{"id":30167,"date":"2021-07-01T05:36:48","date_gmt":"2021-07-01T05:36:48","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-07-01T05:36:48","modified_gmt":"2021-07-01T05:36:48","slug":"fin-del-confinamiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/fin-del-confinamiento\/","title":{"rendered":"\u00a1Fin del confinamiento!"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30167\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Como fue mi regreso a la normalidad cotidiana, despu&eacute;s de la vacuna contra la pandemia de Covid-19.<\/p>\n<p>&iexcl;Otra vez a disfrutar completamente de la vida! Ya cumplimos un mes de que nos vacunaron y pudimos continuar con nuestras rutinas amorosas.<\/p>\n<p>El asunto es que todo volvi&oacute; a la normalidad y aprendimos que &eacute;ramos felices y ahora vamos a disfrutarlo con mayor intensidad.<\/p>\n<p>El viernes me dijo Sa&uacute;l que el lunes ten&iacute;a una reuni&oacute;n presencial en la Universidad pues les presentar&iacute;an formalmente a la nueva jefa de la divisi&oacute;n de ingenier&iacute;a. &ldquo;Es buen momento para que Eduardo venga a darme su amor, &iexcl;lo extra&ntilde;o mucho!&rdquo;, me dije y le envi&eacute; un Whatsapp advirti&eacute;ndole que no hiciera compromiso en la ma&ntilde;ana del lunes. Cuando supe los datos de la hora y el tiempo de la junta se los envi&eacute; para se&ntilde;alar que le hablar&iacute;a cuando Sa&uacute;l saliera, como en los viejos tiempos en los que todos mis amores extramaritales eran furtivos, eso le pon&iacute;a emoci&oacute;n y suspenso a la relaci&oacute;n. Como respuesta al juego, me envi&oacute; un sticker de un embozado estilo esp&iacute;a y re&iacute; de la ocurrencia.<\/p>\n<p>El lunes, diez minutos despu&eacute;s que sali&oacute; Sa&uacute;l, le marqu&eacute; a Eduardo. &ldquo;Ya se fue, te espero&rdquo; le dije. &ldquo;S&iacute; ya vi que sali&oacute; hace rato, ahorita mismo estoy all&iacute;, mi mujer&rdquo;, dijo y yo contest&eacute; con un &ldquo;Te amo&rdquo; antes de colgar. As&iacute; pasaba antes, &eacute;l llegaba y yo met&iacute;a a los ni&ntilde;os en el estudio donde les prend&iacute;a la televisi&oacute;n y les ped&iacute;a que no me interrumpieran y que, si necesitaban algo, tocaran el timbre de servicio. Ahora nada de ni&ntilde;os, ning&uacute;n reclamo por mis relaciones con mis amores extra, pero la travesura segu&iacute;a.<\/p>\n<p>Lo recib&iacute; en el neglig&eacute; que no me quit&eacute; desde que me levant&eacute;, pero seguramente Sa&uacute;l sospech&oacute; por qu&eacute; pues al despedirse, meti&oacute; sus manos para acariciar mis tetas al tiempo que me daba un beso riqu&iacute;simo. &ldquo;Te portas bien&rdquo;, dijo con doble sentido al despedirse. &ldquo;S&iacute;, claro&rdquo;, le contest&eacute; pensando en que s&iacute; lo har&iacute;a lo mejor que pudiera, &iexcl;mi ansiedad me ped&iacute;a calmarme en los brazos de mi otro amor!<\/p>\n<p>En cuanto cerr&eacute; la puerta de acceso, Eduardo hizo lo mismo que hab&iacute;a hecho Sa&uacute;l: me magre&oacute; las tetas mientras me besaba con pasi&oacute;n y yo le empec&eacute; a desabotonar la camisa. De pie, a mitad de la sala, las manos de Eduardo me acariciaban completamente y yo segu&iacute;a con la tarea de encuerarlo, desde la gorra hasta los zapatos, hice mi tarea velozmente, estaba sumamente ansiosa de mamarle la verga. Al tenerlo desnudo con el palo inhiesto, me agach&eacute; a consumar mi deseo, en el viaje, mi neglig&eacute; fue subiendo pues mi macho lo hab&iacute;a tomado desde abajo y me lo sac&oacute; completamente. Mi boca creci&oacute; para alojar hasta la garganta esa belleza que me ha cautivado cuarenta a&ntilde;os y que he orde&ntilde;ado de m&uacute;ltiples maneras, principalmente con la vagina y la boca. &iexcl;Cu&aacute;ntos litros me he servido de esa fuente&hellip;!<\/p>\n<p>El presemen que escurr&iacute;a estaba delicioso, met&iacute; en la boca, una por una, las hermosas bolas que le cuelgan, mord&iacute; el escroto y temblaba de amor, pero antes de que pudiera extraer la miel, Eduardo me hizo erguirme, me tom&oacute; de las nalgas y en cuanto yo lo abrac&eacute; del cuello d&aacute;ndole un beso para que probara el sabor sublime que yo hab&iacute;a saboreado, &eacute;l me carg&oacute; y sin miramientos me penetr&oacute; hasta el fondo. Su pene resbal&oacute; en mi vagina encharcada, me movi&oacute; varias veces y sent&iacute; el primer orgasmo, &eacute;l no suspendi&oacute; los movimientos y as&iacute;, ensartada, haci&eacute;ndome el amor entre mis quejidos de placer, camin&oacute; conmigo en vilo hasta la cama que no quise ni sacudir para apreciar el aroma de los dos machos de este d&iacute;a. Sin sacar la verga me acost&oacute; y luego sent&iacute; su cuerpo encima. &iexcl;Qu&eacute; delicia! &eacute;l segu&iacute;a jugando conmigo, haci&eacute;ndome venir una y otra vez hasta que qued&eacute; quieta de cansancio.<\/p>\n<p>Se separ&oacute; de m&iacute; y se puso a lamer mis pezones, su lengua fue bajando, la meti&oacute; en mi ombligo y continu&oacute; lamiendo la cicatriz que me dej&oacute; una ces&aacute;rea, obviamente me acord&eacute; de Sa&uacute;l, quien hace eso, pero a&ntilde;os antes de mi operaci&oacute;n Sa&uacute;l recorr&iacute;a el camino de vellos que nac&iacute;a en mi ombligo que, como r&iacute;o, continuaba cada vez m&aacute;s caudaloso hasta desembocar en la mata de mi tri&aacute;ngulo. Ahora el recorrido es en la cicatriz que elimin&oacute; a la l&iacute;nea de vellos.<\/p>\n<p>Ya instalada su boca en mi vagina, chup&oacute; y sorbi&oacute; labios y cl&iacute;toris que me hicieron sentir las piernas dormidas por el tren de orgasmos, Eduardo saboreaba con mucho deleite los jugos que le estaba prodigando por su trabajo. Entreabr&iacute; los ojos y vi su miembro crecid&iacute;simo, &iexcl;&eacute;l no se hab&iacute;a venido a&uacute;n! Se acost&oacute; a mi lado bes&aacute;ndome el rostro sus manos jugaban con mis tetas que se hab&iacute;an desparramado hacia los costados: las tomaba llev&aacute;ndolas hacia el centro de mi pecho y luego las soltaba para verlas caer.<\/p>\n<p>&ndash;Ya est&aacute;n todas aguadas y ca&iacute;das, mi amor. &iquest;Te acuerdas cuando las mamaste por primera vez? &ndash;le pregunt&eacute;, m&aacute;s como una nostalgia compartida que por verificar sus recuerdos.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, mi mujer, siempre se han ca&iacute;do, &iexcl;pero de buenas! &ndash;contest&oacute; de la misma forma que aquella primera vez vez que me las alab&oacute; (y me las mamo, &iexcl;claro!), pues le dije entonces que ya estaban algo ca&iacute;das. &iexcl;Pero ahora! M&aacute;s masivas y con los pezones apuntando directamente al piso&hellip;<\/p>\n<p>Su respuesta, al igual que las de Sa&uacute;l y mis otros burros lecheros, son de amor, de eso no me cabe duda. Dormit&eacute; un poco entre sus caricias y mi letargo de felicidad.<\/p>\n<p>M&aacute;s tarde me despert&eacute; y me acomod&eacute; en un 69. &ldquo;No me vayas a sacar el semen ahorita, ese quiero d&aacute;rtelo adentro. Despu&eacute;s, si quieres y qued&oacute; algo, me orde&ntilde;as con tu boquita, mi mujer&rdquo;. &lsquo;Mi mujer&rsquo; escuch&eacute; y record&eacute; que as&iacute; qued&oacute; el mote que &eacute;l me daba pues en una ocasi&oacute;n que me exig&iacute;a que me divorciara de Sa&uacute;l, argument&oacute; &ldquo;&Eacute;l es tu esposo y s&oacute;lo est&aacute;n unidos por el papel, en cambio t&uacute; eres mi mujer pues no hay quien te haga sentir el amor as&iacute;&rdquo;. Recordaba esas palabras y lo segu&iacute;a mamando, pero tambi&eacute;n me felicitaba de no haberme divorciado: todos me hacen sentir feliz; cada uno a su manera o con sus virtudes. Eduardo tiene el pene m&aacute;s grande que los dem&aacute;s y lo mueve muy bien dentro de m&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>En esa posici&oacute;n estuvimos como media hora, yo cambiaba el ritmo cada vez que sent&iacute;a que se le hinchaba, tanto de jaladas y lamidas como del lugar espec&iacute;fico donde las hac&iacute;a, para no hacerlo eyacular y recib&iacute;a las caricias de sus labios, lengua, dedos y nariz sinti&eacute;ndome en el Nirvana. De repente, &iexcl;me dej&oacute; sin chup&oacute;n! Ja, ja, ja, no me hab&iacute;a puesto alerta en hacer el cambio de ritmo y ya mero se viene en mi boca. Me dej&oacute; acostada boca arriba e, hinc&aacute;ndose en la cama, me puso de &ldquo;armas al hombro&rdquo; &iexcl;Otra vez, de una sola estocada me penetr&oacute;! lo sent&iacute; como una lanza de fuego penetrando hasta el &uacute;tero. Se inclin&oacute; hacia m&iacute; y descans&eacute; mis piernas en sus brazos, meti&oacute; las manos bajo mi espalda y me jal&oacute; de los hombros hacia &eacute;l. Yo estaba completamente doblada, pero feliz, sintiendo el jaloneo en los hombros y los golpes de su pubis en mis nalgas, ninguna mejor onomatopeya del &ldquo;chaca-chaca&rdquo; que escuchar c&oacute;mo me penetraba mi hombre agitado al fornicarme. &ldquo;&iexcl;Vente, mi amor!&rdquo; le dije al sentir m&aacute;s crecido su miembro pr&oacute;ximo a explotar &iexcl;Dale a tu mujer todo el amor que nos debe la pinche pandemia! &iexcl;Ll&eacute;name el &uacute;tero de tu amor!, le gritaba mientras los dos nos ven&iacute;amos. &ldquo;&iexcl;Nada mejor que hacer el amor contigo, ninguna puede exprimirme tanto!&rdquo;, contest&oacute; antes de zafar sus brazos para que yo abriera completamente las piernas y &eacute;l pudiera acostarse sobre m&iacute;, resoplando y sudando lo tuve hasta que ya no pod&iacute;a yo respirar bien y gir&eacute; mi cuerpo para que &eacute;l cayera en la cama.<\/p>\n<p>Dormimos un buen rato. Al despertarse, Eduardo se preocup&oacute; por saber la hora. &ldquo;A&uacute;n falta para que llegue mi marido, hay tiempo para que me des m&aacute;s de tu cari&ntilde;o. Ten un poco del m&iacute;o&rdquo;, le dije ofreci&eacute;ndole un pez&oacute;n en sus labios. Abri&oacute; enormemente la boca y succion&oacute; estruj&aacute;ndome la teta entre sus dos manos. Despu&eacute;s le ped&iacute; que se quedara acostado boca arriba. Le chup&eacute; el falo, haci&eacute;ndole caricias en los test&iacute;culos y d&aacute;ndole jalones r&iacute;tmicos en el m&aacute;stil. Cuando todo estuvo firme, lustroso y mojado, me lo fui ensartando con lentitud en la vagina, para disfrutarlo. Al sentir que mis nalgas estaban sobre sus huevos, comenc&eacute; a mecerme, primero con suavidad, fui aumentando el ritmo, hasta que llegu&eacute; a los sentones y me vine riqu&iacute;simo.<\/p>\n<p>Me acost&eacute; de cucharita hacia &eacute;l, pero Eduardo tom&oacute; una de mis piernas y la levant&oacute; para meterme su vergota que segu&iacute;a tan firme como yo la hab&iacute;a usado.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Qu&eacute; bien que tomaste tu pastillita azul! &ndash;le dije al sentir que me trataba como una marioneta.<\/p>\n<p>&ndash;Eso fue anoche, a mi esposa debo tenerla contenta, se lo merece. Pero despu&eacute;s de dos palos con ella, los besitos de &ldquo;buenas noches&rdquo; y &ldquo;buenos d&iacute;as&rdquo;, no ha de quedar nada de ellas.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Pues s&iacute; queda mucho del f&aacute;rmaco en tu cuerpo! &ndash;dije al estar empalada como mu&ntilde;eca de pl&aacute;stico con una rodilla sobre la cama, una pierna en el cuello de Eduardo y colgada de una mano sostenida por Eduardo y el pu&ntilde;o de la otra descansando en la cama temerosa de que me soltara.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;T&uacute; eres el mejor excitante, la golfa m&aacute;s rica del mundo! &ndash;me dec&iacute;a y se mov&iacute;a con mucho vigor.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Mi mujer est&aacute; que se cae de buena! &iexcl;Es toda una golfa! &ndash;dijo al estar soltando un chorro tras otro de semen en mi vagina. Esa expresi&oacute;n es para m&iacute; la muestra de felicidad que le estoy dando a Eduardo.<\/p>\n<p>Pero tambi&eacute;n record&eacute; c&oacute;mo hac&iacute;a feliz a Roberto, el primer cuerno que le puse a Sa&uacute;l y comenc&eacute; a llorar por saber que ya no lo volver&eacute; a tener entre mis piernas dici&eacute;ndome &ldquo;te amo, Tita, mi putita&hellip;&rdquo; al terminar de eyacular en m&iacute;.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Qu&eacute; tienes, no te gusta? &iquest;Te molest&oacute; que te llamara golfa? &ndash;pregunt&oacute; preocupado de haberme lastimado.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Me fascina, mi amor! &ndash;le contest&eacute; abraz&aacute;ndolo m&aacute;s fuerte y call&eacute; la raz&oacute;n de mis l&aacute;grimas&ndash; No me molesta que me digan puta cuando me hacen el amor y est&aacute;n felices, o de coger, como dice Sa&uacute;l. &iexcl;Los amo y me hace feliz que me amen y sean felices al estar conmigo! &ndash;conclu&iacute; y me puse a besarle la cara y luego me fui a limpiarle el pene para saborear lo que a&uacute;n quedara de semen.<\/p>\n<p>Cuando termin&eacute; de saborear el amor, son&oacute; el tel&eacute;fono fijo. Pens&eacute; &ldquo;&iquest;D&oacute;nde habr&eacute; dejado el celular?&rdquo;. Contest&eacute; y era Sa&uacute;l quien me dec&iacute;a que llegaba en menos de una hora.<\/p>\n<p>&ndash;Era Sa&uacute;l, que ya viene para ac&aacute; &ndash;explique.<\/p>\n<p>&ndash;Que cort&eacute;s es en avisar&hellip; &iquest;&Eacute;l sab&iacute;a que nos ver&iacute;amos? &ndash;pregunt&oacute; Eduardo intrigado.<\/p>\n<p>&ndash;Ahora que lo dices, tal vez sospech&oacute; algo y supongo que por eso habl&oacute;, para no llegar de improviso.<\/p>\n<p>&ndash;Bueno, fue hermoso volver a estar contigo. Me voy feliz y vac&iacute;o de amor, &iexcl;te lo dej&eacute; todo! &ndash;me dijo sacudiendo sus huevos en la mano y les di un beso.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s que Eduardo se fue, me volv&iacute; a poner el neglig&eacute;. Busqu&eacute; el m&oacute;vil y vi que no ten&iacute;a llamadas perdidas, y entend&iacute; que Sa&uacute;l habl&oacute; directamente al tel&eacute;fono de la casa como primera opci&oacute;n para avisarme que ya ven&iacute;a. &ldquo;Seguramente quer&iacute;a saber si me encontraba en casa&rdquo;, pens&eacute; y se lo dije cuando lleg&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Cre&iacute;ste que andaba en alg&uacute;n otro lado y por eso llamaste a casa en lugar de hablarme al m&oacute;vil? &ndash;pregunt&eacute; suspicazmente para hacerle ver que me sent&iacute;a vigilada.<\/p>\n<p>&ndash;No, Nena, era el tel&eacute;fono que te quedaba m&aacute;s cerca de la cama &ndash;contest&oacute; dej&aacute;ndome perpleja.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;C&oacute;mo sab&iacute;as que me encontraba en la cama? &ndash;pregunt&eacute; sospechando algo.<\/p>\n<p>&ndash;Porque lo estaba viendo. Adem&aacute;s, ya hab&iacute;an terminado dos veces &ndash;precis&oacute; y supe que ahora, no s&oacute;lo era en casa donde pod&iacute;a ver las c&aacute;maras, tambi&eacute;n lo pod&iacute;a hacer v&iacute;a remota.<\/p>\n<p>Dicho esto, me quit&oacute; el neglig&eacute; y se fue sobre una de mis tetas la cual aprision&oacute; con su boca y, sin soltarla, se comenz&oacute; a desvestir. &iexcl;Supe que estaba calent&iacute;simo y yo termin&eacute; desvisti&eacute;ndolo! Me carg&oacute; y me llev&oacute; a la cama donde me lanz&oacute; y se fue de boca en mi pepa. &ldquo;&iexcl;Eres una puta, Nena! &iexcl;Sabes a puta muy cogida, riqu&iacute;simo!&rdquo; dijo despu&eacute;s de chuparme y se puso a cogerme enfebrecidamente. &ldquo;&iexcl;Dime qu&eacute; te gust&oacute; m&aacute;s de la cogida con Eduardo, puta!&rdquo;, gritaba, entre otras cosas y yo se las respond&iacute;a tambi&eacute;n a gritos, contagiada de su fiebre, hasta que nos vinimos. Entonces lo solt&eacute; del abrazo que le daba con las cuatro extremidades y descansamos yertos, con la cara hacia arriba y los brazos en cruz&hellip; &iexcl;Sublime cogida que me dio! Super&oacute; en mucho a lo que acababa de tener con Eduardo, en la misma cama llena de sudor, lefa y vellos de los tres. Bueno, no s&eacute; si lo super&oacute;, porque casi siempre, la &uacute;ltima me parece la mejor, sea del amor que sea&hellip;<\/p>\n<p>Aunque digan que una imagen vale m&aacute;s que mil palabras, a Sa&uacute;l le gusta que le cuente y con sus preguntas &ldquo;me saca toda la sopa&rdquo;, y me entero de cosas nuevas de m&iacute; misma cuando se las contesto sin pensarlas, porque estoy bien ensartada disfrutando el momento. Aunque no es su &aacute;rea de desarrollo, Sa&uacute;l es un analista consumado, a muchos les ha hecho ver las verdades propias que se ocultaban a s&iacute; mismos. En verdad, duele y se siente placer: en el orgasmo se juntan la Pulsi&oacute;n de Vida y la Pulsi&oacute;n de Muerte y Sa&uacute;l lo hace para superar lo que alguno de mis amantes me acaba de hacer sentir. Cuando me coge (as&iacute; dice &eacute;l) termino siendo feliz, aunque sepa que soy su juguete&hellip;<\/p>\n<p>Me coloc&oacute; en el video la escena donde Eduardo y yo estamos vini&eacute;ndonos: Eduardo est&aacute; tenso y tiene una de mis piernas sobre el hombro, se nota c&oacute;mo la aprieta y su boca se contrae en un gesto y yo grito &ldquo;Todo, mi amor, dame todo&rdquo; No necesito contarles la cara de puta que tengo porque tambi&eacute;n me estoy viniendo.<\/p>\n<p>&ndash;All&iacute; te est&aacute; surtiendo leche y t&uacute; soltando litros de jugos, &iexcl;mira c&oacute;mo se te sale el atole de la pepa! Es en verdad una imagen cl&aacute;sica del arte pornogr&aacute;fico dijo extasiado y se puso a lamerme la entrepierna&ndash; &iexcl;Qu&eacute; rico es lamerte las verijas chorreadas, mi Nena puta! Apenas me salgo de casa y metes a uno de tus amantes, como siempre &ndash;se&ntilde;al&oacute; Sa&uacute;l, mirando la pantalla y se le volvi&oacute; a parar la verga.<\/p>\n<p>&ndash;&Eacute;l lo necesitaba, yo tambi&eacute;n, soy misericordiosa, &eacute;l tambi&eacute;n lo fue contigo, se vino much&iacute;simo y t&uacute; lo disfrutaste tambi&eacute;n, tom&aacute;ndote el atole de amor que hicimos y luego bati&eacute;ndolo con gusto &ndash;le contest&eacute;.<\/p>\n<p>&ndash;A ver si le sobr&oacute; algo de amor para Adriana, quien seguramente sabe que vino a verte y lo va a encuerar en cuanto llegue a su casa.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute; que ven&iacute;as caliente por habernos monitoreado &ndash;le dije jal&aacute;ndole el pito&ndash; y yo que pens&eacute; que era porque tu nueva jefa te trat&oacute; bien.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, me puse muy caliente y no se me bajaba, lo not&oacute; mi exalumna, quien es la nueva jefa, y me dijo &ldquo;&iquest;puedo ayudarte con ese deseo?&rdquo; &ldquo;Ahora no, ya habr&aacute; oportunidad, debo ir a casa&rdquo;, le dije y ella insisti&oacute;: &ldquo;Uno rapidito, no seas malo, ya me moj&eacute; de estar acarici&aacute;ndote esto&hellip;&rdquo; dijo y le ech&oacute; seguro al cub&iacute;culo, me sac&oacute; la verga, le dio dos chupetones mientras se bajaba los calzones y se sent&oacute; a cabalgar hasta que se vino.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Y t&uacute;, te viniste mucho? &ndash;le pregunt&eacute; enojada por los celos.<\/p>\n<p>&ndash;Nada, quer&iacute;a disfrutar este momento contigo, en los rescoldos de tu fuego con Eduardo, &iexcl;tambi&eacute;n los extra&ntilde;aba, Nena&hellip;!<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Pues te hubieras salido sin cog&eacute;rtela!<\/p>\n<p>&ndash; Ya sabes que soy tan magn&aacute;nimo como t&uacute;, Nena, ella lo necesitaba&hellip;<\/p>\n<p>Como ven, todo vuelve a la normalidad, hasta mis celos por las amiguitas y las exalumnas, a veces 30 a&ntilde;os menores que mi marido. Aun as&iacute;, &iexcl;Viva la vida!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Como fue mi regreso a la normalidad cotidiana, despu&eacute;s de la vacuna contra la pandemia de Covid-19. &iexcl;Otra vez a disfrutar completamente de la vida! Ya cumplimos un mes de que nos vacunaron y pudimos continuar con nuestras rutinas amorosas. 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