{"id":30028,"date":"2021-06-22T22:00:00","date_gmt":"2021-06-22T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-06-22T22:00:00","modified_gmt":"2021-06-22T22:00:00","slug":"el-viaje-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-viaje-parte-1\/","title":{"rendered":"El viaje (Parte 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30028\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El viaje se estaba haciendo tedioso, el calor a las 4 de la tarde del mes de diciembre se hac&iacute;a sentir y el sol me daba de frente castigando mi brazo izquierdo asomado en la ventanilla y parte de mi cara que no lograba cubrir con el parasol. Ven&iacute;a de Taf&iacute; del valle con destino a Cafayate. Unos 30 kil&oacute;metros antes, en esa ruta que estaba desierta a esa hora, ve&iacute;a el perfil de alguien parado en medio de la nada. Al acercarme me hace dedo, dud&eacute; si parar o no, pas&eacute; unos 50 metros y me tire a la banquina, por el espejo lateral veo que la persona empieza a correr hac&iacute;a el auto.<\/p>\n<p>Era un muchacho joven de no m&aacute;s de 40 a&ntilde;os con una mochila grande a sus espaldas, se acerca a la ventanilla y me pregunta si voy para Cafayate. Le indico que abra la puerta de atr&aacute;s y ponga la mochila en el asiento y que venga adelante. Con una sonrisa de agradecimiento se sienta a mi lado. Con timidez, un poco en espa&ntilde;ol y otro poco en portugu&eacute;s, me pregunta de d&oacute;nde vengo y le indico que de C&oacute;rdoba, pero que previamente hab&iacute;a parado en Santiago, Tucum&aacute;n y Taf&iacute; del valle. Resultaba simp&aacute;tico escucharlo. Un poco de silencio inc&oacute;modo.<\/p>\n<p>Tratando de ser simp&aacute;tico le pregunto de d&oacute;nde viene &eacute;l y me comenta que hab&iacute;a ido a conocer la ciudad Sagrada de los Quilmes, que le gusta la antropolog&iacute;a, que hab&iacute;a estado en Cuzco a comienzo de ese a&ntilde;o y que ahora hab&iacute;a elegido venir a Argentina a conocer el Norte. Era agradable escucharlo hablar con esa mixtura idiom&aacute;tica donde las palabras se mezclaban todo el tiempo, lo que hizo que no me arrepintiera de haberlo levantado. Era movedizo y siempre ten&iacute;a una sonrisa en su boca. Me daba cuenta que le costaba hilvanar las palabras para armar una oraci&oacute;n y eso lo supl&iacute;a con mucha simpat&iacute;a.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un silencio me pregunt&oacute; si pensaba quedarme mucho tiempo en Cafayate y entonces le cont&eacute; que la idea era dos noches y luego seguir para Cachi. Gir&oacute; para buscar algo en su mochila que estaba atr&aacute;s y pude verificar que ten&iacute;a una linda cola redondita que se marcaba en su Bermuda verde ajustada, ya antes hab&iacute;a comprobado un buen bulto adelante y sus piernas fuertes velludas. Todo, sumado a su simpat&iacute;a, hacia un buen combo y sent&iacute;a que me produc&iacute;a una buena sensaci&oacute;n. Era realmente atractivo como hombre.<\/p>\n<p>El clima tenso del principio se empezaba a relajar y all&iacute; le pregunte como se llamaba, Antonio, me dijo y usted? Yo me llamo Pedro y no me trates de usted. Y cu&aacute;l es tu plan de viaje? Quise saber. All&iacute;, mientras desplegaba un mapa que hab&iacute;a sacado de su mochila, me cont&oacute; que su idea era recorrer toda la zona de los Valles Calchaquies y Jujuy, en especial la Quebrada de Humahuaca, que contaba con unos 20 d&iacute;as para hacerlo. Cuando est&aacute;bamos entrando a Cafayate le pregunt&eacute; donde pensaba alojarse, me dijo que no sab&iacute;a y que la idea era buscar alg&uacute;n lugar que no fuera muy caro y que si yo conoc&iacute;a algo que le pudiese indicar. Le dije que yo tambi&eacute;n pensaba alojarme en un hotel c&eacute;ntrico y si quer&iacute;a pod&iacute;amos compartir la habitaci&oacute;n que de esa manera nos iba a salir m&aacute;s barato.<\/p>\n<p>Lo comparti&oacute; de inmediato y agreg&oacute; que adem&aacute;s era m&aacute;s divertido, porque viajar solo lo aburr&iacute;a bastante. La idea me empezaba a entusiasmar y para mi tambi&eacute;n resultaba mas interesante contar con un compa&ntilde;ero de viaje con quien compartir una cena y tal vez podr&iacute;amos hacer parte del trayecto juntos. Dimos una vuelta por el centro y despu&eacute;s de averiguar en varios lugares resolvimos por un hotel agradable a dos cuadras de la plaza principal, que adem&aacute;s ten&iacute;a piscina y su costo era adecuado para ambos.<\/p>\n<p>El calor abrazador a esa hora de la siesta invitaba a darse un buen chapuz&oacute;n, por lo que apenas alojados le comuniqu&eacute; que yo ir&iacute;a a la pileta cosa que a &eacute;l tambi&eacute;n lo entusiasmo. Nos pusimos los trajes de ba&ntilde;o y yo prepar&eacute; el mate. Mi short era discreto y Antonio se puso una sunga negra mortal, que le marcaba la cola redonda perfecta y un buen bulto adelante, mirarlo me produc&iacute;a una excitaci&oacute;n enorme. Como era d&iacute;a de semana hab&iacute;a poca gente en el hotel y la pileta estaba desierta. Compartimos unos buenos ba&ntilde;os y tambi&eacute;n una charla amena, mientras yo tomaba mates, dado que lo convid&eacute; pero solo prob&oacute; uno y no quiso m&aacute;s. Brasilero ch&uacute;caro! pens&eacute;.<\/p>\n<p>Me cont&oacute; de su familia, de su trabajo, y yo hable de los m&iacute;os. Ahora se notaba en &eacute;l un hablar mas fluido, mas suelto. Cuando lo miraba tirarse a la pileta y nadar se me produc&iacute;a una fuerte erecci&oacute;n, no quer&iacute;a tener demasiadas fantas&iacute;as porque nada en &eacute;l hac&iacute;a pensar en alguna posibilidad de tener alguna historia, pero notaba en algunas miradas que se cruzaban alg&uacute;n toque de curiosidad de parte de &eacute;l. En un momento dado, que nos encontr&aacute;bamos nadando nos cruzamos en el agua y roc&eacute; con mi rodilla su bulto lo que me produjo una bruta erecci&oacute;n que trate de no ocultar cuando salimos del agua y all&iacute; tuve la certeza de que hab&iacute;a inter&eacute;s porque &eacute;l no dejaba de mirar como se marcaba la erecci&oacute;n en mi bermudas mojada que se pegaba al cuerpo.<\/p>\n<p>Cuando fuimos para la pieza Antonio entr&oacute; al ba&ntilde;o y al rato sali&oacute; desnudo para buscar la toalla y el jab&oacute;n para ducharse, me llamo la atenci&oacute;n la semierecci&oacute;n que ten&iacute;a y no trataba de disimular&#8230; Me pregunt&oacute; si yo me quer&iacute;a ba&ntilde;ar primero, yo aprovech&eacute; y me saqu&eacute; la bermuda mojada y le dije que me dejara ir a mear y que despu&eacute;s se ba&ntilde;ara. Notaba que &eacute;l no apartaba la mirada de mi cuerpo desnudo y yo no pod&iacute;a sacar mi mirada del cuerpo de &eacute;l.<\/p>\n<p>Cuando iba para el ba&ntilde;o pas&eacute; cerca de &eacute;l y no pude contenerme y con mi mano le pegu&eacute; una palmada en su cola dura y redonda. Qu&eacute; colita Antonio! Exclam&eacute; y &eacute;l se sonri&oacute; Te gusta? Me pregunt&oacute;. Me puse frente a &eacute;l y empec&eacute; a acariciarle la cara, la barba prolija, acerqu&eacute; mi boca y cuando not&eacute; que no hab&iacute;a resistencia apret&eacute; mis labios contra su boca. Las lenguas se entraron a cruzar, la m&iacute;a entraba en su boca y la de &eacute;l en la m&iacute;a, su cuerpo estaba caliente, cuando agarr&eacute; su pene estaba totalmente duro entonces lo entr&eacute; a frotar con el m&iacute;o y apoyando mis manos en sus nalgas y apret&aacute;ndolo contra mi cuerpo, nuestras bocas voraces recorr&iacute;an todo lo que encontraban a su paso, besos, suaves mordidas, su olor, su temperatura se met&iacute;a en mi cuerpo y me avivaba el fuego interior que no pod&iacute;a dominar y me afloraba por todos los poros. La pasi&oacute;n era incontrolable, los cuerpos parec&iacute;an despojados, en carne viva, se expresaban con total libertad, la ternura de Antonio era como la de un ni&ntilde;o en un cuerpo de hombre. Yo sent&iacute;a que estaba amando a esa persona que apenas hab&iacute;a conocido unas horas antes. Describir lo que aconteci&oacute; esa tarde ser&iacute;a imposible de contar, solo &eacute;l y yo lo sabemos, qued&oacute; incrustado en nuestros cuerpos como una marca indeleble.<\/p>\n<p>Fue realmente m&aacute;gico, nunca pens&eacute; en vivir una situaci&oacute;n de empat&iacute;a total, gozaba acariciando ese cuerpo, descubriendo sus zonas mas sensibles, el sabor de su boca, su entrega de cuerpo y alma, sent&iacute;a eso, que pod&iacute;a acariciar su alma de ni&ntilde;o adulto, que me met&iacute;a dentro de &eacute;l y pod&iacute;a acariciarlo por dentro. Perdimos noci&oacute;n del tiempo y sent&iacute;amos que ninguno de los dos quer&iacute;a que ese momento m&aacute;gico acabase. S&oacute;lo ser&iacute;a un par&eacute;ntesis. Lo mejor estaba por llegar.<\/p>\n<p>Mas tarde salimos a cenar, eran cerca de las 10 de la noche. Elegimos un restaurante que estaba frente a la plaza. Caminaba a su lado y pod&iacute;a sentir la energ&iacute;a que me transmit&iacute;a. Era algo nuevo que hac&iacute;a mucho que no experimentaba, me reconoc&iacute; feliz de poder volver a sentir esas sensaciones que me llenaban el cuerpo y la mente. &Eacute;l llevaba una sonrisa dibujada en su cara y de tanto en tanto con un gesto casi imperceptible, su mano rosaba la m&iacute;a al caminar, era un mensaje que solo nosotros pod&iacute;amos entender, otra manera de comunicarse, una especie de conversaci&oacute;n cifrada de nuestros cuerpos, de esa plenitud que acabamos de vivir apenas unos minutos antes.<\/p>\n<p>Antonio mir&oacute; la carta y opt&oacute; por un espagueti con hongos, yo eleg&iacute; ravioles a los cuatro quesos y para beber un torront&eacute;s riojano bien fr&iacute;o. Sent&iacute;a que los dos est&aacute;bamos en plenitud. La cena transcurri&oacute; contando cada uno la experiencia del viaje. Antonio me cont&oacute; de su visita a la ciudad sagrada de los Quilmes que lo hab&iacute;a movilizado mucho, antes hab&iacute;a estado en Taf&iacute; del Valle. &Eacute;l hab&iacute;a viajado de Sao Paulo a Tucum&aacute;n, con escala en Buenos Aires y su plan era desde Tucum&aacute;n hacer Salta y Jujuy con especial dedicaci&oacute;n a la Quebrada de Humahuaca, yo le cont&eacute; que el norte para m&iacute; era una pasi&oacute;n, y que era la cuarta vez que lo estaba haciendo, y tambi&eacute;n que en mis planes estaba conocer Cachi que era algo que ten&iacute;a pendiente. Not&eacute; que se entusiasmaba, me pregunt&oacute; Por qu&eacute;? Siempre me sent&iacute; atra&iacute;do por los lugares peque&ntilde;os que conservaban su historia, que uno pod&iacute;a palpar su esencia, vivir su pasado y vivir su presente sin incorporar las tendencias de las grandes ciudades.<\/p>\n<p>Mientras hablaba su rostro se iluminaba y notaba su creciente inter&eacute;s, ah&iacute; me cont&oacute; de su historia en Pernambuco, en un pueblo muy peque&ntilde;o, de campesinos que trabajan la tierra y viv&iacute;an su vida disfrutando de las peque&ntilde;as cosas, sin centro comerciales ni cuestiones mundanas vac&iacute;as de contenido y que a &eacute;l lo hac&iacute;a muy feliz eso, y que su deseo era conocer lugares similares. Lo notaba inquieto y percib&iacute;a que me quer&iacute;a proponer algo. Fue all&iacute; que le pregunt&eacute; si le gustar&iacute;a conocer Cachi, su cara se volvi&oacute; a iluminar y me dijo que s&iacute;, que no s&eacute; atrev&iacute;a a proponerlo, y que si no me molestaba le gustar&iacute;a hacer eso conmigo. Ning&uacute;n problema, exclam&eacute;, dalo por hecho, para mi es muy agradable viajar acompa&ntilde;ado, me sentir&iacute;a muy c&oacute;modo de hacerlo contigo.<\/p>\n<p>Terminamos de cenar y volvimos al hotel, era una noche c&aacute;lida y caminamos despacio, casi llegando, me agarro la mano y me dijo: me siento muy bien al lado tuyo, siento que sos la persona que siempre busque encontrar. Una sensaci&oacute;n bienestar me recorri&oacute; el cuerpo y una erecci&oacute;n repentina acusaba recibo de sus palabras. Cuando cerr&eacute; la puerta de la habitaci&oacute;n y me di vuelta, &eacute;l estaba parado de frente, camine a su encuentro y lo abrace, nuestras bocas se encontraron con desesperaci&oacute;n, sent&iacute;a su olor, la tibieza de su piel, su boca que devoraba la m&iacute;a, sus manos que me invad&iacute;an, era todo ternura, fr&aacute;gil y fuerte a la vez, era la persona que yo tambi&eacute;n quer&iacute;a encontrar, y que pens&eacute; que nunca llegar&iacute;a a mi vida.<\/p>\n<p>Nos fuimos desnudando de apoco, yo disfrutaba cada parte de su cuerpo que se iba descubriendo a medida que la ropa iba cayendo al suelo, me quer&iacute;a meter dentro de &eacute;l, habitar ese cuerpo que tanto deseo me provocaba. A veces acariciaba y otras veces rozaba su piel y pod&iacute;a percibir como su cuerpo se estremec&iacute;a. Creo que tanto &eacute;l como yo est&aacute;bamos habidos de afecto y de sexo. &Eacute;ramos un volc&aacute;n en plena erupci&oacute;n. Exhal&aacute;bamos pasi&oacute;n por todos los poros.<\/p>\n<p>Nuestros cuerpos desnudos se tocaban, yo sent&iacute;a su palo duro frotar el m&iacute;o, eran dos espadas en pleno combate, con mis manos apretando sus nalgas trataba de mantenerlo firme contra mi cuerpo mientras le com&iacute;a la boca, met&iacute;a mi lengua en la suya y recorr&iacute;a ese hueco adonde a &eacute;l le gustaba alojar mi pija, su boca era el nido de mi p&aacute;jaro y la m&iacute;a la del suyo. Me gustaba sentir su boca caliente masturbando mi pija, lo hac&iacute;a con una sensualidad que me provocaba explosiones de placer, sent&iacute;a que no ten&iacute;a l&iacute;mites el goce que experimentaba. &Eacute;l me fue empujando hasta la cama y yo me dej&eacute; caer de espaldas mientras se iba deslizando sobre mi cuerpo hasta llegar a la pija que estaba desesperada por entrar en su boca. Pero Antonio h&aacute;bilmente postergaba ese instante mientras jugaba con mis test&iacute;culos, chupando uno y luego el otro, deten&iacute;a su lengua en la base del escroto y lam&iacute;a habido los pelitos mientras yo le frotaba suavemente las tetillas.<\/p>\n<p>El tiempo parec&iacute;a detenido, solamente en el mundo &eacute;ramos &eacute;l y yo, nada m&aacute;s. Despu&eacute;s &eacute;l se par&oacute; y yo me sent&eacute; en la cama para poder meter su pija en mi boca, sent&iacute;a su olor a sexo y mi volc&aacute;n interior volv&iacute;a a explotar, mientras recorr&iacute;a su miembro r&iacute;gido, caliente y duro como un hierro al rojo vivo, con mis manos trataba de abrir las nalgas de &eacute;l buscando su agujero que estaba h&uacute;medo, entonces con suavidad comenc&eacute; a frotar ese anillo peludo que tanto me excitaba y sent&iacute;a como se iba dilatando lentamente hasta que logr&eacute; meter un dedo fue en ese momento que me agach&eacute; lo hice girar y su cola hermosa, dura y redonda qued&oacute; frente a mis ojos con desesperaci&oacute;n comenc&eacute; a chuparla tratando de meter mi lengua adentro, mientras escuchaba los gemidos de placer de Antonio que me contagiaban su deseo, con lengua y dedos trabaj&eacute; para que lograra una dilataci&oacute;n que me permitiera penetrarlo sin dolor, cuando sent&iacute; que lo hab&iacute;a logrado lo voltee sobre la cama y me monte arriba de &eacute;l para clavar mi pija en su cola ardiente que imploraba ser penetrada.<\/p>\n<p>Una vez logrado el acople nuestros cuerpos se pegaron y comenz&oacute; un balanceo armonioso donde pod&iacute;a percibir como mi pija entraba y sal&iacute;a de su agujero que ard&iacute;a, era mi cuerpo adentro de su cuerpo, con mi boca yo recorr&iacute;a su cuello dando suaves mordiscos que lo hac&iacute;an gemir sin pausa y entre gemido y gemido me imploraba que lo cogiera, -cogeme papi, cogeme papi- por momentos me aquietaba porque me gustaba sentir como el anillo de su cola me apretaba la pija en un acci&oacute;n incontrolable de placer y &eacute;l me ped&iacute;a que siguiera, que no me detuviera, pero a veces que estuve a punto de eyacular me deten&iacute;a para postergar ese momento, pero lleg&oacute; un punto donde fue imposible y finalmente me derrame dentro de &eacute;l con fuertes gritos de placer que no pod&iacute;a evitar y que hicieron que &eacute;l tambi&eacute;n lo hiciera. Cada chorro de &eacute;l provocaba una contracci&oacute;n de su cola que me volv&iacute;a loco y yo entonces sent&iacute;a que segu&iacute;a con orgasmos profundos que se repet&iacute;an uno detr&aacute;s del otro, finalmente los dos ca&iacute;mos exhaustos en la cama abrazados. Nos quedamos largo tiempo acarici&aacute;ndonos, me gustaba sentir la tibieza de su piel y aspirar su aliento. Me sent&iacute;a feliz.<\/p>\n<p>Fue una larga noche de hacer el amor a cada rato. Calculo que nos dormimos como a las 4 de la ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Fin de la primera etapa del viaje.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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