{"id":30284,"date":"2021-07-10T22:00:00","date_gmt":"2021-07-10T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-07-10T22:00:00","modified_gmt":"2021-07-10T22:00:00","slug":"dejandose-seducir-por-una-amiga-de-su-hija","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/dejandose-seducir-por-una-amiga-de-su-hija\/","title":{"rendered":"Dej\u00e1ndose seducir por una amiga de su hija"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30284\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&#8230; Quique, te cuento y despu&eacute;s me respondes.<\/p>\n<p>Mi nombre es Balbina, soy una mujer de 39 a&ntilde;os, morena, alta, con el cabello negro y largo, labios carnosos y un cuerpazo&#8230; Estoy para comerme y repetir, pero mi marido es un flojo y paso m&aacute;s ganas de follar que una quincea&ntilde;era. Tengo una hija que se llama Ester. Estudia en un colegio de monjas y tiene una amiga que se llama Carolina que a veces se queda a dormir en mi casa. Carolina es una joven rubia, de 18 a&ntilde;os, m&aacute;s alta que yo, de ojos azules, tiene las tetas grandes, buen culo, caderas anchas y cintura estrecha. Mi marido es guardia municipal y la noche de verano de la que te voy a hablar trabajaba en el turno de noche, pero c&oacute;mo dices t&uacute;, vamos al turr&oacute;n&#8230; Pasaba de las dos de la madrugada. Yo estaba tomando un refresco de lim&oacute;n con unos cubitos de hielo, lo tomaba sentada a la mesa de la cocina, descalza, vestida con una enagua y sin bragas, ya que con el calor que hab&iacute;a me sobraba todo. Lleg&oacute; Carolina y me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Quedan m&aacute;s refrescos, Balbina?<\/p>\n<p>-S&iacute;, coge uno en la nevera.<\/p>\n<p>Carolina que llevaba puesto un short azul y una camiseta blanca donde se marcaban sus puntiagudas tetas, cogi&oacute; un refresco de cola en la nevera, se sent&oacute; a la mesa enfrente de m&iacute; y dijo:<\/p>\n<p>-Hace un calor espantoso.<\/p>\n<p>-Hace, y lo peor es que no corre ni una brizna de aire. A m&iacute; hasta me suda el&#8230;<\/p>\n<p>No acab&eacute; la frase, pero iba a acabarla Carolina.<\/p>\n<p>-El chichi. Yo tambi&eacute;n lo tengo mojado, pero es por otra cosa.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; cosa?<\/p>\n<p>-Tuve un sue&ntilde;o h&uacute;medo.<\/p>\n<p>Con voz dulce le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&eacute;n estuvo en tus sue&ntilde;os, picarona?<\/p>\n<p>-T&uacute;.<\/p>\n<p>La respuesta no me molest&oacute;, le dije:<\/p>\n<p>-Joder, tienes la cabecita loca, Carolina.<\/p>\n<p>-&iquest;No la tenemos todas un poco loca?<\/p>\n<p>-Yo, no, pero bueno, los sue&ntilde;os no se eligen.<\/p>\n<p>-No, pero cuando son c&oacute;mo el que tuve&#8230;<\/p>\n<p>Sali&oacute; la curiosa que llev&oacute; dentro.<\/p>\n<p>-&iquest;Te corriste?<\/p>\n<p>Carolina se levant&oacute;, baj&oacute; el short hasta las rodillas, y vi su peque&ntilde;o co&ntilde;o con vellos rubios, pas&oacute; dos dedos por &eacute;l, los sac&oacute; pringados de jugos, me los ense&ntilde;&oacute;, los chup&oacute; y despu&eacute;s me dijo:<\/p>\n<p>-Si, me corr&iacute; en tu boca.<\/p>\n<p>Sent&iacute; c&oacute;mo se me mojaba el interior de los muslos de las piernas e instintivamente las apret&eacute;. No pod&iacute;a entrar al trapo, a&uacute;n no, le di cuerda para que se fuese ahorcando ella sola.<\/p>\n<p>-Vamos a dejar el cuento, no sea que te hagas ilusiones&#8230; Yo soy una mujer decente.<\/p>\n<p>Carolina se levant&oacute; los pantalones y tap&oacute; su co&ntilde;o, vino junto a m, se puso a mis espaldas y con voz melosa me dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres saber lo que me hiciste en el sue&ntilde;o?<\/p>\n<p>-No.<\/p>\n<p>-Solo c&oacute;mo empez&oacute; el sue&ntilde;o.<\/p>\n<p>-&iquest;Si es solo eso?<\/p>\n<p>Carolina me levant&oacute; los brazos, me oli&oacute; la axila izquierda, y me la lami&oacute;. Sent&iacute; c&oacute;mo se me mojaban m&aacute;s los muslos, pero le dije:<\/p>\n<p>-Quita, guarra.<\/p>\n<p>Me lami&oacute; la axila derecha y el co&ntilde;o me comenz&oacute; a picar. Si la dejo seguir ya me veo rompiendo la enagua, cogiendo su cabeza y empotr&aacute;ndola entre mis piernas, as&iacute; que la cort&eacute;.<\/p>\n<p>-Ya est&aacute; bien, Carolina, est&aacute;s salida, carajo.<\/p>\n<p>Carolina me ech&oacute; las manos a las tetas y magre&aacute;ndoselas me dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;De verdad que no quieres saber que m&aacute;s me hiciste en mi sue&ntilde;o?<\/p>\n<p>Claro que lo quer&iacute;a saber, pero si le digo que s&iacute; descubrir&iacute;a lo puta que soy. Ten&iacute;a que disimular un poco m&aacute;s, aunque mand&aacute;ndole un mensaje para que no desistiese en el empe&ntilde;o de follar conmigo. Quit&aacute;ndole las manos de las tetas, le dije:<\/p>\n<p>-No, podr&iacute;a despertarse Ester.<\/p>\n<p>Mis palabras le dieron alas, pues entendiera el mensaje, entendiera que si no estuviese mi hija en casa nos dar&iacute;amos el lote. Se puso a mi lado derecho, se quit&oacute; la camiseta y el short y desnuda y toc&aacute;ndose el co&ntilde;o, me dijo:<\/p>\n<p>-Ten&iacute;a que acabar so&ntilde;ando contigo, era inevitable.<\/p>\n<p>Mirando c&oacute;mo los dedos de Carolina se frotaban en el co&ntilde;o, le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; lo dices?<\/p>\n<p>-Porque cuando crees que no te veo me miras para las tetas, para el chichi y para el culo.<\/p>\n<p>Era verdad, lo hac&iacute;a, y cantidad de veces me hab&iacute;a masturbado pensando que la devoraba. No creas que es porque soy una cerda, Quique, me masturbaba porque mi marido me folla una vez a la semana, y hay semanas que ni eso, pero volviendo a lo de antes, le dije:<\/p>\n<p>-Esas son figuraciones tuyas.<\/p>\n<p>Carolina ya no se chupaba el dedo, me dijo:<\/p>\n<p>-No lo son. A&uacute;n la semana pasada despu&eacute;s de mirarme para el culo estuviste m&aacute;s tiempo del debido en el aseo.<\/p>\n<p>-&iquest;Te crees que me calentaste al verte pasear en bragas por la casa?<\/p>\n<p>-S&iacute;, lo creo, y ahora estoy segura de que te masturbaste en el aseo, de lo contrario no recordar&iacute;as lo de las bragas.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a me hiciera un dedo&#8230; Al final me hab&iacute;a imaginado que se corr&iacute;a en mi boca y en ese momento me corr&iacute; c&oacute;mo una cerda, pero no le iba a dar la raz&oacute;n, claro, le dije:<\/p>\n<p>-Tienes una imaginaci&oacute;n muy calenturienta.<\/p>\n<p>Carolina sigui&oacute; a lo suyo.<\/p>\n<p>-&iquest;Ya lo hiciste con otra mujer?<\/p>\n<p>-No, yo soy&#8230;<\/p>\n<p>Carolina acab&oacute; la frase.<\/p>\n<p>-Una mujer decente. Todas lo somos decentes hasta que nos aprietan las ganas, cuando eso pasa y nos pica el chichi, se acab&oacute; la decencia.<\/p>\n<p>-Habla por ti.<\/p>\n<p>Carolina me cogi&oacute; la mano derecha para llev&aacute;rsela al co&ntilde;o, pero no le dej&eacute;.<\/p>\n<p>-Estate quieta, traviesa.<\/p>\n<p>La zorrita me suplic&oacute;:<\/p>\n<p>-Anda, s&eacute; buena, mast&uacute;rbame.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a intentarlo, pero no le dej&eacute; ir la mano, le dije:<\/p>\n<p>-No lo voy a hacer.<\/p>\n<p>Sigui&oacute; erre que erre y en el tira y afloja acab&eacute; dejando que llevara mi mano a su co&ntilde;o. Agarr&aacute;ndola con la suya me frot&oacute; los dedos en &eacute;l. Mi co&ntilde;o se encharc&oacute; a&uacute;n m&aacute;s al encontrarse mis dedos con algo tan jugoso y resbaladizo. Luego me quiso besar, conteni&eacute;ndome le hice la cobra, y le dije:<\/p>\n<p>-Para, desvergonzada.<\/p>\n<p>Carolina me gir&oacute; la cabeza con su mano izquierda, me puso una teta en los labios, me estir&oacute; el dedo medio y de un golpe lo clav&oacute; en su co&ntilde;o. Gimi&oacute;, cerr&oacute; los ojos, y dijo:<\/p>\n<p>-Esto no puede ser realidad. Sigo so&ntilde;ando.<\/p>\n<p>Mirando para arriba vi su dulce cara de placer. Ya no me iba a hacer m&aacute;s la decente, le dije:<\/p>\n<p>-Joder c&oacute;mo me has puesto, zorrilla.<\/p>\n<p>-&iquest;Mojada?<\/p>\n<p>-Empapada.<\/p>\n<p>Gir&oacute; la silla, se puso en cuclillas, me levant&oacute; la enagua, y vio mi co&ntilde;o y mis muslos empapados.<\/p>\n<p>-&iexcl;Jes&uacute;s c&oacute;mo est&aacute;s!<\/p>\n<p>-Baja la voz que puedes despertar a Ester.<\/p>\n<p>La gamberra me quit&oacute; la enaga, abri&oacute; las piernas de par en par, lami&oacute; mi co&ntilde;o, y ya me corr&iacute; c&oacute;mo un r&iacute;o, s&iacute;, una mujer de 39 a&ntilde;os se corri&oacute; solo con un lamet&oacute;n, pero es que no sabes el tiempo que llevaba mi co&ntilde;o abri&eacute;ndose y cerr&aacute;ndos&#8230; Yo cuando me corro descargo, y vaya si descargu&eacute;, tanto descargu&eacute; que Carolina no se pudo tragarlos todos los jugos y parte de ellos le cayeron en las tetas y en las rodillas. Al acabar de correrme me bes&oacute; con lengua y con sus labios pringados de jugos. Yo no ten&iacute;a fuerzas ni para besar, pero los sabore&eacute; al chupar su lengua la m&iacute;a. Despu&eacute;s se levant&oacute; y me puso la teta izquierda en la boca, teta que ten&iacute;a jugos de mi corrida sobre ella. Lam&iacute; los jugos y despu&eacute;s le mord&iacute; el pez&oacute;n y luego le mam&eacute; la teta. Me volvi&oacute; a llevar la mano al co&ntilde;o. Esta vez le met&iacute; dos dedos en su jugoso co&ntilde;o y comenc&eacute; a a masturbarla al tiempo que le lam&iacute;a el pez&oacute;n y le mamaba la teta. Carolina me baj&oacute; las asas de la enagua, me ech&oacute; las manos a las tetas, me las magre&oacute; y despu&eacute;s me dio la otra teta a mamar. Al ratito la ratita gem&iacute;a en bajito sintiendo c&oacute;mo le com&iacute;a las tetas y sintiendo entrar y salir el dedo de su co&ntilde;o, pero no quer&iacute;a correrse as&iacute;. Me dijo:<\/p>\n<p>-Quiero correrme en tu boca, Balbina.<\/p>\n<p>Carolina puso sus gruesos labios sobre los m&iacute;os. Saqu&eacute; la lengua, se la met&iacute; en la boca y nos comimos las lenguas largo rato, luego Carolina se subi&oacute; a la mesa. Se sent&oacute; enfrente de m&iacute; con las rodillas flexionadas y las piernas abiertas. Yo no pod&iacute;a quitar los ojos de su precioso co&ntilde;o, cada vez me pon&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s cachonda. Carolina necesitaba sexo oral m&aacute;s que respirar. Se ech&oacute; de espaldas sobre la mesa, cerr&oacute; los ojos y se acarici&oacute; el cl&iacute;toris con la yema del dedo medio de su mano derecha, despu&eacute;s meti&oacute; dos dedos dentro del co&ntilde;o y empez&oacute; a masturbarse. Viendo salir jugos de su co&ntilde;o met&iacute; dos dedos en el m&iacute;o, luego fui acercando mi boca al suyo. Al llegar a &eacute;l le bes&eacute; los dedos, los sac&oacute; y pringados de jugos me los meti&oacute; en la boca, los chup&eacute; y despu&eacute;s mi lengua comenz&oacute; a hacer su trabajo, entrando en su vagina primero, lamiendo sus labios despu&eacute;s, chupando y lamiendo su cl&iacute;toris&#8230; D&aacute;ndole un repaso que la llev&oacute; al punto de no retorno. Al venirle, me dijo en bajito:<\/p>\n<p>-Me corro, Balbina, me corro en tu boca.<\/p>\n<p>Carolina se corri&oacute;. Su co&ntilde;o escupi&oacute; un chorro de jugos y despu&eacute;s una peque&ntilde;a cascada sali&oacute; de &eacute;l. Lamiendo c&oacute;mo una perra en celo comenc&eacute; a correrme c&oacute;mo una fuente. Parec&iacute;amos dos locas sin medicaci&oacute;n, que no chillaban con el placer que sent&iacute;an para no despertar a Ester.<\/p>\n<p>Al acabar de corrernos, Carolina baj&oacute; de la mesa. Nos besamos con lengua de nuevo, a eso beso sigui&oacute; otro, y otro&#8230; Despu&eacute;s de devorarnos las lenguas levant&eacute; los brazos y le dije:<\/p>\n<p>-Hazme lo que me hiciste antes.<\/p>\n<p>Carolina lami&oacute; varias veces mis axilas peludas que estaban sudadas y saladas, pero no par&oacute; ah&iacute;, luego me agarr&oacute; las tetas y magre&aacute;ndolas lami&oacute; los pezones, me los mordi&oacute; sin fuerza, lami&oacute; las areolas y recorri&oacute; mis tetas de abajo a arriba lamiendo y chupando. Despu&eacute;s se arrodill&oacute; delante de m&iacute; y comi&oacute; mi co&ntilde;o jugoso al que lo rodea una inmensa mata de vello negro, digo lo de peludo y jugoso porque s&eacute; que te gustan as&iacute; los co&ntilde;os, Quique. Del co&ntilde;o sal&iacute;an parte de esos jugos que bajaban por el interior de mis muslos y me llegaban casi hasta los tobillos. Lami&oacute;, chup&oacute; y mam&oacute; mi co&ntilde;o. Poco despu&eacute;s, al sentir que me iba a correr, moviendo la pelvis de abajo a arriba y de arriba a abajo, le dije:<\/p>\n<p>-Qu&eacute; buena eres comiendo co&ntilde;os, zorrilla. Me vas a sacar una corrida descomunal.<\/p>\n<p>La corrida fue inmensa. Carolina no pudo tragar mis jugos, ya que me comenzaron a temblar las piernas y ca&iacute; arrodillada delante de ella, lo que si hizo fue volver a comerme la boca hasta que acab&eacute; de correrme. Al acabar, mirando para el charco que los jugos de mi corrida hab&iacute;an dejado en el piso, me dijo:<\/p>\n<p>-S&iacute; que fue descomunal, s&iacute;.<\/p>\n<p>La pregunta que te quiero hacer es la siguiente. &iquest;Quieres hacer un tr&iacute;o con Carolina y conmigo? Somos gallegas. Te mando cuatro fotos, dos vestidas y dos desnudas. Espero tu respuesta.<\/p>\n<p>Atte. Balbina.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>7 &#8230; Quique, te cuento y despu&eacute;s me respondes. Mi nombre es Balbina, soy una mujer de 39 a&ntilde;os, morena, alta, con el cabello negro y largo, labios carnosos y un cuerpazo&#8230; Estoy para comerme y repetir, pero mi marido es un flojo y paso m&aacute;s ganas de follar que una quincea&ntilde;era. 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