{"id":30059,"date":"2021-06-24T06:54:06","date_gmt":"2021-06-24T06:54:06","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-06-24T06:54:06","modified_gmt":"2021-06-24T06:54:06","slug":"un-relato-para-ti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/un-relato-para-ti\/","title":{"rendered":"Un relato para ti"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30059\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Este relato va dedicado a esas mujeres casadas o con pareja que s&eacute; que me leen a espaldas de su marido o pareja.&nbsp;<\/p>\n<p>Hab&iacute;a preparado concienzudamente su momento especial, el cuarto de ba&ntilde;o se hab&iacute;a convertido en su refugio, donde daba rienda suelta a su imaginaci&oacute;n. Todo estaba listo, la ba&ntilde;era llena con el agua a la temperatura justa, la bomba de ba&ntilde;o disolvi&eacute;ndose poco a poco, las velas encendidas dando el toque justo de luz.<\/p>\n<p>Mientras se quitaba la ropa, &iquest;rememoraba los relatos que hab&iacute;a le&iacute;do en la ma&ntilde;ana, quien ser&iacute;a hoy? &iquest;Una ninf&oacute;mana que desatar&iacute;a su necesidad carnal con el primer hombre que la saludase? &iquest;Una t&iacute;mida jovencita descubriendo el sexo por primera vez? &iquest;Una mujer seducida por su mejor amigo?<\/p>\n<p>Un hormigueo recorri&oacute; su espalda al recordar este &uacute;ltimo relato, su cuerpo hab&iacute;a decidido por ella.<\/p>\n<p>Se sumergi&oacute; en la ba&ntilde;era, tras acomodarse, empap&oacute; una toallita en el agua y se cubri&oacute; los ojos. Mientras rememoraba el relato, sus manos recorr&iacute;an su cuerpo, el aceite de la bomba de ba&ntilde;o hac&iacute;a su piel se erizase al sentir el contacto de sus dedos. Acarici&oacute; sus pechos con una mano mientras la otra recorr&iacute;a su vientre. Imagin&oacute; ser ella la protagonista del relato, como si fuera su amigo, le susurraba al o&iacute;do lo buena que estaba, que su cuerpo estaba hecho para pecar. Poco a poco, sus manos hab&iacute;an ido movi&eacute;ndose a lo largo de su est&oacute;mago camino del monte de venus. Sinti&oacute; los temores de la protagonista, la reticencia a enga&ntilde;ar a su marido, ese sentimiento de culpabilidad al descubrir como su cuerpo reaccionaba a las caricias, como se humedec&iacute;a su sexo. El dedo coraz&oacute;n de su mano derecha hab&iacute;a hallado su cl&iacute;toris, lo presionaba suavemente alternando caricias a su alrededor. Evocando la rendici&oacute;n de la protagonista, dos dedos de su mano izquierda buscaron su boca, los lami&oacute;, los recorri&oacute; con la lengua imaginando que eran la polla del hombre, los introdujo en la boca y los chupo con ans&iacute;a. Asi&oacute; el tel&eacute;fono de la ducha y dirigiendo el chorro de agua a su entrepierna pens&oacute; en como la protagonista era penetrada, como se hab&iacute;a apoyado contra la mesa del sal&oacute;n ofreciendo su m&aacute;s &iacute;ntimo tesoro al amigo de su esposo. Not&oacute; la llegada del orgasmo, su cuerpo convulsionaba al ritmo de las embestidas y se abandon&oacute; al placer.<\/p>\n<p>Tras permanecer diez minutos m&aacute;s en la ba&ntilde;era, dio por terminado su momento. Quit&oacute; el tap&oacute;n y sinti&oacute; como el agua, ya tibia, resbalaba por su cuerpo dejando una peque&ntilde;a pel&iacute;cula de aceite en su piel. Se duch&oacute; sin prisa y tras secarse, se acical&oacute; frente al espejo. Retir&oacute; la condensaci&oacute;n de este y contempl&oacute; su reflejo. No estaba mal, ten&iacute;a 40 a&ntilde;os y no ten&iacute;a mal cuerpo. Cierto era que no se parec&iacute;a a las protagonistas de los relatos donde todas eran casi perfectas, sus pechos estaban algo ca&iacute;dos, la edad no perdona, y le sobraban unos kilos (&iquest;a qui&eacute;n no? pens&oacute;), alguna arruga surcaba su rostro, pero en conjunto, se ve&iacute;a atractiva.<\/p>\n<p>Ella, se dispuso a hacer la comida. Su esposo, del que estaba profundamente enamorada, no tardar&iacute;a en volver del trabajo. Se conocieron siendo muy j&oacute;venes, ten&iacute;a quince a&ntilde;os cuando estando sentada en un banco del parque, hablando con sus amigas, se acerc&oacute; Juan preguntando si le pod&iacute;an indicar donde estaba el campo de f&uacute;tbol ya que era nuevo en el pueblo y a&uacute;n andaba algo &quot;perdido&quot;. &Aacute;ngela se ofreci&oacute; a acompa&ntilde;arlo y ya no se volvieron a separar. Desde ese mismo d&iacute;a, sus vidas cambiaron, empezaron a recorrer el camino juntos.<\/p>\n<p>Se casaron tres a&ntilde;os despu&eacute;s y a&uacute;n se amaban como el primer d&iacute;a.<\/p>\n<p>En la cama, no ten&iacute;a queja, hac&iacute;a el amor con su marido y disfrutaba cada encuentro. Ten&iacute;a fantas&iacute;as, como toda mujer, como todo hombre, y las cumpl&iacute;a en lo que a ella le gustaba llamar su momento especial.<\/p>\n<p>Al no hacerse acostado con otro hombre que no fuese su marido (cosa que ten&iacute;a claro que seguir&iacute;a siendo as&iacute;, NUNCA le ser&iacute;a infiel) se imaginaba siendo la protagonista de los relatos que le&iacute;a en la red. Anteriormente, hab&iacute;a fantaseado con escenas porno sacada de internet, pero no la satisfac&iacute;an, eran demasiado directas y no dejaban lugar a la imaginaci&oacute;n, prefer&iacute;a los relatos, donde se apreciaban m&aacute;s los momentos, se jugaba con las palabras para evocar las sensaciones, los pensamientos de cada protagonista, para culminar en una experiencia de sexo, a veces sutil, a veces salvaje que consegu&iacute;an que al masturbarse, imagin&aacute;ndose dentro de &eacute;l, siendo la protagonista del relato, sus orgasmos fuesen deliciosos y saborease cada instante.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a la costumbre de mandar un mensaje a los autores de los relatos que m&aacute;s la satisfac&iacute;an, agradeci&eacute;ndoles el tiempo tomado en escribirlos e inst&aacute;ndoles a continuar escribiendo.<\/p>\n<p>Aquella ma&ntilde;ana, recibi&oacute; la contestaci&oacute;n de uno de los autores, le dec&iacute;a que se alegraba de que le hubiese gustado y que esperaba que el pr&oacute;ximo relato que subiese tambi&eacute;n fuese de su agrado.<\/p>\n<p>Terminaba el mensaje diciendo que si ten&iacute;a alguna sugerencia en particular para un pr&oacute;ximo relato, que no dudase en dec&iacute;rselo y que har&iacute;a todo lo posible por escribirlo.<\/p>\n<p>Mantuvieron contacto durante varios d&iacute;as, donde &Aacute;ngela, amparada en el anonimato de internet, le habl&oacute; de ella, de su situaci&oacute;n, de su amor incondicional a su marido y de sus momentos.<\/p>\n<p>Cual fue su sorpresa, cuando al paso de varios d&iacute;as, recibi&oacute; un nuevo email cuyo asunto, atrajo su atenci&oacute;n al momento, &quot;Un relato para Ti&quot; rezaba. Lo abri&oacute; y tras leerlo varias veces, sinti&oacute; un escalofr&iacute;o recorriendo su espalda, como se humedec&iacute;a su entrepierna. Esta vez, &quot;su momento&quot; ser&iacute;a distinto, no ten&iacute;a que ponerse en la piel de nadie, ella era realmente la protagonista y lo har&iacute;a, cumplir&iacute;a el relato, lo har&iacute;a realidad.<\/p>\n<p>Faltaban apenas unos segundos para que su marido llegase del trabajo. Agazapada en el rellano, no perd&iacute;a de vista la puerta del ascensor, esperando que se abriese y entrase por fin en casa. Los segundos le parecieron horas, pero por fin, se abri&oacute; la puerta del ascensor y vio aparecer a su marido. Se detuvo junto a la puerta, nerviosa, meti&oacute; la llave en la cerradura dispuesta a hacer realidad su propio relato y tras tomar aire varias veces, abri&oacute; la puerta.<\/p>\n<p>Al entrar en casa, su marido la mir&oacute; extra&ntilde;ado, hab&iacute;a algo en ella fuera de lo normal, le miraba fijamente a los ojos, mientras una sonrisa se empezaba a dibujar en su cara.<\/p>\n<p>Se acerc&oacute; a &eacute;l y tras posar un dedo en sus labios, le susurro:<\/p>\n<p>-No digas nada, d&eacute;jate llevar.<\/p>\n<p>Tras dar dos pasos hacia atr&aacute;s, fue desabotonando lentamente la gabardina que llevaba puesta. Abriendo los brazos, la dej&oacute; caer al suelo, mostr&aacute;ndose ante su marido desnuda, pues era la &uacute;nica prenda que llevaba encima. No le dio tiempo a hablar, se arrodill&oacute; y sin apartar la mirada de sus ojos, le desabroch&oacute; el pantal&oacute;n y liber&oacute; su polla del slip. Recorri&oacute; la polla con su lengua, desde la base a la punta del glande, y tras darle un beso, se la meti&oacute; entera en la boca, lo intent&oacute; al menos, porque la erecci&oacute;n era tremenda, hac&iacute;a tiempo que no notaba tan dura la polla de su marido. La chupaba despacio, jugaba con su lengua acariciando su glande cuando not&oacute; como las manos de su marido sujetaban su cabeza, marcando el ritmo de la felaci&oacute;n. Las piernas de &eacute;l se tensaron, se&ntilde;al de que estaba a punto de correrse, as&iacute; que se levant&oacute; y tras apoyar las manos en el sof&aacute;, separ&oacute; las piernas y alz&oacute; las caderas ofreci&eacute;ndose. No hizo falta decir nada, como buen esposo comenz&oacute; a chuparle el co&ntilde;o, alternando su lengua y sus dedos en tal delicada tarea. Ella, not&oacute; como un dedo abandonaba su ya encharcado co&ntilde;ito en busca de una nueva meta, un premio a&uacute;n mayor.<\/p>\n<p>-Tranquila -susurr&oacute;- Sin prisa, deja algo para ma&ntilde;ana. Roma no se hizo en un d&iacute;a.<\/p>\n<p>Sinti&oacute; retirarse el dedo y como la polla de su marido acariciaba su co&ntilde;o, aprovechando para lubricarla y de un solo golpe, la llen&oacute;. Su vagina se contrajo atrap&aacute;ndola y El comenz&oacute; a moverse a un ritmo fren&eacute;tico. Parec&iacute;a haber rejuvenecido 20 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>No sabr&iacute;a decir cu&aacute;nto tiempo estuvo fall&aacute;ndola, pod&iacute;an haber sido cinco minutos como media hora, los orgasmos se suced&iacute;an uno tras otro y cuando Juan se corri&oacute; dentro de ella, se sinti&oacute; la mujer m&aacute;s feliz del mundo y pens&oacute; si su momento especial no ser&iacute;a mejor disfrutarlo en pareja.<\/p>\n<p>Tumbados los dos en el suelo abrazados, acariciando su rostro, la bes&oacute; en los labios y con una enorme sonrisa le dijo:<\/p>\n<p>-No s&eacute; si habr&aacute; sido por la cena de ayer o por lo que has desayunado, pero a partir de hoy, en esta casa el men&uacute; ser&aacute; siempre el mismo.<\/p>\n<p>Se agradecen los comentarios y las valoraciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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