{"id":30208,"date":"2021-07-03T22:00:00","date_gmt":"2021-07-03T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-07-03T22:00:00","modified_gmt":"2021-07-03T22:00:00","slug":"hazme-gozar-tenerte-en-mi-cama-sentirte-dentro-de-mi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/hazme-gozar-tenerte-en-mi-cama-sentirte-dentro-de-mi\/","title":{"rendered":"Hazme gozar, tenerte en mi cama, sentirte dentro de m\u00ed"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30208\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Una peque&ntilde;a escapada a la sierra de Madrid para relajarme y descansar del estr&eacute;s del trabajo result&oacute; una deliciosa noche de sexo con un extra&ntilde;o.<\/p>\n<p>Me gusta pasear y respirar la paz que los bosques te ofrecen, me gusta perderme los fines de semana para olvidarme de la vor&aacute;gine, del estr&eacute;s que acumulamos durante la semana, a veces sola y a veces acompa&ntilde;ada, esta historia relata las horas de aquel fin de semana, el cual empez&oacute; con un encuentro agradable mientras cenaba y termin&oacute; a pesar de las circunstancias mejor de lo que esperaba.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a pasado una semana bastante estresante en el trabajo, teniendo que solucionar los problemas de &uacute;ltima hora de la exposici&oacute;n en el museo donde trabajo, siempre a contrarreloj cuando parece que los problemas te buscan, ese fin de semana adem&aacute;s daba la casualidad de que mi novio estaba de viaje y no me apetec&iacute;a quedarme sola, as&iacute; que decid&iacute; cansada de paseos por la playa y gente que me conoc&iacute;a, hacer una escapada a Madrid y perderme por una zona que realmente me enamor&oacute; cuando la conoc&iacute;, un pueblo peque&ntilde;o enclavado en la sierra de Madrid, un pueblo a pocos kil&oacute;metros del puerto de Navacerrada y del que coge su nombre.<\/p>\n<p>El viernes por la tarde a primera hora sal&iacute;a de Valencia en coche con una peque&ntilde;a maleta, lo justo para pasar dos d&iacute;as y a las pocas horas de salir ya estaba respirando la paz que esta zona a menos de una hora de la gran urbe te ofrece, dej&eacute; mis maletas en aquel peque&ntilde;o hotel y sal&iacute; a pasear por el pueblo a pesar del fr&iacute;o invernal, me sent&eacute; a cenar en uno de sus muchos restaurantes y all&iacute; fue la primera vez que le vi y la primera vez que nuestras miradas se cruzaron, la primera vez que sent&iacute; como su mirada atravesaba mi cuerpo de punta a punta haci&eacute;ndome el amor, me hac&iacute;a recordar una sensaci&oacute;n que hac&iacute;a tiempo que no me pasaba.<\/p>\n<p>&Eacute;l un hombre alto de 1,80 m&aacute;s o menos, de unos 36 a&ntilde;os y complexi&oacute;n normal, pelo corto, ojos marrones y con una perilla estilo vikingo que le quedaba realmente bien, un hombre guapo con una mirada intensa, casado ya que no pude dejar de observar c&oacute;mo luc&iacute;a su anillo en el dedo, vest&iacute;a informal, pero muy elegante, realmente era un hombre muy atractivo, que no par&oacute; de desnudarme con su mirada toda la cena y he de decir que me gust&oacute; como lo hac&iacute;a, no era de esas miradas lascivas que otros hombres estaban practicando en esos mismos momentos y que me estaban haciendo sentir inc&oacute;moda, no, la verdad que no, se notaba la suavidad en ellas, me hac&iacute;an sentir c&oacute;moda a pesar de todo.<\/p>\n<p>Nada m&aacute;s terminar de cenar miraba a trav&eacute;s del ventanal como empezaba a nevar, realmente hab&iacute;a elegido el fin de semana perfecto y cuando levant&eacute; la mirada donde &eacute;l se hab&iacute;a sentado su silla estaba vac&iacute;a, seg&uacute;n me dijeron se acababa de ir y no s&eacute; porque cay&oacute; sobre m&iacute; un velo de tristeza, fue como un embrujo, como si quisiera que pasara algo entre aquel hombre y yo a pesar de estar casado, a pesar de que yo ten&iacute;a novio, empec&eacute; a imaginar que en vez de sus ojos fueran sus manos las que me desnudaran y que sus labios me fueran cubriendo de besos, yo con novio, &eacute;l casado y sin embargo no pensaba m&aacute;s que en estar con &eacute;l, no pensaba que aquello estuviera mal, sab&iacute;a que era algo que no estaba a mi alcance as&iacute; que para que sentirse mal, &iquest;sentirse mal solo por desear a un hombre?, &iquest;por mirarle?, por&hellip; &iquest;hablar con &eacute;l?<\/p>\n<p>Aquella noche bajo el edred&oacute;n pas&oacute; algo m&aacute;s que pensar en &eacute;l, algo m&aacute;s que solamente mirar o dejar que me desnudara con los ojos o so&ntilde;ando que lo hiciera con sus manos, esa noche con la imagen de aquel hombre de perilla vikinga se hizo un hueco en mi cabeza y mis manos empezaron a recorrer mi cuerpo, el viento ululaba en el exterior con fuerza y la nieve ca&iacute;a copiosamente en las calles mientras que en mi cama mis dedos pellizcaban mis pezones duros y erguidos, mis pechos sent&iacute;an el paso de las yemas de mis dedos so&ntilde;ando que fueran las de mi amante imaginario, que poco a poco mi vientre sintiera lo mismo y m&aacute;s all&aacute; de &eacute;l por debajo de mis bragas sus dedos hac&iacute;an una incursi&oacute;n nocturna hacia mi sexo conquistando primero mi cl&iacute;toris y desliz&aacute;ndose por mis labios humedecidos en busca de la entrada de mi vagina para hacerme gozar y calentarme en aquella noche fr&iacute;a, haciendo que abriera la boca como esperando un beso de mi amante madrile&ntilde;o aunque no sab&iacute;a si era exactamente de all&iacute; o no, aunque poco me importaba.<\/p>\n<p>Mis jadeos y gemidos hac&iacute;an de coro a los sonidos y la m&uacute;sica helada que llegaba del exterior, unos gemidos calientes que derretir&iacute;an las miradas lascivas de aquellos hombres sin rostro y que se mezclaban con las de mi amante que ahora en mis sue&ntilde;os acariciaba mi cuerpo, pod&iacute;a sentir sus manos y sus besos, pod&iacute;a sentir el peso de su cuerpo sobre m&iacute;, casi notando como su pene golpeaba con suavidad la entrada de mi sexo, abr&iacute;a los ojos y mirando al oscuro techo y le pod&iacute;a ver mover sus caderas hacia delante y hacia atr&aacute;s, hundiendo su cuerpo sobre el m&iacute;o en el colch&oacute;n de aquella enorme cama, viendo mi rostro cambiar cada vez que mis dedos se met&iacute;an dentro de mi vagina, imaginando que no eran m&aacute;s que sus caricias antes de que me penetrara con su pene, pod&iacute;a verme abraz&aacute;ndole, cubri&eacute;ndole su espalda desnuda con mis brazos, apret&aacute;ndole sobre m&iacute; y ara&ntilde;&aacute;ndole cuando le sent&iacute;a entrar, nunca antes me hab&iacute;a masturbado pensando en un hombre con tanta pasi&oacute;n, sacando mis dedos completamente mojados de mi vagina y llev&aacute;ndomelos a mi boca para saborear el fruto de la victoria pensando solamente en &eacute;l cuando explot&eacute; en un peque&ntilde;o orgasmo.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente de ma&ntilde;ana quiz&aacute;s arrepentida por lo que hice por la noche, antes de nada y todav&iacute;a con la cara sin lavar llam&eacute; a mi novio, realmente s&iacute; que me sent&iacute;a mal por haber pensado en otro hombre y so&ntilde;ar que me hac&iacute;a el amor y sin embargo despu&eacute;s de arreglarme, sal&iacute; bien pertrechada con ropa invernal para dar una vuelta por el pueblo que durante la noche se hab&iacute;a pintado totalmente blanco, un manto blanco cubr&iacute;a sus calles y callejuelas, miraba a diestra y siniestra pensando en que quiz&aacute;s podr&iacute;a encontrarme con aquel hombre, pero no hubo suerte ni por la ma&ntilde;ana, ni durante la comida en el mismo restaurante, pero no as&iacute; por la tarde.<\/p>\n<p>Esa tarde a pesar de estar todo nevado el sol calentaba bastante, el viento hab&iacute;a cesado y la sensaci&oacute;n era incluso de calor, se hab&iacute;a quedado un d&iacute;a realmente hermoso cuando empec&eacute; a pasear por una zona boscosa, hab&iacute;a m&aacute;s gente paseando por all&iacute;, tir&aacute;ndose bolas de nieve o por peque&ntilde;os terraplenes, recorriendo el bosque o pasando por el camino empedrado y arenoso, se notaba que mucha gente de la ciudad hab&iacute;an decidido subir y disfrutar de la monta&ntilde;a como yo aunque con m&aacute;s suerte que la m&iacute;a, ya que tuve la mala fortuna de torcerme un tobillo en un mal paso que me hizo caer sobre la tierra nevada, no pod&iacute;a casi andar y estaba sola, el tiempo pasaba y lo que antes era una zona atestada de gente ahora era como si fuera un p&aacute;ramo helado, los &aacute;rboles blancos y el sol derritiendo la nieve poco a poco, el tiempo pasaba y el sol perd&iacute;a su fuerza, una peque&ntilde;a brisa helada mov&iacute;a las copas de los &aacute;rboles cuando decid&iacute; a llamar a emergencias y como si fuera mi caballero andante, como salido de la nada apareci&oacute; mi amante nocturno por detr&aacute;s de los &aacute;rboles por un camino empinado que descend&iacute;a de la monta&ntilde;a.<\/p>\n<p>Llam&aacute;ndole y haci&eacute;ndole se&ntilde;as se dirigi&oacute; a m&iacute; corriendo, fue cuando o&iacute; su voz cuando me pregunt&oacute; c&oacute;mo me encontraba y que me pasaba y tras una breve revisi&oacute;n Roberto, que as&iacute; se llama, me tocaba el tobillo con cuidado, palpando tambi&eacute;n el resto de la pierna por si me hubiera hecho m&aacute;s da&ntilde;o, ya no sent&iacute;a dolor alguno, su presencia anestesiante hab&iacute;a hecho que el dolor se fuera al instante y sus manos recorriendo mi pierna junto a su respiraci&oacute;n tan cerca de m&iacute; hac&iacute;a que mi coraz&oacute;n se acelerara, pod&iacute;a sentir como la electricidad de aquellas manos me traspasaron y so&ntilde;aba con que no se quedara por debajo de la rodilla sino que subiera m&aacute;s all&aacute; de ella, su voz me embriagaba, desprend&iacute;a un olor delicioso y no pod&iacute;a dejar de mirar, sus manos, su cara, sus ojos y de sus labios al hablar.<\/p>\n<p>Parec&iacute;a estar nuevamente hechizada por &eacute;l, algo irracional me pasaba cada vez que le ten&iacute;a delante, quer&iacute;a besarle, quer&iacute;a sentir su piel sobre la m&iacute;a e intu&iacute;a que a &eacute;l le pasaba lo mismo que a m&iacute;, cada vez que levantaba su mirada, nuestros ojos se encontraban y entrelazaron sin querer soltarse, su mirada a mis pechos a pesar de ir con bastante ropa para luego perderse en mis labios, el silencio del bosque nos envolv&iacute;a y despacio muy despacio parec&iacute;a que nuestros labios iban disminuyendo la distancia que los separaba, pod&iacute;amos notar la excitaci&oacute;n el uno del otro, miradas a los ojos y luego a nuestros labios, notaba su mano subiendo por encima de mi rodilla y deteni&eacute;ndose en mi muslo pr&aacute;cticamente rozando mi vulva, nuestros labios a escasos cent&iacute;metros y como si fueran potentes imanes nuestros labios se unieron, sabore&aacute;ndonos los dos con peque&ntilde;os besos, bebiendo de nuestra pasi&oacute;n al notarme penetrada por su lengua.<\/p>\n<p>El sol empezaba a esconderse por detr&aacute;s de los &aacute;rboles, el fr&iacute;o una vez m&aacute;s cubr&iacute;a el bosque y nosotros de pie empez&aacute;bamos a cubrirnos de besos con nuestras lenguas entrelazadas sin casi poder respirar, sus manos recorr&iacute;an mi cuerpo por encima de la ropa, apret&aacute;ndose contra &eacute;l y uniendo nuestros sexos sin decirnos apenas nada, algunas personas pasaban justo al lado nuestro sin hacernos apenas caso, sin reparar en dos enamorados que se com&iacute;an a besos, el sue&ntilde;o hecho realidad, estaba entre sus brazos y me besaba y acariciaba, estaba sumida en una felicidad absoluta cuando Roberto me dio la vuelta y sus manos empezaron a desabrochar mi pantal&oacute;n, meti&eacute;ndome su mano helada por debajo de mi braga, no era el fr&iacute;o lo que sent&iacute;a cuando sus dedos empezaron a recorrer mis labios, era el calor con los que yo le calentaba cada cent&iacute;metro de sus dedos, envi&aacute;ndole el mensaje de deseo, mis labios y mi vagina tan humedecidos por la excitaci&oacute;n le enviaban un mensaje claro.<\/p>\n<p>Roberto apretaba su pene con fuerza por detr&aacute;s de m&iacute; con sus manos sobre mis pechos, mis manos hacia atr&aacute;s intentando desabrochar su cintur&oacute;n y entonces sent&iacute; como de un tir&oacute;n mi pantal&oacute;n y mis bragas bajaban hasta mis rodillas, sent&iacute;a el aire fr&iacute;o en mi piel, sobre todo cuando se apart&oacute; un momento, solo un momento porque enseguida sent&iacute; su piel caliente calentar la m&iacute;a, su pene entre mis muslos rozando mi vagina, si antes estaba excitada ahora m&aacute;s, si antes estaba mojada ahora era un mar de pasi&oacute;n en el interior de mi vagina, el flujo mojaba toda la vagina y de caer al suelo en forma de gotas fundir&iacute;a la nieve de inmediato como si fuera una gota de lava.<\/p>\n<p>Su glande encontraba con facilidad la entrada rosada de mi vagina, su piel suave se un&iacute;a a la m&iacute;a y la humedad de mi interior mojaba su cabeza que poco a poco y hasta el fondo se iba metiendo dentro de m&iacute;, llen&aacute;ndome entera con la misma suavidad con la que me miraba, el coraz&oacute;n se me sal&iacute;a del pecho m&aacute;xime cuando la gente al otro extremo del camino segu&iacute;a pasando. Roberto me cog&iacute;a de la cintura y se apretaba contra m&iacute; dejando su pene tan dentro que durante unos segundos lo manten&iacute;a al abrigo de mi vagina estrecha, mojada y caliente, las penetraciones nos hac&iacute;an jadear y gemir, mi mano sobre mi boca intentando no hacer ruido alguno, estaba anocheciendo, pero todav&iacute;a nos pod&iacute;an ver desde el otro lado del camino, de hecho quiz&aacute;s m&aacute;s de uno pudo vernos y o&iacute;rnos porque cada vez que Roberto entraba dentro de m&iacute; era como si de una forma involuntaria mi garganta emitiera unos sonidos imposibles de retener y de acallar.<\/p>\n<p>Cada vez m&aacute;s r&aacute;pido y con m&aacute;s fuerza, pero dejando su pene unos segundos dentro de m&iacute; sin sacarla, Roberto empujaba su pene tan fuerte que se met&iacute;a hasta que sus test&iacute;culos chocaban contra mi vulva dej&aacute;ndolos all&iacute; hasta que se retiraba y nuevamente volver a met&eacute;rmela con fuerza, entonces not&eacute; como algo me inundaba la vagina, como la zona donde est&aacute;bamos la nieve se fund&iacute;a del calor que desprend&iacute;a mi cuerpo, mi vientre empezaba a arder enviando ese calor a todas las zonas de mi cuerpo haci&eacute;ndome temblar y paralizando todo el cuerpo salvo mi garganta que exhalaba en forma de gritos todo el placer que Roberto me acababa de dar, asustando a unos pobres chicos que pasaban por all&iacute; en esos momentos y que se empezaban a re&iacute;r mirando hacia atr&aacute;s viendo como un hombre y una mujer hac&iacute;an el amor en medio de un bosque nevado.<\/p>\n<p>Mis manos hacia atr&aacute;s cog&iacute;an sus gl&uacute;teos apret&aacute;ndolos contra m&iacute;, no permitiendo que sacara su pene cuando Roberto empez&oacute; a eyacular dentro de mi vagina, el movimiento de los dos se fue ralentizando, pero &eacute;l segu&iacute;a todav&iacute;a con su pene dentro de mi vagina entrando y saliendo, envolviendo su pene con los restos de mi flujo que se adher&iacute;an a su tronco, hasta que not&eacute; como se separaba de m&iacute; y me sub&iacute;a con suavidad las bragas y mis pantalones, despu&eacute;s de vestirse fue el momento de ver que mi tobillo todav&iacute;a me dol&iacute;a y como un caballero me cogi&oacute; en brazos ayud&aacute;ndome a sentarme en su coche que lo ten&iacute;a justo al lado.<\/p>\n<p>Quince minutos m&aacute;s tarde despu&eacute;s de ver que mi tobillo casi no me dol&iacute;a, en la habitaci&oacute;n de mi hotel con la chimenea encendida y una peque&ntilde;a l&aacute;mpara en el otro extremo Roberto y yo nos empez&aacute;bamos a besar nuevamente mientras que nos &iacute;bamos quitando la ropa lentamente, sus labios iban cubriendo la parte de mi piel que poco a poco quedaba desnuda, las yemas de sus dedos sub&iacute;an acariciando mis brazos hasta terminar en mis hombros y quit&aacute;ndome el sost&eacute;n lentamente mientras me los besaba, los dos desnudos de cintura para arriba uniendo nuestra piel, piel contra piel con mis pechos aplastados contra &eacute;l y sintiendo las caricias de sus dedos sobre mis pezones, no par&aacute;bamos de mirarnos, los dos dici&eacute;ndolo todo simplemente con nuestro silencio acarici&aacute;ndonos, sintiendo cada sensaci&oacute;n, sintiendo sus manos sobre mi espalda y las m&iacute;as sobre la suya, sin besarnos, simplemente mir&aacute;ndonos con nuestros labios casi unidos.<\/p>\n<p>Hipnotizados por la pasi&oacute;n, por aquella escena de pel&iacute;cula con chimenea encendida y media luz, los dos acariciando nuestros cuerpos con delicadeza, los dos ya desnudos por completo con su pene en mi mano, masaje&aacute;ndolo de arriba abajo, sintiendo la humedad de su lengua en la m&iacute;a mientras que nos bes&aacute;bamos, sus dedos recorriendo mi vulva, moj&aacute;ndose entre mis labios y electrificando mi cuerpo cuando se paraba en mi cl&iacute;toris, los dos sumidos en un mar de sexo y pasi&oacute;n desde que nos encontramos en el bosque, cambiando el fr&iacute;o invernal bajo la arboleda a la comodona y caliente habitaci&oacute;n del hotel, donde nuestra piel se erizaba por nuestras caricias, donde el sentimiento estaba a flor de piel como si fu&eacute;ramos dos enamorados, dos reci&eacute;n casados en su luna de miel, aunque quiz&aacute;s ser&iacute;a m&aacute;s acertado decir que la lujuria de un hombre y una mujer que no se conoc&iacute;an de nada desbordaba aquella peque&ntilde;a habitaci&oacute;n con el deseo de entregarse el uno al otro sin importarles m&aacute;s que el sexo en esos momentos, sin importales sus respectivas parejas.<\/p>\n<p>Roberto subiendo y sujetando mi muslo derecho, dejando as&iacute; que mi vagina se abriera y empec&eacute; acercar su pene a mi vulva, con mi mano dirigiendo las subidas y bajadas entre mis labios, abri&eacute;ndolos y metiendo su pene entre ellos, desde mi cl&iacute;toris hasta la entrada de mi vagina, metiendo un poco su glande en mi interior, los dos nos mir&aacute;bamos fijamente y re&iacute;amos cuando Roberto empujaba con su cadera su pene meti&eacute;ndose en mi vagina, haci&eacute;ndome jadear al sentirla dentro y ri&eacute;ndome con &eacute;l cuando nuevamente con mi mano se la sacaba y volv&iacute;a a recorrer mi sexo con su pene envuelto en mi flujo.<\/p>\n<p>Las miradas entre los dos no cesaban, sus caricias en mi espalda interminables, las risas de nuestro juego sexual con mi mano en su pene recorriendo mis labios y dej&aacute;ndola dentro para que &eacute;l empujase era continuo hasta que tropezamos en la cama y los dos ca&iacute;mos en ella, hundi&eacute;ndose su pene hasta el fondo de mi vagina, una mezcla entre placer y risas nos invadi&oacute;, su pene entraba y sal&iacute;a de mi interior arrastrando tras de s&iacute; peque&ntilde;as gotas de flujo que sal&iacute;an de mi vagina. Roberto empez&oacute; a reptar por la cama, subiendo por ella poco a poco mientras que me ten&iacute;a sentada sobre &eacute;l recibiendo las peque&ntilde;as penetraciones de su pene, hasta que lleg&oacute; a la cabecera y all&iacute; con sus manos en mis caderas me iba moviendo hacia arriba sacando su pene de mi vagina, subiendo por su cuerpo arrastr&aacute;ndolo mi sexo humedecido por su piel y sent&aacute;ndome sobre su boca.<\/p>\n<p>Su boca succionando mis labios vaginales, mi cl&iacute;toris que recib&iacute;a el placer de su lengua movi&eacute;ndose de un lado a otro, luego metiendo su lengua en mi vagina saboreando y bebiendo de m&iacute;, me cog&iacute;a con fuerza mis muslos, sujet&aacute;ndome para que no escapara de sus caricias, haciendo que mis jadeos se alargasen, que mis gemidos volasen por la habitaci&oacute;n y que mi cuerpo se estirara de placer, arque&aacute;ndome hacia atr&aacute;s y cogi&eacute;ndome con mis manos los pechos agarr&aacute;ndolos como &eacute;l har&iacute;a, sent&iacute;a tanto placer al tener su boca comiendo mi sexo, sinti&eacute;ndome penetrada por su lengua continuamente, mordiendo mis labios con los suyos, mi cl&iacute;toris siendo succionado por su boca, haci&eacute;ndome temblar con cada lamida, levantando los brazos estir&aacute;ndolos por encima de mi cabeza, baj&aacute;ndolos de golpe agarrando con fuerza las s&aacute;banas mientras que mov&iacute;a mis caderas hacia delante y hacia atr&aacute;s ayud&aacute;ndole a ser comida por &eacute;l.<\/p>\n<p>Las diez de la noche y las risas, jadeos y gemidos hab&iacute;an pasado a un segundo plano, gritos silenciosos o explosivos sal&iacute;an de mi boca continuamente abierta cuando sent&iacute;a su pene meterse en mi vagina, navegando por mi interior, rozando su piel contra la m&iacute;a, dos sexos fundidos en continua fricci&oacute;n el uno contra el otro, Roberto disfrutaba de mi cuerpo as&iacute; como yo del suyo, sin dejar ni un solo momento de darme placer. Roberto me ten&iacute;a tumbada con las piernas abiertas, la derecha estirada y la izquierda flexionada la rodilla y abrazada por &eacute;l, de rodillas en la cama met&iacute;a y sacaba su pene de mi vagina apretando con fuerza al met&eacute;rmela y dej&aacute;ndolo dentro de m&iacute; durante unos segundos, sinti&eacute;ndome llena por &eacute;l, apagando el fuego interior de mi lujuria, hasta que nuevamente la sacaba para volver a penetrarme con fuerza y muy, muy profundo haci&eacute;ndome en ocasiones inhalar gran cantidad de aire y en ocasiones esa misma cantidad de aire salir en forma de gritos de placer.<\/p>\n<p>Dos cuerpos sudorosos, dos cuerpos bailando juntos, penetrando uno en el cuerpo de otro, sintiendo como ninguno de los dos quer&iacute;a terminar, cambiando las posturas eligiendo la m&aacute;s propicia para terminar en un orgasmo que al final fueron un orgasmo tras otro, explotando en ara&ntilde;azos en su espalda cuando lo ten&iacute;a encima de m&iacute;, mordiendo sus labios mientras nos bes&aacute;bamos cuando lo ten&iacute;a debajo de m&iacute;, o apretando las s&aacute;banas mientras gritaba cuando Roberto cubr&iacute;a con su cuerpo mi espalda, bes&aacute;ndome el cuello mientras me penetraba por detr&aacute;s, sintiendo su pene entrar y salir de mi vagina, mi interior que iba a recibir una vez m&aacute;s la explosi&oacute;n de su pene lanzando y llen&aacute;ndome con su semen a la vez que una vez m&aacute;s mi cuerpo sent&iacute;a un delicioso orgasmo paralizando el cuerpo.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente, tarde, muy tarde casi la hora de comer, me encontraba desnuda bajo los edredones, cubierta todav&iacute;a con restos de nuestra pasi&oacute;n, desnuda y sola. Roberto se hab&iacute;a ido mientras yo todav&iacute;a dormida, pero me hab&iacute;a dejado una nota y una rosa hecha con papel sobre la almohada, la nota rezaba.<\/p>\n<p>&ldquo;Gracias Lara por una noche inolvidable&rdquo;.<\/p>\n<p>Una infidelidad que realmente busqu&eacute; desde el momento en que me fij&eacute; en &eacute;l a pesar de saber que estaba casado, anhelando un nuevo encuentro en un futuro para sentir de verdad su cuerpo sobre el m&iacute;o, su cuerpo dentro de m&iacute; a pesar del amor que siento por mi novio.<\/p>\n<p>Una noche que para m&iacute; tambi&eacute;n ser&aacute; inolvidable al igual que este relato.<\/p>\n<p>Un beso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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