{"id":30289,"date":"2021-07-10T22:00:00","date_gmt":"2021-07-10T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-07-10T22:00:00","modified_gmt":"2021-07-10T22:00:00","slug":"de-padrastro-a-padre-de-mis-mellizos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/de-padrastro-a-padre-de-mis-mellizos\/","title":{"rendered":"De padrastro a padre de mis mellizos"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30289\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>A Sergio lo conoc&iacute; cuando ten&iacute;a 16 a&ntilde;os. &Eacute;l ten&iacute;a 40 a&ntilde;os, muy buen f&iacute;sico, atractivo y muy elegante, con unos modales exquisitos. Encima profesional, Ingeniero en Sistemas, y como sabr&iacute;a tiempo despu&eacute;s, un bocho. Ten&iacute;a su propia consultora y trabajaba para empresas tanto de Argentina como del exterior.<\/p>\n<p>La noche que lo conoc&iacute; hab&iacute;a venido a cenar a casa invitado por su novia, Roxana, mi madre. Le trajo un ramo de rosas espectaculares, y una torta helada para de postre. Yo no pod&iacute;a sacarle los ojos de encima, me maravillaba como miraba a mi mam&aacute;, pod&iacute;a ver en esos ojos cuanto la amaba. Charlamos bastante, pero &eacute;l cuid&oacute; no hacerme preguntas personales, incomodas.<\/p>\n<p>Meses despu&eacute;s se casaron. No se fueron de viaje de bodas, del registro civil, a casa. Lo primero que hizo en casa fue pedirme hablar en privado, a lo cual acced&iacute; de inmediato.<\/p>\n<p>&ldquo;Silvia, como te imaginar&aacute;s conozco parte de la historia de tu familia, la que me ha contado tu madre. Por los momentos que hemos compartido hasta ahora, creo que tendremos una muy buena relaci&oacute;n. Obviamente no soy tu padre, ni pretendo ponerme en ese lugar. Solamente quiero ofrecerte dialogar todas y cada una de las veces que lo necesites. Si vos est&aacute;s de acuerdo, me gustar&iacute;a ofrecerte mis puntos de vista cuando lo considere, sin que sean imperativos. Me cas&eacute; con tu mam&aacute;, pero espero que los tres formemos una familia. Yo no tengo hijos y deseo que Uds. sean mi familia.&rdquo; Dijo recalcando las &uacute;ltimas palabras.<\/p>\n<p>&ldquo;Entonces, si quer&eacute;s que empecemos bien, decime Sil, que es como me dice mi mam&aacute;. La verdad es que siempre me ca&iacute;ste bien, desde el primer d&iacute;a y s&eacute; que amas a mam&aacute; y te preocupas por hacerla feliz. Eso me hace feliz a m&iacute;. Y podes decirme todo lo que quieras, bueno, malo, consejos, reproches. Tratar&eacute; de tomar todo para crecer. Aunque la vieja hizo todo lo posible por ocupar los dos roles, pero no te voy a negar que muchas veces necesit&eacute; la palabra de un hombre, de un padre.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>Los a&ntilde;os siguientes fueron incre&iacute;bles, nunca tuvimos roces, cuando me tuvo que decir algo me lo dijo con tranquilidad, explic&aacute;ndome su punto de vista. Yo aprend&iacute; a confiar en &eacute;l, si sal&iacute;a con un chico al primero que le contaba era a &eacute;l. Y si sal&iacute;a de noche, sab&iacute;a que &eacute;l estaba despierto leyendo hasta que yo llegaba a casa, pero nunca me cuestiono la hora.<\/p>\n<p>Con mi mam&aacute;, eran la pareja m&aacute;s feliz del mundo. Aunque trataban de cuidarse, muchas noches los escuchaba gozar haci&eacute;ndose el amor, riendo, o chocando las copas en un brindis en la intimidad. M&aacute;s de una vez, en el desayuno los molestaba carg&aacute;ndolos por eso, y ellos se re&iacute;an como dos chicos. Y Sergio siempre dec&iacute;a lo mismo: &ldquo;Es culpa de tu madre Sil, es demasiado hermosa. Y muy traviesa.&rdquo; Nunca ocultaban lo mucho que se disfrutaban.<\/p>\n<p>Cuando tuve que elegir una carrera, opt&eacute; por seguir sus pasos, aunque &eacute;l nunca influy&oacute; en lo m&aacute;s m&iacute;nimo. Pero cuando empec&eacute;, me explicaba lo que necesitara, las veces que lo necesitara. En tercer a&ntilde;o me ofreci&oacute; trabajar con la consultora. No importaba que fuera su hijastra, ten&iacute;a que cumplir horarios, objetivos, era una empleada m&aacute;s, y como yo ten&iacute;a mi jefe, &eacute;l nunca interven&iacute;a.<\/p>\n<p>Ocho a&ntilde;os de casados llevaban cuando a mi mam&aacute; le diagnosticaron c&aacute;ncer. Un c&aacute;ncer terminal. En menos de un a&ntilde;o se la llev&oacute;. Los &uacute;ltimos tres meses el casi no fue a trabajar, estaba a su lado todo el d&iacute;a. Muchas noches lo vi dormir sentado en una silla tom&aacute;ndole la mano a mi madre mientras dorm&iacute;a, llorando en silencio.<\/p>\n<p>Cuando mi madre muri&oacute;, despu&eacute;s de su entierro, nos fuimos los dos a casa. Nunca pude olvidar su cara, sus ojos llenos de l&aacute;grimas, cuando me dijo:<\/p>\n<p>&ldquo;Perdoname, no pude hacer nada, el maldito c&aacute;ncer no me dej&oacute; chance.&rdquo;<\/p>\n<p>No pude decirle nada, solo pararme y abrazarlo. Era un hombre vencido, encorvado sobre la mesa, y la cabeza gacha. No hablamos m&aacute;s durante ese d&iacute;a. Ni siquiera cenamos. Durante la noche lo escuche llorar, por varias horas, y cuando no lo hac&iacute;a, abr&iacute;a con cuidado la puerta de mi cuarto, para ver si yo dorm&iacute;a, y yo me hac&iacute;a la dormida.<\/p>\n<p>Cuando despert&eacute; la ma&ntilde;ana siguiente lo encontr&eacute; en la cocina, preparando el desayuno. Su cara era otra, me salud&oacute; como siempre, con un beso en la frente, y me sonri&oacute;. Aunque era una sonrisa forzada. Me sali&oacute; de adentro abrazarlo y darle un beso en la mejilla.<\/p>\n<p>&ldquo;Dale, sentate de una vez a desayunar.&rdquo; Me dijo haci&eacute;ndose el malo.<\/p>\n<p>&ldquo;No te sale bien.&rdquo; Le dije y &eacute;l sonri&oacute;.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente los dos fuimos a trabajar. De a poco, nos fuimos acomodando con las comidas, las cosas de la casa. Todo fue muy simple, los dos quer&iacute;amos que el otro descanse, no haga nada. La primera vez que fue a poner la ropa en el lavarropas lo tuve que parar porque mezclaba toda la ropa. Nos re&iacute;mos mucho. Y su cara de sorpresa al ver una de mis tangas, fue tremenda.<\/p>\n<p>Una semana despu&eacute;s, mientras sac&aacute;bamos la ropa de mi madre para donarla, me pidi&oacute; que me siente en la cama.<\/p>\n<p>&ldquo;Sil, necesito hablar con vos. Lo primero que quiero decirte es que entre las cosas que me dijo tu madre los &uacute;ltimos d&iacute;as, fue que te diga que quiere que sigas siendo libre. Conf&iacute;a mucho en vos, sabe de tu ubicuidad, tu responsabilidad. Te crio libre y quiere que sigas si&eacute;ndolo.<\/p>\n<p>Segundo, y yo necesito dec&iacute;rtelo, es que estaba s&uacute;per orgullosa de vos. Toda su vida fuiste la luz de sus ojos.<\/p>\n<p>Tercero, aunque creo que no necesito dec&iacute;rtelo, sigo siendo Sergio, no&hellip;&rdquo; dijo y se quebr&oacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Y cuarto, contarte que ma&ntilde;ana tenemos que ir a un escribano. Hay unos papeles que tenemos que firmar. Como vos sabes, tu mam&aacute; se hab&iacute;a divorciado cuando muri&oacute; tu pap&aacute;. Por el divorcio ella recibi&oacute; una cantidad de plata y propiedades. Luego cuando fue lo de tu pap&aacute;, lo de &eacute;l pas&oacute; a ser tuyo como herencia. Todo eso, lo que recibi&oacute; tu mam&aacute;, las propiedades y tu herencia, tu mam&aacute; lo puso en un fideicomiso. Cuando le diagnosticaron la enfermedad, me hizo firmar para ser yo quien lo maneje hasta que ella&hellip; Bueno, ahora es tiempo que yo te lo transfiera, que vos misma lo manejes. Adem&aacute;s tenemos que hacer la sucesi&oacute;n por los bienes y el dinero de estos a&ntilde;os que estuvimos casados, que tambi&eacute;n es tuyo.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;No, no quiero. Nada, no quiero nada.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>&ldquo;No pasa por no querer Sil, debe ser as&iacute;.&rdquo; Dijo serio.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Qu&eacute;, no quer&eacute;s que viva m&aacute;s con vos?&rdquo; Pregunt&eacute; seria.<\/p>\n<p>&ldquo;No, para nada.&rdquo; Dijo casi gritando. &ldquo;Esta es tu casa.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;No quiero hablar m&aacute;s de esto ahora.&rdquo; Dije y segu&iacute; juntando las cosas de mi mam&aacute;, aunque algunas me las qued&eacute;.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente fuimos a la escriban&iacute;a. Sergio de una carpeta sac&oacute; unas hojas, y se las dio al escribano, que las junt&oacute; a otros papeles.<\/p>\n<p>&ldquo;Se&ntilde;orita, aqu&iacute; tiene todos los papeles. Y tambi&eacute;n un detalle de los movimientos contables que realiz&oacute; Sergio en el tiempo que estuvo a cargo del fideicomiso. Por favor, lea detalladamente y cualquier cosa me pregunta.&rdquo; Dijo el escribano.<\/p>\n<p>Cuando le&iacute;a la cantidad de propiedades, acciones, t&iacute;tulos p&uacute;blicos y dinero depositado en los bancos no lo pod&iacute;a creer. Eran millones de d&oacute;lares.<\/p>\n<p>&ldquo;Escuchen, esto no puede ser, es una locura.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>&ldquo;Se&ntilde;orita, Ud. tiene el derecho de firmar en disconformidad, e iniciar las acciones legales si considera que hay malversaci&oacute;n de bienes, o dinero.&rdquo; Dijo el escribano.<\/p>\n<p>&ldquo;No, no es por eso. Esto es una fortuna. Esto vale millones de d&oacute;lares. &iquest;C&oacute;mo puede ser?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Sil, tu madre siempre quiso preservar eso para vos. Y lo hizo muy bien.&rdquo;<\/p>\n<p>Me abrace a Sergio y me largu&eacute; a llorar con todo. Aunque nunca me hizo faltar nada, sab&iacute;a que mi madre no habr&iacute;a tenido que trabajar si hubiera usado esa plata. Cuando me calm&eacute;, firm&eacute; los papeles y fuimos de nuevo a casa.<\/p>\n<p>Poco a poco, el dolor y la angustia por su muerte fueron cediendo. Sergio me ayudaba y ense&ntilde;aba a manejar lo que hab&iacute;a recibido.<\/p>\n<p>El tiempo pasaba y segu&iacute;amos viviendo juntos, es decir, los dos en la misma casa. Sal&iacute;amos a cenar juntos muchas veces, siempre porque yo insist&iacute;a. Sergio no sal&iacute;a de noche solo, casi no se ve&iacute;a con los amigos, ni se compraba ropa o cosas para &eacute;l.<\/p>\n<p>&ldquo;Sergio, ya pasaron dos a&ntilde;os de la muerte de mam&aacute;. No puede ser que no salgas, no te juntes con amigos, ni siquiera te compras ropa. Te pido por favor, deja que termine de partir. Ella seguro que querr&iacute;a verte bien, feliz, hasta con otra mujer. Y si es por m&iacute;, dejate de joder. Le diste todo a mi mam&aacute;, pero sobre todas las cosas, la amaste y la hiciste feliz. Y yo quiero verte bien, te vas a terminar enfermando de pena.&rdquo; Le dije mientras almorz&aacute;bamos en casa un domingo.<\/p>\n<p>&ldquo;Es que&hellip;&rdquo; Dijo.<\/p>\n<p>&ldquo;Nada, entende que te quiero ver sonre&iacute;r. Quiero verte contento, haciendo cosas que te hagan bien.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>&ldquo;Bueno, pero y vos? Vos tampoco sal&iacute;s, y no me contaste nunca si est&aacute;s de novia, tenes un amigovios, nada. Vos tambi&eacute;n tenes que vivir.&rdquo; Dijo.<\/p>\n<p>&ldquo;Puede ser.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>A partir de ese d&iacute;a, Sergio sal&iacute;a con amigos, se volvi&oacute; a comprar esos trajes espectaculares que me volv&iacute;an loca de chica, perfumes. Yo sal&iacute;a con algunas amigas y de vez en cuando a bailar. La vida en casa era divertida, bromas, noches de Netflix o pel&iacute;culas en la tele mientras tom&aacute;bamos whisky, paseos, compras juntos. Sin querer nos convertimos en una pareja, aunque sin una parte.<\/p>\n<p>Una tarde, estaba con una amiga tomando un caf&eacute; despu&eacute;s del trabajo, y vinieron dos chicas que eran amigas de ellas. Yo hablaba y cada rato lo nombraba a &ldquo;Sergio&rdquo;. Una de las chicas me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Hace mucho que est&aacute;s en pareja con tu novio, Sergio?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;No, Sergio es&hellip;&rdquo; dije y me qued&eacute; trabada. &ldquo;Es un amigo nada m&aacute;s.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Ah, porque hablas de &eacute;l, con un amor tremendo, como si fuera tu novio o tu marido.&rdquo; Dijo.<\/p>\n<p>Me dej&oacute; pensando. Un rato despu&eacute;s se fueron y me qued&eacute; a solas con mi amiga.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Vos pensas lo mismo?&rdquo; Le pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Silvia, hace rato que lo pienso. S&eacute; qui&eacute;n es, pero creo que vos te estas enamorando de &eacute;l, si ya no te enamoraste.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Sabes que no te puedo decir que est&aacute;s loca?&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>Los d&iacute;as siguientes, me puse a ver bien que sent&iacute;a, como nos mov&iacute;amos los dos, pero sobre todo por qu&eacute; yo hac&iacute;a ciertas cosas. Y tuve que aceptar que estaba enamorada de &eacute;l. Y de all&iacute;, a pensar que hacer, que decir, como, fue un paso.<\/p>\n<p>Yo ya ten&iacute;a 26 a&ntilde;os, y &eacute;l estaba por cumplir 50. Decid&iacute; que era el momento. Una tarde con pretextos me fui de la oficina, compre ropa, un regalo, y fui a una agencia de viajes y llegu&eacute; a casa antes que &eacute;l.<\/p>\n<p>&ldquo;Ma&ntilde;ana es tu cumple, 50 a&ntilde;os.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>&ldquo;Ya voy a ser oficialmente viejo.&rdquo; Dijo &eacute;l.<\/p>\n<p>&ldquo;O no. Te cuento que ya hice reservaciones en un restaurant nuevo, est&aacute; de moda. Y pasado ma&ntilde;ana, a las 9 de la ma&ntilde;ana, en un avi&oacute;n ch&aacute;rter, nos vamos a Bahamas por una semana. As&iacute; que and&aacute; avis&aacute;ndoles a los chicos ma&ntilde;ana que desaparecemos por una semana o diez d&iacute;as.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Vos est&aacute;s, loca, eso sale millones de pesos. Creo que te estoy pagando mucho sueldo me parece.&rdquo; Dijo riendo.<\/p>\n<p>&ldquo;Es plata m&iacute;a, y del sueldo hablamos a la vuelta.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>&ldquo;No, en serio. Es una locura. Canc&eacute;lalo.&rdquo; Dijo.<\/p>\n<p>&ldquo;No puedo, ya pagu&eacute; por todo. Ah, y para la cena, te quiero ver en uno de esos trajes espectaculares tuyos.&rdquo; Dije y me puse a cocinar.<\/p>\n<p>La ma&ntilde;ana siguiente, lo esperaba con el desayuno y un regalo bastante voluminoso.<\/p>\n<p>&ldquo;Buen d&iacute;a, Que tengas un gran d&iacute;a, me voy a esforzar mucho para que as&iacute; sea.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>&ldquo;Gracias, pero ver tu sonrisa ya hace que sea un gran d&iacute;a.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Toma, este bulto es para vos.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>Cuando lo abri&oacute; y vio que era un bolso me fue a agradecer pero le ped&iacute; que lo abra. Adentro hab&iacute;a un equipo de fotograf&iacute;a, c&aacute;mara, varias lentes, un tr&iacute;pode y otras cosas. A Sergio se le llenaron los ojos de l&aacute;grimas.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;C&oacute;mo sab&iacute;as?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Digamos que alguna vez alguien me cont&oacute; que era tu hobbie y te hab&iacute;an robado el equipo. Espero que te guste y sirva, porque yo no s&eacute; nada. Los chicos de la casa de fotograf&iacute;a lo armaron.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>&ldquo;Es una locura, espectacular, pero sale una fortuna, vos te volviste loca.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Si, me volv&iacute; loca&hellip;&rdquo; y me pude parar a tiempo.<\/p>\n<p>&ldquo;Ah, y acordate, esta noche cena y ma&ntilde;ana viaje.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>&ldquo;Pero&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Nada de peros.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>A la noche, &eacute;l fue el primero en estar listo. Cuando lo vi me derret&iacute;. Era un traje nuevo y le quedaba espectacular. &Eacute;l se qued&oacute; con la boca abierta cuando me vio. Ten&iacute;a un vestido largo, con un tajo importante en la falda, bastante escotado y con la espalda descubierta. Adem&aacute;s me hab&iacute;a peinado y maquillado.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Qu&eacute; pasa, no te gusta como estoy vestida?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Si, claro. Est&aacute;s hermosa. Sos hermosa. Solo que ya no sos&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Una adolescente. No Sergio hace varios a&ntilde;os. Soy una mujer.&rdquo; Dije y fui hacia el auto.<\/p>\n<p>Cuando llegamos al restaurant entre tomada de su brazo como normalmente camin&aacute;bamos.<\/p>\n<p>&ldquo;Sr., Sra., adelante, su mesa est&aacute; reservada.&rdquo; Dijo el recepcionista.<\/p>\n<p>&ldquo;Gracias.&rdquo; Me apur&eacute; a decir antes que Sergio fuera a aclarar.<\/p>\n<p>Durante la cena, varias veces el mozo y el ma&icirc;tre me llamaron Sra., yo lo miraba a Sergio y le gui&ntilde;aba un ojo. Antes del postre una pareja amiga de Sergio se acerc&oacute; a saludar cuando se iban.<\/p>\n<p>&ldquo;Hola les presento a Silvia, ella es&hellip;&rdquo; dijo Sergio cuando lo interrump&iacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Una amiga, simplemente una buena amiga festejando su cumplea&ntilde;os.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>Ellos lo saludaron por el cumplea&ntilde;os, y enseguida se fueron.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Por qu&eacute; dijiste eso, que sos una buena amiga?&rdquo; Pregunt&oacute;<\/p>\n<p>&ldquo;Creo que ser&iacute;a m&aacute;s embarazoso explicar que soy la mujer con la que conviv&iacute;s, la que cocina para vos, la que lava tu ropa, la que te cuida, te mima y a la que vos le lavas la ropa, cuidas, mimas, y cocinas.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>&ldquo;Si, claro.&rdquo; Dijo dubitativo.<\/p>\n<p>&ldquo;Si pensas un poco, solo nos falta tener sexo, para ser una pareja realmente.&rdquo; Dije y el abri&oacute; los ojos como el dos de oro de la baraja.<\/p>\n<p>&ldquo;Silvia, &iquest;c&oacute;mo dec&iacute;s eso?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Es la realidad. Sergio, soy una mujer. Y me di cuenta que el &uacute;nico hombre que me interesa sos vos. Me fui enamorando de vos d&iacute;a a d&iacute;a, comida a comida, gesto a gesto. Si, s&eacute; qui&eacute;n soy, la hija de Roxana, que fue tu mujer. Pero tambi&eacute;n s&eacute; que no sos mi padre, que miro a esos ojos y me llenan de ternura, que disfruto pele&aacute;ndote, molest&aacute;ndote, disfruto mimarte, cuidarte, llevarte al m&eacute;dico aunque no quieras. Si, me enamor&eacute; de mi padrastro. Un tipo excepcional, un hombre &iacute;ntegro, que llen&oacute; de alegr&iacute;a la vida de mi madre, pero que ahora es libre. Amo todo lo que sos. Te amo.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Silvia, es una locura, te llevo 24 a&ntilde;os, ya tengo 50 y vos, estas en lo mejor de la vida. Adem&aacute;s, la gente que va a decir. No, es una locura.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;No te escuche decir que no me amas. &iquest;Te acord&aacute;s que fue lo primero que me dijiste en esa charla que tuvimos en tu cuarto despu&eacute;s que muri&oacute; mi mam&aacute;?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Claro que s&iacute;. Que quer&iacute;a que fueras libre.&rdquo; Dijo.<\/p>\n<p>&ldquo;Nunca me sent&iacute; m&aacute;s libre que en este momento. Y es porque te puedo decir lo que siento por vos. &iquest;Por qu&eacute; no probas vos ser libre?&rdquo;<\/p>\n<p>El postre lo comimos sin hablar. Sergio me miraba y no pod&iacute;a saber que pensamientos pasaban por su cabeza por primera vez.<\/p>\n<p>&ldquo;Sergio, no est&aacute;s obligado a viajar ma&ntilde;ana. Por supuesto que entender&eacute;.&rdquo; Dije.<\/p>\n<p>&Eacute;l me mir&oacute; fijamente, y vi un brillo en sus ojos. Llam&oacute; al ma&icirc;tre y pidi&oacute; una botella de champagne. Se mantuvo en silencio hasta que nos sirvieron las dos copas. Cuando me habl&oacute; sus ojos brillaban y su mirada era penetrante.<\/p>\n<p>&ldquo;Espero que no te moleste si te saco algunas fotos en la playa ahora que tengo semejante equipo.&rdquo;<\/p>\n<p>Respir&eacute; profundo y los ojos se me llenaron de l&aacute;grimas. Como pude le dije:<\/p>\n<p>&ldquo;Siempre que a vos no te moleste sacar desnudos.&rdquo; Y nos re&iacute;mos los dos.<\/p>\n<p>Cuando salimos del restaurant lo hac&iacute;amos tomados de la mano, y el gerente nos salud&oacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;Espero que el Sr. y la Sra. hayan disfrutado la cena. Los esperamos nuevamente.&rdquo;<\/p>\n<p>Los dos nos miramos, sonre&iacute;mos y Sergio dijo:<\/p>\n<p>&ldquo;La Sra. seguramente querr&aacute; venir nuevamente, y como esta vez, ella se ocupar&aacute; de hacer las reservaciones. Buenas noches.&rdquo;<\/p>\n<p>Subimos al auto y sin decir nada nos besamos. Fue el beso m&aacute;s hermoso que jam&aacute;s me hayan dado. Mientras manejaba hacia casa, iba con mi cabeza apoyada en su hombro. Guardamos el auto y fuimos directo a su dormitorio. Entre besos y caricias nos fuimos quitando la ropa.<\/p>\n<p>Nos acostamos y nos abrazamos con todo. &ldquo;Te amo.&rdquo; Me dijo al o&iacute;do. Sent&iacute; que me derret&iacute;a en sus brazos, sus manos comenzaron a recorrer mi cuerpo, con una suavidad infinita, su boca las segu&iacute;a bes&aacute;ndome. Mi excitaci&oacute;n aumentaba segundo a segundo. Cuando su boca lleg&oacute; a mi cl&iacute;toris sent&iacute; una explosi&oacute;n de placer. Cuando me penetr&oacute;, lo hizo lentamente, mis manos en su espalda lo atra&iacute;an hacia m&iacute;. Sus movimientos se incrementaron y unos minutos despu&eacute;s, los dos llegamos a un orgasmo hermoso. Mis u&ntilde;as se clavaron en su espalda mientras nos bes&aacute;bamos.<\/p>\n<p>Nos quedamos abrazados por un rato, fui corriendo desnuda a la cocina y volv&iacute; con una botella de champagne y dos copas.<\/p>\n<p>Esa noche lo hicimos dos veces m&aacute;s. Yo me fui soltando, y trataba de superar mi inexperiencia ya que era la segunda vez que estaba con un hombre.<\/p>\n<p>La ma&ntilde;ana siguiente vol&aacute;bamos a Bahamas, cuando me pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;Vos te est&aacute;s cuidando, no?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;De qu&eacute;? Contest&eacute; y me largu&eacute; a re&iacute;r. Sergio se tap&oacute; la cara con las manos.<\/p>\n<p>Pasamos unas vacaciones espectaculares, en un resort peque&ntilde;o en una isla de las Exumas. Playa, paseos en lanchas, muchas fotos, mucho hacer el amor, muchos mimos, y si, hasta nudismo hicimos.<\/p>\n<p>Cuando regresamos Sergio vendi&oacute; la casa y compramos otra, donde nos mudamos. Poco tiempo despu&eacute;s, tuvimos que hacer algunas mejoras.<\/p>\n<p>Los mellizos nacieron a los nueve meses exactos de aquella cena. Hoy tienen 4 a&ntilde;os, y somos una familia feliz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>6 A Sergio lo conoc&iacute; cuando ten&iacute;a 16 a&ntilde;os. &Eacute;l ten&iacute;a 40 a&ntilde;os, muy buen f&iacute;sico, atractivo y muy elegante, con unos modales exquisitos. Encima profesional, Ingeniero en Sistemas, y como sabr&iacute;a tiempo despu&eacute;s, un bocho. Ten&iacute;a su propia consultora y trabajaba para empresas tanto de Argentina como del exterior. 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