{"id":29995,"date":"2021-06-20T22:00:00","date_gmt":"2021-06-20T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-06-20T22:00:00","modified_gmt":"2021-06-20T22:00:00","slug":"la-revancha-01-la-herradura-de-plata","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-revancha-01-la-herradura-de-plata\/","title":{"rendered":"La revancha (01): La herradura de plata"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"29995\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Acabas de volver del trabajo, cansada, sudorosa, te dejas caer en el sof&aacute;, entrecierras los ojos, acurrucas tu cabeza en mi cuerpo, mientras de fondo oyes parlotear al televisor. Medio adormecida sonr&iacute;es al notar mi mano juguetear con tus pechos. Te encanta que te toque, que te acaricie, que te pellizque suavemente tus pezones&hellip; Oyes a Nuria, comentar que ha encontrado algo que le intriga, un collar de cuero negro con una peque&ntilde;a herradura de plata colgando de una anilla.<\/p>\n<p>Te levantas de un salto, tragas saliva, no puedes evitar sonrojarte, a tu lado sonr&iacute;o divertido, hac&iacute;a a&ntilde;os que no ve&iacute;a este collar, aunque lo recuerdo perfectamente. T&uacute; quieres zanjar el tema, le dices que no es nada, cosas viejas sin importancia, pero tus nervios, tus movimientos, tus palabras aceleradas te delatan, Nuria tiene 20 a&ntilde;os, universitaria, lista como su madre, reconozco que ha salido a ti. Sabe que algo esconde aquel viejo collar, y yo tengo curiosidad por ver c&oacute;mo le contar&aacute;s la historia de aquel torneo, de aquel segundo puesto que conseguiste galopando como una potrilla en celo, de apenas 22 a&ntilde;os, sudorosa y con la fusta marcando una y otra vez tu lomo, mientras tus pechos se bamboleaban al ritmo de un trote salvaje y sensual.<\/p>\n<p>Nuria se sienta ante ti, no quiere dejar el tema, quiere saber la historia del collar, y la quiere saber ahora. Haces un largo silencio y mir&aacute;ndola a los ojos, le dices que hubo un tiempo en que tu placer no solo te llegaba con besos y caricias, Me miras, y cogiendo mi mano, la llevas hasta tu entrepierna, sigues hablando, mientras yo juego con el pelo rizado y oscuro de tu sexo, cada vez m&aacute;s excitada, m&aacute;s segura de tus palabras, le cuentas que no solo deseabas mis manos en tu cuerpo, mi verga dentro de ti, sino que te excitaban otras cosas, otras sensaciones, y aquel viejo collar, condensa en un trozo de cuero, los d&iacute;as m&aacute;s dolorosos y a la vez los m&aacute;s placenteros de toda tu vida.<\/p>\n<p>Nuria no deja de mirarte, sorprendida y a la vez animada por tu historia, la quiere conocer entera, t&uacute; me miras y yo asiento con la cabeza, Nuria es toda una mujer y no hay nada malo en que conozca nuestras aventuras. Te levantas y vas a buscar un DVD que guardamos en la habitaci&oacute;n, la calidad de la cinta no es muy buena, ha pasado por varios formatos desde aquel lejano 1999 en que se grab&oacute;. Las im&aacute;genes retroceden en el tiempo, y all&iacute; est&aacute;s t&uacute;, desnuda, orgullosa y altiva, sumisa y entregada, luciendo tus pechos marcados por el l&aacute;tigo, tu vientre, tus nalgas, la c&aacute;mara va girando sin perder ning&uacute;n detalle, se entretiene en tu culo atravesado por un consolador del que cuelga un larga cola de pelo negro. Pasea por la marca de fuego, que puse en tu nalga izquierda. Luego se fija en tu cara, sucia, embadurnada de sudor y semen reseco, que relames golosa mientras sonr&iacute;es moviendo tu nariz pecosa y traviesa. En aquel instante llego yo, engarzo la correa a tu collar, tiro de tu cuello, te paseo entre la gente, algunos te acarician, otros palmean tu culo, sopesan tus ubres, miran tus dientes y van apostando, no est&aacute;s sola, hay una decena m&aacute;s de hembras exhibidas, de yeguas dispuestas a luchar por aquella herradura de oro que hoy est&aacute; en juego.<\/p>\n<p>Empiezas a jadear mientras recuerdas, mientras miras aquellas im&aacute;genes, te beso y acaricio tus pechos, juego con tus pezones endurecidos, coges mi mano y la entras dentro de ti, empapada y caliente empiezas a masturbarte con ella, sin dejar de mirar la grabaci&oacute;n, lo sientes en tu piel, como si fuera hoy, como tenso tus correajes, como ensarto hasta el fondo de tu sexo, la barra de hierro que sirve para anclarte y estabilizar el sulky que voy a conducir. Las correas atan tus manos a las barras del carro, uno de los organizadores cuelga un par de campanillas en tus pechos, un tir&oacute;n de tu correa, te hace moverlos, los haces sonar, luego lentamente te llevo hasta la salida, el coraz&oacute;n te palpita al m&aacute;ximo, todo tu cuerpo en tensi&oacute;n, aprietas con fuerza el bozal de cuero que llena tu boca, los dientes se clavan en &eacute;l, y una vez lista, miras a ambos lados, sudorosas y excitadas tus compa&ntilde;eras, sueltan bufidos, mueven las patas, todas esperan impacientes el instante en que empiece la carrera.<\/p>\n<p>La luz se pone en verde, y al instante la fusta marca de rojo tu lomo, tus pies desnudos se clavan en el suelo, y corres con todas tus fuerzas, tirando de este peque&ntilde;o sulky al que est&aacute;s anclada.<\/p>\n<p>Nuria no pierde detalle, en la pantalla, jadeas, lloras, chillas, el l&aacute;tigo marca una y otra vez tu piel, te hace correr a&uacute;n m&aacute;s, rabia y pundonor a partes iguales, a tu lado, otras hembras, otras yeguas igual de sumisas y valientes que t&uacute;, intentan avanzarte, poco a poco, todas van desistiendo, tan solo una lo consigue, el resto a pesar del l&aacute;tigo y los gritos de sus due&ntilde;os van quedando atr&aacute;s.<\/p>\n<p>A menos de cien metros de la llegada, ves que no vas a ganar, Zuleia una hermosa hembra africana, es mucho m&aacute;s fuerte que t&uacute;, sus zancadas son espectaculares y t&uacute; entre bufidos y gemidos tan solo puedes mantenerte a pocos metros de ella, esperas que caiga, que se agote, que se hunda, pero solo puedes chillar de rabia cuando la ves cruzar la meta en primer lugar, tras ella eres tu quien cruza la l&iacute;nea, un fuerte tir&oacute;n de tus correas te hace detener, el sudor empapa tu piel, tus pechos se mueven sensuales al ritmo acelerado de tu coraz&oacute;n. Tu lomo y tus nalgas arden con las tiras rojas que la fusta ha dibujado en ti, toda tu piel brilla de sudor, un sudor salado que empapa y quema tus azotes, me miras, decepcionada, enfadada, quer&iacute;as ganas, ofrecerme tu premio, tu victoria, pero no me importa, tu eres mi premio, agarr&aacute;ndote de las correas acerco tu hocico a mi cara, me gusta besarte, relamer tu piel morena, aunque est&eacute; sucia de sudor y l&aacute;grimas, mordisqueo tus labios, juego con tu nariz respingona, me excita cada poro de tu piel y cada rinc&oacute;n de tu cuerpo desnudo y entregado.<\/p>\n<p>Al poco rato, termina la grabaci&oacute;n, quedas en silencio, mirando a Nuria, y es ella quien pregunta, si hubo revancha, le decimos que no, el tiempo pas&oacute;, llego ella, y la sumisi&oacute;n extrema se guard&oacute; en el mismo caj&oacute;n, donde deber&iacute;a haber estado este collar. Suena el m&oacute;vil de nuestra hija, y sonriendo dice que se va, que ha quedado. T&uacute; me miras traviesa como siempre, y me preguntas si recuerdas d&oacute;nde guardamos aquella vieja fusta, quieres que te castigue, te has corrido como una cerda delante de nuestra hija, ensuciando el sof&aacute; y mordi&eacute;ndote los labios para no gemir mientras Nuria miraba como galopabas desnuda y castigada en la pantalla.<\/p>\n<p>Pasan unos d&iacute;as, y Nuria llega un viernes con una sonrisa misteriosa en los labios, nos dice que nos sentemos, tiene algo que contarnos. Explica que a trav&eacute;s de Internet localiz&oacute; a Zuleia, ahora es administrativa de una empresa de turismo, est&aacute; divorciada y tiene una hija, Yoha. Nuria contact&oacute; con ella, Yoha le conto que tambi&eacute;n ella vio junto a su madre un video parecido, personalizado en ella, como el tuyo lo estaba contigo. Disfrut&oacute; con la victoria de su madre, y tambi&eacute;n con lo excitada y caliente que se puso, desde su divorcio no la ve&iacute;a tan satisfecha, tan orgullosa. Nuria se calla un instante y te mira, t&uacute; nerviosa le gritas &ndash; Bueno, y que m&aacute;s? Nuria se toma su tiempo, antes de decir que las dos chicas han decidido haceros el regalo del d&iacute;a de la madre, ni es el d&iacute;a, ni falta que hace, el regalo es la revancha de la carrera, 21 a&ntilde;os despu&eacute;s, ellas dos lo organizar&aacute;n todo. Y mirando el reloj, dice que a esta misma hora, Yoha se lo estar&aacute; contando a su madre.<\/p>\n<p>Te levantas y te niegas en redondo, tienes casi 45 a&ntilde;os y ni tu cuerpo, ni tu fuerza es la de antes, Nuria te dice que tampoco Zuleia tiene 20 a&ntilde;os, las dos ten&eacute;is m&aacute;s o menos la misma edad, y las dos ten&eacute;is las mismas ganas de ganar, mientras, yo, empiezo a acariciar tu cuerpo, a juguetear con tu sexo, est&aacute; empapado, caliente, excitado, no puedes evitar correrte en mis dedos, nunca has podido. Sonr&iacute;o y le digo a Nuria, que tu aceptas el reto, sigues siendo la perra caliente y sumisa de hace 20 a&ntilde;os, y digas lo que digas, tu co&ntilde;o dice lo contrario, y solo de imaginarlo ya vuelves a desear mucho m&aacute;s que mis dedos dentro de ti. Nuria se acerca y tambi&eacute;n pone su mano en tu sexo, tu aprietas los pu&ntilde;os, humillada y sonrojada, mi mano y la de ella, se mueven y se empapan dentro de ti, y bajando la cabeza, sin mirarnos, dices que obedecer&aacute;s lo que tus due&ntilde;os te ordenemos, sea lo que sea.<\/p>\n<p>Desn&uacute;date!!! al instante dejas caer tu vestido, tu sujetador, te quitas las bragas y los zapatos. Separas tus piernas y pones las manos sobre tu cabeza levantando al m&aacute;ximo los codos. Me gustas, me excitas cada d&iacute;a mas, levanto tu cara, miro tus ojos grandes y oscuros, tus labios jugosos que se abren para que mi lengua pueda besarte hasta el fondo de tu boca, tu nariz respingona, tus mejillas, tus cabellos largos, quiz&aacute;s algo menos que hace veinte a&ntilde;os, que caen sobre tus hombros, con mis manos agarro tus pechos, intentas ocultar una sonrisa de orgullo, de satisfacci&oacute;n mientras se endurecen tus pezones, Sonrojada notas que es Nuria quien apriete tus nalgas, quien pone un par de dedos en tu culo, en tu co&ntilde;o, luego se entretiene en tus m&uacute;sculos, sin ser deportista, est&aacute;s bastante en forma, eres cartera y te pasas el d&iacute;a calle arriba, calle abajo.<\/p>\n<p>Me miras traviesa cuando pellizco suavemente tus pechos, grandes y algo ca&iacute;dos pero todav&iacute;a fuertes y apetecibles, te sobran algunos kilos, tampoco demasiados, tus nalgas redondas y algo menos duras, todav&iacute;a se conservan francamente bien, un par de azotes en tu culo te hacen sonre&iacute;r, te sientes fuerte y hermosa, y cada instante que pasa est&aacute;s m&aacute;s convencida de que puedes ganar a Zuleia. Nuri va a llamar a Yoha, pero lo digo que espere, antes hemos de decidir si merece la pena adiestrarte. Bajas la mirada y respiras hondo, sabes que ahora te toca demostrarnos que eres capaz de sufrir como lo hac&iacute;as hace 20 a&ntilde;os&hellip;<\/p>\n<p>Voy a buscar unas cosas, le digo a Nuria que vaya azot&aacute;ndote un poco, ella me mira y me preguntas como y donde, te doy una bofetada y te ordeno que se lo digas t&uacute;, sonri&oacute; al o&iacute;r su pregunta: Mama, por donde empiezo?, Coges aire y le dices, por mi culo, golpes fuertes y en las dos nalgas, el l&aacute;tigo silba un poco y apenas golpea tu piel, te oigo gritar &ndash;Mas fuerte!!!, el l&aacute;tigo enrojece ahora si tu nalga derecha. Nuria envalentonada sigue azot&aacute;ndote, mientras t&uacute;, callada te muerdes los labios, al poco ella decide probar en tu espalda, el dolor se hace m&aacute;s intenso cuando la punta del l&aacute;tigo gira e impacta en uno de tus pechos, la ni&ntilde;a aprende r&aacute;pido. Cuando vuelvo, hace poco que te ha hecho girar, ahora son tus tetas las que reciben los latigazos. Le digo que pare, y t&uacute; mir&aacute;ndola a los ojos, sumisa y obediente le das las gracias.<\/p>\n<p>Mientras te ato las manos a la espalda, te voy contando la prueba que vas a hacer hoy, vivimos en una casa aislada con jard&iacute;n en una urbanizaci&oacute;n tranquila, la casa tiene s&oacute;tano, planta baja, primer piso y desv&aacute;n, iras corriendo por las escaleras, cinco viajes, desde el desv&aacute;n hasta el s&oacute;tano, quieres quejarte pero un bofetada te hace callar, mientras sigo hablando, te hago agacharte y entro un consolador en tu culo, casi te caes, por suerte mi mano estaba debajo de tus tetas aguant&aacute;ndote, mientras, Nuria empieza a grabar, quiere hacer un video completo de tu prueba. Te levanto una pata , y entro un consolador en tu co&ntilde;o, chillas y lloras, el dolor se te hace insoportable, luego te pongo un arn&eacute;s en la cabeza, abres la boca y coloco la barra de cuero que separa tus dientes&#8230; Una vez lista te miro, las patas separadas, doblada, babeando, llorando y suplicando, y tirando de tus tetas, te llevo hasta el desv&aacute;n, aqu&iacute; empieza la prueba, Te ense&ntilde;o un cronometro por cada minuto que tardes, recibir&aacute;s un latigazo como castigo, al instante oyes el click y el tiempo empieza a contar.<\/p>\n<p>Como puedes empiezas a correr, Nuria muy profesional ella, no deja de gravarte, y tu espatarrada casi no te puedes mover, hace demasiado tiempo que no est&aacute;s acostumbrada a aquellas vergas dentro de ti, sin manos tambi&eacute;n te cuesta mantener el equilibrio, pero no te piensas rendir, y resoplando, babeando y clavando los dientes en el cuero, vas bajando escal&oacute;n tras escal&oacute;n, finalmente llegas al s&oacute;tano, respiras un instante, y otra vez hacia arriba, el sudor empapa tu cuerpo, tu boca se reseca, y los escalones se te hacen eternos, al llegar arriba, notas que tus piernas tiemblan de cansancio y agotamiento, vuelves a bajar, te da miedo caerte, pero no te rindes, tienes 45 a&ntilde;os, pero tu coraz&oacute;n y tu pundonor siguen siendo los de aquella yegua de 22. Empapada en sudor, sigues bajando, apenas si puedes abrir los ojos ba&ntilde;ados en sudor, de pronto un traspi&eacute;s te hace caer, chillas de dolor cuando el consolador de tu culo se clava a&uacute;n m&aacute;s dentro de ti, y el reborde del escal&oacute;n golpea de lleno en tu culo, te saldr&aacute; un buen morat&oacute;n. Nuria ante ti, sigue gravando, tu dolor, tu miedo, tu rabia y tu fuerza. Intentas levantarte, pero agotada y sin manos es complicado, al final es Nuria quien tira de tus pezones y te levanta, te muerdes los labios, pero a trompicones, de lado a lado, sigues superando escalones, el suelo patina con todo tu sudor, tus babas, pero vuelves a llegar al s&oacute;tano, coges aire, miras hacia arriba y otra vez a subir, Nuri graba tu cara, tu mirada, medio desmayada, con la cara desencajada, los ojos rojos de tanto sudor, al llegar al primer piso, caes primero de rodillas y luego golpeas el suelo con tus tetas, ya no tienes fuerzas ni para chillar, ahora soy yo quien agarr&aacute;ndote de un brazo te levanto, y tras un par de bofetadas Nuria te ordena que sigas, que no te pares. Como puedes sigues subiendo, en uno de los recodos te apoyas un instante en la pared, Nuria retuerce otra vez tus pezones, no es hora de descansar, no te has de dejar vencer. Gru&ntilde;es, berreas, y vuelves a los escalones, solo quedan 20, una autentica eternidad para una perra en tus condiciones. Cada escal&oacute;n es un infierno, pero no te rindes, vuelves a caer de rodillas, casi caes escaleras abajo, y otra vez soy yo, quien cogi&eacute;ndote del pelo, te levanto, me miras hundida y agotada, sucia y llena de mocos, Nuria azota tu culo para que reacciones, y t&uacute; vuelves a subir un escalan, luego otro y otro m&aacute;s, A falta de cinco escalones, otra ca&iacute;da con tus pechos parando el golpe, vencida y agotada, te meas, el l&iacute;quido moja el consolador y baja por tus piernas, Nuria, vuelve a levantarte, moja sus dedos en el charco que has dejado en el suelo, y te restriega la orina por la cara, la nariz&hellip; Te sueltas de ella y vuelves a tus escalones, solo quedan 3, y entre gru&ntilde;idos consigues llegar hasta arriba, all&iacute; caes sobre tus pechos, agotada, sedienta y exhausta, la prueba ha sido brutal, y nos ha demostrado que te falta mucho, much&iacute;simo para poder competir, pero tus ganas, tu rabia y tu orgullo, nos hacen pensar que vale la pena intentarlo.<\/p>\n<p>Te giramos, Nuria quiere grabar tu cara, empapada en sudor, mocos, l&aacute;grimas y orina, tienes el cuerpo dolorido y agotado, pero miras el reloj y se te hace un nudo en la garganta, han sido 40 minutos de suplicio, 40 latigazos sobre tu piel. D&oacute;cil y obediente notas como levanto una de las patas, voy sac&aacute;ndote los consoladores, el aire fresco entra en tu co&ntilde;o y en tu culo, esta sensaci&oacute;n te gusta. Luego te quito el bozal, escupes y tragas saliva, por fin puedes cerrar la boca, sigues quieta en el suelo, acaricio tus pechos amoratados por las ca&iacute;das, tambi&eacute;n tienes algunos golpes en rodillas y culo, como puedes te giras y restriegas tu cara en las botas de Nuria, ella te sonr&iacute;e y t&uacute; le das las gracias, ha sido ella la que te ha hecho terminar la prueba, una de las veces que has ca&iacute;do, cuando estabas agotada, vencida y hundida, te ha levantado por los pezones, te los ha retorcido hasta hacerte chillar de dolor y mir&aacute;ndote a los ojos te ha dicho que ni se te ocurriera rendirte, quiere verte ganar a Zuleia y quiere ser ella, quien tire de tus riendas.<\/p>\n<p>Cogi&eacute;ndote por los hombros te ayudamos a bajar al primer piso. All&iacute; intentas sonre&iacute;r, ves las correas colgando de las 4 argollas que hay en techo y suelo, recuerdas que al poco de vivir aqu&iacute;, fuiste t&uacute; quien me pidi&oacute; que las pusiera all&iacute;, por si alg&uacute;n d&iacute;a nos apetec&iacute;a &ldquo;jugar&rdquo; un poco. Como una mu&ntilde;eca de trapo, dejas que te atemos en cruz, aprietas bien los pu&ntilde;os a los correajes del techo, y con tus tobillos muy separados, intentan aguantar el equilibrio como puedes, Me acerco a ti con una botella de agua, al verla, abres la boca y sacas la lengua mientras suplicas una y otra vez. Y levant&aacute;ndote la cabeza, voy dejando caer el agua en tu rostro, en tu boca, como puedes vas tragando, mientras que el resto refresca tus mejillas, tu cuello, moja tus pechos, sigue bajando por tu vientre, hasta empapar tu vello rizado y oscuro. Oyes como el agua cae y chapotea en el suelo. Te veo tan sedienta, que hago lo mismo con otra botella, el agua sigue moj&aacute;ndote, mientras engulles todo lo que puedes, al terminar sigues mir&aacute;ndome, pero de momento no vas a beber m&aacute;s. Acariciando tu cara te digo que hoy estamos contentos contigo, as&iacute; que seremos generosos, y dado que Nuria ya te hado unos 20 azotes, tan solo te castigaremos con otros 20, es el primer d&iacute;a y estamos muy orgullosos de ti, estas palabras resuenan dentro de ti, y te dan la fuerza y el pundonor para intentar aguantar en pie, el castigo.<\/p>\n<p>Nuria sigue grabando, una hora larga de pel&iacute;cula que sin duda nos har&aacute; disfrutar de muy buenos momentos cuando lo veamos solos o con amigos. Para empezar el castigo ense&ntilde;are a Nuria a usar la pala, el primer golpe es tu nalga derecha, que enrojece al instante, Nuria lo intenta en la izquierda, y tambi&eacute;n te hace gru&ntilde;ir de dolor. Luego le indico tus tetas, cojo una de tus pechos y lo voy estrujando como si fuera a orde&ntilde;arte, al final tan solo sobresalen de mi mano el pez&oacute;n y la aureola, le digo que golpee fuerte, se oye el pam seco y duro y tu chillido de dolor, suelto tu teta, y hago lo mismo con la otra, Nuria animada golpea con todas sus fuerzas, y el dolor hace que pierdas el equilibrio quedando colgada de tus mu&ntilde;ecas. Nuria suelta una de tus tobillos y te levanta la pierna, el golpe en la planta de tu pie hace que vuelvas a chillar, te suelta el otro tobillo y un nuevo golpe te vence, lloras, suplicas entre l&aacute;grimas y mocos, el castigo no cesa, y cuando quedan solo 5 golpes, la animo a que vuelva al l&aacute;tigo, a ver si es capaz de acertar en tu co&ntilde;o, ella acepta el reto, yo vuelvo a atar tus tobillos y le explico que golpee de abajo a arriba, lo intenta, pero el primer golpe apenas si te toca, nerviosa el segundo solo golpea una de tus piernas, Decides ayudarla, le dices que est&eacute; tranquila, que calcule bien, el l&aacute;tigo ha de subir recto entre tus piernas, ella saca la lengua, siempre que se concentra lo hace, el golpe toca de refil&oacute;n tu vulva, el dolor es intenso, pero aun ha de mejorar, entre sollozos vuelves a animarla, tu co&ntilde;o enrojecido est&aacute; ardiendo, ella vuelve a probar, el golpe ahora da de lleno, tensas tus correas, te retuerces de olor, chillas y babeas, pero a&uacute;n queda un azote, y lo quieres perfecto, cuando te azote en p&uacute;blico, que lo har&aacute;, quieres estar orgullosa de ella, quieres que sea la mejor. Tragas saliva y mir&aacute;ndola a los ojos le dices que se concentre, que respire hondo y que lance el l&aacute;tigo con toda su fuerza. Ella te sonr&iacute;e, espera un instante, tu cierras los ojos y aprietas los pu&ntilde;os, oyes el silbar del l&aacute;tigo en el aire, y un dolor tan intenso en tu vulva que te meas entre chillidos y gritos, se te nubla la cabeza y medio desmayada quedas colgando de tus correas, mientras ella corre a abrazarse a ti y te llena de besos, Tu poco a poco vas recuperando el aliento y la miras satisfecha, orgullosa de ti y de ella, y yo orgulloso de las dos.<\/p>\n<p>Tras terminar el castigo, Nuria vuelve a grabarte, meada, azotada y encadenada, tragas saliva, intentas enderezarte un poco, miras a la c&aacute;mara y aceptas el reto, al instante el video llega a Yoha. En pocos minutos llega la respuesta, Zuleia, est&aacute; a 4 patas, con el lomo y el culo azotado, un inmenso consolador sobresale de entre sus nalgas, sus tetas cuelgan pinzadas con un par de pesas colgando en cada una de ellas, un azote hace que levante la cara, y a pesar de sus ojos llorosos y su cuerpo castigado, sigue siendo la mujer de mirada felina y cuerpo fibroso que hace a&ntilde;os te gan&oacute;. Mira desafiante a la c&aacute;mara, y con un hilo de voz apenas perceptible, tambi&eacute;n ella acepta el reto.<\/p>\n<p>(Continuar&aacute;)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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