{"id":30205,"date":"2021-07-04T07:36:55","date_gmt":"2021-07-04T07:36:55","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-07-04T07:36:55","modified_gmt":"2021-07-04T07:36:55","slug":"una-planea-y-propone-pero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/una-planea-y-propone-pero\/","title":{"rendered":"Una planea y propone, pero\u2026"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30205\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Despu&eacute;s de haber tenido mi sesi&oacute;n de amor con Eduardo, quise reponer el tiempo perdido por culpa de la pandemia con mis burros lecheros. Me comuniqu&eacute; con Pablo a la universidad donde trabaja. &Eacute;l se mud&oacute; desde hace muchos a&ntilde;os al norte del pa&iacute;s, donde le ofrecieron muy buenas condiciones para continuar su desarrollo profesional, adem&aacute;s de las ventajas que ten&iacute;a su campo profesional en esa regi&oacute;n. Nos ve&iacute;amos al menos un par de veces al a&ntilde;o, cuando ven&iacute;a a alg&uacute;n congreso o reuni&oacute;n de trabajo con cierta compa&ntilde;&iacute;a que lo contrata frecuentemente, tambi&eacute;n cuando volaba solo a otro pa&iacute;s de sur y planeaba en la CDMX el trasbordo para vernos. Desde que nos conocimos supe que &eacute;l admiraba a mi esposo por lo que conoci&oacute; de &eacute;l en sus estudios de posgrado. &iexcl;Qu&eacute; bueno que yo fui primero!, de lo contrario, un muchacho unos ocho a&ntilde;os menor que yo, por muy inteligente que fuera, seguramente se hubiera inhibido al saber que Sa&uacute;l era mi marido. Lo bueno fue que hicimos el amor muy rico varias veces y ya estaba en mi hato para cuando supo qui&eacute;n era yo.<\/p>\n<p>Quedamos en vernos una semana despu&eacute;s ya que casualmente pasar&iacute;a por aqu&iacute; para ir a Argentina. Me puse a fantasear en qu&eacute; nuevas cosas de sexo podr&iacute;a ofrecerle a este sesent&oacute;n, incluso me puse a hacerle un su&eacute;ter para que lo usara en el pr&oacute;ximo invierno en Buenos Aires, en fin, &iexcl;yo estaba como chicuela enamorada! Eso merec&iacute;a el festejo de que ya estaba vacunada para ver a mi segundo macho, pero&hellip;<\/p>\n<p>En el Facebook vi una invitaci&oacute;n a la presentaci&oacute;n de un libro. La anunciaban en un espacio amplio, pero advert&iacute;an que se deb&iacute;a hacer una reservaci&oacute;n pues el aforo ser&iacute;a reducido. Se trataba de un poemario de un prometedor poeta en ciernes, pero lo que me llam&oacute; la atenci&oacute;n fue que entre los presentadores estar&iacute;a Oth&oacute;n. &ldquo;&iexcl;Ups, yo quiero ir!&rdquo; Le dije a Sa&uacute;l ley&eacute;ndole el anuncio, y callando lo de Oth&oacute;n, pero me contest&oacute; que ese d&iacute;a en la tarde &eacute;l ya ten&iacute;a un compromiso en la Facultad para atender a tres tesistas. &ldquo;Bueno, ver&eacute; c&oacute;mo llegar all&aacute;&rdquo;, le contest&eacute; si darle mayor importancia.<\/p>\n<p>Mi inter&eacute;s por ir, se deb&iacute;a a que a Oth&oacute;n lo ve&iacute;a con menos regularidad ya que viv&iacute;a en Baja California y casi siempre que ven&iacute;a a la CDMX lo hac&iacute;a acompa&ntilde;ado de su esposa. De inmediato apart&eacute; mi lugar. &ldquo;&iquest;Vendr&aacute;s solo a la presentaci&oacute;n del mi&eacute;rcoles?&rdquo;, le pregunt&eacute; en un Whatsapp. Por contestaci&oacute;n recib&iacute; una llamada telef&oacute;nica, contest&eacute; y me fui a mi rec&aacute;mara. En resumen, me dijo que s&oacute;lo vendr&iacute;a a eso y que regresar&iacute;a en el vuelo de la noche. Se trataba de un compromiso por la amistad de &eacute;l con el autor del poemario, quien consigui&oacute; los vi&aacute;ticos. Arregl&oacute; las cosas para que yo lo recibiera en el aeropuerto y despu&eacute;s de &ldquo;saludarnos&rdquo;, lo llevara al evento, en donde su amigo se har&iacute;a cargo del resto de las atenciones.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a, cuando Sa&uacute;l se fue al deportivo, le record&eacute; que en la tarde ir&iacute;a a la presentaci&oacute;n del libro. &ldquo;No te preocupes, yo comer&eacute; en el Club&rdquo;, dijo como contestaci&oacute;n y sal&iacute; unos minutos despu&eacute;s de &eacute;l. Llegu&eacute; justo a tiempo, estaban anunciando la llegada del vuelo, as&iacute; que apenas cruz&oacute; la puerta de salida lo recib&iacute; con un abrazo y &eacute;l fue quien me bes&oacute;, adem&aacute;s de hacerme sentir su erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Uy, te dur&oacute; el Viagra de despedida! &ndash;le dije bajando discretamente mi mano bes&aacute;ndolo en la mejilla al tiempo que lo sobaba.<\/p>\n<p>&ndash;La verdad, no. No hubo tiempo para despedirme as&iacute; de mi esposa, fue tu olor &ndash;me contest&oacute; tom&aacute;ndome de la cintura y d&aacute;ndome un beso en el cuello antes de emprender el camino a la salida.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Qu&eacute; malo eres! A m&iacute; s&iacute; me dieron los buenos d&iacute;as, aunque lo disfrut&eacute; m&aacute;s al pensar en lo que te har&iacute;a&hellip;<\/p>\n<p>Platicamos de generalidades antes de subir al auto y enfil&eacute; al motel donde estuvimos la primera vez. &Eacute;l sonri&oacute; cuando entramos. Me adelant&eacute; a pedir la habitaci&oacute;n para hacer yo el pago en efectivo y puso una cara molesta.<\/p>\n<p>&ndash;T&uacute; eres el invitado, todos tus gastos est&aacute;n pagados, y mientras yo usufruct&uacute;e tu estancia, yo pagar&eacute; por ello &ndash;dije y &eacute;l sonri&oacute; tomando la tarjeta magn&eacute;tica correspondiente al cuarto.<\/p>\n<p>A entrar a la habitaci&oacute;n, nos desnudamos entre besos y nos metimos a ba&ntilde;ar, porque &eacute;l lo pidi&oacute; as&iacute;, ya que sali&oacute; muy temprano de Tijuana, y no tuvo tiempo de ba&ntilde;arse. Yo me puse una gorra desechable de las que ofrecen en el hotel. S&iacute;, all&iacute; fue la primera sesi&oacute;n de amor. Le ped&iacute; que me penetrara por el ano, como la primera vez que lo hice as&iacute;, ya que &eacute;l fue quien me lo inaugur&oacute; (tiempo antes se lo hab&iacute;a pedido a Eduardo y a Sa&uacute;l, pero no quisieron).<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Puta, sigues igual de puta! &ndash;dec&iacute;a mientras me cog&iacute;a b&aacute;rbaramente.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Disfr&uacute;talo, mi amor, es tuyo, para eso lo abriste! &ndash;le gritaba, sabedora que su esposa no quer&iacute;a dejar que &eacute;l se la cogiera por all&iacute;.<\/p>\n<p>Se vino riqu&iacute;simo y me puse en cuclillas para lav&aacute;rselo y chuparlo extrayendo la miel que estaba a&uacute;n en el tronco. Mientras le daba esa alegr&iacute;a, yo me enjuagaba el trasero y me met&iacute;a el dedo en el recto para que salieran las heces revueltas con semen que m&aacute;s se pudiera. Terminamos de ba&ntilde;arnos y al salir nos secamos uno al otro. Su pene volvi&oacute; a crecer. &ldquo;&iquest;Est&aacute;s seguro de que no tomaste pastillita azul?&rdquo;, le dije melosamente estir&aacute;ndole el tronco y las bolas con la toalla.<\/p>\n<p>&ndash;La tom&eacute; una hora antes de irme a acostar y yo creo que se me gast&oacute; con mi mujer porque me dio mucha batalla, pero, como siempre, se neg&oacute; a que le diera por atr&aacute;s &ndash;dijo hinc&aacute;ndose atr&aacute;s de m&iacute;, contemplando mi ano a&uacute;n abierto&ndash;, lo bueno es que &eacute;ste culito s&iacute; me ama.<\/p>\n<p>&ndash;Es tuyo, mi amor, ya te lo dije&hellip;<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;A poco yo soy el &uacute;nico usuario? &ndash;pregunt&oacute; y me dio una fuerte nalgada.<\/p>\n<p>&ndash;Mmmh, no, pero son muy pocas las veces que otro lo usa, generalmente cuando yo lo pido, y a ti &iexcl;siempre te lo pido! &ndash;le contest&eacute; jal&aacute;ndolo hacia a la cama, agarr&aacute;ndolo de la verga, claro.<\/p>\n<p>Oth&oacute;n siempre trajo el pito parado y yo no le cre&iacute; que no hubiese tomado algo, ya est&aacute; cerca de los 70, pero tuve que cre&eacute;rselo al recordar la s&uacute;per cogida que me dio unos d&iacute;as antes Eduardo, de 75 y tambi&eacute;n con una pastilla la noche anterior. Lo disfrut&eacute; en todas las posiciones que me puso y las dos regadas que me dio en la pepa. Acab&eacute; cansad&iacute;sima, pues algunas de las posiciones eran para cirqueros, incluido el 69, estando el de pie y sosteni&eacute;ndome cargada por varios minutos, hasta que le ped&iacute; que me bajara porque sent&iacute;a la cabeza llena de sangre. Descansamos y salimos a comer, cerca del lugar donde &eacute;l se presentar&iacute;a.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Qu&eacute; hombre! &ndash;le dije cuando acarici&eacute; su pene bajo los manteles y &iexcl;se le puso r&iacute;gido de inmediato!<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Qu&eacute; mujer! &ndash;me contest&oacute; haciendo lo propio y sintiendo lo mojado de mi vagina.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Qu&eacute; mujer tan puta! &ndash;dijo al oler los dedos que me hab&iacute;a metido en la panocha&ndash; &iexcl;Me toc&oacute; pelito! &ndash;expres&oacute; mostr&aacute;ndome un vello que ten&iacute;a pegado en el dedo y lo ech&oacute; a la copa de vino para tomar el &uacute;ltimo trago.<\/p>\n<p>Ped&iacute; la cuenta al mesero, precisando que me la trajera a m&iacute; y que le pagar&iacute;a con tarjeta. Oth&oacute;n volvi&oacute; a sonre&iacute;r y al retirarse el mesero me dijo &ldquo;Esta puta me sigue usufructuando&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>Oth&oacute;n siempre me trata verbalmente de puta cuando estamos solos. &ldquo;Te amo, putita&rdquo;, me dijo al despedirse de m&iacute; en la entrada del recinto. &ldquo;Gracias por la cogida que le diste a esta puta&rdquo;, fue mi respuesta y se meti&oacute; a buscar a su amigo. Yo esper&eacute; a que abrieran la puerta al p&uacute;blico para entrar. Todo transcurri&oacute; normalmente. Cuando el maestro de ceremonias concluy&oacute; el acto, y antes de invitar a la firma de libros, agradeci&oacute; especialmente a Oth&oacute;n por las casi siete horas de vuelo que habr&iacute;a de cumplir ese d&iacute;a para estar presente. Oth&oacute;n agradeci&oacute; diciendo &ldquo;Fue enormemente grato venirme&rdquo; vi&eacute;ndome directamente a m&iacute;. Se quedaron los que quer&iacute;an aut&oacute;grafos, incluso vi que algunas personas hab&iacute;an llevado libros de Oth&oacute;n para que se los firmara. A una chica le se&ntilde;al&eacute; el libro que tra&iacute;a y le dije &ldquo;El autor es muy bueno, hoy me dio tres firmas antes de que empezara este acto&rdquo;. La muchacha sonri&oacute; afirmativamente, baj&oacute; la vista buscando los libros firmados, desconcert&aacute;ndose al ver que yo no tra&iacute;a libros, y me desped&iacute; de ella. Al salir, vi que Sa&uacute;l estaba en el vest&iacute;bulo y fui hacia &eacute;l.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;D&oacute;nde estabas, que no te vi?<\/p>\n<p>&ndash;Llegu&eacute; tarde y ya no me dejaron pasar &ldquo;El cupo m&aacute;ximo permitido est&aacute; completo&rdquo;, me dijeron y me fui a la casa a dejar mi auto. Regres&eacute; en taxi para que nos fu&eacute;ramos a cenar.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Ah, qu&eacute; bueno! &ndash;le dije tom&aacute;ndolo de la mano para ir por el auto&ndash; lo dej&eacute; a donde fui a comer, cenemos all&iacute;.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de lavarnos las manos, nos sentamos. &Eacute;l se acerc&oacute; a m&iacute;, olisque&aacute;ndome el pelo y la ropa. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pasa, mi amor?&rdquo;, le pregunt&eacute;, &ldquo;&iquest;No me lav&eacute; bien?&rdquo;, insist&iacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Es que hueles muy rico, &iexcl;hueles a puta muy cogida, Nena! &ndash;me dijo aspirando m&aacute;s hondo.<\/p>\n<p>Afortunadamente lleg&oacute; el mesero con la carta, yo ped&iacute; algo ligero y Sa&uacute;l pidi&oacute; langostinos y un coctel de ostiones. &ldquo;En lugar de la pastilla, servir&aacute; esto y el perfume que traes&rdquo; dijo y me qued&eacute; pensando qu&eacute; tanto sabr&iacute;a de lo que hab&iacute;a hecho yo. Sac&oacute; su celular, busc&oacute; algo en Internet, lo ley&oacute; y me empez&oacute; a besar guardando su tel&eacute;fono. Me bes&oacute; y me meti&oacute; la mano hasta entrar en mi vagina. Cuando la sac&oacute;, oli&oacute; los dedos, los chup&oacute; y exclam&oacute; &ldquo;&iexcl;Fue Oth&oacute;n el que se cogi&oacute; a mi Nena puta!&rdquo;<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Qu&eacute; te pasa, baja la voz! &ndash;exclam&eacute; en voz baja.<\/p>\n<p>&ndash;Ay mi Nena, como si no te conociera&hellip; &ndash;dijo volviendo a meterme la mano entre las piernas y al sacarla volvi&oacute; a chuparse los dedos.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;A poco los reconoces por el sabor? &ndash;pregunt&eacute; asombrada.<\/p>\n<p>&ndash;A veces&hellip;<\/p>\n<p>&ndash;No te creo &ndash;respond&iacute; enf&aacute;tica.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute; ol&iacute; tu perfume de puta: muy cogida, y se me par&oacute; autom&aacute;ticamente. Prob&eacute; tu flujo y comprob&eacute; que sab&iacute;a a atole casi reci&eacute;n hecho. Busqu&eacute; en Internet y vi el anuncio que me mostraste, all&iacute; comprob&eacute; que estuvo Oth&oacute;n aqu&iacute;. Es m&aacute;s, apostar&iacute;a que comieron en esta mesa o en la de junto &ndash;afirm&oacute; sorprendi&eacute;ndome m&aacute;s.<\/p>\n<p>Volte&eacute; hacia la otra mesa, que fue donde hab&iacute;amos estado, y vi que ten&iacute;a el letrero de &ldquo;No usar. Conserve la sana distancia&rdquo;, seguramente los cambian de lugar cuando su van unos clientes y antes de que lleguen otros. &iexcl;Llevamos casi cincuenta a&ntilde;os de casados y siempre ha descubierto mis andanzas! La cena transcurri&oacute; tranquilamente, pues no quise volver a tocar el tema. Con mi silencio al respecto, acept&eacute; mi desliz. Al finalizar, ped&iacute; la cuenta para acelerar el tr&aacute;mite. El mesero me trajo la cuenta, lo cual no pas&oacute; desapercibido a Sa&uacute;l, pues sonri&oacute;, y pagu&eacute; con mi tarjeta. S&iacute;, era el mismo que nos hab&iacute;a atendido a Oth&oacute;n y a m&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>Al llegar a la casa, me empez&oacute; a desvestir d&aacute;ndome besos. &ldquo;Te amo puta, mi Nena&rdquo;, me dijo con ternura. En la cama volvi&oacute; a cubrirme de besos, me volte&oacute; boca abajo y me dio m&aacute;s besos, desde la nuca a los pies. Despu&eacute;s me dio muchos en la nalga donde me hab&iacute;a golpeado Oth&oacute;n, que seguramente conservaba alguna marca roja. &ldquo;&iquest;Te doli&oacute;, Nena?&rdquo;, me dijo al sob&aacute;rmela. Me puso en cuatro y me di cuenta que el pene estaba enorme.<\/p>\n<p>&ndash;Te disfrut&oacute; como les gusta, Nena. &iexcl;Ahora me toca a m&iacute;! &ndash;dijo, meti&eacute;ndomela de golpe en el culo y empez&oacute; a moverse fren&eacute;ticamente, de nada serv&iacute;an mis gritos de dolor por la enculada en fr&iacute;o que me dio&ndash; &iexcl;Qu&eacute; rica puta me toc&oacute;! &ndash;grit&oacute; al venirse con dos chorros en mi cola.<\/p>\n<p>Me empuj&oacute; las piernas para que yo quedara acostada y se qued&oacute; ah&iacute;, ensartado como perro. Yo lloraba, no s&eacute; si de dolor o de felicidad. Me limpi&oacute; con la lengua las l&aacute;grimas que me escurr&iacute;an del lado donde asom&oacute; su cabeza y dijo tiernamente &ldquo;Yo tambi&eacute;n te amo&rdquo;. No s&eacute; si asum&iacute;a que yo lo amaba, o si se refer&iacute;a a que Oth&oacute;n me amaba. No ten&iacute;a sentido preguntarle.<\/p>\n<p>Nos metimos bajo las cobijas y dormimos. A las pocas horas me despert&eacute; porque Sa&uacute;l me estaba chupando divinamente la vagina, le tom&eacute; de la cabeza y la apret&eacute; fuerte contra mi pubis, flexion&eacute; un poco las piernas para atrapar tambi&eacute;n con ellas la cabeza y me paje&eacute; riqu&iacute;simo vini&eacute;ndome a chorros que tragaba mi cornudo. En la ma&ntilde;ana s&oacute;lo dijo &ldquo;Gracias por el atole que me hicieron, Nena puta&rdquo; y se subi&oacute; en m&iacute; para venirse una vez m&aacute;s. &ldquo;Te amo, Nena. Buenos d&iacute;as&rdquo;, me dijo antes de irse a ba&ntilde;ar. Yo me qued&eacute; pensando &ldquo;&iquest;&Eacute;ste a qu&eacute; hora se tom&oacute; la pastilla?&rdquo; y como si hubiera adivinado, antes de cerrar la puerta dijo &ldquo;Los mariscos y, sobre todo, el atole de puta son buen afrodisiaco&rdquo;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Despu&eacute;s de haber tenido mi sesi&oacute;n de amor con Eduardo, quise reponer el tiempo perdido por culpa de la pandemia con mis burros lecheros. Me comuniqu&eacute; con Pablo a la universidad donde trabaja. &Eacute;l se mud&oacute; desde hace muchos a&ntilde;os al norte del pa&iacute;s, donde le ofrecieron muy buenas condiciones para continuar su desarrollo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2603,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-30205","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30205","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2603"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30205"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30205\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30205"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30205"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30205"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}