{"id":30012,"date":"2021-06-21T22:00:00","date_gmt":"2021-06-21T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-06-21T22:00:00","modified_gmt":"2021-06-21T22:00:00","slug":"aventuras-y-desventuras-hmedas-segunda-etapa-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventuras-y-desventuras-hmedas-segunda-etapa-5\/","title":{"rendered":"Aventuras y desventuras h\u00famedas: Segunda etapa (5)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30012\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>A Sergio le encantaban las fechas navide&ntilde;as, el decorado en las calles, en los balcones&hellip; era fant&aacute;stico y por alg&uacute;n motivo la gente parec&iacute;a m&aacute;s alegre y amable que de costumbre. El d&iacute;a de Navidad siempre hab&iacute;a sido el m&aacute;s especial junto a su cumplea&ntilde;os, fue as&iacute; desde que ten&iacute;a uso de consciencia. Aquel d&iacute;a el joven tambi&eacute;n estaba feliz, aunque se sumaba otro motivo.<\/p>\n<p>Desde el primer d&iacute;a que le habl&oacute;, hab&iacute;a mantenido una m&aacute;s o menos fluida conversaci&oacute;n con Alicia. Sab&iacute;a que no deb&iacute;a, sin embargo, le era imposible no hablar con ella. A diario se preguntaban cosas de su d&iacute;a a d&iacute;a, hablaban de casi todo, salvo un tema, ni Alicia ni Sergio hablaban de sus amor&iacute;os. En el caso de la chica hab&iacute;a poco que contar, solo hab&iacute;a tenido una relaci&oacute;n &ldquo;seria&rdquo; con un chico y hac&iacute;a meses que lo hab&iacute;a dejado. En el caso de Sergio, siempre que iba a quedar con Marta, le mencionaba a su amiga que ten&iacute;a planes, era una especie de lenguaje secreto con el que no ten&iacute;a que mencionar la palabra novia.<\/p>\n<p>Aquella tarde como sol&iacute;a ser tradici&oacute;n, Sergio qued&oacute; con sus amigos a tomar algo, para que m&aacute;s tarde se uniera Marta y estar un poco por la zona de bares. Entre cerveza y cerveza, hac&iacute;a parones en las conversaciones con sus amigos, para intercambiar mensajes con la amiga de su hermana.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Vas a salir despu&eacute;s? &mdash;le coment&oacute; Sergio.<\/p>\n<p>&mdash;Qu&eacute; va. No me gusta salir en Navidad, prefiero A&ntilde;o Nuevo. Hoy me quedar&eacute; en casa con la family. Nos ponemos guapos y fiesta. &mdash;contestaba Alicia casi en un suspiro.<\/p>\n<p>&mdash;Eso est&aacute; bien. Nosotros nada, mi padre trabaja. O sea que estar&eacute; con Laura y mi madre.<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute;s muy bien rodeado.<\/p>\n<p>&mdash;Pues s&iacute; &mdash;Sergio se tent&oacute; a escribir algo como &ldquo;solo faltas t&uacute;&rdquo; o &ldquo;contigo mejor&rdquo;. No obstante sus dedos no obedecieron sus primeros impulsos. Menos mal&mdash; Si te parece, &iquest;hablamos luego? Ahora tengo planes.<\/p>\n<p>&mdash;Entiendo. H&aacute;blame luego cuando puedas, estar&eacute; atenta al m&oacute;vil.<\/p>\n<p>Era casi la hora en la que Marta le dijo que se pasar&iacute;a, por lo que prefer&iacute;a no arriesgar. Como siempre borr&oacute; la conversaci&oacute;n, en parte por un leve sentimiento de culpa y otro, por si en alg&uacute;n momento a su pareja le daba por espiar. Se sent&iacute;a fatal cuando lo hac&iacute;a, porque aunque no se dijeran nada inapropiado, sab&iacute;a que los mensajes ocultaban otras intenciones y eso le hac&iacute;a que el est&oacute;mago le diera un vuelco.<\/p>\n<p>Al de dos minutos Marta apareci&oacute; cerca del grupo de amigos. Salud&oacute; uno a uno a todos y les felicit&oacute; las fiestas. Siempre hab&iacute;a sido una chica muy agradable y a sus amigos les ca&iacute;a bien, tambi&eacute;n porque no les hab&iacute;a contado lo de los cuernos, simplemente que le hab&iacute;a dejado y despu&eacute;s, hab&iacute;a empezado con otro. No quer&iacute;a que sus amigos le preguntaran queriendo obtener m&aacute;s detalles, aunque vistas las buenas sensaciones logradas al hablarlo con Carmen y con su madre, lo mejor hubiera sido confiar en ellos.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; tal, cari&ntilde;o? &mdash;le dijo Sergio despu&eacute;s de saludarla con un beso en los labios.<\/p>\n<p>&mdash;Bien, he acompa&ntilde;ado a mis padres donde mis abuelos, &iquest;al final tu padre trabaja?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, pero bueno, estamos Laura, Mari y yo, fiesta asegurada. &mdash;sab&iacute;a que no&mdash; &iquest;Te pido una cerveza?<\/p>\n<p>&mdash;No. Mejor un vino, que ya he tomado dos con mis padres y por no mezclar.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; sofisticada! &mdash;brome&oacute; Sergio adentr&aacute;ndose en el bar, mientras Marta se incrustaba en conversaciones que surg&iacute;an en el grupo de chicos.<\/p>\n<p>La primera copa de vino Marta se la termin&oacute; volando y despu&eacute;s de la segunda, Sergio not&oacute; como su pareja seseaba levemente. El alcohol hab&iacute;a hecho mella en ella, aunque sin estar borracha, lo bien llamado &ldquo;el puntillo&rdquo; lo hab&iacute;a conseguido.<\/p>\n<p>&mdash;Cielo, &mdash;se acerc&oacute; Sergio a su novia para hablarla&mdash; &iquest;vas bien?<\/p>\n<p>&mdash;Me pedir&iacute;a otra, pero creo que me voy a emborrachar. &mdash;rio mostrando su dentadura blanca ahora manchada levemente por el tono rosado del vino.<\/p>\n<p>&mdash;Por m&iacute; no te cortes, lo dec&iacute;a por si vas perjudicada luego a cenar con tu familia.<\/p>\n<p>&mdash;No, no, as&iacute; est&aacute; bien. Como te preocupas por m&iacute;.<\/p>\n<p>Marta se acerc&oacute; hasta su pareja, rodeando su cuello con ambos brazos y delante de sus amigos con una calle abarrotada, le dio un beso de lo m&aacute;s pasional. Las muestras de afecto no sol&iacute;an ser muy comunes, aunque cuando tomaba alguna copa la cosa cambiaba. Sergio lo recibi&oacute; con mucho agrado, quit&aacute;ndole el mal sabor de boca que le hab&iacute;a dejado borrar la conversaci&oacute;n con Alicia.<\/p>\n<p>La lengua de la joven revoloteaba con frenes&iacute; dentro del chico, que la segu&iacute;a a la velocidad que pod&iacute;a. Le hab&iacute;a pillado de tal sopet&oacute;n, que puso ambas manos en el cuerpo de Marta y la apart&oacute; con cuidado, d&aacute;ndose cuenta de que no pod&iacute;an encontrarse en un sitio m&aacute;s p&uacute;blico.<\/p>\n<p>Uno de sus amigos les lanz&oacute; una mirada jocosa, incluso alguno que otro hizo un movimiento de cejas insinuando cosas que podr&iacute;an pasar a posteriori. Marta se limpi&oacute; los labios porque algo de saliva le rondaba resbalando por una de sus comisuras, se rio e hizo gestos para que la dejaran de mirar mientras sonre&iacute;a a los amigos de Sergio.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y eso? &mdash;coment&oacute; el joven para que solo su novia pudiera escuchar.<\/p>\n<p>&mdash;Me apetec&iacute;a, &iquest;te parece mal? &mdash;lanz&aacute;ndole una mirada p&iacute;cara que pocas veces hab&iacute;a visto.<\/p>\n<p>&mdash;Me encant&oacute;, pero t&uacute; y los besos en p&uacute;blico no sol&eacute;is ir de la mano.<\/p>\n<p>&mdash;Pues hoy s&iacute;&hellip; &iexcl;Oye! Se hace algo tarde. &mdash;sac&oacute; el m&oacute;vil de su bolso, eran las siete y media de la tarde&mdash; &iquest;Me acompa&ntilde;as?<\/p>\n<p>Por una parte no le apetec&iacute;a ir hasta la casa de los abuelos de Marta, quedaba lejos e implicaba que ya no volver&iacute;a donde sus amigos. Sin embargo, otros factores pesaron m&aacute;s. Primero el motivo de que su pareja hab&iacute;a bebido un poco m&aacute;s de la cuenta y segundo, que la culpa a&uacute;n le com&iacute;a, ten&iacute;a que quit&aacute;rsela del todo.<\/p>\n<p>Felicitaron las fiestas a todos de nuevo y marcharon poco a poco saliendo de la tan transitada calle. En verdad el paisaje era especial para dar un paseo. La gente re&iacute;a, los ni&ntilde;os saltaban y las parejas, como ellos, paseaban bajo luces navide&ntilde;as de lo m&aacute;s variopintas. En ese momento, Sergio se dio cuenta de lo mal que hac&iacute;a, de lo est&uacute;pido que era, no deb&iacute;a tratar de enga&ntilde;ar a su pareja ni aunque fuera con mensajes.<\/p>\n<p>Cambiaron de ruta mientras Sergio la admiraba. Con la lengua algo suelta, Marta a la par que caminaba, hablaba sobre los estudios, sobre los amigos de Sergio, un poco de todo, cuando tomaba par de copas cambiaba radicalmente.<\/p>\n<p>Los ojos del joven se hab&iacute;an posado en ella y no dejaban de mirarla. Bajo esas luces artificiales, se ve&iacute;a realmente hermosa, su cabello sedoso al viento g&eacute;lido era magn&iacute;fico. Incluso pod&iacute;a ver a trav&eacute;s del abrigo de color beis que ten&iacute;a, &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; conectamos tan poco?&rdquo; Pens&oacute; el joven. Ese parec&iacute;a el principal problema entre ambos, se quer&iacute;an, pero su qu&iacute;mica no era la de antes. La belleza de Marta era innegable, sus piernas delgadas dentro de las medias que llevaba, al muchacho le hac&iacute;an perder la cabeza.<\/p>\n<p>Sin embargo, la mentalidad de ambos era diferente y los cables que ten&iacute;an que conectar no lo hac&iacute;an. Se lo pod&iacute;an pasar bien en d&iacute;as sueltos como estos, pero los dem&aacute;s, sol&iacute;an ser tardes aburridas en las que no hac&iacute;an nada m&aacute;s que comer pipas.<\/p>\n<p>Cuando Marta se cay&oacute; un momento, Sergio perdi&oacute; el hilo de sus pensamientos y vio donde estaban. Hab&iacute;an llegado caminando a la casa de la joven, donde no deb&iacute;an estar, se hab&iacute;an desviado de la ruta hacia casa de la abuela. El joven le mir&oacute; extra&ntilde;ado, no le hab&iacute;a comentado nada de parar all&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Sube un momento, cojo una cosa y vamos &mdash;&ldquo;como se tenga que arreglar, lleg&oacute; justo para la cena&rdquo; pens&oacute;.<\/p>\n<p>Subieron a la casa y Marta le dijo que le esperase viendo la tele, no tardar&iacute;a nada, solo era una cosa y ya. Sergio ajeno al motivo de porque estaba all&iacute;, se sent&oacute; y puso los deportes. Se qued&oacute; mirando embobado un partido de futbol en diferido de la liga alemana, en su casa no ten&iacute;an canal de pago, por lo que aprovech&oacute;.<\/p>\n<p>De pronto un sonido le sorprendi&oacute;, era Marta que estaba en la puerta y le hab&iacute;a llamado por su nombre. Todav&iacute;a mirando el partido sin saber si ya estaba lista o no le contest&oacute; con un simple.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Dime, cielo?<\/p>\n<p>Unos pasos de los cuales ni se percat&oacute; cruzaron la sala. Entre la televisi&oacute;n y su visi&oacute;n algo se interpuso, era una persona, m&aacute;s bien&hellip; una chica en ropa interior. Alz&oacute; la vista tan r&aacute;pido como pudo, Marta estaba delante de &eacute;l con la cabeza ladeada y los brazos en jarra, mir&aacute;ndole fijamente.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a aparecido en ropa interior, una de color rosa que no conoc&iacute;a. Parec&iacute;a de encaje, de un tacto sedoso que solo el verlo le hizo que el vello se le pusiera de punta.<\/p>\n<p>&mdash;Cielo&hellip; &iquest;Qu&eacute; haces? &mdash;Sergio abri&oacute; los ojos de par en par, no se pod&iacute;a mover de la sorpresa.<\/p>\n<p>&mdash;He pensado que podr&iacute;a felicitarte la Navidad.<\/p>\n<p>La cara de Marta no era la habitual. Sergio no reconoc&iacute;a esos ojos de pasi&oacute;n, su novia no era la de siempre, aunque cuando lo pens&oacute; bien, solo unas veces contadas hab&iacute;an bebido juntos y menos tener relaciones sexuales.<\/p>\n<p>La joven se lanz&oacute; al sof&aacute;, quitando la tele y abrazando a su novio. Un beso r&aacute;pido encontr&oacute; los labios de Sergio que todav&iacute;a sorprendido abri&oacute; la boca por la actitud decidida de su pareja, nunca la hab&iacute;a visto as&iacute;. Una mano felina descendi&oacute; por el jersey navide&ntilde;o del chico para llegar a su pantal&oacute;n y aferrar el bulto que de una forma pasmosa estaba ya erecto.<\/p>\n<p>En este &uacute;ltimo mes, no se le hab&iacute;a puesto ni una vez as&iacute; de r&aacute;pido en el estado &oacute;ptimo, &uacute;ltimamente incluso&hellip; le costaba. Al final los coitos sol&iacute;an ser algo pobres en su opini&oacute;n, en algunos sin llegar al orgasmo, al menos siempre trataba de que Marta los alcanzara.<\/p>\n<p>Su pareja lade&oacute; su cabello dejando su vista clara y trat&oacute; de soltar el dichoso bot&oacute;n del pantal&oacute;n con ambas manos. Sergio lo vio esperanzado, apenas desde la vuelta solo hab&iacute;a tenido una &uacute;nica felaci&oacute;n y le apetec&iacute;a otra. Ver a su novia a su lado, arrodillada con las piernas posadas en el sof&aacute;, las manos en su pantal&oacute;n al tiempo que se apartaba el pelo le dio pistas de que se avecinaba lo inevitable.<\/p>\n<p>Ayud&oacute; a sacarse esa parte de su ropa, con ansias logr&oacute; bajarlo hasta los tobillos donde qued&oacute; aprisionada sin salir debido a sus zapatillas, daba lo mismo, lo mejor estaba m&aacute;s arriba. Su miembro, duro como una roca, estaba listo para lo que Sergio se imaginaba que ser&iacute;a una ducha de saliva. Quer&iacute;a m&aacute;s que ninguna otra cosa un buen lavado dentro de la boca de Marta.<\/p>\n<p>Se recost&oacute; colocando su trasero cerca del final del sof&aacute; y Marta agarr&oacute; con cuidado el miembro totalmente duro de su pareja.<\/p>\n<p>&mdash;Se ve que estabas listo &mdash;puntualiz&oacute; Marta comenzando a subir y bajar la piel del pene.<\/p>\n<p>&mdash;Lo espero con ganas.<\/p>\n<p>Marta le sonri&oacute; con dulzura y le volvi&oacute; a besar con fogosidad a la vez que sub&iacute;a y bajaba la piel del pene. Fue entonces que solt&oacute; sus labios despu&eacute;s de un peque&ntilde;o mordisco y le mir&oacute; como nunca le hab&iacute;a mirado. Su novia quer&iacute;a sexo.<\/p>\n<p>Sin embargo no iba a ser como el chico esperaba. Levantando una pierna la coloc&oacute; al otro lado de las del joven, dejando el pene de este apuntando a su vagina a&uacute;n tapada por la tela rosa. Introdujo su dedo &iacute;ndice por la zona baja de la braga y con su u&ntilde;a pintada de rojo, la retir&oacute;, dejando paso a la parte m&aacute;s dura de Sergio.<\/p>\n<p>La entrada fue limpia, algo raro. Casi siempre ten&iacute;a que hacer trabajos orales en el sexo de la chica para que aquella herramienta fluyera de forma c&oacute;moda. Pero esta vez, quiz&aacute; debido a la calentura por el alcohol la cosa hab&iacute;a cambiado.<\/p>\n<p>Los movimientos de Marta no se hicieron esperar, primero de adelante a atr&aacute;s para coger ritmo y cada vez m&aacute;s r&aacute;pido. Sergio agarr&oacute; con algo de fuerza sus caderas para que imprimiera m&aacute;s velocidad y darle un apoy&oacute;, as&iacute; no se cansar&iacute;a demasiado r&aacute;pido.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; te pasa hoy, mi vida? &mdash;solt&oacute; Sergio contemplando el precioso cuerpo que le montaba como buena amazona.<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute;, quiz&aacute; el vino se me ha subido a la cabeza. &mdash;Marta no le miraba, es m&aacute;s, no miraba a nada, ten&iacute;a ambos ojos cerrados.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Habr&aacute; que tomar vino m&aacute;s veces? &mdash;Marta sonri&oacute; y despu&eacute;s dibuj&oacute; una O con sus labios&mdash; &iquest;Te gusta?<\/p>\n<p>Muy pocas veces hablaban cuando ten&iacute;an relaciones, se limitaban a ordenar si quer&iacute;an m&aacute;s r&aacute;pido o m&aacute;s lento, y si estaban al borde del orgasmo, de all&iacute; no sol&iacute;an pasar. Sin embargo a Sergio era una cosa que le gustaba y vio que ese d&iacute;a podr&iacute;a tener una oportunidad que no deb&iacute;a desperdiciar.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;. &mdash;la joven segu&iacute;a sin abrir los ojos.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te entra bien dentro?<\/p>\n<p>Los ojos de Sergio no perd&iacute;an detalle de como los pechos menudos de su pareja botaban dentro del sujetador y como la jovencita apoyada en sus hombros hac&iacute;a lo mismo.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, muy dentro.<\/p>\n<p>Su voz sonaba algo artificial, era la primera vez que manten&iacute;a una conversaci&oacute;n tan extensa mientras lo hac&iacute;a y no era su modus operandi. Pero cierto es que el pene de Sergio la horadaba tan profundo como de costumbre, a la joven le encantaba y esa pizca de alcohol en su cuerpo la estaba haciendo que lo notase mucho m&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;Creo que ya&hellip; &mdash;dijo de pronto Marta.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo que ya? &iquest;Te&hellip;? &mdash;no sol&iacute;a usar esta palabra, sino frases como &ldquo;te vas&rdquo;, &ldquo;terminas&rdquo; o similares, pero sinti&oacute; que pod&iacute;a hacerlo&mdash; &iquest;Te corres?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, eso es&hellip;<\/p>\n<p>La velocidad de Marta se aceler&oacute;. Comenz&oacute; a botar con muchas ganas sobre el pene del joven que estaba calado como hac&iacute;a mucho que no lo sent&iacute;a. &ldquo;Esta sensaci&oacute;n me recuerda a Carmen&rdquo; pens&oacute; al notar una humedad sin igual en el tronco de su miembro.<\/p>\n<p>Marta se aferr&oacute; con fuerza al cuello del joven y apret&oacute; sus dientes conteniendo lo que llegaba, pero era imposible. La marea la golpe&oacute; con fuerza y ahog&oacute; un grito en su garganta gracias a unas venas que de hincharse m&aacute;s podr&iacute;an explotar.<\/p>\n<p>Se estremeci&oacute; como nunca y dej&oacute; caer su trasero insertando todo lo que su pareja le ofrec&iacute;a, movi&eacute;ndola despu&eacute;s en c&iacute;rculos para completar su maravilloso orgasmo. El l&iacute;quido flu&iacute;a de su interior y se sorprendi&oacute; al notar que la zona de la cadera del joven estaba totalmente ba&ntilde;ada.<\/p>\n<p>&mdash;Estuvo bien&hellip; &mdash;mir&oacute; a Sergio con un rostro enrojecido y con unos ojos brillantes y le a&ntilde;adi&oacute;&mdash; Faltas t&uacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quieres seguir? &mdash;Marta asinti&oacute; y volvi&oacute; a moverse encima de su novio&mdash; Si lo tuyo no se ha dilatado mucho&hellip; no creo que tarde.<\/p>\n<p>&mdash;No hables de mi cosita, que me da verg&uuml;enza. &mdash;sonri&oacute; m&aacute;s desfogada mientras volv&iacute;a a besarle.<\/p>\n<p>Algunos minutos pasaron, el movimiento lento de su pareja hab&iacute;a cambiado demasiado y su orgasmo, como sol&iacute;a ser habitual dej&oacute; demasiado dilatado su zona sexual. El roce ya no era el mismo y el pene de Sergio necesitaba un cambio de aires para poder llegar al cl&iacute;max.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Marta te importa si cambiamos?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No est&aacute;s bien?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, cari&ntilde;o, pero ya sabes roza poco. &iquest;Te pones aqu&iacute; y yo detr&aacute;s?<\/p>\n<p>&mdash;Bueno&hellip; Vale.<\/p>\n<p>Cambiaron de postura coloc&aacute;ndose Marta &ldquo;a cuatro patas&rdquo; sobre el sof&aacute; y Sergio detr&aacute;s, dirigiendo su poderosa herramienta a la abertura de su pareja.<\/p>\n<p>&mdash;Tranquilo. &iquest;Vale, cari&ntilde;o? &mdash;le solt&oacute; la joven al notar como entrada toda en su interior.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, s&iacute;, t&uacute; me dices.<\/p>\n<p>Sergio no comenz&oacute; unos movimientos r&aacute;pidos como habr&iacute;a hecho si fuera Carmen la que estaba en el sof&aacute;, si no unos m&aacute;s lentos que su pareja prefer&iacute;a. El roce era mayor y alg&uacute;n que otro gemido sal&iacute;a de la boca de la muchacha, pero el chico no consegu&iacute;a su tan ansiado orgasmo. Aceler&oacute; un poco el ritmo, cogiendo con fuerza la cintura de Marta e introduciendo m&aacute;s de lo normal su pene en el interior.<\/p>\n<p>&mdash;Cuidado, Sergio, m&aacute;s despacio.<\/p>\n<p>&mdash;Es que a este ritmo no s&eacute; si me voy a ir&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Seguro que s&iacute;, cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>El joven prosigui&oacute;, pero aquello no hab&iacute;a manera de poder terminar. Quer&iacute;a acabar, no obstante su sexo no llegaba al l&iacute;mite deseado. Entonces algo sucedi&oacute;.<\/p>\n<p>Su m&oacute;vil vibr&oacute;, not&aacute;ndolo en el tobillo como el peque&ntilde;o aviso delataba un mensaje. De pronto algo le vino a la mente, &ldquo;&iquest;quiz&aacute; sea Alicia?&rdquo;. En su interior un sentimiento de placer le recorri&oacute;, pensar en aquella chica le pon&iacute;a la carne de gallina. Mirando la espalda color blanquecina de Marta, volvi&oacute; a sujetar con fuerza la cintura, pero esta vez, cerr&oacute; los ojos.<\/p>\n<p>La foto que ten&iacute;a la muchacha en bikini apareci&oacute; en su mente, aquel cuerpo delgado y escandaloso que parec&iacute;a tallado en m&aacute;rmol. Se imagin&oacute; que intercambiaba papeles y la que estaba postrada ante &eacute;l no era su pareja, sino su &ldquo;amante&rdquo;. Aquella idea le sacudi&oacute; por dentro, se estremeci&oacute; al pensar en tal posibilidad y de pronto un estallido reson&oacute; en sus partes bajas.<\/p>\n<p>&mdash;Me corro &mdash;dijo con un tono elevado al notar tal sensaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Increment&oacute; algo el ritmo de penetraci&oacute;n y en su cabeza, el cuerpo de Alicia era el que recib&iacute;a el ataque. Escuch&oacute; de fondo como de la boca de Marta, alguna que otra respiraci&oacute;n acelerada se escapaba sin remedio, sin embargo para Sergio su pareja no estaba all&iacute;, sino la amiga de su hermana.<\/p>\n<p>La cabeza de la muchacha se giraba en pleno coito y le preguntaba si era mejor foll&aacute;rsela a ella o a Marta. Sergio buf&oacute; al imaginarse tal cosa, jam&aacute;s hubiera escuchado esa frase de los labios de su pareja, ese no era su estilo, pero Alicia&hellip; era un mundo nuevo por descubrir.<\/p>\n<p>Sinti&oacute; la contracci&oacute;n de su zona genital e introdujo todo lo que pudo su miembro para descargar en el interior de Alicia&hellip; bueno, de Marta. Esta dio un grito al sentir como los dieciocho cent&iacute;metros de su novio la alcanzaban una zona que poco le gustaba y despu&eacute;s desparramaba todo su jugo en el interior.<\/p>\n<p>Sergio se dej&oacute; caer hacia atr&aacute;s una vez completada su tarea y retorci&oacute; su espalda dejando que los espasmos camparan a sus anchas por su cuerpo. Hab&iacute;a sido glorioso, de los mejores orgasmos desde el viaje con su t&iacute;a, y todo&hellip; gracias&hellip; &iquest;A qui&eacute;n?<\/p>\n<p>Cuando se pudo rehacer se visti&oacute; solo en la sala, mientras Marta lo hac&iacute;a en su cuarto, poni&eacute;ndose la ropa que all&iacute; hab&iacute;a dejado. Bajaron en silencio por el ascensor y ya en la calle, mientras el joven a&uacute;n pensaba en lo bueno que hab&iacute;a sido su eyaculaci&oacute;n, su pareja le dijo.<\/p>\n<p>&mdash;Al final, te has venido muy arriba.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Por qu&eacute; lo dices? &mdash;Sergio que volvi&oacute; a la realidad estaba perdido.<\/p>\n<p>&mdash;Has entrado, muy a dentro&hellip; ya sabes que eso no me mola mucho.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No te gust&oacute;? Si has gemido &iquest;no?<\/p>\n<p>&mdash;No. Me ha dado un poco de impresi&oacute;n, es una sensaci&oacute;n de dolor y placer y no me va, pero como estabas a punto no te dije nada.<\/p>\n<p>&mdash;Lo siento. Perd&oacute;name, no me he dado cuenta. &mdash;Sergio no lo ve&iacute;a para tanto, apenas la hab&iacute;a metido entera y ya. Pero si a ella no le gustaba, ten&iacute;a que pedirla perd&oacute;n y punto.<\/p>\n<p>&mdash;No pasa nada, solo que&hellip; no lo hagas otra vez&hellip; y cari&ntilde;o, no me digas que te vas a correr, qu&eacute; verg&uuml;enza&hellip;<\/p>\n<p>Ambos sonrieron, pero Sergio se sinti&oacute; mal. Era la sonrisa m&aacute;s falsa que hab&iacute;a puesto nunca. Su cuerpo hab&iacute;a viajado al para&iacute;so no gracias a su novia, sino por una tercera, aquello le hac&iacute;a sentirse fatal. Pero m&aacute;s a&uacute;n, saber que su relaci&oacute;n no pod&iacute;a tener mucho futuro, no compaginaban, ten&iacute;an una distancia insalvable, y sobre todo en el sexo, no conectaban.<\/p>\n<p>Marta anud&oacute; su brazo al de su novio y ya sin ese puntillo de alcohol en el cuerpo caminaron hacia la casa de su abuela. Esta vez, a Sergio el paseo se le hizo tan rutinario como eran todos los dem&aacute;s. La sensaci&oacute;n especial, junto con la sensaci&oacute;n de haber estado con Alicia, hab&iacute;a desaparecido.<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>En mi perfil ten&eacute;is mi Twitter para que pod&aacute;is seguirme y tener m&aacute;s informaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Subir&eacute; m&aacute;s cap&iacute;tulos en cuento me sea posible. Ojal&aacute; pod&aacute;is acompa&ntilde;arme hasta el final del camino en esta aventura en la que me he embarcado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 A Sergio le encantaban las fechas navide&ntilde;as, el decorado en las calles, en los balcones&hellip; era fant&aacute;stico y por alg&uacute;n motivo la gente parec&iacute;a m&aacute;s alegre y amable que de costumbre. El d&iacute;a de Navidad siempre hab&iacute;a sido el m&aacute;s especial junto a su cumplea&ntilde;os, fue as&iacute; desde que ten&iacute;a uso de consciencia. Aquel [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16875,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-30012","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30012","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16875"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30012"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30012\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30012"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30012"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30012"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}