{"id":30061,"date":"2021-06-24T22:00:00","date_gmt":"2021-06-24T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-06-24T22:00:00","modified_gmt":"2021-06-24T22:00:00","slug":"aventuras-y-desventuras-humedas-segunda-etapa-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventuras-y-desventuras-humedas-segunda-etapa-6\/","title":{"rendered":"Aventuras y desventuras h\u00famedas: Segunda etapa (6)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30061\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El tiempo transcurrido durante el sexo, sumado al paseo con Marta hasta casa de sus abuelos, lleg&oacute; a casa con el tiempo justo para sentarse a cenar. Ambas mujeres estaban en la cocina, Mari cocinando y su hermana pegada al m&oacute;vil sentada a la mesa.<\/p>\n<p>&mdash;Vamos, Sergio, que empezamos sin ti.<\/p>\n<p>Su madre le dedic&oacute; una media sonrisa un tanto inusual, mientras fre&iacute;a las chuletas de carne que compr&oacute; para la ocasi&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Pap&aacute;? &mdash;pregunt&oacute; al no verle.<\/p>\n<p>&mdash;Pues acaba de marchar hace unos 15 minutos, un poco antes y os cruz&aacute;is en el ascensor. &mdash;Mari se quit&oacute; el delantal apagando el fuego y lo dej&oacute; colgado en un aplique de la pared que estaba destinado a ese uso.<\/p>\n<p>Aquel d&iacute;a se hab&iacute;a levantado con cierta alegr&iacute;a, no por ser Navidad, s&iacute; que eran unas fechas que le gustaban, pero no especialmente por eso. No ten&iacute;a mucha idea de cu&aacute;l podr&iacute;a ser el motivo, no obstante la sonrisa no se le hab&iacute;a ido en toda la tarde. Cocin&oacute; durante horas con la ayuda de su marido, que se llev&oacute; un t&aacute;per al trabajo para disfrutar de la cena.<\/p>\n<p>Mari se quer&iacute;a dar un capricho aquel d&iacute;a, hab&iacute;a hablado con su hermana justo a la tarde para felicitarle las fiestas y recordaron lo bien que lo pasaron en sus peque&ntilde;as vacaciones. Quiz&aacute; movido por aquellos recuerdos felices, fue a su armario y cogi&oacute; un par de prendas que le sentaban de maravilla. Un vestido algo ajustado, que no se pon&iacute;a desde hac&iacute;a mucho tiempo, junto con unas medias negras y unos zapatos con algo de tac&oacute;n.<\/p>\n<p>Al verse as&iacute; se qued&oacute; sorprendida. Nunca se pon&iacute;a tac&oacute;n para estar en casa, es m&aacute;s, lo &uacute;nico que se sol&iacute;a ponerse eran las zapatillas de casa. No pensaba salir a festejar ni mucho menos, su plan era quedarse en el sof&aacute; y si su marido se podr&iacute;a haber quedado, todav&iacute;a ser&iacute;a comprensible vestirse de esa guisa. Sin embargo le resultaban incomprensible aquellas ganas de verse guapa, no obstante no las reprimi&oacute;.<\/p>\n<p>Se pint&oacute; un poco el ojo y como colof&oacute;n, decidi&oacute; ponerse uno de los sujetadores que le compr&oacute; su hermana en sus tan anhelados d&iacute;as en su pueblo. Se mir&oacute; al espejo mientras Dani preparaba los &uacute;ltimos retoques a la mesa. En verdad estaba espectacular, ten&iacute;a una figura que le hac&iacute;a sentirse preciosa. El busto se le resaltaba bajo el vestido y sus piernas delgadas quedaban estilizadas, tanto por las medias, como por culpa de los tacones.<\/p>\n<p>Cuando apareci&oacute; en la cocina, hasta su marido le dedic&oacute; un peque&ntilde;o halago, preguntando a modo de broma si ten&iacute;a una cita. Ella se sonroj&oacute;, le encantaba que ese Dani juguet&oacute;n saliera a la luz, pero pronto acab&oacute;, ya que su marido ten&iacute;a que volver al trabajo.<\/p>\n<p>Con Sergio ya en casa, los tres miembros de la familia se sentaron a la mesa y comenzaron a comer con ganas. Para una vez que se aflojaban el cintur&oacute;n en una temporada quer&iacute;an darse un buen atrac&oacute;n. Mari hab&iacute;a comprado langostinos, chuletas y otras cosas de picoteo que poco duraron encima de los platos. Incluso Laura, muy exquisita para las comidas y siempre tratando de conservar su figura, se dio un buen banquete.<\/p>\n<p>&mdash;Esto est&aacute; riqu&iacute;simo, mam&aacute; &mdash;salt&oacute; Sergio con medio esp&aacute;rrago cruzando su garganta.<\/p>\n<p>Mari le sonri&oacute; con ese gesto que inexplicablemente no se le hab&iacute;a borrado en todo el d&iacute;a. Mir&oacute; el m&oacute;vil en un momento, por si su marido hab&iacute;a tenido algo de tiempo para mandarla un mensaje, pero no hubo suerte. En cambio cuando bloque&oacute; el tel&eacute;fono y la pantalla le mostr&oacute; su reflejo, esta se contempl&oacute; mientras los chicos dejaban la mesa sin existencias. Realmente esa sonrisa le quedaba de f&aacute;bula y adem&aacute;s, &iexcl;qu&eacute; guapa estaba&hellip;! Amplio a&uacute;n m&aacute;s el gesto de felicidad y pens&oacute; &ldquo;ser&aacute; el esp&iacute;ritu navide&ntilde;o&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Vas a salir hoy, Laura? &mdash;se interes&oacute; Sergio.<\/p>\n<p>&mdash;Que va, por m&iacute; no habr&iacute;a problema, pero mis amigas no quieren salir.<\/p>\n<p>&mdash;Mejor &mdash;salt&oacute; Mari&mdash; as&iacute; no vienes tan mal como el otro d&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Mam&aacute;&hellip; &mdash;contest&oacute; la jovencita tap&aacute;ndose el rostro.<\/p>\n<p>Sergio y Mari se rieron, compartiendo una mirada c&oacute;mplice que les hizo sonre&iacute;rse durante par de segundos.<\/p>\n<p>&mdash;Ya te emborrachar&aacute;s otro d&iacute;a &mdash;le dijo Sergio pelando un langostino y recibiendo un golpe con un trozo de pan&mdash;. &iexcl;Oye! &iexcl;Qu&eacute; me das! &iquest;Y en reyes no sales?<\/p>\n<p>Aquella pregunta ven&iacute;a precedida por una conversaci&oacute;n anterior tenida con Alicia. Hab&iacute;an hablado de tantas cosas que no pod&iacute;a recordarlas todas, pero en una de estas, le hab&iacute;a comentado que el d&iacute;a 3 de enero era su cumplea&ntilde;os y al cumplir la mayor&iacute;a de edad, lo celebrar&iacute;a con ganas. Sergio no la hab&iacute;a querido preguntar directamente si saldr&iacute;a aquel d&iacute;a a festejar, no quer&iacute;a parecer demasiado interesado, por lo que tener all&iacute; a su hermana le valdr&iacute;a como informante.<\/p>\n<p>&mdash;Quiz&aacute;&hellip; Es el cumple de Alicia, o sea que igual quiere hacer una fiesta.<\/p>\n<p>&mdash;Dios, hija, ya vais a hacer dieciocho a&ntilde;os, el tiempo vuela&hellip; &mdash;a&ntilde;adi&oacute; Mari pensando en lo peque&ntilde;a que era unos a&ntilde;os atr&aacute;s&mdash; &iquest;Por d&oacute;nde sol&eacute;is salir? Creo que estoy algo desfasada.<\/p>\n<p>Sergio levant&oacute; la ceja y sonri&oacute; al escuchar la pregunta, su madre sin querer le ayudaba a averiguar cosas que le interesaban.<\/p>\n<p>&mdash;Por los bares del casco viejo, no salimos del pueblo que en otros no nos dejan entrar a todas.<\/p>\n<p>&mdash;Me pasar&eacute; a saludarte entonces &mdash;volvi&oacute; a saltar burl&oacute;n el joven.<\/p>\n<p>&mdash;Vamos es que ni de broma. &mdash;Laura ve&iacute;a como su hermano asent&iacute;a con la cabeza para picarla a&uacute;n m&aacute;s&mdash; &iexcl;Mamaaa! Dile que no, que me deja en rid&iacute;culo, el otro d&iacute;a me vacil&oacute; delante de mis amigas.<\/p>\n<p>Mari ech&oacute; un vistazo a los ojos de su hijo. Analiz&oacute; con aquel azul intenso el rostro del joven y de pronto, viendo que re&iacute;a, por alg&uacute;n motivo inexplicable que le nac&iacute;a del alma, los dos comenzaron a re&iacute;r a carcajada limpia. Laura les mir&oacute; embobada sin saber lo que pasaba, les ve&iacute;a desternillarse como locos por algo que no entend&iacute;a, quiz&aacute; ser&iacute;an cosas de mayores (s&iacute;, para ella Sergio era mayor).<\/p>\n<p>La cena termin&oacute; y en el transcurso de esta, incluso la m&aacute;s peque&ntilde;a de la casa acab&oacute; ri&eacute;ndose por alguna broma. Pero sin duda los que no paraban de sonre&iacute;r eran Mari y Sergio. Algo pasaba entre ellos, la complicidad era enorme, se sent&iacute;an de la misma forma que hac&iacute;a unos meses. Aunque todav&iacute;a no lo sab&iacute;an o no lo notaban, era el mismo sentimiento que ten&iacute;an en el pueblo y que enterraron, la sensaci&oacute;n de una conexi&oacute;n incre&iacute;ble.<\/p>\n<p>Laura acab&oacute; levant&aacute;ndose cerca de las once de la noche, estaba bastante cansada y ten&iacute;a la gran idea de irse a dormir a su habitaci&oacute;n. Algo que aprovech&oacute; Sergio cuando estaban recogiendo y le dio un beso en la frente vi&eacute;ndola receptiva, esta le mir&oacute; muy extra&ntilde;ada, pero con un &ldquo;hasta ma&ntilde;ana&rdquo; no replic&oacute; tal acto.<\/p>\n<p>&mdash;No tienes que hacer rabiar tanto a tu hermana, cielo.<\/p>\n<p>&mdash;Solo un poco, mam&aacute;. &mdash;Sergio le pasaba los platos mientras Mari los met&iacute;a en el lavavajillas&mdash; Est&aacute; en una edad mala, pero la quiero con locura, es mi hermanita. Cuando esta as&iacute; de graciosa me encanta estar con ella.<\/p>\n<p>&mdash;La verdad que hoy la cena estuvo fant&aacute;stica, l&aacute;stima que no estuviera pap&aacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno, ma&ntilde;ana comemos todos juntos, no hay problema. Ahora vengo, voy un momento al ba&ntilde;o, regreso y terminamos con eso.<\/p>\n<p>&mdash;Voy a ponerme un caf&eacute;, &iquest;quieres uno?<\/p>\n<p>&mdash;No tomo, mam&aacute;, ya sabes que no me gusta. &mdash;le dedic&oacute; una dulce sonrisa y cuando se gir&oacute; para marcharse escuch&oacute; de nuevo a su madre.<\/p>\n<p>&mdash;Y&hellip; &iquest;Una copita de cava?<\/p>\n<p>Sergio no pudo ocultar a su madre la sorpresa que le hab&iacute;a causado mientras ella le mostraba sus blancos dientes con una sonrisa que ocupaba medio rostro. Su silueta marcada por el vestido era un lujo contemplarla y con aquella felicidad, parec&iacute;a otra Mari&hellip; una Mari que hac&iacute;a tiempo que no ve&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Una o dos&hellip; Las que quieras.<\/p>\n<p>March&oacute; al ba&ntilde;o dejando a su madre sola en la cocina y sac&oacute; del bolsillo el m&oacute;vil antes de llegar. Vio un mensaje de Marta que le felicitaba la Navidad y le puso lo mismo, a&ntilde;adi&eacute;ndole un &ldquo;te quiero&rdquo; que seguro su novia contestar&iacute;a a la ma&ntilde;ana. Sin embargo, algo se le pas&oacute; por la cabeza, abri&oacute; el Instagram y confirm&oacute; que Alicia hac&iacute;a poco que se hab&iacute;a conectado. La conversaci&oacute;n con su hermana le hab&iacute;a dado la idea de que pod&iacute;a encontr&aacute;rsela de fiesta alg&uacute;n d&iacute;a de forma &ldquo;casual&rdquo;.<\/p>\n<p>Puso los dedos en el m&oacute;vil y la comenz&oacute; a escribir sin pensar ni en Marta, ni en nadie, ten&iacute;a unas ganas terribles de hablar con su &ldquo;amante&rdquo;. Aquella palabra le surc&oacute; la mente, &iquest;de verdad lo era? Todav&iacute;a no, pero el haber pensado en ella mientras hacia el amor a su pareja, era un paso.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; tal va la fiesta?<\/p>\n<p>&mdash;Muy bien &mdash;contest&oacute; casi al instante&mdash; &iquest;T&uacute;?<\/p>\n<p>&mdash;Bien, ya hemos terminado, ahora una copa y a cama.<\/p>\n<p>&mdash;Yo ya voy por la segunda &mdash;a&ntilde;adi&oacute; un icono sacando la lengua.<\/p>\n<p>&mdash;Una cosa. &mdash;Sergio se vio dispuesto, pensando que era el momento propicio y lanz&oacute; una pregunta que pod&iacute;a pasar un l&iacute;mite que a&uacute;n no hab&iacute;an rebasado&mdash; &iquest;Te has vestido para la ocasi&oacute;n?<\/p>\n<p>&mdash;Claro, voy mon&iacute;sima.<\/p>\n<p>Escribi&oacute; la palabra &ldquo;a ver&rdquo;, pero se detuvo al pulsar el bot&oacute;n de enviar. Por un momento su raciocino se impuso y le dijo que lo que hac&iacute;a estaba mal, que si atravesaba la barrera podr&iacute;a ser que no pudiera volver atr&aacute;s. Sentado en la taza del v&aacute;ter, Sergio ech&oacute; la cabeza hacia atr&aacute;s y suspir&oacute; con el rostro algo encendido. Le pon&iacute;a mucho aquella chica y tampoco sab&iacute;a decir el porqu&eacute;, era muy guapa, pero apenas la conoc&iacute;a. Volvi&oacute; a mirar el m&oacute;vil pensando en el momento con Marta, en como Alicia le hab&iacute;a ayudado a acabar dentro de ella y en un instante dudo&hellip; aquello fue fatal. En su m&oacute;vil puls&oacute; el bot&oacute;n de enviar y el mensaje vol&oacute; rumbo al tel&eacute;fono de la chica.<\/p>\n<p>Al de pocos segundos, Alicia le mand&oacute; una foto con un vestido negro ce&ntilde;ido, las lentejuelas brillaban y su silueta se pod&iacute;a admirar a la perfecci&oacute;n. Era una chica preciosa con un cuerpo hecho para el pecado. La barrera hab&iacute;a sido destruida con un solo movimiento de su pulgar y ahora, contemplando la foto, una erecci&oacute;n se encaminaba a su punto m&aacute;s &aacute;lgido.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te gusta? &mdash;le pregunt&oacute; de seguido la joven.<\/p>\n<p>&mdash;Mucho.<\/p>\n<p>Sergio contest&oacute; sin a&ntilde;adir nada m&aacute;s porque quer&iacute;a luchar contra el sentimiento de infidelidad que crec&iacute;a en su interior, intentando que no se apoderaba de &eacute;l. Aunque lo que no sab&iacute;a el muchacho era que una vez germinada la semilla del adulterio, nada la paraba.<\/p>\n<p>Sali&oacute; del cuarto de ba&ntilde;o camino a la cocina, su madre le esperaba con los codos apoyados en la mesa y degustando una barrita de turr&oacute;n junto a la copa de cava. En el otro lado de la mesa, la de Sergio aguardaba por un anfitri&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; tal las cosas con Marta? &mdash;le pregunt&oacute; su madre pill&aacute;ndolo por sorpresa.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno, comenzando de nuevo, a ver qu&eacute; tal.<\/p>\n<p>&mdash;Te quer&iacute;a comentar una cosa, sin meterme en tus asuntos, cielo. &mdash;Mari se introdujo el turr&oacute;n en la boca y pronunciando con algo de dificultad sigui&oacute;&mdash; &Uacute;ltimamente te he visto mucho con el m&oacute;vil. Sueles poner una sonrisa boba cuando lo miras, &iquest;es cuando hablas con Marta?<\/p>\n<p>Sergio fij&oacute; los ojos en su madre que estaba espl&eacute;ndida aquella noche, con una belleza que solo hab&iacute;a visto en el pueblo y se dijo que ser&iacute;a un buen punto de partida hablar de algo como eso. Quer&iacute;a volver a tener la confianza que tan r&aacute;pido adquirieron y que con la misma rapidez perdieron.<\/p>\n<p>&mdash;No. Es una amiga.<\/p>\n<p>&mdash;Vaya, un tipo de amiga por la que sonr&iacute;es al hablar&hellip; No suelen ser realmente amigas.<\/p>\n<p>&mdash;Mam&aacute;, &mdash;Sergio sonri&oacute; y neg&oacute; con la cabeza. Le sorprendi&oacute; lo suelta que ten&iacute;a la lengua&mdash; me prestas demasiada atenci&oacute;n cuando estoy en el sof&aacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Es mi trabajo, soy tu madre.<\/p>\n<p>&mdash;En eso tienes toda la raz&oacute;n. Es una amiga, con la que bueno&hellip; no me importar&iacute;a tener algo m&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Algo serio? &mdash;Mari daba peque&ntilde;os sorbos que deslizaban mejor el trozo de turr&oacute;n por su garganta.<\/p>\n<p>&mdash;No muy serio. &mdash;el joven no quer&iacute;a decirle directamente a su madre que solo ser&iacute;a algo sexual y poco m&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;Entiendo. &iquest;Quieres un consejo? &mdash;qu&eacute; extra&ntilde;a estaba su madre, pero Sergio asinti&oacute; para recibirlo&mdash; Quiz&aacute; deber&iacute;as dejarlo con Marta. Antes que digas nada, te veo todos los d&iacute;as venir con esa cara aburrida, no triste, pero la est&aacute;s rozando. &Uacute;ltimamente no est&aacute;s tan feliz como de costumbre y cuando te veo esa sonrisa que sacas con tu nueva amiga. &iquest;Has pensado si volver fue una buena idea?<\/p>\n<p>&mdash;Creo que no lo fue&hellip; &mdash;cada d&iacute;a el pensamiento era m&aacute;s fuerte&mdash; Siento que no conectamos como antes, o quiz&aacute; nunca lo hicimos del todo, no lo s&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Tu nueva amiga, pienso que no te solucionar&aacute; nada. No digo que te olvides de ella, pero quiz&aacute; lo que te viene mejor sea estar solo. No est&eacute;s con alguien por estar.<\/p>\n<p>Sergio ech&oacute; la cabeza hacia atr&aacute;s resoplando del mismo modo que en el ba&ntilde;o y mir&oacute; a su madre a los ojos. Se sumergi&oacute; en las cuencas que las f&eacute;minas de la familia ten&iacute;an por herencia gen&eacute;tica y por un momento vio a su madre, esa Mari que descubri&oacute; en el viaje al pueblo. Sent&iacute;a que toda ella ten&iacute;a raz&oacute;n, con aquel vestido, la felicidad en su rostro y arreglada, se ve&iacute;a que tuviera todas las soluciones del mundo, la ve&iacute;a superior.<\/p>\n<p>&mdash;Seguramente tengas raz&oacute;n.<\/p>\n<p>Sin quitarle la vista de encima, comprob&oacute; como el busto era m&aacute;s prominente que de costumbre, mucho m&aacute;s que cuando usaba una camiseta suya. Sinti&oacute; algo en su vientre, algo que ten&iacute;a olvidado desde hac&iacute;a unos meses, &iquest;c&oacute;mo su madre pod&iacute;a ser tan guapa?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te da verg&uuml;enza hablar con tu madre? &mdash;lanz&oacute; Mari una mueca p&iacute;cara al ver que Sergio se hab&iacute;a puesto colorado.<\/p>\n<p>&mdash;No, no. &mdash;vio el dedo de su madre se&ntilde;al&aacute;ndole el rostro y al tocarlo lo not&oacute; caliente&mdash; Ser&aacute; el calor, no s&eacute;, quiz&aacute; el cava.<\/p>\n<p>&mdash;No importa. &mdash;dio un sorbo terminando la copa y a&ntilde;adi&oacute;&mdash; Te quer&iacute;a comentar algo, a ver qu&eacute; te parece, a&uacute;n no se lo he comentado a tu padre. &mdash;Sergio prest&oacute; atenci&oacute;n&mdash; &Uacute;ltimamente, ya sabes, el trabajo de tu padre pues est&aacute;n como est&aacute;n. No creo que le lleguen a despedir, pero por si acaso, se me ha ocurrido que podr&iacute;a buscar un trabajo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo un trabajo? &mdash;la pregunta le sali&oacute; sola, no recordaba que su madre hubiera trabajado.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, algo para traer dinero a casa, por si lo de Dani al final sale mal.<\/p>\n<p>&mdash;Vaya, mam&aacute;, me pillas totalmente descolocado.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No te parece buena idea? &mdash;Mari torci&oacute; su gesto viendo que el apoyo que esperaba de su hijo, no aparec&iacute;a. &ldquo;No deber&iacute;a haber dicho nada&rdquo; acab&oacute; por pensar.<\/p>\n<p>&mdash;Que va, todo lo contrario. Siento si has pensado otra cosa, lo que pasa que nunca te he visto trabajar, se me ha hecho raro. &iquest;C&oacute;mo te ha dado por ah&iacute;? Sabes que si no quieres no es necesario, puedo volver al cine a ver si tienen algo para m&iacute; y as&iacute; me saco un sueldo.<\/p>\n<p>&mdash;Me sienta mal que hagas eso, cari&ntilde;o. &mdash;Sergio abri&oacute; los ojos esperando la explicaci&oacute;n&mdash; Enti&eacute;ndeme, soy tu madre. Lo l&oacute;gico es que sea yo quien salga a la calle a traer dinero, &iquest;no? No quiero que mi hijo se tenga que ganar la paga trabajando si lo puedo hacer yo.<\/p>\n<p>&mdash;Pensaba que te gustaba que trabajase.<\/p>\n<p>&mdash;Perdona, Sergio, que no me he explicado. &mdash;Mari se levant&oacute; para dejar la copa en el fregadero&mdash; Me encanta que seas independiente en ese sentido. Que te busques un trabajo y te ganes tu sueldo con tu esfuerzo. Lo que no me gusta es que lo hagas para reducir gastos en casa.<\/p>\n<p>&mdash;Entiendo, mam&aacute;.<\/p>\n<p>Mari se acerc&oacute; a su hijo y cogiendo una silla se sent&oacute; a su lado, muy cerca. Haciendo un esfuerzo que en casa parec&iacute;a como si estuviera levantando una monta&ntilde;a, alz&oacute; su mano y pas&oacute; las yemas de los dedos por la mejilla del joven. El tacto que sinti&oacute; Sergio le hizo reconfortarse, olvid&oacute; de sopet&oacute;n lo mal que se sent&iacute;a por hablar con Alicia, por pensar en ser infiel a su pareja, el calor de su madre le proteg&iacute;a como cuando era un bebe.<\/p>\n<p>La mujer fue a retirar la mano, el roce no hab&iacute;a sido m&aacute;s de dos segundos, pero suficientes para ella, sin embargo, no pudo. Sergio elev&oacute; su mano cogiendo con dulzura la de Mari y peg&aacute;ndola contra su rostro por completo. La palma caliente le proporcionaba una protecci&oacute;n que hacia tanto que no sent&iacute;a. Cerr&oacute; los ojos notando el amor que desprend&iacute;a la mujer desde sus dedos y como le entraban por sus poros llegando al coraz&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno&hellip; &mdash;Mari separ&oacute; la mano del rostro de su hijo con ligera verg&uuml;enza y le sonri&oacute; sin saber casi que decir. Tuvo que volver al tema anterior&mdash; &iquest;Entonces te parece bien que busque un trabajo?<\/p>\n<p>&mdash;Me parece muy bien, en casa intentar&eacute; ayudar en todo lo que pueda, lo prometo.<\/p>\n<p>&mdash;Aunque sig&aacute;is siendo un poco guarros, &mdash;Sergio sonri&oacute; mientras Mari hacia lo mismo&mdash; me ayud&aacute;is bastante. Adem&aacute;s, apenas dais trabajo, no es como cuando erais peque&ntilde;os&hellip; menudo calvario. Si colaboramos todos, la casa se hace en un periquete. &mdash;vio que al final hab&iacute;a sido buena idea hablarlo con su hijo, ten&iacute;a mucha raz&oacute;n Carmen, &ldquo;es un buen chico&rdquo;.<\/p>\n<p>Recogieron las &uacute;ltimas migas desparramadas por la mesa y cuando terminaron, Sergio quiso preguntarla algo. Se qued&oacute; mirando a su madre, como doblaba el mantel con su precioso vestido, estaba espectacular. En toda la noche la hab&iacute;a estado mirando y se percat&oacute;, m&aacute;s que de lo guapa que estaba, de la sonrisa que no desapareci&oacute; ni por un segundo.<\/p>\n<p>&mdash;Mam&aacute;, &iquest;puedo preguntarte algo? &mdash;Mari le lanz&oacute; una mirada d&aacute;ndole permiso&mdash; &iquest;Por qu&eacute; est&aacute;s tan feliz? &iquest;Por el tema del trabajo?<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute;. De verdad que no lo s&eacute;. &mdash;sinti&oacute; los ojos de su hijo con una felicidad extrema por verla de ese modo y una peque&ntilde;a risa nerviosa sali&oacute; de su boca&mdash; Me he levantado as&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Dicen que trabajar hace que te sientas mejor, m&aacute;s independiente, m&aacute;s realizado en el plano personal, quiz&aacute; sea por eso. Sea por lo que sea, me gusta verte as&iacute;.<\/p>\n<p>Mari sinti&oacute; aquella &uacute;ltima frase como una punzada en su coraz&oacute;n, le hab&iacute;a llegado tan hondo que apret&oacute; los labios y se gir&oacute; sobre sus tacones para que no se le notara como el rostro se le contra&iacute;a. No se hab&iacute;a puesto triste, sino que la felicidad la abrumaba. Como pudo se reh&iacute;zo, se apart&oacute; el pelo del rostro y respirando bien hondo, se gir&oacute; hacia su hijo que segu&iacute;a recogiendo los platos secos.<\/p>\n<p>&mdash;D&eacute;jalo, ya lo hago ma&ntilde;ana. &iquest;Nos vamos a cama?<\/p>\n<p>El hijo asinti&oacute; y los dos recorrieron el pasillo en silencio. La casa estaba completamente a oscuras salvo por el leve resplandor que atravesaba las ventanas. En la habitaci&oacute;n de Laura una luz se escapaba por la rendija de la puerta, aquello era lo &uacute;nico que les dejaba vislumbrar algo en la oscuridad. Llegaron primero al cuarto de Dani y Mari, donde esta se par&oacute; esperando algo. No sab&iacute;a el qu&eacute;, quiz&aacute; una palabra, un roce, un beso, no sab&iacute;a&hellip;, pero necesitaba algo m&aacute;s.<\/p>\n<p>Sergio que iba tras ella, contempl&oacute; como su madre se paraba en la puerta. La pobre luz solo dejaba ver una sombra que andaba casi levitando por el pasillo. Sigui&oacute; andando hasta donde ella. Algo le corri&oacute; por la mente como el correcaminos, un pensamiento fugaz, algo que ten&iacute;a que hacer.<\/p>\n<p>Sin esper&aacute;rselo ni el mismo, rode&oacute; por la cintura a su madre, est&aacute; por instinto, lo hizo por el cuello. De haberlo planeado, Mari no ten&iacute;a todas consigo que hubiera puesto los brazos en el cuello de su hijo, pero hab&iacute;a sido tal la sorpresa que lo hizo sin pensar. Sinti&oacute; la fuerza que comenzaba a imprimirse en su cuerpo y como Sergio la acercaba al suyo. Se dej&oacute; hacer y movida por lo que hac&iacute;a el joven, apret&oacute; sus brazos tras el cuello.<\/p>\n<p>Apenas pod&iacute;a ver nada, solo sentir el calor que su madre desprend&iacute;a y el aroma del perfume que a&uacute;n perduraba en su cuello. Apret&oacute; a&uacute;n m&aacute;s sus brazos, lo hab&iacute;a hecho sin pensar, solo queriendo sentir de nuevo a su madre cerca y ahora, no quer&iacute;a separarse de ella. Sus cuerpos se juntaron en mitad del pasillo, la oscuridad les envolv&iacute;a y el silencio era extremo.<\/p>\n<p>Mari sinti&oacute; incomodidad, esa verg&uuml;enza que siempre ten&iacute;a por dar afecto a sus hijos, pero en una fracci&oacute;n de segundo desapareci&oacute;, al menos por el momento. La situaci&oacute;n era propicia, como si la oscuridad, que no le dejaba apenas ver lo que hac&iacute;a, enga&ntilde;ara a su cerebro pensando que no estaba abrazando a su hijo. Not&oacute; su cuerpo contra el del joven y no se pudo sentir m&aacute;s dichosa.<\/p>\n<p>&mdash;Feliz Navidad, mam&aacute;.<\/p>\n<p>Los brazos del joven comenzaron a separarse y sus manos se deslizaron sin apartarse del cuerpo de Mari. Ahora se hab&iacute;an posado casi en su cadera, en una parte intermedia entre esta y la cintura. La mujer deshizo el nudo de sus brazos y pos&oacute; ambas manos en los hombros del chico, separando su rostro y tratando de buscar el de Sergio con su mirada.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a verlo, no era m&aacute;s que una sombra. Pod&iacute;a ver las cuencas negras de sus ojos y una protuberancia a modo de nariz. Sab&iacute;a que era su hijo, pod&iacute;a hasta oler su esencia, esa que cada humano tiene de forma individual. Si le hubieran preguntado hacia un minuto, no se hubiera podido imaginar sin querer separarse de un abrazo de su peque&ntilde;o, pero no quer&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Feliz Navidad, Sergio.<\/p>\n<p>Descendi&oacute; su mano por el brazo del joven y acarici&oacute; su mano antes de soltarla. En un visto y no visto, se escabull&oacute; del agarre de su hijo y entr&oacute; en la habitaci&oacute;n a&uacute;n m&aacute;s oscura que el pasillo. Cerr&oacute; la puerta tras ella con el pulso agitado y con una mano en el pecho tranquiliz&aacute;ndose.<\/p>\n<p>Estaba atorada, &iquest;Qu&eacute; le hab&iacute;a pasado? El calor de Sergio, notar su cuerpo tan cerca, el amor con el que la abrazaba, hab&iacute;a sido demasiado. La oscuridad fue su aliada, le hab&iacute;a regalado un gesto de amor hacia el joven que apenas se daba, pens&oacute; mientras se relajaba que quiz&aacute; lo podr&iacute;a repetir.<\/p>\n<p>Sin embargo, la sensaci&oacute;n que le embargaba era una mezcla de sentimientos, que no pod&iacute;a explicar. Sentada en la cama los analiz&oacute; con detalle, mientras escuchaba como su hijo cerraba la puerta de su cuarto. Estaba feliz por ese abrazo, pero &iquest;por qu&eacute; se sent&iacute;a tambi&eacute;n mal? Era algo extra&ntilde;o, si era un gesto de amor entre madre e hijo, nada m&aacute;s. No obstante, su cuerpo segu&iacute;a inquieto, puesto que en verdad, podr&iacute;a ser m&aacute;s que eso.<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<p>En mi perfil ten&eacute;is mi Twitter para que pod&aacute;is seguirme y tener m&aacute;s informaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Subir&eacute; m&aacute;s cap&iacute;tulos en cuento me sea posible. Ojal&aacute; pod&aacute;is acompa&ntilde;arme hasta el final del camino en esta aventura en la que me he embarcado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 El tiempo transcurrido durante el sexo, sumado al paseo con Marta hasta casa de sus abuelos, lleg&oacute; a casa con el tiempo justo para sentarse a cenar. 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