdash;le a&ntilde;adi&oacute; un icono sacando la lengua y Sergio sonri&oacute; ante la peque&ntilde;a broma que rememoraba su propia frase.<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute; bien que me lo recuerdes&hellip; &iquest;Qu&eacute; tal ayer, os lo pasasteis bien?<\/p>\n<p>&mdash;Muy bien, hab&iacute;a bastante fiesta.<\/p>\n<p>&mdash;Qu&eacute; envidia, hace como un mes que no salgo, estoy ahora estudiando para los ex&aacute;menes e imposible.<\/p>\n<p>&mdash;Pues oye, eso no est&aacute; bien, tienes que salir. As&iacute; te relajas y coges fuerzas para estudiar &mdash;Sergio record&oacute; como en su &eacute;poca de instituto eso ser&iacute;a posible. Sin embargo en la universidad, salir equival&iacute;a a perder un valioso d&iacute;a de estudio. Alicia sigui&oacute; en otro mensaje&mdash; La pr&oacute;xima vez, te quedas con nosotras, igual a tu hermana le da algo.<\/p>\n<p>Sergio sinti&oacute; que su experiencia y los a&ntilde;os de ventaja con la jovencita, le hac&iacute;an saltar un peque&ntilde;o aviso dentro de su cabeza. Aquello pod&iacute;a ser un peque&ntilde;o coqueteo, todav&iacute;a no ten&iacute;a pruebas, pero la situaci&oacute;n se encaminaba hacia ello. Unos peque&ntilde;os temblores se apoderaron de su cuerpo y se tap&oacute; a&uacute;n m&aacute;s, casi quedando por completo debajo del edred&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;No estar&iacute;a mal&hellip; pero es verdad, no creo que a Laura le haga mucha gracia. &iquest;Por d&oacute;nde sol&eacute;is salir? &mdash;le pregunt&oacute; mientras su mente le dec&iacute;a &ldquo;no le est&aacute;s mintiendo a Marta, no lo haces&hellip;&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;Por el pueblo, que aqu&iacute; podemos entrar en todos los bares.<\/p>\n<p>&mdash;Nosotros, tambi&eacute;n. Raro que no hayamos coincidido, aunque &uacute;ltimamente con lo poco que salgo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Pues la pr&oacute;xima vez a ver si nos vemos &iquest;no? &mdash;&ldquo;si mi instinto no me falla, esta pregunta es menos inocente de lo que parece&rdquo; dec&iacute;a con un cosquilleo que le comenzaba a rodear los genitales.<\/p>\n<p>&mdash;No estar&iacute;a mal.<\/p>\n<p>Contest&oacute; dejando el m&oacute;vil en la cama, su coraz&oacute;n golpeaba con dureza y su miembro comenzaba a recibir sangre de todos los lugares. Hab&iacute;a sido una respuesta simple, sin dobles interpretaciones, una conversaci&oacute;n normal, entre dos conocidos, &iquest;o no?<\/p>\n<p>La respuesta de la chica fue un gui&ntilde;o en forma de icono. Las pistas que ve&iacute;a una mente calenturienta como la de Sergio, le pod&iacute;an hacer pensar que la jovencita pretend&iacute;a algo m&aacute;s. Sin embargo, lo que m&aacute;s le preocupaba era que algo en su interior le hac&iacute;a sentirse realmente mal. Todav&iacute;a ten&iacute;a el mal sabor de la traici&oacute;n muy reciente, esa penosa sensaci&oacute;n de haber sido enga&ntilde;ado por alguien a quien quieres.<\/p>\n<p>Su cabeza le dec&iacute;a que si la amiga de su hermana quer&iacute;a algo, no deber&iacute;a ni pens&aacute;rselo y rechazarla en el acto. Pero su cerebro situado entre sus piernas, le hablaba de otra manera, dici&eacute;ndole todo lo contrario.<\/p>\n<p>Abri&oacute; de nuevo el m&oacute;vil, dirigi&eacute;ndose a alguien que de seguro podr&iacute;a ayudarle, porque &eacute;l en su momento hizo lo mismo con ella. Comenz&oacute; a apretar los botones de la pantalla y en un momento, estaba en la conversaci&oacute;n con su T&iacute;a Carmen.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te pillo bien, t&iacute;a?<\/p>\n<p>&mdash;Por supuesto. T&uacute;, siempre.<\/p>\n<p>&mdash;Tengo una cosa que me acaba de asaltar, no es que sea realidad del todo, es una suposici&oacute;n hipot&eacute;tica.<\/p>\n<p>&mdash;Demasiadas vueltas&hellip; dime, Sergio, &iquest;Qu&eacute; pasa?<\/p>\n<p>&mdash;Una chica creo que ha comenzado a coquetear conmigo.<\/p>\n<p>&mdash;Entiendo con lo que me vas a venir. &iquest;Qu&eacute; tal con Marta?<\/p>\n<p>&mdash;Muy sin m&aacute;s, apenas hacemos cosas, paseamos casi sin hablar o solo de los estudios. Fueron unas buenas semanas, nos re&iacute;amos y tal&hellip; pero ha vuelto todo a lo mismo.<\/p>\n<p>&mdash;Hijo, &iquest;Qu&eacute; se te ha pasado por la cabeza?<\/p>\n<p>&mdash;Si esa chica me dijera para quedar, &iquest;Qu&eacute; deber&iacute;a hacer?<\/p>\n<p>Lo que Sergio buscaba en esta ocasi&oacute;n, aunque &eacute;l no lo reconociera, era el benepl&aacute;cito de alguna persona. Su t&iacute;a era la id&oacute;nea, hab&iacute;an hablado de un tema similar y ella hab&iacute;a enga&ntilde;ado a su marido con el joven, no pod&iacute;a haber mucha diferencia en lo que hac&iacute;a ella a lo que pretend&iacute;a Sergio. Adem&aacute;s que solo eran suposiciones, Alicia no quer&iacute;a nada con &eacute;l, aunque la posibilidad de que &ldquo;s&iacute; quisiera&rdquo; aumentaba en su cabeza a cada minuto. Su subconsciente quer&iacute;a que as&iacute; fuera.<\/p>\n<p>&mdash;Primero h&aacute;blalo con tu novia y segundo, si crees que esa chica te gusta, pues int&eacute;ntalo.<\/p>\n<p>&mdash;No me gusta, t&iacute;a. Digamos que est&aacute; en mi clasificaci&oacute;n, pero no en el 5% que te cont&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Jajaja tus clasificaciones&hellip; qu&eacute; buenos recuerdos&hellip; &mdash;Carmen hablando desde su cocina, mir&oacute; al jard&iacute;n recordando los pocos d&iacute;as de verano que pas&oacute; con su sobrino. En ese momento, un escalofr&iacute;o muy sentido le recorri&oacute; toda la columna teniendo que respirar hondo para serenarse&mdash; Si solo es para una noche, &iquest;crees que merece la pena cortar con Marta?<\/p>\n<p>&mdash;No lo s&eacute;&hellip; quiz&aacute; si lo hago sin que ella se entere&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;No. Eso no lo hagas. Si se acaba enterando habr&aacute; mucho dolor y no creo que te guste.<\/p>\n<p>&mdash;T&iacute;a, al fin y al cabo ella me lo hizo primero.<\/p>\n<p>&mdash;No est&aacute;s con ella para devolverle las cosas &mdash;su t&iacute;a ten&iacute;a mucha raz&oacute;n, aunque el joven quisiera creer m&aacute;s lo que le gritaban sus partes nobles. Acab&oacute; por sentenciar&mdash; para eso, no haber vuelto.<\/p>\n<p>&mdash;Carmen, pero no hay nada de malo en que lo haga. &mdash;a este punto quer&iacute;a llegar, donde su t&iacute;a seguro que se ablandaba y convert&iacute;a lo que rondaba por su mente en algo m&aacute;s&hellip; &ldquo;Legal&rdquo;&mdash; T&uacute; lo hiciste conmigo y no creo que te sientas mal.<\/p>\n<p>&mdash;Eso, Sergio, sabes que estuvo mal. Nos lo pasamos de maravilla y lo volver&iacute;a a hacer porque te amo. Sin embargo, no quiero que copies mis errores, una cosa es lo que yo haga, pero t&uacute; no te tienes que escudar en m&iacute; para pensar que querer enga&ntilde;ar a tu pareja est&aacute; bien.<\/p>\n<p>El joven cerr&oacute; los ojos con el cuerpo algo agitado. Su calentura ma&ntilde;anera, le hab&iacute;a hecho cometer el error de querer a toda costa la &ldquo;bendici&oacute;n&rdquo; de su t&iacute;a. Esperaba ganarse el s&iacute;, sin embargo, su contestaci&oacute;n hab&iacute;a sido un portazo en los morros.<\/p>\n<p>&mdash;Tienes raz&oacute;n, t&iacute;a. Siento si te moleste, perdona.<\/p>\n<p>&mdash;Nunca molestas, cari&ntilde;o. Yo ya comet&iacute; el error, t&uacute; puedes elegir. &mdash;Carmen sintiendo que la conversaci&oacute;n pod&iacute;a dar lugar a un cambio de opini&oacute;n en Sergio, le dej&oacute; una cosa clara&mdash; Eso s&iacute;, una cosa te digo. Si tienes pensado hacer algo como enga&ntilde;ar a tu pareja&hellip; solo te lo permito si coges el coche, vienes aqu&iacute; y pasas la tarde conmigo, de ninguna otra manera, &iquest;entiendes?<\/p>\n<p>&mdash;O sea&hellip; &mdash;Sergio escrib&iacute;a mientras se re&iacute;a&mdash; &iquest;contigo s&iacute;, pero con otras no?<\/p>\n<p>&mdash;Exacto, &iquest;alg&uacute;n problema? &mdash;par&oacute; para volver a escribir&mdash; Por cierto, me compr&eacute; una taza de caf&eacute; nueva, le dije a Pedro que me la hab&iacute;as regalado, &iquest;te gusta?<\/p>\n<p>La foto lleg&oacute; y Sergio contempl&oacute; una taza de color negro con unas letras en dorado que dec&iacute;a &ldquo;para la mejor t&iacute;a del mundo&rdquo;. Aunque la frase era lo de menos, la camiseta b&aacute;sica que llevaba como pijama, hab&iacute;a sido bajada por debajo de los senos y uno de sus pechos escapaba. Se ve&iacute;a tan magn&iacute;fico como el joven los recordaba, tan perfecto, tan redondo, tan mullido. La taza de caf&eacute; de la mujer echaba humo sin parar debido al ardiente caf&eacute; y a kil&oacute;metros de distancia, Sergio tambi&eacute;n estaba que ard&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;ME ENCANTA. Te echo tanto de menos.<\/p>\n<p>&mdash;Y yo a ti, cari&ntilde;o. Hablamos &iquest;vale? Tengo que vestirme.<\/p>\n<p>&mdash;Yo voy a la ducha que necesito pensar en ti.<\/p>\n<p>&mdash;Dios&hellip; Sergio&hellip; Te amo.<\/p>\n<p>&mdash;Y yo.<\/p>\n<p>El joven cumpli&oacute; su palabra y en la ducha, gracias a la foto de su t&iacute;a y los recuerdos vividos de sus vacaciones, descarg&oacute; con unas ganas que le dejaron tembloroso. Tuvo que pausar su cuerpo bajo el agua caliente, y sintiendo que todo volv&iacute;a a la normalidad, se duch&oacute; con calma recordando lo mucho que quer&iacute;a a su t&iacute;a.<\/p>\n<p>La conversaci&oacute;n con Carmen le hab&iacute;a tranquilizado en sus pensamientos de infidelidad, &ldquo;total solo son suposiciones&rdquo; se dec&iacute;a una y otra vez en su cabeza. &ldquo;Solo eran palabras que malinterpret&eacute;, quiz&aacute; por la falta de buen sexo&hellip;&rdquo;. Sin embargo, otra cosa luchaba desde lo profundo de su cuerpo, esa foto en bikini que tanto le hab&iacute;a gustado. Alicia posaba con gafas de sol para una c&aacute;mara deseosa por m&aacute;s instant&aacute;neas, y en su plena juventud era todav&iacute;a un fruto por abrir, &ldquo;la ni&ntilde;a&hellip; no est&aacute; nada mal&hellip;&rdquo;.<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p>En mi perfil ten&eacute;is mi Twitter para que pod&aacute;is seguirme y tener m&aacute;s informaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Subir&eacute; m&aacute;s cap&iacute;tulos en cuento me sea posible. Ojal&aacute; pod&aacute;is acompa&ntilde;arme hasta el final del camino en esta aventura en la que me he embarcado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Sergio y Marta oficialmente volvieron al de tres d&iacute;as despu&eacute;s de su encuentro en la biblioteca.&nbsp; La joven acab&oacute; derramando alguna l&aacute;grima de felicidad al escuchar que &ldquo;su chico&rdquo; la perdonaba y volv&iacute;a a confiar en ella. El muchacho se hab&iacute;a cre&iacute;do las sinceras disculpas y dio por v&aacute;lida la historia de c&oacute;mo mientras [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16875,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-29988","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29988","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16875"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29988"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29988\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29988"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29988"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29988"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}