{"id":30023,"date":"2021-06-22T00:30:12","date_gmt":"2021-06-22T00:30:12","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-06-22T00:30:12","modified_gmt":"2021-06-22T00:30:12","slug":"dia-del-padre-comiendo-una-mujer-ajena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/dia-del-padre-comiendo-una-mujer-ajena\/","title":{"rendered":"D\u00eda del Padre comiendo una mujer ajena"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30023\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hace ya m&aacute;s de 15 a&ntilde;os trabaj&eacute; en una empresa agr&iacute;cola en el norte de Per&uacute;. A mediados de mayo de ese a&ntilde;o hab&iacute;amos empezado la cosecha de algod&oacute;n, lo que nos obligaba a los ingenieros estar los 7 d&iacute;as a la semana disponibles para atender cualquier eventualidad derivada de la misma. Incluso aquellos ingenieros que, como yo, realiz&aacute;bamos labores administrativas.<\/p>\n<p>El d&iacute;a del padre de ese a&ntilde;o deb&iacute; pasar el d&iacute;a en Chiclayo. Pero mi familia (esposa e hija) hab&iacute;an viajado a pasar el d&iacute;a del Padre con mi suegro. El gerente me pidi&oacute; que se d&iacute;a trabaje en campo, apoyando la cosecha. Como mi costo de oportunidad era bajo, acept&eacute;.<\/p>\n<p>Muy temprano por la ma&ntilde;ana ese domingo, antes de las 6 am, cog&iacute; la camioneta, manej&eacute; hasta la zona donde quedaba la empresa, entr&eacute; unos minutos a la oficina y luego segu&iacute; en ruta hacia la zona de la cosecha de ese d&iacute;a, donde llegu&eacute; hacia las 8 am. La cosecha en ese sector estaba a cargo de un ingeniero agr&oacute;nomo junior, que no era padre. Ten&iacute;a a su mando tres mayordomos que coordinaban directamente con el personal. Mi labor era m&aacute;s decorativa que otra cosa. El objetivo era mostrar que la &ldquo;alta direcci&oacute;n&rdquo; estaba comprometida con un proceso tan importante para la empresa.<\/p>\n<p>Para el ingeniero y los mayordomos, que yo est&eacute; all&iacute; fue motivador. En las zonas rurales que alguien de la ciudad vaya a &ldquo;trabajar&rdquo; con ellos siempre es importante y, de hecho, para m&iacute; era agradable. Prefer&iacute;a mil veces estar al sol, en campo, que sentado en una oficina revisando el planeamiento financiero. No era mi especialidad la agronom&iacute;a, pero en esa cosecha, todos los ingenieros participamos y me fue muy grato. Aprovech&eacute; la buena disposici&oacute;n del equipo de trabajo en campo y me pas&eacute; toda la ma&ntilde;ana conociendo el campo, el cultivo, el proceso de cosecha.<\/p>\n<p>Hacia la 1 pm me informaron que almorzar&iacute;amos en la casa de uno de los mayordomos. Que tendr&iacute;a unos 30 a&ntilde;os, casi mi edad en aquella &eacute;poca, reci&eacute;n casado por aquellos d&iacute;as. Fuimos a su casa. Su esposa, una sensual mujer de unos 25 a&ntilde;os, que no era bonita, pero que ten&iacute;a el cuerpo firme de las mujeres de campo, hab&iacute;a preparado el almuerzo para los cinco. Comimos, tomamos un par de cervezas y volvimos a campo. S&oacute;lo prest&eacute; atenci&oacute;n al delicioso sabor del guiso de pavita con yucas (mandioca en otros lados) y, por cierto, al culo de la esposa del mayordomo.<\/p>\n<p>Hacia las 3 pm, ya en la zona de cosecha, el ingeniero de campo me dijo que hab&iacute;a olvidado su calculadora en casa del mayordomo. A unos 15 minutos en la camioneta. Me pregunt&oacute; con temor si yo pod&iacute;a ir a recogerla. &Eacute;l no podr&iacute;a acompa&ntilde;arme ni ninguno de los mayordomos pues estaba por empezar el acopio de lo cosechado y era el momento m&aacute;s importante del d&iacute;a. Le pregunt&eacute; donde la hab&iacute;a dejado y no lo recordaba. Con la calculadora se estimaba el pago a cada cosechador. Nadie m&aacute;s ten&iacute;a una.<\/p>\n<p>Acced&iacute; y manej&eacute; a la casa del mayordomo. Su esposa me recibi&oacute; &ldquo;sorprendida&rdquo;. En esa zona no hab&iacute;a se&ntilde;al de celular pues era una casa aislada en el borde de los campos de cultivo. Le coment&eacute; el motivo de mi llegada y ella indic&oacute; que hab&iacute;a limpiado ya y que no hab&iacute;a encontrado nada. Comenzamos a buscar la calculadora en el comedor de la casa y en un par de minutos, con nuestros cuerpos tan juntos, sent&iacute; una brutal qu&iacute;mica sexual entre ambos. No podr&iacute;a explicarlo, simplemente es algo que se siente.<\/p>\n<p>Como simulando un encontr&oacute;n casual, le roce el culo con mis manos. Ella ni se inmut&oacute;. Lo volv&iacute; a hacer y ella igual no reaccion&oacute;. Vest&iacute;a la t&iacute;pica falda de mujer de campo y con la valent&iacute;a que me dio ser &ldquo;el ingeniero&rdquo; y su no rechazo previo, se la levant&eacute;. Ten&iacute;a un calz&oacute;n de pueblerina debajo, sin ning&uacute;n glamour, pero un culo firme, de mujer que camina largas horas y apoya en labores agr&iacute;colas. Comenc&eacute; a acariciarle el culo sobre el calz&oacute;n y empez&oacute; a gemir. Se lo baj&eacute;, le acarici&eacute; el culo, introduje un par de dedos en su co&ntilde;o y la acomod&eacute; en 4 patas sobre el sof&aacute; de su casa, me desabroch&eacute; el pantal&oacute;n y comenc&eacute; a cogerla en perrito.<\/p>\n<p>Ella estaba muy h&uacute;meda y gem&iacute;a fuertemente. El aislamiento de la casa le permit&iacute;a hacerlo sin ninguna discreci&oacute;n. Ella me pidi&oacute; &ldquo;ingeniero quiero darme la vuelta&rdquo;. Saque la verga de su jugoso co&ntilde;o, ella se levant&oacute;. Se sent&oacute; en el sof&aacute; y comenz&oacute; a mam&aacute;rmela, no ten&iacute;a mucha experiencia, quiz&aacute;s s&oacute;lo se lo hab&iacute;a hecho a su marido. Pero el sentir una mamada tan burda me excito a&uacute;n m&aacute;s. Le ped&iacute; que me lama los test&iacute;culos, ella me mir&oacute; sorprendida y empez&oacute; a hacerlo, con la habilidad de quien nunca hab&iacute;a hecho algo as&iacute;.<\/p>\n<p>Luego, se acost&oacute; sobre el sof&aacute;, abri&oacute; sus piernas y me acost&eacute; sobre ella. Segu&iacute; cogi&eacute;ndola, escuchando sus gemidos brutales, casi aullidos. Ella me besaba, yo le respond&iacute;a. No era bella, ni bonita, pero era ajena y era m&iacute;a. Al empezar a venirse, comenz&oacute; a gemir y decir &ldquo;pr&eacute;&ntilde;eme ingeniero, pr&eacute;&ntilde;eme&rdquo; Nos vinimos juntos. Le dej&eacute; todo mi semen en lo m&aacute;s profundo de su peluda vagina.<\/p>\n<p>Se acomod&oacute; la ropa. Sac&oacute; la calculadora de un caj&oacute;n donde la hab&iacute;a guardado antes de mi llegada, me la dio y part&iacute;, sin despedirme, pues ella no pod&iacute;a levantar la vista del piso y no articulaba palabras. Al llegar a la zona de cosecha, nadie se sorprendi&oacute; por los escasos minutos dem&aacute;s que me demor&eacute;, pues les dije que hab&iacute;a demorado buscando la calculadora y finalmente la hab&iacute;a encontrado tirada fuera de la casa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Hace ya m&aacute;s de 15 a&ntilde;os trabaj&eacute; en una empresa agr&iacute;cola en el norte de Per&uacute;. A mediados de mayo de ese a&ntilde;o hab&iacute;amos empezado la cosecha de algod&oacute;n, lo que nos obligaba a los ingenieros estar los 7 d&iacute;as a la semana disponibles para atender cualquier eventualidad derivada de la misma. 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