{"id":30386,"date":"2021-07-17T22:00:00","date_gmt":"2021-07-17T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-07-17T22:00:00","modified_gmt":"2021-07-17T22:00:00","slug":"mi-novia-luci-de-santa-a-puta-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-novia-luci-de-santa-a-puta-ii\/","title":{"rendered":"Mi novia Luci, de santa a puta (II)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30386\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 21<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Nota: Les agradezco a todos los que se tomaron el tiempo de leer mi relato anterior. Aqu&iacute; tienen la continuaci&oacute;n. S&eacute; que qued&oacute; un poco largo, pero cuando llega, la inspiraci&oacute;n no deber&iacute;a ser limitada. H&aacute;ganme saber si desean una tercera parte. Saludos cordiales.<\/p>\n<p>Pas&eacute; los siguientes d&iacute;as intentando hablar con Luciana para explicarle c&oacute;mo hab&iacute;an sido las cosas, pero ella se negaba a recibirme. Mi desesperaci&oacute;n se hizo tan grande que incluso comenc&eacute; a asistir a su templo evang&eacute;lico, lo cual solo sirvi&oacute; para que sus primos m&aacute;s peque&ntilde;os se burlaran de m&iacute;. Ella parec&iacute;a disfrutarlo.<\/p>\n<p>Estaba pr&aacute;cticamente seguro de que hab&iacute;a echado a perder mi relaci&oacute;n. Me sent&iacute;a como una basura, pat&eacute;tico y miserable. En aquel mismo momento, Mar estar&iacute;a planeando su boda junto a su prometido, sin siquiera acordarse de m&iacute;, pero yo, por su simple recuerdo, hab&iacute;a perdido a la persona m&aacute;s importante de mi vida. Y lo que m&aacute;s me enojaba era que, a pesar de eso, no pod&iacute;a dejar de pensar en ella. Se hab&iacute;a instalado en mi cerebro como un virus. No hab&iacute;a noche en la que no revisara su Instagram para masturbarme con sus fotos en bikini. Para lucir espectacular en su boda, se hab&iacute;a puesto pecho y nalgas con un cirujano pl&aacute;stico de Nueva York. Lleg&oacute; el punto en el que yo reaccionaba tanto a sus publicaciones, que una noche recib&iacute; un mensaje de ella: &laquo;Ya deja de chaquete&aacute;rtela con mis fotos, pinche pervertido, que soy una mujer comprometida jejeje&raquo;. No le contest&eacute;. Era una desgraciada. A pesar del tiempo, a pesar de la distancia, sab&iacute;a lo que provocaba en m&iacute; y se burlaba de ello.<\/p>\n<p>Una tarde en la que me encontraba en el patio de mi casa sentado bajo un tamarindo, mirando qui&eacute;n pasaba por la calle de al lado, apareci&oacute; Luciana en la entrada. De inmediato, entusiasmado, la invit&eacute; a pasar y le ofrec&iacute; un caf&eacute; frapp&eacute;, pero ella, con indiferencia, fue directo al grano.<\/p>\n<p>&mdash;Vine porque Melisa me pidi&oacute; que le consiguiese el n&uacute;mero de tu amigo Leo.<\/p>\n<p>&mdash;Que chingue a su madre Melisa &mdash;le dije&mdash;. T&uacute; y yo tenemos que hablar.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Hablar de que est&aacute;s bien puto enfermo?<\/p>\n<p>&mdash;Me estaba masturbando antes de que llegaras, por eso me encontraste todo caliente. Te juro que no fue mi intenci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Ah, muy bien. &iquest;Debo entender entonces que no te gust&oacute; que te mamara la verga mientras pensabas en otra?<\/p>\n<p>&mdash;Solo fue por la calentura del momento.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y por la calentura del momento llevas una semana poni&eacute;ndole corazones en Instagram?<\/p>\n<p>Se me salieron las l&aacute;grimas. Me sent&iacute; completamente acabado. Intent&eacute; hablar, pero ten&iacute;a un nudo en la garganta, de modo que las palabras no salieron.<\/p>\n<p>&mdash;La busqu&eacute; en Instagram porque quer&iacute;a conocer a la mujer por la que se calienta mi novio &mdash;continu&oacute; ella&mdash;. Vaya sorpresa que me llev&eacute;. Ojos verdes, cabello rubio y cuerpo de mu&ntilde;equita. Entiendo que, a su lado, me veo como muy poca cosa&#8230;<\/p>\n<p>&mdash;No &mdash;la interrump&iacute; con brusquedad&mdash;. Yo te amo. Para m&iacute; no eres muy poca cosa. Ella no siempre se ha visto as&iacute;. Ahora est&aacute; toda operada, pero en la universidad era una mujer normal. Esto no tiene nada que ver con c&oacute;mo se vea. Tuvimos una historia.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Cu&aacute;ntas veces te la cogiste?<\/p>\n<p>&mdash;Solo una vez.<\/p>\n<p>&mdash;Como te atrevas a mentirme, me voy de inmediato.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Solo una vez! &mdash;reiter&eacute; yo&mdash;. Sin embargo, nos segu&iacute;amos viendo. Establecimos una especie de, c&oacute;mo decirlo, rutina depravada que dur&oacute; hasta el final de la universidad.<\/p>\n<p>&mdash;Te acepto ese caf&eacute; para que me platiques, pero quiero saberlo todo, con lujo de detalles. Apenas sienta que me est&aacute;s ocultando algo, me levanto y me voy.<\/p>\n<p>Preparamos frapp&eacute; y pasamos a la sala. Ella se sent&oacute; a mi lado. Le cont&eacute; la verdad.<\/p>\n<p>&mdash;Despu&eacute;s de aquella ocasi&oacute;n en la que me cog&iacute; a Mariana mientras hablaba por tel&eacute;fono con su novio, ella ya no quiso volver a acostarse conmigo. Yo la buscaba todos los d&iacute;as para rogarle que volvi&eacute;ramos a hacerlo, pero ella se negaba. Desist&iacute; de mis intentos una tarde en la que ella, llorando y medio borracha, me reclam&oacute; que solo fing&iacute;a ser su amigo para cog&eacute;rmela. A partir de entonces, habiendo entendido ya que Mariana estaba confundida y atravesando una etapa dif&iacute;cil, no volv&iacute; a tocar m&aacute;s el tema, e intent&eacute; ser un buen amigo para ella solo para demostrar que no todos somos iguales.<\/p>\n<p>Luciana escuchaba con atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Por el hecho de que yo ya no buscaba acostarme con ella, Mariana lleg&oacute; a tenerme m&aacute;s confianza que a cualquiera de sus otros amigos, incluido Sagardi. Lleg&oacute; el punto en el que solo conmigo ella pod&iacute;a, digamos, ir en paz al cine o por un helado, porque ya sab&iacute;a que cuando los dem&aacute;s la invitaban a salir, era porque quer&iacute;an terminar cogi&eacute;ndosela. Una noche, como a las dos de la ma&ntilde;ana, cuando yo ya me hab&iacute;a hecho a la idea de que entre ella y yo ya no iba a pasar nada, Mariana me despert&oacute; con una llamada. Estaba s&uacute;per borracha. Se hab&iacute;a metido al ba&ntilde;o del antro para hablar conmigo. Solo balbuceaba que me quer&iacute;a mucho y que estaba muy contenta de tenerme como amigo. Yo le segu&iacute; el juego hasta que me gan&oacute; el sue&ntilde;o, luego le colgu&eacute; para seguir durmiendo. Pero unas horas m&aacute;s tarde, me lleg&oacute; un mensaje de ella en Whatsapp. Lo revis&eacute; pensando que tal vez estaba tan borracha, que quer&iacute;a que fuera por ella, pero no, ni siquiera era texto, sino unas fotos. Las primeras se las hab&iacute;a tomado en el ba&ntilde;o del antro. Se hab&iacute;a planchado el cabello e iba vestida con un pantal&oacute;n entalladito y un top bustier de encaje, que no ten&iacute;a mangas ni tirantes. Se me quit&oacute; el sue&ntilde;o y, por alguna clase de instinto primitivo, me saqu&eacute; la verga del pijama.<\/p>\n<p>Le di un trago a mi frapp&eacute; para refrescarme la garganta.<\/p>\n<p>&mdash;Las siguientes fotos eran de ella y sus amigas de ingl&eacute;s, tomando y bailando. Estaban acompa&ntilde;adas por varios tipos y entre ellos, vi dos rostros conocidos. &iquest;Recuerdas que te platiqu&eacute; que en la universidad &eacute;ramos cinco los que nos llev&aacute;bamos?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo olvidarlo? &mdash;Dijo Luciana&mdash;. Lo tengo bien grabadito por las palabras de tu amigo Leo, el depravado. &laquo;Mariana era la &uacute;nica mujer entre cinco varones. Nuestro amigo Sagardi fue el que m&aacute;s anduvo con ella, hasta se enamor&oacute; el pobre, pero tarde o temprano, en alg&uacute;n punto de la carrera, Mariana pas&oacute; por todos nosotros&raquo;.<\/p>\n<p>Me sorprend&iacute; de que Luci recordara eso con tanto detalle.<\/p>\n<p>&mdash;&Eacute;ramos Leo, Sagardi y yo, pero adem&aacute;s, otros dos weyes, que se llamaban Diego y Fernando. A ellos siempre los molest&aacute;bamos con que eran novios, porque todo el tiempo estaban juntos. Incluso se fueron a vivir al mismo departamento. Una vez los encontramos en una situaci&oacute;n comprometedora. Parec&iacute;an la t&iacute;pica pareja gay, pero ellos dec&iacute;an que no, que les gustaban las viejas.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Eran ellos a los que reconociste en las fotos de Mariana?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, eran ellos. Jam&aacute;s supe si se hab&iacute;an encontrado all&iacute;, en el antro, o si hab&iacute;an llegado juntos, pero el punto es que estaban ah&iacute;, con Mariana y sus amigas. En algunas fotos, Diego y Fer sal&iacute;an bailando con las amigas de Mar, pero en la mayor&iacute;a, sal&iacute;an con ella entre los dos, bailando en una especie de s&aacute;ndwich. Segu&iacute; pasando las fotos hasta que llegu&eacute; a un video. Era Mar, borracha, habl&aacute;ndole a la c&aacute;mara. &laquo;Te quiero un chingo, wey &mdash;me dec&iacute;a&mdash;. Oye, yo creo que Diego y Fer no son gay&raquo;. Y en el siguiente video, oh sorpresa, estaba Mar desnuda, cabalg&aacute;ndole la verga a Diego, mientras Fernando acomodaba la c&aacute;mara en una mesita. Estuvieron as&iacute; por uno o dos minutos, hasta que Fernando apareci&oacute; en escena con la verga al aire y se la meti&oacute; a Mar por detr&aacute;s. Y como imaginar&aacute;s, ah&iacute; estaba yo, masturb&aacute;ndome como loco mientras ve&iacute;a a mis amigos haciendo tremendo trio. En el siguiente video aparec&iacute;a Mar mam&aacute;ndole la verga a uno mientras masturbaba al otro. En el siguiente video, aparec&iacute;a Mar en el ba&ntilde;o, con la cara y pecho llenos de leche, mientras se desped&iacute;a de m&iacute; y me promet&iacute;a pasar a verme en la tarde. Con todo ese material, me masturb&eacute; hasta el amanecer.<\/p>\n<p>Advert&iacute; que Luciana ten&iacute;a la cara roja y temblaba, pero no parec&iacute;a molesta.<\/p>\n<p>&mdash;Ese mismo d&iacute;a, en la tarde, Mar fue a buscarme a mi departamento. Apenas le abr&iacute; la puerta, se me fue encima y me bes&oacute;. Me llev&oacute; hasta la cama en silencio, me baj&oacute; los pantalones y comenz&oacute; a masturbarme mientras me susurraba al o&iacute;do, cont&aacute;ndome con lujo de detalle c&oacute;mo se la hab&iacute;an cogido la noche anterior. Ni siquiera intent&eacute; cog&eacute;rmela. Solo dej&eacute; que me usara como su juguete a placer. Asum&iacute; que ya no le bastaba con coger, sino que necesitaba a alguien con quien desahogarse. Al final, cuando descargu&eacute; la leche sobre mi propio est&oacute;mago, ambos recobramos la compostura, nos abrazamos y nos quedamos dormidos. Nunca hablamos al respecto, pero unas semanas despu&eacute;s, me envi&oacute; una foto a mi Whatsapp en la que le estaba mamando la verga al novio de una prima suya. Al d&iacute;a siguiente, apareci&oacute; en mi departamento y se repiti&oacute; el ritual. Ella me masturb&oacute; mientras me contaba c&oacute;mo se la hab&iacute;an cogido. Entonces supe que no se detendr&iacute;a, pero no me importaba, solo quer&iacute;a escuchar sus historias y recibir mi correspondiente chaqueta. Ya no pensaba en cog&eacute;rmela, solo en verla coger a ella.<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute;s bien puto enfermo &mdash;dijo Luciana&mdash;. &iquest;Eso te calentaba mucho?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, bastante.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Aun te calienta?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, un poco.<\/p>\n<p>Luciana se me acerc&oacute; y comenz&oacute; a besarme. No intent&eacute; averiguar qu&eacute; pasaba por su mente retorcida, solo me dej&eacute; llevar. Me bes&oacute; los labios y el cuello mientras me acariciaba la verga. Tom&eacute; sus pechos con una mano y la otra la introduje bajo su fald&oacute;n evang&eacute;lico; le met&iacute; los dedos hasta hacerla gemir. Luci me sac&oacute; la verga del pantal&oacute;n y me comenz&oacute; a masturbar. Yo le abr&iacute; la blusa con tanta brusquedad que los botones salieron volando, luego le arranqu&eacute; el brasier y comenc&eacute; a lamerle los pezones rosaditos.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos s&uacute;per calientes: mientras yo le besaba los pechos y le met&iacute;a los dedos, ella me masturbaba y gem&iacute;a. De pronto, me hizo una petici&oacute;n que yo jam&aacute;s conseguir&iacute;a olvidar: &laquo;Dime putita, dime putita&raquo;. Sin poder resistirme m&aacute;s, le alc&eacute; la falda, le baj&eacute; los calzones, la acost&eacute; en el sof&aacute; y la penetr&eacute; con fuerza.<\/p>\n<p>&mdash;Eres una putita &mdash;le susurr&eacute; mientras la penetraba&mdash;. &iquest;Te gusta que te meta la verga? &iquest;Te gusta que te coja?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, yo soy tu putita. Me encanta que me metas la verga.<\/p>\n<p>Derram&eacute; mi corrida en el interior de Luci y al sentirla, ella me suplic&oacute; que se la echara en la boca, pero no tuve tiempo de hacerlo. Nos quedamos acurrucados en el sill&oacute;n, en silencio, durante varios minutos, luego nos ba&ntilde;amos juntos.<\/p>\n<p>A partir de ese d&iacute;a, algo cambi&oacute; dentro de Luciana. Cada tarde iba a visitarme y cada tarde, termin&aacute;bamos viendo porno y cogiendo en cualquier rinc&oacute;n de la casa. En cierta ocasi&oacute;n, incluso, nos ba&ntilde;amos en el jacuzzi de mis padres y lo hicimos en su cama.<\/p>\n<p>&mdash;Oye, he estado pensando en algo &mdash;me dijo un d&iacute;a de la nada, mientras yac&iacute;amos desnudos en mi habitaci&oacute;n&mdash;. Yo creo que si algo tenemos que aprender de esta pandemia, eso es la importancia de cuidar la salud. Quiero comenzar a hacer ejercicio contigo, pero no tengo ropa deportiva.<\/p>\n<p>Capt&eacute; la indirecta de inmediato. Al d&iacute;a siguiente me la llev&eacute; a la ciudad para que renovara su guardarropa. Le compr&eacute; varias prendas deportivas, s&iacute;, pero tambi&eacute;n ropa de uso diario, porque ya estaba harto de verla ataviada con los faldones y blusones que estilaban las mujeres de su iglesia. De pronto, pas&oacute; de vestirse con ropa holgada a vestirse con ropa entalladita que evidenciaba su figura y mostraba bastante piel. Incluso le compr&eacute; un traje de ba&ntilde;o de una pieza, que se estren&oacute; la tarde en la que me la llev&eacute; al rio para ense&ntilde;arle a nadar.<\/p>\n<p>Luciana comenz&oacute; a visitar con m&aacute;s frecuencia la casa de su amiga Melisa, quien una tarde, se la llev&oacute; al sal&oacute;n de belleza para que le cortaran, alaciaran y pintaran el pelo. Al ver a mi Luci con el cabello rubio, sent&iacute; que se me paraba el coraz&oacute;n.<\/p>\n<p>Adopt&eacute; la costumbre de fotografiar a Luciana en todas partes. Hicimos sesiones en el rio, en la iglesia, en el parque e incluso en los ca&ntilde;averales. Las mejores fotos ella las sub&iacute;a a su cuenta de Instagram, donde recib&iacute;a cientos de corazones. Tambi&eacute;n hicimos sesiones en la intimidad. No tardamos mucho en descubrir que nos excitaba fotografiarnos teniendo sexo.<\/p>\n<p>En casa de Luciana las cosas se comenzaron a poner dif&iacute;ciles. Su familia no estaba de acuerdo con su nueva manera de vestir, ni con que pasara tanto tiempo en mi casa, ni con que se tomara tantas fotos para subirlas a internet. Se hab&iacute;a vuelto una cualquiera, una buscona y una culipronta, le dec&iacute;an. La situaci&oacute;n se volvi&oacute; insostenible una tarde en la que su abuelo, un pastor evang&eacute;lico por dem&aacute;s hip&oacute;crita, la amenaz&oacute; con correrla de la casa a menos que terminara su relaci&oacute;n conmigo para casarse lo antes posible con un muchacho de su iglesia. Cuando Luci me lo cont&oacute;, lo primero que se me ocurri&oacute; fue ir a buscar al viejo para bajarle los dientes, pero pronto pens&eacute; en algo mejor.<\/p>\n<p>Esper&eacute; afuera de la casa de Luci hasta las tres de la madrugada. Por un momento pens&eacute; que se hab&iacute;a arrepentido, que quiz&aacute; hab&iacute;a reflexionado y que hab&iacute;a llegado a la conclusi&oacute;n de que estaba siendo impulsiva, pero cuando la vi salir a hurtadillas por la parte de atr&aacute;s, con un par de maletas a cuestas, se renov&oacute; mi confianza en ella. Pasamos lo que quedaba de la noche en mi habitaci&oacute;n. Ir&oacute;nicamente, en esa ocasi&oacute;n ni cogimos, ni dormimos, solo nos acurrucamos en la cama, abrazados, prepar&aacute;ndonos para la tormenta que ven&iacute;a. En la ma&ntilde;ana, cuando mi madre fue a despertarme para desayunar y nos encontr&oacute; encamados, me dio uno de los sermones m&aacute;s inc&oacute;modos e intensos de mi vida. Esas no eran maneras, dec&iacute;a. &iquest;Qu&eacute; iba a decir la gente del pueblo?, preguntaba. Luciana merec&iacute;a salir de su casa casada, no huida, afirmaba. Por suerte, gracias a la intervenci&oacute;n de mi padre, mi madre no tard&oacute; mucho en aceptar la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>En el pueblo se hizo un esc&aacute;ndalo porque la nieta del pastor se hubiese huido. Comenzaron a circular rumores sobre que Luci estaba embarazada. Una de las personas que m&aacute;s se impresion&oacute; fue Melisa, quien si bien ya hab&iacute;a asimilado que Luci hab&iacute;a cambiado mucho, hasta ese momento segu&iacute;a consider&aacute;ndola una santurrona incapaz de escaparse con un hombre.<\/p>\n<p>Esa fue una temporada en la que si algo nos sobraba, era sexo. Mis padres trabajaban casi todo el d&iacute;a, de modo que la mayor&iacute;a del tiempo ten&iacute;amos la casa para nosotros solos. Era realmente m&aacute;gico, ya que est&aacute;bamos juntos todo el tiempo. Yo cobraba mi beca de la maestr&iacute;a aun tomando las clases en l&iacute;nea, por lo tanto no depend&iacute;amos econ&oacute;micamente de mis pap&aacute;s y pod&iacute;amos darnos ciertos lujos. Parec&iacute;amos un par de adolescentes viendo pel&iacute;culas, jugando nintendo y andando en moto.<\/p>\n<p>Un mes despu&eacute;s de que me llev&eacute; a Luci a mi casa, le ped&iacute; que se casara conmigo para acallar las habladur&iacute;as y para que ella no se quedase con la ilusi&oacute;n de tener su boda de ensue&ntilde;o. Solo para insultar al abuelo de Luci, decidimos consagrar nuestro matrimonio en una ceremonia oficiada por un sacerdote cat&oacute;lico. Le ped&iacute; a mis amigos de la universidad que fuesen mis padrinos, pero solo Leonardo acept&oacute;. Sagardi se excus&oacute; diciendo que ten&iacute;a mucho trabajo y Diego y Fernando jam&aacute;s me contestaron. Mariana me mand&oacute; un mensaje dici&eacute;ndome que estaba muy triste de que no la hubiese invitado, con lo que ca&iacute; en cuenta de que ya llevaba varias semanas sin pensar en ella. No le respond&iacute;.<\/p>\n<p>Tras volver de nuestra luna de miel en Mazatl&aacute;n, nos fuimos a vivir a una casa que mi madre hab&iacute;a heredado de su padre: un lugar espacioso y rec&oacute;ndito en el que tendr&iacute;amos la comodidad y la privacidad que toda pareja reci&eacute;n casada necesita.<\/p>\n<p>Al ayuntamiento de mi pueblo le vali&oacute; un r&aacute;bano todo eso de la sana distancia: decidieron celebrar las fiestas patronales de cualquier forma. Mi esposa estaba muy emocionada, ya que ser&iacute;a el primer a&ntilde;o en el que se har&iacute;a participe de tal evento. Para el d&iacute;a de la cabalgata, le compr&eacute; unas botas vaqueras, una pantal&oacute;n de mezclilla bien entallado y una blusa a cuadros que dejaba descubierto su vientre plano. Esa tarde, Luci se rob&oacute; todas las miradas, en particular la de un tipo llamado Ernesto, que llevaba su propio caballo, parec&iacute;a conocer a Melisa y se qued&oacute; tomando cerveza con nosotros. Me les despegu&eacute; un par de minutos para comprar cigarros y cuando regres&eacute;, Luciana y Melisa conversaban alegres con Ernesto y un amigo suyo. Prefer&iacute; no interrumpirlos para no verme como el t&iacute;pico esposo celoso y posesivo. Unos minutos m&aacute;s tarde, Luci se me acerc&oacute; con una sonrisa en los labios.<\/p>\n<p>&mdash;Amor, los amigos de Melisa nos invitaron a dar una vuelta en sus caballos. Dicen que no vamos a tardar. &iquest;Me dejas ir?<\/p>\n<p>&mdash;No, ya est&aacute;s muy tomada.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Acaso no conf&iacute;as en m&iacute;?<\/p>\n<p>&mdash;Me refiero a que te puedes caer del caballo.<\/p>\n<p>&mdash;Te prometo que ser&eacute; muy cuidadosa. Anda, no seas as&iacute;. Nunca lo he hecho.<\/p>\n<p>Luciana estaba tan emocionada como una ni&ntilde;a peque&ntilde;a, de modo que no me pude negar, pero la hice prometer que no tardar&iacute;a mucho tiempo. Ella se subi&oacute; en el caballo de Ernesto y Melisa en el del otro sujeto, cuyo nombre era Esteban. El mentado Ernesto ten&iacute;a toda la pinta de caballerango: era alto, fornido y barbado, e iba ataviado con botas, sombrero, camisa vaquera y pantal&oacute;n de mezclilla. Pronto se mezclaron entre los otros jinetes y los perd&iacute; de vista. Me qued&eacute; tomando y fumando con unos amigos. La pl&aacute;tica era tan amena que perd&iacute; la noci&oacute;n del tiempo.<\/p>\n<p>Cuando comenz&oacute; a anochecer, ca&iacute; en cuenta de que Luci ya llevaba dos horas cabalgando con Melisa y sus amigos, de modo que le mand&eacute; un mensaje de Whatsapp para preguntarle d&oacute;nde estaba, pero ella no respondi&oacute;, a pesar de que aparecieron las dos palomitas azules. A continuaci&oacute;n le marqu&eacute;, pero me mand&oacute; a buz&oacute;n, lo que era una clara se&ntilde;al de que su tel&eacute;fono se acababa de apagar, pero &iquest;por qu&eacute;? &iquest;Acaso se le hab&iacute;a acabado la bater&iacute;a, o ella lo hab&iacute;a apagado deliberadamente? Tal vez por el alcohol, tal vez por el miedo de que hubiese pasado algo malo, mil ideas pararon por mi cabeza.<\/p>\n<p>Con el pretexto de que iba a orinar, me separ&eacute; de mis amigos y me mezcl&eacute; entre el gent&iacute;o, buscando a Luci con la mirada. Segu&iacute; la misma ruta por la que los hab&iacute;a visto marcharse, pero no los encontr&eacute; en ning&uacute;n lado. De pronto, por alguna raz&oacute;n, record&eacute; cu&aacute;n puta era Melisa y se me hizo un nudo en la garganta. Ella no dudar&iacute;a en perderse en alg&uacute;n matorral con el tal Esteban, pero &iquest;qu&eacute; har&iacute;an Luciana y Ernesto mientras tanto?<\/p>\n<p>El miedo y los celos se apoderaban de m&iacute;. Hubo un momento en el que incluso me sent&iacute; como en una pesadilla, porque mientras yo avanzaba buscando a Luciana, algunos conocidos se me acercaban para saludarme o invitarme a tomar, lo que me imped&iacute;a seguir adelante. Dicha situaci&oacute;n me provoc&oacute; un poco de ansiedad.<\/p>\n<p>Para peor, cuando por fin encontr&eacute; a Melisa y Esteban, tomando con un grupo de amigos, Luciana y Ernesto no estaban all&iacute;. Pens&eacute; en acercarme y preguntar, pero no quer&iacute;a que Melisa se burlase de m&iacute; por inseguro, as&iacute; que me alej&eacute; antes de que me viera.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; en una banqueta a fumar y pensar. Luci me amaba, se hab&iacute;a escapado conmigo y no se atrever&iacute;a a traicionarme, &iquest;verdad? Ten&iacute;a que haber una buena explicaci&oacute;n para todo. Seguramente yo, por el alcohol, estaba malinterpretando las cosas.<\/p>\n<p>Unas personas pasaron corriendo, desesperadas. Una mujer incluso lloraba. Algo hab&iacute;a pasado. Me levant&eacute; y las segu&iacute;. Las escuch&eacute; comentar que un caballo hab&iacute;a tirado al jinete, que estaba muy mal herido. Pens&eacute; en Luci y sent&iacute; que el coraz&oacute;n se me sal&iacute;a del pecho. En el lugar del accidente hab&iacute;a una turba. El jinete, un se&ntilde;or al que yo no hab&iacute;a visto jam&aacute;s en mi vida, yac&iacute;a tirado en la calle con una pierna rota, retorci&eacute;ndose de dolor: el caballo le hab&iacute;a ca&iacute;do encima. Alc&eacute; la mirada y, para mi gran alivi&oacute;, vi entre el grupo de chismosos a Luciana y Ernesto, consternados.<\/p>\n<p>Antes de que me vieran, regres&eacute; con mi grupo de amigos. Ellos aparecieron pocos minutos despu&eacute;s y nos hablaron del accidente. Intent&eacute; aparentar que estaba tranquilo, pero Luciana me conoc&iacute;a demasiado bien y sab&iacute;a que me pasaba algo. Con el pretexto de comprar churros, me apart&oacute; de nuestros amigos para hablar a solas.<\/p>\n<p>&mdash;Perd&oacute;name por la tardanza &mdash;me dijo&mdash;. Perd&iacute; la noci&oacute;n del tiempo.<\/p>\n<p>&mdash;Me dejaste en visto y apagaste el tel&eacute;fono.<\/p>\n<p>&mdash;Lo siento, ya estoy un poco tomada &mdash;Luciana sac&oacute; su tel&eacute;fono y me lo mostr&oacute;. La pantalla estaba toda cuarteada&mdash;. Me lo saqu&eacute; de la bolsa cuando me lleg&oacute; tu mensaje, pero cuando te estaba escribiendo, se me resbal&oacute; de las manos. La pantalla se rompi&oacute; y la bater&iacute;a sali&oacute; volando. Qui&eacute;n sabe si a&uacute;n sirva.<\/p>\n<p>Abrac&eacute; a Luciana y le di un beso en la frente. De pronto me sent&iacute; como un est&uacute;pido. &iquest;En qu&eacute; estaba pensando? &iquest;Qu&eacute; clase de mierda hab&iacute;a pasado por mi cabeza? Obviamente, no todas las mujeres, mucho menos Luci, eran como Melisa o Mariana.<\/p>\n<p>Cuando nos despedimos de nuestros amigos, Ernesto nos pregunt&oacute; si asistir&iacute;amos al baile de esa noche, a lo que Luciana se apresur&oacute; a responder que tal vez.<\/p>\n<p>&mdash;Si nos encontramos, a ver si tu marido te deja bailar una canci&oacute;n conmigo. &mdash;dijo el muy desgraciado. Luciana neg&oacute; con la cabeza mientras re&iacute;a. Yo no dije nada.<\/p>\n<p>En nuestra casa, lo primero que hicimos fue revisar el celular de Luciana. Una vez que le hubimos puesto la bater&iacute;a, pudimos encender el tel&eacute;fono, pero cuatro quintas partes de la pantalla se quedaron en negro, y la parte que s&iacute; encendi&oacute;, estaba toda fragmentada. No hab&iacute;a nada que hacer. Tendr&iacute;a que comprarle uno nuevo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de cenar, Luci toc&oacute; el tema que yo, por cansancio, hab&iacute;a estado evitando.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Amor, entonces s&iacute; vamos a ir al baile? La pobre Melisa no quiere andar sola entre puro hombre. Ya sabes c&oacute;mo se ponen luego.<\/p>\n<p>&mdash;La verdad no tengo muchas ganas. Estoy bastante cansado. Camin&eacute; mucho.<\/p>\n<p>&mdash;&Aacute;ndale, aunque sea solo un ratito, para ver c&oacute;mo se pone. Aunque solo sea para acompa&ntilde;ar a Melisa y ya cuando est&eacute; peda, nos pelamos t&uacute; y yo. Yo igual estoy cansada y no tengo muchas ganas de tomar.<\/p>\n<p>&mdash;No lo s&eacute;. Nuestro pueblito est&aacute; de fiesta, pero en el resto del mundo la vida sigue igual. Ma&ntilde;ana tengo que conectarme a mis clases en l&iacute;nea, y tengo que terminar un trabajo para pasado ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute; bien &mdash;dijo Luci, un poco decepcionada&mdash;. Si es as&iacute;, ni modo, lo primero es lo primero. No te vayan a quitar tu bequita, que tanto nos ha dado.<\/p>\n<p>No s&eacute; si fue por ver cu&aacute;n ilusionada estaba Luci por su primer baile, o porque me sent&iacute;a culpable por haber dudado de ella en la tarde, pero en ese momento solo quer&iacute;a quedar bien, verla feliz, de manera que habl&eacute; sin pensar.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y por qu&eacute; no vas con Melisa y los otros? Por m&iacute; no hay ning&uacute;n problema. Si quieres te voy a dejar a su casa para que se vayan juntas, te quedas con ella y te recojo ma&ntilde;ana temprano.<\/p>\n<p>&mdash;No mames, c&oacute;mo crees. Est&aacute;s loco.<\/p>\n<p>&mdash;Es enserio &mdash;le insist&iacute;&mdash;. Ve aunque sea para acompa&ntilde;ar a Melisa, como dijiste. Yo siento que ese baile va a estar aburrido y que te vas a decepcionar, porque ya todos andan pedos, pero si quieres ve, para que no te quedes con las ganas.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Lo dices enserio, Ismael? &iquest;No te vas a enojar? &iquest;No te vas a poner celoso? Nada m&aacute;s de acodarme c&oacute;mo se pone el marido de Melisa cu&aacute;ndo ella sale sola, hasta miedo me da que t&uacute; te vayas a poner igual.<\/p>\n<p>&mdash;Yo no soy como el pendejo ese. Yo soy cero celoso.<\/p>\n<p>&mdash;Eso es vedad &mdash;dijo ella con una sonrisa coqueta&mdash;. Entonces lo voy a pensar.<\/p>\n<p>&mdash;Pero no te tardes mucho, porque la oferta expirar&aacute; pronto y si me pongo a trabajar, me dar&aacute; pereza llevarte a la casa de Melisa.<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute; bien. Entonces, por favor pr&eacute;stame tu tel&eacute;fono para escribirle a Melisa, a ver si me convence la zorra esa.<\/p>\n<p>Le di me tel&eacute;fono a Luciana, que pas&oacute; algunos minutos escribi&eacute;ndose con Melisa, mientras yo descargaba unos libros en mi computadora, intentando no darle demasiada importancia al asunto. &Eacute;ramos esposos, pero eso no significaba que fu&eacute;semos a ir juntos a todas partes. Adem&aacute;s, era justo que, al menos por una vez, Luci saliera a solas con alguna amiga, aunque fuese la zorra de Melisa. Habr&iacute;a muchachos que caer&iacute;an sobre ellas como buitres sobre carro&ntilde;a, pero Luciana ni siquiera sab&iacute;a bailar y adem&aacute;s, tampoco era de tomar en exceso. Me tranquiliz&oacute; imagin&aacute;rmela sentada en un rinc&oacute;n chismeando con Melisa, cuidando que no tomara de m&aacute;s y ri&eacute;ndose de los borrachos que hicieran el rid&iacute;culo. Y, sin saber por qu&eacute;, de pronto pens&eacute; en Ernesto y se me hizo un nudo en la garganta. El muy maldito se hab&iacute;a interesado en si ir&iacute;amos al baile esa noche; o, mejor dicho, en si ir&iacute;a Luciana. &iquest;Y si, aprovech&aacute;ndose de que yo no iba a estar, Melisa quedaba de acuerdo con sus amigos para ir juntos los cuatro?<\/p>\n<p>&mdash;Amor, te voy a tomar la palabra &mdash;me dijo Luci de repente&mdash;. Ya me apalabr&eacute; con Melisa. Nos vamos a ir juntas desde su casa, con su cu&ntilde;ada y el esposo de ella.<\/p>\n<p>Eso me tranquiliz&oacute;. Melisa no pod&iacute;a ponerse de zorra si iba a andar con la hermana de su marido, &iquest;verdad? Tal vez ya ni se acordara del mentado Esteban, con quien se hab&iacute;a ido a cabalgar. O, tal vez, ya hasta se lo hab&iacute;a comido y por eso ya no tra&iacute;a ganas.<\/p>\n<p>El plan de Luci era irse cuanto antes a la casa de Melisa para arreglarse juntas, de modo que se apresur&oacute; a empacar sus maquillajes, sus art&iacute;culos de higiene personal y la indumentaria que usar&iacute;a esa noche: unas botas negras, un pantal&oacute;n de cuero del mismo color y una blusa escotada que dejaba descubierta la espalda, tambi&eacute;n negra.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Amor, me prestas tu tel&eacute;fono para tomar fotos? Te prometo que lo voy a cuidar muy bien, no como el m&iacute;o. Te lo regreso ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Yo no necesitaba el tel&eacute;fono para nada, ten&iacute;a mi computadora para trabajar, as&iacute; que decid&iacute; acceder a la petici&oacute;n de Luci.<\/p>\n<p>Llev&eacute; a Luciana en mi moto, la dej&eacute; frente a la casa de Melisa, la desped&iacute; con un beso tierno y regres&eacute; a trabajar. Pas&eacute; un largo rato leyendo un libro y resolviendo problemas hasta que, de pronto, me lleg&oacute; un mensaje de Luciana por Facebook. Seguramente hab&iacute;a cerrado mi cesi&oacute;n y se hab&iacute;a conectado con su cuenta.<\/p>\n<p>Luciana: Hola amor, &iquest;t&uacute; crees que apenas terminamos de arreglarnos? Ya nos vamos al baile. Mira c&oacute;mo qued&eacute;.<\/p>\n<p>A continuaci&oacute;n, me llegaron varias fotograf&iacute;as de Luci posando frente al espejo del cuarto de Melisa. Mi esposa se hab&iacute;a planchado el caballo y se hab&iacute;a maquillado como ramera. Las botas hac&iacute;an que sus nalgas se mirasen m&aacute;s levantadas y el pantal&oacute;n, entalladito, las hac&iacute;a resaltar a&uacute;n m&aacute;s. La blusa negra, cuyos tirantes eran un par de hilillos delgados, cubr&iacute;a su vientre por completo, pero dejaba a la vista los brazos, la espalda y buena parte de los pechos. Con tan solo verla, se me par&oacute; la verga. Hasta pens&eacute; en arreglarme y alcanzarla en el baile, pero descart&eacute; la idea al recordar la cantidad de trabajo que ten&iacute;a por delante. En cambio, le respond&iacute; su mensaje.<\/p>\n<p>Ismael: Te ves bien rica, amor. Todos van a voltear a verte. Metete al ba&ntilde;o y m&aacute;ndame una foto encuerada antes de que salgas de casa de Melisa.<\/p>\n<p>Luciana: Amor, resp&eacute;tame. &iquest;C&oacute;mo me voy a encuerar aqu&iacute;, si ya casi nos vamos al baile? Mejor, ma&ntilde;ana que nos veamos, t&uacute; me quitas la ropa.<\/p>\n<p>Ismael: &Aacute;ndale, no seas mala. M&aacute;ndame algo para no estar triste y no sentirme solo porque me abandonaste.<\/p>\n<p>Luciana no me contest&oacute; en el instante, pero unos diez minutos despu&eacute;s, me lleg&oacute; una foto de ella en el ba&ntilde;o de Melisa. Estaba frente al espejo y se hab&iacute;a alzado la blusa y bajado el pantal&oacute;n. Llevaba un brasier sin tirantes, una tanga diminuta, unas medias negras y unos ligueros. Con tan solo verla, casi se me para el coraz&oacute;n. Una mujer no usa esa clase de lencer&iacute;a a menos que vaya a dej&aacute;rsela ver, pens&eacute;. Aunque, tal vez, yo no sab&iacute;a tanto de la mente femenina como pensaba.<\/p>\n<p>Ismael: Te ves bien puta, Luciana. La neta c&oacute;mo me gustar&iacute;a estar ah&iacute; para meterte la verga. No vayas a andar mucho de coqueta, eh.<\/p>\n<p>Luciana: No amor, no mucho jejeje. A m&iacute; tambi&eacute;n me gustar&iacute;a que estuvieras aqu&iacute; para hacer el amor. Al rato te escribo, ya nos vamos, bye.<\/p>\n<p>Intent&eacute; seguir con mis deberes, pero la &uacute;ltima foto de Luciana, en conjunto con esa l&iacute;nea en la que me hab&iacute;a puesto &ldquo;No amor, no mucho jejeje&rdquo;, me hicieron sacarme la verga y comenzar a masturbarme. Tard&eacute; m&aacute;s de una hora en venirme, ya que me puse a ver fotos y videos en los que sal&iacute;amos Luci y yo cogiendo.<\/p>\n<p>Con el orgasmo, lleg&oacute; la claridad a mi mente, de modo que me puse a trabajar e intent&eacute; dejar de pensar en Luci. En cierto punto de la noche, como a las dos de la madrugada, me qued&eacute; dormido y so&ntilde;&eacute; que me estaba cogiendo a Luci, cuya cara de pronto se transform&oacute; en la de Mariana. Despert&eacute; dos horas despu&eacute;s y advert&iacute; que mi esposa me hab&iacute;a estado mandando mensajes durante buena parte de la noche.<\/p>\n<p>Luciana: Amor, est&aacute; muy bueno el baile. Vamos a tomar con unos amigos de la cu&ntilde;ada de Melisa. Apenas vamos a cooperar.<\/p>\n<p>Luciana: Amor, hubieras venido, est&aacute; bueno el chisme jejeje. La cu&ntilde;ada de Melisa le hizo un esc&aacute;ndalo a su marido porque lo vio bailando con otra vieja. Ahora andan desaparecidos jejeje.<\/p>\n<p>Luciana: Amor, ya nos vamos a la casa de Melisa, porque su cu&ntilde;ada nos dej&oacute; solas y sus amigos ya est&aacute;n todos mala copas.<\/p>\n<p>Luciana: Amor, todav&iacute;a no nos vamos. Nos encontramos con Ernesto y Esteban, los muchachos de hace rato, que nos llevaron a dar una vuelta en caballo, &iquest;t&uacute; crees? Melisa quiso quedarse un rato con ellos.<\/p>\n<p>Ese era el &uacute;ltimo mensaje que me hab&iacute;a llegado de Luci, hac&iacute;a casi dos horas. De inmediato le escrib&iacute; para preguntarle d&oacute;nde estaba, pero no respondi&oacute;, a pesar de que me apareci&oacute; la notificaci&oacute;n de que el mensaje hab&iacute;a sido entregado. Intent&eacute; volver a dormirme, pero los nervios y los celos no me permitieron conciliar el sue&ntilde;o. Hab&iacute;a sido un error dejar que Luciana saliera sola. &iquest;C&oacute;mo no vi venir que Melisa iba a querer meterla a sus puterias? &iquest;O, tal vez, muy en el fondo, si lo sab&iacute;a?<\/p>\n<p>De pronto comprend&iacute; que mi ansiedad no era porque temiera por la seguridad de Luciana, ella sab&iacute;a cuidarse muy bien, sino porque quer&iacute;a saber qu&eacute; m&aacute;s hab&iacute;a pasado.<\/p>\n<p>Sal&iacute; al patio de la casa a fumar, pensar y caminar en c&iacute;rculos. Aguc&eacute; el o&iacute;do, pero no escuch&eacute; ninguna m&uacute;sica, ni vi en el cielo las luces de los reflectores, de manera que conclu&iacute; que el baile ya hab&iacute;a terminado; por lo tanto, no ten&iacute;a sentido tomar mi moto e ir a buscar a Luciana, que a esas alturas, seguramente ya estaba en casa de Melisa.<\/p>\n<p>&mdash;Por supuesto &mdash;me dije a m&iacute; mismo&mdash;. Ya est&aacute; dormida y por eso no contesta.<\/p>\n<p>Ese pensamiento me tranquiliz&oacute; lo suficiente como para entrar a la casa e intentar dormirme de nuevo. Estaba a punto de conciliar el sue&ntilde;o cuando una idea, concisa y repentina como una flecha, atraves&oacute; mi mente. Me levant&eacute; de golpe y corr&iacute; hacia la computadora. Primero revis&eacute; Facebook, pero segu&iacute;a sin tener ning&uacute;n mensaje de ella. A continuaci&oacute;n, entr&eacute; a Whatsapp Web, cuya sesi&oacute;n siempre manten&iacute;a abierta en mi computadora. Aparecieron en mi pantalla todos los mensajes que Luciana hab&iacute;a enviado esa noche desde de mi celular. El &uacute;ltimo mensaje se lo hab&iacute;a enviado Melisa y no estaba abierto, pero se le&iacute;a muy bien lo que dec&iacute;a.<\/p>\n<p>Melisa: No mames Luci, saliste bien pinche puta jejeje.<\/p>\n<p>El coraz&oacute;n se me aceler&oacute;, de modo que abr&iacute; el chat y r&aacute;pidamente, sin prestar atenci&oacute;n a las varias fotos que hac&iacute;an por cargar, me fui hasta el inicio de la conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Luciana: Meli, soy Luciana, te escribo del tel&eacute;fono de mi marido porque el m&iacute;o se me rompi&oacute;, &iquest;t&uacute; crees? &iquest;Siempre s&iacute; vas a ir al baile? Ismael no quiere ir, dice que est&aacute; cansado, pero me dio chance de irme contigo. Contesta, por favor.<\/p>\n<p>Melisa: Pinche Luci, ya andabas tan peda que desmadraste tu celular jejeje, pero qu&eacute; mala onda, estaba bien bonito. Y s&iacute;, s&iacute; voy a ir al baile. &iquest;Es enserio que tu marido te dej&oacute; ir sola, o me est&aacute;s vacilando?<\/p>\n<p>Luciana: No, no es broma. Es serio que s&iacute; me dej&oacute;.<\/p>\n<p>Melisa: Pues qu&eacute; puta envidia, no mames, ya quisiera yo que mi marido fuera as&iacute;. Afortunadamente ahorita anda trabajando, pero cuando baja de plataformas, nada m&aacute;s est&aacute; de mam&oacute;n. Ni siquiera me deja tomar aqu&iacute;, en la casa. &iquest;Oye, y entonces c&oacute;mo le har&iacute;amos? &iquest;Nos vemos all&aacute;, o qu&eacute; onda?<\/p>\n<p>Luciana: Ismael me dijo que me pod&iacute;a quedar en tu casa, claro, si no tienes problemas. Entonces me podr&iacute;a ir para all&aacute; de una vez, para irnos juntas.<\/p>\n<p>Melisa: Claro que no hay ning&uacute;n problema. L&aacute;nzate de una vez para arreglarnos juntas. No mames, neta qu&eacute; puta envidia por tu marido, te dejar&aacute; andar solterita jejeje. Les voy a hablar a Ernesto y Esteban para que anden con nosotras.<\/p>\n<p>Luciana: No mames, nada que ver con ese wey.<\/p>\n<p>Melisa: No mames pinche Luci, si ya cabalgaste en su caballo, pues ya cab&aacute;lgalo tambi&eacute;n a &eacute;l jejeje, bien que quieres, no te hagas pendeja.<\/p>\n<p>Luciana: Est&aacute; guapo el wey, pero equis.<\/p>\n<p>Melisa: Pues yo lo voy a invitar, a lo mejor ya cuando est&eacute;s peda, se deja venir tu puta interior jejeje.<\/p>\n<p>Luciana: La verdad no creo, jejeje, pero qui&eacute;n sabe, la brama es la brama. Oye, entonces te caigo en un rato, voy a buscar mis cosas, bye.<\/p>\n<p>Esos eran los mensajes que Luciana se hab&iacute;a enviado con Melisa antes de que la llevara a su casa. Al leer &ldquo;la brama es la brama&rdquo;, me comenc&eacute; a acariciar la verga sobre el pantal&oacute;n. La siguiente tanda de mensajes hab&iacute;a tenido lugar varias horas despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Luciana: No mames Melisa, &iquest;d&oacute;nde madres te metiste? Ya est&aacute;n recogiendo todas las cosas del baile, ya se acab&oacute; esta madre. Dice Ernesto que si el Esteban anda contigo, que ya se vengan.<\/p>\n<p>Luciana: Pinche Melisa, dime d&oacute;nde madre est&aacute;s. &iquest;Ya te fuiste? &iquest;Si voy a poder quedarme en tu casa? Responde r&aacute;pido, no seas mamona, que el pinche Ernesto ya se est&aacute; poniendo cari&ntilde;oso.<\/p>\n<p>Luciana: Vete a la verga wey, ya me voy a mi casa, me va a llevar el Ernesto, espero que est&eacute;s bien, bye. Si me pasa algo, va a ser tu culpa, pinche culera.<\/p>\n<p>Melisa tard&oacute; m&aacute;s de una hora en responder, pero termin&oacute; dando se&ntilde;ales de vida.<\/p>\n<p>Melisa: Aguanta Luci, andaba d&aacute;ndome cari&ntilde;o con el Esteban jejeje, and&aacute;bamos en un hotel&hellip; bueno, en las sombras de un platanar jejeje, pero as&iacute; suena m&aacute;s feo. &iquest;D&oacute;nde madre est&aacute;s? &iquest;Ya est&aacute;s en tu casa? Responde, por fa.<\/p>\n<p>Luciana: No mames Melisa, te pasaste de pendeja. El pinche Ernesto seg&uacute;n me iba a llevar a mi casa en su coche, pero el culero nada m&aacute;s ven&iacute;a agarr&aacute;ndome las piernas. Se meti&oacute; en un pinche camino que nos llev&oacute; bien lejos del pueblo, me dijo que no iba a desperdiciar su oportunidad de estar conmigo y me bes&oacute; a la fuerza, por tu culpa. Le dije que se fuera a la verga y &eacute;l me respondi&oacute; que entonces me bajara de su carro y me regresara caminando. Neta, vete mucho a la verga.<\/p>\n<p>Melisa: No mames Luci, &iquest;es neta? Se pas&oacute; de pendejo el wey. Voy a hacer que le partan su puta madre, ya ver&aacute;s. En serio, disc&uacute;lpame. Dime d&oacute;nde te dej&oacute; ese wey, para mandar a alguien a que pas&eacute; por ti.<\/p>\n<p>Luciana: No mames Melisa, jejeje, c&oacute;mo crees que iba a irme caminando&hellip;<\/p>\n<p>El siguiente mensaje de Luciana para Melisa era una foto de ella, frente al espejo de un cuarto de hotel. Luciana estaba en tanga y ligeros, pero sin brasier, con Ernesto detr&aacute;s de ella, sin camisa, abraz&aacute;ndola y bes&aacute;ndole el cuello. Al ver semejante escena, me llen&eacute; de rabia, tristeza e imponencia, pero tambi&eacute;n me saqu&eacute; la verga del pantal&oacute;n y, con los ojos llenos de l&aacute;grimas, me comenc&eacute; a masturbar.<\/p>\n<p>En la siguiente foto, aparec&iacute;a Ernesto frente al espejo, con Luciana arrodillada frente a &eacute;l, mam&aacute;ndole la verga. En la siguiente, Ernesto estaba tendido en la cama, mientras Luciana, ya completamente desnuda, se la segu&iacute;a mamando. En esa foto se apreciaban bien las dimensiones del pito de Ernesto, que era m&aacute;s grande y grueso que el m&iacute;o. En la siguiente foto, Luciana estaba en cuatro, mientras Ernesto la penetraba como a una perra. La cara de mi esposa era de satisfacci&oacute;n total. Yo me masturbaba como un demente, sintiendo que el coraz&oacute;n se me saldr&iacute;a del pecho, pero tambi&eacute;n que me explotar&iacute;a la verga. En la siguiente foto, aparec&iacute;a Ernesto tendido sobre la cama, mientras Luciana lo cabalgaba tal como horas antes hab&iacute;a sugerido Melisa. En la &uacute;ltima foto, aparec&iacute;a mi esposa con la cara llena de leche y la verga de Ernesto frente a su boca.<\/p>\n<p>Melisa: No mames Luci, saliste bien pinche puta jejeje.<\/p>\n<p>Luciana: Me voy a quedar con &eacute;l jejeje, dice que me va a coger hasta el amanecer y luego me lleva a tu casa.<\/p>\n<p>Melisa: Pinche Luci zorra jejeje, a la primera oportunidad, le diste las nalgas a otro wey jejeje, no mames, pobre de tu marido, que te dio la confianza, pero est&aacute; bien, disfruta esa vergota, que bien que te la mereces&hellip;<\/p>\n<p>Luciana: Te dejo, voy a seguir cabalgando jejeje, bye.<\/p>\n<p>Me masturb&eacute; como no lo hab&iacute;a hecho en mucho tiempo, desde la universidad, cuando Mariana me sorprend&iacute;a de repente con alg&uacute;n mensaje para contarme sus puterias. Sent&iacute;a que la verga me iba explotar. Quer&iacute;a acabar lo antes posible y al mismo tiempo, quer&iacute;a que durase para siempre.<\/p>\n<p>Pens&eacute; que estaba en la c&uacute;spide de mi calentura, pero de pronto, me lleg&oacute; un mensaje de Luciana por Facebook.<\/p>\n<p>Luciana: Amor, perd&oacute;n por no contestar, se me fue el tiempo. Ya estoy en casa de Melisa y ya me voy a dormir. Te amo, te veo ma&ntilde;ana. Bye.<\/p>\n<p>La mentira y el descaro de Luciana me rompieron el coraz&oacute;n. Sent&iacute; como si un pu&ntilde;al se me clavara en el pecho. Estaba a punto de dejar de masturbarme, indignado, cuando me lleg&oacute; un segundo mensaje, apenas un minuto despu&eacute;s que el anterior.<\/p>\n<p>Luciana: Ismael, ojala puedas perdonarme, pero la neta te estoy poniendo los cuernos, porque soy una puta. Estoy en un hotel con el Ernesto. &iquest;Quieres ver c&oacute;mo me coge, como hac&iacute;as con Mariana? &iquest;Quieres ver?<\/p>\n<p>Nervioso, indignado y enojado, pero sobretodo excitado, sintiendo que mi verga, que estaba dura como una piedra, me iba a reventar en cualquier momento, me apresur&eacute; a responder. Me temblaban los dedos para escribir.<\/p>\n<p>Ismael: No mames, Luciana. &iquest;C&oacute;mo me sales con esas mamadas? D&eacute;jate de pendejadas y vente para la casa, por favor. No me hagas ir a buscarte porque te voy a hacer un desmadre. Sobre advertencia no hay enga&ntilde;o. Primer aviso.<\/p>\n<p>Luciana: No, ni madres. Voy a seguir cogiendo con el Ernesto. Ya lo hicimos una vez y me los ech&oacute; en la cara. Dime si quieres ver o no.<\/p>\n<p>Ismael: &iquest;Por qu&eacute; me haces esto, amor?<\/p>\n<p>Luciana: Es lo que te gusta, no te hagas pendejo. Cuando te lo hac&iacute;a tu amiga Mariana, no dec&iacute;as nada, as&iacute; que no me andes con mamadas. &iquest;Quieres ver o no?<\/p>\n<p>De pronto ca&iacute; en cuenta de que yo mismo hab&iacute;a creado a ese monstruo. Hab&iacute;a pervertido a Luci a tal punto, que la hab&iacute;a convertido en una segunda Mariana. Era a&uacute;n m&aacute;s depravado, porque Mariana, al menos, no era mi pareja. Y lo peor es que ten&iacute;a raz&oacute;n. La situaci&oacute;n me excitaba sobremanera. Tal vez era mi destino ser cornudo. No, ni madres, esa es una humillaci&oacute;n que no estaba dispuesto a tolerar. Y, sin embargo, aunque me negaba a aceptar mi realidad, mis dedos nerviosos escrib&iacute;an sobre el teclado.<\/p>\n<p>Ismael: S&iacute;, amor, quiero verte. Ens&eacute;&ntilde;ame, por favor.<\/p>\n<p>Me entr&oacute; una videollamada de Luci y la acept&eacute; de inmediato. Ella estaba tendida sobre la cama, boca abajo, sosteniendo el celular frente a su cara, mientras Ernesto, sobre ella, la penetraba con fuerza. Mi esposa ten&iacute;a la cara roja como tomate y se le notaba la satisfacci&oacute;n en el rostro. Gem&iacute;a como una puta mientras Ernesto la embest&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Esto es lo que quer&iacute;as, &iquest;verdad? &mdash;Me dijo Luciana&mdash;. Por eso me dejaste venir sola. Quer&iacute;as que esto pasara y quer&iacute;as ver. Est&aacute;s bien puto enfermo.<\/p>\n<p>&mdash;Te pasas de pinche puta, mi amor.<\/p>\n<p>&mdash;La neta s&iacute;. Ya me hac&iacute;a falta probar otra verga. No sab&iacute;a c&oacute;mo ibas a reaccionar, pero me anim&eacute; a escribirte porque estoy demasiado peda y demasiado caliente. Este wey me est&aacute; partiendo en dos. Quiere que le d&eacute; el culo, pero ni madres, ese es para ti.<\/p>\n<p>&mdash;Te voy a castigar por puta en cuanto te vea.<\/p>\n<p>&mdash;No te habl&eacute; solo para que miraras. Te estoy mandando la ubicaci&oacute;n del hotel, por si te quieres unir a la fiesta. Si agarras la moto puedes llegar en media hora y ver en vivo c&oacute;mo me cogen. Pero no corras, que no quiero que la noche termine en tragedia.<\/p>\n<p>Me vest&iacute; lo m&aacute;s r&aacute;pido que pude, tom&eacute; las llaves de mi moto y conduje como pose&iacute;do a la ubicaci&oacute;n que Luciana me hab&iacute;a enviado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 21<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>7 Nota: Les agradezco a todos los que se tomaron el tiempo de leer mi relato anterior. 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