{"id":30307,"date":"2021-07-11T22:00:00","date_gmt":"2021-07-11T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-07-11T22:00:00","modified_gmt":"2021-07-11T22:00:00","slug":"la-revancha-06-bajo-el-latigo-y-una-comida-con-sorpresa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-revancha-06-bajo-el-latigo-y-una-comida-con-sorpresa\/","title":{"rendered":"La revancha (06): Bajo el l\u00e1tigo y una comida con sorpresa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30307\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 16<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Poco a poco las distintas hembras van llegando al establo, en el suelo, sobre el heno van buscando un rinc&oacute;n, doloridas, azotadas, rebosando semen por sus agujeros, todas satisfechas de haber venido, tan solo Xan dud&oacute; por un instante en seguir, pens&oacute; en la palabra de seguridad que la devolver&iacute;a a la comodidad de su vida met&oacute;dica y previsible, pero vio a Carolina , en cuclillas, empapada en sudor, cabalgando sobre la verga de uno de sus amos, sus brazos separados, cada mano cogida a una verga, un l&aacute;tigo golpeando sus pechos y otro su espalda. Chillaba, gritaba, gem&iacute;a, oleadas de placer y dolor entremezcladas no dejaban de hacerla vibrar y gozar. Temblaba a cada nuevo azote mientras con sus m&uacute;sculos estrujaba aquella tranca dentro de ella. En aquel momento alguien puso a 4 patas a Xan, noto el peso de su due&ntilde;o sobre su lomo, y el dolor de una espuela golpe&aacute;ndole la nalga, alguien tir&oacute; de sus cabellos y la llevo junto a Astrid, otro golpe de espuela les hizo empezar a correr entre la maleza, doblada, con el culo levantado, intentaba correr, pinch&aacute;ndose las palmas de las manos y sus pies, sus pechos rozaban con algunas zarzas, la jaleaban, le gritaban, ella intentaba correr, avanzar a la esclava n&oacute;rdica, que con las piernas temblando, con el doloroso pendulear del candado que colgaba de su co&ntilde;o, gru&ntilde;&iacute;a y corr&iacute;a. Las espuelas le hicieron sacar su instinto, solo quer&iacute;a correr, ganar, los gritos no cesaban, su due&ntilde;o se tumb&oacute; sobre su espalda, agarrado a sus pechos los pellizcaba, mientras le mord&iacute;a la oreja y la insultaba. Empapada en sudor, castigada y dolorida aceleraba m&aacute;s y m&aacute;s, las dudas y el miedo se convirtieron en instinto, en adrenalina, en un placer sumiso que mojaba su co&ntilde;o y excitaba su mente. Adelanto a su rival, las espuelas no cesaban de golpearla, su due&ntilde;o estrujaba y orde&ntilde;aba sus tetas y ella segu&iacute;a adelante, cada vez acompasando mejor patas y manos. Un traspi&eacute;s hizo que cayera de bruces, sus pechos pararon el golpe, su due&ntilde;o salt&oacute; de ello y con un patada en su culo, la hizo levantar, otra vez a correr, tambi&eacute;n Astrid hab&iacute;a ca&iacute;do un par de veces, y tras casi un kil&oacute;metro de carrera, llena de moratones, con raspones ensangrentados por el cuerpo, y con sus nalgas ardiendo por los golpes de las espuelas, cruz&oacute; la meta, respiraba agitadamente, cayo golpeando con sus tetas el suelo, su due&ntilde;o la gir&oacute;, su piel rebozada en tierra y sudor, su boca abierta buscando algo de aire, su rostro desencajado por el esfuerzo. La penetr&oacute; hasta el fondo de un solo golpe, Xan le agarro con fuerza por el culo, y se clav&oacute; a&uacute;n m&aacute;s en aquella verga, &eacute;l no dejaba de moverse, de morderle las tetas, ella ara&ntilde;aba su espalda, ambos gritaban, gem&iacute;an. Sus contracciones exprim&iacute;an m&aacute;s y m&aacute;s aquella tranca, mientras su boca se llenaba con la lengua se su due&ntilde;o, arque&aacute;ndose entre espasmos de placer gozaba de aquella verga vaci&aacute;ndose en ella. Su amo la sac&oacute; de su co&ntilde;o y sent&aacute;ndose en sus tetas le levanto la cara tirando de su nuca, Xan la engullo hasta el fondo, beb&iacute;a de su placer y del de &eacute;l, marrana y golosa, sus manos no dejaban de restregar su sexo embadurnado de tierra y semen. Sucia y con la boca rebosando sus jugos, quer&iacute;a m&aacute;s, mucho m&aacute;s, su due&ntilde;o estaba orgulloso de haberla adquirido, y ella lo estaba de s&iacute; misma, de haber roto sus barreras, sus miedos, sus convencionalismos, y entregarse entera a su placer y al de su due&ntilde;o. Ahora, en el establo sola, tumbada en el suelo, con las patas levantadas, no deja de masturbarse recordando cada jadeo, cada golpe de espuela, cada instante intenso y vital, vivido como hembra y como esclava.<\/p>\n<p>Poco a poco, el silencio va llenando el lugar, todas est&aacute;n agotadas, exhaustas, necesitan dormir las pocas horas que les dejaremos hacerlo&#8230;<\/p>\n<p>Se abre el port&oacute;n y la luz intensa de un sol de verano, os despierta, algunos criados os azotan de manera indiscriminada, os levant&aacute;is medio dormidas, y sin tiempo a saber qu&eacute; pasa, os echan por encima 4 o 5 cubos con restos de comida, es vuestro desayuno, los l&aacute;tigos no cesan de golpearos, mientras recog&eacute;is del suelo lo que pod&eacute;is, un trozo de carne a medio roer, unas rebanadas de pan duro, un resto de hamburguesa que ha ca&iacute;do en la paja. T&uacute; enroscada en un rinc&oacute;n est&aacute;s pele&aacute;ndote con un trozo de pizza lleno de tierra y paja, Zuleia mordisquea un hueso con algunos trozos de carne. El l&aacute;tigo golpea los pechos de Maria y de Carolina, las dos todav&iacute;a est&aacute;n rebuscando en el suelo algo que comer. Apenas pasan 10 minutos, cuando nuevamente los azotes resuenan en vuestra piel, hora de salir. Dej&aacute;is lo que estabais comiendo y estrujadas como un reba&ntilde;o os sacan al patio, ahora es Xan quien chilla cuando el l&aacute;tigo impacta en su co&ntilde;o. Llorando, cayendo, corriendo, lleg&aacute;is ante la casa. Os ordenan que os abr&aacute;is bien de patas y pong&aacute;is las manos sobre la cabeza, al instante, un chorro de agua helada moja vuestra piel, Maria, Hanna y Xan no estaban atentas y el golpe las hace caer al suelo, al momento se levantan, y vuelven a sentir el agua por toda su piel. T&uacute; est&aacute;s temblando, tiritando, mientras el chorro entra en tu co&ntilde;o, se arremolina dentro y sale con fuerza hacia tus patas. Zuleia tambi&eacute;n tiembla, os ordenan girar y el agua ahora moja vuestros culos, lomos, cabellos y hombros, Te muerdes los labios cuando impacta en tu marca, en tu N de fuego, tambi&eacute;n Zuleia intenta no gritar, mientras el agua va limpi&aacute;ndola. Tras unos diez minutos remoj&aacute;ndoos, cierran las mangueras. Ahora toca secaros, os dejamos abiertas de patas, con las manos en la cabeza, inm&oacute;viles bajo un sol que arde sobre vosotras.<\/p>\n<p>El frio se convierte en calor, el agua en sudor, y el tiritar de vuestras bocas en el jadear ante el aire caliente y enrarecido que os envuelve. Os tenemos un rato, poco a poco va llegando gente, curiosos que quieren ver qu&eacute; tal se conservan estas viejas yeguas, nost&aacute;lgicos que a&uacute;n recuerdan vuestra carrera, j&oacute;venes curiosos ante un espect&aacute;culo diferente. Cuando Eva decide que es el momento, os dice que ayer fuisteis subastadas, hoy va a ser lo contrario, a 4 patas vais a ir a elegir quien os azotar&aacute;, todas empez&aacute;is a mirar, a buscar, a excitaros con el recuerdo de la &uacute;ltima noche, la primera que a 4 patas sale corriendo es Vane, descarada como siempre, restriega su hocico en mis piernas, Zuleia ve como todas corren, ella quiere ir&hellip;, ayer de refil&oacute;n vio al due&ntilde;o de aquellos dedos, de aquella verga, pero le da verg&uuml;enza ir a 4 patas a buscarlo, tira adelante, atr&aacute;s, un latigazo de Eva en su lomo la hace decidir, corre hasta aquel desconocido, le besa los pies, restriega sus mejillas por sus piernas, &eacute;l sonr&iacute;e. Xan lo tiene muy claro, mira picara y traviesa a su jinete de ayer, &eacute;l levanta su bota y ella lame y relame la suela llena de fango, mientras mueve su culo y ladra levemente, luego le mira, le sonr&iacute;e con sus labios llenos de barro mientras con la mano se acaricia los pechos. Carolina llega a los pies de Eva, besa con suavidad su bota, ella sorprendida la mira, todos la temen y Carolina tambi&eacute;n, pero quiere que cuando su due&ntilde;o mire el video, est&eacute; orgulloso de ella, de su valent&iacute;a y sumisi&oacute;n, quiere ganar luchando contra la mejor ama. Muchos miran a Lidia, esperan que les elija, pero ella sorprende a todos, besando los pies de Nuria, sorprendida la mira, tarda un rato en aceptar, solo te ha azotado a ti, solo contigo tiene una relaci&oacute;n tan especial e intensa, pero al final decide aceptar el reto, cogi&eacute;ndola de los cabellos, acerca su cara a la suya y la besa. Yoha tambi&eacute;n nota un hocico junto a ella, es Shanga, es su particular manera de compartir por un instante due&ntilde;a con Zuleia, la que fue su gran rival. Maria Guadalupe, mira aqu&iacute; y all&aacute;, y al final la sonrisa de uno de los espectadores la anima a ir hacia all&iacute;, es uno de los que ayer la monto, hoy ser&aacute; quien la castigue. T&uacute; indecisa, sigues buscando, mientras Hanna y Astrid, van hacia sus due&ntilde;os de ayer. No quieres ser la &uacute;ltima en elegir, giras la cabeza y restriega tu hocico en el primer desconocido que ves, &eacute;l te mira sorprendido, y tu sonrojada sigues acarici&aacute;ndole con tus mejillas, relami&eacute;ndole con tus labios, te gusta y te asusta, m&aacute;s o menos de tu edad, fuerte, con una vara en la mano, mirada seca y ojos oscuros. Golpea tu lomo con todas sus fuerzas, gritas y te enroscas de dolor, mientras &eacute;l pone sus pies en tus tetas, le miras y &eacute;l acepta castigarte.<\/p>\n<p>Mientras eleg&iacute;ais, han colocado una barra de hierro de casi 5 metros de largo, anclada al suelo y a una altura de 2 metros. Os van cogiendo y os levantan, con las manos en la barra qued&aacute;is todas colgando, a uno de tus lados esta Xan, al otro Maria Guadalupe. Se acercan vuestros due&ntilde;os, sin avisar suena el primer latigazo, Astrid se retuerce de dolor, pero aguanta sin soltarse, los golpes se suceden, en pleno co&ntilde;o el cuero quema la piel de Hanna, que casi cae, el resto como puede va resistiendo, ninguna quiere ser la primera en caer. Os han azotado a todas, menos a Carolina, Eva se toma su tiempo, ella la mira, respira hondo, aprieta sus pu&ntilde;os, y el l&aacute;tigo silba en el aire, entra hasta lo m&aacute;s hondo de su entrepierna, gira por su culo y golpea su lomo, la esclava se mea y cae entre chillidos de dolor sobre su propia orina, Eva se da la vuelta y se va. El resto trag&aacute;is saliva, viendo a vuestra compa&ntilde;era llorando de rabia, de dolor, meada, humillada y vencida, quiso ser la m&aacute;s atrevida y le ha salido mal<\/p>\n<p>Ahora golpean tu espalda, tus brazos, sigues aferrada con todas tus fuerzas, oyes como cae Maria Guadalupe, no tarda mucho en hacerlo Astrid, mientras Yoha sigue castigando los pechos de Shanna que sigue aferrada a la barra, Nuria marca las piernas de Lidia, que tiembla con cada nuevo azote, los minutos van pasando y el dolor y el cansancio se nota en cada una de vosotras. Zuleia no deja de mirar a su due&ntilde;o, que marca a conciencia sus pechos, sus piernas, su co&ntilde;o, ella no quiere soltarse, pero apenas si puede aguantar. Se oye como cae Xan. Miro a Vane, agotada, sudorosa, respira con la boca abierta mientras se muerde los labios, le tiemblan los brazos, le fallan las manos, no podr&aacute; resistir mucho y con un azote certero en su vulva, la hago caer. Levantando los manos, el due&ntilde;o de Hanna, tambi&eacute;n celebra la ca&iacute;da de su esclava. Eva para el castigo, quiere que os separ&eacute;is un poco m&aacute;s, vuestros 4 due&ntilde;os, os ayudan a moveros, las manos de tu desconocido se aferran a tu culo, hasta dejarte en tu lugar, Zuleia nota las manos fuertes de su amo, levant&aacute;ndola por las tetas. Tambi&eacute;n Nuria y Yoha ayudan a sus esclavas.<\/p>\n<p>Eva les da nuevos l&aacute;tigos, son tiras de ortigas entrelazadas y atadas con bolas met&aacute;licas de puntas afiladas. Las 4 tembl&aacute;is, mientras veis como vuestros due&ntilde;os esperan a que Eva diga que ya os pueden golpear, se toma su tiempo, le gusta veros temblar, sufrir, llevar vuestros nervios al l&iacute;mite, sudorosa y cansada, aprietas tus pu&ntilde;os, tensas tus m&uacute;sculos doloridos, a tu lado Zuleia traga saliva, los l&aacute;tigos silban y golpean vuestra piel, Yoha tumba a Shanga, que cae al suelo enfadada, luego de rodillas se acerca a su ama para darle las gracias. Otra espera, te est&aacute;n sudando las manos, no aguantar&aacute;s mucho, el l&aacute;tigo se ceba en tus pechos, el escozor es brutal y sin poderlo evitar caes, casi al mismo tiempo que Zuleia, su due&ntilde;o la ha golpeado en su entrepierna, ha ca&iacute;do me&aacute;ndose de dolor. Lidia aferrada al hierro del que cuelga mira a Nuria, solo quedan ellas dos, due&ntilde;a y esclava, ama y sumisa, el l&aacute;tigo se enrosca en su vientre, de un tir&oacute;n Nuria lo arrastra por su cuerpo, Lidia a&uacute;lla de dolor, pero no se suelta, es la ganadora, la gente aplaude, y ella coge aire, sonr&iacute;e y se suelta, a 4 patas se acerca a Nuria y bes&aacute;ndole los pies le da las gracias por su castigo.<\/p>\n<p>Ya es m&aacute;s de la una del mediod&iacute;a, cada uno de los due&ntilde;os que os ha azotado os va limpiando, curando, va calmando con besos y caricias el dolor intenso de vuestros cuerpos.<\/p>\n<p>Tu amo est&aacute; toc&aacute;ndote, besando cada herida, cada golpe, tu cierras los ojos, te gusta sentirte deseada, excitante, te gusta ver como engordas la verga de aquel desconocido, tu mano la acaricia, la toquetea, mientras &eacute;l besa tus labios, En otro rinc&oacute;n Zuleia esta reclinada sobre el cuerpo de su due&ntilde;o, le gusta como recorre su cuerpo con sus manos, con sus dedos, como juega con su cabellera rizada, como recorre las marcas que el l&aacute;tigo ha dejado en ella. Coqueta se contornea, se mueve, se relame los labios, mientras &eacute;l juega con su vulva, entra sus dedos, ella se aferra a aquella mano, la aprieta con sus piernas, empieza a moverse, a gru&ntilde;ir, le mira, le desea, &eacute;l sigue sonriendo, sin prisa, dejando claro que es &eacute;l quien marca el tempo, quien en todo momento decide. Zuleia deja que la toque, la acaricie, que decida que parte de su cuerpo excitar. Orgullosa nota como la verga se endurece m&aacute;s y m&aacute;s, con sus manos la coge, la estruja, la orde&ntilde;a, &eacute;l la gira y le pellizca los pechos, Zuleia cachonda y caliente, hunde aquella verga en su agujero, le gusta y le sonroja que la vea as&iacute; marrana, mojada, una colegiala de m&aacute;s de 40 a&ntilde;os, nerviosa y en celo, &eacute;l pone sus manos en su culo y lo aprieta contra su cuerpo, ella gru&ntilde;e. se contornea, tensiona sus m&uacute;sculos, jadea, &eacute;l muerde sus pechos. Feliz y satisfecha se corre entre gemidos de placer, pegada a su due&ntilde;o, entregada a su placer, orgullosa de estos azotes que &eacute;l ha marcado en su piel.<\/p>\n<p>Se deja caer sobre el desconocido, &eacute;l acaricia su lomo, sus cabellos, recorre con sus dedos toda su espalda, hasta tocar la marca de Yoha, Zuleia relajada y tranquila se duerme, enroscada sobre el cuerpo de su due&ntilde;o, sintiendo aquellas manos que tanto desea y orgullosa de ser la esclava que le ha hecho gozar. &Eacute;l la besa en los labios, y sin dejar de mirarla, la deja dormir un rato en su regazo. Tambi&eacute;n t&uacute; has terminado por dormirte, con tu boca rebosando la corrida del desconocido y tu mano aferrada a su verga. Vane sigue junto a m&iacute;, follamos, re&iacute;mos, hablamos de mil cosas, ella pudo ser mi esclava, pero la vida le llevo por otros derroteros, pero para m&iacute; siempre ser&aacute; una mujer muy, muy especial.<\/p>\n<p>Hacia las tres de la tarde, te despierto con un beso, miras a tu alrededor, tu desconocido ya se ha ido, te abrazas a m&iacute;, me besas todav&iacute;a con sabor a &eacute;l, te digo que es hora de ir a comer, hoy comeremos en el sal&oacute;n principal, hay mucha gente que os ha venido a ver, y merecen que les deis las gracias, sin entender muy bien lo que te digo, afirmas con la cabeza, pregunta por las otras hembras, y te digo que ya est&aacute;n en el establo o junto a sus due&ntilde;os, la comida de hoy, solo es para ti y para Zuleia.<\/p>\n<p>Buscamos a Zuleia, est&aacute; aferrada a su desconocido, &eacute;l la despierta con un beso, la miras c&oacute;mplice y traviesa, ella tambi&eacute;n te sonr&iacute;e, ha valido la pena el castigo, los azotes, el dolor, para conseguir sus besos, sus caricias, su verga penetr&aacute;ndola una y otra vez. Tras limpiaros un poco, os llevamos al sal&oacute;n, la gente ya est&aacute; dentro, todos os est&aacute;n esperando, Te ato las manos a la espalda y pongo la correa en tu collar, Yoha ata a Zuleia, hoy comer&eacute;is de nuestra mano, de las manos de tanta gente que ha venido para veros correr ma&ntilde;ana. Al entrar un aplauso atronador os hace enrojecer, y mucho m&aacute;s cuando empez&aacute;is a ver qui&eacute;n hay en las mesas, te llaman, tirando de tu correa te acerco, son tus compa&ntilde;eros de trabajo, con una gran pancarta con tu nombre, al llegar te besan, te acarician, te felicitan, sonrojada solo puedes sonre&iacute;r, con un nudo en la garganta de emoci&oacute;n y vergueza. Alguien se acerca y te da un palmetazo en el culo, es Luna, una de las amigas de Nuria, todo su grupo est&aacute; aqu&iacute;, ninguna ha querido perderse ver c&oacute;mo te cabalgan, bajas la mirada, las conoces des que iban a primaria con tu hija, les has dado de merendar, las has sacado a pasear, las has visto crecer y ahora est&aacute;s ante ellas, atada, azotada y desnuda. En la mesa de al lado hay un grupo de madres con el que quedas a veces. Zuleia est&aacute; sentada sobre las piernas de uno de sus compa&ntilde;eros de agencia, le acaricia el culo, Yoha les anima a que la toquetee un poco, otra mano juega con su vello rizado y negro, r&iacute;en, bromean y Zuleia excitada y caliente, se abre de piernas para que aquellas manos puedan moverse mejor dentro de su co&ntilde;o empapado.<\/p>\n<p>Nuria te presenta a Iv&aacute;n, su novio, ya lo conoces, pero no de forma oficial, sonr&iacute;es, mientras &eacute;l te besa en los labios, Nuria orgullosa le muestra tus azotes, su marca en tu culo, le cuenta c&oacute;mo te corres solo con tocarte, le ense&ntilde;a donde te azotara ma&ntilde;ana si no vas lo suficientemente r&aacute;pida, bajas la mirada, no puedes evitar excitarte, calentarte, Nuria ve la verga endurecida de su novio y te dice que lo calmes con la boca, un tir&oacute;n de tu correa te hace caer, engulles la verga, mientras &eacute;l agarrando tus orejas va movi&eacute;ndote, hasta correrse entre tus labios. Nuria te ordena tragarlo todo y limpiar con la lengua lo que haya ca&iacute;do al suelo, eres suya y lo suyo es de Iv&aacute;n, y si les apetece compartirte o azotarte juntos, lo har&aacute;n.<\/p>\n<p>Zuleia saluda a unos primos que han llegado desde Londres, cuando a&uacute;n est&aacute;is saludando gente, llegan los primeros platos, la gente va sent&aacute;ndose en sus mesas, en la nuestra estamos Eva. Lidia, Nuria, su novio, y yo. Yoha y sus primos, comen juntos, Un par de camareros os ir&aacute;n llevando por todas las mesas, para que os vayan dando de comer. Notas un tir&oacute;n y te acercan a tus compa&ntilde;eros de correos, te lanzan una aceituna que cazas al vuelo, aplauden, otra m&aacute;s, luego ponen un trozo de queso en tu nariz, intentas cogerlo con tu lengua, pero cae en tus pechos, Luis lo coge con sus dientes, lo va subiendo restreg&aacute;ndolo por tus pechos hasta tu boca, lo mordisqueas de sus labios. Las primas de Zuleia la han tumbado en la mesa, cogen un par de pinchos morunos y los entran en su co&ntilde;o, los mueven. Los van girando para que se mojes bien, luego los acercan a su boca, Zuleia va comiendo mientras se ensucia la cara, los pechos, el vientre, el marido de una de ellas, va limpi&aacute;ndola con su lengua&hellip; mejillas, labios, tetas&hellip; Un tir&oacute;n la lleva a otra mesa, ella se va moviendo su culo y relami&eacute;ndose los labios. T&uacute; est&aacute;s comiendo un poco de arroz de marisco que Nuria ha puesto en la entrepierna de Joanna, una de sus amigas, ella se excita con tu lengua, rebuscando en su sexo, lamiendo cada rinc&oacute;n, mordisqueando y tragando. Todas sus amigas, quieren que comas de ellas, y t&uacute; vas recorriendo con tu hocico sucio y pringoso, todos los co&ntilde;os de aquellas chicas. Al terminar son ellas quienes relamen tu cara, tu boca. Un nuevo tir&oacute;n de tu correa te lleva hasta la mesa de tus compa&ntilde;eros, es la hora del postre, te tumban sobre la mesa, y vierten sobre tu vientre y tus pechos, varias tarrinas de helado de turr&oacute;n, tu piel se eriza con el frio, tus compa&ntilde;eros empiezan a lamerte, a sorber de tu piel, a comer de tu cuerpo, una de las carteras, va acarici&aacute;ndote las nalgas, las piernas&hellip; la miras y te abres de piernas, mientras distintas bocas, distintas lenguas siguen recorriendo tu vientre, tus pechos. Tu amiga toca tu sexo, sus dedos peque&ntilde;os y h&aacute;biles saben d&oacute;nde acariciar, donde hacerte gemir, te contorneas, te mueves, entrecierras los ojos, mientras mojas sus dedos, los saca y los acercas a tu boca, mir&aacute;ndola vas limpi&aacute;ndolos uno a uno, ella te mira sorprendida y a la vez ilusionada, te aprecia mucho, adem&aacute;s de compa&ntilde;era y amiga, es tu confidente y ve que est&aacute;s disfrutando como nunca. Te dice que elijas un compa&ntilde;ero para que te monte. Sonries, les miras, traviesa y coqueta, haces una mueca con tus labios, y con la mano se&ntilde;alas a Antonio, limpian un poco la mesa, tiran de tus hombros, tu cabeza cuelga de un lado de la mesa, tu amiga pone su co&ntilde;o en tu boca, golosa lo lames, lo besas, mientras siente la verga de tu compa&ntilde;ero entrar lentamente dentro de ti. Con tus manos buscas otras vergas que agarrar, que acariciar. El sabor, el olor de tu amiga te excita, la oyes jadear, gemir, agarra con fuerza tu cabeza y restriega a&uacute;n m&aacute;s su sexo por tus labios, por tu boca, por tu nariz. Le gusta como la besas, como te mueves al comp&aacute;s de la verga que te penetra. Antonio se acompasa contigo, se mueve a tu ritmo y los dos goz&aacute;is de vuestros cuerpos, mientras, con tu boca tambi&eacute;n consigues que se corra tu amiga, sucia, relami&eacute;ndote sus jugos, miras las vergas a punto de reventar que tienes en las manos, las acercas a tu cara, y dos chorros intensos y largos de leche caliente empapan tu rostro, entre los aplausos de tus amigos.<\/p>\n<p>Nuria pone el video de cuando te hicimos subir las escaleras, empalada, sudando, azotada, me&aacute;ndote, observo una de sus amigas, no quita la vista de la pantalla, se relame, su mano oculta bajo la mesa seguro que est&aacute; acarici&aacute;ndose. Luego vemos un video de Zuleia, Yoha la azota una y otra vez mientras ella endurece sus patas tirando de unos sacos llenos de piedras atados a su cintura. Te miro y con la vista se&ntilde;alo a Joanna, la miras y sonr&iacute;es, sudorosa, caliente, no puede evitar excitarse, correrse con vuestros castigos. Cuando finaliza el video, Eva coge el micro, empieza a hablar de sumisi&oacute;n, de bondage, de spanking, escudri&ntilde;a con su mirada a cada uno de los invitados, ve en ellos su excitaci&oacute;n, su ignorancia, su deseo, su indiferencia, su miedo a dar el paso. Anima a quien quiera, a que se levante y se entregue a sus deseos m&aacute;s ocultos siempre con la tranquilidad de saber la palabra m&aacute;gica que les devolver&aacute; en cualquier instante a su realidad, a su zona de confort, pero si quieren sentir por primera vez el placer m&aacute;s intenso y salvaje que nunca han conocido, que se levanten. Nuria mira a Joanna, la chica, sonrojada sonr&iacute;e, no se atreve a hacerlo, ella la anima, hoy cumple 21 a&ntilde;os y sus amigas le tienen preparado un pastel, pero una idea pasa por la cabeza de Nuria, le coge de las manos y le pregunta si conf&iacute;a en ella, Joanna afirma con la cabeza, -Pues lev&aacute;ntate y disfruta, las palabras de Nuria, animan finalmente a Joanna, que sonrojada se pone en pie, Eva se acerca, y le dice que elija due&ntilde;o, Joanna traga saliva ,y a 4 patas se acerca a uno de los camareros, se arrodilla ante &eacute;l, y roja como un tomate, con un hilo de voz, le pide que sea su due&ntilde;o. &Eacute;l la mira sorprendida no la conoce, ni ella a &eacute;l, pero es su fantas&iacute;a, ser castigada y follada por un desconocido. La levanta, le ordena que se desnude, ella deja caer su vestido, acaricia sus pechos, su vientre liso, juega con su vello rubio, con su cabellera hasta media espalda, mientras la mira, Joanna sonrojada empieza a moverse, a contornearse, aquella mano jugando en su cl&iacute;toris la humilla y la excita, &eacute;l la coge por sus labios vaginales y tirando de ella, la lleva hacia el escenario, la gente aplaude, ella gime un poco, le duele como la pellizca, como sus dedos aprietan su zona m&aacute;s sensible. En el escenario, la ata a una cruz de madera, tensa sus mu&ntilde;ecas, sus tobillos. Empieza a acariciarle las nalgas, ella asustada y excitada no sabe qu&eacute; hacer que decir, ni d&oacute;nde mirar, pero su co&ntilde;o cada vez est&aacute; m&aacute;s caliente, m&aacute;s empapado. Le mordisquea la oreja y en voz baja le dice que de momento no va azotarla, sabe que es su aniversario y lo quiere celebrar, ella le mira inquieta, mientras &eacute;l juega con sus pezones endurecidos. Suena la m&uacute;sica del feliz aniversario, entran 8 camareros llevando un pastel de 2 pisos, &eacute;l que sus amigas le hab&iacute;an preparado, se lo acercan a la boca, ella sopla las velas, lo dejan en una mesa y hunden sus manos en el pastel, empiezan a irlo repartiendo por el cuerpo de la chica, sorprendida, aturdida, nota aquellas manos recorriendo su cuerpo, la gente la mira, la pantalla se llena con su cuerpo desnudo, y aquellas manos acarici&aacute;ndola, nota la nata y el chocolate en sus pechos, en sus muslos, en sus brazos, alguien va llenando sus nalgas, otras manos se hunden en su entrepierna, se mojan en su deseo, ella gime, se excita, tensa sus correas. Alguien tira de sus cabellos hacia atr&aacute;s, empieza a repartir algo de nata por sus mejillas, su nariz, su frente, su cuello, ella abre la boca, tambi&eacute;n le ponen algo dentro, que ella relame y traga, mientras las manos siguen excit&aacute;ndola. Otras manos magrean sus piernas, sus muslos, otras est&aacute;n en sus brazos, en sus manos. Finalmente, todo el pastel est&aacute; repartido por su cuerpo, con la boca abierta, jadeando, se muestra caliente y sensual, rebozada en blanco y negro. Su due&ntilde;o, se acerca, ella le mira ilusionada abre su boca, saca su lengua, quiere sus besos, su verga, le dice que ahora todos los espectadores comer&aacute;n de su pastel. Tras darle un beso se separa, y empieza a subir la gente, decenas de lenguas recorren su cuerpo, una boca empieza en su culo y sube lentamente hasta su cuello, otras se entretienen en sus pechos. Joanna gime, gru&ntilde;e, se mueve entre espasmos de placer, mientras una de las lenguas recorre una y otra vez su vulva, entra hasta el fondo de su sexo, alguien tira de sus cabellos, ella con la boca abierta deja que la besen, que la laman, que coman de ella, de sus mejillas, de sus labios, de su cara. Las bocas que pasan por su cuerpo son decenas, quiz&aacute;s un centenar, y ella no puede evitar correrse una y otra vez, Jadea mientras alguien orde&ntilde;a sus pechos y come los restos de chocolate que a&uacute;n quedaban en ellos. El placer, la verg&uuml;enza, el deseo, la impotencia de sus ataduras, todo se entremezcla en una sensaci&oacute;n intensa y brutal.<\/p>\n<p>Finalmente, la gente se va, ella cuelga desmadejada de sus correas, respira agitadamente. En el suelo quedan los restos del pastel que han ido cayendo. Su due&ntilde;o toquetea su co&ntilde;o, ella mueve sus caderas, su culo, quiere mucho m&aacute;s que unos dedos. Nota tras ella, unas manos que se aferran a su cintura, su due&ntilde;o la agarra por las nalgas, ella p&iacute;cara y coqueta sonr&iacute;e, se relame, de un solo golpe la empalan por delante y por detr&aacute;s, baila al ritmo de aquellas vergas movi&eacute;ndose dentro de ella, retozando en su co&ntilde;o y su culo sucio de nata y chocolate. Tira de sus correas, quiere abrazarlos, tocarlos, besarlos, pero solo puede dejar que sean ellos quienes disfruten de ella, quienes la acaricien, la besen, la muerdan, quienes la hagan bailar al comp&aacute;s de sus vergas, mientras se corre una y otra vez.<\/p>\n<p>Relajados y con sus vergas vac&iacute;as salen de ella, Joanna cuelga sucia y satisfecha, oye de fondo los aplausos de la gente mientras restos de esperma bajan por sus piernas, Su due&ntilde;o la desata, ella se pega a &eacute;l, lo abraza, lo besa, le da las gracias una y mil veces, &eacute;l la separa y le dice que hay mucho pastel en el suelo, quiere que a 4 patas se lo coma, Joanna mira el suelo, restos de pastel entremezclados con esperma, todo sucio y pisoteado. Sumisa se agacha, a 4 patas va relamiendo, comiendo, tragando, oye silbar el l&aacute;tigo y una quemaz&oacute;n intensa cruza una de sus nalgas, &eacute;l le dice que solo la azotara 3 veces, y no muy fuerte, es el castigo por correrse sin su permiso. Joanna sigue leng&uuml;eteando por el suelo, mientras nerviosa espera el segundo azote, que no tarda en llegar, tensa sus m&uacute;sculos, llora, pero sigue lamiendo el suelo, comiendo aquel pastel con sabor a su due&ntilde;o y tambi&eacute;n a nata y chocolate. Un nuevo azote termina con el castigo, &eacute;l deja el l&aacute;tigo, la levanta, la besa y le dice que ya puede volver a su mesa, ella se aferra a &eacute;l, no quiere acabar, no quiere volver, restriega su co&ntilde;o por su entrepierna, sus pechos por su cuerpo, &eacute;l la besa y cogiendo un rotulador escribe en uno de sus pechos su n&uacute;mero de tel&eacute;fono, luego la vuelve a besar y con un par de palmetazos en su culo la env&iacute;a a su mesa. Joanna corre hacia la mesa con sus compa&ntilde;eras, todas la aplauden, la besan, relamen los restos de pastel que a&uacute;n quedan en su piel, todas quieren saber c&oacute;mo se lo ha pasado, que ha sentido, incluso alguna quiz&aacute;s envidia no haber sido ella quien se levantase, y Joanna no para de hablar, de explicar, de reviir, mientras se acaricia el pecho donde esta apuntado el tel&eacute;fono, ya est&aacute; deseando llamarlo, entregarse a &eacute;l, a sus deseos y a su imaginaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La sorpresa de Joanna, ha alargado la fiesta hasta casi las nueve de la noche. La gente va saliendo, en la puerta t&uacute; y Zuleia os desped&iacute;s de vuestros familiares y amigos, les bes&aacute;is, dej&aacute;is que os toqueteen un poco, que os den alg&uacute;n azote en vuestro culo, reis, charl&aacute;is y les anim&aacute;is a que ma&ntilde;ana ninguno se pierda la carrera de &ldquo;las mamas&rdquo;<\/p>\n<p>Una vez solos, os sacamos a pasear, se te ve nerviosa, intranquila, faltan pocas horas para la carrera, y tantas emociones, tantas sorpresas tienen al l&iacute;mite tus sentimientos, lloras de emoci&oacute;n, de nervios, de miedo, de felicidad, todo se entremezcla en estas lagrimas que bajan por tus mejillas, tambi&eacute;n Zuleia est&aacute; nerviosa, Yoha intenta calmarla, bes&aacute;ndola, habl&aacute;ndola, pero ella a&ntilde;ora las caricias y los besos de su desconocido. Nuria tambi&eacute;n abraza a Zuleia, empez&oacute; como rival, pero ahora es parte de nosotros, de nuestra familia, de nuestra gente. Tras pasear un rato, volvemos a la casa. Eva se acerca, y os dice que esta noche hab&eacute;is de descansar, ten&eacute;is dos habitaciones listas para vosotras, ma&ntilde;ana ella misma os llamara para prepararos para la gran carrera. Te cojo de la mano y entro contigo en la habitaci&oacute;n, me besas, te abrazas a m&iacute;, te levanto por el culo, tus piernas se enroscan en mi cintura y te llevo hasta la ducha, Contenta y excitada no dejas de besarme, de restregar tus pechos por mi cuerpo, de desear mi verga para ti, solo para ti. Zuleia en su habitaci&oacute;n se deja caer en la cama, nerviosa inquieta, sola, de pronto alguien acaricia su culo, su espalda, ella se gira y se le ilumina su mirada, su desconocido est&aacute; all&iacute;, &eacute;l la ayudara a sobrellevar la espera, tranquilizar&aacute; sus nervios y calmar&aacute; su sexo. Ella se abraza a &eacute;l, le besa, quiere sentirlo en su piel, &eacute;l la lleva a la ducha, bajo el agua la acaricia, la magrea, le encanta esta negra sensual y caliente, sumisa y hermosa. Ella levanta la cara, deja que el agua moje su rostro, sus labios, baje por sus pechos. &Eacute;l la encasta con su verga, el culo de Zuleia se pega a la pared, mientras su co&ntilde;o empalado y mojado la hace vibrar, gemir, gozar de su amante.<\/p>\n<p>Desde nuestra habitaci&oacute;n o&iacute;mos sus gritos, me miras sorprendida y te digo, que tambi&eacute;n ella tiene quien la cuide. No sigues preguntando, te encanta retozar conmigo en la cama, ponerte encima, debajo, sentir mis manos por tu piel, mis caricias, mis pellizcos, excitarme moviendo tus pechos, tu culo, ser m&iacute;a y saber que hoy, soy tuyo y solo tuyo.<\/p>\n<p>Durante la noche, apenas si puedes dormir, te desvelas, te abrazas a m&iacute;, me besas, intentas volver a dormir, sue&ntilde;as con azotes, con los &uacute;ltimos metros de hace 20 a&ntilde;os perdiendo ante Zuleia. Tu rival tampoco ha podido dormir apenas, la noche le ha servido para follar una y otra vez, pero tambi&eacute;n para sincerarse, para contarle sus miedos, sus sue&ntilde;os, su soledad, su sorpresa ante la propuesta de su hija, su instinto sumiso recuperado tras tantos a&ntilde;os. &Eacute;l la escucha, la besa, la calma, la anima, mientras ella, a veces llorando, a veces riendo, a veces follando, le cuenta su vida entera.<\/p>\n<p>Alguien llama a la puerta, es Eva, ha llegado la hora&#8230;<\/p>\n<p>(Continuar&aacute;)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 16<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Poco a poco las distintas hembras van llegando al establo, en el suelo, sobre el heno van buscando un rinc&oacute;n, doloridas, azotadas, rebosando semen por sus agujeros, todas satisfechas de haber venido, tan solo Xan dud&oacute; por un instante en seguir, pens&oacute; en la palabra de seguridad que la devolver&iacute;a a la comodidad de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18614,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"class_list":{"0":"post-30307","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-sadomaso"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30307","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18614"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30307"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30307\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30307"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30307"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30307"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}