{"id":30242,"date":"2021-07-07T03:31:58","date_gmt":"2021-07-07T03:31:58","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-07-07T03:31:58","modified_gmt":"2021-07-07T03:31:58","slug":"mi-amiga-la-directora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-amiga-la-directora\/","title":{"rendered":"Mi amiga la directora"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30242\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Vivo en Mendoza, tengo 38 a&ntilde;os y dos hijos. Mi matrimonio transcurre con normalidad, aunque siempre ando necesitado de tener sexo. Hasta el momento del presente relato, nunca hab&iacute;a sido infiel a mi mujer. Con ella he practicado varias &quot;cosas&quot; sexuales: posiciones, juguetes, anal, oral. Pero siempre soy yo el de la iniciativa.<\/p>\n<p>Tenemos una amiga en com&uacute;n, Marta (nombre ficticio para no comprometer), directora de un colegio secundario de la zona. Tiene 40 a&ntilde;os, dos hijos y se ha divorciado hace ya casi 10 a&ntilde;os. En ese lapso no le hemos conocido parejas, pero s&iacute; nos ha hablado de varios encuentros sexuales con distintos pretendientes. Sin entrar en detalles pero siempre que pasa &quot;algo&quot; termina contandonos.<\/p>\n<p>Marta es una mujer atractiva, con algunos kilos de m&aacute;s pero bien puestos. Mide 1.70 y tiene dos grandes pechos que llaman la atenci&oacute;n aunque no lo quieras. Hemos coincidido en vacaciones en la playa y no hay forma que esas tetas no llamen la atenci&oacute;n. Yo trato de ser disimulado porque mi mujer anda cerca, pero la realidad es que m&aacute;s de una vez me he pajeado pensando en esos pechos.<\/p>\n<p>Esta historia sucedi&oacute; este verano. Pandemia de por medio no salimos de vacaciones, aunque al tener piscina en casa todo se hizo m&aacute;s llevadero. Marta vive a unos pocos minutos de distancia y era normal que cada tanto pasara a disfrutar de la pileta y de largas charlas conmigo y mi mujer. Una tarde calurosa mi mujer sali&oacute; a visitar a unas amigas. Se reunir&iacute;an en la casa de una de ellas. Mis dos hijos tambi&eacute;n hab&iacute;an ido a casas de amigos por lo que estaba solo y tranquilo.<\/p>\n<p>Era un buen momento para ver un poco de porno y hacerme una buena paja, ya que mi mujer me ten&iacute;a sin sexo hac&iacute;a unos d&iacute;as porque &quot;no tengo muchas ganas&quot;. En pleno &quot;trabajo&quot; son&oacute; el timbre. Primero pens&eacute; en no ir, pero al final me puse un pantal&oacute;n flojo y me asom&eacute;. Era Marta que ven&iacute;a a visitarnos y a disfrutar del fresco del agua. Mientras abr&iacute;a le comentaba que mi mujer no estaba, que estaba solo&#8230; pensando en que quiz&aacute;s se ir&iacute;a. Pero no, me dijo que estaba sola en su casa y que, si no me molestaba pasaba a charlar un rato y refrescarse.<\/p>\n<p>Le abr&iacute; la puerta, la hice pasar y vi de reojo como me miraba el bulto que se marcaba en mi pantal&oacute;n. Estaba al palo y no hab&iacute;a forma que bajara r&aacute;pido. Nos sentamos en el jard&iacute;n, ella se sac&oacute; la remera y el pantaloncito que tra&iacute;a y se qued&oacute; en bikini. Era un dos piezas de color negro que ya le hab&iacute;a visto otras veces. No era tanga pero le marcaba bien el poco culo que tiene. La parte de arriba parec&iacute;a explotar con sus tetas. Con la calentura que tra&iacute;a acumulada lejos estaba mi pija de encogerse.<\/p>\n<p>Se meti&oacute; al agua bajando por la escalera. La diferencia de temperatura hizo que se le marcaran los pezones. Yo no pod&iacute;a dejar de mirarlos mientras habl&aacute;bamos. De repente me mir&oacute; la entrepierna, se toc&oacute; los pezones por encima de la tela de la bikini, como queriendo aplacarlos y dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Parece que la soledad te manten&iacute;a ocupado&#8230;<\/p>\n<p>Me result&oacute; muy raro ese comentario porque, si bien hablamos varias veces de temas sexuales nunca nos hac&iacute;amos referencias tan directas.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, a veces uno tiene que ayudarse un poco.<\/p>\n<p>&#8211; Pero mi amiga no te mantiene al d&iacute;a?, me respondi&oacute;<\/p>\n<p>&#8211; Tu amiga no es tan sex&oacute;pata como yo, le contest&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Uff, no hables de esas cosas delante de los pobres, dijo suspirando.<\/p>\n<p>&#8211; Dale, &iquest;c&oacute;mo andan tus chongos?<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Chongos? hace meses que no veo a ninguno. Desaparecen tan r&aacute;pido como aparecen, me respondi&oacute; Marta.<\/p>\n<p>A esta altura de la charla mi excitaci&oacute;n se hab&iacute;a ido por las nubes. Me anim&eacute; un poco m&aacute;s:<\/p>\n<p>&#8211; No puedo creer que con lo buena que est&aacute;s no haya nadie que te quiera dar. Decir que estoy casado, porque si no ya estar&iacute;a acos&aacute;ndote.<\/p>\n<p>&#8211; Jajaja, me hac&eacute;s re&iacute;r. Para m&iacute; las parejas de mis amigas son sagradas, me respondi&oacute; Marta tratando de enfriar.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, pero sab&eacute;s que si necesit&aacute;s un service, vivo cerca y queda entre nosotros. jajaja (mi risa final fue m&aacute;s de nervios que de broma).<\/p>\n<p>Marta sali&oacute; de la pileta y busc&oacute; una toalla para secarse un poco. No encontr&oacute; una en su bolso y le ofrec&iacute; una m&iacute;a. La fui a buscar y cuando volv&iacute; estaba de espaldas a m&iacute;, escurri&eacute;ndose el pelo agachada. Su hermoso y peque&ntilde;o culo estaba en todo su esplendor. Me acerqu&eacute; de atr&aacute;s y, al borde de apoyarle mi pija me par&eacute; y le puse la toalla sobre la espalda. Ella se incorpor&oacute; y dio un paso atr&aacute;s para mantener el equilibrio, quedando mi pija erecta justo entre sus nalgas.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, parece que la toalla viene con regalo, dijo Marta sin moverse ni un cent&iacute;metro.<\/p>\n<p>&#8211; Soy solo un hombre asistiendo a una mujer hermosa, le respond&iacute; mientras la abrazaba por la espalda con la toalla hasta cruzar los brazos sobre sus tetas.<\/p>\n<p>Los dos est&aacute;bamos calientes y nos est&aacute;bamos prendiendo fuego. No hicieron falta m&aacute;s palabras. Empec&eacute; a mover mis manos con la toalla sobre los pechos. Sus pezones se pusieron dur&iacute;simos, ped&iacute;an m&aacute;s acci&oacute;n. Le empec&eacute; a besar el cuello por detr&aacute;s y por los costados y ella comenz&oacute; a suspirar y largas peque&ntilde;os gemidos. Dej&eacute; la toalla y sub&iacute; el corpi&ntilde;o de su bikini, dejando las tetas al aire y sin sost&eacute;n. Estaban firmes y enormes, no pod&iacute;a dejar de manosearlas, de dar peque&ntilde;os pellizcos a los pezones. Mientras tanto mi pija se hab&iacute;a acomodado en la raya del culo de Marta y nos roz&aacute;bamos intensamente.<\/p>\n<p>De golpe, solt&eacute; sus tetas y la gir&eacute;. Sin dejarla decir nada la bes&eacute; profundamente. Nuestras lenguas se encontraron mientras le desataba la bikini. Primero la parte de arriba y despu&eacute;s la de abajo. Me apart&eacute; un segundo, quer&iacute;a contemplarla totalmente desnuda. La recost&eacute; en sobre la toalla en el pasto, abr&iacute; sus piernas y empec&eacute; a besar su concha. Estaba empapada y, a medida que iba metiendo la lengua aparec&iacute;an nuevos sabores y m&aacute;s humedades. Marta s&oacute;lo suspiraba, jadeaba, gem&iacute;a. Despu&eacute;s de un rato (segundos, minutos, qu&eacute; importa), empez&oacute; a gemir m&aacute;s fuerte hasta que acab&oacute; mientras yo segu&iacute;a con mi lengua en su vagina.<\/p>\n<p>Cuando termin&oacute; la mir&eacute; a los ojos y empec&eacute; a besar su cuerpo desde la concha hasta su boca, haciendo escala en cada cent&iacute;metro y con particular dedicaci&oacute;n a cada pez&oacute;n. Le volv&iacute; a dar un beso profundo, largo, enorme, y le met&iacute; mi pija en la concha. Entr&oacute; f&aacute;cil gracias a la humedad. Me dijo al o&iacute;do: &quot;llename de leche total estoy tomando la pastilla&quot;. Eso me excit&oacute; m&aacute;s a&uacute;n.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a embestirla mientras la besaba. Nos giramos y ella qued&oacute; arriba m&iacute;o. Se incorpor&oacute; y me ofreci&oacute; una hermosa vista de sus tetas bamboleantes mientras me cabalgaba. Sigui&oacute; movi&eacute;ndose sin parar hasta que le dije &quot;te voy a llenar de leche&quot;. Me mir&oacute;, aceler&oacute; y acabamos juntos. Enseguida se desplom&oacute; sobre m&iacute; sin sacarse la pija de adentro. Nos hicimos unas caricias y se sali&oacute;, acost&aacute;ndose a mi lado boca abajo.<\/p>\n<p>Gir&oacute; la cabeza y me sonri&oacute;. Fue el principio de una relaci&oacute;n hermosa, donde seguimos encontr&aacute;ndonos para sacarnos las ganas de coger libremente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Vivo en Mendoza, tengo 38 a&ntilde;os y dos hijos. Mi matrimonio transcurre con normalidad, aunque siempre ando necesitado de tener sexo. Hasta el momento del presente relato, nunca hab&iacute;a sido infiel a mi mujer. Con ella he practicado varias &quot;cosas&quot; sexuales: posiciones, juguetes, anal, oral. 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