{"id":30212,"date":"2021-07-04T22:00:00","date_gmt":"2021-07-04T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-07-04T22:00:00","modified_gmt":"2021-07-04T22:00:00","slug":"aventuras-y-desventuras-hmedas-segunda-etapa-9","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventuras-y-desventuras-hmedas-segunda-etapa-9\/","title":{"rendered":"Aventuras y desventuras h\u00famedas: Segunda etapa (9)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30212\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era un caballo desbocado dando zancadas de varios metros. Cualquiera que le hubiera visto pensar&iacute;a que huida de la misma muerte, pero no hab&iacute;a nadie que le viera, ni siquiera su hermana, que ya comenzaba la &uacute;ltima recta en direcci&oacute;n a casa.<\/p>\n<p>El coraz&oacute;n le estallaba y no del cansancio por la carrera, sino por la tensi&oacute;n de lo prohibido. Hab&iacute;a llegado al portal en menos de dos minutos cuando caminando hubiera necesitado m&iacute;nimo cinco. Llam&oacute; al portero con los pulmones ardiendo, menos mal que nadie pregunt&oacute;, solo aull&oacute; el sonido de la cerradura met&aacute;lica abri&eacute;ndose. Si hubiera tenido que decir una m&iacute;sera palabra, no hubiera podido.<\/p>\n<p>Esper&oacute; al ascensor, primero porque deb&iacute;a descansar y segundo porque se quer&iacute;a hacer un poco de rogar. &ldquo;A buenas horas&rdquo; salt&oacute; su mente racional, &ldquo;como si Alicia no supiera a lo que vienes&rdquo;. El ascensor le dej&oacute; en el quinto piso y la puerta de m&aacute;s a la derecha ya estaba abierta. All&iacute; posaba su amante, Alicia, con un pijama corto y unas zapatillas peludas que asemejaban un conejo.<\/p>\n<p>Dio el primer paso acerc&aacute;ndose a la joven. Una peque&ntilde;a voz en su interior le dec&iacute;a que recordase a su novia, que Marta no merec&iacute;a eso, pero era algo tan lejano&hellip; un eco venido de la cima de un monte que no se pod&iacute;a escuchar.<\/p>\n<p>Alicia comenz&oacute; a cerrar la puerta, sin embargo, antes de conseguirlo el chico que tan ardiente parec&iacute;a, ya la hab&iacute;a rodeado con sus brazos y comenzaba a besarla. Los besos se suced&iacute;an sin parar, el sabor a alcohol no les parec&iacute;a para nada desagradable y mientras la puerta se cerraba con brusquedad, la jovencita era alzada en brazos.<\/p>\n<p>Las manos de Sergio aferradas con dureza a las nalgas de la joven la llevaban en volandas por el descansillo. Toparon con una pared y Alicia movi&oacute; la cadera para sentir algo que la golpeada, era el pene del joven que ya ven&iacute;a preparado.<\/p>\n<p>&mdash;Sigue el pasillo y a la derecha.<\/p>\n<p>Pudo decir la muchacha mientras sus lenguas batallaban con ferocidad. Sergio la llev&oacute; sin soltarla ni por un momento, recorri&oacute; el pasillo y despu&eacute;s se par&oacute; en la puerta de la sala. All&iacute; se adentr&oacute; y la deposit&oacute; en el sof&aacute;, se sent&iacute;a con tanta fuerza que la chica apenas le pesaba m&aacute;s que un papel. La adrenalina en su cuerpo, sumado a lo caliente que estaba le hac&iacute;a sentir que pod&iacute;a hacer cualquier cosa.<\/p>\n<p>&mdash;Me has hecho esperarte un poco &mdash;salt&oacute; Alicia sentada contra el respaldo del sof&aacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Ahora lo compenso &mdash;Sergio no quer&iacute;a hablar, solo pensaba en una cosa, sexo.<\/p>\n<p>Se sent&oacute; a su lado y con ganas pas&oacute; su mano por la pierna desnuda de la muchacha que rio al notar el cosquilleo que le produc&iacute;a. Los dedos curiosos avanzaban por la suave piel que a cada cent&iacute;metro se erizaba a&uacute;n m&aacute;s. Estaba muy cerca del peque&ntilde;o pantaloncito que cubr&iacute;a una zona que Sergio deseaba probar, unos pocos mil&iacute;metros le separaban, apret&oacute; esa parte del muslo con ganas antes de llegar.<\/p>\n<p>Sin embargo, Alicia le detuvo. Coloc&oacute; su mano en la mu&ntilde;eca del chico y par&oacute; su avance sin ofrecer ning&uacute;n motivo. Le mir&oacute; con ojos deseosos, no se comprend&iacute;a que pod&iacute;a pasar y menos una mente como la de Sergio que entre la calentura y el alcohol se hab&iacute;a vuelto la de un chimpanc&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Est&aacute; todo bien? &mdash;pregunt&oacute; Alicia con su mano aferrando la del joven.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo?<\/p>\n<p>&mdash;Lo digo por tu novia.<\/p>\n<p>&mdash;No creo que sea el momento de hablar de eso. &mdash;casi se sent&iacute;a indignado porque Marta saliera en ese instante, si nunca hablaban de ello por algo ser&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Lo que no me apetece es que ma&ntilde;ana est&eacute;s mal, quiero que no te arrepientas.<\/p>\n<p>&mdash;Si estoy aqu&iacute;, no creo que me vaya a arrepentir. &mdash;no sab&iacute;a lo que dec&iacute;a.<\/p>\n<p>Sergio lanz&oacute; un beso que Alicia evit&oacute; colocando su mejilla donde deber&iacute;an estar los labios. Comenz&oacute; a besarle poco a poco y al llegar a su o&iacute;do, la amiga de Laura susurr&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Esto lleva a algo m&aacute;s?<\/p>\n<p>&mdash;No lo s&eacute;. &mdash;el joven torci&oacute; el gesto, para despu&eacute;s sonre&iacute;r al notar un peque&ntilde;o mordisco de la chica&mdash; &iquest;Qui&eacute;n sabe? Ma&ntilde;ana lo podr&eacute; pensar mejor.<\/p>\n<p>Alicia aspir&oacute; con fuerza, le agarr&oacute; el rostro y gir&aacute;ndolo hacia ella, le bes&oacute; con toda la pasi&oacute;n que ten&iacute;a dentro. Sin dejar pensar al muchacho, se mont&oacute; encima de &eacute;l dejando una pierna a cada lado. Sus manos calientes por el ambiente acogedor del hogar pasaron por el pecho de Sergio levantando la camiseta y el jersey. Contrastaban con los dedos g&eacute;lidos del joven que trataba de calentarse apretando con fuerza sendas nalgas.<\/p>\n<p>&mdash;Estar&iacute;a bien que quisieras algo m&aacute;s &mdash;dijo en un momento Alicia separando los labios.<\/p>\n<p>&mdash;Veamos que pasa hoy y pensaremos mejor en unas horas.<\/p>\n<p>La joven con rapidez cogi&oacute; la parte baja de su camiseta de pijama y con unos p&oacute;mulos rojos e inflamados debido al erotismo, se la quit&oacute; de golpe, dejando que cayera en el sof&aacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te gustar&iacute;a tener esto todos los d&iacute;as?<\/p>\n<p>Alicia se pas&oacute; sus manos por los senos haciendo que los pezones rosados se le endurecieran levemente. Las nalgas de la muchacha hab&iacute;an sido abandonadas por las manos de Sergio que ahora surcaban la cintura para llegar a esos dos montes que tanto se parec&iacute;an a los de&hellip; Marta.<\/p>\n<p>En qu&eacute; momento se le pasaba su novia por la cabeza. Podr&iacute;a decirse que en tama&ntilde;o y color eran similares, aun as&iacute;, su cerebro le jugaba una mala pasada. Cerr&oacute; y abri&oacute; los ojos para centrarse. Esa voz de su interior, la cual rug&iacute;a por salir le estaba molestando. A&uacute;n estaba dentro de un pozo de varios metros lleno de agua, pero ni con esas se callaba, su conciencia era fuerte.<\/p>\n<p>&mdash;Estar&iacute;a bien &mdash;contest&oacute; como un aut&oacute;nomo.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a tenido unos senos m&aacute;s grandes entre las manos, incluso m&aacute;s esponjosos, sin embargo, los de Alicia le parec&iacute;an &ldquo;nuevos&rdquo;. Pens&oacute; que pod&iacute;an estar inmaculados, como si nadie hubiera pasado antes por all&iacute;, iba a ser Neil Armstrong en los pechos de la joven. Aunque solo era una sensaci&oacute;n, m&aacute;s de un chico hab&iacute;a probado la delicada piel que Alicia ten&iacute;a por esa zona.<\/p>\n<p>&mdash;Entonces me vas a tener que invitar un d&iacute;a a&hellip; no s&eacute;&hellip; al cine o a cenar, &iquest;no?<\/p>\n<p>Las manos de la joven se enredaban en el pelo de Sergio mientras hablaba y cuando este comenz&oacute; a asentir a la pregunta de la chica, ella lo atrajo hacia su cuerpo. No sab&iacute;a ni que contestar, ni siquiera cu&aacute;l era la pregunta. Movi&oacute; la cabeza por alcanzar su objetivo, parecido al ni&ntilde;o que dice que no lo volver&aacute; a hacer solo para volver a jugar.<\/p>\n<p>La boca encaj&oacute; a la perfecci&oacute;n con la mama de la joven cumplea&ntilde;era, que suspir&oacute; al notar la ardiente saliva. La lengua describi&oacute; un movimiento circular en torno a la protuberancia que logr&oacute; la completa erecci&oacute;n, solo quedaba una cosa, sorberlo.<\/p>\n<p>Sergio pensaba que aquello pod&iacute;a acabar en cualquier momento, que su est&uacute;pida conciencia saldr&iacute;a a la luz, lanzar&iacute;a a la chica por los aires y se ir&iacute;a tan r&aacute;pido como hab&iacute;a venido. Sin embargo, era muy poco probable. Con el pez&oacute;n aferrado por sus labios, los &uacute;nicos pensamientos que ten&iacute;a eran sobre Alicia. Marta era un simple borr&oacute;n en su memoria y ni siquiera pensaba en si su hermana hab&iacute;a llegado ya a casa. Solo quer&iacute;a gozar.<\/p>\n<p>Las manos de la joven soltaron el cabello y se fueron directas a la entrepierna de este. Con poca ma&ntilde;a, pero algo de acierto, logr&oacute; desabrochar el pantal&oacute;n e introducir una mano por dentro de la ropa interior. El bulto ya era considerable, solo le faltaba salir a que le diera la luz como a una planta y crecer del todo. Alicia no dud&oacute; en abrir los ojos de sorpresa al notar toda la carne en su mano, decididamente hab&iacute;a tenido suerte.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;&iquest;Qu&eacute; tienes aqu&iacute;?! &mdash;pregunt&oacute; sorprendida al mismo tiempo que gozaba del masaje con la lengua.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quieres verla?<\/p>\n<p>Sergio estaba caliente como nuca, notando el seno en su boca se sent&iacute;a de lo m&aacute;s afortunado y no pensaba parar hasta que las piernas se lo permitieran. Su cabeza no regia, solo se dejaba llevar por ese yo &ldquo;caliente&rdquo;. Le apetec&iacute;a tumbar a la muchacha en el sof&aacute; y someterla con tantas penetraciones que perdiera todos sus l&iacute;quidos.<\/p>\n<p>Antes de que respondiera se percat&oacute; de una cosa tan obvia que en ning&uacute;n momento hab&iacute;a calculado. En su cartera solo hab&iacute;a dinero, tarjetas y pelusas, ni un preservativo. Con los ojos abiertos y &uacute;nicamente lamiendo con su lengua el pez&oacute;n derecho de la joven, la mir&oacute; para preguntarla.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Tienes cond&oacute;n?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;. &mdash;sonri&oacute; avergonzada y d&aacute;ndole un tierno beso en los labios, alejado de la pasi&oacute;n del comienzo, a&ntilde;adi&oacute;&mdash; Lo he dejado preparado en la mesa.<\/p>\n<p>Sergio no contuvo la mueca de satisfacci&oacute;n y se levant&oacute; dejando a la chica en el sof&aacute;. El envoltorio de color aluminio, estaba a la vista, preparado para la gran ocasi&oacute;n. No perdi&oacute; tiempo en historias, se deshizo de la parte de arriba de la ropa y despu&eacute;s de la de abajo en un visto y no visto. No le dejaba todav&iacute;a ver lo que ten&iacute;a entre las piernas a su amante, quer&iacute;a que fuera una sorpresa, aunque ya lo hab&iacute;a palpado y en su imaginaci&oacute;n estaba claro. Sin embargo, Sergio en su estado embriagado y ardiente quer&iacute;a pavonearse ante la joven.<\/p>\n<p>Se gir&oacute; con el preservativo ya sacado en sus manos, su cara dibujaba una sonrisa est&uacute;pida que gritaba &ldquo;mira lo que tengo, nena&rdquo;. Pero Alicia no fue la &uacute;nica sorprendida, Sergio vio como la joven se hab&iacute;a desvestido mientras &eacute;l hacia el &ldquo;indio&rdquo; qued&aacute;ndose sentada en el sof&aacute;, con las piernas abiertas. Estaba expuesta a todo lo que tuviera que venir. Un sexo rosado y algo mojado resplandec&iacute;a con las tres luces del sal&oacute;n. El joven clav&oacute; su mirada, era un aperitivo listo para ser devorado, pero no quer&iacute;a perder el tiempo en preliminares, ten&iacute;an que ir directamente al postre.<\/p>\n<p>&mdash;Vaya&hellip; Qu&eacute; polla&hellip; &mdash;resopl&oacute; Alicia llena de una pasi&oacute;n incontrolable.<\/p>\n<p>&mdash;Es tu regalo, Alicia. &mdash;Sergio se coloc&oacute; el cond&oacute;n con poca ma&ntilde;a quitando el glamour que pensaba que ten&iacute;a&mdash; Dieciocho cent&iacute;metros, uno por cada a&ntilde;o.<\/p>\n<p>Ella solt&oacute; una risa nerviosa y caliente, algo que pareci&oacute; m&aacute;s un &ldquo;hipo&rdquo; que una carcajada. No importaba&hellip; que hiciera los sonidos que quisiera, Sergio solo ten&iacute;a ojos para lo que pose&iacute;a entre las piernas.<\/p>\n<p>Con dos pasos r&aacute;pidos se puso frente a la chica, que sin cerrar las piernas le esperaba con ansiedad. Sergio se mordi&oacute; el labio para contener los primeros impulsos de desenfreno y admir&oacute; la chica tan bella que ten&iacute;a delante, &ldquo;mucho mejor que en la foto del bikini&rdquo;. Pens&oacute; mil cosas en aquel instante, incluso en que le podr&iacute;a pedir hac&eacute;rselo con el bikini puesto, sin embargo, hizo lo m&aacute;s obvio, comenzar el coito.<\/p>\n<p>Cogi&oacute; de las piernas a su amante y la levant&oacute; en el aire sin pedirla permiso. El sof&aacute; como buen chaise longue, ten&iacute;a una parte m&aacute;s alargada que Sergio acertadamente denominaba la L. All&iacute; la deposit&oacute; sin perder un gramo de fuerza. Realmente estaba tan acelerado que aquella mujer no le pesaba nada, seguramente podr&iacute;a hac&eacute;rselo durante horas.<\/p>\n<p>Coloc&aacute;ndola justo en la esquina, con cada nalga separada por la punta del coj&iacute;n, sujet&oacute; sus piernas y esta se apoy&oacute; en sus antebrazos para dejarse hacer. El pene estaba dispuesto, el cond&oacute;n ten&iacute;a cierta lubricaci&oacute;n que har&iacute;a la entrada perfecta, sin obviar la humedad que Alicia cultiv&oacute; durante toda la noche. Todo aquello, lograba que el interior de la boca de Sergio, salivase.<\/p>\n<p>En aquel momento, de nuevo, como un flash, Marta apareci&oacute; en su cabeza. Una imagen r&aacute;pida de ella sonriendo y dici&eacute;ndole que le quer&iacute;a, aquellas risas que hab&iacute;an tenido justo despu&eacute;s de ver a Alicia por primera vez. Todo dur&oacute; menos de medio segundo, fue muy r&aacute;pido. Pens&oacute; en que dir&iacute;a su preciosa t&iacute;a, incluso, que dir&iacute;a su&hellip; &iquest;Preciosa? Madre, &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hago pensando en ella?&rdquo;.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a salir de su mente viendo a la amante que yac&iacute;a encima del sof&aacute; esperando por una penetraci&oacute;n que se eternizaba. Alguna duda le hab&iacute;a asaltado, pero con la mirada fija en los preciosos ojos color avellana de la joven y en como su pecho rug&iacute;a al aspirar, meti&oacute; su pene en lo m&aacute;s profundo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;JODER!<\/p>\n<p>Alicia dio un verdadero alarido. Un grito de placer extremo, sorpresa y conocimiento personal. Este &uacute;ltimo, por descubrir cuan profundo era su vagina.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;M&aacute;s? &mdash;pregunt&oacute; Sergio enaltecido por saber que pod&iacute;a proporcionar un gran placer.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, s&iacute;, hazlo otra vez.<\/p>\n<p>Sergio repiti&oacute; la misma jugada. Sac&oacute; su pene duro y repleto de venas que simulaban las ra&iacute;ces de un &aacute;rbol y de nuevo lo dirigi&oacute; a la entrada de la muchacha. Entr&oacute; con fuerza por segunda vez, hasta que su sexo se qued&oacute; completamente en el interior y sus genitales acariciaban el ano de Alicia.<\/p>\n<p>&mdash;Me cago en&hellip; &mdash;replic&oacute; esta vez en un tono m&aacute;s moderado&mdash;. Con esto ya ha valido la pena que vinieras.<\/p>\n<p>&mdash;No, Alicia, no. Todav&iacute;a queda lo mejor.<\/p>\n<p>Con un ritmo r&aacute;pido volvi&oacute; a entrar y salir de un sexo que comenzaba a palpitar despu&eacute;s de pocas acometidas. Las manos de Sergio aferraban la parte trasera de los muslos de Alicia dejando sus rodillas casi en el rostro de la joven. Estaba m&aacute;s abierta de lo que nunca hab&iacute;a estado en la vida, ver desde esa posici&oacute;n al hermano de su amiga metiendo sin parar su miembro mientras pon&iacute;a caras de pasi&oacute;n era impagable.<\/p>\n<p>Lo que tanto anhelaban ambos lleg&oacute;, nada m&aacute;s par de minutos despu&eacute;s de la primera entrada. Alicia que llevaba sin sexo m&aacute;s tiempo del que desear&iacute;a, estaba demasiado sensible y todo lo que hab&iacute;a esperado para tener aquel coito la hizo explotar.<\/p>\n<p>Las entradas ya no eran tan profundas, sino r&aacute;pidas. La boca de la joven solo aspiraba aire mientras miraba como una y otra vez era penetrada con una pasi&oacute;n que la desbordaba. Agarr&oacute; con fuerza la nuca del joven y la acerc&oacute; todo lo que pudo hasta su boca.<\/p>\n<p>&mdash;F&oacute;llame, que me corro&hellip; &mdash;suplic&oacute; entre dientes.<\/p>\n<p>Sergio volvi&oacute; a sacar esa parte ardiente que pocas veces hab&iacute;a visto. Comenz&oacute; con unas entradas poderosas que al llegar al fondo de la muchacha hac&iacute;an que unas cuantas gotas salieran disparadas del sexo. Era como ver gotear en un charco, algo imperceptible, pero despu&eacute;s de unas cuantas entradas y salidas de ese tipo, al tiempo que Alicia gem&iacute;a sin parar, tanto el sof&aacute; como las piernas de ambos quedaron humedecidas.<\/p>\n<p>&mdash;Ya est&aacute;, ya est&aacute;. &iexcl;Joder! &iexcl;Qu&eacute; gusto! &mdash;sentenci&oacute; Alicia soltando las manos de la nuca de su amante y agarr&aacute;ndose el pelo con fuerza.<\/p>\n<p>Un grito son&oacute; atronador dentro de las cuatro paredes cuando Sergio introdujo todo de golpe, notando que el orgasmo estaba all&iacute;. La vagina convulsion&oacute;, todo el interior masaje&oacute; el tronco y el prepucio del joven que segu&iacute;a haciendo fuerza para ganar mil&iacute;metros all&iacute; dentro.<\/p>\n<p>Alicia estir&oacute; un sonido irreconocible hasta la extenuaci&oacute;n y volte&oacute; los ojos hasta dejarlos blancos. Su cabello negro yac&iacute;a en el sof&aacute; como una l&iacute;nea de conexiones neuronales, todas con el mismo destino, el rostro rojo de la chica.<\/p>\n<p>Sac&oacute; su herramienta del interior viendo lo dilatado que hab&iacute;a quedado el sexo opuesto. Se sent&iacute;a realmente bien, como si el trabajo estuviera bien hecho, pero a&uacute;n quedaba m&aacute;s.<\/p>\n<p>No lo hizo de forma descort&eacute;s, &uacute;nicamente le falt&oacute; algo de caballerosidad. Sergio cogi&oacute; la mano de la chica con dulzura y sin dejar que el orgasmo abandonara su cuerpo, la subi&oacute; de nuevo en volandas. Siempre hab&iacute;a querido probar una cosa y ahora se ve&iacute;a con muchas fuerzas para hacerlo.<\/p>\n<p>&mdash;Alicia, m&eacute;tetela.<\/p>\n<p>La joven todav&iacute;a con el rostro descompuesto y algo perdida, pas&oacute; su torpe mano entre ambos cuerpo. Sus piernas rodeaban la cintura del joven y las manos de este de nuevo estaban agarrando su trasero. Cuanto le gustaba notar cada dedo apret&aacute;ndola.<\/p>\n<p>Con poco acierto, debido a la falta de experiencia en esa posici&oacute;n y la dificultad para ver, tard&oacute; en introducir de nuevo el miembro de Sergio. Aunque la espera pareci&oacute; m&aacute;s larga de lo que en verdad hab&iacute;a sido, al fin lo lograron, comenzando de nuevo un sexo de lo m&aacute;s satisfactorio.<\/p>\n<p>Pasando ambas manos de nuevo por debajo de los muslos de la chica, la cogi&oacute; como bien hab&iacute;a visto en muchas escenas porno durante tardes interminables. Y all&iacute; mismo, de pie, retomaron el coito.<\/p>\n<p>No era tan sencillo como los videos para adultos hac&iacute;an ver. Las piernas ya endurecidas por el coito anterior, no hac&iacute;an que resultara nada sencillo. Sergio se ayudaba de manos y cuerpo para poder hacer las penetraciones, pero Alicia, totalmente inexperta en esa postura no hac&iacute;a nada.<\/p>\n<p>&mdash;Nunca lo hab&iacute;a hecho as&iacute;. &mdash;salt&oacute; la chica al no notar demasiado placer.<\/p>\n<p>&mdash;Yo, alguna que otra vez &mdash;minti&oacute;, de nuevo para pavonearse.<\/p>\n<p>El sentido de todo aquello era bastante simple, &eacute;l era el &ldquo;adulto&rdquo; en esta pareja, deb&iacute;a llevar la voz cantante de hombre experimentado. Aquellas tonter&iacute;as nunca las hubiera pensado sereno y tampoco si hubiera estado menos cachondo. No obstante la mezcla hab&iacute;a sido tan mala que ahora se comportaba como lo que tildar&iacute;a &eacute;l mismo, &ldquo;un imb&eacute;cil&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;He estado con alg&uacute;n que otro chico de gimnasio, pero nunca me pusieron as&iacute;. &mdash;solo uno. No se quer&iacute;a sentir intimidada por el comportamiento del chico.<\/p>\n<p>&mdash;Pero&hellip; no te lo har&iacute;a as&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>El orgullo et&iacute;lico del joven hab&iacute;a sido herido. O&iacute;r que otro &ldquo;chico&rdquo; estaba en una conversaci&oacute;n mientras hac&iacute;an sexo&hellip; no le gustaba. Agarr&oacute; con m&aacute;s fuerza ambas nalgas de la mujer y las abri&oacute; todo lo que pudo. En un acto algo insensato, pero algo posible debido a las fuerzas que parec&iacute;a tener, comenz&oacute; con un ritmo tan fren&eacute;tico, que jam&aacute;s se hubiera imaginado.<\/p>\n<p>Quiz&aacute; solo con Carmen hab&iacute;a gozado a tama&ntilde;a velocidad, aunque no lo recordaba con exactitud. Las manos de Alicia se agarraban a la espalda con ganas, pensando que podr&iacute;a salir volando en cualquier momento. Sus piernas se agarraban mucho m&aacute;s a la cintura del joven y notaba como tanto su sexo se abr&iacute;a sin contemplaciones y su trasero&hellip; hacia lo mismo.<\/p>\n<p>El cabello oscilaba arriba y abajo, le golpeaba en el rostro y se le met&iacute;a en la boca. El placer estaba siendo terrible, era similar a tener un vibrador, ya que el coito era tan veloz que apenas se mov&iacute;a, solo vibraba.<\/p>\n<p>El placer iba llegando, pero tambi&eacute;n el bamboleo de su cabeza unido al alcohol de toda la noche, la hicieron desfallecer.<\/p>\n<p>&mdash;Para, Sergio, para&hellip;<\/p>\n<p>El joven se detuvo al de dos segundos, ya que apenas la hab&iacute;a escuchado y eso que el tono era alto y claro, adem&aacute;s solo le separaban unos cent&iacute;metros. Mir&oacute; a la joven como se recog&iacute;a el pelo detr&aacute;s de la oreja mientras centraba su mirada y se humedec&iacute;a los labios.<\/p>\n<p>&mdash;Me mareaba&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Est&aacute;s bien?<\/p>\n<p>El pecho de Sergio explotaba a cada aspiraci&oacute;n, se hab&iacute;a cansado como nunca y algunas gotas de sudor perlaban su frente. No pas&oacute; inadvertido para la joven que le bes&oacute; con pasi&oacute;n a&uacute;n con su pene en el interior.<\/p>\n<p>&mdash;B&aacute;jame, seguimos de otra forma.<\/p>\n<p>Pos&oacute; los pies en el suelo con algo de incertidumbre, en m&aacute;s o menos diez minutos apenas los hab&iacute;a usado para nada y con el gozo que todav&iacute;a llevaba no sab&iacute;a si le sujetar&iacute;an, pero lo hicieron. Con un r&aacute;pido movimiento, Sergio dio la vuelta por el cuerpo joven de Alicia y la rode&oacute; por la espalda. Comenz&oacute; a darle suaves besos en su cuello y un peque&ntilde;o mordisco, algo que hizo a la muchacha abrir los ojos y decir.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;T&uacute; me puedes morder, pero yo a ti?<\/p>\n<p>&mdash;No &mdash;dijo a&ntilde;adiendo sonidos de negaci&oacute;n&mdash;. Como me dejes una marca&hellip; la liamos.<\/p>\n<p>Pas&oacute; las manos hasta los pechos de la muchacha y los aprision&oacute; mientras esta gem&iacute;a. Abri&oacute; los ojos y se vio en el reflejo de la televisi&oacute;n. El cristal negro le daba una imagen perfecta del cuerpo de su amante que ahora era acariciada por sus ya calientes manos.<\/p>\n<p>&mdash;Ponte a cuatro patas &mdash;le sugiri&oacute; Sergio, no hab&iacute;a opci&oacute;n a debate, pero son&oacute; demasiado bien. Alicia se fue a mover al sof&aacute;, pero se&ntilde;alando el suelo, el joven le hizo ver que la posici&oacute;n exacta era all&iacute; mismo&mdash;. En la alfombra mejor.<\/p>\n<p>Era mullida y seguramente algo cara, ya que el tacto era demasiado agradable, pero aquello no hac&iacute;a que la comodidad fuera mayor que el sof&aacute;.<\/p>\n<p>Lo que Sergio pretend&iacute;a era verse. No quer&iacute;a perder la imagen del televisor que les enfocaba en mitad de la sala. La instant&aacute;nea era perfecta, Alicia estaba con las manos en la alfombra, piernas abiertas y el trasero elevado listo para la penetraci&oacute;n. Sergio se arrodill&oacute; a su espalda, pasando las u&ntilde;as por la piel desnuda de esta y haciendo que el vello se le pusiera de punta.<\/p>\n<p>Ya con las yemas acariciando sus nalgas, cambi&oacute; de registro y pas&oacute; de las caricias a la fuerte sujeci&oacute;n con los diez dedos. Alicia gimi&oacute; al sentir el placer que le provocaba que aquel chico le sujetara el trasero de esa forma. El pene, como toda la madrugada, estaba listo y envuelto en el pl&aacute;stico que apartaba los fluidos. Volvi&oacute; a penetrarla.<\/p>\n<p>El frenes&iacute; hab&iacute;a descendido y lo que ahora hac&iacute;an era un coito m&aacute;s normal. Incluso Alicia pod&iacute;a seguir aquel ritmo y empujaba cuando notaba entrar el pene en su interior. Sent&iacute;a como los genitales le golpeaban el cl&iacute;toris a&ntilde;adi&eacute;ndole cierto cosquilleo que le ven&iacute;a muy bien para lo que se avecinaba.<\/p>\n<p>&mdash;Alicia, tienes el mejor culo que he visto en mi vida &mdash;decirlo en voz alta le result&oacute; extra&ntilde;o, incluso d&aacute;ndole una ligera verg&uuml;enza que no pod&iacute;a ocultar.<\/p>\n<p>Algo parec&iacute;a que hab&iacute;a despertado, el Sergio sensato estaba haciendo a un lado al ardiente que poco a poco se iba deshaciendo, como el alcohol en su cuerpo.<\/p>\n<p>&mdash;T&uacute; tienes la mejor verga que he visto &mdash;solt&oacute; de improviso Alicia sin mirarle.<\/p>\n<p>&mdash;Qu&eacute; raro que lo llames as&iacute;, nunca se lo hab&iacute;a escuchado a nadie &mdash;respondi&oacute; con una media sonrisa, pero sin parar de tener sexo.<\/p>\n<p>Sin embargo, aunque el Sergio caliente se iba por donde hab&iacute;a venido, algo de &eacute;l todav&iacute;a quedaba dentro. Escuchando como los gemidos de su amante se aceleraban, sinti&oacute; que avivaba esa parte de su interior como si le echara un bid&oacute;n de gasolina.<\/p>\n<p>Se encorv&oacute; hasta que su nariz se pos&oacute; en el cuero cabelludo negro de la joven. Oli&oacute; el aroma que desprend&iacute;a, una mezcla de tabaco, alcohol, perfume y sexo&hellip; mucho sexo. Se acerc&oacute; a su o&iacute;do y copiando m&aacute;s o menos lo que ella hizo en el baro, le mordi&oacute; la oreja sac&aacute;ndola un generoso jadeo.<\/p>\n<p>&mdash;Di mejor&hellip; Polla.<\/p>\n<p>Solo fue un peque&ntilde;o susurro, un leve respiro, nada m&aacute;s. Pero Alicia abri&oacute; los ojos y volte&oacute; la mirada para ver al joven que ahora, la cabalgaba con much&iacute;sima m&aacute;s pasi&oacute;n. Apret&oacute; los dientes sintiendo como lo de antes hab&iacute;an sido los aperitivos y ahora llegaba el plato principal. Su vagina echaba humo, casi literalmente y cuando vio, como el joven alz&oacute; la mano y solt&oacute; un cachete r&aacute;pido, disfrut&oacute; como nunca.<\/p>\n<p>El sexo volv&iacute;a a ser veloz, no tanto como antes, pero si a una velocidad considerable. El cond&oacute;n deb&iacute;a ser de buena calidad para soportar tales acometidas y en un momento, Alicia lo not&oacute;. El orgasmo.<\/p>\n<p>&mdash;M&aacute;s, Sergio, m&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>Susurr&oacute; similar a como si estuviera suplicando. Hizo fuerza para quedarse en el sitio y que las penetraciones de Sergio no la movieran. Sus u&ntilde;as pulcramente tratadas se iban a romper si segu&iacute;a con tal presi&oacute;n en la alfombra. Estaba notando el cielo, el verdadero para&iacute;so de la mano del hermano de su amiga. &ldquo;Si esto lo supiera Laura&hellip;&rdquo; se rio por dentro.<\/p>\n<p>En ese momento, sinti&oacute; el cuerpo de su amante cayendo sobre ella. Ambos se tumbaron, Alicia fue sometida al final del coito, estaba entre la piel y los pelos de la alfombra. Con fuerza Sergio impuls&oacute; una y otra vez su cadera mientras contemplaba a partes iguales tanto su reflejo en el televisor como a su joven chica gozando tumbada en el suelo.<\/p>\n<p>Por fin lleg&oacute;, y Sergio se maldijo por tener el preservativo puesto para poder irse a la vez, no obstante aquella tela que le quitaba placer, tambi&eacute;n negaba la posibilidad de tener descendencia. Alicia gimi&oacute; primero y despu&eacute;s, debido quiz&aacute; a que su mente se hab&iacute;a aclarado, pens&oacute; que mejor no gritar, aferrando con sus dientes los pelos de la alfombra y soportar el placer.<\/p>\n<p>La cadera le tembl&oacute; y el pene de Sergio fue expulsado como un inc&oacute;modo invitado. Sus piernas se movieron arriba y abajo y una mano r&aacute;pida acudi&oacute; a la llamada del cl&iacute;toris que ped&iacute;a m&aacute;s atenci&oacute;n. Alicia acab&oacute; ella misma de producirse un orgasmo con el que jam&aacute;s hab&iacute;a so&ntilde;ado y ahora, yac&iacute;a en la alfombra de su casa manch&aacute;ndola con sus flujos.<\/p>\n<p>&mdash;Cari&ntilde;o, &iexcl;&iquest;qu&eacute; me has hecho&hellip;?! &mdash;dijo la joven tratando de levantarse.<\/p>\n<p>Sergio la ayud&oacute; esta vez con mucha dulzura, pero aquello le hab&iacute;a sentado extra&ntilde;o, &ldquo;&iquest;cari&ntilde;o?&rdquo;. Para &eacute;l esas muestras de amor, solo eran reservadas para las parejas o la familia, le sonaba muy a Marta y apenas le hizo gracia.<\/p>\n<p>Sin embargo, a&uacute;n estaba all&iacute;, con una erecci&oacute;n monstruosa y un cansancio que no se pod&iacute;a ni mover. El sudor le perlaba todo el cuerpo y se tuvo que sentar a descansar en el sof&aacute; para relajarse. Recuperando la respiraci&oacute;n, Alicia se sent&oacute; a su lado, de forma pesada como si no hubiera estado m&aacute;s cansada en su vida.<\/p>\n<p>&mdash;Estuvo muy, muy, muy&hellip; bien.<\/p>\n<p>&mdash;Nada mal, la verdad, me lo pas&eacute; genial. &mdash;a Sergio le costaba hablar.<\/p>\n<p>&mdash;Vamos a terminar esto de forma plet&oacute;rica, &iquest;no?<\/p>\n<p>La joven alz&oacute; su mano llegando hasta el preservativo y lo arranc&oacute; del pene de Sergio, que rug&iacute;a de una forma casi audible. Estaba rojo, duro y con un capullo que afloraba morado. Alicia le mir&oacute; y le dio un beso en la boca al tiempo que Sergio la rozaba con su mano, ten&iacute;a una piel tan suave&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te apetece una mamadita?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a rechazar algo as&iacute;?<\/p>\n<p>La joven sonri&oacute; con un gesto que le pareci&oacute; de lo m&aacute;s infantil. Hab&iacute;a cumplido los 18, era mayor de edad, pero en el fondo no era m&aacute;s que una muchacha como su hermana. Un breve sentimiento de culpa se atisb&oacute; en su cuerpo, demasiados errores en un solo d&iacute;a, aunque se le disiparon cuando Alicia se introdujo el sexo en su boca.<\/p>\n<p>Aquello apenas dur&oacute;. Arrodillada en el sof&aacute;, con una mano estimulaba los genitales del joven mientras con la otra manejaba la piel. No se le escap&oacute; ni un cent&iacute;metro de piel que saborear, una mezcla de pl&aacute;stico, sexo y fresa (debido al cond&oacute;n, su sabor favorito) que no le desagradaba.<\/p>\n<p>Al de dos minutos de un buen ritmo, Sergio se tension&oacute;. Alicia no era la mejor haciendo felaciones, pero lo supl&iacute;a con un desempe&ntilde;o que al joven le sorprendi&oacute;. Sujet&oacute; una de las nalgas con mucha fuerza y mientras escuchaba como entre respiraciones jadeantes su amante succionaba su pene.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; bueno, Alicia! Me vas a orde&ntilde;ar.<\/p>\n<p>Ella no habl&oacute;, solo sigui&oacute; al tiempo que los gemidos de Sergio le marcaban lo que se avecinaba. Al final sali&oacute;. Despu&eacute;s de un inmenso jadeo que le hizo rebotar en el sof&aacute;, el semen brot&oacute;.<\/p>\n<p>Alicia apart&oacute; la boca en el &uacute;ltimo instante, haciendo que los chorros salieran a presi&oacute;n cayendo sobre el cuerpo del joven. Sergio que segu&iacute;a gozando de unos temblores impropios, ni siquiera not&oacute; el charco que se le form&oacute; cerca del ombligo y solo se percat&oacute; cuando su amante le trajo un papel para limpiarse.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; al mundo terrenal con un orgasmo que nunca disfrutaba con su novia. &ldquo;Marta&hellip;&rdquo; pens&oacute; al gozar de tal cl&iacute;max. Pasado el frenes&iacute; y el momento del m&aacute;ximo placer, el Sergio ardiente hab&iacute;a desaparecido del todo. Le hab&iacute;a hecho cometer una tonter&iacute;a al Sergio &ldquo;normal&rdquo; y ahora se hab&iacute;a largado para no asumir responsabilidades.<\/p>\n<p>Mientras se limpiaba el semen a&uacute;n caliente de su cuerpo y los peque&ntilde;os picores le recorr&iacute;an sus genitales, el vientre se le contrajo, hab&iacute;a hecho mal, muy mal. Incluso una peque&ntilde;a arcada asom&oacute; t&iacute;midamente, quer&iacute;a vomitar del asco que se daba.<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p>En mi perfil ten&eacute;is mi Twitter para que pod&aacute;is seguirme y tener m&aacute;s informaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Subir&eacute; m&aacute;s cap&iacute;tulos en cuento me sea posible. Ojal&aacute; pod&aacute;is acompa&ntilde;arme hasta el final del camino en esta aventura en la que me he embarcado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Era un caballo desbocado dando zancadas de varios metros. Cualquiera que le hubiera visto pensar&iacute;a que huida de la misma muerte, pero no hab&iacute;a nadie que le viera, ni siquiera su hermana, que ya comenzaba la &uacute;ltima recta en direcci&oacute;n a casa. 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