{"id":30072,"date":"2021-06-25T08:24:39","date_gmt":"2021-06-25T08:24:39","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-06-25T08:24:39","modified_gmt":"2021-06-25T08:24:39","slug":"confesion-del-dia-de-ayer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/confesion-del-dia-de-ayer\/","title":{"rendered":"Confesi\u00f3n del d\u00eda de ayer"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30072\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Estar encerrada en casa durante la pandemia me incita a hacer diabluras como &eacute;sta que les contar&eacute; cuando fui a la Iglesia.<\/p>\n<p>Afortunadamente, hoy que escribo &eacute;ste, empezaron a vacunarnos a los cuarentones en mi entidad. Y pronto saldr&eacute; a hacer de las m&iacute;as con mi amante pues hoy me tienen encerrada. Son mis cr&iacute;os y mi marido quienes hacen las compras y atienden el resto de las cosas que tienen que ver con el exterior.<\/p>\n<p>A veces, y con muchas precauciones me acompa&ntilde;an a la iglesia. La semana anterior me confes&eacute;. Le bes&eacute; la mano y me hinqu&eacute; al lado del confesionario, como me indic&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Cu&aacute;les pecados puedo cometer si estoy encerrada todos los d&iacute;as? &ndash;le dije al padrecito cuando me pregunt&oacute; por mis pecados<\/p>\n<p>&ndash;Vamos, Mar, &iquest;ya no has vuelto a verte con el se&ntilde;or que me dijiste hace tiempo? &ndash;insisti&oacute; y yo imaginaba su rostro a trav&eacute;s de la malla.<\/p>\n<p>&ndash;No padre hace m&aacute;s de un a&ntilde;o que no pecamos &ndash;le contest&eacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Qu&eacute; bueno que no has pecado de obra, pero &iquest;has pecado de palabra? &iquest;No has hablado con &eacute;l o te has mensajeado? &ndash;continu&oacute; apremi&aacute;ndome y tuve que decirle que s&iacute;, luego me pidi&oacute; detalles.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, nos mandamos saludos y&hellip; algunas fotos o videos &ndash;acept&eacute;.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Fotos y videos de desnudos o de sus partes? &ndash;especific&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;&hellip; &ndash;contest&eacute; y escuch&eacute; el ruido de sus ropas, &ldquo;seguro que me va a pedir que le cuente m&aacute;s&rdquo;, pens&eacute; pues las otras veces es as&iacute;.<\/p>\n<p>&ndash;A ver, Mar, cu&eacute;ntame que le env&iacute;as t&uacute; &ndash;pregunt&oacute; delatando ansiedad.<\/p>\n<p>&ndash;Fotos de mis chiches y de mi tamalito.<\/p>\n<p>&ndash;As&iacute;, nada m&aacute;s, &iquest;o le ofreces el pecho en la foto?<\/p>\n<p>&ndash;A veces as&iacute;, nada m&aacute;s, y otras se lo ofrezco y le escribo &ldquo;m&aacute;mamelas, nene&rdquo; &ndash;dije y empec&eacute; a escuchar un ruido peri&oacute;dico de chasquidos, seguramente ya se la hab&iacute;a empezado a jalar.<\/p>\n<p>&ndash;Y en las del tamalito, &iquest;qu&eacute; le escribes? &ndash;me pregunt&oacute; con voz m&aacute;s baja, pero de corrido, en tanto que comenc&eacute; a sentir el olor del pene, como cuando me lo acerca mi marido para que se lo chupe.<\/p>\n<p>&ndash;Lo mismo, padre, es lo que m&aacute;s me gusta que me chupe la panocha, porque mi marido no me la quiere chupar &ndash;confes&eacute; la raz&oacute;n que me llev&oacute; a ser infiel.<\/p>\n<p>&ndash;Y a ese se&ntilde;or &iquest;s&iacute; le gusta hac&eacute;rtelo? &iquest;Qu&eacute; sientes? &ndash;me apremi&oacute;, y el ruido aumentaba.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, m&aacute;s cuando mi marido se ha venido en m&iacute;, el me chupa m&aacute;s rico y me vengo mucho en su boca&hellip; &ndash;contaba lo que &eacute;l quer&iacute;a escuchar y &eacute;l daba unos quejidos ahogados, tratando de evitar que me diera cuenta de lo que estaba haciendo&ndash; Luego me coge muy rico y me siento feliz, como en el Cielo&hellip;&ndash;&ldquo;&iexcl;Calla!&rdquo;, me interrumpi&oacute; y yo call&eacute;, pero &eacute;l tambi&eacute;n y su respiraci&oacute;n estaba agitada.<\/p>\n<p>&ndash;Eso no puede ser el Cielo, m&aacute;s bien parece cosa del Infierno, a donde ir&aacute;s si no me cuentas porqu&eacute; lo prefieres a &eacute;l y no a tu marido &ndash;me dijo amenazante cuando se calm&oacute;&ndash; &iquest;Acaso &eacute;l tiene el miembro m&aacute;s grande que tu esposo?<\/p>\n<p>&ndash;No, es menos largo, pero m&aacute;s grueso y sus huevos s&iacute; son m&aacute;s grandes, no me caben juntos en la boca como los de mi marido, pero eso no es lo que me importa de &eacute;l &ndash;expliqu&eacute; y de inmediato pregunt&oacute; &ldquo;&iquest;Entonces?&rdquo;&ndash; Ya le dije que me gusta que &eacute;l me chupe la panocha, y a mi marido no, eso es todo&hellip; &ndash;aclar&eacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Qu&eacute; bueno que no has vuelto a pecar de obra, pero tampoco debes hacerlo de palabra ni de pensamiento. Te dir&eacute; cu&aacute;l es tu penitencia y en una semana vienes a confesarte otra vez &ndash;me orden&oacute;.<\/p>\n<p>Me levant&eacute; y fui hacia el frente del confesionario para despedirme d&aacute;ndole las gracias besando su mano. Distingu&iacute; el olor de semen entre sus dedos. Mientras hac&iacute;a los rezos de la penitencia, recordaba que no pocas veces, a petici&oacute;n suya, le hab&iacute;a contado lo mismo durante la pandemia, sobre c&oacute;mo se dio mi relaci&oacute;n &ldquo;en vivo&rdquo; con mi amante. Estoy segura que lo hace para &ldquo;guitarre&aacute;rsela&rdquo; mientras lo cuento. Pero no pasa nada m&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>La pr&oacute;xima semana le confesar&eacute; lo que hice hoy: Sub&iacute; a un foro de Internet unas fotos donde me dispongo a chup&aacute;rsela a mi amante. S&oacute;lo porque andaba muy caliente.<\/p>\n<p>En ese foro he puesto otras fotos m&aacute;s (s&oacute;lo oculto nuestras caras) y no son pocos los correos donde me piden fotos y me hacen muchas preguntas pidiendo detalles: c&oacute;mo me gusta m&aacute;s coger; c&oacute;mo pongo la verga en mi boca para mamar; y muchas guarradas m&aacute;s. Casi siempre las contesto poniendo la direcci&oacute;n del sitio donde est&aacute;n mis fotos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Estar encerrada en casa durante la pandemia me incita a hacer diabluras como &eacute;sta que les contar&eacute; cuando fui a la Iglesia. Afortunadamente, hoy que escribo &eacute;ste, empezaron a vacunarnos a los cuarentones en mi entidad. Y pronto saldr&eacute; a hacer de las m&iacute;as con mi amante pues hoy me tienen encerrada. Son mis cr&iacute;os [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2586,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":{"0":"post-30072","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-confesiones"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30072","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2586"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30072"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30072\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30072"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30072"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30072"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}